Paradójico como siempre, he aquí que hoy hablo de cosas en las que gastarse el dinero en vez de escribir, cuando el próximo lunes, 2 de septiembre, sale mi libro Escribir Mejor en papel y digital.

Así que, en una petición que no he hecho en la vida, no os gastéis el dinero en estas cosas si podéis resistir la tentación. O no lo hagáis aún al menos. El 3 de septiembre ya habrá tiempo de arruinarse con las curiosidades de hoy.

Durante las pasadas Navidades publiqué un celebrado artículo sobre regalos para escritores pobres, pero con ínfulas. Allí hablaba de los cacharros más diversos y caí en mi propia trampa. Me persuadí para adquirir una de aquellas cosas y debo reconocer que está resultando una de las mejores compras que he hecho.

Así que ahora vuelvo a la carga con otra selección de las cosas más curiosas que se fabrican para escritores.

Muchas de ellas, en realidad todas, son caprichos innecesarios (qué no lo es, al fin y al cabo). Caprichos que, en realidad, apuntan a la fantasía de escribir que tenemos en la cabeza, más que a la realidad de hacerlo.

O lo que viene a ser lo mismo, que tratan de vendernos y encajar en un proceso de escritura que, en nuestra imaginación, parece mucho idílico de lo que va a ser en realidad.

Pero ese no es el tema, porque al fin y al cabo todo lo que se vende es ilusión y he aquí 5 regalos más para escritores que pasan demasiado tiempo mirando escaparates (como yo).

1. Traveler, o cómo escribir sin distracciones en cualquier momento y lugar

Quitemos de en medio mi nueva obsesión. De los creadores de Freewrite, esa máquina de escribir hipster y conectada, que prometía un mundo de concentración y miles de palabras, ahora llega su hermano pequeño, el Traveler.

Su hermano portátil, mejor dicho. Ya que la Freewrite era un monstruo pesado (parte de su encanto era ese) con un excelente teclado mecánico y pantalla de tinta electrónica, ahora llega una versión portátil del concepto de escritura sin distracciones ni pantalla que agote la vista.

Promete un tamaño para llevar a cualquier lado, conexión a la nube para subir los textos en cuanto encuentres Internet, una batería que dura mucho (y decepcionará, como hizo la de la Freewrite) y un teclado que no es mecánico, pero dicen que se inspira en el legendario de los viejos Thinkpad. Algo que creeré cuando lo toque.

Este otro capricho (muy) caro está todavía en fase de crowdfunding a la hora de escribir esto y vale un buen dinero (más el sablazo de la aduana cuando atraviese la frontera). Primero hablaron de que arribaría en junio, ahora el viento dice que noviembre, pero apostaría a que no llega antes de Navidad. Lo típico en estos proyectos de mecenazgo.

2. Fabula Deck, la baraja de cartas para planificar tu historia

Fabula deck es una baraja de cartas que te ayuda a planificar tu novela, al menos en teoría.

Para eso, no se anda con innovaciones y se basa en la estructura archiconocida de El viaje del héroe de Campbell. El mundo ordinario, la llamada, el rechazo… El lote completo que te enseñan en Primero de escritura.

Así, usando las cartas y un montón de post its puedes aparentar que escribes pegando y organizando todo en una pared blanca o por el suelo, que pondrás en Instagram porque queda genial, mientras el verdadero trabajo sigue sin hacerse.

Trae cartas adicionales para ayudar con esa planificación más allá de la estructura del viaje del héroe, que son de otros colores y se basa en otras herramientas. Parte de ellas está basada en la estructura típica de 3 actos de cada maldito guión cinematográfico.

De este modo, si sigues el viaje del héroe y los 3 actos garantizas que harás la enésima historia idéntica como no seas bueno contándola o dándole un toque especial.

De todas maneras, dejando de lado el Traveler, es lo que me ha parecido más interesante de todo lo que hay. La puedes comprar aquí por 29 euros del ala, envío incluido.

Y sí, está en inglés, todo lo que hay aquí lo está. Parece que pocos se animan a esquilmar a los escritores hispanohablantes si no es con métodos mágicos para escribir best-sellers y ser número 1 en Amazon.

3. Page One, el cuaderno para escritores

Otro producto de crowdfunding que todavía está en fase de fabricación, pero se trata de un cuaderno, supongo que es difícil fallar ahí.

Page One apunta directamente al bolsillo del escritor con dos fantasías sexuales favoritas: el fetiche de los cuadernos (quién no lo tiene) y la promesa de que con él podrás planificar y terminar tu novela.

Para eso, el cuaderno está estructurado en secciones para personajes, argumento, escenas, lugares… Incluso para llevar cuenta de dónde envías el original. Esto implica que necesitas un cuaderno para cada historia que quieras hacer y que sólo será sensato usarlo si esta es lo bastante larga.

Por unas 20 libras te venden esas ilusiones, porque saben que el verdadero gozo está en la anticipación, y no en la llegada y el uso de lo que esperas.

4. The Writer Emergency Pack, o cómo romper el bloqueo creativo

No sé que pasa con las cartas, pero he aquí otra baraja que promete derrotar al enemigo más temido e inexistente de todo escritor: el bloqueo creativo.

The Writer Emergency Pack es una baraja de 26 cartas que funciona basándose en una técnica típica de creatividad. Sacas una carta al azar, practicando una especie de mancia, que supuestamente te inspirará en la dirección por la que seguir.

Este método creativo funciona exactamente igual si coges una baraja de tarot, abres un libro por cualquier página o buscas una señal en algo no relacionado. No me voy a poner a explicar los mecanismos psicológicos de búsqueda innata de patrones y relaciones de nuestra mente, porque otra vez estoy patinando hacia las demasiadas palabras.

De hecho, tirando del hilo hay toda una retahíla de productos que siguen la misma solución, como esteeste o este otro.

Hay que ver lo que renta derrotar enemigos de fantasía. Si lo compras en la web vale 19 dólares y 15 más de envío. Si lo compras en Amazon España sale por algo más de 44 euros. Casi nada.

Mejor buscar la vieja baraja de la abuela. De hecho, los creadores de Fabula deck tienen su propia versión de este sistema de generación de ideas y creatividad que, literalmente, está basado en el tarot.

En este último producto, al menos, el arte de las cartas es mucho mejor…

5. La libreta de notas sumergible

Si las buenas ideas ocurren en la ducha, nada mejor que colgar allí una libreta impermeable para que no escapen.

Todos sabemos lo efímeras que son y la manía de no estarse quietas, así que de nuevo alguien camina hacia el banco con el poco dinero de quienes tienen más esperanzas que palabras escritas.

Casi 12 euros, una Moleskine vale menos aunque no sepa nadar.

Lo dicho, el día 2 de septiembre sale Escribir mejor en papel y digital. Un regalo más económico que todo esto, que a lo mejor me sirve a mí para comprar medio capricho barato. Quién sabe.