Los números de estas 50 cosas sólo sirven para llevar la cuenta, no son signo de prioridad, orden o importancia.

Del mismo modo, me dirijo a mí y nadie más con lo que escribo, porque el ego del escritor no conoce límites y eso es un problema.

Cada uno tendrá su aprendizaje, esta es una mínima parte del mío y nada más.

  1. Las primeras cuatro o cinco novelas deben ser publicadas por la editorial «El fondo del cajón que nadie abrirá».
  2. Escribir es arte, publicar es negocio. Una cosa y la otra no se parecen en nada, no se mueven por las mismas reglas y es importante no confundirlas.
  3. Escribir bien es muy, muy difícil. Extremadamente difícil, tanto, que ni siquiera es posible definirlo.
  4. Al hilo de lo anterior, es importante respetar a la escritura, no abaratarla y entender que es tan compleja (seguramente más) que tocar el violín o ser maestro de esgrima.
  5. La opinión es la mercancía más común que existe y por ese motivo también la más barata, tanto que, de hecho, no vale nada.
  6. Es importante que se te caiga la mala costumbre de pedir opinión, como es importante que se te caigan los dientes de leche.
  7. En las inmortales palabras de David Simon: «_Fuck the average viewer reader_».
  8. No te juntes con escritores, ya lo decía Bukowski, somos tremendamente aburridos.
  9. Lo interesante nunca está en el medio de las cosas.
  10. El talento es un mito.
  11. El bloqueo de escritor es un mito.
  12. El arte sirve para expresarte tú, no para expresar lo que se supone que quiere «tu público», «el mercado» o alguna idiotez similar.
  13. Tratar de leer la mente de los demás y lo que quieren es inútil, así que mejor escribir lo que deseas para cumplir la verdadera función del arte, porque de todas maneras lo otro no va a funcionar.
  14. Todo lo anterior se resume en que escribir trata de ser libre en un mundo que cada vez lo es menos. No corras a encerrarte en una jaula por la vana promesa de una fama que no llegará.
  15. Si estás en esto para ganar dinero, aprende a escribir código, no prosa ni poesía.
  16. No eres escritor si no lees constantemente.
  17. No eres escritor si no escribes constantemente.
  18. Sturgeon tiene razón: «El 90% es mierda». Se aplica a todo, es probable que en la escritura el porcentaje sea superior.
  19. La cantidad es lo que te hará bueno, así que ya puedes empezar a escribir el triple de lo que lo haces.
  20. Como Sturgeon tiene razón y 19 también, el secreto del «genio» es crear muchísimo y enseñar muy, muy poco. Extremadamente poco.
  21. No eres tan bueno como crees.
  22. Quizá, sólo quizá, algunas cosas que escribes tampoco son tan malas como crees.
  23. Por lo anterior, se deduce que la escritura es un viaje a la bipolaridad. Hoy en la cima, mañana en la zanja. Es la naturaleza inevitable del camino.
  24. Hay que aprender a surfear las olas y a tomar distancia para que no te arrastren. Cuando lo hagan, saca la cabeza, respira y monta de nuevo, enseguida o tras un tiempo. No te hace falta ver los tejados de París para volver a escribir, lo has hecho antes y lo harás de nuevo. Y si no, no pasa nada.
  25. Los éxitos y los fracasos se miran como el jinete del poema de Yeats esculpido en su lápida, con una mirada fría y de paso.
  26. El buen boxeador, el buen músico, el buen escritor, el buen artista, todos comprenden la misma cosa, el ritmo.
  27. No te creas a los personajes de los escritores que admiras. En muchos casos fueron su mejor ficción.
  28. No dejes que te coma el personaje que te estás creando. No eres interesante, eres insoportable. Eres el del coche con la ventanilla bajada y la música a tope, te crees genial mientras todo el mundo piensa que eres idiota.
  29. Muerte a la intensidad y al día en que la confundimos con lo que importa.
  30. La rutina te salvará y es la única esperanza para llegar a ser bueno. No parece muy literaria, pero todos los grandes la tenían y cuidaban.
  31. Hay cosas mucho más importantes que la escritura, no hay que temer abandonarla, el mundo va a seguir girando.
  32. No te creas lo que te dice un escritor. Especialmente si es bueno, también será bueno para crear justificaciones que suenen bien.
  33. Lo más importante, en esto y en todo, es la suerte.
  34. Los honestos reconocerán lo anterior. El resto dirá que fue por su trabajo duro y creerán haberlo merecido. Luego, dirán que todo el mundo puede, haciendo lo mismo que ellos, y a lo mejor tratan de venderte «su método».
  35. El ingrediente secreto de la buena escritura es la humildad. No merece la pena extenderse sobre el tema, porque para quien no lo entiende ya, mil palabras no lo van a explicar. Del mismo modo, es otro de los motivos más importantes para seguir 8 a rajatabla.
  36. Los que realmente aman la escritura no tienen tiempo de ir diciéndolo por ahí, están escribiendo.
  37. Churchill tenía razón: «Cuando estés en el infierno, sigue caminando».
  38. Nunca adaptes ni «bajes la escritura al nivel del público». La buena escritura tiene la función contraria, conseguir que subas a un lugar mejor.
  39. Todo está más saturado que nunca, pero la solución no es gritar.
  40. La única respuesta posible es la autenticidad. Es el otro gran ingrediente junto a la humildad, pero como con ella, no tiene sentido tratar de explicarlo si no lo entiendes ya.
  41. Lo anterior y muchos de estos números se deben al hecho de que la buena escritura no se puede enseñar, pero con un poco de 33 la puedes aprender.
  42. Si no respetas a la ortografía y no te preocupas por la gramática o la redacción correcta, no digas que eres escritor, eres ridículo.
  43. Probablemente no hay que aclararlo, pero no, es obvio que decir que eres escritor no te hace escritor.
  44. Deja de buscar la aprobación, que es otra manera de decir 6. Si eso parece que signifique no tener humildad, no has entendido la humildad.
  45. La tumba de Bukowski tiene tanta razón como la de Yeats, así que: «No lo intentes». Si tienes que intentarlo, déjalo, escribe ese código y sálvate.
  46. La literatura siempre está en ruinas, cada vez por una cosa, pero en realidad siempre son las mismas. La forma más básica de arreglar un problema comienza por no ser parte de él. En definitiva, no seas como ellos, sabes a qué ellos me refiero. Y recuerda La bola de cristal: «Si no quieres ser como ellos, lee».
  47. Eres raro, no pasa nada, es una fortaleza que busca dueño.
  48. La capacidad de procrastinación de un escritor es infinita, las justificaciones para hacerlo también lo son gracias a 32. Ah, y Feynman estaba en lo cierto, la persona a la que puedes engañar más fácilmente eres tú mismo.
  49. Escribir se hace exactamente igual que morir, solo.
  50. En realidad, ninguno de estos números o palabras importan. Tu nombre está escrito en el agua, igual que el de Keats. Y Ozymandias habla de todos.