[{"content":"Llega la pausa veraniega hasta septiembre y me voy con una rareza en mí, algo 100% práctico, surgido estos días por un tema de trabajo en el que tengo que usar lo que comento aquí, el «Efecto Kuleshov», un concepto que viene del lenguaje cinematográfico pero que, en realidad, permea cualquier intento de contar una historia, incluyendo la escritura.\nNo voy a aburrir con los detalles del trabajo para el que saqué a pasear esta técnica, pero tenía que ver con la resignificación de algo que habían hecho en el cliente. Es decir, habían escrito unas cuantas cosas, la historia o el resultado no era muy satisfactorio, vi cómo podía echarles una mano sin tirar por tierra lo hecho y mi propuesta fue que, con suficiente ingenio, se podía resignificar lo que habían hecho ya sin necesidad de cambiarlo, insertando conceptos más interesantes que alteraran la percepción de los que yo no podía tocar.\nVoy a explicar el origen de la técnica y, aunque no se entienda al principio, no pasa nada, se comprenderá perfectamente al llegar a los ejemplos.\nLev Kuleshov era un cineasta ruso que reivindicó el montaje como algo fundamental en el cine, pues dicho montaje podía cambiar completamente el significado ","date":"29-07-2026","permalink":"/posts/kuleshov/","title":"El efecto Kuleshov"},{"content":"Todos los viejos, desde que el mundo es mundo, creemos que este se acaba y que la culpa es de los jóvenes. Todos los viejos nos quejamos de lo mal que están las cosas y que antes no eran así y la mayoría de veces no es más que gritar a las nubes y creer que tiempos pasados eran mejores, cuando en realidad solo éramos más jóvenes.\nPero alguna vez el cuento de Pedro y el lobo acaba siendo verdad y algunos datos, más allá de la eterna historia entre viejos y jóvenes, son demoledores, como el de que parece que se extingue la edad de la lectura en la historia humana.\nLas cifras dejan claro que se lee mucho menos y lo que se lee es cada vez más simple. En realidad, se da la paradoja de que cada vez se leen más palabras por la mierda de las redes sociales y similares, pero cada vez son más cortas, el contexto más breve y fragmentado. Eso está produciendo también una incapacidad de comprender algo extenso, mínimamente complejo o asimilar una tesis y resumirla.\nY si miramos más allá de los jóvenes, lo que viene es peor con los datos de los niños.\nLa verdad es que leer siempre ha sido una anomalía y probablemente formemos parte de un destello que se extingue. No sé si será finalmente así, pe","date":"22-07-2026","permalink":"/posts/final-lectura/","title":"El final de la lectura"},{"content":"Quizá ya he dicho esto porque la canción miente y más de veinte años es algo, pero yo no tengo consejos para escribir, como mucho aprendizajes que no siempre aplico. A veces los comparto y quizá otros escritores se vean en esos espejos y a la mayoría le suenen extraños. Está bien, porque los mandamientos escritos en piedra no traen nada bueno.\nHoy he recopilado otros cuantos de esos aprendizajes que encontré por los rincones, para recordármelos a mí mismo y por si aparecen viajeros despistados.\nEmpecemos poniéndonos líricos, aunque no sea mi manera, pero baila como si nadie te viera y escribe como si nadie te fuera a leer, sólo así saldrá de verdad la canción que llevamos dentro, libre de los condicionamientos que tratan de moldearnos desde que encarnamos en este planeta prisión. Ese es el único camino y uno de los pocos grados de libertad que quedan, así que no lo entreguemos fácilmente a los amos de la granja. Y menos a conceptos fatigosos como la aprobación de los demás o sueños de éxito, que ya dijo Calderón que sueños son.\nLa historia nace del personaje, de sus emociones, ambiciones, objetivos y reacciones a lo que esa historia le pone delante, enseñando de lo que está hecho, ","date":"15-07-2026","permalink":"/posts/aprendizajes/","title":"Aprendizajes que encontré por los rincones"},{"content":"He hablado de cómo la escritura es esa fábrica de salchichas, donde el manuscrito final pulcro es hijo de un proceso que mejor no mirar hasta que acaba, porque resulta lioso, frustrante, lleno de rozamiento, tachones, mil caminos hacia la nada y papeles arrugados. Una especie de parto, sudor y otros flujos.\nNo lo parece cuando hojeamos en la librería, porque lo que no vemos (y los escritores escondemos) no existe, pero cuando dudamos de nosotros mismos, no viene mal espiar por la cerradura cómo lo hacían los mejores y, quizá, comprobar que no lo estamos haciendo tan «mal», que tampoco estamos solos y nuestra forma es sólo un desastre diferente al de esos en nuestras estanterías.\nAl menos, eso hago yo y, en muchas ocasiones, leo sobre los procesos y rituales de escritura de autores que me gustaron, no para aprender, sino para consolarme.\nJoan Didion, que tuvo a Hemingway como faro y aprendió en sus inicios escribiendo las frases de Ernest para entender cómo las creaba, dijo en una entrevista de 1978 a The Paris Review:\nNecesito una hora a solas antes de la cena, con una copa, para repasar lo que he hecho ese día. No puedo hacerlo al principio de la tarde porque estoy demasiado inmer","date":"08-07-2026","permalink":"/posts/didion/","title":"Las frases de Didion"},{"content":"Por alguna razón me he tropezado estos días con comentarios de escritores que compartían un curioso método de trabajo. Crean el primer borrador como sea, lo imprimen, lo leen, hacen sus primeras correcciones en papel y luego lo vuelven a teclear entero, en lugar de editar directamente en pantalla. La primera vez me pareció una rareza típica, las manías de cada autor, pero cuando me lo encontré al menos un par de veces más en pocas semanas, pensé que quizá sabían algo que yo ignoraba.\nUna autora alegaba que, simplemente, lo hacía porque era incapaz de teclear algo realmente malo, de modo que le servía para mejorar mucho ese primer borrador.\nReconozco que me pareció un excelente motivo, más allá de que esa práctica sea vestigio de cuando los escritores solían realizar un primer borrador a mano y luego mecanografiarlo con cuidado. De hecho, otro de los autores con ese hábito dijo que así es como lo seguía haciendo exactamente, a la antigua, y me parece bien que se siga honrando la tradición.\nEn eso soy más como Bukowski, maravillado con su primer ordenador de lo que podía hacer mejor y más rápido, sin tachones de por medio, pudiendo cometer mil errores sin cargo de conciencia y luego ","date":"01-07-2026","permalink":"/posts/verticales-horizontales/","title":"Verticales y horizontales"},{"content":"A principios de año hablaba de perspectiva, fundamental para mí porque la escritura es un acto solitario y el problema es que así vemos la casa solamente desde dentro, pero eso no nos da la perspectiva completa de dicha casa. O más bien no nos dice cómo la van a ver otros, ya que lo harán casi siempre desde fuera, por lo menos al principio.\nY la pregunta es, ¿cómo es la casa realmente? ¿Como la vemos nosotros o como la ven los demás?\nLa respuesta es que ambas son la casa y, para el escritor solitario, escribir desde dentro no le da la imagen completa. Ese es el talón de Aquiles.\n¿Cómo se soluciona eso sin ir a buscar a otros que no condicionen la escritura con sus sesgos propios?\nLos lectores cero suelen ser personas cercanas con una cierta relación. Eso influenciará demasiado su opinión porque las personas no podemos ni debemos separar las emociones.\nUn corrector tiene una función fundamental, pero no la de arreglar la esencia de nuestro libro, al corrector ya tenemos que ir con esa esencia bien formada.\nUn editor no te dará respuesta, ya no porque los tiempos han cambiado, además de que al editor le quieres presentar el manuscrito en una etapa más avanzada, con este trabajo de pe","date":"24-06-2026","permalink":"/posts/bondadoso/","title":"Bondadoso e implacable"},{"content":"Hace unas semanas leía una entrevista al escritor Irvine Welsh (Trainspotting y su reciente secuela Hombres enamorados) y comentó algo que me pareció interesante, al hilo de la pregunta sobre cómo ve hoy a esos chavales de los ochenta de su libro, a los hombres en general:\nFatal, los hombres jóvenes han perdido la empatía porque ya no leen novelas, las únicas que leen ficción son mujeres. ¿Cómo puede ser que no lean novelas si es la mejor forma de ponerse en la piel del otro? Ellos han desarrollado comportamientos psicóticos por la adicción a la dopamina de sus pantallas.\nY tiene razón. La lectura está como siempre, en eterna retirada, y el estandarte hecho jirones de la ficción lo siguen manteniendo las mujeres con un porcentaje arrollador respecto a nosotros. Se nota y lo noto. La enorme mayoría de los que conozco no leen o, peor casi, sólo leen esos libros de no ficción sobre gilipolleces como la optimización de la vida (signifique lo que signifique), el éxito entendido de la manera más tediosa posible y otras mil mierdas tangenciales a esas, como dinero, testosterona e idioteces de pelaje parecido.\nEn realidad, es buscar lo de siempre, es la señal de socorro desesperada de esta","date":"17-06-2026","permalink":"/posts/los-que-no-leen/","title":"Los que no leen"},{"content":"Alguna vez he hablado de que la escritura (cualquier arte, supongo), es un asunto ciclotímico de manía y depresión, de caminar por uno y otro lado. Al menos en mi caso, pero he podido comprobar que también en el de otros muchos. Que de hecho, el gran reto es ese caminar entre ciclos de confianza y duda, como lo expresaba el fotógrafo Peter Hujar en sus conversaciones con la escritora Linda Rosenkrantz. Por supuesto, las otras dos preocupaciones constantes eran el dinero y la sostenibilidad, pero ese es otro tema.\nLa clave de todo en este caso es cómo pasar de la duda a la confianza y, sobre todo, cómo no quedarse atrapado en uno de los ciclos, ya que parece que el proceso creativo nace en esa fricción constante.\nQuedarse en el ciclo de confianza crea malos escritores, los que todo lo hacen bien y no necesitan mejorar nada. En ese lugar todo es genial, los demás unos paquetes y si no triunfas es, claramente, debido a que el mundo no está preparado para tu talento.\nQuedarse en el ciclo de duda mata. Tus textos se quedan a medio, nunca los compartes, pierdes la perspectiva como en las tierras de la confianza, pero de una manera más dolorosa. Probablemete te harás mejor, porque siempre","date":"10-06-2026","permalink":"/posts/duda-confianza/","title":"El ciclo que no termina"},{"content":"Esta casa siempre ha querido ser el refugio de las últimas cartas y hace bastante que ninguna tocaba a la puerta. Así que he aquí la que, probablemente, sea una de las más famosas y poderosas de la historia del arte. Y me acordé de ella a raíz de la conversación reciente con una excelente escritora. Reconozco que me resultó muy interesante y reveladora, tanto de su proceso creativo, como de todo lo que lo rodeaba.\nLa carta trata principalmente del consejo que le dio el artista Sol Lewitt a Eva Hesse, escultora americana de origen alemán, cuando esta le escribió llena de las dudas que acompañan a cualquier artista de la cuna a la tumba, especialmente las de que aquellos que morimos a menudo debido a la «parálisis por análisis».\nCon una respuesta directa y, en cierto modo artística y rítmica como un poema beat, cada uno de los «HAZ» y «HACER» estaban escritos a tamaño enorme en el papel, dibujados más bien, radiando su enorme importancia con líneas que salían de ellos como cuando pintabas el sol de pequeño. Dan cuenta de que esas palabras lo resumen todo.\nAquí no está toda la carta, pero sí lo importante:\nQuerida Eva:\nYa va a hacer casi un mes desde que me escribiste y es posible que","date":"03-06-2026","permalink":"/posts/haz/","title":"Haz"},{"content":"Sigo a Oliver Burkeman desde sus primeras columnas en The Guardian. Y me alegro de que neuróticos como yo, compañeros de manías, acaben encontrando su lugar y éxito, como él hizo con sus libros. Hace muchos años ya que no escribe su columna semanal, pero de vez en cuando envía un correo llamado El imperfeccionista, donde sigo viéndome identificado, principalmente en las extravagancias y sufrimientos de alguien que trata de poner en una página lo que hay en su cabeza.\nEn su correo más reciente habla de un concepto que conecta con algo que suelo decir, el hecho de que no descubres realmente la historia entre manos hasta que la escribes y, en realidad, esta se descubre a sí misma.\nEsto es lo que dice respecto a algo en una línea similar y que es perfectamente aplicable a la ficción, aunque él se dedique al ensayo.\nLo que necesitas no aparecerá hasta que lo necesites.\nMe pasa a menudo que, con un nudo en el estómago, me doy cuenta de que, aunque la sección del libro en la que estoy trabajando ahora va bien, estoy a punto de tener problemas porque no tengo todo lo necesario (los argumentos adecuados, el material suficiente, etc.) para la siguiente parte.\nSin embargo, esto me preocupa me","date":"27-05-2026","permalink":"/posts/lo-que-necesitas/","title":"Lo que necesitas"},{"content":"¿Es este el peor momento para ser artista? Esa es una de las preguntas que se hacía Anna Brones hace poco en su Substack, en un artículo donde daba vueltas a lo ineludible, nos guste o no: arte y dinero.\nLa realidad es esta, si quieres ser bueno en lo que haces debes equivocarte mucho, practicar aún mucho más, experimentar a menudo sabiendo que el 99% de esos experimentos no irán a ningún lado y, en general, emplear una obscena cantidad de tiempo y esfuerzo para elevarte un poco (además, con la suerte que hace falta para todo) por encima de la mediocridad.\nY por supuesto, todo ese tiempo y esfuerzo:\nA) Viene sin garantías. B) Hay que comprarlo.\nTodos esos momentos, todas esa indecente cantidad de horas no sólo hay que dedicarlas al arte cuando lo que te apetece en realidad es cualquier otra cosa menos darte cabezazos contra la pared. Es que además ese tiempo nunca es gratis y ser artista, como ocurre con ser pobre, es lo más caro del mundo.\nA eso se suma que el arte no se valora y que, por aquello de la sal en la herida, somos el único gremio con complejo de culpa sobre cobrar por su trabajo.\nAbsolutamente ninguna otra profesión tiene esa disonancia y nadie asume que otra persona v","date":"20-05-2026","permalink":"/posts/peor-momento/","title":"El peor momento para ser artista"},{"content":"En mi experiencia, la historia que escribes es un acto de descubrimiento tanto como de creación, un acto de exploración y no sólo de invención pura desde las alturas. Es observación desde el terreno que estás construyendo y escucha de los personajes con los que lo has poblado.\nUna vez los personajes, los lugares y el hilo principal han surgido de ese soplo de creación inicial, estos suelen tener tanto que decir como nosotros en lo que se refiere al desarrollo de la historia, cómo crece y hacia dónde va, que para eso es su historia. Por eso creo que hay que dejarles espacio y no ahogarlos en demasiada planificación, o serán más marionetas que personas y creeremos que lo sabemos todo de antemano.\nEso le quita la gracia a esa exploración de los lugares, personas y sucesos que hemos puesto en marcha, les quita la capacidad de sorprendernos con algo mejor de lo que habíamos pensado al principio para ellos.\nYa he dicho más de una vez que, al menos para mí, la verdadera historia no se descubre a sí misma hasta que la escribes, no importa lo mucho que pienses y des vueltas y esquematices. Hasta que no nos lancemos a poner una palabra tras otra, estamos con el mapa, no con el territorio, y ","date":"13-05-2026","permalink":"/posts/descubrimiento/","title":"El descubrimiento de la historia"},{"content":"Como escritores, perseguimos que lo que hacemos sea cada vez mejor, con la esperanza de que finalmente sea «bueno». Lo que ocurre es que esos son términos nebulosos en los que no te puedes poner de acuerdo, de modo que nuestra gesta ya comienza con un matiz de imposibilidad.\nY ya no digo acuerdo solamente entre escritores, porque hay una diferencia entre lo que un escritor considera bueno y lo que muchos lectores consideran bueno.\nPor ejemplo, se nos recomienda que matemos nuestras darlings como dijo Arthur Quiller-Couch y luego popularizó Faulkner, pero muchos lectores las quieren y, de hecho, las toman como signo de destreza con las palabras.\nSe recomienda también a menudo un lenguaje sin florituras, reencarnar a Hemingway, pero muchos lectores las quieren, porque puede que a nosotros nos despierten rechazo o pedantería, ruedines de bicicleta cuando empiezas, pero a muchos lectores les gustan y estimulan.\nDe hecho, me suelo encontrar con que no pocos ganadores de concursos literarios son textos llenos de esas darlings, narradas con un lenguaje de floritura y retruécano, a veces incluso algo arcaico y resabiado.\nY luego están todos esos otros avisos a navegantes para hacer algo bu","date":"06-05-2026","permalink":"/posts/persecucion/","title":"Lo que perseguimos"},{"content":"Es una locura en todos los sentidos. Escribir, me refiero. Uno de los libros que me leí hace unos años, El ancho mar de los sargazos, de Jean Rhys, me pareció muy bien escrito, algo inquietante, difícil de recomendar y más en estos tiempos. Un libro extraño, en definitiva. Así que, atraído como siempre por lo raro, quise saber más de él y de su autora.\nComo suele pasar, los libros que dejan huella son de autores que han vivido al extremo de las cosas en muchas ocasiones. En este caso, de la cordura. Cuando lees sobre algunas vidas, parece imposible ser excelente en algo sin ser un desastre en todo lo demás, es el peaje, que en el caso de Rhys tomó la forma de una ristra de maridos, ansiedad y alcohol, hasta que la BBC quiso hacer una adaptación de una de sus obras anteriores y, no teniendo ni idea de dónde estaba la autora o si aún vivía, recibió respuesta de la propia autora cuando puso un anuncio queriendo saber de ella.\nNo sólo vivía aún contra todo pronóstico, sino que además estaba trabajando en una nueva novela, El ancho mar de los sargazos. Enseguida, firmó un contrato de edición, con un manuscrito al que le quedaban unos 6 o 9 meses.\nRespetando la honorable tradición, Rhys ","date":"29-04-2026","permalink":"/posts/tiempo-que-hace-falta/","title":"El tiempo necesario"},{"content":"Alguna vez me han dicho que hablo (escribo) mucho sobre el fracaso, pero es que la escritura es eso sobre todo, una historia de fracaso en más sentidos de los que parece.\nLa vida lo es en buena parte, porque mucho de lo que intentemos no saldrá tal y como lo imaginábamos en nuestros cuentos de la lechera y así son las reglas de la simulación, pero es que las mejores historias también van de eso, de lucha y pérdida, del conflicto sin garantía porque si sabemos el final, ¿qué gracia tiene?\nY si no hay fracaso ni derrota, ¿qué gracia tiene?\nPor eso creo que una de las cosas más útiles que puede hacer un escritor es hacerse amigo de ese fracaso. O conocido al menos, mirarlo y no tratar de evitar a toda costa cualquier mención o pensamiento sobre él, como si se tratara de uno de esos demonios que acuden cuando se le nombra.\nAl fin y al cabo, la dosis de frustración y el golpe son aún mayores cuando te caes desde expectativas desmedidas a las que te subiste no queriendo ni concebir esa posibilidad de fracaso, no ya relativa a posible éxitos materiales, sino también respecto a las expectativas de mucho de lo que escribamos y que, me temo, no terminará siendo la «novela de una generación».","date":"22-04-2026","permalink":"/posts/fracaso/","title":"Lo innombrable"},{"content":"Acabo de empezar a leer Un grito de amor desde el centro del mundo, de Kyoichi Katayama, y en la vena de los autores japoneses que me gustan, la prosa es tranquila, evocadora y potente, una extraña combinación de cualidades, pero bastante habitual en los mejores que he leído.\nTras unas pocas páginas he tenido curiosidad por el autor y he buscado alguna entrevista, pero con poco éxito (lo que me ha hecho que el autor me caiga aún mejor). Sin embargo, por el camino me he topado con una del cineasta Isao Yukisada, que dirigió una adaptación cinematográfica de la novela hace más de veinte años.\nY hablando de esa y otras obras, en la entrevista surgió el concepto de hacer todo esto (escribir, el arte y otros actos de futilidad), movidos por el miedo al olvido.\nPor no marcharte, como dijo Dylan Thomas, en silencio hacia la oscuridad. Por no hacerlo con tu canción todavía dentro.\nProbablemente, muchos de los que lean esto estarán familiarizados con conceptos melodramáticos como el de que mueres dos veces, primero cuando lo haces y luego de nuevo cuando alguien, en algún momento, piensa en ti por última vez.\nSiempre he pensado que el orden de ambas muertes no siempre es ese y no estoy segu","date":"15-04-2026","permalink":"/posts/olvido/","title":"Los verdaderos motivos"},{"content":"He escrito varias veces sobre el bloqueo del escritor, lo que en cierto modo es una manera de intentar romper ese bloqueo. Al menos en mi caso, en el que me enfrento a las cosas pensando (hasta la obsesión) en ellas desde todas las perspectivas que encuentre. Y el bloqueo da asco, no hay otra forma de decirlo, pero como pasa con lo aparentemente negativo, normalizarlo implica (si tenemos suerte) arrebatarle un poco de poder y hacer de él un asunto un poco más llevadero.\nPorque cuando algo es normal (y no un monstruo terrible, una dolencia, un defecto o algo que consideramos un fallo o debilidad en nosotros mismos) la cuesta que debemos subir se reduce un poco.\nAl menos en mi caso.\nY es que la imposibilidad de escribir es, precisamente, parte fundamental de la escritura.\nComo siempre, el problema son las historias. Las que nos contaron y las que nos creímos, repitiéndolas en nuestra cabeza cuando por fin nos sentamos a trabajar. Y de alguna manera, nos decimos que la escritura es el acto gozoso de que nuestra historia fluya dando todas las notas perfectas de la melodía. Mientras, el bloqueo es la antítesis y lo contrario, cuando en realidad, tenerlo e intentar superarlo es precisame","date":"08-04-2026","permalink":"/posts/bloqueo/","title":"Bloquearse y avanzar"},{"content":"Sigo ya el hilo de muy pocas cosas y a muy poca gente, pero uno de los boletines al que todavía echo un vistazo es el de Mason Currey, que suele escribir sobre arte y artistas: sus rutinas, formas de pensar, pequeñas victorias y, sobre todo, derrotas.\nLo cual está bien porque, al menos, sirve para no sentirse solo.\nEsa es una de las cosas más poderosas que alguien puede hacer por otro alguien.\nLa cuestión es que en su último envío habla de su nuevo libro, que trata sobre la (casi) imposibilidad de hacer arte y comer de él. Así que conectando con ese tema, el boletín comienza con dos citas y la primera es de los diarios de la pintora Grace Hartigan:\nConseguir suficiente dinero para los materiales que necesito es una preocupación constante. Me siento terriblemente reprimida y sin realizarme. El tiempo canta hoy, mientras tomo café helado y me consumo y me preocupo por el dinero y la pintura… Creo que soy incapaz de mantener el estado de ánimo para pintar mientras trabajo ocho horas al día, y si debo hacerlo, ni siquiera debería intentar pintar al mismo tiempo.\nCreo que esta es una sensación más que familiar, la del peso de lo cotidiano, que no sólo quita tiempo para el arte, sino que","date":"01-04-2026","permalink":"/posts/el-verdadero-artista/","title":"La doble vida"},{"content":"Hace tiempo leí un artículo sobre Eduardo Noriega en el que hablaba de las redes sociales. Las aborrecía, pero debía mantenerlas porque si no estás, te conviertes en el hombre invisible para los demás y para las oportunidades. Te enteras de menos y estableces menos relaciones, porque el resto continúa en esa fiesta por mierda que sea, por FOMO, por no perder más que por ganar y por lo mismo que tú.\nPor miedo y la constante pelea contra la irrelevancia en caso de haber conseguido alguna.\nUna empresa francamente agotadora.\nNoriega había construido en sus redes un lugar en el que reseñar cine y no es lo peor que puedes hacer, pero las redes, la vida, son un tren que se marcha rápido y compruebas que, si faltas un tiempo por mínimo que sea y luego regresas, todo el mundo ha seguido sin ti muy rápido.\nLa rueda de hámster no debe parar, es una máquina sin piedad que no distingue entre tú, yo o Eduardo Noriega.\nPero esa irrelevancia siempre ha estado. Yo he vivido buena de mi vida sin redes o Internet y se nos ha olvidado, pero no pasaba nada. Al contrario, a cambio de perder una presencia más falsa y frágil de lo que creemos, rodeados de bots e idiotas, ganamos una tranquilidad parecida ","date":"25-03-2026","permalink":"/posts/irrelevancia/","title":"La irrelevancia"},{"content":"Los autores nos damos muchas ínfulas con esto de escribir, yo mismo hablo de ello cada miércoles como si fuera algo fundamental, pero afrontémoslo, no estamos curando el cáncer, ni llevando agua donde no llega. De hecho, ni siquiera vamos a salvar a la literatura ni tenemos a miles esperando a ver qué decimos a continuación.\nLa escritura en sí no es importante, lo es la vida más allá de los renglones, esa es la verdad.\nLo importante es amar, sentir, pensar, descubrir, quitar la pantalla que siempre tenemos en medio y tocar el mundo y a quienes lo habitan sin intermediarios, sin una historia preconcebida en nuestra cabeza que nos vendieron y nos dice cómo debemos sentirnos respecto a algo, en lugar de sacar las conclusiones nosotros mismos.\nPorque todo lo que vamos a escribir, todo lo que merece la pena contar va sobre eso, así que más vale que lo experimentemos de manera orgánica y real para poder escribirlo y transmitirlo de una manera que consiga emocionar.\nYo he usado la escritura como refugio mil veces y sé que no soy el único y está bien, es una de sus funciones, además de que ayuda a comprender y curar en muchas ocasiones. Pero no puedes quedarte en puerto para siempre. Al fi","date":"18-03-2026","permalink":"/posts/importante/","title":"Lo importante"},{"content":"El mundo está como está y vengo yo a hablar de huellas, arte y las ínfulas sin importancia de los que lo practican. Pero es que el mundo siempre está como está, sólo que ahora, más acelerado cada vez y de eso va un poco todo, de correr y correr más rápido, aunque nadie sepa hacia dónde o si debemos hacerlo en primer lugar.\nEl arte, la escritura, no son inmunes a eso y hace poco tenía un debate acerca de que muchas series, películas y libros, que se estrenan o publican ahora, pueden ser mejores o peores, geniales incluso, pero ya no dejan una huella cultural, un poso que perdura, del que se habla por mucho tiempo que pase y que moldea las imaginaciones y a sus dueños. Es consumir y olvidar, consumir y olvidar, una trituradora que no deja libros de los que se siga hablando, series que recordemos en cuanto pasa más de un mes, canciones que se canten siempre o películas que se conviertan en clásicos que se comenten o estudien diez años después.\nO esa es mi impresión subjetiva, claro, la enorme dificultad hoy de dejar una huella en la arena y supongo que, en gran parte, es por la enorme cantidad de huellas y el hecho de que el mar está más agitado que nunca, de modo que no dejan de veni","date":"11-03-2026","permalink":"/posts/huella/","title":"Huellas en la arena"},{"content":"Hace un par de años gané un concurso al que se presentaron más de 1800 relatos y lo primero que se me pasó por la cabeza cuando me lo dijeron fue:\n«¿Cómo es posible que hayan considerado que mi relato fuera el mejor de casi 2000? Es imposible determinar algo así».\nDe hecho, me parecía imposible leer dos mil relatos sin morir en el intento.\nObviamente, lo siguiente fue sentirme contento y agradecido, pero esa primera pregunta automática tiene una respuesta que solemos ignorar. Que obviamente yo no fui el «mejor» de esos relatos (signifique eso lo que signifique), pero sí el que tuvo más suerte de entre los que gustaron más.\nEse día la fortuna me miró con cariño, igual que otros días mira a otros, pero deja clara una cosa, el enorme papel de la suerte en la escritura.\nY en todo en general, pero ciñámonos a lo nuestro.\nEn mi experiencia, no voy a decir que la suerte es absolutamente todo, pero sí la jugadora más importante de la partida y con enorme diferencia sobre cualquier otro factor. Especialmente, cuando se trata de que lo que escribas vea la luz.\nAl final, ese escrito se va a topar con algún guardián de la puerta en forma de agente, jurado o editor y que le guste o no lo que ti","date":"04-03-2026","permalink":"/posts/suerte/","title":"La jugadora más importante"},{"content":"La escritura es un arte necesariamente solitario y entiendo que muchos escritores orbiten entre ellos o que tengan un grupo de lectores de confianza. Personalmente, no creo en esas cosas y creo que tiene más inconvenientes que ventajas, muchas de las cuales he comentado a lo largo del tiempo. Pero no negaré que escuchar solamente las voces propias tiene también unos cuantos riesgos además de la locura, y uno de ellos es la perspectiva.\nPerderla, más bien.\nPorque cuando eres juez y parte solitaria de lo que haces y hacen los demás, es muy complicado ver las cosas sin que prejuicios, manías y dejes escoren el barco. Y cuando no escuchas otras cosas, es fácil pensar que las de dentro de tu cabeza son las únicas que existen.\nRespecto a la escritura, esa falta de perspectiva provoca en mí una atracción hacia los extremos, porque eres demasiado duro o bien te crees un genio (eso dura poco, basta dejar el texto en barbecho unos días para volver a tierra en picado).\nRespecto a la lectura, pierdo la perspectiva de qué le gusta a los demás, qué se considera bueno, mediocre o una genialidad. Me suele pasar últimamente con las recomendaciones de personas en cuyo gusto confío y que, de pronto, ","date":"25-02-2026","permalink":"/posts/perspectiva/","title":"Cuestión de perspectiva"},{"content":"El problema es el aburrimiento. No el de las historias en este caso, sino el nuestro, porque ya no nos lo permitimos y eso hace que nuestra creatividad se resienta, ya que ambas cosas siempre han ido de la mano.\nEn una carrera cada vez más loca por llenar los momentos con lo que sea, no dejamos hueco en el que pueda crecer nada y no hay silencio que permita escuchar aquello que desea salir. La semilla de algo que habremos de regar y cuidar y podar y trabajar y que, a lo largo de todas las fases de ese proceso, también precisará importantes dosis de aburrimiento, innato e imprescindible en el proceso creativo.\nAburrimiento cuando llegas al temido punto medio de tus historias, aburrimiento en los mil repasos en los que no puedes leer tu obra sin algo de tedio y algo de odio, aburrimiento de los trámites para enviarla de nuevo a otro concurso, aburrimiento al buscarle una editorial y soportar los noes que te duelen como novato, pero que como veterano consisten de nuevo en resoplar una vez y seguir a pesar de todo.\nEl problema es el aburrimiento y, sobre todo, que no lo soportamos y una vez más la creatividad (la escritura que es de lo que va todo esto), es un juego a la contra. Ahora ","date":"18-02-2026","permalink":"/posts/aburrimiento/","title":"El problema"},{"content":"Supongo que, como todo el que escribe, acumulo mil notas importantísimas que no quiero perder y tampoco miro nunca. Pero hace poco, en la pereza de una tarde de domingo, eché un vistazo a algunas de ellas y, aunque siempre he sido poco amigo de «consejos» de escritura, algunas de esas anotaciones son recomendaciones interesantes de ciertos escritores que, por una u otra razón, me llamaron la atención en su momento y por eso guardé.\nAsí que he pensado en compartir algunas de ellas. Creo que serán interesantes, quizá incluso útiles, a más de uno, como lo fueron conmigo.\nLa primera es de Chuck Palahniuk y tiene que ver con una dolencia habitual en muchas historias, que todos los personajes suenan igual, parecen idénticos y, en general, no son más que el escritor desdoblado en la historia mediante su encarnación en varias marionetas parecidas.\nEn lugar de escribir sobre un personaje, escribe desde dentro del personaje.\nEsto significa que cada manera en la que el personaje describe el mundo que le rodea también debe describir su experiencia. Tú y yo nunca entramos en la misma habitación. Vemos la habitación a través de la lente de nuestra propia vida. Un fontanero entra en una habitació","date":"11-02-2026","permalink":"/posts/consejos/","title":"Consejos perdidos entre notas"},{"content":"Hace un par de semanas escribía sobre musas y cómo muchos escritores hablan de esas musas o de cómo lo que cuentan viene de un lugar ajeno a ellos, de una naturaleza incluso más elevada signifique eso lo que signifique.\nEs una tendencia más extendida de lo que pensaba y, personalmente, yo no la siento ni vivo así, pero si me preguntan por la naturaleza o el origen de lo que escribo, la respuesta real es «no lo sé», pero supongo que tengo una opinión, como todo el mundo.\nPara mí, la escritura no es algo ajeno o necesariamente elevado, nada inspirado por musas u otros entes, sino todo lo contrario. Para mí, la escritura viene de «dentro», de lo que probablemente seamos de verdad una vez somos capaces de quitarnos los condicionamientos, las inhibiciones, lo inculcado y lo que nos limita, ya sea interno o externo.\nPara mí no es una cuestión de que nos inculquen algo, sino todo lo contrario, de quitar de en medio todo lo posible para poder expresar en total libertad lo que hay dentro y que, en su camino de salida, se queda varado en mil cosas de todo tipo, desde las opiniones de los demás, hasta los traumas o el condicionamiento de las mil cosas que nos influyen, pasando por todo eso qu","date":"04-02-2026","permalink":"/posts/dique/","title":"El río y el dique"},{"content":"Siempre he hablado de mi fascinación por el proceso creativo de otros escritores, por cómo piensan y cómo lo hacen. Por eso, cuando un autor realiza una entrevista que no repite el Powerpoint que le ha pasado marketing, la escucho o leo atentamente.\nAntes lo hacía para tratar de conocer la forma en la que lo hacen los mejores, como si me fueran a dar la pista para escribir bien, para que mi proceso creativo fuera el correcto. Los años y las páginas te curan de esas búsquedas de validación y, por muy diferentes que sean las formas, te reconoces en el fondo de lo importante y escuchas sin más objetivo que ese, sin la necesidad de encontrar algo útil.\nHace poco, vi una breve entrevista al autor noruego Karl Ove Knausgård y me gustó, así que he aquí una traducción de ese vídeo, porque creo que todo escritor encontrará algo interesante entre esas líneas.\nEl acto de crear Escribo exclusivamente para mí mismo, absolutamente al cien por cien para mí. Necesito ser libre y necesito estar libre de cualquier preocupación sobre los demás, sobre lo que piensan. A veces eso resulta muy difícil. Al haber crecido cuando lo hice, la situación en casa era, ya sabes, muy restringida. En ocasiones era ","date":"28-01-2026","permalink":"/posts/karl-ove/","title":"El acto de crear, con Karl Ove Knausgård"},{"content":"Hay una cuestión que muchos escritores comentan y a mí me despierta una mezcla de duda y cierta perplejidad, porque ya sé que cada experiencia escritora es personal, válida e intransferible, pero me resulta curiosa la enorme cantidad de artistas que hablan de dicha escritura (y del arte en general), como algo que no crean ellos, sino que transmiten o canalizan. Algo que está en «otro sitio», normalmente más elevado, signifique eso lo que signifique. De ahí la inspiración concedida por las musas o esos «escritores fantasma del cielo» de los que hablaba Robert Crumb.\nHace mucho, leí The war of art de Steven Pressfield y también hablaba de este concepto, comentando a su vez que aún invocaba a esas musas antes de una sesión de trabajo como los antiguos. De hecho, el último trozo del libro merodeaba por dichos conceptos difusos y astrales, de modo que sólo releía y recomendaba los dos primeros tercios de la obra, mientras que el final me parecía una manía personal de relleno.\nSin embargo, a lo largo del tiempo, me he ido encontrando una y otra vez con el mismo concepto por parte de multitud de escritores y artistas.\nEl año pasado, la escritora Elif Batuman publicaba en su Substack un te","date":"21-01-2026","permalink":"/posts/musas/","title":"Dudas y musas"},{"content":"No suelo hacerlo, pero hoy comparto algo práctico sobre escritura que aprendí hace mucho.\n¿Cómo mantener la historia y llevarla hacia adelante, mientras la haces interesante?\nObviamente, dependiendo de dicha historia, del escritor y lo que quiera contar, la respuesta variará muchísimo, pero en caso de duda, y sin que sirva de precedente, hay una respuesta que se puede aplicar casi todas las veces:\n«Pero\u0026hellip;».\nUno de los principales motores de una historia, como comenté no hace demasiado, es el conflicto, la dificultad del protagonista para conseguir lo que desea. Desde antagonistas de opereta hasta otros mucho más sutiles y poderosos (como puede ser la vida misma), una historia se mueve al ritmo de sus dificultades, de ese enfrentamiento entre lo que busca el protagonista y los obstáculos (voy dejar de lado otra clase de historias o aquellas que se pueden mover y mantener el interés mediante otros recursos más avanzados o arriesgados).\nLa cuestión es que, para mantener viva esa llama, lo más sencillo es usar el «pero» cada vez que ese protagonista avanza en algo, a fin de plantar la semilla del siguiente reto.\nEn las historias de capa y espada, por ejemplo, el héroe obtiene el ","date":"14-01-2026","permalink":"/posts/pero/","title":"Pero..."},{"content":"A menudo me han preguntado sobre las herramientas que utilizo para escribir y mi recomendación no ha cambiado, Scrivener sigue siendo la mejor, aunque hace ya mucho que no la utilizo. Personalmente, escribo casi siempre en Obsidian con un sistema muy particular de organización de archivos y escritos que se adapta a mi forma de trabajar, y esa es la clave. Porque los amateurs se obsesionan con las herramientas, pero los profesionales lo hacen con el proceso, dando igual si la escritura es en una servilleta o con el programa más especializado.\nLos escritores tenemos en común la capacidad de procrastinar con cualquier cosa y una de nuestras favoritas son las herramientas perfectas y las situaciones adecuadas. Así que los profesionales se obsesionan con el proceso y hoy voy a hablar un poco del mío.\nLo primero a aceptar es que dicho proceso es caótico, desordenado, plagado de tachones en ese cuaderno tan bonito y hecho de mil piezas que no encajan en una historia que tendrás que domar, a ver si se parece a lo que querías transmitir.\nY también que a veces es gozoso y otras mascar arena.\nCada proceso también es diferente según el escritor, pero lo primero en mi experiencia consiste en ve","date":"07-01-2026","permalink":"/posts/herramientas-proceso/","title":"Procesos y herramientas"},{"content":"Antes de nada, como llevo haciendo un tiempo, me tomaré un descanso en la web hasta el año que viene, excepto por la tradición de relato efímero que publico en Nochevieja y borro en Año Nuevo.\nQuitando ese destello, ya nos veremos en 2026.\nDicho eso, este suele ser el momento que aprovecho para hacer balance del año escritor, que en este caso se parece bastante a los anteriores. He escrito cada mañana, he tenido la enorme fortuna de ganar algún certamen y quedar finalista en otros, he estado planeando y presentado algunos proyectos a ciertas cosas\u0026hellip; Un año que podría calificar de «normal».\nY está bien, porque no pasa nada por ser normal. Por ser uno más de los miles y miles de autores que escriben a la sombra sin otro motivo que querer hacerlo.\nSin embargo, muchas veces nos sentimos los raros porque siempre estamos escuchando las historias de los que destacan. Al fin y al cabo, es lo que todo el mundo quiere oír, pero eso produce un efecto curioso: altera nuestra percepción de normalidad. Porque entre tanta historia por minuto (que hoy es lo más importante y mañana será nada), parece que todo el mundo está siendo publicado, premiado o vendido, menos nosotros.\nAsí, en ese mund","date":"17-12-2025","permalink":"/posts/normal/","title":"No pasa nada por ser normal"},{"content":"Hace mucho escuché a uno de esos tipos fatigosos de Silicon Valley decir que la conveniencia dominaba el mundo. Y es verdad.\nTodos esos ingenieros del comportamiento que tejen las telas adictivas que nos atrapan tratan de reducir al máximo nuestro esfuerzo y hacer lo más conveniente posible la basura inane que quieren vendernos.\nY el móvil, de entre todas las cosas, es lo que más representa dicha conveniencia. Por eso ha triunfado devorando al ordenador y a cualquier otro dispositivo, ya que está siempre conectado, siempre a mano, con una interfaz capaz de ser manejada incluso por un mono y todo a un toque de dedo: compras, desinformación, entretenimiento, neofeudalismo\u0026hellip;\nYa no tienes que esperar a que el ordenador arranque y el módem conecte, ya no tienes que ir a un sitio concreto de la casa para descolgar, marcar y hablar con alguien. Ya no tienes que ir a la tienda a comprar, ni a un bar a conocer gente.\nEn esa dictadura de la conveniencia, la lectura y la escritura están más sometidas que nunca bajo su bota, porque son altamente inconvenientes. Ahí radica precisamente uno de sus valores, porque la pereza genera más inmovilismo y la falta de esfuerzo te vuelve más tonto y","date":"10-12-2025","permalink":"/posts/aldea-gala/","title":"La aldea gala"},{"content":"Creo que no pocos escritores se verán reflejados en estas frases del autor David Foster Wallace:\nLo del perfeccionismo es muy peligroso, porque, claro, si tu fidelidad al perfeccionismo es demasiado alta, nunca haces nada. Hacer algo implica sacrificar lo hermoso y perfecto que es en tu cabeza por lo que realmente es. Y hubo un par de años en los que realmente luché contra eso.\nHace un par de años también, hablaba de que el perfeccionismo es una cuerda floja que caminar con cuidado. Por un lado, la realidad es que si no tienes una fijación por comunicar lo que escribes de la mejor manera que puedas (lo que implica una insana cantidad de obsesión y una tendencia perfeccionista), no conseguirás sacar el oro de entre el barro, lo que requiere enormes cantidades de reescritura y tiempo.\nPero ese perfeccionismo nos puede colocar muy fácilmente en el peor de los infiernos para un escritor (para una persona en general): el de lo inacabado.\nEl de mil cosas empezadas, pero ninguna terminada, mil cuentos en la cabeza y ninguno en el papel.\nPero a la vez, nunca estaremos satisfechos de cómo hemos escrito algo. Eso es frustrante y, al mismo tiempo, lo que debe ser, no hay alternativa si has de","date":"03-12-2025","permalink":"/posts/perfeccionismo/","title":"El perfeccionismo"},{"content":"A veces me han preguntado si yo siempre quise ser escritor, si esa es mi pasión o propósito en la vida. La respuesta supongo que no siempre ha sido la misma. Si me lo preguntas hace tiempo, cuando pensaba que también tenía todo el del mundo, probablemente habría respondido que sí, o al menos quizá, porque los escritores somos malos traficantes y no solo leemos y escribimos historias, sino que tendemos a creérnoslas, a consumir aquello que vendemos. Lo cual no está mal, supongo, significa que la historia ha hecho lo que debía, producir suficiente emoción como para quedarse. Lo que pasa es que algunas historias tienen doble filo y la del propósito vital, la llamada interior o como quieras denominarlo, es una de ellas.\nSi esa noción de «escribir es lo que he venido a hacer en la vida» te sirve para perseverar en un mar con el viento siempre en contra, adelante. Si eres uno de esos pocos a los que a lo mejor les sirve como brújula e identidad, adelante. Si eres de los que lo dice porque cada día ve cómo se cumple esa realidad romántica, adelante.\nPero la mayoría no somos tan especiales como para protagonizar historias de elegidos, llamadas o destinos manifiestos. Y está bien, al fin y ","date":"26-11-2025","permalink":"/posts/proposito-vital/","title":"Los raíles del sueño"},{"content":"A menudo he hablado de la famosa recomendación de «Escribir sobre lo que sabes». De cuál es su verdadera dimensión, por qué es malentendida en muchos casos y el motivo de que a muchas historias se le vean las costuras por culpa de no seguirla.\nObviamente, la frase no se debe entender en un sentido literal, sino emocional, interno y no externo. Lo exterior es una máscara para lo que importa, a juego con este mundo ilusorio y, cuando se habla de escribir sobre lo que sabes, se refiere a esa esencia que tiene que ver con sentir.\nUna de las mejores formas de entender la llave que abre esto, y a la buena escritura en general, es leer a Ursula K. Leguin, que expresó la esencia de lo importante mucho mejor que yo:\nLa táctica de evasión más frecuente es que el aspirante a escritor diga: «Pero antes de tener algo que decir, debo adquirir experiencia». Lo que ocurre es que la experiencia no es algo que vayas a buscar y obtengas. Es un regalo, y el único prerrequisito para recibirla es que estés abierto a ella.\nUn alma cerrada puede tener las aventuras más inmensas, pasar por una guerra civil o un viaje a la Luna, y no tener nada que mostrar de toda esa experiencia.\nMientras, el alma abierta ","date":"19-11-2025","permalink":"/posts/ursula-leguin/","title":"Alma abierta, alma cerrada"},{"content":"Aparentemente, desde el principio siempre fui bueno en una cosa, que el temible bloqueo creativo no me detuviera a la hora de seguir juntando palabras. Es algo inevitable en toda escritura y escritor, que avanzas por el camino de tu historia y, tarde o temprano te encuentras con la piedra que no te deja pasar.\nEn mi caso, nunca entendí la escritura como algo lineal, un ABC de etapas que escribir en orden siguiendo una fórmula, de modo que, cuando me encontraba un obstáculo, simplemente seguía por otro lado. Al parecer, esto tiene un nombre: «Tomar prestado del futuro», que no es más que escribir otra parte de la historia.\nEso no está exento de riesgo, porque los préstamos se pagan y el precio es la coherencia, la unión que tendrás que realizar luego de esas piezas no consecutivas. Sin duda, eso se hace más difícil a la hora de escribir esas conexiones que cuando sigues el camino recto. Y sobre todo, ocurre algo muy típico del futuro, que casi nunca es lo que esperabas.\nAsí, cuando tomas prestado, surgen otras ideas y acontecimientos no planeados (una de las mejores cosas que le pueden ocurrir a un escritor, la verdad) y luego, como una paradoja temporal inversa, el futuro altera el","date":"12-11-2025","permalink":"/posts/paradoja-temporal/","title":"Paradojas temporales"},{"content":"Si me preguntan hoy por la escritura, mis respuestas son muy diferentes a las de ayer.\nSi me preguntan qué creo que es más importante a la hora de ser escritor, no hablaría de cosas que tienen que ver con el arte o la técnica, porque cada uno tiene su estilo y sus filias y fobias, sus géneros preferidos y neuras intrasferibles, así que poco se puede decir sobre todos esos aspectos.\nPero sí creo que hacen falta tres cosas fundamentales sin importar si eres poeta, cuentista o de ensayo.\nLa primera es la capacidad de gestionar, aceptar y convivir con el fracaso y la negativa, porque son lo más común en el camino.\nY no importa lo cínicos que seamos o lo mucho que digamos que no nos afecta, porque lo hace y mucho, desmoraliza de una manera especial y el constante río de noes nos puede arrastrar a un punto en el que, de repente, nos levantamos y hace meses que no escribimos, porque para qué. Nadie parece querer escuchar lo que tenemos que decir y es normal, lo más común, el pan de cada día.\nPor eso creo que es importante centrarse en lo que quieres decir y no en lo que quieran escuchar. La necesidad de expresión es natural al ser humano, la necesidad de ser escuchado es natural al ego. N","date":"05-11-2025","permalink":"/posts/habilidades/","title":"Las habilidades imprescindibles del escritor"},{"content":"Hace tiempo hablaba de libros buenos y malos, de que los segundos claro que existen y no, esto no va sobre el Planeta. No lo he leído y tampoco sabía bien quién era el ganador hasta que me lo explicaron.\nPero ¿qué suelen compartir los libros malos? Normalmente, argumentos trillados y toda clase de lugares comunes, poblados por personajes que son recortables de cartón, tópicos y derivación por todas partes con estilo simple, que no atragante con frases extensas o anidadas, para no perder un poco el resuello por una ausencia de comas que rompa el ritmo porque quiera sacarte a bailar un poco. Pero como dijo David Foster Wallace:\nLa ficción va de lo que significa ser un puto ser humano.\nDe nuestra condición, de que, como decía Ethan Hawke la semana pasada, el arte no parece servir de nada para la mayoría la mayoría del tiempo, hasta que de repente he ahí un corazón roto o enamorado, esa pérdida irreparable o aquella situación inesperada que sacude todo lo que creías. Y entonces, te preguntas si alguien más ha sentido algo parecido y qué es, qué puedes hacer con los pedazos de lo roto o con eso nuevo que se ha venido a vivir.\nAhí están entonces los libros buenos (el buen arte en general","date":"29-10-2025","permalink":"/posts/problema-humano/","title":"El problema de ser humano"},{"content":"Hay preguntas que parten el corazón. Una de ellas es «¿Para qué sirve el arte?».\nUna pregunta que ni debería hacerse, porque ya implica que quien la realiza muestra esa terrible mentalidad de que las cosas (y las personas) deben tener necesariamente una utilidad práctica, «ser productivas», signifique eso lo signifique.\nQue para justificar tu existencia no basta con ser, sino con servir.\n¿Servir a qué o para qué? Esa es la implicación más terrible y fastidiosa, porque al final de todo eso suele estar el dinero. Si algo no es un instrumento útil para la ambición material, que de todas formas nunca te llenará, ¿entonces qué sentido tiene?\nHace ya más de 5 años hablaba del actor Ethan Hawke y ahora vuelve por aquí contando la historia del poeta Allen Ginsberg que, teniendo la oportunidad de salir en la televisión, la aprovechó para cantar una canción a Khrisna y dejar a todo el mundo con gesto de extrañeza.\nEso incluyó a sus amigos artistas que le preguntaron cómo pudo desperdiciar su oportunidad en «eso».\nPero Ginsberg, fiel a sí mismo, dijo que era un poeta y había venido aquí a protagonizar el papel de loco. Y es más, lo hizo y todo el mundo que lo vio se quedó preguntándose extrañ","date":"22-10-2025","permalink":"/posts/ginsberg/","title":"¿Para qué sirve el arte?"},{"content":"Si hay algo peor que hablar de escritura con escritores es hacerlo con gente que no escribe y apenas lee. Los motivos son diferentes, pero igual de fatigosos. Y tengo la impresión de que ocurre lo mismo con el resto de las artes.\nHace no mucho, una amiga preguntó a la hija pequeña de otra qué quería ser de mayor, y la niña respondió que pintora. Yo pensé a la vez que me alegraba y que pobrecilla, mientras alguien comentó que no estaba muy seguro de si eso le permitiría vivir, pero otra amiga replicó:\n«Bueno, al menos será feliz».\nFeliz.\nFeliz como han sido y son siempre los buenos artistas, personas equilibradas, integradas y dichosas\u0026hellip;\nNo me voy a poner Maslowiano, pero el hambre ya es por sí sola impedimento de sobra para la felicidad, porque a ver cómo pagas con bocetos y poemas la compra o el alquiler que te han vuelto a subir riéndose en tu cara. O cómo puedes pensar en otra cosa cuando tienes que pensar en eso.\nEs indudable que la de la felicidad no es la peor de las nociones equivocadas sobre el arte y los artistas, pero sí de las más fastidiosas y dañinas. Para empezar porque, siendo los artistas la casta más baja de los intocables en la sociedad, algunos piensan que,","date":"15-10-2025","permalink":"/posts/comentario/","title":"Los artistas felices"},{"content":"La semana pasada hablaba de que esa incertidumbre de no saber qué estás haciendo cuando escribes es buena señal. Pero no es la única y la escritura tiene la manía de ser un camino que te obliga a mirar de cerca las cosas que no te gustan.\nPorque otra de las sensaciones habituales en un escritor es la frustración, ya que lo que termina en la hoja se suele parecer poco a lo que imaginabas en tu cabeza y, a pesar de que a lo mejor ya llevas millones de palabras en la mochila, no callan esa sensación de que jamás serás tan bueno como esos a los que admiras.\nEs desagradable y, a la vez, otro signo de ir por el buen camino, aunque no lo parezca. Porque significa que no has dejado de leer a los mejores y compararte con ellos, en lugar de hacerlo con los que ya quedaron atrás en el viaje.\nHay quien se pasa la vida leyendo (y escribiendo) el mismo libro con diferente portada, encerrado en la seguridad del mismo género y la familiaridad de idénticos estilos y argumentos. Y me parece genial, lo digo en serio. Lo que ocurre es que, si quieres ser el mejor que puedas ser, siempre estarás buscando algo nuevo, algo que te haga sentir más o diferente. Y tarde o temprano, lo encuentras y he ahí la ","date":"08-10-2025","permalink":"/posts/frustracion-inseguridad/","title":"El camino por delante"},{"content":"Hoy iba a hablar de otro tema, de obsesiones y su papel en la escritura, al menos en mi experiencia. Pero se ha cruzado por delante una de esas cosas que crees que todo el mundo debería leer, así que aquí estamos.\nConecta con algo de lo que he hablado aquí a menudo y creo que es importante recordarlo, especialmente, por aquellos que se encuentran (nos encontramos) perdidos. Que no sé si hay otra forma de estar en esto de la escritura, pero resulta que, de ser así, no es todo lo malo, al contrario.\nDe hecho, tengo la sospecha de que es el estado natural cuando caminas por estas tierras y, aunque no lo parezca, el mejor posible.\nTerry Riley en un compositor californiano que, a sus 90 años y con la carrera que tiene (porque no ha dejado de tocar, solo de viajar al extranjero), creo que merece ser escuchado.\nRiley habla a menudo de que las mejores cosas no las «creas», sino que te «vienen», al menos en forma de semilla que luego hay que cultivar y cuidar, pero hoy me resulta más interesante esto que dijo en 2022.\nSi sabes lo que estás haciendo en el arte, lo estás haciendo mal. Es una máxima muy buena. Si no sabes lo que haces, vas por buen camino, porque estás abierto a un mundo de po","date":"01-10-2025","permalink":"/posts/obsesion/","title":"Si no sabes lo que estás haciendo"},{"content":"Siempre he hablado de que la mejor escritura se encuentra en los límites. Los de nuestra capacidad, los de los temas que no nos atrevemos a tratar o de las cosas que llevamos dentro queriendo salir, aunque nos aterren. Especialmente, cuando nos aterran.\nAl fin y al cabo, no podremos agrandar nuestra escritura si no caminamos por su frontera y extendemos el territorio que pisa, al menos un poco.\nEn ese mismo sentido, creo en escribir hasta arrinconarse. Hasta llegar a un lugar en el que no sabes cómo vas a salir, ni tienes idea de cómo continuará. Si algo te impulsa en esa dirección, aunque la veas cerrada, sigue por ahí hasta darte con la pared. Eso tiene su riesgo y lo vemos en demasiadas historias, porque suele pasar que la resolución o continuación es anticlimática comparada con el camino que llevó hasta ella.\nEse riesgo es deseable y muchas veces no podremos salir del rincón en el que nos hemos acorralado nosotros mismos y no pasa nada, una papelera llena es signo de salud. Sin embargo, cuando te sale, recuerdas por qué escribes y encuentras esa historia que no sabías que tenías dentro.\nAdemás, cuando te arrinconas, obligas a tu cabeza y a tu inspiración a trabajar, a obsesiona","date":"24-09-2025","permalink":"/posts/arrinconarse/","title":"Escribir hasta arrinconarse"},{"content":"Hoy, una carta.\nHace mucho de la última que refugié aquí para que no se perdiera del todo y a veces pienso si habrán muerto definitivamente o quiénes son los últimos que todavía las escriben y leen. También en qué pondrán o cómo será la última que se firme, señales de hacerse mayor.\nEn esta carta, Louisa May Alcott, autora de la celebrada Mujercitas, responde a una fan llamada Miss Churchill que, como muchas otras mujeres de entonces, encontraron en Alcott y sus páginas una esperanza, una ventana abierta por la que escapar del diminuto mundo en el que se encontraban encerradas bajo llave.\nDice así:\nQuerida Miss Churchill:\nSolo puedo decirle, como le digo a los muchos jóvenes escritores que me piden consejo, que no hay un camino fácil hacia el éxito como escritor. Se tiene que ganar con una labor larga y paciente, muchas decepciones, incertidumbres y pruebas.\nEl éxito suele ser un accidente afortunado que llega a quienes quizás no lo merecen, mientras que otros que sí, tienen que esperar y tener esperanza hasta que lo consiguen. Este es el mejor tipo de éxito y el más duradero.\nTrabajé durante veinte años mal pagada, poco conocida y sin otra ambición que la de ganarme la vida, ya qu","date":"17-09-2025","permalink":"/posts/alcott/","title":"Cómo ser una escritora famosa, según Louisa May Alcott"},{"content":"El problema de estar tan conectado hoy a lo relacionado con un tema (aparte de que casi todo es ruido inservible que consumes en lugar de escribir) es que eso moldea tus expectativas.\nQue aunque sepas que casi todo es mentira y lo que no, maquillaje (es fundamental dar tu mejor cara en un concurso sin otro premio que la ansiedad), no puedes evitar medirte y moldear tu idea de escritura alrededor de lo que percibes sobre ella.\nPasa con las ventas y el éxito, espejismo del que he hablado sobradamente, pero es que también ocurre con «cómo debe ser» la escritura y los tres millones de consejos y cursos por todas partes. Pero esta se rebela contra los moldes y, cuando alguien consigue encerrarla en alguno, la mata, la vuelve aburrida y exenta de lo que importa.\nCuando comparamos nuestros patios traseros con fachadas ilusorias siempre salimos perdiendo, porque todos parecen más exitosos, más guapos, más sabios, mejores escritores\u0026hellip; y también, más rápidos.\nTodos los años Reverte saca su novela, el figura del momento evacúa otro churro de su saga y nosotros somos la tortuga de la fábula, pero sin esperanza de ganar a la liebre. Porque dos, tres o cinco años después, nuestra historia ","date":"10-09-2025","permalink":"/posts/38/","title":"38 años no son nada"},{"content":"¿Con qué palabras regresar? Eso me he preguntado durante los últimos días, qué queda por decir tras casi 22 años.\nLo cierto es que mucho, probablemente todo, porque lo importante no se deja de reaprender. Se escucha o se lee de nuevo y resuena de una manera diferente a la primera, puliendo otra arista, produciendo un extraño clic que encaja algo dentro de nosotros e inicia otra chispa.\n¿Con qué palabras regresar? Con las de un genio como David Bowie es lo más fácil, pero también lo más adecuado, porque expresan mucho mejor que yo una de las premisas más importantes que he intentado transmitir todo este tiempo, el hecho de que crear es un espacio de libertad, uno de los pocos que quedan.\nPero en demasiadas ocasiones, corremos también enseguida a rendir esa plaza y cambiar la libertad por monedas que se doblan al morderlas.\nCreo que es terriblemente peligroso para un artista cumplir las expectativas de los demás\u0026hellip;\nAsí comienza una de sus respuestas en una entrevista.\nCreo que, generalmente, realiza su peor trabajo cuando hace eso. [\u0026hellip;] Recuerda siempre que la razón por la que empezaste a trabajar era que había algo dentro de ti que sentiste que, si podías manifestar de al","date":"03-09-2025","permalink":"/posts/bowie/","title":"El duque blanco"},{"content":"Antes de nada, comentar que la habitual pausa en la web durante el mes de agosto, que realizo desde hace unos años, se adelanta una semana por tema logístico y ya nos veremos leeremos en septiembre.\nEspero que, quien pueda disfrutar estos días, lo aproveche. Pocas cosas se pueden hacer que sean más importantes que nada en absoluto.\nAl fin y al cabo, te das cuenta pronto de que el mundo sigue girando cuando tú te detienes, que los días y los demás continuarán cuando no estés, así que no pasa nada por desaparecer un tiempo del mundo y las obligaciones. Pero al hilo de esto, muchos escritores pecamos de darnos demasiada autoimportancia, de estar aquí y hacer lo que hacemos por alguna clase de propósito o llamada. De sentir que esto es lo que siempre vinimos a hacer, como si alguna clase de inteligencia superior nos hubiera colocado ahí por ese motivo.\nEl del propósito vital es un mito común y la demostración del enorme poder de las historias, que inculcan esa noción de que somos especiales y hemos venido para hacer algo concreto que debemos descubrir. Desde pequeños nos vemos moldeados por esa clase de narrativas, casi siempre bienintencionadas, porque mejor no estar pensando ya en tu","date":"23-07-2025","permalink":"/posts/proposito/","title":"El propósito vital"},{"content":"No suelo hablar de los elementos de la escritura, su ejecución o cosas prácticas porque, para empezar, no soy maestro de nada, y para seguir, la experiencia y práctica de la escritura son muy personales en cada uno.\nPor eso siempre he recelado de consejos y reglas.\nSin embargo, me parece imprescindible que un escritor conozca íntimamente nociones fundamentales, elementos de la escritura y las historias y, en general, todo aquello de lo que se compone su arte.\nEscribir debe ser la única disciplina donde la mayoría cree saberlo todo y se lanza, al contrario que con la música, la pintura o la escultura, donde es inconcebible creer que puedes hacerlo sin aprender ni practicar nada durante bastante tiempo. En el caso de la escritura, todo se resume en lo que le oí decir a una chica hace poco:\n«La verdad es que no leo nada, pero igual escribo un libro sobre mi vida, porque es que me pasa de todo».\nNo le pasa de nada, y menos nada especial. Su vida y temas son lo más básico, aburrido y común que discurre por el medio de las cosas y las personas, como suele ser en quienes dicen cosas como esa.\nLa cuestión es que voy a romper un poco mi regla autoimpuesta y hablar del que creo que es un ele","date":"16-07-2025","permalink":"/posts/conflicto-valores/","title":"El conflicto en la escritura"},{"content":"Hace más de 10 años hablaba en esta misma web de que escribir era más una cuestión de energía que de tiempo. Y es verdad, no importa si tienes dos horas libres, pero la cabeza está llena de preocupaciones, o el cuerpo y la mente se encuentran agotados por el suministro interminable de pequeñas mierdas cotidianas.\nPero el tiempo es todopoderoso, hasta los dioses responden ante él (al menos los nórdicos, mis favoritos de pequeño) y es necesario respetarlo y hacerle sitio.\nEl problema es ser adulto.\nPorque cuando lo eres, te das cuenta de que es una (pre)ocupación que nunca se detiene. Siempre hay mil cosas que hacer y, si haces tiempo o te dejas llevar por esa pereza de la que hablaba hace poco, no es porque haya un momento de paz o pausa. Es porque has decidido ignorar ese suministro interminable de pequeñas mierdas, que estarán esperando cuando vuelvas.\nPero hay que hacerlo y no funciona esperar a que tengas un momento. Puede que la energía sea más importante, pero tener toda la del mundo y ni un segundo hará que tampoco escribamos.\nEn mi caso, tengo dos clases de tiempos para escribir. El que hago y protejo por las mañanas antes de que empiece el día y luego el que encuentro por l","date":"09-07-2025","permalink":"/posts/problema-tiempo/","title":"El problema del tiempo"},{"content":"Hoy, un tema habitual en la cabeza de muchos escritores, o más bien de los más jóvenes y los más locos.\nHace poco, el autor Mason Currey, en su newsletter, hablaba de una reciente entrevista a Courtney Love en un podcast con Bella Freud, la bisnieta de Sigmund Freud, que hay que ver cómo son los cosas y lo mucho que puedes explotar un apellido por €€€. La cuestión es que en esa entrevista se produjo este diálogo cuando Freud le pregunta a Love qué habría hecho con su vida de no haber sido cantante.\nLove: Si no hubiera hecho lo que hice, probablemente sería diseñadora de moda. Respecto a lo cual, nunca quise un plan B, y cuando me ofrecieron ese trabajo, literalmente se lo di a una amiga. Porque si tienes un plan B, vas a seguir el plan B. Eso siempre es así.\nFreud: Sí, muy cierto. Ese es un muy buen consejo: nunca tengas un plan B.\nLove: Es realmente la verdad. Si tienes un plan B, lo vas a seguir.\nIgualmente, Currey también saca a colación a Brian Eno y su famoso discurso de 2015, donde da un consejo a los jóvenes artistas.\nA menudo me piden que vaya a hablar a escuelas de arte, y rara vez me invitan de nuevo, porque lo primero que siempre digo es: Estoy aquí para persuadiros de q","date":"02-07-2025","permalink":"/posts/naves/","title":"El encanto de quemar las naves"},{"content":"En una entrevista, le preguntaron a la escritora Françoise Sagan si de verdad era tan perezosa como decía la gente.\nEsta fue su respuesta:\nEs muy difícil ser muy perezosa. Se necesita mucha imaginación para no hacer nada y tienes que ser lo suficientemente segura de ti misma para no tener mala conciencia. Has de tener gusto por la vida, de modo que cada minuto sea completo en sí mismo y no tengas que estar diciendo constantemente «he hecho esto o aquello«. Necesitas tener los nervios bien templados para no hacer nada. Ser perezoso también significa que las opiniones de los demás no importan. Tampoco la idea de tener que demostrarte algo constantemente.\nEventualmente, hago aquí algún elogio de la pereza y del dolce far niente del que hablaban unos viejos amigos italianos y Sagan tiene toda la razón. De hecho, lo que alega ha multiplicado su importancia por mil en una vida en la que, cuando te preguntan qué eres, respondes en qué trabajas. O que ejerce una insoportable presión por ser un engranaje útil de esta máquina de exprimir que corre hacia ninguna parte hasta que ya no quede nada.\nYo mismo he hablado alguna vez de que la pereza es productiva, en el sentido de que es necesaria p","date":"25-06-2025","permalink":"/posts/dulce/","title":"El dulce no hacer nada"},{"content":"El otro día, leía a alguien que razonaba sobre su fracaso como escritor y su noción de que el problema, en su caso, era que en lugar de empezar en esto porque quería ser escritor, empezó porque quería ser visto como un escritor. Y que esa disyuntiva entre querer ser y querer ser visto es la que marcó toda la diferencia para que, tras años de fantasear, leer, aprender la teoría a fondo y memorizar los mejores consejos, seguía sin historias que contar.\nUn poco lo que he comentado alguna vez de que muchos escritores no están enamorados de escribir, sino de la idea de escribir (idealizada por todas partes).\nSin embargo, no creo que exista autor que no haya empezado, o al menos soñado de manera recurrente, con eso tan nebuloso como «querer ser visto como escritor» por los demás, no nos engañemos. En no pocos casos, empiezas por esos anhelos y te quedas en la escritura por el mero acto en sí. Un poco como esos amores que no son a primera vista, sino producto del cariño diario.\nSin embargo pienso que, para muchos, hay un escollo todavía más grande que conseguir ser vistos como escritores por los demás, conseguir ser vistos como tales por ellos mismos.\nY me incluyo, porque yo niego muchas ","date":"18-06-2025","permalink":"/posts/ser-parecer/","title":"Ser y ser visto"},{"content":"La genial escritora norteamericana y premio Pulitzer Anne Dillard dijo en cierta ocasión:\nNo existe una relación proporcional ni inversa entre la valoración de un escritor sobre lo que está escribiendo y su calidad real. Tanto la sensación de que la obra es magnífica como la de que es abominable son mosquitos que hay que ahuyentar, ignorar o matar, y jamás consentir.\nDillard tiene razón, al menos hasta que consigas lo más importante en la escritura, terminar. Entonces, ya puedes abrir un poco la puerta que atrancaste y que entren los juicios y las opiniones durante la reescritura. En esa fase, pueden permanecer como cháchara de fondo, pero sólo de fondo. Hacer caso a todas las voces también tirará de nosotros en todas las direcciones y eso nos impedirá avanzar en una concreta.\nEn la escritura, debes ser el tirano que escucha con más o menos interés lo que dicen su cabeza y los demás (si es que no puedes evitarlos, que sería lo ideal), pero luego has de seguir el camino que tú creas correcto. O el que sientas correcto, mejor dicho, con todo lo que la emoción acarrea también de posible engaño y montaña rusa. Porque hoy te has levantado por el lado correcto de la cama y todo te parece","date":"11-06-2025","permalink":"/posts/dillard/","title":"Los mosquitos y las olas"},{"content":"Hace poco, leía sobre cómo nuestra biología no está evolucionada para pasar largos ratos concentrados en algo, como escribir, leer, pensar\u0026hellip; Obviamente podemos hacerlo y hacerlo muy bien, es solamente que, a priori, no estamos inclinados naturalmente para eso. Al fin y al cabo, si en tiempos nómadas de caza alguien se quedaba tres horas absorto en algo, en lugar de atento a cualquier estímulo alrededor, podía quedarse sin cena o ser la de algo más grande. Pero aprendimos a quedarnos quietos, a que la tierra que habitábamos nos diera de comer, en vez de estar buscando siempre nuevas, y a criar animales y no sólo perseguirlos. Eso nos dio tiempo para pensar. Y luego, para escribir.\nPero sigue siendo un hecho «antinatural».\nNuestro cerebro, atento aún a cualquier estímulo del entorno, tarda un tiempo en centrarse en la lectura o lograr la concentración profunda en algo. Es verdad que, a cambio de ese esfuerzo inicial, leer y escribir resultan una inversión que da mucho más de lo que aportamos, pero requiere un esfuerzo inicial, cuesta arriba y sostenido, no sale natural, la evolución camina despacio y somos los mismos de la cueva, pero con Internet. Por eso también, los estímulo","date":"04-06-2025","permalink":"/posts/antinatural/","title":"Lo antinatural"},{"content":"No confío en los que dicen que no se arrepienten de nada. Yo lo hago de mil cosas en mil temas, incluyendo la escritura.\nPorque para empezar, me arrepiento de no haber empezado antes en ella.\nQue sí, que soy el tópico de: Ya desde pequeño me recuerdo escribiendo» y todas esas zarandajas, pero me refiero a no haberme dedicado seriamente mucho antes. Y es verdad que la escritura es una actividad demasiado intensiva en tiempo, demasiadas horas a solas, demasiadas palabras a ninguna parte, pero ojalá le hubiera dedicado más cuando era más joven.\nTambién en parte porque, cuando se trataba de publicar en los tiempos en los que solamente existía el papel, había mucha menos saturación y, tanto agentes como editores, eran mucho más accesibles. No en vano, y casi sin querer o proponérmelo, entré en contacto con varios cuando mi escritura era algo que mejor no haber sacado del cajón. Pero lo cierto es que creo que me arrepiento de no haber empezado antes por un motivo mucho más egoísta: la escritura ha hecho mejor mi vida y me hubiera gustado que fuera así desde mucho antes.\nTambién reconozco que me arrepiento un poco de no haber cuidado a las personas que he conocido por ese camino, habiendo","date":"28-05-2025","permalink":"/posts/arrepentimiento/","title":"Los arrepentimientos"},{"content":"Lo único bueno de hacerse mayor es que dejas de dar importancia a cosas que antes la tenían toda, pero no la merecían. Y lo haces de una manera orgánica, sin proponértelo. Simplemente, empiezan a dar igual y es liberador.\nEn cierto modo, quitar importancia a la escritura también proporciona esa liberación. Especialmente cuando has publicado algo, ganado algún premio o, simplemente, te has expuesto ante otros y has recibido alguna clase de opinión.\nCuando eso sucede, llega una cierta responsabilidad sobre los hombros. Ya no se trata de escribir, se trata de «escribir bien», de estar a la altura de las expectativas, no necesariamente de los demás, sino de las que te impones tú mismo por esa identidad de «escritor» que adoptas cuando deja de ser un acto íntimo y pasa a ser compartido. Ahora ya no es algo por diversión, exploración o ese impulso de las cosas que quieren salir, ahora lo que escribas debe «estar a la altura», tanto de tu idea de lo que es una buena escritura y un buen escritor, como de la que crees que los demás tienen en su cabeza y sus expectativas.\nCon esa mentalidad, a la vez que la inspiración llegan un montón de juicios de valor y ese reconsiderar cada palabra, mid","date":"21-05-2025","permalink":"/posts/importancia/","title":"La importancia"},{"content":"En ocasiones, me han preguntado si podría hablar de temas más técnicos o prácticos respecto a la escritura y la creación de historias. Personajes, resoluciones, tramas\u0026hellip; Cosas así. Y lo cierto es que lo hago, pero no aquí. Y eso tiene una implicación práctica interesante en lo que se refiere a escribir.\nYa llevo un tiempo con otro de mis proyectos a ninguna parte y mantengo un diario de cine en esta web, con las películas que veo en el cine prácticamente cada semana. Allí vuelco mi opinión inexperta y qué aciertos o fallos veo en las historias. Y lo cierto es que ahí sí me meto en esos conceptos prácticos y su aplicación en la creación artística.\nPor ejemplo:\nEn esta crítica de Mickey 17 hablo de actos, resoluciones y Deux es Machina. En esta crítica de La acompañante hablo de la regla número 1 de las historias, que es la coherencia entre las propias reglas que el creador establece para su mundo (y también hablo de tropos sobados). En esta crítica de Gladiator 2 hablo de caricaturas y no personajes, originalidad y tópicos de telenovela. En esta de La cita hablo del concepto de suspensión de la incredulidad. También de la plaga de los peores personajes posibles, los que no act","date":"14-05-2025","permalink":"/posts/critico/","title":"El crítico de cine"},{"content":"Una chica joven con el cabello rojo me sonríe cuando paso cerca de un puesto de libros. Bajo la cabeza y sigo mi camino avergonzado por mi gesto, desviando la mirada como un cobarde, porque es una autora tras sus libros, buscando a alguien que quiera leer su historia, hablarle de ella, que por favor la compre y se la firmará, encantada de que su libro encuentre un hogar y buena compañía en los estantes.\nEstoy en la Feria del Libro y supongo que el peor gesto es el que no vi cuando agaché la cabeza para contemplar la arena y la grava, el de que sus labios volvieran a dibujar una línea recta, quizá con los extremos un poco curvados hacia abajo, la decepción de otra presa que se escapa, otro de los miles de noes de los que está hecho la vida del escritor.\nNo tengo corazón para acercarme, porque no tengo corazón para decir que no mirando a los ojos, ni tampoco dinero suficiente para comprar todos los títulos que hay delante de esas sonrisas durante la Feria en los Jardines de Viveros.\nHace tiempo que le debo esta oda a esos valientes capaces de querer tanto a sus libros como esa chica de la primavera. Yo no soy capaz de hacer algo así y ella estaba sentada en un rincón de la caseta, un","date":"07-05-2025","permalink":"/posts/valientes/","title":"Oda a los valientes"},{"content":"La novela de una generación, la salvación de la literatura, la revolución del género, el prodigio que todos estábamos esperando. El libro superventas que, además, hará que un tío en Babelia (¿Babelia existe todavía?) se ponga cachondo leyendo y diga de nosotros que era lo que llevaba esperando toda su vida. Las riquezas incontables, la admiración sin medida. Todos hemos tenido esos sueños de grandeza y no entro hoy a batear contra ellos, pero quizá sí a favor de sueños más pequeños.\nEl de escribir un poco mejor cada día, o escribir a secas, terminar lo que empiezas, ponerte a menudo, el sueño de cinco minutos peleando contra el teclado en lugar de treinta con pájaros en la cabeza y cero páginas.\nNo abogo por abandonar necesariamente los grandes sueños en una gasolinera, aunque quizá es parte de lo que necesitamos, sino por reivindicar a los humildes, una buena causa en general. Creo que nos ayudarán más en la escritura que todas esas fantasías improbables. Porque igual que lo perfecto es enemigo de lo bueno, los delirios de grandeza pocas veces aguantan el contacto con la realidad y no sólo seguimos sin tener ese tópico insufrible de la novela de una generación, sino que ni siquier","date":"30-04-2025","permalink":"/posts/grandes/","title":"Los grandes sueños"},{"content":"Parece paradójico que algo tan indefinible como la buena escritura se pueda resumir en una sola palabra: emoción.\nSer capaz de crearla, de transmitirla, de volcarla en el texto.\nDesde las más ligeras, como un sentido del entretenimiento o confort, hasta las más profundas. Esas que te cambian como se ha demostrado que hace la buena literatura o las que te dejan un hueco dentro cuando «ese» libro se acaba.\nLa cuestión es que, mientras que un cierto sentido del entretenimiento y otras emociones más superficiales pueden conseguirse con estilo y trucos solamente, como el uso la familiaridad o la nostalgia (recursos habituales con los que multitud de libros, series y películas poco memorables tratan de maquillar su mediocridad hoy día), conjurar emociones más poderosas y complejas requiere haberlas vivido y, no solo eso, sino haber hecho un trabajo de tratar de comprender y mirar de esa manera en la que muchos artistas son capaces de ver lo que los demás parece que no. Esa mirada capaz de reflejarse en cuadros, esculturas, canciones, historias, poemas\u0026hellip;\nQue no tiene que ser una vivencia en primera persona, pero sí haber estado lo bastante cerca (como en el caso de alguien muy queri","date":"23-04-2025","permalink":"/posts/palabra/","title":"La palabra clave"},{"content":"Cuando empecé en esto, y durante mucho tiempo, pensé que el proceso de escritura debía ser de una determinada manera, que había formas correctas e incorrectas de llevarlo a cabo. Luego me di cuenta de que todos hacemos lo que podemos y cada escritura es tan diferente durante su creación como en su resultado. De hecho, si hay una panda de ritualistas supersticiosos adoradores del caos son los artistas. Por eso, hoy quiero compartir tres cosas sobre mi proceso de escribir que muestran que Machado tenía razón con lo de que no hay camino, se hace camino al andar.\nPor ejemplo, en ocasiones vuelvo sobre viejos relatos que el tiempo me ha hecho olvidar y parecen nuevos. Y me sorprende una cosa, aunque quizá no debería hacerlo. Durante la reescritura, como en ocasiones no recuerdo todos los detalles, al llegar a algunos puntos pienso: debería desarrollar esto o seguir con esta otra idea. Así que lo hago y, al avanzar un poco más, me doy cuenta de que el Isaac del pasado ya había pensado y escrito exactamente eso mismo.\nMe resulta curioso, porque me no sé si es una muestra de que la vida está determinada o de que lo estoy yo.\nOtra curiosidad quizá inesperada es que las mejores historias, en","date":"16-04-2025","permalink":"/posts/curiosidades/","title":"Tres curiosidades sobre el proceso de escribir"},{"content":"Hace no mucho, un lector estaba escribiendo una serie de relatos que quería relacionar entre ellos y me preguntó que \u0026ldquo;cómo se hacía eso\u0026rdquo; y qué método seguí yo (ya que escribí una serie de cuentos horrendos hace ya demasiado tiempo, en los que hice eso mismo).\nComo mis problemas con el correo parecen no haberse solucionado del todo, aprovecho este espacio y la respuesta es anticlimática, como suelen ser las verdaderas, porque es: \u0026ldquo;Como consideres\u0026rdquo;, que para eso el arte es libertad, pero sobre todo: \u0026ldquo;Como puedas\u0026rdquo; y creas que le funcione a la historia concreta, porque no hay reglas escritas en piedra.\nEn aquella ocasión, mi unión de relatos fue con una historia final en la que aparecían e interactuaban todos los protagonistas de los relatos anteriores. Y si soy sincero, no lo planifiqué de antemano. Lo escribí un poco como lo escribo todo, lanzándome y confiando en salir volando antes de estrellarme contra el suelo. Pero ahora mismo, que también estoy con una serie de relatos relacionados, la unión es simplemente temática.\nAgradezco en cierto modo que alguien me pregunte porque crea que yo sé de algo, pero no tengo ni idea y todos hacemos lo que pod","date":"09-04-2025","permalink":"/posts/metodo-locura/","title":"El método tras la locura"},{"content":"Leer las citas y declaraciones de muchos escritores puede ser un negocio deprimente. En muchos de ellos parece haber un destino manifiesto, que el arte siempre fue su llamada, superaron mil dificultades y la vida premió una voluntad invulnerable que, contra viento y marea, hizo realidad ese destino. Ya desde niños sentían la llamada y respondieron con un lápiz en la mano, siempre supieron que era lo único que querían hacer\u0026hellip; Festival de tópicos para la construcción de una narrativa de leyenda, que es lo que parece que siempre quisieron ser en realidad. Y digo que es deprimente porque cuando te miras en el espejo, no te pareces a ellos. Muchos días de café soluble, metro y vuelta a empezar, no escuchas el más mínimo susurro de esa llamada semimítica, ni ves claro un camino que, para muchos de los que admiras, parece que siempre estuvo ahí y no lo abandonaron, pasara lo que pasara.\nPero es que los escritores no pueden dejar de contar historias ni, sobre todo, dejar de contarse historias que, cuando miras hacia atrás desde una posición de éxito, se parecen muy poco a lo que ocurrió realmente.\nLa historia la escriben los vencedores y no suele ser un reflejo de lo que fue, sino el","date":"02-04-2025","permalink":"/posts/vulnerabilidad/","title":"El poder de lo vulnerable"},{"content":"Antes de nada, una pequeña curiosidad. Prácticamente cada semana voy al cine y desde hace unas semanas tengo un pequeño diario online de reseñas de las películas que voy viendo. Me interesan las historias en todas sus formas y amo el cine, por eso hablo allí también de personajes, storytelling, etc, de modo que he pensado que le podría interesar a alguien.\nDicho esto, vamos con el episodio de hoy\u0026hellip;\nEn su obra Netochka Nezvanova, Fiodor Dostoyevsky escribió uno de esos párrafos que te detienen en seco:\nSentías que debías seguir un camino diferente, uno más ambicioso. Sentías que estabas definido por otras cosas, pero no tenías ni idea de cómo conseguirlas y en tu miseria comenzaste a odiar todo lo que te rodeaba.\nCreo que pocas veces se ha escrito mejor sobre el peso de los sueños no cumplidos que, como todas las cosas que se quedan a medio, se convierten en fantasmas que se pegan y resultan un extraño lastre difícil de definir y de quitar.\nY sí, empiezas a estar resentido con lo que te rodea, con todos aquellos que parecen hacerlo peor, pero les va mejor, con los que ahora tienen una vida cómoda porque no eligieron la bohemia y con todas esas historias que te contaron sobre q","date":"26-03-2025","permalink":"/posts/peso/","title":"El peso de los sueños"},{"content":"¿Qué se puede escribir sobre el síndrome del impostor que no se haya dicho ya mil veces? Yo mismo he hablado de él en varias ocasiones, algunas de ellas, para defenderlo. Porque ya he escrito a menudo sobre lo mal entendido que está y la verdadera función que tiene. Pero eso no quita que sea un cabrón amargo sin escrúpulos. Especialmente, cuando eres escritor. Que supongo que, en realidad, se puede extender a cualquier otro arte, pero yo he venido a hablar de lo mío.\nEl síndrome del impostor afecta a cualquier profesión, pero cuando se trata de la escritura, lidiamos con una sensación más poderosa y compleja por varios motivos.\nEl primero es que somos humanos, de modo que siempre creemos que lo nuestro es más grave, más importante y más difícil que lo de los demás, por supuesto. Pero quitando las impresiones subjetivas, lo cierto es que hay varias razones más o menos objetivas que creo que hacen que ese síndrome nos pese algo más que al resto.\nLa primera es que, si estás escribiendo por donde debes, que es por la frontera de tus limitaciones, para ampliarla y ser mejor, siempre vas a estar rozando con los dedos la frustración. Que es positiva y lo que nos hace crecer como escritore","date":"19-03-2025","permalink":"/posts/impostor/","title":"El maldito síndrome del impostor (otra vez)"},{"content":"¿Cuál es la ocupación del artista? ¿A qué se dedica todo el día y cómo definir lo que hace?\nObviamente, a lo que se encomienda en primer lugar es a navegar lo cotidiano y sobrevivir la precariedad, si es que se creyó el cuento de seguir sus sueños o el de la bohemia y el arte. Y cuando puede sentarse un rato a ejercer en medio de las obligaciones, el compositor John Cage resumió el trabajo que se hace en ese instante de una forma que no deja duda sobre en qué consiste la verdadera labor.\nPor poner en contexto, Cage era discípulo del compositor austriaco Arnold Schoenberg, que huyó de la Alemania nazi a Los Ángeles y, en una conferencia, relató esta conversación que tuvieron maestro y aprendiz.\nTras haber estudiado con él durante dos años, Schoenberg me dijo: \u0026lsquo;Para escribir música, debes tener un sentido de la armonía.\u0026rsquo; Pero yo le expliqué que no tenía sentido de la armonía. Luego dijo que siempre encontraría un obstáculo, que sería como si me encontrara con una pared que no podría atravesar. Y a eso repliqué: \u0026lsquo;En ese caso, dedicaré mi vida a golpearme la cabeza contra esa pared.\u0026rsquo;\nLo cual creo que define muy bien cuál es la ocupación del artista, ser un cabez","date":"12-03-2025","permalink":"/posts/ocupacion/","title":"La ocupación del artista"},{"content":"Voy a ser lo que más odio, pero supongo que te conviertes en eso tarde o temprano. Voy a ser un tópico, pero una de las mejores decisiones que he tomado ha sido cerrar las redes sociales. Dejar de participar activamente en ellas, excepto por enlaces el envío de enlaces automatizados a estos escritos, en los que ya no intevengo y que quedan para alguna cuenta en Bluesky con un puñado de seguidores que no estoy seguro de para qué abrí y supongo que también acabaré cerrando más temprano que tarde. Y siguiendo por el camino del tropo, eso me ha permitido encontrar parte del tiempo perdido por los rincones.\nEl tiempo y, sobre todo, la atención que, más que perdida, nos es robada.\nA esto contribuye la manía insana que le pillé al móvil desde el primer minuto y que se ha acentuado de un tiempo a esta parte, ignorándolo en silencio en la otra punta de la casa o quedándose en ella si salgo.\nCuando cierras el grifo a ese torrente interminable de basura superficial, mentiras y postureo que entra por esa pequeña ventana siniestra, puedes oírte pensar cada vez más. Y eso lleva a extraer conclusiones, idear historias, querer ponerlas sobre el papel, volver a hacer planes, pensar en proyectos\u0026hel","date":"05-03-2025","permalink":"/posts/tiempo-robado/","title":"El tiempo robado"},{"content":"Al hilo del tema de los consejos de la semana pasada, hoy me gustaría hablar de uno que no paro de ver repetido y me hace resoplar. No por especialmente malo, sino por especialmente colaboracionista, que es mucho peor. Colaboracionista con estos tiempos en los que el arte se va arrinconando hasta hacerlo irrelevante, hasta convertir lo poco que queda de él en otra cosa más al servicio de algo que no tiene nada que ver y se supone «superior», cuando sólo es otra parte más del gran timo que nos rodea.\nEse consejo es que todo lo que escribas debe contribuir a algo en la historia, a que se mueva hacia su desenlace y tenga una función. Lo cual es una de las tonterías más equivocadas que se le pueden aconsejar a alguien, especialmente, a alguien que esté empezando.\nComo todos los consejos, este tiene doble filo, hay que entender cuando aplicarlo, etc., etc., porque en estos tiempos hay que matizar hasta lo obvio para que dé igual de todas formas. Y yo mismo soy dado a irme por mil derroteros cuando escribo que, supuestamente, no contribuyen a la historia, bla, bla, bla\u0026hellip; Pero es que este consejo sólo hace que reforzar el supuesto utilitarismo de la escritura, que lo que escribas no","date":"26-02-2025","permalink":"/posts/utilitarismo/","title":"El utilitarismo de la escritura"},{"content":"Una vez me preguntaron que cuál era el consejo que podría dar a un escritor si sólo pudiera dar uno. La respuesta fue que, obviamente, no soy nadie para dar consejos. Y que también creo que, si hay algo que sobra en el panorama de la escritura, son precisamente consejos y dogmas desde el púlpito.\nTodos los que tienen que ver con estilo, formas de hacer las cosas, cómo estructurar novelas, contar una historia, etc, se convierten pronto en corsés para la creatividad en muchos casos. Eso, cuando directamente unos consejos no contradicen a otros, que es lo que ocurre en cuanto lees unos cuantos.\n_Una pequeña anotación, porque hoy día hace falta hacerlas para todo, pero me estoy refiriendo a escritores que ya han aprendido las bases de su arte y se han cuidado de conocer lo fundamental. Que no hablo ni siquiera de hacerlo formalmente, sino que puede haberlas absorbido inconscientemente de los libros buenos que lee.\nPero me desvío, como siempre, como cuando hablo y cuando escribo. Así que, si me paro a pensarlo, si tuviera que dar un único consejo, sería el de abrazar la incomodidad.\nQue no suena bien, ni suena atractivo y ni siquiera suena a escritura, pero sí.\nPorque forma parte fundam","date":"19-02-2025","permalink":"/posts/consejo/","title":"El consejo de escritura que daría si solo pudiera dar uno"},{"content":"Aunque nadie me lea, seguiré escribiendo. Lo sé porque ya es así, como lo ha sido durante la mayor parte de mi vida. Nadie lee casi nada de lo que hago y, en realidad, escribo sólo para mí de una manera egoísta.\nPorque eso es lo mejor que puede hacer cualquier autor. Darle la mano a ese egoísmo y caminar con él ya que, al fin y al cabo, escribir es un acto de soberbia, de creer que eres bastante como para que alguien, además de ti, quiera leer lo que haces. Así que ya puestos, mejor abrazar eso hasta el final.\nAl contrario que en muchas otras cosas, donde pensar en los demás supone una mejor manera de vivir, el camino a escribir bien pasa por pensar en ti y nada más que en ti: en el tiempo que te queda, en el poco que te dejará la vida diaria, en esa sensación de que no quieres que se te quede nada dentro antes de que baje el telón.\nEn decir lo que quieras como quieras.\nEn la vida, especialmente la de escritor, todo el mundo querrá muchas cosas de ti, especialmente, que le entregues ese tiempo valioso que precisa el arte. Lo exigirá lo cotidiano, los demás y todos esos que tratan, ahora más que nunca, de arrebatarte hasta el último gramo de atención, esos escasos segundos que apena","date":"12-02-2025","permalink":"/posts/egoismo/","title":"El poder del egoísmo"},{"content":"Uno de los temas que despierta curiosidad cuando hablo de él es el de los concursos literarios. Y es que dan para más de lo que parece. Por eso, hoy es tan buen momento como otro para recoger las sobras que quedan sobre lo que aún no he comentado de ellos y meterlas en este cajón de sastre.\nAsí, estos son algunos detalles sobre concursos literarios que, seguramente, desconozcas si no estás metido en el mundillo. Porque al final es eso, un pequeño mundo con sus leyes particulares y un puñado de cosas inesperadas, como por ejemplo, que no te avisen cuando ganas o quedas finalista.\nNo es lo habitual, claro, pero al menos a mí, me ha sucedido dos o tres veces. La última, hace unos días, cuando recibí un email de un certamen al que concurrí. Al participar en algo, normalmente te avisan de la siguiente edición y te envían las bases al correo que dejaras de contacto, y eso fue por lo que me escribieron. Cuando estaba leyendo el mensaje, compruebo que el concurso aún no estaba abierto, cosas extraña. Sin embargo, más adelante leo que dichas bases se habían enviado antes, como deferencia, al ganador y los finalistas de la anterior edición.\nMe quedé sorprendido, porque no me sonaba haber obt","date":"05-02-2025","permalink":"/posts/lo-que-no-te-cuentan-concursos-literarios/","title":"Lo que no te cuentan de los concursos literarios"},{"content":"Lo he nombrado de pasada alguna vez, pero una de las mentalidades más útiles e interesantes que uno puede adquirir, a la hora de la escritura, es el sentido de exploración. Hacer de escribir un ejercicio de descubrimiento, con la curiosidad y el sentimiento de anticipación que concede eso.\nPor eso mi planteamiento de escribir sin planificar demasiado. Porque en muchos casos es un corsé que aprieta o un ejercicio de futilidad, ya que la escritura se revela a sí misma sólo cuando la trabajas, no cuando fantaseas sobre ella, y por eso se convierte en ese acto de exploración en muchos sentidos.\nNada es seguro cuando creas. Relatos que no me han gustado especialmente han apasionado a otros, se han llevado algún premio o se han quedado a las puertas en la final, y al revés, cosas que me apasionan parecen tener solamente esa belleza que está en los ojos de un padre o un enamorado, pero no en los de nadie más. Del mismo modo, las historias que escribo suelen terminar de una manera muy diferente a cómo creo que lo harán cuando las empiezo.\nPero ahí radica una parte de lo que hace del arte un ejercicio apasionante, especialmente, en un contexto donde el despertador y las obligaciones dan a l","date":"29-01-2025","permalink":"/posts/explorador/","title":"El explorador"},{"content":"Para mí, el mayor logro de un escritor es que sea capaz de que quieras leerlo, escriba lo que escriba. Que cierres las páginas de una de esas historias «en las que no pasa nada» y te quedes un rato mirando a lo lejos, sintiendo una pérdida entretejida con la alegría de haber encontrado uno de esos libros que formaban parte de ti y no lo sabías.\nEs fácil crear emociones con los recursos de siempre, con las muertes, lo chocante, el sexo o cualquiera de las mil palancas de las que muchas historias tiran todo el rato, como en esas tragaperras de las películas, a ver si así mantienen tu atención, pero si tras eso no hay nada más, especialmente un sentido y que la historia «se lo haya ganado», no son hondas ni perduran.\nSin embargo, es muy difícil crear una conexión real con otro como lo hacen esos libros que terminan, pero se quedan a vivir. Los que crean emociones y conexión honda, en lugar de sensaciones superficiales, huecas y endebles como los trucos que se usaron para crearlas.\nNo creo que haya consejos ni técnicas para lograr esa maestría de que tu forma de contar historias sea suficiente, o de que seas capaz de emocionar con el más pequeño de los sucesos sin necesidad de trucos. ","date":"22-01-2025","permalink":"/posts/la-cumbre-de-la-escritura/","title":"La cumbre de la escritura"},{"content":"En ocasiones me han preguntado por las herramientas y aplicaciones que uso para escribir, y cuáles recomiendo.\nCreo que las he probado todas y hace un tiempo habría hecho una comparación exhaustiva (de hecho, ya la hice hace años), detallando ventajas e inconvenientes para cada caso particular y cada tipo de escritor.\nHoy, simplemente digo que la «mejor» herramienta es la que te permita hacer el trabajo de la manera más sencilla.\nEn serio. La que te permita una experiencia de escritura agradable en tu caso personal y te ayude, porque hemos llegado a un punto en el que las herramientas, en lugar de ser un medio y un apoyo, se convierten en otro elemento más de distracción.\nAl menos para mí, que soy un obsesivo y me he pasado demasiado tiempo eligiendo con qué escribir, además de horas muertas escogiendo la fuente adecuada, el color correcto y la altura de línea que no me saque de quicio.\nAntes, por ejemplo, no concebía cómo alguien podía escribir usando el Microsoft Word, pero ahora, si es lo que te permite crear, adelante.\nLo importante es escribir como sea en un entorno que no quiere que lo hagas.\nYa hablé hace mucho sobre cómo, a finales de 2008, compré Scrivener, un software esp","date":"15-01-2025","permalink":"/posts/herramientas/","title":"Mis herramientas de escritura"},{"content":"Escribir es una sucesión de apuestas improbables. Iba a decir imposibles, igual que en el título, lo que ocurre es que, como en la lotería, a alguien le saldrán bien esas apuestas, pero nunca serás tú.\nApostar a que lo que escribes querrán publicarlo, a que a lo mejor gana un concurso, a que a alguien le gustará lo que tienes que decir o tendrá siquiera tiempo de leerlo, cuando todo a nuestro alrededor se encarga de absorber esos minutos como sea y que se marchen agarrados a la nada.\nA veces, la apuesta es aún más cruel, porque sale y entonces te das cuenta de que no importa mucho realmente. Que ni ese libro publicado, ni ese premio ganado, ni ese fugaz momento de gloria van a cambiar el tren de vía y, pasado un tiempo, serán otro olvido más.\nEl año comienza y las apuestas del escritor se renuevan. Una vez más, tratarás de sacar tiempo de donde no hay, seguirás esforzándote, seguirás tratando de que el mundo te haga caso cuando no tiene tiempo ni para él mismo.\nQue las apuestas no salgan te colocan otro pequeño peso en la mochila y, con los años, es inevitable caminar más despacio por la escritura y por la vida, dándote cuenta de que el mundo no era tu campo de juegos, ni tú el pro","date":"08-01-2025","permalink":"/posts/apuestas/","title":"Las apuestas imposibles"},{"content":"Tras el relato efímero de ayer, se va el dragón y llega la serpiente. Llegan los propósitos y el este año sí. No soy de promesas porque he visto lo que les ocurre, así que supongo que, para 2025, todo se resume en lo que comentaba la cantante Cindy Lee hace un par de semanas:\nNo creo que importe el cómo, sino justificar y encontrar el tiempo para hacerlo, sea como sea.\nHacerlo es lo importante, creo yo.\nA trancas y barrancas, tropezando o en flujo, a veces bien y la mayoría mal, pero ya lo arreglaremos luego, ya daremos forma al fango, que de eso se trata. Crear es un camino que se retuerce sobre sí mismo como la serpiente del año que llega y ya hemos consumido demasiado, así que quizá es hora de darle la vuelta a eso, porque nos ahogamos en contenido y mierda derivativa superficial, no nacida desde un lugar de arte, sino de consumo, de monetización y distracción, soma de baratillo hacia ninguna parte.\nNos inunda ese contenido de comida rápida que invisibiliza el arte y a quienes lo practican, enterrándolos bajo toneladas de mierda olvidable, propulsada por la mal llamada IA, la puñalada del dinero en el corazón del arte, con la esperanza de matar de una vez por todas lo único que ","date":"01-01-2025","permalink":"/posts/serpiente/","title":"El buen propósito"},{"content":"Hoy es Navidad y supongo que también el inevitable momento de echar la vista atrás, al menos en lo que se refiere a escritura.\nNo soy inmune a la epidemia de prosopagnosia con los años y no les distingo la cara, no sé si era el 21 o el 23 cuando pienso en ellos, pero ese es otro tema, cosas de la edad.\nEn cuanto a escritura, me pasa un poco igual. Cada mañana me levanto y escribo y no hago mucho más con ella, excepto enviarla a algunos concursos de vez en cuando.\nHe vuelto a ser afortunado en este año del dragón, un par de primeros premios, un puñado de finalistas y otros puestos con medalla de latón y madera, pero que alegran. Algunos sucedieron aquí al lado y algunos al otro lado del océano. Nada que vaya a cambiar una carrera literaria y nada que lo pretenda. Como ya dije hace tiempo, los concursos los utilizo solamente para que mi escritura vea un poco de mundo, para que algunas historias acaben publicadas en pequeños libros que leerán unos pocos, a veces en sitios muy lejanos, y eso está bien.\nEn cuanto a lecciones este 2024, pues qué decir, excepto que de nuevo he aprendido algunas cosas y olvidado otras muchas.\nQuizá, lo más importante ha sido un reaprendizaje, el de que nun","date":"25-12-2024","permalink":"/posts/dragon/","title":"El año del dragón de madera"},{"content":"Un fan le pregunta a la artista Cindy Lee que cómo practica su arte de la mejor manera, que cuál es su método para hacerlo lo mejor que puede.\nNo creo que importe el cómo, sino justificar y encontrar el tiempo para hacerlo, sea como sea.\nHacerlo es lo importante, creo yo.\nLa magia de grabar, escribir o cualquier otra actividad creativa radica en que, para un observador externo, parece que el resultado final cayó del cielo como algo único y completo, lo que le da esa sensación de peso y propósito.\nEn realidad, son miles de horas comprimidas en 45 o 120 minutos, etc. Así que creo que es bueno recordar la cantidad de tiempo invertido, o el tiempo que se requiere si estás considerando qué hacer.\nTambién quitaría el énfasis en el «equipo» o las herramientas, que parece ser un aspecto atlético, consumista o competitivo que, por alguna razón, forma parte de la música.\nEn mi experiencia, «hacerlo bien» significa a menudo no hacer nada en absoluto. No hay nada en juego si lo haces mal. Tocar instrumentos de verdad, escribir de verdad, grabar de verdad y aprovechar al máximo los recursos que ya tienes es lo mejor.\nLa austeridad es fundamental.\nAl final, a lo largo de semanas anteriores he es","date":"18-12-2024","permalink":"/posts/perdido/","title":"La austeridad del artista"},{"content":"Ayer encontré un viejo disco duro. Lo conecté y tenía películas, música y copias de seguridad de principios de los 2000, que no creo que hagan falta ya, pero ahí van a seguir porque sólo necesitas lo que tiras.\nY también había una carpeta llamada «Escritura».\nDentro de ella había relatos, ideas, proyectos de novela escritos hace mucho más de veinte años ya, guardados y olvidados en ese cajón. Abrí esa carpeta con reticencia y no recordaba aquellos archivos, pero mi reparo se debía a que no soy aficionado a echar la vista atrás en general y, sobre todo, a mi escritura en particular, porque lo que leo no me gusta o porque, quizá, a quien leo no me gusta, no lo sé.\nSea como sea, abrí uno de los archivos y era el relato de un hombre que corría, lo leí y, para mi sorpresa, no lo odié. De hecho, me gustó bastante. Los bordes los limaría de otra manera hoy, pero tenía una frescura, tenía una ilusión, tenía un estilo diferente\u0026hellip; Tenía cosas que he perdido por el camino.\nY me resultó muy curioso porque refuerza una sospecha secreta que siempre he tenido, que en el camino de la escritura no he avanzado siempre hacia adelante, sino que ha habido épocas en las que he empeorado bastante y","date":"11-12-2024","permalink":"/posts/camino/","title":"Las dos direcciones del camino"},{"content":"Cuando he hablado estas semanas de mi proceso de escribir, o de la ilusión como tributo para conseguir una buena escritura, soy consciente de un fatalismo que recorre todo por debajo. Tiene su origen en el hecho de que el enemigo más poderoso de la escritura es lo cotidiano. De la escritura y de cualquier otra cosa que implique crear en vez de consumir, y de hacerlo por las razones correctas y pobres.\nPero es que todos hemos sentido el enorme peso de lo ordinario y no me extraña que sea el antagonista en demasiadas de mis historias.\nUna muestra de todo eso es por qué escribo antes del amanecer, que nada tiene que ver con un amor por la madrugada, sino con el reconocimiento de mi debilidad, de que no puedo vencer al día ni a los demás. Todo tiene que ver con el hecho de que sé que, más temprano que tarde, el día me atrapará. Una llamada, un mensaje o un email, una preocupación por el trabajo o la enésima videoreunión tocarán a la puerta y sé que, a partir de ahí, ya será imposible darle a la escritura algo más que el tiempo que pueda encontrar por los rincones. Que está muy bien, pero la escritura no vive de limosnas. Y escribir cuando te atrapa el día ya no será lo mismo porque cre","date":"04-12-2024","permalink":"/posts/enemigo/","title":"El enemigo más formidable"},{"content":"El tiempo que llevas en esto cambia la forma en la que escribes de muchas maneras. No sólo maduras y se caen los inevitables dientes de leche, como impresionar con retruécanos y florituras, que luego te dan grima por pedantes cuando miras atrás, sino en cómo ves la escritura y la vida.\nSi practicas lo suficiente, y tienes ese afán de exploración, que te lleva a escribir por la frontera de las cosas y no por lo mismo de siempre, no vuelves igual de esos viajes.\nY, al menos en mi experiencia, el tiempo y la práctica deliberada conceden calidad a tu escritura, pero se la cobran en ilusión.\nHas de perder una para ganar a la otra, porque además, la ilusión de los principios con la escritura es como la ilusión de los principios con una persona. Crees que no hay nada malo en el otro, como crees que no hay nada malo en lo que escribes.\nPero como con los retruécanos y las florituras pedantes, esa venda cae conforme avanzas por el camino de escribir. Y echas un poco (mucho) de menos aquellos tiempos donde lo hacías sin parar, con el único juicio de valor de que todo lo que hacías era genial, porque tenías tanto que decir\u0026hellip; Y sobre todo, pensabas que los demás tenían la obligación de es","date":"27-11-2024","permalink":"/posts/veterania/","title":"Lo que el tiempo da y quita"},{"content":"A lo largo de estos años me han preguntado varias veces sobre mi método de escritura. Pero es que no sé si puedo llamar método a un episodio bipolar de manía y depresión, trufado de momentos en los que no puedes parar de escribir y otros en los que no puedes parar de mirar al techo.\nDel mismo modo, no creo que haya mucho valor en conocer el método de un escritor para seguirlo.\n¿De qué sirve imitar a Kerouac con su corriente de pensamiento volcada en una hoja de papel continuo que no se acaba nunca? ¿O a Hemingway escribiendo de pie, cuando a lo mejor los riñones se quejan enseguida?\nDel mismo modo, he visto mil métodos por ahí de todo tipo, que si copo de nieve y otros nombres igual de imaginativos, pero nunca me han quedado bien los trajes de los demás. Es por eso que la respuesta es anticlimática, como suelen ser muchas de las verdaderas, y se basa en eso tan manido de que tienes que encontrar tu propio método.\nO mejor dicho, que vale cualquier cosa que lleve la escritura hasta la línea de meta, no importa cómo, ni si es elegante u ortodoxa.\nQuizá el mayor valor de compartir mi forma de hacerlo, o cómo es una sesión típica hasta que acabo una historia, es el de que se pueda compr","date":"20-11-2024","permalink":"/posts/proceso/","title":"Mi proceso de escritura"},{"content":"He hablado mucho de para qué la escritura. Para qué en un mundo y un contexto en el que es un reducto a la contra, una aldea gala, un constante peligro de extinción. He hablado a menudo de consolar con la escritura, de hacer compañía mostrando que no estamos solos en lo que vivimos o sentimos. He hablado también de entretener y emocionar.\nPero si hay un logro máximo que conseguir con ella es, en mi opinión, el de inspirar.\nCuando estás ante un libro y sientes ganas de hacer algo parecido a lo que estás leyendo, cuando te inculca el deseo de crear tú también historias como esa, sabes que estás ante la mejor clase de escritura.\nPara mí, esa es la cima de escribir bien, crear algo que se parece a la vida. Porque una historia lo bastante bien contada es capaz de reproducirse, ya que contiene una semilla que inocula en otros y alarga la vida del arte, haciendo que la gente quiera ser creadora activa, en lugar de consumidora pasiva, enriqueciendo de la mejor forma posible a quien toca.\nEn eso se diferencia el arte de ese horrible concepto llamado «contenido».\nA veces, si ya eres un autor, lo mejor de la escritura se manifiesta en el deseo de no crear solamente, sino escribir algo tan épi","date":"13-11-2024","permalink":"/posts/que-hacer/","title":"Lo mejor que puede hacer la escritura"},{"content":"Hace mucho tiempo, alguien me dijo que «Las palabras no son suficientes para ciertas cosas, escritor», y es verdad. Hablar es agotador y, sin embargo, algunos no se callan, porque las palabras pueden no ser suficientes, pero embarran.\nY otras palabras pueden no ser suficientes, pero consuelan.\nHoy es uno de esos días para mí en los que las palabras no son suficientes, pero de todas formas, he aquí dos poemas que me gustan, que creo que deben ser más leídos.\nReconozco que yo mismo no soy muy lector de ella y, en una ocasión, le dejé a un amigo un libro de poemas de Leopoldo María Panero, porque me dijo que quería leer algo del género, que le recomendara, y elegí ese libro de entre los que tengo en mis estanterías, uno breve, uno poderoso. Pensé que le removería como a mí, pero lo cierto es que me lo devolvió diciendo que le había dejado bastante frío, que quizá él no era tan «leído» o no lo había entendido, pero lo cierto es que no hay nada que entender.\nNo sé, historias a ninguna parte y dos poemas.\nEl viaje definitivo, Juan Ramón Jiménez \u0026hellip;Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando:\ny se quedará mi huerto, con su verde árbol,\ny con su pozo blanco.\nTodas las tardes, el c","date":"06-11-2024","permalink":"/posts/poemas/","title":"Para qué sirven las palabras"},{"content":"Hace muchos años, leí a un ejecutivo de Silicon Valley algo que se me quedó grabado como sólo se quedan las grandes verdades: que la conveniencia dominaba el mundo.\nY tiene razón, ese es el factor clave por el que el móvil o Amazon han conquistado todo.\nEl móvil se ha comido al ordenador porque, para casi todo lo que tienes que hacer, el móvil está siempre disponible y siempre conectado. Mientras que para el ordenador tienes que ir a por él porque no lo llevas siempre encima, encender, esperar a que arranque\u0026hellip;\nEsos ejecutivos del Valle saben que las personas somos volubles e impacientes, y lo explotan con la conveniencia. Es como Amazon, estás mirando y es deslizar un dedo para hacer la compra en su aplicación, y al día siguiente, lo tienes en casa.\nLa escritura y la lectura, por el contrario, son muy inconvenientes y por eso nunca dominarán el mundo.\nLa lectura y la escritura son un acto a la contra y piden antes de dar, pero es cierto que luego dan mucho más de lo que piden al principio. Y por eso, siempre estarán condenadas a ser minoritarias, arrinconadas cada vez más por la conveniencia, que reparte estímulos como comida basura, apetitosos, grasientos y azucarados, pero ","date":"30-10-2024","permalink":"/posts/conveniencia/","title":"La dictadura de la conveniencia"},{"content":"Tomo prestado el título de la canción para el mío, por aquello de Picasso de que los grandes copian y los genios roban. Una excusa tan buena como cualquier otra, ahora que está de moda hurtar el arte.\nEl conflicto es parte fundamental de una buena historia y también el propio núcleo de la actividad de escribir. En prácticamente todas sus dimensiones, no hay escritura sin conflicto, sin enfrentamiento ni dificultad, porque forma parte integral de ella.\nLo hace de manera externa en la historia y su desarrollo, lo hace de manera interna durante la propia actividad de escribirla.\nEl otro día, en ese estercolero en llamas denominado Twitter, uno de esos fans de la mal llamada IA (con esos mimbres ya te puedes figurar el nivel de lo que sigue) decía que los escritores y dibujantes éramos unos clasistas o algo así. Porque la mayoría no tiene tiempo de coger pincel o lápiz y sacrificar enormes cantidades de tiempo y esfuerzo en aprender un arte. Pero desean el resultado sin trabajo. La recompensa sin esfuerzo. Darle a un botón, consumir obscenas cantidades de agua y acelerar el calentamiento global para pintar cuatro monas mediocres que no interesan a nadie, ni siquiera a él tres minutos d","date":"23-10-2024","permalink":"/posts/slop/","title":"Amar el conflicto"},{"content":"Uno de mis primeros relatos tenía como protagonista al Señor Azul, uno de los personajes que aparecen un instante al fondo de la película Reservoir Dogs, de Quentin Tarantino. Nadie se acuerda de Señor Azul y pocos le ponen cara, pero tiene el rostro ajado del escritor Edward Bunker, del que me estoy leyendo su novela No hay bestia tan feroz.\nSe trata de una historia negra y criminal, donde en cada página sientes que estás en Los Ángeles de los 60, en las sombras que proyectan las luces de Hollywood, por las que se mueven todos esos que apartan de la foto cuando se las hacen a las estrellas, o se ruedan las series en las que California se parece al paraíso que estás buscando.\nY esa es la clave de escribir lo que conoces, del consejo que a lo mejor es un poco manido y muy mal interpretado, pero también resulta cierto. Bunker era un delincuente como su personaje, entrando y saliendo de las cárceles de San Quintín y Folsom en las que cantaba Johnny Cash. Retazos de un tiempo y personas perdidas entre las grietas de las historias, hasta que llegan las que las hacen protagonistas.\nCuando escribes lo que conoces, lo has sentido y puede salir de manera pura, sin importar si el estilo es m","date":"16-10-2024","permalink":"/posts/bunker/","title":"Escribir lo que conoces"},{"content":"Me han preguntado varias veces que para qué escribo aquí cada semana desde hace 21 años y, antes que aquí, en otras webs que ya se perdieron. Que cuál es el objetivo y qué pretendo conseguir con esta maratón hacia ninguna parte, porque con la escritura siempre parece que hay hacer algo más y no es suficiente por ella misma.\nTambién varias veces, algún gurú del «marketing literario» y la «marca personal», me ha dicho que la tengo desaprovechada. Que si debería optimizarla para SEO, escribir para el algoritmo y no lo que me dé la gana, enfocarla en acrecentar mi lista de correo y mil cosas igual de cansinas.\nPara todos esos, la respuesta siempre ha sido la misma: «Por allá está la salida».\nA muchos no les entra en la cabeza que haya estado pagando más de 20 años de alojamiento, renovaciones de dominio e incontables horas de escritura o mantenimiento técnico, si no es algo que supuestamente ayude a mi carrera literaria o algo así. Hoy ya no se concibe que algo se haga por amor al arte, especialmente, el arte.\nNo estoy muy seguro de en qué cruce tomamos el desvío de «pragmatismo o nada», pero lo volvió todo insufrible y aburrido.\nSupongo que esta página es una ventana de dos direccione","date":"09-10-2024","permalink":"/posts/hacer/","title":"Pero ¿qué estoy haciendo?"},{"content":"De vez en cuando, leo entrevistas o piezas periodísticas sobre escritores y sus rutinas de trabajo. En muchas ocasiones, cuando estos son profesionales y viven de ello, hablan de cómo escriben ocho horas o más al día. Como una jornada de trabajo cualquiera, pero dedicada solamente a generar páginas y páginas de historias.\nY claro, pasa lo que pasa. Que sobre ese y otros temas relacionados con la escritura, se transmiten percepciones erróneas sobre el trabajo que implica. Sobre cómo es este y en qué consiste.\nPorque no me importa si tenemos toda una jornada por delante para escribir como esos afortunados de la lista de ventas, probablemente, apenas podremos sumar unas dos o tres de trabajo creativo que tenga una calidad mínima.\nQue sí, que siempre hay excepciones, que existen esas épocas en las que estás tan poseído, que el tiempo no importa y el contador de palabras no para de subir (ya vendrá la sobriedad en la que releas y eso tan genial caiga derribado en llamas, porque ni se entiende), pero una de las maldiciones que se han echado sobre la escritura es la percepción de que es un trabajo como el resto.\nLo creativo no es una cadena de montaje, no funciona igual que apretar tuerca","date":"02-10-2024","permalink":"/posts/horas/","title":"Las horas de trabajo"},{"content":"Alguna vez he hablado del inmenso poder de las historias, el cual tiene un lado oscuro, porque ya lo decía Doris Lessing:\nNo hay duda de que la ficción hace mejor trabajo que la realidad.\nPor este motivo triunfan, de manera rampante, conspiranoias, consignas disparatadas, bulos o narrativas sin un asomo de realidad, pero invulnerables a cualquier evidencia, racionalidad o prueba.\nEsa prueba no importa y la evidencia no funciona, porque quien tiene la mejor historia, gana. Por eso la realidad palidece frente a la ficción.\nEsto lo han sabido muchos desde siempre, creando mitologías y cuentos para persuadir y manipular.\nQuizá lo peor es que esas historias no suelen ser demasiado buenas, sino clichés mediocres, que repiten los mismos esquemas simples desde antiguo. Sin embargo, son poco originales por una buena razón: Estamos programados para que cierto tipo de cuentos encajen y resuenen dentro de nosotros, creando emociones, que es lo que nos motiva realmente a hacer algo.\n¿Ejemplos de historias de este tipo?\n«Estás oprimido y mereces más». Por supuesto sin necesidad de hacer nada, sólo por derecho de nacimiento en un país, creer en una religión determinada o tener un color de piel co","date":"25-09-2024","permalink":"/posts/poder/","title":"El poder del lado oscuro"},{"content":"El otro día, tomaba algo con unos amigos y uno de ellos le preguntó a la hija pequeña de otra qué quería ser de mayor.\nElla respondió que pintora y yo chasqueé la lengua sin querer, porque la niña tiene una inclinación al arte y al dibujo desde que pudo coger un lápiz. Y dado que sus padres la apoyan, pero no son ricos, algo dije sobre que eso era genial, ojalá pudiera desarrollarlo y, a la vez, resultaría la perdición económica.\nA lo que otra amiga replicó suspirando que: «Al menos será feliz».\nNo dije más, porque como repito a menudo, no hay nada más poderoso que una historia y la romantización del artista hambriento está entre las que haría saltar aquel medidor de Vegeta en Bola de drac. No hay felicidad en el hambre ni romanticismo en la pobreza, sólo ansiedad y depresión, junto a la imposibilidad de crear porque tu cabeza, antes que escribir, quiere sobrevivir.\nLa noción del escritor hambriento, bohemio, maldito, etc, es la adolescencia del artista, una etapa en la que no tienes ni idea, crees saberlo todo y resulta una historia que debes abandonar en la cuneta cuanto antes, preferiblemente ajusticiada para que no regrese. Porque como con la otra adolescencia, cuando mires atr","date":"18-09-2024","permalink":"/posts/hambre/","title":"El artista hambriento"},{"content":"No hay nada más poderoso que una historia. Quien lo entiende, es capaz de dominar a los demás con la narrativa adecuada. Como escritores, deberíamos comprender eso mejor que los demás, y también ser muy cuidadosos con las historias que decidimos creernos y las mentiras que nos contamos.\nEn muchas ocasiones, esas historias y mentiras tienen una misión fundamental y legítima, consolarnos de la vida y sus cosas. Al fin y al cabo, es necesario engañarse un poco (mucho) para ser feliz a veces o rozar algo que se le parezca.\nSin embargo, el veneno está en la dosis y es importante que esas historias, además de consolar, no produzcan empachos y efectos secundarios, como el de estancarnos en nuestro camino escritor.\nAsí, cuando echas un vistazo por la ventana de redes sociales o conversaciones entre artistas, toda procrastinación se debe al perfeccionismo y esa voz que nos dice que no somos buenos es siempre síndrome del impostor.\nCuriosamente, dejar la escritura para luego nunca se debe a la pereza o al hecho de que los contadores de historias somos capaces de hacer todo, excepto sentarnos a trabajar. No es una cuestión nunca de fuerza de voluntad, falta de carácter o que no nos importe la","date":"11-09-2024","permalink":"/posts/mentiras/","title":"Las mentiras que nos contamos"},{"content":"Como en aquel Salvaje Oeste de las películas cuando era crío, siempre habrá alguien más rápido con el revólver, como siempre habrá alguien mejor con la escritura.\nAl menos, para expresar algo sobre lo que hablo a menudo aquí, como sucede hoy con el escritor Sasha Chapin, cuya definición de éxito cuando empezó este camino a ninguna parte era convertirse en un novelista a la altura de David Foster Wallace.\nPero claro, luego ocurre lo que ocurre y no lo consiguió. De modo que ser escritor se convirtió en una cuestión de jugar entre las ruinas.\nUna expresión que encierra, como pocas que he leído, la experiencia de la verdadera escritura, una en el que tu castillo de naipes e ilusiones se derrumba al contacto con la realidad y solo te quedan los restos del naufragio.\nPero con un poco de suerte, con la que hace falta para todo, surge un maravilloso estado de ser, ese de jugar entre las ruinas. El de aceptar que ellas son tu escritura y no se transformarán en castillo alguno, ni todos querrán visitarlo como esas hordas de turistas por todas partes.\nVes tus ruinas como son, libres de la ilusión, las expectativas, los sueños de grandeza, las exigencias y los demás. Libres de todas las histo","date":"04-09-2024","permalink":"/posts/jugar/","title":"Jugar en las ruinas"},{"content":"El sol sale y los que quedan en la ciudad se sientan en las terrazas y ríen bajo mi ventana. Y, aunque el verano y la despreocupación son territorio de jóvenes, esta vieja web se toma descanso en agosto.\nLo cual está bien, porque la pereza y la procrastinación también forman parte del proceso creativo.\nEn serio.\nY son tan importantes como el tac tac del teclado, más aún diría yo, dados los tiempos que corren.\nHoy, la obsesión es eliminar cualquier momento de pausa y descanso, grabar a fuego que el tiempo ocioso es tiempo perdido, cuando en realidad es disfrutado. Cualquiera que se haya dedicado a lo creativo, y haya leído a los mejores que pisaron el mismo camino antes que él, habrá comprobado que la pereza y la procrastinación son inevitables.\nEs más, en ocasiones son deseables y en otras necesarias, porque son la pieza de puzzle que falta, la clave para llegar a lo que queremos: a esa solución, ese desenlace, ese camino para seguir a través de la espesura de nuestra historia, que no parecemos ver en el momento.\nCualquiera que haya peleado contra el nombre de dominio de esta web sabe que insistir apretando los dientes sólo lleva a la frustración. Pero como lo más importante son el","date":"31-07-2024","permalink":"/posts/pereza/","title":"Elogio de la pereza"},{"content":"Que la escritura arruina es algo que sabe todo el que se dedica a ella. De hecho, lo hace de más formas de las que parece, porque, por un lado, está el tópico tema del bolsillo lleno de telarañas, pero es que, además, escribir también arruina la experiencia de lectura.\nAl menos un poco.\nPorque cuando te dedicas a esto y lees a otros, no puedes evitar ir más allá del telón de la obra. Como si de un espectáculo de magia se tratase, y tú fueras otro prestidigitador entre el público, es inevitable que mires más allá de las frases y pienses en cómo lo habrías hecho tú, en cómo ese párrafo es demasiado largo o corto, cómo se podría haber hecho «mejor», cómo habrías resuelto tú la trama o construido ese personaje. Cómo lo hace él y qué está intentando, la manera en la que trata de llevar a puerto el barco.\nTambién me pasa en mi visita semanal al cine, o en cualquier otra historia que me cuenten en cualquier medio.\nAl menos en mi caso, ocurre de manera inconsciente e inevitable, y no me gusta, porque a mí de pequeño la magia me encantaba y pensaba que David Copperfield había atravesado de verdad la Gran Muralla de China, o que Sigfried y Roy habían cortado realmente a esa chica que, a pesa","date":"24-07-2024","permalink":"/posts/ruina/","title":"La ruina de escribir"},{"content":"Uno de los credos principales de esta casa es que la escritura es suficiente por sí misma y la motivación para seguir su camino debe ser interna. Es más, abandonar los sueños de fama y fortuna es necesario para tener alguna posibilidad de escribir bien.\nPero no nos hagamos trampas al solitario.\nSomos humanos y el mundo en que vivimos no es el que escribimos, sino el real, el tangible. El del metro de madrugada, el café soluble de un trago, la prisa y la insistencia de mi panadera en que no puedo pagar la barra de cuarto con poemas.\nPor eso, el poder de dicho mundo, de sus recompensas y castigos externos, es devastador.\nPodemos tener toda la moral posible que, afrontémoslo, esta puede derrumbarse por una mala crítica, por un comentario desafortunado o, peor aún que todo eso, por un silencio devastador cuando abres tu escritura al mundo. Él es una muestra de que el peor de los miedos en una persona se ha hecho realidad:\n«Eres insignificante, no importas».\nMuchos comienzan este camino para trascender esa sensación, porque somos tan arrogantes que creemos que lo que tenemos que decir es merecedor de ser leído y por eso lo escribimos. Pero el mundo ahí fuera opina lo contrario y una de ","date":"17-07-2024","permalink":"/posts/externo/","title":"La extrema importancia de lo externo"},{"content":"Cuando era pequeño, vi La gran evasión y aprendí que un prisionero de guerra tiene lo que se llama el deber de escapar.\nEs su misión, si ha sido atrapado por el enemigo, tratar de fugarse por cualquier medio.\nCuando se habla de literatura, también se habla a veces de evasión. Normalmente, de una manera peyorativa, igualándola a calidad pobre, personajes trillados y argumentos repetidos hasta la náusea. De hecho, hay géneros enteros que suelen estar ligados a ese término.\nYo, como todo el mundo, uso la literatura para muchas cosas y también para escapar, lo cual no sólo no creo que tenga nada de malo sino que, como en aquella película y como si fuéramos prisioneros de guerra, es nuestro deber evadirnos de lo que nos rodea.\nHuir, aunque sólo sea un momento, del contexto que se ha construido a nuestro alrededor, debe ser nuestra obligación moral.\nAl menos, dado que ese contexto es injusto, utilitarista, no ve más valor que el mercantil y exprime las últimas gotas de lo que ya ha roto sin remedio, que es casi todo.\nEs nuestro deber más sagrado darle lo menos posible (que de todas formas ya será demasiado) y reivindicar lo que se nos robó: desde el «dulce no hacer nada», hasta el leer y","date":"10-07-2024","permalink":"/posts/escapar/","title":"El deber de escapar"},{"content":"A veces me han preguntado el secreto para seguir escribiendo tras tantos años, tanto en esta web como en general, a pesar de que no haber conseguido algo parecido al «éxito» que todos imaginamos cuando nos anidan esos pájaros en la cabeza.\nPero es que, quizá, ese sea uno de los secretos de la longevidad.\nCualquier escritor que se precie o haya conseguido algo mínimamente reseñable en algún momento, te dirá que escribir es un juego de resistencia. Que no vas a llegar y besar el santo, porque esto es una maratón (sin garantías, claro) y no hay otra manera ni atajos. A menos que una extraña suerte te esté mirando, claro, pero esa es una lotería que toca tanto como las otras.\nSin embargo, es fácil hablar de resistencia cuando has llegado a algún lado u obtenido algún refuerzo externo que te incita a seguir. Pero para quien escribe y ve un horizonte que nunca parece más cerca, por mucho que trabaje y se esfuerce, las cosas no son tan sencillas y claras.\nResistir forma parte de este juego, vale, pero ¿cómo?\nHace poco, el autor Gabino Iglesias daba una de las claves principales, y era algo de lo que suelo hablar a menudo:\nUna cosa que puede ayudarte a sobrevivir en el mundo editorial es a","date":"03-07-2024","permalink":"/posts/perdurar/","title":"Las claves de la resistencia"},{"content":"El año pasado, a raíz de la huelga de guionistas en Hollywood, al genial David Simon (The Wire, Generation Kill, etc) le hicieron una vergonzante entrevista con algunas de las preguntas/comentario más estúpidas posibles.\nEl periodista Ari Shapiro, de NPR, le dijo algo así como que Simon había crecido, trabajado y escrito en un mundo sin ChatGPT, y que se podía imaginar a Simon diciendo que ojalá hubiera tenido esa herramienta para resolver problemas espinosos, o que a lo mejor le hubiera jodido el trabajo.\nAnte semejante demostración de no molestarse en conocer a quién tiene delante (puro periodismo), Simon le interrumpe alegando que eso lo está diciendo él, y que no cree que la IA pueda desafiar, ni remotamente, lo que los escritores hacen a nivel creativo.\nCon una total ineptitud para leer la situación o a la persona, el periodista redobla la apuesta y proyecta su ignorancia sobre la escritura (o sobre su propio trabajo, al insistir en lo que quiere decir él, poniéndolo en Simon, en lugar de descubrir lo que el otro piensa realmente). Así que comenta que, en esos casos en los que Simon se queda atascado en una escena, se podía imaginar al legendario escritor pidiendo 10 ideas a C","date":"26-06-2024","permalink":"/posts/david-simon/","title":"La pistola en la boca"},{"content":"Si duras lo suficiente en cualquier relación, te preguntas que dónde quedó la pasión. También con la escritura (y con cualquier forma de arte, en realidad).\nHace poco, hablaba de cómo echaba de menos ser aquel idiota de los comienzos hace tanto tiempo, que escribía en cualquier sitio a todas horas, contra el viento y la marea de lo cotidiano.\nHoy, es muy diferente.\nHoy, es la disciplina de antes de las seis y buscar tiempo por los rincones cuando la necesidad aprieta, en ocasiones mezclado con esos momentos de obsesión que son un destello de los viejos tiempos. Pero hay un cambio importante, que se resume en la respuesta que dio el director Richard Linklater cuando le preguntaron por su arte.\nCuando me preguntabas (y es una pregunta importante y clave), ¿cuál era tu relación con el trabajo entonces? ¿Eres tan apasionado como antes? Tuve que pararme a pensar bien sobre eso.\nMi análisis es que ahora eres otra persona diferente con necesidades diferentes. Y mucho de todo lo relacionado con el arte está basado en la confianza. Cuando estás comenzando en el arte, o en cualquier cosa en la vida, no puedes tener la confianza porque no tienes la experiencia, y sólo puedes conseguir dicha c","date":"19-06-2024","permalink":"/posts/pasion-y-escritura/","title":"Dónde quedó la pasión"},{"content":"La semana pasada hablaba de la envidia del escritor y su antídoto. En esta quiero dejar claro que buena parte de esa envidia nace de la equivocación.\nPrimero, de la equivocación a causa de las expectativas, que son, probablemente, la primera causa de muerte entre los sueños de escritor. Porque se suben a unas demasiado elevadas e inalcanzables, para acabar cayéndose desde ellas.\nLo más importante es el mito y una buena historia siempre vencerá a todos los números y probabilidades del mundo, pero la realidad es que nos hemos metido en otra lotería más, que toca tanto como el resto de loterías.\nDe hecho, en el contexto actual, es más difícil conseguir una mínima atención por cosas como las que comentaba hace poco la cantante PJ Harvey:\nSi debutara hoy, sería mucho más difícil. Creo que no llegaría a ninguna parte, porque ya no hay espacio. Todo va demasiado rápido. Antes un disco tenía una vida de un año. Ahora no llega ni a una semana. Yo soy tan culpable como cualquiera. Antes compraba un vinilo, me sentaba y lo escuchaba entero. Ahora le doy un minuto a una canción y, si no me gusta, la paso. Me he convertido en consumidora, y es una palabra que odio\nEl segundo motivo de la envidi","date":"12-06-2024","permalink":"/posts/la-realidad/","title":"La realidad de la escritura"},{"content":"Dicen que la única experiencia que compartiremos todos los humanos es el sufrimiento, pero cuando se trata de escritores, quizá sea la envidia.\nSi alguien ha pasado al menos dos minutos al lado de un autor, habrá podido comprobar que este sentimiento es inevitable y se va a expresar. Vaya si se va a expresar de las formas más retorcidas, crueles y, con suerte, ingeniosas.\nSobre todo, si la diana de esa envidia ha tenido cierto éxito y el escritor celoso es mínimamente bueno, que para eso se supone que domina las palabras y ha de ser creativo en las invectivas, como ha sido siempre la honorable tradición.\nPero Bonnie Friedman, la autora de Writing past dark, tiene algo importante que decir sobre la envidia y que me gustaría compartir.\nLa envidia es un timador, que te tira de la manga, que toca a tu puerta. Déjame entrar un momento, dice, sólo un momento apenas. Él alega decir la verdad, ansía la atención. Y Cuanto más le escuches, más le creerás. Y cuanto más le creas, más pensarás que debes escucharle. Debes informarte de quién está ahí fuera, cómo de joven es la competencia, dónde han sido reseñados, qué han ganado y qué significa eso respecto a ti. El antídoto de la envidia es el","date":"05-06-2024","permalink":"/posts/la-envidia/","title":"El antídoto para la envidia"},{"content":"Tras demasiado tiempo en esta quimera hacia ninguna parte, y con la sabiduría que da el fracaso, como dice la canción, me gustaría comentar algunas cosas sobre escritura y, sobre todo, publicación. De paso, me sirven como una especie de respuesta pública para el débil goteo de mensajes que aún me llega de vez en cuando, preguntando por estos temas, planteando dudas, pidiendo opinión\u0026hellip;\nSoy un desastre para responder, y no sé por qué a veces recibo esos mensajes, dado que no soy nadie. Pero ahí van algunas cosas que creo que conviene saber y no se repiten mucho.\nLo primero es dejar claro que la escritura es un acto solitario por naturaleza, así que más vale que te lleves bien con eso. De hecho, será aún más solitaria de lo que crees, porque nadie de tu entorno lo va a entender, y menos aún, le va a interesar realmente.\nA menos que estés inmerso en un contexto muy lector (cosa poco probable), si tienes un poco de suerte te dirán que seguir los sueños es genial y todo eso, pero poco más. También acudirán a las presentaciones porque la obligación los llevará de la oreja y comprarán tu libro por compromiso, pero comprar y leer no son el mismo verbo.\nO te pasará como a mí que, con m","date":"29-05-2024","permalink":"/posts/cosas-que-no-te-cuentan/","title":"Cosas que no te cuentan sobre escribir y publicar"},{"content":"La semana pasada hablaba de lo que da la escritura a cambio de lo que pide y, a pesar de que pide mucho, también lo concede y creo de veras que todo este fracaso sirve para una vida mejor.\nUna en la que, independientemente de los cuentos de fama y ego, has podido apreciar el arte, aprender cosas, vivir más historias y también vivir más cada una de ellas.\nQue puedes leer mucho y ser una persona de mierda al final del día, pero ese es otro tema.\nPorque una vida con escritura, con lectura que implica reflexión, con arte, en definitiva, significa haber tenido más inquietudes y haber saboreado más todo lo que lo humano puede proporcionar, para bien y para mal.\nCuando una historia es lo bastante buena, ese es su poder, hacer que la puedas experimentar en su esencia, sentir esas mariposas en el estómago, la mirada que se humedece, ese momento de sorpresa con lo que no esperas\u0026hellip;\nY creo que también ayuda a otras cosas, sobre todo, a una de las más importantes.\nHace ya muchos años, como hace ya muchos años de todo, dentro de un certamen u homenaje de Radio Nacional de España (ya no lo recuerdo muy bien, la verdad), me publicaron en una antología el relato de un locutor de madrugada en ","date":"22-05-2024","permalink":"/posts/la-verdadera-guerra/","title":"La misma sinfonía de siempre"},{"content":"Hablo a menudo de todo lo que pide la escritura a cambio de aparentemente nada, y es mucho si la tomas mínimamente en serio, pero no es cierto que sea a cambio de nada.\nEs verdad que el sueño de fama siempre será cosa de otros, pero está bien, porque quizá comenzamos a escribir tentados por esa falsa promesa, pero continuamos por otras que pronto nos damos cuenta de que son mucho más valiosas.\nPorque la escritura pide, pero la escritura da. Y lo que concede (y me parece más importante) es algo de lo que hablo a menudo, ese consuelo, tanto para lo cotidiano, como para lo que compartimos todos tarde o temprano: la ruptura, la pérdida, la melancolía, encontrarnos perdidos y tener que continuar de todos modos. No podremos evitar todo eso, pero la escritura (y la lectura, pero hoy hablo de escritura) concede un lugar en el que todo eso tendrá que esperar a que acabemos. Concede un lugar en el que comprenderemos un poco mejor lo que nos sucede y cómo es la experiencia humana.\nRecuerdo cierta época, hace ya más de veinte años, en la que todo parecía venirse abajo a mi alrededor, pero cada tarde de un verano insoportable, de cuatro a seis en las peores horas de sol, escribía y nada más all","date":"15-05-2024","permalink":"/posts/el-otro-lado/","title":"El otro lado de la escritura"},{"content":"Si uno se esfuerza por escribir bien, vivirá a menudo en un estado de frustración. Porque el proceso de aprendizaje no termina nunca e implica, entre otras cosas, leer mucho y a los mejores, estirar las fronteras de lo que nos alimenta como escritores y, por tanto, comprobar que, por decentes que seamos en lo nuestro, hay quien parece a tanta distancia, que tendremos la sensación de que no llegaremos nunca a ser tan «buenos».\nDe que somos niños al lado de adultos.\nY eso jode, frustra y es la clave para escribir mejor.\nPorque, aunque no sea cómoda, como muchas otras sensaciones y etapas del camino escritor, es precisamente lo que nos hace aprender y mejorar.\nDe hecho, mayor confusión o frustración es signo de progreso y mejor aprendizaje. Y es que, como pasa con muchas otras cosas en la vida, agradable no significa bueno, igual que incómodo no significa malo.\nNo voy a entrar en la neurobiología del aprendizaje, porque no es mi campo y otros pueden explicarla mucho mejor, pero la incomodidad es una señal de que hay que adaptarse, porque queremos hacer algo, pero no podemos de momento, o nos cuesta mucho, llevándonos al límite de nuestra capacidad. Así que, como humanos, tratamos de a","date":"08-05-2024","permalink":"/posts/eterna-frustracion/","title":"La eterna frustración"},{"content":"Hace poco falleció Peter Higgs, la persona que teorizó sobre uno de los elementos recientes más importantes de la física, el bosón que lleva su nombre. Y con la noticia de su muerte y los artículos sobre su vida, me llamó la atención una frase descorazonadora que refleja el signo de los tiempos.\nEra la creencia de Higgs de que, hoy día, nadie le hubiera permitido investigar, ni hubiera podido mantener su trabajo, porque no era lo bastante productivo para las exigencias actuales.\nHoy hay una presión, en todas partes, a generar más y más para no quedarte atrás en esta loca carrera a ninguna parte llena de ruido.\nPero si no hubiera sido por esa lentitud, esa ausencia de presión, ese haber conseguido una posición en tiempos donde la prisa por generar no reinaba sobre la calidad de lo generado, no se hubiera producido su descubrimiento, que permitió un salto fundamental en la comprensión de la realidad.\nSe nos olvida que las cosas importantes requieren tiempo. Y esos espacios vacíos en los que no publicas nada, o parece erróneamente que no estás creando, son los que permiten esos avances, esas creaciones esenciales, esa genialidad, ese giro, ese salto y ese descubrimiento.\nEsa obra que ","date":"01-05-2024","permalink":"/posts/higgs/","title":"La muerte de Higgs"},{"content":"Hace poco leí una anécdota de Neil Gaiman, que decía así:\nHace algunos años, fui lo bastante afortunado como para que invitaran a una reunión de buenas y grandes personas: artistas y científicos, escritores y descubridores de cosas. Y sentí qué, en cualquier momento, se darían cuenta de que no estaba lo bastante cualificado como para estar allí, entre esa gente que realmente sí había hecho cosas.\nEn mi segunda o tercera noche, estaba en la pared del fondo, mientras actuaba un número musical, y comencé a hablar con un caballero mayor muy amable y educado sobre ciertas cosas, incluido el hecho de que compartiéramos nombre. Y entonces, señaló a la sala llena de gente y dijo algo así como:\n«Miro a todas estas personas y pienso, ¿qué demonios hago yo aquí? Ellos han creado cosas increíbles y yo sólo fui adonde me mandaron».\nY le dije: «Sí, pero fue el primer hombre en la Luna. Yo creo que eso cuenta para algo».\nY me sentí un poco mejor. Porque si Neil Armstrong se sentía como un impostor, entonces quizá el resto del mundo también.\nQuizá no había ningún adulto, sólo gente que había trabajado duro y también fue afortunada y un poco por encima de sus exigencias. Todos nosotros haciendo el ","date":"24-04-2024","permalink":"/posts/neil-al-cuadrado/","title":"Niños disimulando"},{"content":"Ya hablé hace un par de años de Nick Cave y su boletín: The red hand files.\nY hoy vuelve por aquí con algo tan poderoso como lo que compartí en la ocasión anterior. Porque hace tiempo, alguien le envió una canción hecha por ChatGPT «al estilo Nick Cave» para que le diera su opinión.\nY lo que dio fue una lección sobre la creación y el arte que todo el mundo debería leer. Por eso, he aquí mi traducción de su respuesta.\nQuerido Mark,\nDesde su lanzamiento en noviembre del año pasado mucha gente, la mayoría con una especia de asombro algorítmico, me han enviado canciones «al estilo Nick Cave» creadas por ChatGPT. Hay docenas de ellas. Baste decir que no siento el mismo entusiasmo por esa tecnología. Entiendo que ChatGPT está en su infancia, pero quizá ese es el horror emergente de la IA, que siempre estará en su infancia, ya que siempre podrá ir más allá y la dirección es siempre hacia adelante, siempre más rápido. Nunca se puede revertir o enlentecer, ya que nos mueve a un futuro utópico, quizá, o hacia nuestra destrucción total. ¿Quién puede decirlo? A juzgar por esta canción «al estilo Nick Cave», sin embargo, no pinta bien, Mark. El apocalipsis está en marcha. Esta canción apesta.\nL","date":"17-04-2024","permalink":"/posts/red-hand/","title":"El fuego del infierno en mis ojos"},{"content":"Es curioso cómo el problema de muchos escritores es que no escribimos. Que no nos ponemos porque no hay tiempo, que cuando hay tiempo no hay ganas o que, cuando las dos cosas se juntan en uno de esos raros momentos, el cursor te mira parpadeando con urgencia, preguntando si no vas a empezar de una vez, tanto que te quejabas.\nPero no sale. En muchas ocasiones, por algo que dijo la autora Susan Sontag:\nSi no puedo escribir porque tengo miedo de ser una mala escritora, entonces debo ser una mala escritora. Al menos, así escribiré.\nY entonces sucederá algo más. Siempre lo hace.\nDebo escribir todos los días. Cualquier cosa. Todo. Llevar conmigo una libreta en todo momento, etc.\nMuchas veces no sale porque tenemos pánico a ser ese mal contador de historias. Albergamos la sospecha secreta de que no merecemos llamarnos escritores y no queremos ponernos para no confirmar ese presentimiento, ante nosotros y los demás. No queremos constatar que, cuando escribimos lo que imaginamos, no se parece a esa fantasía de talento y genio que tenemos a veces.\nPero es que nunca saldrá tan perfecto como creemos.\nEscribir requiere el coraje de ser un mal escritor, la fuerza para soportar el horrible primer","date":"10-04-2024","permalink":"/posts/trabajo/","title":"El coraje de ser un mal escritor"},{"content":"A menudo he hablado de Hemingway y otros escritores que, cuando concedían entrevistas, abrían la puerta a sus maneras de pensar y, por tanto, de escribir. Por eso, dejaban caer verdaderas lecciones sobre el arte y eran otros tiempos, sin comités de marketing, ni redes sociales, donde todo era más crudo y no sé si más real, pero sí menos preocupado por las ventas. Al menos, en apariencia.\nHoy, entrevistas como esas son escasas. No por eso de que «ya no se puede decir nada», sino porque muchos de los escritores entrevistados son los que más venden y tienen tan poco interesante que decir, como el libro que pusieron en la lista de éxitos.\nO si lo tienen, lo recomendable es que se lo callen y vayan por el camino de en medio, dando respuestas que no apasionen, para bien ni para mal.\nEn el número de primavera de 1956, The Paris Review entrevistó a William Faulkner, Nobel y autor de El ruido y la furia o Mientras agonizo. Y algunas de sus respuestas merecen ser repetidas como un eco, que no se pierdan y lleguen a los escritores preocupados por sacar lo que llevan dentro, llegue o no a alguna lista que les diga que por fin han tenido el éxito que ansiaban.\nEsto es, por ejemplo, lo que tiene","date":"03-04-2024","permalink":"/posts/faulkner/","title":"Lecciones de escritura de Faulkner"},{"content":"Hace poco, me crucé con una carta de rechazo de hace ya casi un siglo, que los editores Angus y Robertson enviaron a un aspirante a poeta llamado F.C. Meyer.\nDice así:\n10 de abril de 1928\nSeñor F.C. Meyer\nWells Street, Katoomba.\nEstimado señor:\nNo, no puede enviarnos sus versos y no le daremos el nombre de otro editor. No odiamos a ningún rival lo suficiente como para que se los inflija.\nEl poema de muestra es simplemente horrible. De hecho, nunca hemos visto nada peor.\nSinceramente suyos.\nAngus \u0026amp; Robertson LTD.\nSin duda, fueron sinceramente suyos y esta es a la vez una muestra de lo que se ha perdido y de la moral necesaria para ser escritor.\nHoy día, ya no hay cartas de rechazo, no hay tiempo para ellas, como no hay tiempo para nada.\nY antes de perderse las cartas, lo que se perdió fue el arte del rechazo, cambiado por una plantilla de mensaje idéntica para todos.\nHace veinte años o más, abrías el buzón y encontrabas los sobres americanos con el membrete de Alfaguara, Planeta y similares, y una educada respuesta sobre cómo lo que les habías mandado no encajaba con la línea editorial. Pero eso no era, de ninguna manera y según todas esas cartas, un juicio sobre la calidad de l","date":"27-03-2024","permalink":"/posts/carta-rechazo/","title":"La carta de rechazo"},{"content":"Hace unos días, la entidad que había convocado un concurso literario en el que participé envió un comunicado diciendo que tenía que cancelarlo. El motivo era que el volumen de relatos recibidos en esta ocasión era demasiado como para poder gestionarlo. Era una asociación pequeña, sin los medios para leer y valorar tal cantidad de material, decía el mensaje.\nY lo sentían mucho, pero se acabó.\nNo creo que sean los únicos que tengan que tomar esta decisión y el motivo de que no pudieran hacer frente a los textos es imaginable, aunque no lo comentaran.\nLa gente está usando ChatGPT para generar toneladas de basura derivativa y mediocre, con la que están saturando los concursos y haciendo que estos pierdan su sentido y no merezcan ya la pena. Igual que se está inundando la red de textos e imágenes hechas con IA, hasta el punto de que no sabes si, cuando buscas, dichas imágenes son reales o no, arriesgándote a perpetuar falsedades. Y aunque lo sepas, el volumen de porquería generada hace imposible encontrar lo que buscas.\nLo mismo pasa con el contenido web, que se estima que, en apenas un año, o año y poco, será cochambre IA en más de un 80%.\nLos que saben (de verdad) sobre el tema ya lo ","date":"20-03-2024","permalink":"/posts/arte-basura/","title":"La muerte del arte (bajo una montaña de basura IA)"},{"content":"Hace un par de años, escribí sobre la carta a Nirvana que les envió el productor Steve Albini. En ella hay un buen puñado de nociones muy interesantes a explorar sobre el arte y la creación. Y una de ellas resonó conmigo, porque soy todo lo contrario.\n¿Y si lo que hubiera que hacer es relajarse para dejar que el arte que llevas dentro se exprese? ¿Y si lo que se hace con tanta rutina y métodos es estrangular esa corriente que debe fluir libre desde lugares que no conocemos ni controlamos?\nPuede que, con la obsesión de escribir y crear de una manera regimentada, lo que estemos construyendo sean diques y no cauces. Al fin y al cabo, no pocos proponen escribir cuando surja, cuando te lo pida el arte, cuando ese gozo y ganas de crear aparezcan con ese calor que dan por dentro. Quizá todo se base en no tomarse esto como otro trabajo más, pues ya hay bastantes durante el día. La escritura es precisamente el refugio de todo eso y, si te relajas, quizá lo que llevas dentro puede circular hasta las puntas de los dedos, sin que horarios y disciplina le corten la circulación.\nPara empezar, es obvio que mi experiencia no es trasladable a la de nadie más. Por eso, cada uno debe encontrar su cam","date":"13-03-2024","permalink":"/posts/mentira-fluir/","title":"La mentira de fluir"},{"content":"Todos tendemos a creer que nuestra experiencia es la de los demás y que lo que resulta autoevidente para nosotros, también lo es para el resto. Pero nada más lejos de la realidad.\nDe hecho, la semana pasada hablaba de algo que no es compartido por muchos, el hecho de que los cursos de escritura enseñan eso, escritura (algo fundamental), pero no a escribir bien. Y es algo que reconocen incluso Nobeles que imparten esa clase de formaciones en universidades prestigiosas, como V.S. Naipaul. Sin embargo, he comprobado lo «apasionados» que son otros escritores con sus propios pareceres, y cómo les desborda el ansia de hacérselo saber a quienes mantienen una posición diferente.\nAsí que, en esa línea, voy a comentar otra serie de opiniones sobre la escritura y lo que la rodea que, al parecer, también resultan polémicas en no pocas ocasiones.\nY empiezo por la de que, objetivamente, claro que hay libros malos y muy malos. Y me fascina que haya quien sostenga lo contrario, pero bueno. Otro tema es que, como en el caso de la diferencia entre aprender escritura y aprender a escribir, también haya que diferenciar entre libros buenos y libros que me gustan. Porque yo he leído libros objetivamente","date":"06-03-2024","permalink":"/posts/opiniones-polemicas/","title":"Opiniones polémicas sobre la escritura"},{"content":"En estos años he hablado varias veces de los cursos de escritura y similares, de si sirven o no. Mi opinión es que no lo hacen para aprender a escribir. No importa que cada tema lo enseñe un Nobel, no hay manera de instalar dentro de ti todo lo que ese maestro lleva dentro y lo llevó hasta donde está en su viaje. Y si lo hiciera, al final sólo serías una imitación pálida de quien te enseñó. Y no queremos eso.\nPara lo que sí sirven, y pensaba que la distinción estaba clara, pero hace poco me quedó patente lo contrario, es para aprender escritura.\nPero aprender escritura no es aprender a escribir, como aprender música no faculta necesariamente para componer canciones excelentes.\nPor supuesto que cualquier escritor que tenga un mínimo respeto por sí mismo, y por el arte que profesa, querrá conocer todo lo que tiene que ver con él. Que Joseph Campbell no suene a chino, explorar otras formas de crear historias como el kishōtenketsu, qué es el tema, los conflictos, antagonismo y protagonismo, cómo surge, qué hace bueno a un personaje, las subtramas y mucho más.\nCreo que un escritor debe ser un estudioso de su arte y todo lo que lo rodea y compone, como la ortografía y gramática impecable","date":"28-02-2024","permalink":"/posts/aprender-escritura/","title":"Aprender escritura y aprender a escribir"},{"content":"Hace un tiempo, leí un artículo de la autora Lynn Steger Strong, acerca de la publicación de su nuevo libro y las muchas sensaciones encontradas que le causaba enfrentarse de nuevo a eso. Me pareció muy interesante, porque comentaba cosas que todo escritor creo que comparte. Cosas como esta:\nLos escritores, o al menos la mayoría de nosotros, somos un tipo muy específico de monstruo. Tenemos la arrogancia de pensar que tenemos algo que decir, que alguien podría leer nuestro trabajo. También tenemos una capa adicional de vergüenza por pensar de esta manera (al menos, yo la tengo). A veces, los lectores dicen cosas, y eso siempre es emocionante. Pero tenemos muchos menos indicadores concretos de éxito que la mayoría de las profesiones. A veces, anhelamos una señal clara de que estamos progresando, de que las cosas van bien.\nEste es uno de los grandes retos en la escritura, ¿cómo saber que avanzas por el camino correcto? No puedes. Es otra incertidumbre más de la que nunca nos libraremos. Sin embargo, hay otra cosa que Steger comenta y me gustaría compartir hoy.\nEse vértigo que no se va cuando por fin tu obra va a ver la luz. No importa cuántos libros lleves, cuántos años hayas dedicad","date":"21-02-2024","permalink":"/posts/vertigo/","title":"El vértigo que nunca se va"},{"content":"A menudo me han preguntado sobre la inspiración. Cómo tenerla y cultivarla, de qué escribir para esquivar la hoja en blanco.\nCuando he hablado del tema, he comentado que la inspiración en la que solemos pensar como tal no «existe». Los escritores somos seres supersticiosos a nuestra manera, y no pocos, como el autor Steven Pressfield, tienen a la inspiración como algo entre este mundo y otro en el que viven musas y conceptos etéreos e indefinibles. Algo un poco a capricho de la suerte, que se puede tentar, invocar o cuidar.\nPersonalmente, soy más del guitarrista de The Clash, Joe Strummer y su famoso:\nNo input, no output!\nLo que significa que, para poder expresar un torrente creativo, hace falta materia prima, ese input en forma de experiencias y vida. Porque los mismos días en el mismo sitio, haciendo las mismas cosas, dan lugar a los mismos relatos y las mismas neuras. Caminar en círculos que, sin darte cuenta, son cada vez más pequeños, hasta quedarte estancado en un punto central mediocre, dando vueltas sobre ti mismo.\nY es verdad el dicho, escribir es vivir. Por eso, sin lo segundo, no podrás hacer bien lo primero. No habrá inspiración, porque no hay vida.\nPero creo que hace f","date":"14-02-2024","permalink":"/posts/in-out/","title":"El origen de la inspiración"},{"content":"Dame un segundo antes de salir corriendo, porque creo que la habilidad más importante para la escritura (y la vida en general, aunque no sea el tema) es la capacidad de gestión del fracaso.\nPorque sin ella, todo lo demás no será posible. Especialmente, el tiempo y la dedicación necesarios para lograr eso tan elusivo que se llama escribir bien.\nY no lo digo por desalentar, sino todo lo contrario, para que no nos pueda el desánimo. Porque la palabra que más escucha un escritor es «no» y es necesario saber gestionar eso. De lo contrario, será la gota que nos parta en dos y la escritura se convertirá en otro amor no correspondido.\nComo suele pasar con lo importante, la teoría es «sencilla» y la práctica imposible, porque el «no» es lo que asfalta este camino. Si un escritor quiere avanzar, lo tiene que hacer por ese sendero y no hay otra manera, lo cual ya debería darnos un magro consuelo: el de que si estamos recibiendo esas negativas, es porque vamos en dirección correcta. No hay otra manera y es necesario exponerse al no de editoriales, concursos o reseñas. La buena noticia es que, como todo lo que implica enfrentarse a lo que temes, si no cedes, te vas curtiendo como el veterano de","date":"07-02-2024","permalink":"/posts/gestion-fracaso/","title":"La habilidad más importante en un escritor"},{"content":"Será porque me junto con músicos, pero siempre he creído que una parte fundamental de la escritura es el ritmo. No solo el ritmo en las frases y párrafos, marcado por el estilo, sino también el de la historia general, marcado por su desarrollo, los acontecimientos y los flujos de una narración, que son los que crean, en buena parte, las emociones en quien la lee.\nCreo que el ritmo literario se ha visto contagiado para mal por el ritmo de otras formas de arte. Y lo que es peor, que esas otras formas de arte, como el cine, también se han contagiado para mal de la inmediatez y la prisa que todo lo devora.\nQue si fuera prisa por vivir, pues vale, pero es prisa por llegar a ninguna parte. Al siguiente pedazo de «contenido» que tragar sin masticar, no sea que nos paremos un poco a mirar alrededor y queramos quemar el gran timo en el que nos están metiendo cada vez más hondo.\nSé que quedan reductos de resistencia, que los buenos escritores caminan al ritmo de su propio tambor y así debe ser, pero es inevitable que la prisa voraz nos influya, por ermitaños que seamos. Y lo que es peor, también nos moldea como lectores. Lo pensaba mientras comenzaba el libro en mi mesilla, Agujero, de la es","date":"31-01-2024","permalink":"/posts/ritmo/","title":"La pérdida del ritmo"},{"content":"No suelo hablar mucho de la pasión en la escritura, no porque no la considere fundamental, al contrario. Es lo más importante y, como le suele pasar a lo importante, lo doy por supuesto y es un error.\nNo es ningún secreto que entre mis películas favoritas se encuentra la trilogía de El Señor de los Anillos de Peter Jackson. De hecho, me sorprendió que lo eligieran en su día como director, viniendo de títulos como Meet the feebles o Braindead, obras de culto para freaks marginados por aquel entonces. Pero, al menos, supe que el libro estaría en buenas manos, las de un apasionado por el material que lo amaba de verdad.\nY luego hizo la trilogía de El Hobbit, una basura sin paliativos.\nPuedes salvar alguna cosa de la primera película, pero es un asco y el propio Jackson reconoce que es un asco. Y aquí entra el papel de la pasión en la creación.\nSi ves los extras de El Hobbit, puedes comprobar cómo Peter Jackson es absolutamente miserable durante el rodaje, está estresado, le devora la ansiedad y, en general, acabó destruido, deprimido y odiando lo que amó.\nLa producción estuvo plagada de problemas y Jackson no quería hacerla, pero Guillermo del Toro había abandonado el proyecto y todo ","date":"24-01-2024","permalink":"/posts/pasion/","title":"El papel de la pasión"},{"content":"Hoy he tenido una de esas sesiones de escritura «perfectas». La historia fluía, las ideas encajaban, la música era correcta, el tac tac del teclado bailaba al ritmo. Y al terminar, el olor a café y uno de esos amaneceres que han estado visitando Valencia y prendiendo el cielo en llamas, pintando a las nubes de todos los colores que me gustan. Candilazo se llama, he tenido que buscarlo.\nY mientras bebía el primer sorbo del café, he pensado que todas las mañanas de escritura deberían ser así y que tenía que absorber todo lo posible ese momento, disfrutarlo antes de que se marchara, ser consciente del aware que dicen los japoneses: ese instante de belleza melancólica porque es efímera y sabes que lo es, pero hasta que pase, algo que empieza a suceder en el mismo momento en que lo piensas, es tuyo.\nAhí es donde la he cagado, supongo.\nPorque no puedes forzar esas cosas y nunca serán iguales y esa escritura será irrepetible. Pero mi cabeza es así, trata de aferrarse como sea a lo bueno y forzar que vuelva, alejándolo.\nSupongo que el fallo es creer que esas mañanas son a lo que debo aspirar, porque ese intento de atrapar el aware, de querer manufacturarlo, de repetir los mismos pasos en e","date":"17-01-2024","permalink":"/posts/escritura-perfecta/","title":"Una mañana perfecta"},{"content":"Los pocos que saben que me dedico a la escritura me preguntan de vez en cuando por la inteligencia artificial. Uno de mis mejores amigos trabaja en eso, aunque no en modelos masivos de lenguaje porque no le resultan interesantes. De hecho, durante la primavera del año pasado, quedábamos por las mañanas en su café favorito del centro de Valencia, para un pequeño proyecto personal de redes neurales predictivas. Y otro de mis amigos es doctor en inteligencia artificial, así que el tema pasa cerca cada dos por tres. Personalmente, yo sólo soy un escritor al que siempre le gustó la tecnología y no sé nada.\nComo no saben mis amigos si les preguntas sobre el futuro de todo esto, porque como son verdaderos expertos, responden algo que los falsos expertos nunca dicen, pero deberían:\n«No lo sé».\nYo tampoco tengo ni idea de lo que va a pasar con la inteligencia artificial en el futuro cercano o lejano. Quizá resulte una moda que no era para tanto, quizá la nueva cripto, quizá no resista la tormenta de demandas o quizá lo cambie todo. Alguna cosa acabará siendo la que lo haga.\n«¿Y qué harás entonces?». Me preguntan refiriéndose a la escritura, a la que da de comer al estómago y la que da de co","date":"10-01-2024","permalink":"/posts/escribir-ia/","title":"Escribir en tiempos de IA"},{"content":"Los años cambian, pero hay algo que no, la dificultad de la escritura. Que ya no me refiero solamente al hecho de que escribir bien es una de las cosas más complicadas que hay, sino a que también lo es escribir en general.\nPorque puedes saber toda la teoría, ir a todos los talleres y cursos, citar de memoria a Joseph Campbell o las reglas de escritura clara de Orwell. Puedes haber leído a los mejores y aprendido con un Nobel, que de pronto te pones y no sabes escribir. Todo eso que en tu cabeza tenía sentido claro y ritmo perfecto se queda mudo.\nPara quien lo haya vivido, y no lo recomiendo, es un poco como el síndrome del boxeador. Te sabes toda la teoría, ejecutas perfectamente los movimientos y eres un maestro en el saco, hasta que subes al ring y, mientras se acerca tu oponente en la hora de la verdad, descubres que se te ha olvidado todo y te quedas en blanco, bajo una lluvia de golpes, tratando de recordar por qué haces esa clase de cosas.\nTodos los cursos, todos los consejos, todo eso que se supone que sabes tan bien en teoría, ¿dónde está a la hora de enfrentarte a la página muchas veces? Porque es ahí, en el ring de la hoja en blanco, donde se mide de verdad un escritor. C","date":"03-01-2024","permalink":"/posts/dificultad/","title":"La dificultad de la escritura"},{"content":"Todo el mundo aprovecha estos días para hacer balance del año y yo también. Los días alrededor del cumpleaños y la Nochevieja son para agobiarse por todo aquello que no hiciste y lo que aún queda por hacer, las promesas que quedaron en nada, los buenos propósitos del enero que embarrancaron en las costas de febrero.\nPero también creo que son para pensar en ese puñado de victorias pequeñas que siempre hay, y agradecerlas.\nCuando se trata de escribir y escritores, somos especialistas en el primer párrafo y patéticos en el segundo. «En esta casa se celebra todo», me enseñó alguien a quien quiero mucho, así que creo que merece la pena contar y agradecer triunfos, por humildes que sean. Los principales, esas sesiones de escritura que terminaron recordándonos por qué hacemos lo que hacemos, y también aquellas que parecieron frustrantes, pero necesarias para tener las buenas.\nEn mi caso, 2023 también fue el año en el que volví a abrir un poco, un poquito solo, mi escritura de nuevo, tras mucho tiempo sin ganas o necesidad de que otros leyeran lo que suele quedar entre la mañana y yo.\nQuizá, el dato más curioso de 2023 es este. Un relato llamado «Mamá ha muerto» me valió un premio literari","date":"20-12-2023","permalink":"/posts/resumen-2023/","title":"El inevitable balance de otro año"},{"content":"Cada escritor tiene un camino propio e intransferible que recorrer. Y unas piedras en ese sendero con las que tropezar, o que le dificultan el avance. Eso sí, es cierto que, aunque también sean piedras propias, los escritores no somos tan especiales como creemos, así que muchas de ellas también viven en los caminos de los demás.\nEn mi caso, y creo que en el de algunos otros, una de mis piedras es, como dijo aquel: Too much thinking, too little feeling.\nDemasiado pensar, poco sentir.\nEl exceso de escrutinio sobre la escritura, del que en parte soy culpable, hace que pensemos demasiado. Demasiado lo que debe ser y lo que no. Y si hay algo que la enorme mayoría de escritores necesita, es no pensar tanto.\nPorque eso hace que lo que tienes dentro pase por demasiados filtros, demasiados juicios, demasiadas dudas hasta que sale (si sale), pasando de ser tuyo, como era en la fuente de la que nació, hasta ser de un color manchado y mezclado con las opiniones, consejos y diatribas de otros.\nAlgunas de esas opiniones (como las de algunos editores o buenos correctores) son necesarias y formativas, pero lo más necesario y formativo no deben ser los consejos ni las enseñanzas o cursos, deben ser","date":"13-12-2023","permalink":"/posts/sentir/","title":"Demasiado pensamiento"},{"content":"Ya sabes lo que se dice, que gran parte de la desdicha viene de comparar nuestros patios traseros con las fachadas de los demás. Y es verdad, especialmente en la escritura, donde los jardines de al lado siempre parecen más verdes.\nSobreestimamos lo bien que les va a los demás, lo creativos y buenos que son en esto, lo poco que parece costarles, lo fácil que triunfan en ventas, premios, seguidores o yo qué sé.\nLo malo es que compararse es inevitable y decir que no hay que hacerlo equivale a ese horrible: «¿Estás triste? No estés triste».\nSupongo que en el caso de los escritores la cosa empeora, porque somos esos de las redes sociales antes de que existieran. Los escritores presentamos y mostramos tradicionalmente cosas que han sido seleccionadas entre cien opciones y luego editadas mil veces, además de que, obviamente, y para proteger nuestros enormes egos de cristal, mostramos la única victoria barriendo bajo la alfombra cien derrotas.\nY que también somos adeptos en crear narrativas, sobre todo las que nos dejan bien ante los demás.\nPorque ya se sabe, mi manuscrito no ha sido rechazado porque fuera otro fan fiction de El Señor de los Anillos, sino porque el mundo y las editoriales ","date":"06-12-2023","permalink":"/posts/jardin/","title":"El jardín más verde"},{"content":"Ya sabes cómo es. Estás leyendo y llegas al final de la página y tienes que empezar de nuevo, porque no te has enterado de nada. Y eso, si llegas superando la prueba más difícil, tener las manos quietas sin que vayan al móvil para mirar ya no sabes qué.\nSupongo que el secreto peor guardado es que hemos perdido la atención. Muchos se preguntan si es así y los que vivimos viejos tiempos lo tenemos claro, mientras que otros concluyen con números que por supuesto que se ha reducido esa capacidad, y las cifras son desalentadoras, entre un 65% y un 70%.\nQue en realidad no la hemos perdido como pasa con la cartera, nos la han robado como pasa con la cartera. Y en nombre de lo mismo de siempre, vender sin mirar las consecuencias que hay más allá de toma el dinero y corre.\nLa lectura es una de las primeras víctimas en la guerra por la atención, porque la lectura pide antes de dar, aunque luego da mucho más de lo que pide. No pasa nada, algunos «escritores» tienen la solución: párrafos más cortos, palabras más sencillas, frases más breves, escenas más espectaculares, historias que copian los intentos de la televisión y el cine de no morir bajo cien vídeos de TikTok.\nOtros lo expresan más cla","date":"29-11-2023","permalink":"/posts/capacidad-atencion/","title":"La atención perdida"},{"content":"La semana pasada dije algo que no pasó desapercibido, algo que tampoco es la primera vez que digo, de una manera u otra.\n«Al lector, que le jodan».\nPero es que los lectores son sagrados y sin ellos la escritura no tendría un sentido completo y el lector es, al final, lo más importante.\nY ambos párrafos son ciertos. Es más, el segundo es imposible sin el primero.\nLos lectores son sagrados y a la vez no tienen espacio, papel o sentido en el proceso de creación, así que portazo a ellos, sus opiniones y comentarios. Y los verdaderos lectores, los que comprenden el proceso del arte y la escritura, estarán de acuerdo en que les jodan y en que no pintan nada.\nCuando vean el libro en el escaparate ya juzgarán y serán libres. Cuando terminemos de escribir, a lo mejor la historia será suya y no nuestra, como dicen algunos. Pero antes sí es nuestra y no debe ser de nadie más.\nPorque yo quiero leer a mis escritores favoritos, no leer mi opinión sobre cómo debería ser lo que escriben, o mi perspectiva sobre cómo enfocar la historia y la manera de contarla. Esa opinión ya me la sé, y como me la sé, no me sorprende y es muy aburrida. Quiero la de ellos, quiero la del artista que me gusta, no un r","date":"22-11-2023","permalink":"/posts/lectores/","title":"A los lectores que los jodan"},{"content":"La única experiencia que todo escritor compartirá es la angustia. La creativa que denominamos con mil eufemismos, incluyendo el nombre de esta web. La hoja en blanco, la mente igual, no saber qué escribir, acerca de qué o cómo hacerlo, adónde dirigirnos con la historia o si tendremos la suficiente habilidad (quizá confianza) para llevarla a buen puerto sin que naufrague.\nElla dice que no sale, tú te dices que no vales y entonces lo dejas, porque es demasiado. Pero vuelves y otra mañana es la misma historia, una que no eres capaz de contar.\n¿Cómo eliminar esa angustia y que no nos afecte su bloqueo?\nNos pasamos media vida tratando de responder a eso, pero es hora de hacerse mejores preguntas.\n¿Y si esa angustia fuera buena?\n¿Y si estuviéramos equivocados con ella? Al menos, que lo esté el discurso más extendido que sueles leer por ahí.\n¿Y si no hay que confrontarla?\n¿Y si, como pasa con otros aspectos incomprendidos y naturales del arte, como el síndrome del impostor, lo que hay que hacer es, simplemente, sentarse a su lado, escucharla y abrazarla, como en aquel cómic genial de Neil Gaiman?\nPorque esa angustia creativa es, precisamente, lo que hace a un buen escritor. Lo que demuest","date":"15-11-2023","permalink":"/posts/angustia/","title":"Cómo amar la angustia"},{"content":"Creo que ha salido algo nuevo de los Beatles, gracias a tecnología de inteligencia artificial, usada por Peter Jackson para su serie documental Get Back que estrenó hace un par de años.\nTodo el mundo habla de lo primero, yo voy a hablar de lo último. Porque recuerdo perfectamente cómo un par de amigos músicos, adoradores de los Beatles, me recomendaron dicho documental cuando se estrenó.\nY en él se aprecia algo muy interesante, que poco tiene que ver con momentos de triunfo o derrota, con la historia de autoimportancia trascendente que a muchos artistas les gusta crear alrededor de lo que hacen.\nLo interesante es todo lo contrario, lo cotidiano, lo trivial y lo banal que resulta la creación, incluso la de los genios.\nEspecialmente, la de los genios.\nEn el documental se ve el proceso de creación de una obra de arte, en este caso musical, y de cómo es ese proceso «misterioso», que resulta no serlo en absoluto. Porque es lo más cotidiano que se pueda imaginar. Cada día se encierran en un estudio y trabajan. Llegan, buenos días, me tomo un café, me fumo un cigarro, hablo, pruebo, creo, repito, paramos a comer, nos encerramos, probamos, debatimos, repetimos, no me encaja esto, no me cua","date":"08-11-2023","permalink":"/posts/banalidad/","title":"El genio cotidiano"},{"content":"El mes pasado falleció la poeta estadounidense y premio Nobel Louise Glück.\nA raíz de la publicación de su poemario de 2014, Noche fiel y virtuosa, concedió varias entrevistas en las que dijo cosas muy interesantes sobre la creación y la escritura, que merecen ser recordadas junto a sus poemas.\nEs en esas entrevistas cándidas y honestas cuando, al contrario que en los aburridos guiones de marketing de los superventas, descubres lo importante del proceso interno, la vida y el trabajo de los verdaderos artistas. Y son importantes porque, como comentaba la semana pasada, los escritores somos dados a conceder una imagen editada, de la misma manera que mostramos editadas también el resto de nuestras historias.\nEn Noche fiel y virtuosa, el silencio y la falta de palabras tienen un protagonismo fundamental, y en una de esas entrevistas, el periodista y también escritor William Giraldi le pregunta si la concepción del silencio no es una especie de ilusión, dado que quedó plasmada nada menos que en setecientas páginas de versos.\nLa respuesta de Glück es muy interesante e ilustrativa de lo que implica escribir.\nNo, es real, no es una ilusión en absoluto. Paso dos o tres años sin escribir nad","date":"01-11-2023","permalink":"/posts/gluck/","title":"Poetas, silencios y bloqueos"},{"content":"Varias cosas sobre mí, que nadie ha pedido.\nMi fantasía es despertar y que nadie me conozca, porque así nadie esperará nada de mí. Ni tampoco a mí. Fantaseo con que eso hace que el extraño peso que vive dentro deje de encontrarme cada mañana.\nEmpecé a escribir sobre naves espaciales porque vi La guerra de las galaxias siendo demasiado pequeño y eso es lo que hacen las buenas historias a alguien indefenso. Crecí en una época en la que había poco y, si querías más, tenías que crearlo tú. Pensé que pararía, pensé que pasaría. Me equivoqué.\nMi otra fantasía es que un día apagaré el ordenador y ya no lo encenderé más para escribir y de mí nunca más se supo. Es la misma fantasía del principio, pero tras un regateo agotador con la realidad, en la que esta dice que es lo mejor que puede ofrecerme.\nSoy incapaz de releer algo que haya publicado o escrito hace un año o más, salvo alguna excepción. La vergüenza me puede. Considero que todo es horrible y no reconozco a la persona que creyó que aquello era bueno o estaba bien escrito.\nEcho de menos a esa persona. Escribía de todo y a todas horas con la maravillosa arrogancia que otorga ser lo mejor que se puede ser, joven. Echo de menos ser un i","date":"25-10-2023","permalink":"/posts/cosas-sobre-mi/","title":"Cosas que no me han pedido"},{"content":"Hace unos meses, hablaba con el escritor mexicano Daniel Centeno de su experiencia con los concursos literarios, una de esas salidas que a veces intentamos con la escritura.\nEn ese texto comentaba la experiencia de Daniel con ellos, la mía propia y la de otros escritores, en cuanto a lo que supone de visibilidad o impulso para la carrera literaria (spoiler: nada).\nSin embargo, como he comentado alguna vez, participo en ellos de vez en cuando, por aquello de que mi escritura salga a ver mundo, ya que hace años que la industria de la publicación y lo que la rodea no lo toco ni con un palo.\nAsí que, para calmar la voz culpable de que pasan los días y se acumulan los textos en el cajón, pongo algunos de ellos en el cajón de otros.\nComo suele pasar con casi todo lo relacionado con la escritura, ganar un concurso es extremadamente difícil y en buena parte se debe a la saturación. ¿Cómo se decide que un relato o una novela es mejor que otras 500 o 1000? Porque esas son cifras habituales en esos certámenes.\nNo soy un experto en el tema, aunque ya hablé de cómo otros escritores sí lo son. Autores especializados en esta clase de eventos que tienen muy tomada la medida a lo que son y cómo fun","date":"18-10-2023","permalink":"/posts/consejos-concursos/","title":"Consejos para concursos literarios"},{"content":"EL otro día, en Twitter, la escritora Verónica Cervilla ganadora del IV Premio Ripley con su novela Quién cuidará de ti, hacía una reflexión que, como todas las que merecen la pena, pasó desapercibida.\nComo guionista activa en el mundo del cine, comentaba lo siguiente:\nPoco se habla de la inversión económica que supone ir a festivales y de la centralización de la industria audiovisual. ¿Hay que ser de clase alta para poder hacer cine? Sí, rotundamente sí.\nLuego existe la suerte y la constancia, pero conlleva un coste mental importante. Las escuelas de cine, los másteres, eventos; todo cuesta una pasta. Si tienes un trabajo hasta que alguien te dé una oportunidad, no dispones de tiempo para viajar cuando quieras.\n¿Es el cine para unos pocos privilegiados?\nLa pregunta es retórica, la respuesta es obviamente sí. Hace no mucho, un artículo en El País incidía en ese hecho, aprender cine y hacerlo es muy caro, así que queda para privilegiados.\nEn general, la dedicación a cualquier arte, y eso incluye la escritura, es también para unos pocos privilegiados.\nY eso se debe a que tiene enormes costes, no solo económicos.\nMientras estás escribiendo, no estás trabajando y la realidad es que la ","date":"11-10-2023","permalink":"/posts/coste-escritura/","title":"El coste de escribir"},{"content":"Repito a menudo que los consejos de escritura no sirven de mucho, porque hablar es gratis y creer que nuestra experiencia es la misma que la de los demás, un error muy común. Pero creo en fijarse en los artistas de verdad, esos que admiras, y detectar patrones, en caso de haberlos.\nPatrones, sobre todo, en lo que hicieron, más que en lo que dijeron.\nNo nos llevarán al éxito igualmente, porque eso es cuestión de suerte, pero quizá nos acerquen al arte.\nEl problema es que el arte y el aburrimiento están más entrelazados de lo que parece. Porque el aburrimiento, al que declaramos una guerra que hemos ganado teléfono en mano, es necesario para que el arte surja y las cosas que nos ayudarán de verdad a mejorar no son secretos, técnicas ni trucos excitantes o nuevos.\nSon verdades aburridas y, precisamente por eso, tendemos a ignorarlas como al derrotado, persiguiendo lo último que brilla.\nAnte lo realmente efectivo decimos: «Eso ya lo sé». Y lo hacemos con un poco de fastidio y luego jamás lo aplicamos en la práctica.\nPero para aquellos que comprenden esto, lo que dicen muchos de los mejores artistas resuena y refuerza.\nDavid Lynch es un artista de verdad. Lo puedes aborrecer, decir que ","date":"04-10-2023","permalink":"/posts/lynch/","title":"Lo que David Lynch enseña sobre escribir"},{"content":"Uno de los mayores retos de la escritura es que es un ejercicio paradójico y eso la hace difícil. Porque hoy parece prohibido mantener dos ideas contrapuestas en la cabeza, o no se puede creer que las personas tengan más de una cara, más de un doblez, sentimientos encontrados, ser unos y otros sin dejar de ser ellos mismos.\nQuizá una de las frases más famosas que mejor ilustra esta faceta del arte es la de Dorothy Parker:\nOdio escribir, pero amo haber escrito.\nClarice Lispector reflejó bien esa naturaleza contradictoria de la escritura en unas columnas periodísticas que redactó, durante los años 60 y 70, por esa manía que tenemos los escritores de comer. En ellas, Lispector escribió sobre su arte en estos términos:\nHay un gran silencio en mí. Y ese silencio ha sido la fuente de mis palabras [\u0026hellip;] Una vez dije que escribir es una maldición\u0026hellip; Ahora lo digo de nuevo, es una maldición, pero una maldición que salva [\u0026hellip;] Cuando estoy escribiendo, siento de nuevo lo que, aparentemente, es la única certeza paradójica: que lo que se interpone entre la escritura y yo es tener que usar palabras.\nPorque ¿quién no ha escrito y la principal dificultad para hacerlo ha sido, preci","date":"27-09-2023","permalink":"/posts/paradoja/","title":"Las paradojas de la escritura"},{"content":"Hace poco leí un pasaje del libro Greatness: Who Makes History and why, de Dean Keith Simonton. En él se examinan las vidas de aquellos que dejaron huella y su relación con características como la inteligencia, la edad, la educación formal, la orientación sexual, el abuso de drogas y alcohol\u0026hellip;\nY he aquí uno de los pasajes que más me llamaron la atención.\n[Hablando sobre la orfandad] Los resultados en los escritores son aún más dramáticos. Analizando la vida de notables como Keats, Swift, Gibbon y Thackeray, más del 55% de autores perdieron a un progenitor antes de los 15 años. De hecho, otro estudio concluyó que la incidencia de la orfandad en ganadores de Premios Nobel de literatura era ocho veces superior a la de los ganadores en el apartado de Física. [\u0026hellip;] En comparación, sólo un 6% de estudiantes universitarios habían perdido un padre o una madre a la edad de 10 años. Menos de la mitad del ratio calculado por Roe en científicos famosos. [\u0026hellip;] Cuando examinamos a la población general, sólo dos grupos muestran porcentajes de orfandad similares a esas eminencias: los delincuentes juveniles y los pacientes psiquiátricos depresivos o suicidas.\nLa conclusión es clara","date":"20-09-2023","permalink":"/posts/escritores-huerfanos/","title":"Los escritores huérfanos"},{"content":"Ahora mismo, no escribes porque estás leyendo esto, pero hablo en general. ¿Por qué nos llamamos escritores cuando no escribimos?\nPorque si hay una queja que suelo escuchar es esa.\nComo en todo lo importante, confluyen a la vez diversos motivos, muchos de ellos, invisibles.\nHace tiempo hablaba de que, al final, no nos podemos hacer trampas al solitario. Todo se reduce a un pequeño momento de decisión, la de ponernos a trabajar o no. Y debemos tomar esa decisión de escribir más a menudo de no lo que no lo hacemos.\nAl menos, si de verdad queremos llamarnos escritores.\nTambién he comentado que, siendo cierto lo anterior, el hábito es mil veces más preferible (porque es mil veces más poderoso) que la fuerza de voluntad. Al menos, para los que carecemos de ella, porque supongo que siempre hubo héroes, pero no conozco a ninguno.\nY hay más razones, pero hoy me quiero centrar en una bastante insidiosa, y no caer en un error habitual con la escritura y con muchas cosas hoy: culpabilizarnos o creer que, a la hora de no escribir, tenemos toda la responsabilidad.\nEsas narrativas están muy de moda, responsabilizando a los mismos de siempre que vivimos debajo, mientras se desvía la atención de l","date":"13-09-2023","permalink":"/posts/por-que-no-escribes/","title":"Por qué no estás escribiendo ahora mismo"},{"content":"Todo es chispa y nada se convierte en llama. Eso pensaba tras este verano en el que he descansado de la web y apenas he entrado en redes sociales. En red social, mejor dicho, ya que sólo uso Twitter, pero apenas, porque si antes era ciénaga, ahora es estercolero.\nQue, para quien le interese, esto he puesto en marcha para mejorar mi experiencia en Twitter y deshacer lo que Elon ha hecho.\nImitando a la vida, esas redes sociales se han convertido en un «pagar para ganar», o mejor dicho, en una lotería donde te dicen que pagues, porque así, a lo mejor ganas, el discurso de la banca del casino.\nLa edición ya tomó ese camino hace tiempo, con el canto de sirena de pagar para publicar y volver el mundo del revés, la única forma de que por fin «cumplas tu sueño» y firmes en El Corte Inglés. Pero siempre estás al otro lado del escaparate.\nSea como sea, pagando o no, casi todo el arte, excepto el de los tocados por la suerte (que nos muestran como lo normal, cuando son la excepción) destella durante un instante y luego se apaga para siempre.\nPensaba todo esto mientras ordenaba la estantería y limpiaba el polvo a un puñado de discos de pequeños grupos y artistas a los que he apoyado durante es","date":"06-09-2023","permalink":"/posts/chispa/","title":"Todo es chispa, nada es llama"},{"content":"A menudo, lo que hablo aquí tiene que ver con el hecho de que la vida del escritor es dura. Creo que hay que decirlo más en un contexto donde la narrativa dominante es: sigue tus sueños, cumple tus sueños, haz realidad tus sueños de escritor.\nSueños, sueños, sueños\u0026hellip;\nUna narrativa que, como la mayoría de las que son así, está hecha para vender y no para ser cierta.\nLa vida del escritor es dura, pero no quiero que eso se malinterprete añadiendo una connotación negativa.\nQue sea dura no quiere decir que no sea satisfactoria. En esta vida, yo me he arrepentido de muchas cosas (y aprendido a desconfiar de quienes dicen lo contrario), pero jamás he tenido remordimientos de cada minuto dedicado a escribir.\nAdemás, todo lo importante suele ser complejo y difícil. Vivir, querer o escribir lo es.\nY lo duro es lo único que te cambia y transforma, lo cual está bien, porque no hay peor vida que la que se repite hasta que se termina.\nPor el contrario, lo superficial e instantáneo no tiene la fuerza suficiente para ejercer ninguna transformación y, de hecho, no pocos creen que cambiar es imposible. Pero quien lee sabe que un buen libro encierra ese poder, una historia encierra ese poder si","date":"26-07-2023","permalink":"/posts/vida-dura/","title":"La dura vida del escritor"},{"content":"El otro día volví a escuchar una de esas frases de gurú de mercadillo. Una de esas muestras de lo que ya dije hace casi 10 años cuando hablaba de la mentira de las palabras bonitas.\nLa frase, que seguro que has oído alguna vez, es que cada día se nos conceden 24 horas a todos y que el tiempo es el gran ecualizador. Que Bill Gates y tú tenéis el mismo cada día y todo depende de cómo lo uses. Todo, para perpetuar un discurso envenenado y culpabilizador sobre que, si ahora mismo no estás ensayando para recoger el Nobel, la culpa es tuya porque desperdiciaste las horas en Netflix o el móvil, en lugar de hacerlo frente al teclado y tus historias.\nCreo que concluyó con que el tiempo era lo más democrático que había, lo cual es una de las idioteces más absurdas y sin sentido que alguien puede decir.\nPorque si de verdad crees que Beyoncé, Warren Buffet o cualquier otro ejemplo de «éxito» que quieras poner, tienen el mismo tiempo que tú cada día, entonces yo tengo un terreno en Marte que vendo a buen precio y a lo mejor te interesa.\nPorque si crees que Elon Musk o Rosalía van a Mercadona a comprar, llevan y recogen a los niños, limpian la casa, se hacen la comida y se pasan 8 horas más atas","date":"19-07-2023","permalink":"/posts/tiempo/","title":"Cuestión de tiempo"},{"content":"La escritura es como una relación: la pasión del principio, los sueños de futuro, todo el viento de la ilusión en las velas cuando empiezas y los cuentos que te contaron de aquellos a los les salió bien esta apuesta sin sentido.\nQue esos son «ganadores de lotería», pero así son los protagonistas de casi todas las historias que vemos, leemos y escuchamos, anomalías.\nAl fin y al cabo, las personas normales y nuestros lunes aburridos ya son lo que vivimos, no necesitamos más dosis.\nPor eso, las historias siempre hablan de esos fenómenos poco frecuentes, porque son los más emocionales. También ocurre cuando quieren moldear nuestra opinión, se nos cuentan historias excepcionales que, por naturaleza y definición, son las que llaman nuestra atención y la mantienen.\nPero ese es otro tema.\nTras los comienzos apasionados, la escritura —la relación—, se abandona la mayoría de las veces porque así son el amor y las personas que lo profesamos.\nY si permaneces al lado del arte condenado a la derrota, la cosa ha de cambiar, claro. Porque ya no eres tan joven como al principio y porque lo que no cambia, muere.\nY, a veces, si perduras, recuperas en ocasiones esos momentos de pasión y no hay nada co","date":"12-07-2023","permalink":"/posts/escritura-relacion/","title":"La escritura y las relaciones"},{"content":"Hoy sólo tengo una pregunta: ¿Cuándo se considera uno escritor?\nPorque esta parece la profesión de Schrödinger, donde eres escritor y no lo eres, donde te sientes escritor y no lo eres, donde eres escritor y no lo sientes.\nHay pocos dilemas cuando se trata de economistas, bomberos, obreros o cualquier otra profesión que no tenga que ver con el arte. Lo eres o no lo eres. O lo fuiste una vez, pero, incluso en el caso de que no lo seas ahora, porque cambiaste de oficio o te jubilaste ya, no hay sombra de duda. Es lo que te define porque este mundo es tan mediocre que cuando te preguntan quién eres, respondes en qué trabajas.\nEse es el nivel de la obra que representamos.\nCon el escritor también ocurre que, si lo deja, ya no es escritor y a pocos (ninguno) he oído decir que lo fueron y ya no, como fueron conductores de camión y ya no.\nAsí que tengo esa duda genuina: ¿Cuándo considera uno (y los demás) que es escritor?\n¿Cuando escribe? ¿Cuando te publican? ¿Cuando ganas premios?\nDe una manera u otra, he tenido y sigo teniendo todo eso y no digo que soy escritor ante los que me rodean o conocen. De hecho, mientras algunos no paran de hablar de su libro, aunque no lo hayan escrito siquier","date":"05-07-2023","permalink":"/posts/considerarse-escritor/","title":"¿Cuándo te consideras escritor?"},{"content":"Ya sabes la vieja frase: «Sé tú mismo, todos lo demás ya están cogidos». Y es verdad y suena bien, pero supone varios desafíos.\nEl primero es que, para ser tú mismo a la hora de escribir, primero tienes que ser otros. Un imitador de todos esos que admiras y todos esos que te dan forma mientras los lees.\nEs algo inevitable, una fase natural del aprendizaje hasta que, de entre todas esas palabras prestadas, empiezan a surgir las propias. Al principio son como esas plantas entre las grietas del asfalto, hasta que poco a poco rompen todo el cascarón y forman tu propio jardín, el sitio de tu recreo.\nEso si tienes suerte y eres capaz de salir de esa etapa en la que imitas lo que ves, lo que lees, las tramas, los personajes y los argumentos: el enésimo detective maldito, el enésimo elegido por la profecía, el enésimo triángulo amoroso.\nCuando miras atrás sientes esa incomodidad y un poco de vergüenza al leerte, pero eso también forma parte del aprendizaje de la escritura.\nEsa fase de imitación encierra una trampa, la de quedarte ahí para siempre por el motivo que sea: comodidad, no perder la pizca de adulación que hayas conseguido, miedo a dar otro paso más allá sin saber dónde te llevará","date":"28-06-2023","permalink":"/posts/ser-tu-mismo/","title":"El peligro de ser tú mismo"},{"content":"Tengo un par de cajas de zapatos llenas de viejas cartas, tienen algo que ninguna otra forma de comunicarnos podrá imitar. Por eso mi fascinación y el pequeño homenaje que les hago aquí de vez en cuando.\nCreo que es hora de poner otro par de misivas en esta tercera caja de zapatos virtual.\nLa primera es la carta que un niño llamado Joshua escribió con 9 años al legendario autor Alan Moore\u0026hellip;\nEstimado Alan Moore\nEscribo porque quiero saber más sobre sus cómics, incluidos V de Vendetta, Watchmen, League of Extraordinary Gentlemen y Swamp Thing. También quiero darle las gracias por hacer novelas gráficas tan increíbles y ¿cómo ha hecho cosas tan maravillosas?\nEl primer libro que vi fue V de Vendetta, que tiene una historia brillante y es genial cuando vuela por los aires el Parlamento. También me encanta su increíble máscara.\nWatchmen fue el segundo, hasta ahora el mejor libro que he visto: Rorschach es mi personaje favorito, luego el Dr. Manhattan y, por último, el Comediante. Me gusta la forma en que usa un lanzallamas como encendedor y una cara sonriente como insignia.\nMi tercer favorito es The League of extraordinary gentlemen. Me gusta la forma en que se parece más a un libr","date":"21-06-2023","permalink":"/posts/moore/","title":"La carta de Alan Moore"},{"content":"Hoy, antes de lo habitual, comentar que he sido finalista en el clásico certamen Bruma Negra de relato de género negro con el cuento «La muerte de mamá». Este ha sido publicado en la revista Calibre 38 y se puede leer, junto al ganador y resto de finalistas, en esta página.\nComentado eso, que me dicen que diga más a menudo cuando sucede, vamos con lo de siempre.\nUna vez, hace no demasiado, alguien me preguntó algo así como si yo era escritor de brújula o mapa. No tenía ni idea de a qué se refería, la verdad. Creo que se refiere a planificar o no, no lo sé, tampoco me importa, lo confieso.\nLo que sí sé son dos cosas.\nUna, que coincido cuando la cineasta y documentalista belga Chantal Akerman dijo:\nCuando hago un documental, quiero empezar sin ideas, sin saber nada. Simplemente, estando ahí como una esponja. Cuando la gente me pregunta: \u0026ldquo;¿Qué vas a hacer?\u0026rdquo;. Yo digo: \u0026ldquo;No lo sé\u0026rdquo;. Y es verdad. Si empiezas sin ideas, algo sucede, algo sutil, menos blanco y negro y más abierto al mundo, algo particularmente evocador.\nLos que lleven más tiempo por aquí, es probable que me hayan leído en alguna ocasión que, para mí, la escritura se revela a sí misma y que, hasta que ","date":"14-06-2023","permalink":"/posts/desconocimiento/","title":"El desconocimiento de lo que sucederá"},{"content":"Si crees que yo hago cada día lo que digo aquí, por fin he encontrado a alguien más inocente que yo. Si crees que los que admiras tampoco fallaban nunca, haz caso al viejo proverbio y no conozcas a tus héroes.\nAlgunas mañanas, escribir no es lo primero y el contexto tampoco es adecuado. Y tengo preocupaciones como el que más y mi relación con la escritura es agridulce como la de todos.\nY no pasa nada.\nHay un peligro en la perfección, en la mentalidad maximalista del todo o nada, de modo que si no es perfecto, no nos ponemos a trabajar. Casi nunca será así.\nY no importa.\nNo importa si escribes a las tres de la tarde en un hueco, más mérito tiene. No importa si hoy dedicas sólo diez minutos, ya son más que cero, muchos más de lo que emplean muchos que no se callan con lo de que son escritores. No importa si te sentaste sin saber qué ibas a contar o si antes de eso has navegado tres horas sin rumbo por Internet.\nNo importa lo que hayas hecho hasta el minuto anterior a escribir, importa hacer lo que puedas con lo que tengas y la victoria es que eso ocurra más veces de las que no. O que ocurra simplemente. Mi posición real sobre escribir cada día es que, cuando estableces un compromiso ","date":"07-06-2023","permalink":"/posts/perfeccion/","title":"La cuerda floja de la perfección"},{"content":"El otro día fui al cine y vi la película de Fast X o como se diga. Creo que es la primera vez que tuve la impresión de salir más idiota de lo que entré, de ser literalmente torturado durante dos horas y media de explosiones y disparos intercalados con la palabra familia.\nHubo incluso un momento de desrealización y abandono de mi cuerpo como mecanismo de defensa. Volví a la realidad tras un tiempo difuso en el que no supe decir de qué lugar regresaba, pero al menos, se estaba tranquilo allí.\nPor supuesto, no me perdí nada de la película.\nQue la culpa es mía por ir, sé que no iba a encontrar a Kubrick. Que esa historia es la máxima expresión del fenómeno actual de llevar al límite la acción y, sobre todo, no dar descanso, no hacer una pausa, no dejar espacio en blanco en la historia.\nNo hay un segundo que perder y algo debe explotar o disparar o hacer ruidos fuertes o lo que sea y compadezco a la película. Como muchas de las historias hoy, como muchos libros también, tiene mucho miedo y esa no es manera de vivir.\nEl miedo es a que la gente coja el móvil, prefiera los videojuegos, entre en Twitter entre escena y escena si no llueven balas o puñetazos. Las historias así tienen un probl","date":"31-05-2023","permalink":"/posts/espacio/","title":"La importancia del espacio en blanco"},{"content":"Hace poco, el escritor mexicano Daniel Centeno compartía su experiencia literaria en un excelente artículo que merece la pena leer. Allí se centra, sobre todo, en un tema del que no se suele hablar mucho, el de los concursos literarios.\nEs un territorio de leyes peculiares dentro del país de la escritura, un sitio que conozco un poco porque me cansé. No de escribir, aunque a veces lo intente con todas mis fuerzas, pero sí de la publicación y lo que la rodea. Hace bastantes años que no envío nada a ninguna editorial, que no me interesa ni sigo ese mundo, y que no cuidé los pocos contactos que hice con pereza y resignación, porque de ellos depende todo.\nHace años que no sé nada de aquellos que alguna vez me publicaron, lo que escribo queda entre la madrugada y yo.\nAunque no del todo, lo reconozco, porque me da un poco de pena encerrar a las historias en un cajón y algunas salen de aventuras y las envío a concursos aquí y allá. Nunca ganan, claro, pero creo que una vez leí que lo importante era el viaje y todo eso.\nLo poco que he aprendido de esa parte del mundo de la escritura es que se parece a muchas otras cosas de la vida y, a la vez, tiene sus propias diferencias.\nPara empezar, l","date":"24-05-2023","permalink":"/posts/concursos/","title":"El ganador del concurso"},{"content":"Todos los que escribimos, de una manera u otra, no querríamos hacer otra cosa y fantaseamos con el hecho de levantarnos y pasar las mejores horas del día contando historias. Ojalá no preocuparse del dinero y todas esas cosas que nos dicen que importan, pero en realidad, no.\nY, sin embargo, siendo lo que más deseamos, también es lo que más nos cuesta. Porque pasan los días y otra vez lo has dejado para luego, o has juntado cien palabras mediocres sólo para poder decirte que por hoy ya vale, que pagaste el tributo, aunque sabes que no es cierto en el fondo.\nEn nuestra cabeza, la fantasía de escribir aparece perfecta y clara, pero la queja más común es la de no tener tiempo, que muchas veces significa que, cuando lo tenemos, elegimos hacer cualquier otra cosa de todos modos, como perderlo con el móvil o poner una serie.\n¿Por qué ocurre eso?\nUno de los motivos para no escribir, no edulcoremos la realidad y seamos cómplices de esta mierda, es que todos vamos hasta arriba con mil cosas y el contexto está diseñado así adrede. Que los días parecen consistir en superar por los pelos obstáculos fastidiosos, mientras montamos una rueda de hámster. Has de comer, has de dormir, has de trabajar ","date":"17-05-2023","permalink":"/posts/coste/","title":"¿Por qué cuesta tanto escribir?"},{"content":"Siempre me ha atraído lo diferente, lo raro, lo del rincón. Lo que no se ve y se oye poco porque lo tapan el ruido y las mil cosas que siempre están gritando «mírame».\nUna vez, alguien dijo que me fascinaban los perdedores, pero no es verdad. No necesariamente. Lo que pasa es que la derrota es lo más común en la vida y en el arte, es la naturaleza de esas dos bestias, y la gran mayoría de ganadores con colas en la feria del libro por la que paseé el otro día, me parecen increíblemente aburridos y planos.\nCuando los miro, cuando los oigo y cuando los leo.\nDe hecho, cada vez más me cuesta encontrar lecturas que conecten y a las que dedicar los días que me queden.\nLa derrota o la victoria poco tienen que ver con el mérito y demasiado con la suerte. Por eso, al final, creo que la estadística me da la razón. Necesariamente y por la fuerza de los números, la mayoría de los mejores están en las filas de los derrotados, la mayoría de las mejores obras que me encantaría leer nunca saldrán del cajón y, sobre todo, esas son las mejores historias. Porque quien se ha tenido que enfrentar a la duda y la pérdida, ha tenido que esforzarse por cavar más hondo, hablar de lo importante y contarlo con","date":"10-05-2023","permalink":"/posts/locura/","title":"La locura es el camino"},{"content":"Hace poco leía al autor Mason Currey y se preguntaba por el motivo por el que resulta tan difícil para los escritores (aunque lo extiendo sin rubor al resto de artistas) pedir dinero por lo que hacen.\nY uno de los motivos es curioso e interesante. Currey referenciaba el libro The gift de Lewis Hyde, cuya premisa principal, destilada en el título, es que, para que una obra sea realmente arte, debe hacerse con un verdadero espíritu de regalo, sin una pretensión económica, sin querer convertirlo en una mercancía con sueños de grandeza. Escribes por amor y por una de sus expresiones más habituales, dar.\nCito:\nSi estoy en lo cierto al afirmar que, donde no hay regalo, no hay arte, entonces puede ser posible destruir una obra convirtiéndola en pura mercancía [\u0026hellip;] No sostengo que el arte no pueda comprarse y venderse, sostengo que la parte de regalo de la obra impone una restricción a nuestra comercialización.\nMe parece una hipótesis intrigante que puede tener mucha razón. Es difícil hacer arte y luego enfrentarse a convertirlo en algo que vender. ¿Cómo traduces eso? ¿Cómo lo valoras? ¿Cómo conviertes el agua en vino? El verdadero espíritu de una obra de arte no es mercantil, pero l","date":"03-05-2023","permalink":"/posts/dinero/","title":"El arte de pedir y perder dinero"},{"content":"En 1918, el sargento Hector Dinning, del Cuerpo de Ejército Australiano en Gallipoli, escribió:\nEs la monotonía lo que mata; no el trabajo duro, ni la comida dura. Llevamos desembarcados en esta península algo más de tres meses, pero ha habido pocos cambios en nuestra forma de vida. Todos los días es la misma tarea en la misma playa, bombardeados por los mismos cañones, manejados por los mismos turcos\u0026hellip;\nNo voy a ser tan idiota como para comparar la escritura con la guerra, pero comparten el hecho de que muchos autores (muchas personas) pueden escribir un diario parecido al del sargento Dinning. La monotonía es una fuerza demasiado poderosa y he ahí los días iguales en los que escribes y escribes, tocas y tocas a puertas y no parece haber nada nuevo, que algo cambie o te digan que sí.\nEl camino a la maestría es monótono y solitario y probablemente un cuento. Escribes y escribes y te preguntas para qué sacrificas los pocos ratos libres. Especialmente, porque todos los días parecen las playas de Gallipoli. Una de las diferencias es que no hay ruido de cañones, las negativas en la escritura tienen forma de silencio, otro signo sutil de que parece que ni importas como para respond","date":"26-04-2023","permalink":"/posts/monotonia/","title":"Es la monotonía"},{"content":"Hace poco leí una frase que me gustó: «El contenido es para mantener el statu quo y el arte es para empezar una revolución».\nY hoy, un mar de contenido, que no hace más que acelerar su caudal hasta ahogar, sepulta al arte. O eso me parece, aunque, probablemente, esto no sea más que otro caso de viejo gritando a las nubes. Lo que ocurre es que las décadas me resultan cada vez más difíciles de diferenciar en cuanto a moda, tendencias, arquitectura, música, estilos de cine\u0026hellip;\nArte, en definitiva.\nPuedes distinguir claramente si algo es de los 60, los 70, los 80 o los 90 cuando lo ves. Además, de manera inconfundible. También principios de los 2000 si me apuras, pero como el comienzo de lo homogéneo del contenido que dominará de ahí en adelante.\nLo puedes apreciar al instante en las ropas, la música o el interiorismo cuando aparecen en series, películas o libros. Pero cuesta cada vez más diferenciar una foto de 2008 de una de 2015, o de 2023. Miras lo aséptico de las ropas de Zara, la dictadura del Ikea, los cortes de pelo\u0026hellip; Parecen exentos de osadía, de identidad propia y, sobre todo, de ese sentido del ridículo que es necesario sufrir cuando miras fotos antiguas. Eso es al","date":"19-04-2023","permalink":"/posts/contenido-arte/","title":"El contenido y el arte"},{"content":"La creación sucede en silencio, no hay otra manera. Pero es que yo nunca he sido bueno callando a mi mente, porque tratar de calmarla la enfurece. Por eso, sólo sé redirigir la energía de mis obsesiones a otra cosa de manera temporal. Y está bien, porque la energía de la duda y la ansiedad es poderosa, tanto, como para descarrilarnos si no aprendemos a surfear esas olas.\nPero también es cierto que la duda y la ansiedad son señales de que aún nos importa lo que hacemos. Si no fuera así y no hubiera fuego dentro (que a veces arde y muchas otras quema), no tendría sentido escribir contra corriente, la única manera correcta de hacerlo.\nHay un problema (otro). Sentarnos en silencio, a crear o a lo que sea, es algo para lo que no estamos hechos. Muchos prefieren incluso propinarse una descarga eléctrica, según algunos experimentos, antes que estar quietos y callados consigo mismos.\nLo puedo entender, pero para mí la dificultad no es sentarme en silencio, sino que eso no existe en realidad. Que cuando los dedos descansan sobre el teclado y a punto de bailar, la cabeza empieza a sacar todas esas cosas que tiene dentro, diferentes para cada uno, pero iguales en esencia.\nEscribir es, al meno","date":"12-04-2023","permalink":"/posts/silencio/","title":"El silencio de crear"},{"content":"Traer prisa al amor es la manera más rápida de matarlo. Y que, cuando te haces mayor, te das cuenta de que la manera más veloz de avanzar es ir despacio. O que lo mejor que se puede hacer son las paces con tu propio ritmo de escritura y, quizá, de eventual publicación (o no publicación).\nEsto último no depende de nosotros y ya hay demasiada prisa en todo, no tiene por qué ocupar también el espacio de la escritura.\nSin embargo, como siempre ocurre con lo importante, es una promesa que suena bien y cuesta más de lo que parece. Para cumplirla, es necesario comprender que el resultado final de las cosas no depende de nosotros y sólo podemos controlar el hecho de escribir lo mejor que podamos y luego abrir la mano, soltando lo que hemos hecho como en una tirada de dados.\nLo que salga en ese dado o no, de nuevo, no es asunto nuestro. Lo es gestionar la desilusión como mejor sepamos y decidir si merece la pena seguir en la partida cuando parece que vamos los últimos.\nGran parte de la escritura no es crear o repasar, es mantenerse en el camino como sea.\nDe un tiempo a esta parte, tras tres desencantos editoriales consecutivos hace tiempo, reconozco que no me apetece tirar los dados por ahí","date":"05-04-2023","permalink":"/posts/prisa/","title":"La prisa y el amor"},{"content":"La vida del escritor no tiene sentido cuando te detienes un segundo a mirarla bien. Especialmente, si la comparas con las de los que te rodean. A veces das vueltas antes de dormir y piensas qué has hecho con todos estos años y qué haces con los días y en serio que no tiene trellat, como decimos aquí.\nHay quien cura, hay quien construye, hay quien compra y vende, pero, ¿qué haces tú ante el teclado tantas horas?\nPues cuentas historias, tratas de vivir del cuento y traficas con emociones. De despertar las correctas depende todo.\nEl problema es que trabajar con emociones es encomendarse al elemento químico más inestable. Por eso la vida del escritor no sé si tiene sentido, pero sí que siempre será suerte, incertidumbre y caminar por el alambre. Dedicarse a una habilidad que nunca sabrás si es la adecuada o si vas bien o no, porque esa es otra, no hay una manera definitiva de valorarla.\nEso lleva a la constante inseguridad de la que hablaba no hace mucho, que se añade a la constante incertidumbre sobre a quién le importa todo esto. No es extraño que la mayoría de escritores fumen y beban tanto, no hay otra manera de soportarlo.\nTodas esas sensaciones te asaltan, sobre todo, si no te de","date":"29-03-2023","permalink":"/posts/sentido-vida/","title":"El sentido de la vida"},{"content":"Pocas cosas hay más poderosas que lo cotidiano. Se impone y puede con todo y los días exigen un tributo elevado, que arrincona el tiempo que nos queda para escribir y lo convierte en sobras cuando dijimos que sería lo más importante.\nPor eso hay que realizar un esfuerzo activo por abrir hueco a la escritura y que no quede aplastada entre la obligación, el trabajo, los recados y ese maldito imprevisto de siempre que nunca te deja en paz.\nMi posición maximalista de escribir cada día es una filosofía más que un mandato, porque solemos hacer la mitad de lo que nos proponemos, así que, si crees en escribir siempre, quizá lo hagas día sí y día no, pero si crees en escribir de vez en cuando, no sé cuánto es la mitad de eso, pero sí que no es suficiente.\n¿Suficiente para qué? Iba a decir para escribir bien, pero aún hay que ponerse de acuerdo en qué significa eso.\nHace poco, estaba leyendo el libro de experiencias de una autora en esto de la escritura y comentaba en sus páginas algo que dije una vez: que escribir todos los días no implica necesariamente mil palabras nuevas, ni quinientas. De hecho, alguna de las mejores jornadas implican restar palabras en vez de sumarlas.\nLa cuestión, par","date":"22-03-2023","permalink":"/posts/un-poco-cada-dia/","title":"Un poco cada día"},{"content":"Cualquier cosa que sirva para escribir ejerce una poderosa atracción sobre mí. Tengo una colección indecente de teclados mecánicos, muchos construidos desde cero para que, además de la estética, cada uno proporcione exactamente el sonido y la sensación que deseo al escribir. Como un músico con sus instrumentos, cada mañana elijo uno según esas cosas del día y del ánimo que son difíciles de describir.\nTambién poseo bolígrafos y plumas, extraños dispositivos de escritura de todo tipo, alguna vieja máquina de escribir a la espera de restauración y, por supuesto, cuadernos.\nMuchos cuadernos.\nAlgunos de los más bonitos me los fabricaron adrede con el papel y la encuadernación que pedí, son una preciosidad y lo cierto es que, a la hora de escribir, elijo los más baratos que puedo encontrar en cualquier tienda. En ellos garabateo lo que se me ocurre y me los llevo a todas partes, algo que muestran sus arrugas y sus marcas y sus páginas arrancadas.\n¿Por qué otra libreta barata más cuando poseo preciosidades sin usar?\nPorque algo hay roto dentro de mí, supongo, pero me permiten experimentar sin culpa, expresarme sin miedo a que lo que ponga acabe en tachón o no esté a la altura de la obra d","date":"15-03-2023","permalink":"/posts/los-cuadernos/","title":"El cuaderno bonito"},{"content":"Demasiado tiempo sin recibir correspondencia en este lugar, así que vuelve con la que, probablemente, es LA carta.\nEn 1934, tras nueve años sumido en sus adicciones, y después del enorme éxito de El gran Gatsby, Scott Fitzgerald había terminado su nueva novela, Suave es la noche. Con la inseguridad que caracteriza a los mejores, el escritor le envío el manuscrito a su viejo amigo Hemingway para que le diera su opinión.\nY vaya si se la dio.\nRecibió una carta como respuesta que tiene incrustadas algunas de las mejores gemas sobre escritura que se pueden encontrar. La traducción es difícil, teniendo en cuenta el particular uso (o mejor dicho, no uso) de las comas de Hemingway, el hecho de que hablan familiarmente de situaciones y personas que ellos conocen y nosotros no, así como la manera de escribir de aquella época y aquellos autores.\nPero he aquí la carta en español y tratando de respetarla lo mejor posible. He convertido los paréntesis de Hemingway en rayas y añadido contexto entre paréntesis en unos pocos lugares, para que se entienda mejor.\nKey West 28 de mayo de 1934\nEstimado Scott:\nMe gustó y no. Comenzó con esa maravillosa descripción de Sara y Gerald —maldita sea, Dos (Pass","date":"08-03-2023","permalink":"/posts/la-carta/","title":"La noche no era tan suave"},{"content":"Creo que, si me sale otro anuncio o vídeo de cómo forrarse con ChatGPT, voy a empezar a cargarme máquinas como los luditas del siglo XIX. Pero no porque sea alérgico a la tecnología, de hecho, siempre he sido un tecnófilo que ha cacharreado con todo lo nuevo que salía. Estas nuevas «inteligencias» no son la excepción.\nLa tecnología, cuando la descubrí, era la promesa de una utopía, de la democratización del conocimiento y la posibilidad de conectar con otros como tú, sin importar quién fueras. La promesa de que ya nunca estarías solo.\nPero el dinero ha hecho lo de siempre y, ahora, básicamente, es un estercolero de redes sociales que empiezan a seguir el camino del dodo, junto a depresión, capacidad de atención diezmada, destrucción de la democracia e inundación de contenido estúpido o falso.\nChatGPT y las tecnologías generativas sólo van a contribuir a que ese mar de mierda nos ahogue definitivamente. Lo hará en toneladas por segundo de contenido derivativo, manipulador, erróneo y exento de valor o emoción.\nY todo eso, hecho a una escala tan grande, que es capaz de colapsar con basura en instantes, como esas bolas de excremento y toallitas húmedas que a veces tienen que sacar de l","date":"01-03-2023","permalink":"/posts/rebelion/","title":"La rebelión de las máquinas"},{"content":"Yo, antes, era un idiota que se pensaba el mejor, cuando mi escritura era un asco. No sabía que lo era, claro, yo creía que todas las florituras me hacían inteligente, pero me convertían en inaguantable, en barroco, una montaña que subir hasta un final que no compensa.\nY, en parte, añoro aquellos preciosos días del idiota.\nQue todos echamos de menos algo así, pero no porque fueran los mejores tiempos, sino porque éramos jóvenes y teníamos el mayor de los lujos, la sensación de tiempo por delante, de poder perderlo sin remordimientos. De que quizá hoy no sucederá, pero no importa, así que no pasa nada por otra negativa, queda mucho viaje y lo que pasa es que no reconocen mi talento.\nEl típico escritor medio y la típica vergüenza ajena que da, pero ser un idiota que escribía mal tenía otras enormes ventajas, porque tocaba a todas las puertas esperando abrirlas con mis palabras mágicas.\nY en aquellos tiempos de ignorancia y falta de dudas, como tocaba a todas las puertas, pues más de una se abrió, es la ley de los grandes números. Publiqué más, desde luego, y todavía me persiguen unos cuantos fantasmas que mejor no releer, pero de verdad que echo de menos el desparpajo y el pensar que","date":"22-02-2023","permalink":"/posts/idiota/","title":"Las ventajas de ser un idiota que escribe mal"},{"content":"No soy muy amigo de consejos de escritura, ya que la experiencia del arte está tan íntimamente ligada a la persona, que esos consejos, en muchas ocasiones, causan más confusión que otra cosa. A veces son inaplicables y otras interfieren o entran en conflicto con la propia experiencia personal de escribir.\nSi lees suficientes (y no hacen falta demasiados), pronto empiezan a contradecirse. Es la naturaleza de las recomendaciones, de las personas y de la escritura. Y eso está bien.\nSin embargo, leí por casualidad 10 consejos del autor Geoff Dyer y me parecieron interesantes. Sobre todo, porque no son los mismos de siempre y porque, en cierto modo, muchos hablan de lo que hay detrás de la escritura.\nY eso sí es común, reconocible y aplicable por la mayoría de los que nos dedicamos a esto.\nPero bueno, que me parecieron interesantes y por eso los he traducido y aquí están:\n1. Nunca te preocupes por las posibilidades comerciales de un proyecto Esas cosas son para los editores y los agentes, o no. He aquí una conversación con mi editor estadounidense.\nYo: Estoy escribiendo un libro tan aburrido, con un atractivo comercial tan limitado que, si lo publicas, probablemente te cueste el trabajo","date":"15-02-2023","permalink":"/posts/geoff-dyer/","title":"Los 10 consejos de escritura de Geoff Dyer"},{"content":"Siempre digo que la escritura es solitaria, pero no es verdad, tiene compañeros de viaje a pesar de todo. Compañeras, más bien, y me parece lógico, ellas leen más.\nUna es la incertidumbre. Si no la soportas, y yo no lo hago, el viaje siempre será interesante, que es lo que suelo escribir cuando quiero decir horrible. La otra en el asiento de atrás es la tremenda inseguridad. Y no importa el paso de los años, ni la una ni la otra se bajan del coche. Aquí hasta el destino o hasta salirse en una curva.\nLa inseguridad viene dada, sobre todo, porque a pesar de todo lo que digo y creo sobre escribir lo que quieras para uno mismo y ya está, es imposible abstraerse de los juicios externos y de que estos tengan un poder desmedido.\nTodo va bien y una estrella solitaria en Amazon te descarrila el día, la semana o incluso el mes. Todo va bien y alguien hace una reseña hiriente y pasas del cielo al infierno en dos palabras, para que digan que el lenguaje no es poderoso.\nLo peor es cuando las dos compañeras de viaje se dan la mano y cuchichean, lo peor no es que te quede claro que eres malo y deberías dedicarte a todo eso para lo que ya es demasiado tarde, lo peor es que caminas sin la certeza d","date":"08-02-2023","permalink":"/posts/inseguridad/","title":"La eterna inseguridad"},{"content":"Una semana más, he visto de refilón el eterno tema de separar al autor de su obra y si eso es posible. Más bien, esta vez la cosa iba de si el hecho de que cierto escritor fuera un capullo alteraba la percepción de la obra o si, retroactivamente, los miles que la adoraron, pero no están de acuerdo con él, deben revisar la opinión sobre lo que leyeron y sintieron.\nNo me sé la respuesta, pero sí un proverbio: «Nunca conozcas a tus héroes».\nEl motivo es sencillo, te decepcionarán, porque es imposible vivir a la altura de la idea que te formas de ellos. Y muchas veces, los artistas ni siquiera pretendieron dar esa imagen, no pretendieron dar nada. Sólo escribir, componer o pintar y he aquí otro sapo que nos cuesta tragar, Whitman tenía razón, contenemos multitudes y alguien horrible puede crear algo bello. Suele, de hecho.\nSi las personas jamás podremos puntuar bien en todos los tests de pureza, los que hacen algo realmente bueno suelen ser verdaderos capullos en otros ámbitos. Especialmente, en el de la vida real más allá del arte.\nLa bondad suele ser aburrida y el equilibrio suele ser tibio. Si uno se para un momento a leer las biografías de todos esos en la estantería, comprobará qu","date":"01-02-2023","permalink":"/posts/autor-y-obra/","title":"Separar el autor y la obra (de nuevo)"},{"content":"Por definición, es imposible enseñar esa voz propia que busca todo escritor, esa manera personal y reconocible de contar historias, que deja de parecerse a la de todos esos con los que aprendiste cuando los leíste.\nSi preguntas a diez escritores cómo se encuentra o se construye esa voz, habrá al menos once respuestas. Es un proceso personal que, en cada uno, se manifiesta de una manera, pero hace poco, leía a Gioncarlo Valentine, un fotógrafo de color que se especializa en retratar a gente negra. Y dijo algo que, no importa cómo suene, creo que conecta con la fuente esencial de la que surge esa voz tan particular, esa manera de expresar lo que quieres (más o menos) como quieres.\nUna cosa que me ha ayudado a encontrar mi voz fotográfica es el amor. Sé que suena cliché y, para las personas que conocen mi culo fatalista, puede parecer extraño, pero amo a la gente negra. Estoy profundamente enamorado y preocupado por mi pueblo y la historia de mi pueblo.\nMi mayor deseo como fotógrafo es estar siempre al servicio de nuestra memoria colectiva, elevando nuestra historia ilimitada y perseverante y dedicándome a relatar y destacar a las verdaderas luminarias que trabajan hoy. Estoy comprome","date":"25-01-2023","permalink":"/posts/voz-escritura/","title":"Encontrando la voz propia como escritor"},{"content":"Esta mañana de miércoles comienza con un rechazo, otro día cualquiera en la vida del escritor. El mensaje llega con uno de esos textos amables que dice que «no es lo que están buscando». No aclara si es bueno o malo, sólo que no es lo que buscan.\nAunque parece que no, todavía exploro caminos por los que mandar de viaje a mis historias: certámenes, revistas, proyectos al margen que me parecen interesantes, alejados de momento de la publicación tradicional.\nUna pena esta negativa, porque la historia me gustaba y la escribí pensando solamente en esa oportunidad, pero no funcionó.\nCuando llega un rechazo, no viene solo, sino con un montón de preguntas: ¿Tan malo era? ¿Tan malo soy? ¿Es la carta un eufemismo educado? ¿Para qué tanto tiempo dedicado? ¿Por qué todos los rechazos suenan a ese horrible: «No eres tú, soy yo»?\nParece que ha pasado una eternidad desde que leí The war of Art de Steven Pressfield y no se me olvida su premisa: si quieres convertirte en un escritor, debes convertirte en un «profesional». Una de las características de ese «profesional» es un cierto desapego hacia lo que hace. De esa manera, si un barco no llega a puerto, que es lo habitual, no te hundes con él, por","date":"18-01-2023","permalink":"/posts/esfuerzos/","title":"La igualdad de los esfuerzos"},{"content":"Dentro de 2 días, esta web cumplirá 19 años. Ha habido enormes cambios desde entonces y mucho se perdió, por vergüenza y evolución tecnológica, sobre todo. Por aquel entonces, las páginas se hacían poco menos que con cincel y sílex.\n19 años. Creo que, al menos, he sido una cosa todo este tiempo: consistente.\nSin embargo, la consistencia es muy difícil en la escritura. Lo es en cualquier cosa, pero, ¿cómo es posible que lleve casi dos décadas sin callarme aquí y muchas más sin callarme en general?\nNo tengo la respuesta, pero tengo una opinión y, como suele pasar, todo se debe a varios motivos interactuando entre ellos, de formas que no acabamos de entender del todo.\nEn muchas ocasiones, la falta de consistencia al escribir es una cuestión de perfeccionismo.\nNo quieres escribir cualquier cosa, sino algo que guste, ahora y 19 años después, porque no hay un fantasma más terrorífico que algo mal escrito cuando lo relees. De hecho, estos textos me ocupan más tiempo y repasos de lo que parece.\nEso agota, la perfección es un espejismo que consume demasiada fuerza de voluntad. Y como escribir es una cuestión de energía y no de tiempo, acabas exhausto. Tú querías escribir, pero te cambiaron ","date":"11-01-2023","permalink":"/posts/consistencia/","title":"Por qué es tan difícil ser consistente escribiendo"},{"content":"Alguna vez me han preguntado qué es lo más importante para ser escritor y, cuando me paro a pensarlo, no es el talento, desde luego, ni la inteligencia o la sensibilidad, ni una cierta mirada especial o todas esas cosas que se suelen repetir por ahí.\nSi soy sincero, lo más importante para ser escritor es la tolerancia a la frustración. Porque sólo ella permitirá el tiempo y el trabajo suficiente para que surja todo lo demás.\n¿Y cómo se cultiva esa habilidad?\nBuena pregunta, no lo sé, pero puedo compartir lo que hace que no me venza (a veces). Eliminar la sensación de frustración es como querer terminar con otras cosas inevitables de este oficio, como la incertidumbre o el síndrome del impostor, un imposible que, además, resultaría perjudicial. Nada peor que un escritor que no duda, porque quien no duda, no piensa y escribir es pensar de otra manera.\nUna parte de la tolerancia a la frustración tiene que ver con la exposición a la negativa, no hay otra manera.\nAl principio, escuchar todo el rato que «no» duele bastante y con suerte te acostumbras. Al menos un poco, como el veterano en la guerra. Lo malo es que exponerse es terrorífico y, si consigues encallecerte, entonces el mayor p","date":"04-01-2023","permalink":"/posts/frustracion/","title":"Lo más importante para ser escritor"},{"content":"La escritura, como todo arte, es refugio, también para las paradojas, pero es que una cosa y la contraria pueden ser verdad y debemos ser capaces de mantener en la cabeza dos ideas distintas, porque es cierto lo que dicen, resulta un signo de inteligencia.\nNo hace falta reconciliar antónimos, sólo albergarlos bajo el mismo techo. Así que he aquí la paradoja de hoy, la última del año.\nSiempre digo que uno debe escribir por el mero hecho de escribir y lo digo por una razón sencilla, porque amo la escritura y no quiero que muera, sino cuidarla. Se supone que eso debemos hacer con lo que queremos, creo.\nY hablo de cuidarla porque es muy fácil que la escritura quede abandonada, además, de la peor manera, esa en la que le decías siempre que era lo más importante, pero, cuando te das cuenta, llevas dos semanas sin ponerte con ella y ni te acordabas y, al pensar en el trabajo, resulta un pequeño fastidio que quedará barrido bajo la alfombra.\n¿Por qué ocurre eso? ¿Qué hace que abandonemos la escritura?\nLos motivos pueden ser muchos, pero creo que el más común es la falta de respuesta, de feedback, esa sensación de que nadie te lee y lo que haces no deja ninguna huella. Creer que lanzas tu t","date":"28-12-2022","permalink":"/posts/feedback/","title":"Por qué dejamos de escribir"},{"content":"No queda nada de 2022, otra diatriba y el relato fugaz de cada Nochevieja, como siempre desde hace mucho. Aparte de eso, este balance del año, el tópico de cada diciembre.\nCometo el pecado de ser aburrido esta vez, ya que no ha habido retos locos, objetivo especial o grandes publicaciones.\nCada mañana, me he aplicado el cuento que repito, he escrito por escribir y ya está, sobre todo, relatos que, como suele pasar, me crean una sensación de deuda. De que si los he traído al mundo, que al menos lo vean un poco.\nAsí que, como suele pasar también, hay una época del año, un mes o así, en el que envío a concursos y certámenes, movido por esa culpa y hasta que me agoto de repetir las mismas plicas.\nCreo que ya hablé de que hay una gran cantidad de escritores que tienen ese mundo profesionalizado, un bosque de lobos en ocasiones, por lo que he podido ver.\nEl resultado es el habitual en cualquier lotería: el no por respuesta casi siempre, un puñado de finalistas (que a veces acaban publicados en antologías diminutas y bonitas, alguna también al otro lado del océano, esta vez) y el que te sorprende.\nEn definitiva, no mucho que destacar, un 2022 tranquilo en la escritura, lo mejor que se pue","date":"21-12-2022","permalink":"/posts/balance/","title":"La hoja de balance"},{"content":"Más de una vez me han acusado de pesimismo y de que abogo por abandonar los sueños de escritura, lo cual no puede estar más alejado de lo que creo.\nNo propongo abandonarlos, porque tienen una función fundamental, independientemente de que se cumplan o no. Son la esperanza y el analgésico para una vida que no es amable la mayor parte del tiempo. Me hago viejo, lo que significa hacerse blando. Antes nunca compraba lotería, ahora lo hago alguna vez, sabiendo que no compro una oportunidad, sino un pedazo tonto de ilusión por un par de euros que a veces encuentro en los rincones.\nLo mismo me dicen sobre la nostalgia, porque es verdad que no he hablado muy bien de ella las veces que ha salido a pasear por aquí. Así que supongo que este es un momento para aclarar que, en realidad, no estoy en contra de ella, sino de la mercantilización de esa nostalgia para vendernos plástico o ideologías trasnochadas.\nQue es el truco más viejo del mundo, sobado hasta el extremo y parece mentira que alguien caiga todavía en él, pero aquí estamos.\nComo soy perezoso, voy a poner el ejemplo más a mano, el de esa serie, Stranger things, una de las más mediocres, tópicas y sosas que me he topado. ¿Cómo la arre","date":"14-12-2022","permalink":"/posts/nostalgia-suenos/","title":"Sueños y nostalgia"},{"content":"Durante todos estos años escribiendo en la web, el programa de analíticas y visitas me ha mostrado que hay temas que interesan mucho más que otros. Cuando hablo de publicación, o técnicas y consejos de escritura (si es que eso último es posible), los contenidos se han compartido y visitado mucho más que el resto, según los gráficos y cifras.\nAsí que quité el programa de analíticas y ya no miro nada.\nNo porque quiera aparentar que no me importa, sino por todo lo contrario. Yo, como el resto de escritores, no puedo resistir el canto de sirena de la aprobación de los demás. Casi todos empezamos a escribir por eso y, si tenemos el poco de suerte que hace falta, el tiempo hace que caiga como los dientes de leche y escribimos por los motivos correctos.\nPero como yo, igual que Wilde, puedo resistirlo todo, menos la tentación, me olvidé de analíticas, visitas y temas, y decidí que este fuera un espacio de libertad donde escribir lo que me diera la gana. Más que nada, porque esa es la clave para que no acabe como la mayoría de páginas de otros escritores que veo por ahí, languideciendo tras un esfuerzo por pensar «sobre qué escribir que interese y traiga visitas», hasta que la quemazón hace","date":"07-12-2022","permalink":"/posts/dar-la-gana/","title":"Lo que te dé la gana"},{"content":"Siempre he dicho que no hay droga más dura que la atención. Recibirla nos hace parecer que existimos, pero de verdad, no como en esta supervivencia extraña de días iguales.\nMe refiero a esos lunes anónimos en el metro de camino al trabajo, las mismas caras y ese olor tan peculiar. Me refiero a esos martes en los que tienes otro rechazo, o peor, otra callada por respuesta para tus historias. Ese silencio te borra otro poco y, tras unos cuantos, empiezas a dudar de si sigues aquí realmente, hasta que llega una migaja de atención sobre algo que has hecho o has escrito y todo parece merecer la pena de nuevo, al menos un poco.\nJusto antes de escribir esto he visto un lamento así de otro escritor, que tenía uno de esos días en los que te puede el desánimo y te preguntas para qué escribir cuando nadie parece leerte.\nPues bien, hace bastante tiempo, escuché algo que se me quedó: «La atención, o se desea o se presta».\nY, en mi opinión, ambas cosas no son posibles a la vez. No se pueden mantener los dos estados al mismo tiempo, de modo que, si deseas atención, no prestas atención y, así, es difícil escribir algo que merezca la pena.\nOtra autora se lamentaba el otro día (todo parecen ser lame","date":"30-11-2022","permalink":"/posts/atencion/","title":"La maldición de la atención"},{"content":"Hace mucho, mucho tiempo, ya hablé de la pistola en la cabeza. Me gustaría haberme librado de aquello casi diez años después, pero lo cierto es que sigo escribiendo más y mejor bajo presión, que en esas épocas en las que fluyes un poco sin rumbo, pensando qué historia quieres contar y con un lienzo en blanco sin límites.\nSe ve que la libertad no me sienta bien, pero, al menos, he descubierto en buena parte por qué es así y es probable que no esté solo en esto.\nEn mi caso, escribo mejor bajo presión de fechas y exigencias, porque no me permite pensar demasiado.\nCuando el reloj hace tic tac, las tonterías se callan y no tengo tiempo de agonizar mil veces en mi cabeza sobre esto o aquello, sobre detalles que, en el fondo, no son importantes.\nMe da igual si es un efecto secundario del perfeccionismo o si, simplemente, es otra de las mil máscaras con las que baila la procrastinación. Escribir también es pensar y muchos escritores pasamos demasiado tiempo dentro de nuestras cabezas. Son capaces de crearnos casi todo lo que necesitamos, pero también que nos perdamos lo de ahí fuera.\nAdemás, esto da buena cuenta del mito dañino de la motivación, de que tienes que estar de cierto ánimo, o h","date":"23-11-2022","permalink":"/posts/escribir-bajo-presion/","title":"Escribir bajo presión"},{"content":"Lo ames o lo odies, Henry Miller escribía bien. Y, a pesar de esa imagen de bohemio de París hace cien años, era un trabajador disciplinado con una rutina férrea. Como prácticamente todos los escritores que hicieron algo y luego creaban esas narrativas de genio y caos alrededor de sí mismos.\nSabían que lo único importante es el mito y lo cultivaban, es una historia mucho más atractiva que la realidad del trabajador aburrido.\nY esa disciplina en el caso de Miller atendía a 11 reglas de escritura que seguir siempre, según él, y que me parece interesante compartir.\nSon estas:\nTrabaja en una cosa a la vez hasta que la termines. No empieces más libros nuevos, no añadas más material nuevo. No te pongas nervioso. Trabaja con calma, con alegría y con temeridad en lo que tengas entre manos. Trabaja según el programa y no según el estado de ánimo. Detente a la hora señalada. Cuando no puedas crear, puedes trabajar. Cimenta un poco cada día, en lugar de añadir nuevo abono. ¡Sigue siendo humano! Queda con gente, ve a los sitios, bebe si te apetece. ¡No seas un caballo de tiro! Trabaja sólo por placer. Descarta el programa cuando te apetezca, pero vuelve a él al día siguiente. Concéntrate. Limi","date":"16-11-2022","permalink":"/posts/mandamientos-escritura-miller/","title":"Los 11 mandamientos de escritura de Henry Miller"},{"content":"Desde hace algunos años, a la hora de leer, me ocurre que muy pocas cosas me atraen. Que al primer puñado de páginas me entra la pereza, porque me suena todo un poco demasiado, lo que se está diciendo y cómo se está diciendo.\nMenos mal que hice las paces con dejar un libro a medio.\nCada semana, también voy al cine sin falta y la mayoría de películas me causan la misma sensación, ellas más aún. Y el motivo de que todo parezca lo mismo es que todo es lo mismo, idéntica fórmula una y otra vez, contada de modo calcado.\nPorque si hace quince días hablaba de las fórmulas literarias para bien, hoy la moneda cae del otro lado y ya avisé de que lo haría.\nMás que nunca, editoriales, escritores, productoras y cualquiera que emplea historias, desde políticos hasta empresas, usan las mismas fórmulas una y otra, y otra, y otra vez.\nEl día de la marmota, pero sin ninguna gracia.\nY lo peor es que no se esfuerzan por apartarse ni un centímetro o tomar el camino a la derecha, al menos en la ejecución. Que si lo haces, el editor, el productor o el director de marketing (que no sabes qué pinta ahí), vienen a dar su opinión y es la que cuenta. La fórmula se ha reducido a la mínima expresión, a pintar s","date":"09-11-2022","permalink":"/posts/contra-formulas/","title":"Contra las fórmulas"},{"content":"Siempre he escuchado eso de que: «Los odios de hoy son los amores de ayer». Sin embargo, no sé si lo contrario es cierto, pero me parece posible.\nEso significaría que el secreto para amar lo que haces es odiarlo primero. Al menos, cuando hablamos de escritura.\nCuando empiezas en esto tienes un montón de nociones equivocadas, patrocinadas por la ilusión y las historias que has escuchado y leído. Todas esas que, con buena intención, te dijeron que escribir es gozo. Lo es, pero no todo el tiempo.\nEscribir es un viaje y, si tenemos suerte, durante el trayecto cruzaremos un páramo desierto y horrible en el que dudaremos de todo. Odiaremos lo que escribimos y seremos incapaces de encontrarle alguna cualidad redentora. De hecho, también querremos abandonar, porque parece que no valemos para esto.\nPero de verdad que odiar lo que hacemos es señal de suerte y un buen augurio, porque eso significa que nos importa lo suficiente como para hacernos sentir algo, como para querer cambiar eso.\nY es que hay algo peor que el odio, la indiferencia.\nSinceramente, la mayoría de lo que escribo como mercenario vive en esa segunda casa. No agonizo sobre ello, como en el caso de lo que hago cuando se trata ","date":"02-11-2022","permalink":"/posts/el-secreto-amor-odio/","title":"El lado bueno del odio"},{"content":"Dicen que está todo escrito y no hay nada nuevo, al menos, en lo que se refiere a contar historias. Que es el viaje del héroe de Campbell una y otra vez.\nTodo es fórmula, en definitiva. Y lo que es peor, estamos programados para dicha fórmula y lo que se sale de ella tiene problemas para ser aceptado por quienes leerán una historia diferente. Esa resultará extraña y sólo gustará a los que somos raros y buscamos algo que se nos parezca.\nPor eso, los pioneros tienen las flechas en la espalda y los que tratan de hacer algo distinto serán leídos por el crítico de Babelia y ya está.\nNo sé si Babelia sigue existiendo, la verdad.\nY, aunque parezca que vengo a denostar la fórmula (no lo descarto para otra ocasión), hoy vengo a decir que es necesaria y que todo escritor debería conocer sobre eso y, por qué no, usarla a discreción si lo cree necesario. Es fundamental, en esto y en todo, que conozcamos íntimamente las reglas antes de romperlas. Una fórmula da solidez a la historia, coherencia y, en la mayoría de ocasiones, contará más cómo la aplicas y ejecutas.\nPor eso, la misma fórmula, usada por dos escritores distintos, dará dos resultados muy diferentes. Esto no son matemáticas.\nTampoco ","date":"26-10-2022","permalink":"/posts/las-formulas/","title":"Las fórmulas"},{"content":"Una de las cosas que sueles escuchar cuando te dedicas a esto es que la pasión es fundamental. Especialmente, algunos escritores y artistas, cómplices del engaño (a sabiendas o no) repiten a menudo las loas a la pasión, que sin ella no eres un verdadero artista, etc.\nSin embargo, con el tiempo, te das cuenta de que no es más que un obstáculo que juega en contra. Lo mejor que podemos hacer con el discurso de la pasión es ponerlo en su sitio, la papelera junto a la mayoría de cosas que escribimos.\nPorque la pasión es peligrosa, pero no como dicen las novelas de amor.\nLa pasión no es una aliada, sino la excusa que hace que todo el mundo espere (por ejemplo) que trabajes gratis: «Pero si haces lo que te apasiona, deberías pagar por ello, en vez de tener la osadía de querer comer».\nTodo el mundo aplaude a la pasión, todo el mundo dice que ojalá seguirla, pero te quedas solo o con otro puñado de locos que parecen bailar sin música.\nQue eres el bufón y no el artista, que acabas con la vida caótica, la cuenta al límite y sólo sabes contar historias. La gente las quiere y las necesita más que a nada, pero no está dispuesta a dar por ellas más que un aplauso que no puedes llevar al banco o l","date":"19-10-2022","permalink":"/posts/peligros-pasion/","title":"Los peligros de la pasión"},{"content":"Supongo que nos gustan las relaciones difíciles, porque la soledad es indispensable para la escritura y no hay otra manera, pero, a la vez, contamos historias para huir de ella.\nDe la soledad y de esa sensación de que esto tiene que ser una broma, y no muy buena demasiadas veces.\nMuchos autores navegan esta paradoja buscando a otros como ellos. Yo también lo hago, pero nunca físicamente, sino que busco a los buenos en todas sus páginas. Quiero saber más allá de sus novelas cuando me gustan, leo entrevistas o ensayos o toda clase de textos que me muestren cómo piensan, qué creen y aborrecen.\nEs mi manera de estar con la mejor parte de los escritores sin soportar la peor.\nLeí hace tiempo a Karl Ove Knausgaard, su Muerte del padre. Me gustó y he aquí un pasaje del escritor noruego. Creo que, en pedazos como este nos reconocemos, para tener el magro consuelo de que, en el caos de vida que suele ser la del escritor, al menos no estamos solos. Supongo que no es poco.\nLos niños están limpios, su ropa es bonita, los padres están contentos y, aunque de vez en cuando pueden levantar la voz, nunca se quedan ahí berreando como idiotas. Hacen viajes de fin de semana, alquilan casas de campo en ","date":"12-10-2022","permalink":"/posts/vivencias-compartidas/","title":"Las vivencias compartidas"},{"content":"En 2012, en apenas una semana, uno de mis libros (no disponible desde hace mucho), vendió mil ejemplares en Amazon y no es broma. Además, no requirió esfuerzo por mi parte. Ya que todo el mundo tiene un método para el éxito, voy a exponer el mío completamente gratis diez años después.\nAcercaos a la hoguera, que lo que empieza como una historia, termina con otra.\nEn realidad, todo es muy sencillo, se resume en una palabra y, como dijo Galen Strawson en su día: «Lo devora todo».\nEsa palabra hambrienta es suerte.\nSi tuviera que desarrollar esa suerte en sencillos pasos a seguir, serían:\nFabrica una máquina del tiempo. Retrocede más de diez años. Suplanta mi identidad y circunstancia. Publica ese libro en la tienda Kindle. No hace falta más, ni siquiera que te esfuerces en promocionarlo.\nPor aquel entonces, había pocos títulos en una Amazon que acababa de abrir sus puertas para los libros electrónicos en España, los lectores estaban ávidos de cualquier cosa y yo decidí probar.\nEl libro estuvo gratis unos días, lo que lo impulsó con algunos cientos de descargas hasta los primeros puestos. Dichas descargas contaban luego para los rankings de venta, así que, al terminar esa promoción, seg","date":"05-10-2022","permalink":"/posts/como-vender-mil-libros/","title":"Cómo vender mil libros en una semana"},{"content":"Hoy algo ligero, sólo un poco de envidia, una anécdota cualquiera, porque no hay nada más fastidioso que estar siempre con temas sesudos. Pesan demasiado.\nDe vez en cuando, paseo por mi pueblo y veo todas esas casas que se venden porque se muere, e imagino que una de esas cambras al sol es mía y subo allí cada mañana a escribir bajo la luz del amanecer, ajeno a las cosas del mundo y rodeado del trino de los pájaros y las casas vacías.\nParece un sentimiento compartido, el hecho de que muchos escritores quieren conquistar el mundo al principio, pero luego sólo desean escapar de él.\nHace poco, leía sobre la cabaña de escritura de George Bernard Shaw, el Nobel irlandés. Se puede visitar, al parecer, y permanece como cuando vivía y escribía en ella.\nComo se puede apreciar en la imagen de arriba, se trata de una casita de madera diminuta (seis metros cuadrados, más que muchos pisos actuales), cuya principal curiosidad es que está montada sobre una plataforma giratoria, lo que le permite rodar sobre sí misma para encarar la luz del sol o tener otra vista.\nEn ella, una máquina de escribir, un calentador eléctrico, papel, accesorios de escritura y un teléfono, para cuando Shaw se ensimismab","date":"28-09-2022","permalink":"/posts/bernard-shaw/","title":"La cabaña de George Bernard Shaw"},{"content":"Si hay una experiencia compartida por todos los escritores, es la del desencanto. No todos publican, no todos ganan premios, no todos venden o terminan siquiera las historias que empiezan, pero todos escuchamos el «no». La mayoría de nosotros, muchas veces.\nY, al final, la gota parte la piedra y no hay escritor que no haya probado a qué sabe la desilusión.\nPero el desencanto está bien porque, cuando llega, se marchan todas esas razones artificiales por las que escribías y, si a pesar de todo continúas, entonces queda solamente lo importante, el verdadero motivo por el que hacer esto.\nEl desencanto es la criba que filtra a los que aman la escritura por lo que es y no por lo que tiene, o cree que puede darle. Que tengo claro que no nos casamos por dinero, fama, adoración o ego, pero un poco sí, al menos al principio.\nLuego te das cuenta de que todo eso no existe, de que no vas a triunfar donde fracasó Ozymandias, ni vas a heredar sus tesoros. Así que muchos se van, quedamos un puñado de locos y la desilusión tiene otra parte positiva:\nLos escritores desencantados escriben mejor tarde o temprano. Es imposible hacerlo bien si no estás a este lado de la decepción.\nSin necesidad de conte","date":"21-09-2022","permalink":"/posts/desencanto/","title":"El lado bueno del desencanto"},{"content":"¿Qué hace que alguien se dedique a escribir, pintar, actuar o cualquiera de las artes?\nUnos hablan de vocación, otros de conceptos igual de difusos y literarios. Y todos los artistas a los que se les pregunta comentan que, ya desde pequeños, siempre estaban con sus historias y sus dibujos y sus canciones.\nParece algo intangible, un misterio perteneciente a esos rincones creativos que tienen un pie en este mundo y otro en el etéreo las musas. Sin embargo, como la mayoría de mitos sobre escritura y arte de los que he hablado aquí, la respuesta es mucho más prosaica.\nLas probabilidades de que acabes teniendo una carrera artística, básicamente, dependen del motivo de siempre: el dinero.\nNo es muy trascendente, pero es lo que muestran la historia y los estudios al respecto, al menos cuando los miras bien y los despojas de las narrativas románticas con las que decoramos esto.\nEn su día, ya vimos que, esencialmente, el aura atormentada y alcohólica de los escritores era una tontería, puro mito. La enorme mayoría de autores importantes han sido tipos aburridos y rutinarios, porque sin rutina y una enorme disciplina de trabajo sobrio, cosa que hasta Hemingway reconocía, no se consigue nada ","date":"14-09-2022","permalink":"/posts/artistas-y-dinero/","title":"Papá, quiero ser artista"},{"content":"Hace poco, leía un artículo sobre una pareja que tenía un podcast y sufrió la maldición más habitual en los creadores hoy día.\nEl peso de la necesidad de realizar contenido constante.\nLa historia es cada vez más familiar. Esta pareja creó su podcast porque necesitaban decir algo y empezaron a ser escuchados, a generar una audiencia que se vio identificada y, entonces, el arte (o el entretenimiento o como se le quiera llamar en cada caso) cambia de dirección y se convierte en otra cosa.\nPasa de ser algo en tu interior, que necesitas compartir, a algo marcado desde fuera con lo que tienes que cumplir.\nO si no, «dejas de ser relevante», signifique eso lo que signifique.\nHoy día, saturados de opciones y con la memoria más corta que nunca, hay una presión constante para crear contenido una y otra vez, para permanecer a flote en ese vestigio de atención que se nos ha quedado, diminuta si la comparamos con la de hace 20 años. Otra foto, otro escrito, otro episodio y otro vídeo, correr sobre una cinta que se mueve en sentido contrario. El sabor de la fama y la atención es demasiado dulce y no quieres perderlo, así que, como el ahogado que se hunde y debe bracear, uno crea más y más conteni","date":"07-09-2022","permalink":"/posts/peso-creacion/","title":"El peso de la creación"},{"content":"Como las mareas o las estaciones, cada poco tiempo aparece el enésimo «debate» sobre cierto autor o artista que resulta ser un cretino. O bien ha cometido no sé qué error, ha dicho una gilipollez en Twitter o su obra de hace cien años no estaba, obviamente, adaptada a los cánones de lo que ahora suponemos correcto. Igual que lo que hacemos ahora fruncirá el ceño de los que vengan dentro de otros cien (si es que seguimos aquí, que el empeño parece el contrario).\nAsí que, a ver qué hacemos con sus libros y si vamos amontonando leña en la plaza para hacer una pira.\nEs decir, la enésima revisitación del dilema de separar la obra del autor y aquí me refiero solamente a obras de ficción.\nMi posición sobre esto ya la he comentado alguna vez y queda resumida en que la literatura no tiene ninguna obligación moral, sino artística. No tiene que enseñar, educar, adoctrinar, servir a una causa o cualquier otro verbo de ese estilo que queramos usar.\nOjo, digo que no tiene que.\nNo que no pueda o no lo haga, el autor es libre de construir e intentar lo que le dé la gana con su obra, pero ponerle límites al arte de antemano es matarlo.\nDe la misma manera, también he hablado más de dos veces de que ","date":"31-08-2022","permalink":"/posts/separar-autor-obra/","title":"Separar el autor de la obra"},{"content":"Una de las pocas ventajas de hacerse viejo es la paradoja de que pierdes vista y, a la vez, ves mejor. O, al menos, empiezas a ver las cosas como son, sin todas esas historias que cargabas a la espalda como un lastre.\nUna de ellas es la de ser especial. Ya dije hace muchos años que no lo éramos y hoy digo que no pasa nada por eso, porque no tenemos que serlo. En serio.\nNos podemos quitar esa carga porque, como ocurre con casi todo lo bienintencionado, resulta una noción destructiva y frustrante.\nPara esos críos que destacan un poco en algo o son estudiantes aplicados, la trampa de ser especial es casi imposible de evitar. Caen porque todo a su alrededor, especialmente las personas bienintencionadas y las historias que nos cuentan, hablan de ser únicos, de estar destinados a algo, de usar esos talentos y que, un día, ocurrirán grandes cosas que lo cambiarán todo.\nTú lo cambiarás y cumplirás ese destino que imaginas en tu cabeza.\nNos sentimos protagonistas, pero apenas parecemos personajes no jugadores. ¿Todas esas personas del metro que son un decorado borroso de nuestra existencia? Nosotros formamos parte de ese mismo decorado para sus vidas.\nNo estamos destinados a nada, no hemos ","date":"24-08-2022","permalink":"/posts/ser-especial/","title":"La normalidad del decorado"},{"content":"El libro de relatos Todas ellas casi fue publicado por editorial tradicional, pero a quién se le ocurre preguntar cosas básicas sobre el contrato de edición y distribución. El libro Escribir bien casi sale por editorial tradicional, una dedicada al ensayo y conocida en su campo. Y Perdimos la luz de los viejos días casi se lleva el primer premio, pero se quedó en accésit y así con otro puñado de relatos e historias durante todo este tiempo, finalista aquí, finalista allá\u0026hellip;\nCasi sale también, no hace demasiado, una novela nueva con una editorial independiente que cerró hace unos meses. Estaba todo a punto y me sacó brevemente de la desidia editorial que he ido acumulando con los años. Pero luego se fue retrasando y ya no recibí más mensajes y no puedo decir que no lo esperara, así que, ni siquiera insistí, no tenía sentido.\nDe pequeño, tuve un amigo que se llamaba Álvaro, uno de esos niños que iban de sitio en sitio montados en la estela del trabajo de su padre. Fuimos los mejores amigos, intercambiamos sellos, me contaba cosas de su vida anterior en Suiza, era un niño muy carismático y se marchó al poco tiempo. Pero me dejó una frase que repetía mucho cuando yo decía que casi","date":"17-08-2022","permalink":"/posts/casi/","title":"Casi..."},{"content":"Los escritores tenemos una relación temerosa con las ideas: tenemos miedo de que nos las vayan a plagiar, de que se nos vayan a acabar y de que la siguiente nunca sea tan buena como la que acabamos de tener. Pero esas tres creencias son falsas.\nConocí hace mucho a una escritora que me dio unos textos para leer, a pesar de haber dicho mil veces que no soy crítico, ni doy opiniones. Me gustaron bastante y le dije que por qué no los exponía o intentaba publicarlos. La respuesta fue que temía que le plagiaran y por eso no las enseñaba a nadie, ni siquiera a editores (no voy a entrar en la lógica o no de mostrármelos a mí).\n—Pero dices que quieres ser escritora y así nadie te leerá nunca.\n—Lo sé.\nTeniendo en cuenta las taras de los escritores que he conocido, me pareció de las más cuerdas.\nYo, cada día que pasa, sé menos sobre las cosas, pero de esta estoy bastante seguro: el verdadero temor que deberíamos tener es el contrario, que a nadie le interese nuestra escritura lo más mínimo, que nadie piense que es lo bastante buena como para copiarla o inspirarse.\nEl plagio sucede, pero cuando miramos cada cuánto lo hace, vemos que hay toda una enorme fila de temores que deberían tener más pr","date":"03-08-2022","permalink":"/posts/ideas-infinitas/","title":"Las ideas infinitas"},{"content":"Hablé hace poco de mi caótico baúl de los miles de cuentos y es verdad. Cada cierto tiempo, me organizaba de una forma para escribir o probaba una nueva herramienta, de manera que los archivos se encuentran en mil formatos diferentes. Además, están metidos en carpetas clasificadas cada vez de una manera, de modo que ya no sé bien dónde está nada.\nHay relatos a medio en los directorios que se llaman «Terminados» y terminados en los de «Borradores» y, cada dos por tres, por esa vana persecución del método perfecto que nunca encontré, he cambiado el sistema de nombres y organización de los textos y es que no hay forma de reducir el caos.\nA veces, tengo un archivo por capítulo y, en otras historias, todo se encuentra en un único fichero y también quedan muchos viejos retazos de cuando usaba el Scrivener. Están desperdigados y guardados en su propio formato propietario, que me obligó a abandonarlo a pesar de que es una excelente herramienta de escritura.\nComo con aquellas viejas carpetas llenas de música (porque antes se tenía música), me digo que un día me sentaré a ordenar también mis escritos, pero, al menos, ahora sé que no lo cumpliré y no me hago ilusiones, ni trato de convencerme","date":"27-07-2022","permalink":"/posts/desastre/","title":"No pasa nada por ser un desastre"},{"content":"En la carpeta «Escritura» de mi ordenador hay 6.150 archivos repartidos en 472 subcarpetas. No todos son escritos, claro, pero siendo muy conservador y apuntando bajo, digamos que lo sean la mitad, unos 3.000 (en realidad, un software que usé una vez para organizar esas cosas y abandoné, contó unos 4.000 archivos de cuentos, novelas y ensayos de todo tipo hace unos meses). Todas esas cifras no incluyen los más de 550 artículos de esta web.\nEl número es grande, pero no se debe a ser bueno o a ser prolífico, sino a ser viejo y empezar demasiado pronto, a escribir mucho antes de saber hacerlo.\nY a que no borro nada, absolutamente nada, por un miedo atroz a no sé qué.\nCreo que, cuando sea un anciano (si llego hasta ese recodo del camino), seré uno de esos que acumula demasiadas cosas en casa y dentro de él. De verdad que no he querido tirar nada de lo escrito, aunque no quiera volver a leer lo que hay en la mayoría de esas 472 subcarpetas.\nEs un desastre sin orden, en definitiva, el baúl de proyectos a medio (y terminados) del que hablaba la semana pasada.\nLo que me lleva a algo que Vivian Gornick escribía hace poco para The Atlantic, en su reseña de un ensayo:\nLa mayoría de los escrit","date":"20-07-2022","permalink":"/posts/cuantas-historias/","title":"¿Cuántas historias tenemos dentro?"},{"content":"Tengo un baúl de proyectos a medio, fantasmas que preguntan por qué los he abandonado. Pero creo que no soy el único con los cajones repletos de caminos que no acabé de tomar.\nNormalmente, esos proyectos conservan la vida durante un tiempo y, si no los retomas antes de que su reloj particular se detenga, ya nunca los terminas. Si dejas pasar demasiado tiempo, tú ya eres otro, no reconoces las palabras ni la forma de usarlas, no reconoces los temas de entonces. Retomar la vieja escritura es volver a los juguetes de pequeño, hay nostalgia a veces, pero nunca es lo mismo y ya no terminarás lo que empezaste, aunque te engañes con el: «Puede que algún día lo haga».\nSin embargo, nunca borro nada, miles de historias se vienen en las mudanzas, algunas son tercas para morir y piden otra oportunidad.\nUno de esos textos a los que vuelvo de vez en cuando, aunque sin mucha intención de llevarlo a puerto, es el libro de Escribir mal, que hubiera cerrado la trilogía de Escribir bien y Escribir mejor. A veces lo llamo el gemelo malvado de los otros dos, pero, en realidad, lo que hay allí no es perverso, sino familiar, porque escribir mal es la experiencia común que compartimos todos los autores. N","date":"13-07-2022","permalink":"/posts/salvacion/","title":"La salvación de la escritura"},{"content":"Detrás de todo truco de magia fascinante, hay una fea realidad. Un mago te maravilla una y otra vez, no puedes concebir cómo lo hace y, cuando lo desvela, siempre hay una cierta decepción, un: «¿Cómo no lo había pensado antes?». Ya no miras igual al mago, ya no parece ese genio, se marchó el sentido de maravilla por echar un vistazo tras el telón.\nPor eso no se desvelan nunca los trucos, por el bien de quien los ve y porque no hay que matar la magia, que bastante lo hace la vida ya, así que mejor no contribuir. El mundo ya es mediocre, no hace falta ayudar.\nLo mismo que pasa con la magia, pasa con la escritura. Es mejor no mirar entre bambalinas, no conocer a tus ídolos y no leer lo que no está terminado o no está destinado a leerse.\nEl proceso creativo consiste, en su mayoría, en saber distinguir lo que tienes que dejar encerrado en un sótano, como ese hijo deforme de los cuentos de terror. Lo que pasa es que ese «código de los magos» que seguimos los escritores puede dar una imagen distorsionada a los que empiezan e incluso a muchos de los que ya llevamos años en esto.\nUna imagen frustrante, porque parece que todos, menos nosotros, empiezan las historias con la frase perfecta, pe","date":"06-07-2022","permalink":"/posts/el-truco-de-magia/","title":"El truco de magia"},{"content":"Hace poco, Gabriella Campbell, Victor Sellés y algunos otros escritores hablaban en Twitter de la nueva prestación que va a poner en marcha esa red social, en la que podrás publicar también textos largos. Es decir, que no hará falta tener una web propia, ni salir de Twitter, para leer lo que escriban de manera más extensa aquellos a los que sigues.\nOtro intento, que seguramente se quedará a medio cocinar y languidecerá, de que pases más tiempo atrapado en una red social y se ahoguen los pequeños espacios de libertad más allá de esos jardines amurallados. Ese es el término técnico para definir a redes y plataformas, de hecho. Tratan de crear ese jardín y decirte que no necesitas nada más y que no hay nada al otro lado del muro que merezca la pena. Ahora también puedes consumir textos largos aquí, dice Twitter, y no sólo rencor en 280 caracteres.\nEs otro intento de que los creadores generen todavía más contenido gratis y de capturar todavía más la atención, que se ha vuelto una mercancía cualquiera para los negocios, pero es lo más importante para las personas. Al final, la vida se compone de todo aquello a lo que prestas atención y esta vive secuestrada por el algoritmo, agotada de ","date":"29-06-2022","permalink":"/posts/la-atencion/","title":"El jardín amurallado"},{"content":"No sabemos cómo escribir bien. De hecho, no creo ni que nos pongamos de acuerdo en qué es «escribir bien».\nPero esto es lo que sí sabemos, que la buena escritura, realizada de manera habitual y sostenida, es un proceso arduo y costoso. Un buen párrafo o dos son un parto sencillo que puede hacer cualquiera, no necesitas mucho para eso, porque todos tenemos suerte alguna vez. Pero mantener el nivel durante doscientas páginas, o durante las cuatro o cinco de un buen relato, es increíblemente complicado.\nHe aquí otro reto añadido, haber escrito bien en el pasado no es garantía de escribir bien en el futuro. Nos ocurre a todos y no es un error o que estemos rotos, es la naturaleza del camino que hemos elegido.\nY como no sabemos de dónde viene exactamente el proceso creativo o cómo reproducirlo a voluntad cuando lo necesitamos, eso nos crea una inseguridad constante. Escribir bien no es algo repetible de una manera que puedas predecir, no es una cadena de montaje, ni se comporta como otras habilidades. Quien maneja bien la raqueta o el violín puede estar seguro de que, nueve de cada diez veces, lo hará más o menos igual cuando empuñe su instrumento de trabajo y rendirá a un nivel esperab","date":"22-06-2022","permalink":"/posts/la-inseguridad/","title":"El camino de la inseguridad"},{"content":"Crear es un proceso bipolar en el que ahora amas lo que has hecho y al día siguiente lo odias y luego te parece que no está mal y vuelta a empezar. Un día, estás en un proceso de escritura casi automática que fluye sin obstáculos y parece una obra maestra y, cuando relees al día siguiente, no entiendes ni lo que dijiste.\nY en esos momentos de subida y bajada, siempre hay uno de debilidad extrema en el que te dices que hasta aquí has llegado con una historia. Que lo que has hecho es terrible y mejor que no se lo enseñes a nadie, porque no merece la pena. No lo envíes a esa editorial o a ese concurso, recibirás la callada por respuesta o perderás de nuevo.\nMejor ahorrarse la vergüenza.\nSin embargo, muchos amores que recuerdas son los que te dijeron que no, pero en los que lo intentaste de todos modos. Te tragaste el vértigo y preguntaste, o le diste a enviar el manuscrito. Te arriesgaste y, a veces, se trata de eso y no de ganar.\nLuego te dicen que no, como siempre, pero está bien, porque hace mucho me enseñaron que decir que no es una tarea que le corresponde al resto del mundo.\nLa nuestra es escribir lo mejor que sepamos y, cuando llega ese momento que te dice que no merece la pena","date":"15-06-2022","permalink":"/posts/ese-momento/","title":"El trabajo del mundo"},{"content":"La escritura no debe esperar recompensa, sino que tiene que ser una en sí misma. Pero somos humanos y la realidad es que, cuando alguien nos reconoce lo que hacemos, cuando alguien al otro lado dice que se siente igual y se ha identificado en lo que ha leído, sientes que esa escritura ha alcanzado su verdadero sentido.\nPodemos repetirnos mil veces que la escritura debe ser algo que se haga sin más motivo que el de escribir y ya está, que es completa por sí sola. Y será cierto, pero es una de esas verdades que tienes que repetir más veces que el resto, a ver si te la crees.\nPorque te la crees, pero no mucho.\nLa realidad es que, cuando un editor, un lector o alguien que no sea de la familia o los amigos te dice que lo que has escrito le parece bueno, sientes de verdad que todo ha merecido un poco la pena. Un poco. Y también sientes que tienes ganas de ponerte de nuevo y vuelve la inspiración y las ideas y sientes que te expresas y no es en vano.\nEscribir es demasiado solitario hasta para los que no soportamos ni nuestra compañía. Al final, sin alguna clase de reconocimiento externo, por mucho que sepamos que no es importante, no nos sentiremos completos. Podemos sentirnos bastante y ","date":"08-06-2022","permalink":"/posts/apoyo-externo/","title":"Necesitar lo que hay ahí fuera"},{"content":"He aquí algunas confesiones, sin orden ni concierto, relacionadas con la lectura y la escritura.\nMi educación literaria infantil tuvo mucho de Julio Verne y la enorme colección de obras suyas que había en mi casa. Éramos humildes, la regalaba un banco al poner dinero a plazo fijo o algo así.\nDe adolescente, era un geek de manual cuando eso ni existía. Leía a Tolkien, George R.R. Martin (Una canción para Lya es un cuento magistral) o Lois McMaster Bujold. Esa fue mi educación y soy un tópico, pero al menos no uno que leyera a Kerouac ni Bukowski en su etapa más impresionable y lo agradezco.\nSigo siendo ese geek, por cierto.\nHablando del Kerouac, no me pude terminar En el camino. Es la (no) historia de un puñado de gente horrible, que va como una plaga haciendo horrible la vida de las personas que tienen la mala suerte de encontrarse con ellos. Pero, hey, estamos locos, el espíritu libre y otras excusas tópicas para ser un mierda.\nEn cuanto a la prosa, no me meto, le paso el micrófono a Truman Capote: «Eso no es escribir, es teclear».\nRespecto a Bukowski, sus novelas siempre me dejaron frío, pero su poesía me parece buena.\nCreo que sufro un enamoramiento profundo con Jumpa Lahiri. Me","date":"01-06-2022","permalink":"/posts/confesiones-literarias/","title":"Confesiones literarias"},{"content":"De vez en cuando, esta vuelve a ser casa para cartas y hoy es una larga, pero que merece mucho la pena, porque enseña más sobre la creación artística que muchos libros. Y no tiene que ver con escritura, sino con música, con Nirvana. Pero, en realidad, claro que tiene que ver con la escritura y con todo lo importante.\nSe trata de la carta escrita en 1992 por el productor Steve Albini al grupo de Kurt Cobain, tras el enorme éxito de Nevermind y la idea de un nuevo disco, In utero.\nHay vetas de oro en esos renglones, en serio.\nKurt, Dave y Chris:\nEn primer lugar, permitidme una disculpa por haber tardado un par de días en elaborar este esquema. Cuando hablé con Kurt estaba en medio de la creación de un álbum de Fugazi, pero pensé que sacaría un día para ordenar todo. Mi agenda cambió inesperadamente, y este es el primer momento que he tenido para revisarlo todo. Perdón, perdón.\nCreo que lo mejor que podríais hacer en este momento es exactamente lo que estáis pensando hacer: sacar un disco en un par de días, con alta calidad pero con una \u0026ldquo;producción\u0026rdquo; mínima y sin interferencias de los ejecutivos de la discográfica. Si eso es lo que queréis hacer, me encantaría participar.\nS","date":"25-05-2022","permalink":"/posts/nirvana/","title":"Carta a Nirvana"},{"content":"Una de mis creencias fundamentales no tiene que ver con Dios, sino con las personas. Con el hecho de que, en general, creo que nadie tiene ni idea de nada y todos caminamos en la oscuridad, tratando de no chocar con los muebles.\nAsí que, si nos sentimos de esa manera, no está de más recordar que no es señal de estar rotos, sino de que las cosas, simplemente, son así. Estamos en sintonía con la corriente general. Y cuando se trata de escritura y libros, esto es todavía más cierto. Nadie tiene ni idea, pero claro, en un ámbito donde se maneja tanto la palabra, no es raro encontrar narrativas que disimulan bien la ignorancia tras una apariencia de saber lo que se hace.\nPero no.\nNo nos interesa la ciencia ficción que trata de utopías negativas. No se vende.\nEsa fue la respuesta que Donald A. Wollheim, de la editorial Ace Books, le dio a Stephen King tras leer el manuscrito de Carrie.\nY resulta que sí se vendía, porque de veras que nadie tiene ni idea.\nLa muestra principal es que casi todos los libros fracasan, excepto unos pocos.\n¿Diríamos que fallar el 80% de veces en algo es ser experto en ese algo?\nPorque la industria editorial es así y eso es trasladable a prácticamente todo: el 90","date":"18-05-2022","permalink":"/posts/ni-idea-de-nada/","title":"Nadie tiene ni idea"},{"content":"Pensaba que lo de hoy sería una extraña defensa del autosabotaje, pero, en realidad, creo que quiero defender algo todavía más injustificable, que los escritores somos personas.\nSiempre he creído que, para escribir bien, hace falta pensar hondo, dominar el lenguaje para poder expresar eso que piensas y, por supuesto, una saludable dosis de autosabotaje. Por suerte, de las tres cosas, esto último es lo más fácil.\nEl autosabotaje es terrible y su origen es el miedo, aunque, en realidad, el miedo es el motivador principal para prácticamente todo lo que hacemos. Eso sí, muchas veces disfrazado de otras cosas, porque justificarnos es nuestra afición favorita.\nAsí que practiquemos ese hobby.\nCreo que, en algunas ocasiones, el autosabotaje en el escritor también es pura autodefensa y a nadie se le puede reprochar que intente ahorrarse un poco de dolor.\nLa vida del escritor está hecha de palabras y la que más se repite es «no». Ya comenté en su día que, cuando me puse a contar rechazos y negativas durante todo un año (no especialmente activo) sumaron 113. Creo que no está mal, cada vez que veo que alguien sufrió 27 rechazos o algo así antes de ser publicado o ganar algo, siempre pienso lo ","date":"11-05-2022","permalink":"/posts/autosabotaje/","title":"Querido autosabotaje"},{"content":"«Hay cosas para las que las palabras no bastan, escritor».\nEso me lo dijeron hace mucho, mucho tiempo, y supongo que es algo que todos tenemos que aprender tarde o temprano. Porque siempre fuimos esos que fueron buenos con ellas, que creían que podrían salirse con la suya o salvarse siempre que encontraran la palabra adecuada.\nPero no, no siempre y no muchas veces. Y pronto te das cuenta de que, especialmente en lo importante, el mundo no se moldea al son de lo que dices o escribes. El mundo tiene otros planes y es obvio que el mundo no lee.\nSin embargo, aunque las palabras no basten, pueden ser mucho más poderosas de lo que pensamos, un instrumento de creación, como ya hemos visto alguna vez, consiguiendo que los que leen o escuchan vivan, literalmente, la historia que estamos contando.\nPero hay otra cara, como en toda moneda.\nEn el artículo que he enlazado un poco más arriba hablaba de la psicóloga Lisa Feldman Barret, especialista en neurología afectiva. En la punta de lanza de la ciencia del cerebro, vimos que esas palabras creaban, pero, en ese mismo libro del que hablaba entonces, hay demostraciones del reverso tenebroso de las palabras.\nEs decir, de cómo pueden destruir igua","date":"04-05-2022","permalink":"/posts/la-destruccion-de-las-palabras/","title":"Las destrucción de las palabras"},{"content":"Siempre he mantenido la posición maximalista de escribir todos los días, no porque considere realmente que es algo posible en el mundo material de los trabajos y las enfermedades, sino por el hecho de que soy un desastre y el viejo proverbio tiene razón:\nSi apuntas a la luna, le darás al árbol, pero si apuntas al árbol, le darás al suelo.\nAsí que yo apunto a la luna y le doy al suelo, pero voy a jugar a pensar que, al menos, es un suelo más cercano a mi objetivo. Que nunca estuve seguro de cuál es y, de hecho, cada día parece cambiar, pero ese es otro tema.\nLa cuestión es que la escritura está hecha de muchas palabras malas y también, a pesar de mi doctrina, de «los días vacíos». Son tan inevitables los unos como las otras.\nLa escritora May Sarton, en su libro Diario de soledad, donde se recogen esos diarios personales que llevaba, cuenta un 18 de enero:\nUn extraño día vacío. No me sentía bien, estaba tumbada, miraba los narcisos contra las paredes blancas y dos veces pensé que debía estar teniendo alucinaciones por su extraordinario olor que iba de habitación en habitación. Siempre olvido lo importante que son los días vacíos, lo importante que puede ser a veces no esperar produci","date":"27-04-2022","permalink":"/posts/los-dias-vacios/","title":"Los días vacíos"},{"content":"Las buenas historias son las peores porque son las únicas que pueden convertirte en un puñado de escombros.\nLlegan hasta lo más hondo, nos ponen un espejo delante y hablan de todo aquello de lo que huimos. Nadie quiere mirar ahí, pero las mejores historias tienen ese efecto y estás indefenso.\nAdemás, nos cambian. Y si hay algo que tratamos de retrasar y evitar es el cambio. Siempre es incómodo y las cosas que queremos suelen estar al otro lado de un páramo hostil lleno de piedras y a saber qué más. Como en los mapas antiguos, en los límites de las mejores historias viven dragones.\nLas buenas historias, para los escritores especialmente, también tienen ese efecto de recordarte que son otros los que las están contando y tú no. ¿Tú qué estás haciendo? ¿Por qué tú no eres ese capaz de despertar esa envidia en otros creadores y lectores y espectadores?\n¿Por qué estás ahí sentado, leyendo o viendo y no creando?\nYa no vas a estar cómodo en el sofá y es que te hiciste contador de historias porque el arte es lo único que permite tocar a muchos sin saberlo, pero el tiempo pasa, la suerte no mira y el teclado tiene una fina capa de polvo. Te acusa de que, como todos los que prometieron cambia","date":"20-04-2022","permalink":"/posts/las-buenas-historias/","title":"Las buenas historias son las peores"},{"content":"El otro día volvió a cruzar un pensamiento que creo que compartimos muchos: Qué ganas de que el mundo sea normal de nuevo.\nPero la realidad es que ya no tendremos una noción clara de qué es «normal» en el mundo y la culpa, como siempre, es de las historias.\nEstamos programados para ellas, nos mueven, nos persuaden, nos atraen, son lo más poderoso. Por eso, algunos las usan como arma y todo el mundo las emplea para llamar nuestra atención. Así que no, nunca sabremos qué es normal, ni tendremos una noción de si el mundo lo está siendo o no.\nLas noticias nunca se van a enfocar en lo que es normal, ni lo van a mostrar, porque también resulta, por definición, aburrido.\nPor la misma razón, el zoco descerebrado de las redes sociales tampoco se va a centrar en la normalidad. Eso no produce engagement, el eufemismo para engancharte a la pantalla y que dediques tu existencia a hacer clic en anuncios.\nLos contadores de historias sabemos que tampoco podemos permitirnos narrar algo aburrido que no despierte emoción. Y la normalidad, por definición, no la despierta. Si vemos algo normal, parece que el mundo funciona como debe y lo cotidiano no es una amenaza, así que nuestro cerebro, cuyo fin es","date":"13-04-2022","permalink":"/posts/la-normalidad-del-mundo/","title":"Nunca volveremos a saber qué es la normalidad"},{"content":"Hace 20 años, Steven Pressfield publicó el libro The War of Art.\n20 años.\nRecuerdo comprarlo en un Amazon de Estados Unidos que tardaba siglos en llegar. Recuerdo comprarlo de nuevo, en formato audiolibro, la voz de Pressfield, grave y perfecta, declamando en los auriculares frases que me marcaron, quizá un poco demasiado.\nRecuerdo, sobre todo, una de ellas:\nLa mayoría tenemos dos vidas: la vida que vivimos y la vida no vivida dentro de nosotros. Entre las dos, se interpone la Resistencia.\nEsa Resistencia como monstruo mítico que toma muchas formas (la pereza, la distracción, la procrastinación o la elección de otras cosas en lugar del arte), algo que había que derrotar como a un dragón, a fin de atravesar el páramo que separaba las dos vidas y realizar por fin todo eso que promete la no vivida. A ver si así deja de susurrar justo a la hora de dormir.\n20 años.\nMuchas cosas han cambiado, pero algunas no. Entre las últimas, que entonces era un crío que no sabía nada y ahora me siento igual. Tampoco conseguí cruzar el páramo y matar del todo al monstruo que se interponía entre lo no vivido y yo, pero alguna cosa he aprendido.\nLa más importante que, como toda buena historia, tiene much","date":"06-04-2022","permalink":"/posts/la-vida-no-vivida/","title":"La vida no vivida"},{"content":"Todo el mundo necesita un refugio al que ir, yo tengo varios. Uno de ellos es ese París de los 20 (de los otros, no de estos), donde parecía que todo lo malo había quedado atrás y era hora de ser felices y bailar y beber, porque la guerra y la peste habían terminado. O eso decían algunos, así que mejor brindar por los millones que ya no estaban y la suerte de no haber sido uno de ellos.\nTengo la sospecha de que, en realidad, en aquellos años todo el mundo sabía que lo peor aún estaba por llegar. Pero, dado que te encontrabas en la calma frágil del ojo del huracán, mejor el baile y la absenta antes de que regresara la tempestad.\nSupongo que me gusta ir ahí, leer sobre ello e imaginarlo a veces, porque es lo que soy incapaz de hacer: darle la espalda al tornado y decir que sucederá, pero que no será hoy, así que mejor bailar y escribir como si importáramos un poco.\nEn aquellos años, Hemingway era otro desconocido más en las calles de París que se llamaba escritor, pero Gertrude Stein, la gran mentora de un puñado de talento irrepetible, no lo veía tan claro.\nStein le dijo a Hemingway que le gustaban sus historias, pero que, aunque su escritura era nueva y única, no resultaba lo basta","date":"30-03-2022","permalink":"/posts/generacion-perdida/","title":"Las generaciones perdidas"},{"content":" El libro Cómo vivir de escribir, donde explico mi experiencia como creador de contenidos al que pagan por eso, ya está disponible aquí, tanto en papel como en digital.\nResulta diferente a los otros ensayos sobre escritura que he publicado y reconozco que no es divertido, al tratar temas «serios», como dinero, trabajo y clientes. Pero, al menos, es conciso, práctico y sin rodeos.\nPoco más de 100 páginas podadas hasta el extremo a partir de unas 200 originalmente.\nSí, en serio, la mitad de páginas originales se han ido al limbo y eso que podar es mi asignatura pendiente.\nAhí vuelco lo que he aprendido y creo que puede ser útil para los muchos que me han preguntado (y preguntan todavía) sobre si poner la escritura al servicio del dinero es posible y se puede vivir de eso.\nSe puede. Resulta complicado, el éxito no está asegurado y lleva tiempo (como con todo lo importante), pero se puede.\nYo mismo empecé el viaje tropezando, pero mi historia no tiene que ser la de todos. Por eso, he aquí un extracto del libro que recoge tres de las primeras cosas que le diría a un amigo que quisiera dedicarse a lo mismo que yo.\nNo son todas las que explico en el libro, pero son importantes.\n1. Deja la","date":"28-03-2022","permalink":"/posts/libro-vivir-de-escribir/","title":"El libro Cómo vivir de escribir ya está disponible"},{"content":"En breve, cuando los dioses de Amazon lo tengan a bien, estará disponible el libro sobre cómo vivir de escribir siendo redactor freelance. Mientras tanto, desentierro otras viejas páginas, en este caso de ese cierre de trilogía de ensayos que iba a ser Escribir mal y que, muy probablemente, nunca salga del cajón.\nTratamos de huir de escribir mal, pero, en realidad, deberíamos dejar de correr y confrontarlo. Porque escribir mal tiene muchas virtudes, aunque no lo parezca.\nUna de ellas es la libertad que concede. Concretamente, la libertad de dar asco.\nDar asco cuando te dedicas a contar historias no es opcional, escribir mal no es opcional, es necesario e inevitable. Es el camino por el que pasan todos los autores y, si no nos concedemos esa libertad de dar asco y, en cierto modo, la disfrutamos, entonces es imposible escribir bien.\nKaren Rinaldi firmó un artículo para The New York Times que se hizo viral y que se titulaba Es genial ser malo en algo, en referencia a ser un inútil, no a ser un malvado.\nEl artículo se convirtió luego en un libro que, como suele pasar, estira demasiado la idea central, pero, al menos, esa idea central es buena.\nRinaldi habla de su relación con el apren","date":"23-03-2022","permalink":"/posts/libertad-de-dar-asco/","title":"La libertad de dar asco"},{"content":"Antes de nada, un aviso para los interesados. El libro sobre cómo vivir de escribir redactando para otros ya está a punto, saldrá en breve (en papel y digital) y escribiré aquí algo al respecto y poco más. Probablemente, ese escrito será fuera de la rutina de los miércoles, pero ya veremos y ya lo avisaré. Quien quiera enterarse y no esté suscrito todavía, puede apuntarse a los avisos por correo que hay al final de la página.\nDicho esto, vamos con la escritura que importa, la que resulta una montaña rusa cuando te montas en ella. Porque el único momento en el que escribir es algo sin problemas, que surge sin esfuerzo, es cuando la imaginamos en nuestra cabeza.\nMientras estamos tirados en el sofá o atrapados en el trabajo que nos da de comer, la escritura es un refugio, las ideas nos bullen en la mente y allí la historia es perfecta. Creo que, por eso, muchos no podemos soportar la decepción cuando nos sentamos y llega la hoja en blanco que da nombre a esta web. O bien es avanzar por el barro, repasar y pensar que menuda vergüenza lo que hemos escrito.\nEsta semana, leyendo unas cuantas cosas de otros escritores, he podido comprobar que esos son sentimientos compartidos, sentimientos","date":"16-03-2022","permalink":"/posts/sentimientos-compartidos/","title":"Los sentimientos compartidos"},{"content":"Cada vez es más difícil concentrarse. Hablo de escribir, pero, como siempre, hablo de mucho más, de todo y de nada en concreto. Así que es imposible concentrarse en general y por muchos motivos.\nVivimos en un entorno hostil que nos impide tener la atención fijada más de un minuto.\nLa culpa, como siempre, es de la economía que estudié hace tanto. Porque ahora vivimos en lo que se llama «la economía de la atención», lo que significa que es lo más valioso, en parte, porque cada vez es más escaso.\nPara vendernos algo, lo que sea, el primer paso inevitable es llamar nuestra atención y capturarla.\nHay dos maneras de explotar eso, tocando dos talones de Aquiles.\nLa imposibilidad de que nuestro cerebro desconecte y, por tanto, siempre tenga que estar con algo. El sesgo hacia lo negativo que siempre hay en nuestra atención. Lo primero es claro. Me da igual lo que quieran vender un buen puñado de cantamañanas. No puedes apagar tu mente y no pensar en nada, no al menos sin ser un monje budista con la dedicación de toda una vida (y, aun así, lo dudo).\nNuestra mente tiene que estar siempre con algo, pero claro, no resulta igual de estimulante una serie o un videojuego repleto de color, movimien","date":"09-03-2022","permalink":"/posts/concentrarse/","title":"La gesta imposible de concentrarse en algo"},{"content":"Poco que decir estos días, que recuerdan a aquellos en los que era un crío de la Guerra Fría, los telediarios con los desfiles de los enormes misiles sobre camiones y hombres enfadados observando, medio muertos ya (por dentro, del todo), con los ojos duros y saludando el paso de la oca de un montón de soldados.\nEntonces me parecían hombres, ahora sólo me parecen críos. Los viejos de piel colgando y baba mandan a morir a los jóvenes, vete a saber por qué. Siempre ha sido así.\nEn aquellos años, también echaban en la televisión una serie llamada M.A.S.H. sobre un hospital de campaña en la Guerra de Corea. Me gustaba verla empezar porque yo era un crío, jugaba a los soldados y con ellos (de plástico, a 15 pesetas, con poco detalle y muchas rebabas), pero enseguida me decepcionaba, porque, ¿dónde estaba la acción?\nTodo eran diálogos, operaciones quirúrgicas, heridos y lo que no cabe en el encuadre de la propaganda.\nAdemás, era una serie con un tremendo pacifismo, que sigue ostentando un récord imposible de superar. Su episodio final, que cumplió años hace dos días y se emitió el 28 de febrero de 1983, tuvo más de 103 millones de espectadores en Estados Unidos.\nJamás volverá a ocurrir al","date":"02-03-2022","permalink":"/posts/mash/","title":"Los espectadores inocentes"},{"content":"La semana pasada hablaba de que no sirve de nada leer analizando para aprender a escribir y, como suele pasar en ocasiones (tampoco muchas, pues no soy nadie) algunos expresan su opinión de una manera vehemente, haciendo ver que te equivocas, insistiendo en ello: te equivocas.\nEso está genial, lo digo en serio.\nEn esos casos, no me molesto en debatir, tampoco tiene mucho sentido. Es su experiencia y esta la mía, la verdad absoluta resulta muy poco interesante si es que existe y, además, es cosa de fanáticos y dictadores.\nEso y que te haces mayor, lo cual tiene todos los inconvenientes y solo una ventaja: te dan igual las cosas, especialmente muchas de aquellas por las que sufrías y que, sobre todo, tienen que ver con los demás y su opinión de lo que dices, haces o eres.\nEso también te concede una claridad en la que te das cuenta de que el enemigo cuando escribes no es la reacción contraria, sino la falta de reacción. O dicho de otro modo, el silencio.\nPorque las opiniones negativas te cierran el estómago y quieres esconderte de todos, pero la ausencia de opinión te lo hunde, te rompe un poquito de una manera especial (peor) y no hace falta que te escondas, lo que querías en realida","date":"23-02-2022","permalink":"/posts/el-silencio/","title":"El verdadero enemigo del escritor"},{"content":"A menudo digo que leer un buen libro es mejor para la escritura que cualquier curso, seminario o similar. Leer es la materia prima de escribir y, dependiendo de la materia prima que entra en nosotros con la lectura, así será la escritura que volquemos sobre el papel.\nPero como suele ocurrir con estas cosas, hay quien lo coge literal y corre con eso hasta mucho más allá de donde debe.\nAsí que analiza los libros, trata de descubrir qué hace el escritor, cómo usa ciertos recursos, cómo resuelve las cosas\u0026hellip;\nAlgunos incluso dicen que «leen como un escritor». Signifique eso lo que signifique.\nEso no es a lo que me refiero con que leer es lo que nos hace mejores a la hora de escribir. De hecho, no podría estar más alejado de lo que quiero decir y sólo sirve para una cosa, arruinar completamente la lectura y, de paso, nuestra escritura.\nComo en realidad todo está escrito y hablado, por gente con mucho más talento, la tesis principal de lo que quiero decir se podría resumir en la vieja cita de Emerson:\nNo puedo recordar la mayoría de libros que leído más de lo que puedo recordar lo que he comido. Aun así, me han hecho lo que soy.\nLos libros, las historias, hacen su labor a muchos nive","date":"16-02-2022","permalink":"/posts/leer-analizando/","title":"Leer analizando no sirve de nada"},{"content":"Hacía ya tiempo que este no era un hogar para las cartas que merecen la pena leerse. Es hora de arreglar eso.\nEn julio de 1938, el novelista Tom Wolfe enfermó de neumonía y fue diagnosticado con una tuberculosis cerebral de la que nunca se recuperaría.\nEl 15 de septiembre, con sólo 37 años, moriría.\nUn mes antes, mientras se encontraba en el hospital, Wolfe escribió a su antiguo editor Maxwell Perkins, un viejo amigo con el que se había peleado en 1936, pero al que seguía queriendo mucho.\nLa carta decía así.\nHospital de la Providencia\nSeattle, Washington\n12 de agosto de 1938\nQuerido Max:\nEstoy haciendo esto a escondidas, contraviniendo las órdenes del médico, pero «tengo una corazonada» y quería escribirte estas palabras.\nHe hecho un largo viaje y he estado en un país extraño, y he visto al hombre oscuro muy de cerca; y no creo que le haya temido demasiado, pero hay tanto de la mortalidad que todavía se aferra a mí\u0026hellip; Quería vivir desesperadamente y todavía lo hago, y pensé en todos ustedes mil veces, y quería verlos a todos de nuevo, y ahí está la angustia y el arrepentimiento imposibles de todo el trabajo que no he hecho, de todo el trabajo que tengo que hacer. Y ahora sé qu","date":"09-02-2022","permalink":"/posts/carta-tom-wolfe/","title":"La última carta de Tom Wolfe"},{"content":"Entre esos correos que a veces me llegan y contesto cuando puedo, también suelen aparecer los que preguntan por consejos de escritura o si voy a dedicar algún artículo a ellos, como muchos otros blogs. Tienen curiosidad o les gustaría saber mi opinión o lo que diría.\nMiradme bien, es obvio que no soy quién para dar consejos. No he llegado a ningún Olimpo desde el que pontificar cómo lo hice o cómo se hace, cómo se escribe o no. Pero es que, además, los consejos de escritura son problemáticos por muchas razones.\nDe hecho, uno de los escollos principales deriva de la propia naturaleza de los consejos en general y de los humanos en particular.\nLa realidad es esta, todos los consejos de escritura que realmente sirven de algo son aburridos, de sentido común, cosas con las que pensamos «eso ya lo sé», pero saberlo nunca sirvió de nada.\nBuena parte de la obsesión por los consejos, cuanto más diferentes, mejor, deriva de nuestra adicción a la novedad, algo programado en el núcleo de cada persona. Y que ya se sabe qué pasa con lo nuevo, que con el tiempo se convierte en eso con lo que hemos jugado demasiado y ya no nos atrae.\nY como los verdaderos consejos útiles no tienen nada de nuevo, ta","date":"02-02-2022","permalink":"/posts/problema-consejos-escritura/","title":"El problema con los consejos de escritura"},{"content":"Antes de empezar, como la semana pasada comenté lo del libro de cómo vivir de escribir, o de redactar para otros, mejor dicho, he recibido algunos mensajes de interés. Para esos, he aquí un extracto sobre la sección dedicada a cómo encontrar clientes para los que escribir. Así podrán tener una idea de lo aburrido y pragmático del proyecto.\nY ahora sí, lo importante.\nMiro la fecha, todavía es enero, ese mes de comienzos, el que pasa un poco más lento antes de que febrero y julio parezcan separados solo por treinta días.\nY me he tropezado con las palabras de la autora Bell Hooks, fallecida recientemente por desgracia. Palabras que muestran el lado de la escritura que salva. Que en realidad salva toda, pero ya se sabe cómo somos las personas, destacamos más la parte de la pelea del arte, yo el primero.\nSin embargo, no todo es así, como bien refleja Hooks en su libro Remembered Rapture: The Writer at Work, que me ha descubierto Mason Currey, autor de Rituales cotidianos: Cómo trabajan los artistas (2014 - Editorial Turner Noema).\nHooks dice así.\nEmpecé a escribir en mi niñez. Y sigo escribiendo, entrando rápidamente en la madurez con un buen puñado de palabras que he convertido en libr","date":"26-01-2022","permalink":"/posts/bell-hooks/","title":"La actitud de Bell Hooks"},{"content":"Muy esporádicamente, echo mano a mi cajón de sastre y voy sacando cosas breves de todo tipo que no tienen sitio en otro lado.\nPara empezar, que no se diga que no digo. Hace poco, la legendaria web Casa Bukowski, que rebosa talento en español de ambos lados del océano, ha publicado mi relato El plástico de los intermedios.\nSi queréis, podéis ir allí, leerlo y darle amor u odio. Casi cualquier cosa es mejor que la indiferencia.\nSigo desenterrando huesos.\nA lo largo de estos años, quizá me hubiera gustado que me preguntaran sobre todo por mi escritura, pero siendo honestos, aunque ha sido así y lo agradezco, la mayoría de cuestiones que me han llegado por email o mensajes privados han girado sobre cómo vivir de ella. Me parece normal, yo también tengo la manía de comer. Quien lleva tiempo por aquí sabe que hace ya años que me dediqué solamente a escribir de manera mercenaria (para grandes marcas y empresas de todo tipo) y cobrar por ello.\nAl parecer, a bastante gente le atrae esa perspectiva. Como todas las ideas, es más atractiva desde la orilla, pero, en el fondo, es cierto que me puedo considerar afortunado y no es mal trabajo.\nEso sí, con muchísimos matices, porque también puede s","date":"19-01-2022","permalink":"/posts/cajon-desastre-2/","title":"Cajón de sastre y vivir de escribir"},{"content":"Cada dos por tres veo algún comentario que se resume en que alguien ama tanto escribir, que no quiere convertirlo en una obligación. Que sólo quiere ponerse a ello cuando le place, cuando entran esas ganas de contar una historia.\nQue para un refugio que queda, mejor no mancharlo convirtiéndolo en otra cosa más que hay que hacer, tengamos ganas o no.\nEl principio es muy loable y cada uno debe hacer lo que quiera, faltaría más, vivir la escritura como desee, que para eso está. Lo que pasa es que esa mentalidad no lleva a escribir mucho, ni a hacer realidad todas esas fantasías de nuestra cabeza. Quizá parirás un párrafo o dos de vez en cuando, que puede que sean muy inspirados y lo claven, pero es que eso es lo más fácil que hay y no dice nada sobre tu capacidad como escritor. Al contrario.\nTodo el mundo puede escribir algo bueno, ya sea por suerte, predisposición, pericia o cualquier otra cosa, pero lo complicado es crear la historia completa, repetir esos párrafos inspirados durante 200 o 300 páginas. O durante tres o cinco.\nEse es el mérito, lo que separa a los adultos de los niños, al escritor del que juega a serlo.\nY, por supuesto, es imposible conseguirlo cuando escribes sólo e","date":"12-01-2022","permalink":"/posts/escritura-felicidad/","title":"La escritura y la felicidad"},{"content":"Comienza 2022. Esta vez sí, tenemos los propósitos adecuados y los vamos a cumplir, pero, una vez más, seguramente acabarán olvidados en una gasolinera en febrero. Y ni siquiera será traumático, sino lo de siempre. Un día cualquiera, pensaremos en todo lo que nos prometimos estos días, nos daremos cuenta de que ya nos hemos olvidado y nos encogeremos de hombros una vez más.\nSin novedad en el frente.\nEs probable que, si eso sucede de nuevo, se deba a que no hemos tomado la decisión más difícil.\nQue no es la de qué vamos a hacer este año, sino la de qué vamos a dejar de hacer, a fin de que lo realmente importante tenga espacio.\nEsto es fundamental cuando estamos inmersos en un contexto que es experto en exprimirnos hasta la última gota de energía y, además, hacernos sentir culpables por no haber cumplido unas expectativas imposibles en primer lugar.\nEsa es la gran trampa, esa es la manera en la que actúa siempre un sistema amañado y perverso. El fallo es él, que pide imposibles, porque sólo somos personas y las exigencias son cada vez mayores, pero nos traspasa e inculca la culpa con las narrativas adecuadas que repite constantemente.\nSi no consigues cosas es porque no te esfuerzas s","date":"05-01-2022","permalink":"/posts/decision-dificil/","title":"La decisión más difícil"},{"content":"El último escrito del año, a falta del ritual efímero de un relato en Nochevieja, claro, que vendrá y se irá igual de rápido que siempre. No me sacudo de encima los viejos vicios rígidos, y aún lo intento, pero me cuesta recordar si alguna vez he ganado esa batalla.\nPodría hacer un repaso del año, pero sería demasiado tópico. Podría hablar de lo que todo el mundo habla, pero sería demasiado aburrido. Así que voy a insistir en el ritmo de mi propio tambor, en la premisa fundamental que permea todo lo que hay aquí escrito.\nEl poder de las historias es casi ilimitado.\nY no nos damos cuenta muchas veces, yo el primero, de que trabajamos con lo más importante, con lo que es capaz de ejercer cambios profundos y esenciales en nosotros y en los demás.\nLo tratamos como a cualquier cosa y lo vendemos demasiado barato.\nVemos todos los días cómo el poder de las historias se usa para manipular y contar cuentos que benefician a unos y joden a muchos. Que corremos contentos al barranco, con la condición de que nos hayan contado la historia que encaje con los huecos que tenemos dentro, da igual que sea cierta. Eso nunca importó tampoco en los libros buenos.\nPero no voy a volver por ese camino, me ","date":"29-12-2021","permalink":"/posts/historias-emocion/","title":"Las historias al final de las cosas"},{"content":"—¿Nunca has pensado en dejarlo?\n—Todo el tiempo. En serio, no me mires así, todo el tiempo.\nAsí es mi relación con la escritura, especialmente de unos años para acá. De hecho, quizá lo he dejado y no lo sé, o no quiero reconocerlo. A veces pasa en las relaciones de mucho tiempo, que te has ido mucho antes de que finalmente te vayas.\nEs posible que eso ya me haya pasado, la salida del cobarde que no se atreve a cerrar una puerta del todo o dar el tiro de gracia por caridad. Lo cierto es que hace mucho ya que no muevo nada de lo que escribo, que no me preocupo por publicar o que se lea. Que me da una pereza enorme y el cupo de noes de una vida ya lo tengo cubierto de sobra. No creo que necesite más, aunque tampoco es que eso le importe a la vida.\nLas tres etapas de mi escritura son ahora cabeza, papel y cajón, para no leerse de nuevo nunca más.\nDe todos modos, no he matado del todo la parte de aspirar a que me sigan leyendo. Quizá el año que viene vuelva a enviar alguna cosa a la nada, por aquello de no decir que 2022 fue en blanco.\nLos últimos proyectos en ese sentido que tenía previstos se cayeron un poco de esa manera también. No sabes cómo ocurrió exactamente, tres libros que iba","date":"22-12-2021","permalink":"/posts/dejarlo/","title":"Dejar de escribir de una vez por todas"},{"content":"Mi ansia objetivo al escribir es que aquellos que me lean se vayan con algo, no con un pedazo de mí, sino de ellos. Que se reconozcan, se emocionen, no se queden indiferentes. A veces lo que se llevan será bueno y otras no tanto, pero no me gustaría que fuera nada. No me gusta el vacío, ni tampoco escribir para no llenar. Tampoco me gusta el ruido, aunque a veces sea culpable de él, especialmente en mi faceta de escritor mercenario.\nMi objetivo al escribir es hacer sentir y sentir yo, que para eso soy un egoísta y creo que hay que serlo más en las cosas correctas. Quiero tocar, es una necesidad humana, quiero tocar a cuantos más mejor, porque otra vez el egoísmo. Dicen que no puedes ser escritor sin tener mucho de eso.\nQuiero hacer sentir lo que yo siento cuando estoy leyendo o soy testigo de una buena historia. Que me da una envidia terrible y unas ganas de ponerme a crear en ese mismo momento, para hacer lo mismo que los buenos hacen conmigo. Ese no sé qué y que me cambien de alguna manera.\nEs el enorme poder de una historia bien contada y nada puede igualar eso.\nHace poco leí que, tras el estreno de la serie Gambito de dama, se habían apuntado más mujeres a ajedrez durante ese m","date":"15-12-2021","permalink":"/posts/mi-objetivo-al-escribir/","title":"Mi objetivo al escribir"},{"content":"La patata es una piedra angular de la cocina de Austria y Hungría, algo que forma parte casi de su cultura e identidad. Sin embargo, no siempre fue así. Durante el siglo XVIII, una teoría de la conspiración afirmaba que la patata era un arma con la que los ricos querían acabar con los pobres.\nSi uno abre un libro de historia, uno solo y tampoco hace falta que demasiado, se da cuenta de lo aburridos que somos, porque no paramos de repetir el mismo episodio una y otra vez.\nDesde las pestes de Justiniano, hasta la gripe del 19, pasando por las epidemias de cólera, viruela, etc, muchos no entendían las acciones encaminadas a mitigar la enfermedad, o bien resultaban víctimas de intereses que los usaban de peones para socavar. Y se comportaban exactamente igual que todos esos diciendo burradas en Twitter y Facebook con el veneno goteando el colmillo. En todas esas otras ocasiones de la historia, estas personas hacían lo mismo, decían las mismas cosas y terminará igual que siempre terminó, como miramos ahora a los que les gritaban a las patatas en el XVIII.\nSería risible, si no fuera porque sus acciones matan. El padre de una amiga sigue peleando ahora mismo en una UCI y no lo tiene bien,","date":"08-12-2021","permalink":"/posts/la-conspiranoia/","title":"Por qué triunfan las teorías de la conspiración"},{"content":"Soy el primer culpable de asignar demasiada importancia a la escritura. Que la tiene, es cierto. De hecho, no hay nada más poderoso que la narrativa y nadie más peligroso que alguien que domine esa narrativa y no tenga escrúpulos o ética, lo estamos viendo ahora más que nunca. Pero se suele dar un problema común y es el hecho de que el escritor absorbe esa importancia que no le pertenece y la hace suya cuando no lo es. Equivocarnos en que lo importante somos nosotros y no ella.\nPorque si hay algo que sobra es autoimportancia en escritores con ínfulas. Pero tranquilos, esta no es la enésima diatriba, esto va a tener una aplicación práctica para que, una vez más, la escritura fluya en lugar de quedarse dentro.\nHace poco leía sobre cómo el filósofo Slavoj Žižek supera su incapacidad de escribir en esos días en los que, aunque el bloqueo de escritor no exista, te golpea con fuerza y te sujeta las manos.\nDice así:\nTengo un ritual muy complicado para escribir. Me resulta psicológicamente imposible sentarme y hacerlo, así que tengo que engañarme a mí mismo. Elaboro una estrategia muy sencilla que, al menos conmigo, funciona: Apunto ideas. Y las apunto, por lo general, de forma relativamen","date":"01-12-2021","permalink":"/posts/la-importancia/","title":"La importancia que se otorga a la escritura"},{"content":"Infravaloramos el riesgo, es lo que tiene ser humanos. Hay una tendencia a ignorar lo que no vemos ni oímos, o lo que vemos, pero termina mal. Maneras de defendernos, porque siempre pensamos que esa curva traicionera o ese tumor inesperado es lo que le pasa a otros.\nCon la escritura sucede lo mismo. No vemos las historias de aquellos que no llegan arriba, porque no han llegado. U olvidamos pronto a los que se quedaron por el camino y, un día, no recordamos cuál, esas personas dejaron de escribir aquello que nos gustaba y ya no recordamos su nombre. Demasiadas cosas en la cabeza como para acordarse, ya se sabe cómo es la vida.\nLo habitual es que escribir salga mal, pero es de lo que menos se habla y lo que no se habla no existe, porque el lenguaje es todopoderoso, una fuerza creadora o destructora que infravaloramos igual que el riesgo.\nEso da pronto una imagen irreal, pues parece que un montón de barcos llegan a buen puerto en la escritura y hablamos y nos centramos en ellos, porque son la historia que queremos oír. Ganadores de premios, firmantes de contratos y libros en las casetas de una feria.\n—Me voy a tirar por este barranco.\n—Pero es que te vas a matar.\n—Oh, por favor. ¿Por ","date":"24-11-2021","permalink":"/posts/el-riesgo-infravalorado/","title":"El riesgo infravalorado"},{"content":"He hablado varias veces aquí mismo del bloqueo del escritor. El verano pasado, sin ir más lejos, comentaba cómo en parte es un problema de querer hacer dos cosas a la vez: escribir y editar (o escribir y censurar). Eso no sirve, o estamos a una cosa o estamos a la otra.\nPero el bloqueo del escritor tiene más aristas y hoy me gustaría comentar otra, relacionada con la tesis que siempre he sostenido a pesar de que más dos y cuatro han venido a decirme estos años, en esta web y en Twitter, que no tengo ni idea.\nNo tengo ni idea de nada, eso es verdad y cada día me doy más cuenta, pero esa bandera no se mueve de donde la clavé: el bloqueo a la hora de escribir no existe. Siempre tenemos cosas que escribir, la cuestión es si tenemos el coraje de hacerlo.\nPorque ese bloqueo no es una cuestión de creatividad, ni de técnica ni de experiencia.\nTodos tenemos dentro algo sobre lo que escribir: experiencias, emociones, anécdotas, ideas y ocurrencias\u0026hellip; Y también dudas, miedos, vergüenzas, cosas que queremos olvidar, cosas que queremos comprender, pero no nos atrevemos a preguntar en voz alta ni compartir, por lo que desatan en nosotros y cómo nos hacen sentir.\nPorque yo no sé los demás, p","date":"17-11-2021","permalink":"/posts/coraje-bloqueo-escritor/","title":"El coraje y el bloqueo creativo"},{"content":"Hoy no hablo de escritura, hablo de lectura, la materia prima de la que depende todo, porque mala harina hace mal pan, y la lectura es la harina del pan de la escritura.\nCon esto no me refiero necesariamente a lo que uno lee, sino también a cómo lo lee.\nEn 1995, la crítica Eve Kosofsky Sedgwick acuñó los términos lectura paranoica y lectura restauradora en un ensayo complejo, pero muy interesante. Desde entonces, esos dos conceptos han sido interpretados de diversas maneras.\nUna de las formas más sencillas es la siguiente.\nLa lectura paranoica es aquella que se centra en lo que está mal o resulta problemático dentro de un texto y, por desgracia, está más extendida que nunca. Porque la lectura paranoica no refiere solamente a la ficción, es una mentalidad, una declaración de intenciones. Vas a encontrar sí o sí lo que no te gusta en algo, ignorando todo lo demás. La lectura paranoica es Twitter, que no es: «A ver qué ha escrito esta persona», sino: «A ver qué ha escrito hoy este gilipollas».\nY como las personas tenemos una capacidad infinita de reinterpretación de la realidad a nuestro gusto, vamos a encontrar siempre algo que está mal y, si no, lo vamos a crear nosotros mismos.\nLa ","date":"10-11-2021","permalink":"/posts/las-dos-lecturas/","title":"Las dos lecturas"},{"content":"Hace muchos años, más de 8 cuando he ido a buscar el contenido, comencé un artículo en esta misma web con la frase: «No eres especial». Que parece una bofetada y hasta me dijeron que era un poco cruel, pero no, es todo lo contrario, la crueldad es lo otro.\nPorque no tienes que ser especial y eso es un alivio.\nComo niños, a veces hemos oído algo así porque aprendimos a leer un poco antes, siempre estábamos con la cara escondida tras un libro y nos gustaba cuando nos mandaban escribir una redacción. Así que una profesora bienintencionada, un familiar o esas historias que leíamos nos decían que a lo mejor éramos especiales y llegaríamos lejos si nos lo proponíamos. En los libros los héroes ganaban y es fácil confundir eso con la vida. Es fácil caer en la trampa de creernos especiales y que el mundo sea de arcilla que podemos moldear.\nCon la buena intención de animarnos a seguir por el camino correcto, nos inculcan la expectativa de que, si estudiamos, trabajamos y nos aplicamos, es posible que un día hagamos grandes cosas. En nuestro caso, que un día veamos nuestro nombre en la portada tras la que se esconden otros, que haya cola para vernos, que no seamos como el resto, condenados a ","date":"03-11-2021","permalink":"/posts/no-necesitas-ser-especial/","title":"El gozo de ser cualquiera"},{"content":"Hoy no tengo historia, sólo pedazos de cosas que rondan mi cabeza y vuelco sin orden, así que sin novedad.\nSe dio el Nobel de Literatura hace un tiempo, fuimos corriendo a la Wikipedia como siempre, apareció este chiste en Twitter, retrato perfecto de las cosas.\nEse tuit mereció más, el epitafio habitual de lo que es bueno.\nSigamos con premios en otros sentidos, unos aparentes y otros no.\nEl otro día asistí a mi primer concierto tras el inicio de la pandemia, la presentación del nuevo proyecto musical de unos amigos, creado durante ese confinamiento que echo demasiado de menos. Mientras tocaban, me dio por pensar qué era el éxito y, a saber por qué, concluí que es hacer lo que te da la gana.\nLo pensé mientras comprobaba cómo el grupo disfrutaba tocando y cantando lo que siempre quisieron. Alejado de lo que se vende y se promociona, de sus anteriores proyectos, de agentes y discográficas. Aquel pequeño escenario era un espacio de libertad y no sé si eso lo faculta para ser un espacio de éxito. Al menos lo fue unos minutos.\nRecuerdo cuando conocí al guitarrista, que ha dejado hace poco a su grupo de toda la vida para hacer eso que le viene en gana y nada más, porque llega una edad en","date":"20-10-2021","permalink":"/posts/el-exito/","title":"El éxito"},{"content":"En una entrevista de 2014 en el New York Times, el legendario Nick Cave (Nick Cave \u0026amp; the bad seeds), se define de la siguiente manera como artista:\nEn lo que se refiere al trabajo, soy algo así como un megalómano. Pero un megalómano con una autoestima extremadamente baja.\nPodría terminar aquí hoy y ya estaría bien. Es difícil no sentirse identificado e imposible decirlo mejor. Sin embargo, resulta que Cave tiene un boletín al que te puedes suscribir y eso sí que no me lo esperaba.\nSe llama The Red Hand Files, obviamente, en honor a una de sus canciones más conocidas, si es que no es la más conocida ya, gracias a que la serie Peaky Blinders la ha hecho tararear a miles de personas que desconocían quién era Nick Cave.\nEn ese boletín, el músico va respondiendo a preguntas de sus lectores, que se le pueden hacer llegar desde la misma página.\nLa mayoría son acerca de él, su música, sus vivencias y son, cómo no, asomarse por encima del hombro de un artista y contemplar su manera de vivir, pensar y trabajar.\nEn uno de esos boletines, le preguntan: «¿Cómo es escribir una canción?», además de si cree que es más importante la inspiración o ponerse a trabajar y escribir.\nCave da una respu","date":"13-10-2021","permalink":"/posts/megalomano-con-baja-autoestima/","title":"Un megalómano con una autoestima extremadamente baja"},{"content":"Estoy en uno de esos momentos de encrucijada en los que, simplemente, no puedes con todo lo que tienes encima de la mesa y, como eres una persona y no un dios, has de dejar que ciertas cosas mueran para que otras vivan.\nUna especie de dilema del tranvía que se da una y otra vez.\nCreo que me parezco bastante a muchos de los que me leen cuando digo que el aburrimiento no es el problema, sino todo lo contrario. Tengo siempre miles de ideas, proyectos e iniciativas en la cabeza. Y lo que es peor, bajan de ahí y trabajo en mil cosas dando un paso, en vez de dar mil pasos en una sola cosa. Así que la vida está hecha de demasiados intereses a medio.\nMe cuesta decidir, porque decidir es reconocer que mi tiempo y mi energía son limitados y no podré con todo, y eso me aterra. Así que, de manera inconsciente, no suelto casi nada, no elijo, hago un poco de esto y un poco de aquello.\nEsa es la cristalización de una creencia errónea, la de que tendré tiempo de finalizar todo lo que quiero hacer y, además, estará bien, así que no hace falta que abandone nada.\nEl otro problema añadido es que todas y cada una de esas cosas sobre la mesa son importantes. Que no es una cuestión de que haya que encont","date":"06-10-2021","permalink":"/posts/demasiadas-agujas/","title":"El problema de las agujas"},{"content":"Hace poco estaba leyendo sobre la escritora alemana Sybille Bedford. Algunos pasajes de su autobiografía Arenas movedizas son particularmente inspiradores y reflejan la excelente escritura de esta autora.\nEsos pasajes refieren a una sensación habitual compartida por todos los artistas, el «tiempo perdido». El no dedicado al arte, del que te arrepientes cuando miras atrás, como te arrepientes de muchas cosas si eres humano.\nUno de esos pasajes dice así:\nOh, lo que se ha quedado sin hacer por la pereza, el desánimo y, por supuesto, las distracciones\u0026hellip; Distracciones de vivir el canto de sirena de la ronda diaria. A menudo esa elección me llevó a pasar los años desperdiciados en lugares hermosos o interesantes: aprender, ver, viajar, caminar por calles nocturnas, nadar en mares cálidos, hacer amigos y mantenerlos, comer en terrazas enrejadas, beber vino bajo las hojas de verano, escuchar el canto de la rana arbórea y de la cigarra, enamorarse\u0026hellip; (A menudo. Demasiado a menudo).\nBedford se lamenta de los años desperdiciados sin dedicarse a su escritura, en la que comenzó a trabajar, de manera asidua, cumplidos los cuarenta. Es en ese momento en el que publicó su primer libro, ","date":"29-09-2021","permalink":"/posts/sybille-bedford/","title":"Bebiendo vino bajo las hojas del verano"},{"content":"Hay que dejar de esperar que lo importante nos resulte fácil.\nUna vez más, hablo tanto de la vida como de la escritura, pero me voy a ceñir a la segunda.\nSi de verdad importa lo que vas a escribir, no va a ser fácil, no va a ser confortable y no va a ser gratis. El precio es la incomodidad, esas sensaciones de querer hacer cualquier otra cosa menos escribir.\nEl otro día estaba escuchando a un profesor de neurología de Stanford hablar del aprendizaje. Este se produce cuando llegamos a la frontera, cuando empezamos a frustrarnos y un puñado de sustancias corren por el cuerpo con esas sensaciones de incomodidad. En esos momentos, buscamos el móvil o aparece una urgencia que nos habla de hacer cosas que parecen muy importantes de repente, como ordenar la estantería que lleva años así o mirar qué han dicho cuatro idiotas en Twitter.\nPero si perseveramos en presencia de la incomodidad, si seguimos un poco más, se produce ese aprendizaje. Crecemos y ponemos las lindes de nuestra frontera unos pasos más allá.\nEs verdad que hoy hay toda una industria dedicada a distraernos, porque la atención es literalmente la vida y quieren que la gastemos viendo anuncios, un baile de mierda o comentarios","date":"22-09-2021","permalink":"/posts/el-precio-de-lo-importante/","title":"El precio de lo importante"},{"content":"Sólo hay dos ventajas en hacerse mayor. La primera es que las cosas te van importando menos, especialmente la opinión de los demás o todo aquello que antes suponía un mundo y en realidad era una idiotez.\nEres el veterano en la guerra que ya no se sobresalta por el fuego y el humo, aunque también adquieres esa mirada un poco perdida y a media luz. Si se cruzan una bala y la mala suerte, te mueres igual que el novato, pero al menos lo haces en silencio, un poco más digno, si es que eso cuenta para algo.\nLa segunda ventaja de la vejez es que te empiezas a dar cuenta de cómo funcionan las cosas en realidad. Las cosas que te cuentan, las mentiras que te implantan, los sueños que te venden. Empiezas a verle los hilos a todo y, por experiencia, ya sabes cómo van a terminar muchas cosas, aunque ellas te prometan que no.\nDentro de eso, también encuentras una epifanía inquietante y liberadora:\nTodo el mundo está igual que tú, disimulando e improvisando todo el tiempo.\nEn serio, todo el mundo, todo el tiempo.\nPor supuesto, en ese todo estoy yo y aún no conozco a nadie que no sea así. Conozco a algunos que disimulan muy bien, pero en el fondo son como los demás y, aunque la vista empieza tambi","date":"15-09-2021","permalink":"/posts/todo-el-mundo-disimula/","title":"Todo el mundo está disimulando"},{"content":"La profecía era clara, Aquiles moriría en las llanuras de Troya si decidía ir a la guerra. La alternativa era una vida larga, feliz y tranquila en Ftía, junto a su familia y su amado Patroclo.\nUna vida larga, feliz, tranquila y exenta de gloria.\nLo que ocurrió es conocido por todos y, aunque Aquiles era hijo de un mortal y una ninfa, su decisión fue muy humana, eligió ser especial antes que ser feliz, el pacto faustiano por excelencia.\nAquiles murió joven en Troya cumpliendo la profecía. Antes de eso, vio morir y lloró desesperado a su inseparable Patroclo. Y por supuesto, fue el guerrero más grande entre los aqueos y miles de años después, a miles de kilómetros, alguien en una tierra lejana está escribiendo su nombre y contando otra vez su historia.\nLas historias que merecen contarse suelen tener la sangre y el sufrimiento de la de Aquiles. Esa decisión entre la felicidad y la gloria aparece delante de todos, con una variación sencilla en nuestro caso. Para nosotros no hay profecía y está bien, ese cliché se ha usado hasta inducir el vómito, así que la gloria nunca está asegurada, pero lo contrario prácticamente sí. Sacrificarás muchas cosas y, a pesar de eso, nadie escribirá tu n","date":"08-09-2021","permalink":"/posts/la-maldicion-de-aquiles/","title":"La maldición de Aquiles"},{"content":"Suele haber un consejo de escritura que se repite bastante, sobre el que se discute mucho y que a menudo se interpreta mal: el de escribir sólo sobre lo que sabes, si es que quieres hacerlo bien.\nCreo que, sin que sirva de precedente, ese consejo es cierto y haríamos bien en seguirlo.\nPara mí, las buenas novelas son sinceras y dicen la verdad, son un ejercicio de honestidad y confesión sobre lo que llevas dentro. Conseguir esa honestidad es imposible si escribes sobre lo que desconoces.\nY sí, por «buenas novelas» quiero decir «las que me gustan», pero también las que pasan la prueba del tiempo aunque a mí no me agraden. Esa es la única prueba que importa, porque conecta con el verdadero objetivo de escribir, que es tratar de vivir y perdurar un poco más, como sea.\nEsa honestidad y ese escribir sobre lo que conoces poco tiene que ver con temáticas, géneros y argumentos, que pueden ser de lo más diverso e inventado. Maya Angelou lo dijo mejor que nadie en una entrevista cuando le preguntaron sobre si los buenos escritores eran excelentes mentirosos, capaces de crear una fabulación tan perfecta que nos la creíamos.\nNo sé muy bien si los novelistas mienten. Observo a algunos de los gra","date":"01-09-2021","permalink":"/posts/verdad-y-mentira/","title":"Escribir la verdad y la mentira"},{"content":"Quizá el principal problema que tengo con la escritura es el hecho de que hace falta fe, de que muchos días es necesario encontrar restos de ella por los rincones y la fe y yo hace tiempo que no hablamos.\nFe en que no sabes qué quieres decir exactamente o cómo, pero encontrarás la manera. Fe en que serás capaz de enderezar los primeros renglones en los sucesivos repasos, así que, por favor, a ver si se calla la voz que juzga ya desde el primer minuto.\nTambién hay que tener fe en que sentarse cada mañana tiene un sentido. A veces es claro, porque lo vives en el momento, y a veces lo echas de menos, porque la vida ya se sabe cómo es, de modo que has de tener fe en que escribir merece la pena, aunque no lo veas hoy.\nFe en que si no estás escribiendo ahora, por el motivo que sea, también está bien, no es el fin del mundo. Volverán las cosas que decir y por el camino encontrarás alguna oración como la de Hemingway mirando los tejados de París y diciéndose: «No pasa nada, has escrito antes y escribirás de nuevo».\nTambién es necesaria la fe hasta la irracionalidad si quieres que alguien más lea lo que has hecho. Fe cuando envías manuscritos por correo a editoriales que no contestan, a los","date":"18-08-2021","permalink":"/posts/el-problema-de-la-fe/","title":"El problema de la fe"},{"content":"Vivo entre 62 y 73 normalmente. 89 en cuanto me habla alguien, 100 con una notificación de WhatsApp, 150 cuando entro a Twitter y 3.300 cuando suena el teléfono.\nEse es mi número habitual de pulsaciones, dice el reloj que llevo en mi muñeca izquierda.\nSe me ha ocurrido medirlas también cuando escribo: 55, 51, 53\u0026hellip; 44 es mi récord. No es una broma. Al parecer, escribir es mi meditación, el último refugio, ver el mundo arder por la ventana a cincuenta pulsaciones por minuto.\nMe recuerdo un crío nervioso que se calmaba jugando solo en el suelo, hasta que le decían que tenía que salir a la calle, que no era bueno hablar siempre con los fantasmas de los rincones y nada más.\nNunca he entendido muy bien qué lleva a alguien a molestar a otro alguien que está tranquilo en su rincón, para ir a decirle lo que debe hacer.\nComo jugar en el suelo ya no lo hago (tampoco sé por qué), supongo que soy afortunado de tener lugares a los que nadie puede llegar, otro motivo para escribir por el mero hecho de escribir, porque tratar de publicar también sube las pulsaciones.\nMe fascinan algunos requisitos que se piden. Ya no hablo de esas peticiones como los M\u0026amp;M\u0026rsquo;s marrones de Van Halen (fo","date":"11-08-2021","permalink":"/posts/defensa-bartleby/","title":"La defensa Bartleby"},{"content":"No suelo hablar de lo que escribo, porque trae mala suerte según Hemingway y porque demasiados escritores hablan de lo que van a hacer en vez de hacerlo, al fin y al cabo, es una de nuestras formas favoritas de procrastinar. Sin embargo, voy a hacer una excepción arriesgándome a llamar al mal fario.\nHace unos meses, comencé un «Reto Bradbury» con el fenomenal escritor Santiago Eximeno. Para quien no lo sepa, este reto deriva de una famosa frase de Ray, la de que si escribes un cuento cada semana durante un año, es imposible escribir 52 malos relatos consecutivos.\nEstamos en la trigésimo quinta semana.\nEn mi caso, 36 relatos ya (una semana escribí dos) y cerca de 50.000 palabras en total. No hemos fallado todavía y, ahora que más gente lo sabe, ya no puedo fallar tampoco en este último tercio. Cada domingo subimos los relatos a una carpeta compartida, a pesar de la enorme vergüenza que me da que otra persona vea borradores a los que aún les falta barbecho, cariño y otra capa de pintura.\nY estas son algunas de las cosas que la experiencia me está enseñando.\nLas ideas no son lo más duro Desde que era crío, mi manera de escribir ha sido lanzarme por el acantilado y ver si aprendo a vol","date":"04-08-2021","permalink":"/posts/reto-bradbury/","title":"Lo que he aprendido escribiendo un relato cada semana"},{"content":"Yo también tengo un cajón lleno de hijos a medio, proyectos a ninguna parte. Uno de ellos es Escribir mal, el gemelo malvado de Escribir bien y Escribir mejor, el que vive en el sótano, el deforme del que nos avergonzamos. «No, yo no le conozco de nada», respondemos si nos preguntan.\nPero está ahí, lo oímos en las noches de insomnio.\nUna parte y consecuencia de escribir «mal» también son esos proyectos sin terminar que gimen como fantasmas con una cuenta pendiente.\nEl libro de Escribir mal está encerrado en ese limbo y no creo que escape, pero nunca se sabe. Mientras tanto, he aquí, como curiosidad, el borrador del comienzo de lo que iba a ser ese (proyecto de) libro.\nEscribir mal Repito a menudo que no hay verdades absolutas en la escritura, que no se puede enseñar porque cada experiencia y persona es distinta. Que, en un arte dedicado a la ficción, es natural que no haya nada que sea completamente cierto.\nPero no es verdad, hay algo tan cierto como la mañana. Que si quieres escribir bien, primero has de escribir mal y no hay atajo para ese sendero. La Ítaca que amamos está rodeada por el mar de escribir mal y es imposible no tener que atravesarlo para llegar.\nPor eso, más vale qu","date":"28-07-2021","permalink":"/posts/escribir-mal/","title":"Escribir mal es lo único inevitable"},{"content":"Supongo que todo se reduce a que odio el ruido. A que hay gente que echa de menos una casa sin él, los críos corriendo, los padres hablando de una habitación a otra, la música de fondo y algo que se rompe en pedazos y no pasa nada, nos reímos y qué envidia. Yo no puedo escribir con música mucho tiempo, a veces la pongo, no debe tener letra y, a los pocos minutos, el mejor momento es ese en el que la apago y se hace el silencio.\nQue yo también busco el ruido de otros a veces, pero el problema es que el ruido nos está buscando a nosotros todo el rato. Quieras o no, se cuela por todas partes, especialmente por esa ventana de seis pulgadas que es el móvil. Y también adquiere más formas que nunca, porque no se puede vender en el silencio y el valor de algo se reduce a eso.\nYo necesito silencio para pensar, leer y escribir, que no es más que otra forma de pensar.\nTambién hay más maneras que nunca de hacer ruido, porque todos tenemos un altavoz y estamos programados para atender a los que gritan las barbaridades más grandes, las noticias más macabras, reales o inventadas, que la ficción ha ganado por fin una batalla y ha tenido que ser esa. A los sensatos no se les oye por encima del grit","date":"21-07-2021","permalink":"/posts/ruido/","title":"El ruido"},{"content":"Siempre he dicho que el bloqueo del escritor «no existe», pero es importante matizar detalles y definiciones.\nObviamente, existe la desagradable experiencia de estar completamente paralizado, que lo que quieres decir no encuentre el camino hasta los dedos o que ni siquiera surja la chispa inicial en la mente.\nPero eso no es ningún bloqueo ajeno a la escritura, eso es escribir.\nBloquearse no es un error ni un fallo de funcionamiento, el error es creer que la escritura es un fenómeno en el que las palabras surgen como un torrente y además son buenas. El mito es ese, que la escritura es un acto gozoso en el que te deslizas cuesta abajo montado en la inspiración. Ese falso relato ha sido potenciado por las historias y, por qué no decirlo, por los propios escritores, que tendemos a la hagiografía y a no contar demasiado sobre la lucha y el esfuerzo que hay detrás, no vayan a pensar que no somos genios, ni escritores de verdad a los que les sale la maestría sin esfuerzo.\nYo he corregido mil veces cien cosas sólo para que acaben en la basura de todos modos.\nComo suele pasar con todo, lo que vemos no es real, el producto final no se parece en nada al inicial y el bloqueo del escritor es ta","date":"14-07-2021","permalink":"/posts/bloqueo-del-escritor/","title":"El bloqueo del escritor"},{"content":"¿De qué está hecha la buena escritura? Demasiada pregunta para responderla tan temprano. Supongo que son muchas cosas, que si preguntas a tres escritores salen cuatro respuestas y derivará en una discusión estéril, en la que todos terminarán promocionando su libro.\nHe aquí lo que creo que pone de acuerdo a la mayoría: emoción verdadera, esa suele estar detrás de las palabras perfectas.\nSuficiente honestidad y sentimiento pueden invocar las frases adecuadas, incluso cuando no dominas la técnica.\nQue uno puede aprender todos los trucos y figuras literarias, puede ser diestro en el uso, que sin una emoción que encienda el fuego bajo esas palabras, nacen muertas y vacías, una falla de las de aquí, bonita por fuera y hueca por dentro.\nCreo que la emoción honesta tiene suficiente poder y traigo, cómo no, una carta para demostrarlo.\nEn 1998, se descubrió una antigua tumba en Ciudad Andong, en Corea del Sur. Los arqueólogos se sorprendieron al encontrar el féretro de un hombre del siglo XVI llamado Eung-Tae Lee, miembro de un antiguo clan.\nLa tumba contenía dos cosas inesperadas: una carta de su mujer en el pecho (de la que no se conoce su nombre y que estaba embarazada cuando su marido mu","date":"07-07-2021","permalink":"/posts/detras-de-las-palabras/","title":"Qué hay detrás de la buena escritura"},{"content":"Cuando dudo sobre algo, suelo buscar la respuesta en los libros de historia, porque las personas no cambiamos mucho. Quien haya leído sobre la mal llamada gripe española habrá experimentado un déjà vu. Desde la locura negacionista, hasta cómo ha evolucionado la epidemia o el rechazo a las mascarillas de algunos. Repetimos errores y aciertos habiendo aprendido poco.\nCambian los grados de los sucesos, las duraciones o gravedades, gracias a la tecnología o las condiciones, pero la esencia, lo que corresponde a las personas, se mantiene prácticamente intacta.\nLo mismo ocurre con el arte, o eso me parece estos días, en los que estoy leyendo sobre esa «época dorada» que era el Renacimiento. Las cosas han cambiado poco cuando las miras bien.\nPara empezar, la habilidad de autopromoción y politiqueo en el artista era un activo tan importante antes como ahora, al menos, si querías llegar arriba (no sé si lejos, pero arriba).\nPara ganar la comisión de la cúpula de la catedral de Florencia, Brunelleschi comenzó toda una campaña basada en extender que era el adecuado y luego marcharse a Roma, porque pensaba que lo de fuera y lo exótico atraía más.\nFuncionó, los florentinos le pidieron que volvi","date":"30-06-2021","permalink":"/posts/el-arte-no-cambia/","title":"Lo que rodea al arte cambia poco"},{"content":"Trato de recordar la última semana, me viene a la cabeza un artículo que leí sobre Martial Boudin. Fue un anarquista francés que, en 1894, trató de volar por los aires el Royal Observatory de Londres, custodio del recién nacido «tiempo estándar», conocido como la hora de Greenwich.\nNo se sabe muy bien qué pretendía, causar terror, una masacre o quizá matar al tiempo y la tiranía que comenzaba a imponer. Esto último puedo entenderlo, yo también he querido hacerlo.\nTambién recuerdo leer que no fue el único ataque contra los relojes en aquella época, como si matar al mensajero solucionara algo. Bristol fue la última ciudad rebelde que mantuvo que, como siempre, el mediodía era cuando el sol estaba justo en lo alto, qué importaba lo que dijera un reloj en Londres.\nTrato de seguir recordando la última semana, la película del miércoles pasado en el cine (Un lugar tranquilo 2, una historia que no está mal ni bien, noventa y siete minutos de trámite).\nRecuerdo mucho mejor la historia de Hana Schank en The Atlantic.\nSchank descubrió el secreto de una mente siempre en calma, otro viejo anhelo como el de matar al tiempo. El secreto es terrible, una lesión cerebral producida por un accidente d","date":"23-06-2021","permalink":"/posts/la-ultima-semana/","title":"La última semana"},{"content":"Muchas veces, alguien cuenta algo mucho mejor de lo que lo harías tú, así que no merece la pena darle otra vuelta. Eso es lo que ocurre hoy.\nDerek Sivers escribió (hace 11 años) un texto breve que creo que es muy interesante: Obvious to you. Amazing to others.\nTrata sobre algo que afecta a todo creador y, en lugar de repetir lo mismo que él, he preferido traducirlo con permiso y que siga siendo Sivers quien hable de ello.\nAsí que he aquí un mensaje importante y le cedo la palabra a Derek.\nObvio para ti. Maravilloso para otros.\nTodo creador conoce esta sensación:\nExperimentas el trabajo innovador de otra persona y es hermoso, brillante, impresiona. Te quedas atónito. Sus ideas son inesperadas y sorprendentes pero, a la vez, perfectas.\nPiensas: A mí nunca se me habría ocurrido eso. ¿Cómo lo hace? Es una genialidad.\nY después, piensas: Mis ideas son tan obvias, nunca seré tan ingenioso.\nTengo esta sensación a menudo. Libros increíbles, música, películas o incluso conversaciones geniales. Me asombra que un creador piense así, me siento humilde.\nPero sigo haciendo mi trabajo y cuento mis pequeñas historias. Comparto mi punto de vista, nada espectacular, sólo mis pensamientos ordinarios.","date":"16-06-2021","permalink":"/posts/lo-obvio-y-maravilloso/","title":"Lo obvio y lo maravilloso"},{"content":"Hoy, retazos sin principio, nudo ni desenlace.\nRecuerdo bien lo que me dijo la primera editora que me rechazó una novela, que me sosegara. Que estuviera tranquilo y escribiera también así. Corría demasiado para llegar a un final y no daba tiempo a que quien me leyera se implicara con lo que escribía y las personas que protagonizaban la narración. Cuando llegaba el clímax, este no importaba, porque las personas tampoco.\nTambién por eso, el final era abrupto.\nNo pasaba nada, dijo que era muy joven, demasiado como para escribir bien las cosas importantes (eso no lo dijo ella, lo pienso yo).\nSe despidió diciendo que, cuando tuviera otra novela, se la enviara.\nTuve otra novela, era igual de mala, quizá peor. Nunca se la envié, tampoco recuerdo ya el nombre de esa editora. Hace más de veinte años de todo aquello, como hace más de veinte años de todo.\nEso sí, la vergüenza que pasé leyendo aquella carta sigue intacta y no he encontrado aún ese sosiego, para que digan que el tiempo lo cambia todo.\nEn la escritura sólo puedo fingirlo a veces tras demasiados repasos. En la vida me han dicho que soy una de las personas más calmadas que han conocido, pero quien me ha aguantado sabe que la ansie","date":"09-06-2021","permalink":"/posts/hilvanes/","title":"El sosiego y los hilvanes"},{"content":"Mi madre y otros bienintencionados siempre me dijeron que me dejara de historias, literal y figurado, que me dedicara a algo útil en lugar de vivir del cuento, literal y figurado.\nPero si algo he aprendido es que pocas cosas importan más que esos cuentos. Que los que mueven los hilos entienden que no hay nada más poderoso que una historia.\nLa guerra siempre se ha hecho con narrativas y la guerra nunca termina, se puede ver cada día. En los telediarios, los periódicos y las redes se pelea constantemente por imponer una historia sobre otra.\nSi quieres que alguien se cargue a un semejante, no le digas simplemente que es malvado y se lo ordenes, eso no funciona. Cuéntale una historia de cómo ese otro le está quitando todo, cuéntale otra de cómo tiene la culpa de su situación y cuéntale que hará cosas horribles a las personas que quieres. Tendrás que ir poco a poco, pero de historia en historia puedes hacer que camine hasta las atrocidades que nunca pensó que cometería, y luego todos nos preguntaremos cómo hemos llegado hasta aquí.\nOtra vez.\nLa verdad es opcional, un asunto incómodo, mejor dejarla en paz, porque la verdad pocas veces hace una buena historia.\nNo he sido nunca un nostálgi","date":"02-06-2021","permalink":"/posts/nostalgia/","title":"Cualquier tiempo pasado nunca fue mejor"},{"content":"Aún me fascina cuando alguien contacta conmigo por si puedo ayudarle a escribir mejor. No soy ejemplo de escritura y, mucho menos, de publicación, que es de lo que realmente hablan muchos mensajes, aunque no lo digan.\nPero he aprendido una cosa estos años, la mayoría de esas personas, igual que yo, no necesitan más cosas, sino menos.\nTenemos la tendencia a solucionar nuestros problemas con más: otra cosa que comprar, otro secreto que nos venden, otra técnica, otro truco que, esta vez sí, va a llevar nuestra escritura al siguiente nivel.\nSomos acumuladores por naturaleza.\nPero si cargas una mochila llena de piedras en la espalda, es complicado que vayas a correr más poniendo otra cosa en ella.\nY que, cuando se trata de escritura, cualquiera puede enrollarse, pero los maestros ponen las palabras justas y ni una más.\nPor eso, en muchas ocasiones, uno puede mejorar en la escritura «haciendo menos», en lugar de «haciendo más».\nPersonalmente, lo que mejor me ha funcionado (y sé que esta experiencia no es trasladable a todos, pero sí es posible que a unos cuantos) es analizar honestamente mis principales defectos y quitarlos.\nLa escritura se aligerará y llegará más lejos.\nEntre muchas otr","date":"26-05-2021","permalink":"/posts/las-piedras-de-la-mochila/","title":"Las piedras de la mochila"},{"content":"Estos días atrás he leído una excelente novela que, al parecer, participa en el premio literario de Amazon de este año (para los más curiosos, se trata de Las semillas del rencor, de Esther Magar y, aunque casi nunca recomiende nada, la recomiendo y mucho).\nLa cuestión es que, al terminar el libro, crucé unas palabras en Twitter con su autora, preguntando si ese concurso de Amazon seguía siendo uno de popularidad, como me suena que era.\nAl parecer no es así, o no lo es tanto, dado que el ganador del año pasado no fue ni el más conocido, ni el más vendido, ni el más pesado con el yo he venido a hablar de mi libro. Hay un jurado y se valora algo tan etéreo como la «calidad», o algo así.\nCasi al mismo tiempo, leí un artículo que mostraba que, en 2009, un 84% de británicos creía que el trabajo duro era esencial o muy importante a la hora de destacar, mientras que, en 2016, casi un 70% de norteamericanos pensaba que a las personas se las recompensaba por su inteligencia y habilidades.\nLa creencia en la meritocracia, algo extendido en todos los países.\nSucede que he empezado otra novela, que también participa en ese concurso y también me está gustando. ¿Cuál merece ganar? ¿De qué va a de","date":"19-05-2021","permalink":"/posts/el-cuento-de-la-meritocracia/","title":"El cuento de la meritocracia"},{"content":"Todas las modas son terribles, basta que pase el tiempo y echemos la vista atrás para avergonzarnos de las fotos viejas. Una de las modas actuales es tratar de convertir todo en un negocio, de sacarle una rentabilidad.\nNada parece lo bastante bueno si no se trata de monetizar de alguna manera, de hacerlo profesional, que «sirva para algo» y, con suerte, cobres un poco por ello, como si esa fuera la única forma de recompensa válida.\nNo paran de repetirte que puedes emprender en tus ratos libres y cualquier habilidad que muestres enseguida recibe la frase bienintencionada: «Esto está muy bien, deberías dedicarte a ello».\nLas buenas intenciones son las peores, pero es que a lo mejor no es necesario que todo tenga que ser útil, rentable o tener una dedicación profesional.\nNo hace falta que todo esté tocado por una parte mercantil para ser valioso.\nPuede que quieras hacer algo por el mero hecho de hacer algo, porque te divierte, te llena o supone un refugio de una vida que bastante insiste ya en que ganes más, llegues más lejos y seas un «miembro productivo».\nEsta tendencia viene de otra más general y triste por la cual la valía de una persona sólo depende de su «productividad». O en re","date":"12-05-2021","permalink":"/posts/convertir-todo-en-negocio/","title":"Convertirlo todo en un negocio"},{"content":"Nunca estuve muy seguro de cuál era el objetivo de esta web cuando la creé hace más de diecisiete años. Que lo que quería contar saliera a jugar, que lo que me interesaba tuviera un sitio porque lo merecía, no sé.\nFuera lo que fuera, esta web también ha sido siempre un refugio para las cartas. Su verdadera llama la mantienen viva unos pocos valientes y yo no estoy entre ellos, pero al menos pago tributo, porque esa escritura tiene lo fundamental para que sea buena. Es honesta, suele tratar lo importante para el que escribe y nunca espera ser leída, excepto por el destinatario.\nNo tiene que someterse a reglas, no espera agradar a muchos, no hay dinero que ganar, ni ansia de fama por ningún lado. Es la expresión más pura de esa pequeña magia que tiene escribir.\nY ya hacía mucho tiempo que no clavaba una chincheta en la pared con otra carta que creo que merece ser leída por todos, aunque no lo pretendiera.\nRichard Feynman fue uno de los físicos más importantes de la era moderna. Un genio y un personaje colorido y carismático.\nDurante su doctorado, Feynman se casó con Arline Greenbaum. Ella estaba muy enferma de la tuberculosis que la mataría poco después, en 1945.\nEn 1946, Richard Fey","date":"05-05-2021","permalink":"/posts/la-carta-de-feynman/","title":"La carta de Feynman"},{"content":"Esta es la tercera salida en falso hoy, he borrado las otras dos, mas de mil palabras. Quizá borre esta también, ya veremos.\nSi esto fuera una carrera, ya estaría descalificado, pero es escritura, esta es su naturaleza y no cambiará, ya lo avisaba la fábula del escorpión y la rana. Comienzos que patinan, que lo que acabe siendo un escrito no se parezca en nada a la idea original, capas de repaso que lo cambian todo.\nEn escritura se enseña el producto terminado y solamente eso, tras mucho trabajo y reposo y trabajo de nuevo y un montón de miedo a que otros lo lean por fin tras meses (más bien años) de trabajo.\nLas pocas veces que he roto esa regla y he mostrado cosas a medias, me he arrepentido. Por eso tengo un montón de hijos escondidos en el sótano que no encuentran el final y nunca verán la luz.\nMás de una vez me han dicho: «Enséñamelo aunque no esté terminado, seguro que está bien».\nNo, no lo está, incluso esos que lo pidieron lo reconocieron al leerlo.\nEn mi caso, la cabeza corre más que la mano. Y corre atolondrada, sin fijarse y respirando por la boca. Quiere decir muchas cosas, no deja de ser aquel crío ansioso, convertido en hombre ansioso, con demasiadas cosas que decir y","date":"28-04-2021","permalink":"/posts/salir-en-falso/","title":"Salir en falso y correr atrolondrado"},{"content":"Tener una pasión y amar algo es un deporte de riesgo. Que sea a una persona o un arte da igual, pero centrémonos un momento en lo segundo.\nSi hay algo que consumimos constantemente en la vida moderna es oxígeno, comida y propaganda. Esta viene en forma de engaño directo o envuelto en frases bienintencionadas en apariencia, pero cargadas de veneno.\nEn esa línea tenemos clásicos falaces como la «cultura del esfuerzo» o «la igualdad de oportunidades», también la de «seguir tu pasión».\nQuiero pensar que hay un infierno especial para los que acuñaron frases como la de: «Haz lo que amas y no trabajarás ningún día». Que ahora que la releo bien, a lo mejor no es uno de esos eslóganes para domesticar, sino la constatación de que dedicarse a lo que te apasiona hará que no encuentres trabajo ni retribución por ello.\nDedicarse profesionalmente a una pasión es una cuchilla de tres filos y todos miran en tu dirección.\nPara empezar, se ha demostrado que, en cuanto el dinero entra por la puerta, la pasión sale por la ventana y, probablemente, arruinarás eso que tanto amas al convertirlo en una obligación mercenaria.\nDoy fe de que es así.\nPero es que también se ha demostrado algo que, todos los que","date":"21-04-2021","permalink":"/posts/la-carta-de-feynman-2/","title":"El lado oscuro de la pasión"},{"content":"En 2020, Ray Bradbury habría cumplido un siglo y, en ese mismo año, comencé a celebrarlo de una manera particular, con un reto que lleva su nombre y ahora no viene al caso.\nPorque lo que sí viene es que Bradbury amaba a la escritura por encima de todas las cosas. Y pienso que es importante escuchar a un enamorado, puedes aprender mucho.\nPor eso, conviene recordar algunas de las cosas más interesantes que Bradbury dijo sobre el arte.\nLa cantidad lleva a la calidad Esta es la verdad que conocen todos los que consiguieron algo, que el genio no existe y todo el que espera el momento adecuado para escribir, o cree que va a conseguir algo poniéndose de vez en cuando, se va a llevar una desagradable sorpresa.\nSi escribes un cuento cada semana, tendrás 52 relatos al final del año. Te desafío a crear 52 malos cuentos. Es imposible.\nLo digo a menudo y lo repito hoy. La única manera de hacerte bueno es atravesar ese océano hecho de mala escritura.\nNo pienses demasiado Especialmente, en todas esas cosas que no tienen que ver con el texto que tienes delante, como el qué dirán, si es «bueno» o no, si lo querrá alguien más o lo querrás tú, que ya sería una victoria.\nEl intelecto es un gran peligr","date":"14-04-2021","permalink":"/posts/la-sombra-de-bradbury/","title":"La sombra de Bradbury"},{"content":"Una de las enseñanzas más importantes de la escritura es que una sola palabra puede marcar toda la diferencia. Y creo que uno de los principales efectos secundarios de dedicarte a escribir es la confusión irremediable entre dos verbos: ser y sentirse. Así, en la forma reflexiva.\nEsa confusión puede parecer una paradoja, porque se supone que esto va de aprender a dominar la palabra adecuada, pero nos ocurre.\nAsí, muchas mañanas, tras escribir eso que ha costado, que no fluye y no te convence, te sientes un impostor y es normal. Sano incluso, ya lo vimos. Pero entonces viene ese efecto secundario y de pronto, «sentirse un impostor» se convierte en «ser un impostor». O cuando llega esa crítica demoledora (no importa si con razón o sin ella) te sientes una mierda, porque aún te quedan rastros de humanidad, pero dos minutos después, el verbo equivocado se vuelve a colar por las rendijas como una errata en la historia y esta cuenta que «eres una mierda», en vez de, simplemente, sentirte así de manera pasajera y lógica.\nSentirte un fracaso no es ser un fracaso, ni sentirte un genio es ser un genio. Mira todos los idiotas en Internet que confunden lo último. Son dos verbos más alejados de ","date":"07-04-2021","permalink":"/posts/la-confusion-de-dos-verbos/","title":"La confusión de dos verbos"},{"content":"Henry Fonda, a sus 75 años, tras toda una carrera en el cine y el teatro, vomitaba cada noche antes de salir a escena. Sus premios Tony, Oscar, BAFTA, incluso Grammies, no importaban. Los nervios seguían ahí y saldrían como fuera antes de exponerse.\nLawrence Olivier, otro de los grandes, lidiaba de la misma manera antes de mostrar su arte a los demás.\nEl miedo es libre y amigo de todos. No pasa nada por vomitar (literal o figurado), porque el temor no se va a ir. Hay que aprender a vivir con él y sus mil caras. Lo puedes llamar vergüenza o síndrome del impostor, se viste de muchas cosas. No importa cuál sea, creer que un día te despertarás y se habrá marchado es inútil.\nSe irá con nosotros de la mano, pero no antes.\nHace más de seis años hablé por primera vez del síndrome del impostor, desde entonces, me he encontrado con un buen puñado de artículos por todas partes y la mayoría habla de cómo eliminarlo.\nEso es no entender nada.\nComo bien dijo alguien, preocuparse y entrar en pánico cuando creas algo de la nada es algo programado bien hondo en las personas.\nNo sólo es que el síndrome del impostor (o cualquier otra forma del miedo) no se va a ir, es que no debe hacerlo. Erradicarlo ","date":"31-03-2021","permalink":"/posts/el-miedo-a-salir-a-escena/","title":"El miedo a salir a escena"},{"content":"No soy nadie y cada mañana me pregunto por qué persevero, por qué insistir en este viaje a la frustración cuando amanece. La respuesta es que efectivamente no soy nadie y esto no puede ser de otra manera.\nLa semana pasada hablaba de excavar y escribir. Para quien no ha cavado algo, decir que es mucho más duro de lo que parece en las películas, que cogen la pala, cortan el plano y de pronto ya tienen la tumba hecha y están tan frescos. Sin ampollas en las manos ni el resuello perdido.\nPero es que las cosas buenas viven ahí, justo detrás de esa frustración.\nHace unas semanas estaba escuchando a un neurobiólogo que hablaba de que el aprendizaje y la mejora se encuentran en ese punto en el que parece que no puedes, pero perseveras un poco más a pesar de todo y no bajas los brazos. Caminas en la dirección contraria al resto, porque acudes voluntariamente a ese lugar cada día.\nY luego, con suerte, aprendes a relajarte en esa incomodidad porque ahí es donde encuentras lo bueno, así que a veces pescas algo y vuelves a casa con la cesta llena, y otras veces no.\nLa recompensa aleatoria es la perdición de los seres humanos, con algo tan simple nos domina un algoritmo para que sigamos haciendo","date":"24-03-2021","permalink":"/posts/miyazaki/","title":"La frustración de Miyazaki"},{"content":"De vez en cuando, alguien me sigue preguntando que cómo es posible que escriba aquí cada semana desde hace yo qué sé los años, que de dónde saco los temas y de dónde la motivación.\nLa motivación da igual, no tiene nada que ver aquí ni resulta importante.\nLos temas, por otro lado, vienen de lo que leo, lo que veo, lo que vivo y lo que me interesa. Al final, lo que sale es producto necesario de lo que entra, tamizado por las cuantas décadas que ya he vivido.\nEso y que no estoy sujeto a ninguna temática en concreto, esta es mi casa, reflejo de mi verdadera casa dentro de mí, donde el problema no es el espacio, porque caben todavía muchas cosas, el problema es el tiempo, porque no me dará para refugiar bajo mi techo a todas las que quiero.\nEn mi opinión, la mayoría de los que empieza una web y escribe en ella lo hace por un motivo equivocado que, inevitablemente, le lleva a un callejón sin salida. Lo hace por algo ajeno a la necesidad de expresarse y compartir lo que lleva dentro, a veces con nadie, a veces con los cuatro que están tocados de la misma ala y lo entienden. Pero es que el problema se basa en que no quieren a cuatro, sino a cuatro mil, que no lo hacen por la necesidad de e","date":"17-03-2021","permalink":"/posts/escribir-y-excavar/","title":"Escribir y excavar"},{"content":"Emily Carr (1871–1945) fue una pintora canadiense que hoy es considerada un icono. En su tiempo rompió moldes de todo tipo y techos de cristal cuando aún no se llamaban así. Su nombre trascendió esta tierra, literalmente, porque un cráter del planeta Venus se llama como ella.\nPero eso, como siempre, suele llegar tarde.\nLa realidad es que Carr, en su tiempo, y como le pasa a la mayoría de artistas que se convierten en legendarios, tuvo una recepción, digamos, mixta. Es cierto que fue una de las muy pocas mujeres con suficiente reconocimiento como para exponer junto a Matisse o Picasso, pero suelen ser destellos fugaces y la realidad, por mucho que se reescriba la historia, es que todo eso no le daba para vivir.\nCarr tuvo la fortuna de que su familia tenía un lote de buena tierra y, cuando su padre murió, ella y sus hermanas lo heredaron. El plan de Carr fue construir una preciosa casa en la que pintar y que podría mantener gracias a alquilar dos suites de la casa a inquilinos distinguidos.\nPero estalló la guerra durante su proyecto y, con ella, vino la depresión económica. Esa clase de inquilinos a los que aspiraba se volvieron muy escasos y se vio obligada a dividir su propia parte","date":"10-03-2021","permalink":"/posts/emily-carr/","title":"La vida cotidiana y la de Emily Carr"},{"content":"Stephen Sondheim es compositor y letrista, una de las figuras más importantes del teatro musical del siglo XX, cumplirá noventa y un años en diecinueve días. Un Premio de la Academia, ocho premios Tony, otro Tony Especial, ocho premios Grammy, un Pulitzer, la lista es interminable para el creador de las canciones de West Side Story o Sweeney Todd.\nNada mal para un chico institucionalizado, de madre abusiva y abandonado por su padre. Nada mal para el arte, capaz de convertir todo ese sufrimiento en algo mejor gracias a su alquimia.\nEs obvio que lo que tenga que decir Sondheim es mucho mejor que lo que pueda decir yo, así que:\nExisten sólo tres principios necesarios para un escritor lírico, todos ellos obviedades familiares. No me resultaron aparentes de inmediato cuando empecé a escribir, pero empezaron a hacerse claros ante mí a través de la enseñanza de Oscar Hammerstein, el pequeño gran libro Los elementos del estilo de Strunk y White y mis propios sesenta y un años de practicar el oficio. No siempre he sido lo bastante hábil o diligente para seguirlos tan fielmente como me hubiera gustado, pero son la base de todo lo que he escrito. Sin un orden particular y para ser grabados en","date":"03-03-2021","permalink":"/posts/el-contenido-y-la-forma/","title":"El contenido dicta la forma"},{"content":"Hace mucho tiempo, como siempre hace ya de todo, hablaba de la relación indisoluble entre la escritura y la soledad. Que la una sin la otra no pueden ser y que probablemente se alimenten y se cuiden. No es una buena noticia, tampoco tengo clara la dirección de la causalidad, si los que somos solitarios nos vemos atraídos irremediablemente por la escritura o que dedicarse a la escritura nos va sumiendo en la soledad precisa para crear.\nSin embargo, esta relación encierra una paradoja y una confesión.\nEscribir es algo que se hace solo pero, a la vez, nunca es así. Esa es la paradoja. Estás con tus personajes o tu discurso, viviendo en otro mundo con las cosas que te importan. A veces odias el proceso y en los días buenos te salva, te protege del dolor (doy fe) y de eso llamado vida cotidiana.\nLa confesión es que, desde luego, no estoy en la escritura por anhelo de éxito o modo de vida. Que repito mucho que soy un solitario y es verdad, pero no quiero estar solo. Por eso quiero creer que, mientras tenga a la escritura, no lo estaré del todo. Escribo cada día porque, aunque publicar o concursar sea algo borroso, no quiero perder la práctica que lleva al estado de flujo, que a su vez ll","date":"24-02-2021","permalink":"/posts/la-paradoja-de-la-soledad/","title":"La paradoja de la soledad"},{"content":"Sé que como mínimo, a una persona que a veces lee esto no le va a gustar lo que voy a decir, pero nunca conecté demasiado con las obras de Kafka. Me gustaron y son mejores que lo que suele caer en mis manos, pero no terminaron de encender una pequeña hoguera.\nSin embargo, Kafka, como persona y escritor, sí ejerce una extraña fascinación en mí. Desde las cosas que dijo, hasta el deseo no respetado de que quemaran sus escritos cuando muriera.\nEn cuanto a lo primero, me crucé el otro día con esta cita:\nCada vez me refugio más en los rincones y los márgenes, me cansa más todo, me hago viejo. El tiempo es corto, mis fuerzas son limitadas, la oficina es un horror, el apartamento es ruidoso, y si una vida agradable y sencilla no es posible, entonces uno debe intentar escabullirse con maniobras sutiles.\nHay quien es capaz de definir las cosas mejor de lo que tú podrás, esa es la marca del maestro.\nEspecialmente al principio, cuando eres joven y no sabes nada, crees que la vida es tu campo de juegos. Al menos yo fui afortunado como para creer en esa ilusión y vivirla lo que pude, hay quien no tiene tanta suerte. Luego viene la vida a dejarte claro quién es aquí el juguete de los dos, y la v","date":"17-02-2021","permalink":"/posts/los-margenes/","title":"Los márgenes y los rincones"},{"content":"De un tiempo a esta parte, no paro de ver listas de libros que la gente lee a toda velocidad y artículos de todo tipo sobre cómo leer más de un libro a la semana, aumentar la rapidez de lectura, comprender mejor o tomar mejores notas.\nEn un sentido más cercano a esta web, también me he tropezado con no pocos artículos sobre cómo leer analizando lo que el escritor ha hecho, en una especie de intento de aprender a «escribir mejor» de esta manera.\nSobre esto último, ya he comentado alguna vez que no creo en leer diseccionando. Que no aporta nada especial, proyección de cosas que seguramente no estén ahí.\nSiempre recuerdo clases de literatura en las que el profesor nos preguntaba qué trataba de decir el autor con tal o cual pasaje, metáfora o imagen. Y siempre había una explicación sesuda y freudiana sobre ello, que a mí me costaba ver y nunca acertaba.\nTambién recuerdo que una vez le preguntaron a Hemingway sobre qué quiso decir en cierto párrafo con lo de que el cielo era azul, qué simbología oculta había detrás y qué mensaje entre las líneas.\n«Quise decir que el cielo era azul».\nCreo que la frase resume todo esto. Que está muy bien que se vean cosas, porque he ahí la magia de la esc","date":"10-02-2021","permalink":"/posts/elogio-de-la-lentitud/","title":"Elogio de la lentitud"},{"content":"Al Pacino, en la película Pactar con el diablo, le dice a Keanu Reeves que el pecado favorito del demonio es la vanidad. «Todo es vanidad», ya lo dice la Biblia, aunque no sé en qué libro exactamente porque hace demasiado tiempo. Pero tiene razón al menos en eso, no hay más que mirar alrededor.\nEste escrito también es un ejercicio de vanidad, supongo que todos empezamos por ella y decimos que en realidad es porque no podemos evitar ese impulso de contar historias. Que lo necesitamos.\nCon el tiempo descubrimos que la mayoría de las historias se quedan en el cajón y eso está bien, porque la vanidad se aburre pronto, se va o toma la forma de cien fotos en Instagram, de modo que sólo quedan las razones correctas para escribir. No te sale mejor necesariamente, pero al menos es más auténtico porque sabes que no las va a leer nadie y a veces escribes como si fuera así, la forma correcta de hacerlo.\nAhora empiezas a ser sincero, te expresas por necesidad y no por aprobación.\nPero la vanidad no se va nunca del todo y siempre es el punto débil del escritor. Lo saben las editoriales que tratan de hacer caja y acarician esa vanidad diciendo que «por un poco dinero» (una pequeña fortuna en real","date":"03-02-2021","permalink":"/posts/la-victoria-del-diablo/","title":"La victoria del diablo"},{"content":"Siempre hablo de expectativas, de que es importante que vuelen, pero no demasiado alto porque mira lo que ocurrió con Ícaro. También porque los que fantasean mucho hacen poco. Eso me lo decía un viejo profesor hace mucho y resulta que tenía razón, que se ha demostrado que es así.\nLas expectativas respecto a la escritura, lo que cuesta hacerlo bien, lo que cuesta conseguir que te publiquen o lo que cuesta «triunfar» (así, con todas las comillas del mundo) están siempre muy distorsionadas.\nY da igual las veces que nos repitamos que lo están y que es improbable que seamos uno de los elegidos que vive de ello. Es imposible no soñar demasiado alto porque, al fin y al cabo, escribes.\nPor eso, en vez de contar una historia, hoy voy a dejar que la cuenten. Va a ser Rodolfo Martínez, un excelente escritor. Quizá algunos lo conozcan.\nHace unos días, escribió un hilo en Twitter que debería ser lectura obligada.\nEn serio, leed el hilo, retuiteadlo si os gusta, si os veis en él o si no. Creo que es un mensaje importante y, para los que no tengan Twitter (hacéis bien), he aquí lo que dice Rodolfo en ese hilo.\nVeo estos días en el TL de algunos de mis contactos que escriben un cierto cansancio, u","date":"27-01-2021","permalink":"/posts/la-historia-de-un-buen-escritor/","title":"La historia de un buen escritor"},{"content":"Un día cualquiera está hecho de las seis de la mañana, lavarte la cara con agua helada, ignorar el declive en el espejo y ponerte a escribir. Ahora mismo son poco más de las ocho, tengo un café a mi derecha y el amanecer más a la derecha todavía, al otro lado de la ventana. Escribo al sol, de pie como Hemingway. La mañana ha estado hecha de tres relatos que no llegarán a ninguna parte (uno nuevo sin terminar, dos repasos que no consiguen convencerme de que no soy más que un diletante).\nY en cuanto acabe el borrador de este texto, hora de redactar por dinero.\nProbablemente, tras estas dos horas o así dedicadas a la ficción, hoy ya no volveré a tocar la escritura. Quizá, con un poco de suerte, a media tarde emplee algo más, dado que los bares están cerrados y las calles quietas, pero no siempre sucede.\nLuego lees a esos escritores que se ponen ocho horas como Ken Follet y piensas que algo no estás haciendo bien. Pero también escuchas a otros, como Steven Pressfield, y te das cuenta de que no estás tan solo en esas dos (tres) horas como mucho.\nPorque en realidad, el tiempo no importa y la escritura no es una cadena de montaje.\nNo puedes estar tanto tiempo encorvado y la calidad comien","date":"20-01-2021","permalink":"/posts/un-par-de-buenas-horas/","title":"Un par de buenas horas"},{"content":"Más de dos veces me han preguntado que dónde encuentro la inspiración para escribir cada semana religiosamente (a veces cada día durante meses sólo porque sí, como en las Navidades de hace un par de años).\nHace mucho ya dejé clara mi opinión de que, en la escritura, la inspiración no existe tal y como muchos la entienden, pero vamos a hacer como que sí y adoptar este término hoy por pura comodidad.\nMuchas madrugadas esa inspiración surge de la necesidad pura y dura. Me pongo una pistola en la cabeza y más vale que junte unas cuantas palabras antes de que amanezca, para cumplir con este compromiso semanal que espero poder romper algún día.\nEs saltar y aprender a volar antes de llegar al suelo. Y lo hago demasiado, especialmente al escribir, así que supongo que por eso me va como me va.\nEsta es una explicación poco extensible o práctica para transmitir cómo me inspiro, pero tampoco es cuestión de examinar el origen de las ideas y la escritura, porque daría para un ensayo extenso. Lo que sí me gustaría comentar hoy es algo importante (y en cierto modo práctico), que pueda servir de ayuda.\nEn buena parte, la inspiración para las buenas historias viene de la acción, porque nada mejor pa","date":"13-01-2021","permalink":"/posts/inspiracion/","title":"La inspiración para escribir"},{"content":"Comienza el año con objetivos renovados, esta vez sí.\n2020 ha sido lo que ha sido, pero en el 21 se abre una esperanza o queremos verla como sea. Quién sabe si tienen razón los que dicen que nos esperan otros felices 20, otra vez la eclosión del arte cuando esto pase, las fiestas de Gatsby, un charleston que bailar y vivir hasta las tantas como si se acabara, porque nos habrá parecido que así era.\nSaborear bien esos 20 por si la historia se repite del todo y después ya sabemos lo que viene también.\nQuizá otro año nos hemos puesto esa meta de acabar el libro que no hay manera, de publicar algo por fin, de ponernos en serio con la escritura, presentarnos a más concursos, levantarnos más temprano y muchas otras cosas, esta vez sí.\nPero es probable que, en vez de otro objetivo más que añadir, lo que necesitemos sea un respiro.\nEspecialmente porque, a veces, en esto de escribir nos obsesionamos y está bien, pero lo hacemos por las cosas equivocadas que no tienen que ver con ella. Nos obsesionamos con publicar, pero eso no basta y nos obsesionamos con vender, pero eso no basta y nos obsesionamos con ser famosos en la red, pero eso no basta y a Gómez Jurado le han dado un programa de tele","date":"06-01-2021","permalink":"/posts/darnos-un-respiro/","title":"Darnos un respiro"},{"content":"Le plagio a medias el título a Neil Gaiman, pero ya se sabe lo que se dice sobre el arte y el robo.\nY lo de hoy es inevitable llegados a este punto, un tópico, pero en un 2020 que agoniza sin que casi nadie le tenga pena, todo vale. Uno se sienta en las butacas del fondo, las luces se apagan y se enciende la pantalla, rememorando otro año que se marcha y que muchos nombrarán maldiciendo.\nRepasarlo es un ejercicio extraño, no podía ser de otra manera.\nEn cuanto a lo que se llevó, por desgracia a muchos y yo he sido afortunado hasta ahora, apenas se ha llevado por delante la publicación de un libro y poco más. Nada importante y ya veremos en 2021. A estas alturas, lo editorial me resulta ajeno, algo incómodo incluso, curiosamente, algo que se interpone en el acto de escribir y lo condiciona, pocas veces para bien.\nAsí que repetiré lo de hace más de un año, ya veremos. Si no sale, no pasa nada, hice las paces con eso hace mucho tiempo.\nEste año he aprendido un poco, sólo un poco, a recuperar el gozo, en ocasiones la diversión, en lo que hago. Recordar por qué te levantas antes que el sol, por qué te gustaba aporrear la infernal Olivetti cuando eras crío y todas las historias eran mala","date":"30-12-2020","permalink":"/posts/la-vista-desde-los-asientos-de-atras/","title":"La vista desde los asientos de atrás"},{"content":"Para desmayo de los que somos ansiosos, la escritura es, efectivamente, una maratón y no un sprint.\nSi algo has de hacer con ella, seguramente será tras bastante tiempo. Que es cierto que todos tenemos suerte alguna vez y esta puede venir pronto en el camino, pero suele tomárselo con tranquilidad y, en la abrumadora mayoría de las ocasiones, nuestra suerte esporádica será en otra cosa, pero no en la escritura.\nAsí que lo más probable es que todo el esfuerzo sea para nada o para muy poco, pero ese no es el tema hoy y ni siquiera lo anterior es importante.\nComo la escritura (y muchas otras cosas valiosas en la vida) es una carrera de fondo sin meta, la resistencia es probablemente la cualidad fundamental a cultivar por un autor.\nEn realidad, yo diría que es la mezcla entre obsesión malsana, resistencia y disposición a formar parte del juego con las reglas que tiene y no las que nos gustarían. Pero de la obsesión ya hablé y soy viejo como para recordar las reglas o que me importen ya. Así que hablemos de la resistencia necesaria, porque suele haber un importante malentendido.\nEn la escritura, al menos en mi experiencia, la resistencia no viene de una capacidad heroica para apretar los","date":"23-12-2020","permalink":"/posts/la-resistencia-y-la-escritura/","title":"La resistencia en la escritura"},{"content":"Hoy iba a darle un poco de rienda a mi fetiche de las cartas, precisamente con una de Hemingway. Y por una especie de casualidad, me encontré un breve debate en Twitter sobre la correspondencia de Galdós a Pardo Bazán.\nCuando una persona muere, ¿deben ser publicadas las cartas sin el permiso de quien las escribió, o incluso en contra de la voluntad expresa de no hacerlo?\nPorque en los cincuenta, Hemingway también dejó dicho que no se publicara correspondencia suya y aquí estamos, su hijo Patrick recopiló y ayudó a publicar esas cartas contra la expresa voluntad de su padre.\nY he de reconocer que he leído muchas de ellas y me han proporcionado, no sólo el placer de profundizar en cómo pensaba el escritor (escribir es pensar), sino la oportunidad de aprender un montón de cosas sobre la vida y la escritura. Las cartas haciendo lo mismo que los libros buenos.\nDel mismo modo, otros alegan que, de haberse cumplido voluntades así, no sabríamos nada de Kafka y otros. Que a cambio de promesas rotas, la vida de muchos (a lo mejor el mundo) fue mejor.\nPatrick Hemingway, obviando el claro motivo económico de hacer algo así, alegó esta razón para publicar la correspondencia de su padre:\nMi moti","date":"16-12-2020","permalink":"/posts/las-cartas-sin-permiso/","title":"Las cartas sin permiso"},{"content":"Jonathan Franzen es uno de esos escritores que te hacen sentir bien y horrible.\nBien porque coges de la biblioteca un tocho como Las correcciones y sientes, tras las primeras páginas, que has encontrado ese libro en el que vas a vivir las próximas semanas.\nTerrible porque es imposible escribir mejor y lo cierras cada vez con esa sensación de que mejor dedicarse a otra cosa, ya que de todos modos no vas a pisar esa tierra de gigantes en la que escriben Franzen, Lispector o Lahiri.\nComo siempre ocurre, cuando leo a un grande me intereso por lo que tiene que decir más allá de sus páginas, que no deja de ser lo mismo que en ellas, porque la buena literatura es la vida reflejada en un charco de dos o doscientas páginas (quinientas más bien, si eres Franzen).\nEn una entrevista en abril de este año, un periodista le comenta a Franzen que le gustó la charla que dio en Google en 2018, donde planteaba que la tecnología se imagina que puede resolver el problema de la muerte, pero que la literatura cree que no se puede solucionar.\nParte de la respuesta de Franzen me parece muy interesante, ya que habla del papel de dicha literatura:\nPuedes mitigar algunos problemas tecnológicamente o políticam","date":"09-12-2020","permalink":"/posts/la-solucion-a-la-muerte/","title":"La solución a la muerte"},{"content":"Hoy una rareza, algo con posible valor práctico, aunque no lo sé. Y vaya por delante que me refiero a la edición personal de un texto, a su corrección y mejora hasta que dice lo que quieres decir, no a su publicación por una editorial o similares.\nTodo comienza con un tuit bastante tonto el otro día:\nPero resulta que ese es el motivo por el que escribir es mi medio de comunicación favorito.\nMe permite repasar de nuevo la situación lo que haga falta, borrar lo que dije y poner lo que diría, ganar la discusión tiempo después en la ducha y presentar el argumento impecable. Realizar esa fantasía de volver al pasado, cambiar las cosas y ver si de esa manera arreglo algo.\nQue en realidad es que no, que todas las historias que van de eso enseñan que las segundas oportunidades lo empeoran todo, pero no importa.\nEscribir te permite realizar esa fantasía porque puedes editar y, de hecho, la buena escritura está hecha de edición constante y sin misericordia.\nPero como editar es escribir, editar es difícil.\nCada uno aprende sus trucos y manías, estas son algunas de las mías.\nNo preocuparse por el primer borrador El primer borrador siempre es mierda según el Tao de Hemingway, así que no soy qui","date":"02-12-2020","permalink":"/posts/como-editar-un-texto/","title":"Cómo editar un texto"},{"content":"Me gusta demasiado el silencio. Eso es un problema porque los callados son invisibles, el ruido ahí fuera es cada vez más fuerte y los tímidos mueren pronto en el Titanic.\nEn un juego donde ganar implica perder algo que te gusta tanto, o perder la esencia, la solución es no jugar.\nCosas que aprendes de películas viejas cuando eras crío.\nSin duda, esta es una época maravillosa para los que éramos el niño pesado de la biblioteca, porque ahora la mayor de todas está en la punta de los dedos y basta teclear lo que deseas saber, como quien le escribe la carta a los Reyes.\nPero cada vez hay más ruido y menos información valiosa, cada vez que buscas en Google, aparecen más y más páginas de listas que olvidas al instante, consejos exentos de alma o voz propia, cargados de supuesta optimización para buscadores. El equivalente de la comida rápida que va enterrando lo que merece la pena bajo una montaña de basura sin sabiduría alguna.\nYo formo parte del problema, porque sí, porque hay que comer. Porque llevo mucho trabajando como escritor mercenario y veo cómo el marketing de contenidos está arruinando la web y premiando el ruido, lo nada original. Se pone delante y tapa el sol a voces que me","date":"25-11-2020","permalink":"/posts/el-problema-de-que-te-guste-el-silencio/","title":"El problema de que te guste el silencio"},{"content":"Aunque la escritura y la soledad están tan unidas que es imposible que exista la una sin la otra, quiero creer que no soy el único en los momentos de duda. Que a veces, en vez de escribir, te quedas mirando la página lleno de preguntas. La más repetida, ¿para qué?\n¿Para qué tanto tiempo? ¿Para qué todas esas historias en el cajón? ¿Para qué los millones (sí, millones y no pocos, que ya soy viejo) de palabras? Pocos caminos resultan tan largos para no llevar a ningún lado, al menos en apariencia.\nLa respuesta es siempre la misma, que la escritura es el tesoro al final del arco iris, no tiene ningún fin ni lo encontrarás, porque es un fin en sí misma.\nEl acto de escribir es, o debe ser, suficiente. Sin otro premio y sin otro objetivo que sacar del fondo del pozo eso que quieres expresar.\nEsto que nos rodea no durará, está lleno de azar e injusticia y no hay manera de darle un sentido, pero al menos no me voy a ir sin decir lo que tengo que decir, aunque no sirva para nada.\nEl contexto que nos rodea nos empuja a encuadrar todo dentro de un utilitarismo y un afán de recompensa externa (dinero, fama y todo ese sexo que se nos debe) porque bienvenidos al capitalismo y a lo que me dijo si","date":"18-11-2020","permalink":"/posts/para-que-sirve-la-escritura/","title":"¿Sirve de algo todo esto?"},{"content":"Me sigue sorprendiendo, aunque ya no debería, cómo las cosas que me fascinan pasan desapercibidas para el resto, o simplemente las miran con extrañeza, sin la misma pasión que yo. Luego pasa lo mismo pero al revés, todos hablando de cosas que me parecen insípidas, leyendo libros que no tocaría con un palo, viendo programas que me causan vergüenza.\nLamentos de viejo y nada más.\nLa última sorpresa en este sentido, el hecho de que la historia de la semana pasada pasara sin pena ni gloria, cuando a mí me pareció una de las más importantes en esta web. No por mi narración, que sigo encontrando confusa y fracasada en lo que quiero transmitir, sino por el vídeo final de Ethan Hawke y su imprescindible discurso de nueve minutos sobre la creatividad. Debería ser obligatorio para cualquiera que quiera escribir una sola frase.\nPor supuesto, otros contenidos que hay aquí y no me parecen gran cosa encuentran ese eco, incluso alguno que otro se volvió viral y de verdad que no me lo explico.\nSupongo que he elegido la peor profesión, porque el problema es el control, mi ansia por obtenerlo sobre todo en todo momento. Mi ansia de que nada se salga de las líneas, de no soltar la brida del caballo. N","date":"11-11-2020","permalink":"/posts/la-necesidad-de-control/","title":"La maldita necesidad de control"},{"content":"No hay nada bueno en hacerse viejo, excepto un par de cosas. Una es que todo eso que te importaba tanto, por lo que sufrías no pocas veces, deja de hacerlo.\nLa otra es un efecto secundario de todo ese tiempo que ya no pierdes con la opinión de los demás o los cuentos de éxito que te vendieron.\nSin todo ese ruido, empiezas a ver el arte como lo que es, a trabajarlo como debes aunque siga sin salir bien y a preocuparte por lo que importa. Que no es el sí de ese comité de marketing editor o aquellas riquezas con las que soñabas, sino algo mucho más importante, el papel y el valor que tiene la creatividad, el arte, en tu vida y en la de los demás.\nComienzas a reconocer el verdadero sentido de la escritura, pero también de todas las otras maneras en las que podemos expresarnos, porque no he conocido a un buen escritor que no estuviera interesado en el resto de formas que adquiere la misma esencia que él trata de atrapar entre los renglones.\nTe centras en lo fundamental, que es expresar lo que tienes dentro y no quieres que se quede ahí cuando digan tu nombre por última vez. Y sientes eso que no puedo explicar cuando relees y crees que lo has hecho bien, que lo has intentado al menos de ","date":"04-11-2020","permalink":"/posts/el-tonto-de-allen-ginsberg/","title":"El tonto de Allen Ginsberg"},{"content":" Las puertas del Yann, ilustración de Patricio Bertacchini\nRecuerdo con cariño la vieja edición de Los mitos de Cthulhu de Alianza y la estufa de leña de mi abuela, con la panza al rojo vivo para que el invierno se quedara afuera. Recuerdo Días de ocio en el país del Yann de Lord Dunsany y el poder que tienen las buenas historias.\nRecuerdo el viajero por el río, la languidez y la nostalgia que transmitían aquellos párrafos, la enorme riqueza del mundo en las márgenes del Yann, que disparaba mi imaginación hacia todas partes al lado de aquel fuego.\nRecuerdo poco en general, pero eso sí.\nLas historias inspiran, mueven y transforman. Días de ocio me transmitió la sensación de poder tumbarme a mirar el cielo, bajo un sol benévolo y un río que descender sin esfuerzo. Pararte y dejarte llevar, que nadie te espere, que las obligaciones no encuentren el camino a un mundo de maravillas y sueños a izquierda y derecha. Descansar sin otro objetivo que observar a tu alrededor y disfrutar el viaje. Sin el peso de lo que fue o la ansiedad por lo que será.\nSigo buscando sin éxito lo que contaba aquella historia.\nAsí que he ahí esa sensación tan contraria a recostarse en las hamacas de la cubierta ","date":"28-10-2020","permalink":"/posts/dias-de-ocio/","title":"Días de ocio"},{"content":"Desde crío sentía una curiosidad afín por el estoicismo, aunque no lo entendía del todo bien. Uno de los grandes entre ellos, el cordobés Séneca, dijo:\nNadie le da su dinero al primero que pasa, pero muchos de nosotros hacemos eso con nuestras vidas. Somos de puño cerrado con nuestra propiedad y nuestro dinero, pero no le damos importancia a perder el tiempo, la única cosa en la que todos deberíamos ser los tacaños más grandes.\nHasta él se maravillaba de que, incluso los más inteligentes, son un fracaso a la hora de proteger su tiempo.\nUn escritor sufre tantos rechazos, tantas veces nos dicen que no, que hiere de muerte a la autoestima. De la misma manera, todo el contexto nos envía constantemente un mensaje sutil pero devastador, que viene envuelto, como suele pasar, en palabras bonitas y cumplidos envenenados. Estamos condicionados a dar el arte gratis o por céntimos, por una causa noble o sin ella. Estamos condicionados a que otros se lo apropien, al pirateo, a que se ignore a la cultura cuando hay algo que repartir, a que no se hable de nosotros, a escuchar sandeces como la de que «haces lo que te gusta», y que «eso es genial, mira qué suerte tienes, no como yo». Así que encima","date":"21-10-2020","permalink":"/posts/por-que-no-valoramos-nuestro-tiempo/","title":"Por qué no valoramos nuestro tiempo"},{"content":"En alguna ocasión he comentado mi opinión sobre los cursos de escritura o la enseñanza de la misma. En general todo se resume en que la utilidad es muy limitada y que la buena escritura no se puede enseñar, algo en lo que coinciden incluso escritores que imparten dichos cursos.\nEsto no tiene nada que ver con el elitismo o la creencia de que «un curso no puede enseñarme nada», sino con el hecho de que los elementos más importantes para la buena escritura no pueden enseñarse por naturaleza.\n¿Cómo se puede enseñar el deseo? ¿Cómo se puede transmitir eso que te hace levantarte antes que el sol sin ninguna perspectiva de recompensa?\nPorque sin rutina no mejorarás.\n¿Cómo se puede enseñar la resistencia frente a probabilidades imposibles y obstáculos constantes?\nPorque esa resistencia tiene su raíz en un amor imposible por la letra y el amor tampoco se puede enseñar.\n¿Cómo se puede enseñar a pensar?\nPorque escribir es pensar y la buena escritura nace de la manera en la que el escritor ve y siente el mundo. Algo que observa o inventa pasa por ese tamiz y genera una historia, o la chispa de la idea surge de una combinación de vivencias íntima e intransferible, así como de otros elementos (l","date":"14-10-2020","permalink":"/posts/el-problema-de-los-cursos-de-escritura/","title":"El problema de los cursos de escritura"},{"content":"Durante los últimos años, en los que las webs de consejos de escritura y los cursos sobre el tema han proliferado hasta la saturación, me he encontrado con una noción inquietante que ya mencioné por encima cuando hablaba de 50 cosas que aprendí escribiendo.\nComo la capacidad de atención es cada vez menor por culpa de las pantallas, y la gente se vuelve tonta de tanto selfi, hay que bajar la escritura a ese nivel y adaptarla a estos tiempos con la concentración de un hámster.\nFrases más cortas, diálogos rápidos, supuestos trucos para enganchar, acción por todas partes, poner lo interesante al principio del párrafo para «atrapar» al lector\u0026hellip; Sin quererlos ni buscarlos, en estos años he visto toda clase de recomendaciones para compensar que el móvil compite, así que mejor usar trucos como los de los guiones de Netflix.\nEn definitiva, que como el nivel de atención ha bajado, también hay que descender la escritura hasta allí, partirla en trozos digeribles y quitar lo complejo.\nPero la buena escritura no baja nunca a ningún lado, sino que tiene exactamente la misión contraria, que tú subas a un lugar mejor cogida de su mano.\nUn problema no se resuelve formando parte de él, eso sólo","date":"07-10-2020","permalink":"/posts/bajar-la-escritura-al-fango/","title":"Bajar la escritura al fango"},{"content":"Los números de estas 50 cosas sólo sirven para llevar la cuenta, no son signo de prioridad, orden o importancia.\nDel mismo modo, me dirijo a mí y nadie más con lo que escribo, porque el ego del escritor no conoce límites y eso es un problema.\nCada uno tendrá su aprendizaje, esta es una mínima parte del mío y nada más.\nLas primeras cuatro o cinco novelas deben ser publicadas por la editorial «El fondo del cajón que nadie abrirá». Escribir es arte, publicar es negocio. Una cosa y la otra no se parecen en nada, no se mueven por las mismas reglas y es importante no confundirlas. Escribir bien es muy, muy difícil. Extremadamente difícil, tanto, que ni siquiera es posible definirlo. Al hilo de lo anterior, es importante respetar a la escritura, no abaratarla y entender que es tan compleja (seguramente más) que tocar el violín o ser maestro de esgrima. La opinión es la mercancía más común que existe y por ese motivo también la más barata, tanto que, de hecho, no vale nada. Es importante que se te caiga la mala costumbre de pedir opinión, como es importante que se te caigan los dientes de leche. En las inmortales palabras de David Simon: «Fuck the average viewer reader». No te juntes con e","date":"30-09-2020","permalink":"/posts/50-cosas-que-aprendi-escribiendo/","title":"50 cosas que aprendí escribiendo"},{"content":"El problema no es la hoja en blanco ni los bloqueos, la musa ni la inspiración, no es el mercado literario, ni sus bots ni sus influencers.\nEl problema son las expectativas. La primera causa de muerte, aunque sea de una pequeña muerte habitual que nada tiene que ver con la petite mort. Te subes a las expectativas sin poder evitarlo y te caes desde ellas y mueres un poco otra vez.\nEl problema no es que no sepas sobre qué escribir, sino la expectativa de que tenga que ser «bueno», en un juicio constante que impide que algo te salga de modo natural. No hay quien se concentre con esa presión a no fallar ni decepcionar, no hay manera de que acuda nada bueno en ese ambiente, yo no lo haría y la inspiración tampoco.\nEl problema no es el talento, que ni siquiera existe, el problema es que un día alguien te dijo que lo tenías, que: «Este niño tiene mucho potencial». No le hagáis eso a nadie.\nEl problema es que las expectativas pesan y así no hay quien nade en un mar que ya está bastante revuelto.\nEl problema no es tener algo bueno que contar, es la expectativa de hacerlo y que los demás lo amen y ojalá gracias a eso también te amen un poquito a ti.\nEl problema no es el mundo editorial, porq","date":"23-09-2020","permalink":"/posts/las-expectativas/","title":"Las expectativas"},{"content":"La escritura peligrosa es un paradigma dentro de las enseñanzas de Tom Spanbauer, perteneciente a lo que se suele denominar la corriente minimalista. Spanbauer surge dentro del grupo de autores muy influenciados por Gordon Lish, escritor y editor que en sus días de gloria tuvo bajo sus alas a nombres como Richard Ford o Raymond Carver:\nSi tengo alguna posición o reputación o credibilidad en el mundo, te la debo.\nEso le escribió Carver a Lish en una carta. Que por cierto, Lish vive todavía.\nEl pupilo más famoso de Tom Spanbauer es Chuck Palahniuk, cuyo libro más conocido es a su vez El club de la lucha. Tras esta genealogía al estilo Juego de Tronos, dentro de una de las ramas más interesantes de la literatura estadounidense contemporánea, volvamos a la esencia.\nEl concepto principal que representa la escritura peligrosa es el de escribir lo que, personalmente, asusta o avergüenza al autor.\nComo en una mezcla de psicoterapia y arte, el escritor explora y expresa, de una manera artística y con las licencias necesarias y el envoltorio que desee, esos miedos y bochornos.\nY lo hace de una manera honesta, porque no hay otro modo de escribir bien.\nEsta literatura es muy dada, por su natur","date":"16-09-2020","permalink":"/posts/la-escritura-peligrosa/","title":"La escritura peligrosa"},{"content":"Mi arrogancia es infinita al copiarle el título a Saramago, pero José no tiene el monopolio de la ceguera, ese nos corresponde a todos.\nHace poco estaba leyendo el libro Originales de Adam Grant. En él habla de Seinfeld, probablemente la serie de comedia más exitosa hasta que llegó Friends. El sistema de series funciona mediante un episodio piloto que se muestra a una audiencia o focus group, la cual emite su opinión sobre lo que ve y eso influencia en la mayoría de ocasiones qué ocurre con la serie.\nEs un modelo utilizado también en el cine y, como todo lo mediocre y lo venéreo, se contagia a otros sectores y también salpica a la literatura. Sin embargo, no voy a empezar de nuevo con lectores cero y similares porque ya he hablado largo y tendido, hoy, Seinfeld.\nY la cuestión es que Seinfeld salió muy mal parada en el visionado del episodio piloto. Le encontraron un montón de defectos y, en general, la queja más repetida fue que la serie iba sobre «nada».\nPero el problema no es que un grupo de personas (que se suponían la audiencia ideal) no vieran que tenían delante uno de los mayores éxitos de la historia y lo apalearan, el problema es que, sistemáticamente, los episodios piloto ","date":"09-09-2020","permalink":"/posts/ensayo-sobre-la-ceguera/","title":"Ensayo sobre la ceguera"},{"content":"Hace ya mucho tiempo me preguntaron cómo saber si algo que has escrito es publicable. Dediqué más de 1.500 palabras a contestarlo y, seis años después, es hora de matizar un poco aquello y, de paso, responder a una pregunta mucho más importante.\n¿Cómo saber si has escrito algo bueno?\nPorque, obviamente, los parámetros de publicable y bueno no se parecen y creo que es mejor empeñarse en lo segundo que en lo primero.\nSegún las peripecias y conversaciones de amigos músicos, sus discos son publicables bajo la premisa de que la cuenta de Instagram supere el mágico «10K», para que ciertas agencias de publicidad o representación se empiecen a fijar de reojo (y no mucho) en lo que has hecho.\nLa experiencia de la industria musical me parece extrapolable a la editorial y, de haberme preguntado hoy sobre cómo saber si algo es publicable, me podría ahorrar esas más de 1.500 palabras y cambiarlas por el párrafo anterior.\nDentro de otros seis años, a saber qué será.\nLa muestra de que esa respuesta, incluso con una cierta dosis de cinismo, no sea incorrecta en esencia, revela que la pregunta de lo publicable es poco interesante.\nLa respuesta a la pregunta de hoy tampoco es mucho mejor, la verdad.","date":"02-09-2020","permalink":"/posts/como-saber-si-has-escrito-algo-bueno/","title":"Cómo saber si has escrito algo bueno"},{"content":"Mi plan favorito es quedar con gente para hacer todas esas cosas que fotografías en Instagram y que todo se cancele poco tiempo antes. Esa sensación de alivio y la perspectiva de poder pasarme la tarde en casa, con mis cosas y sin culpa, es como ninguna otra.\nSoy un introvertido de manual y por supuesto prefiero que ganen los míos. Por eso, hace unos años leí con interés un libro llamado El poder de los introvertidos, de Susan Cain. Prometía reivindicarnos en un entorno inundado de ruido y furia. De hecho, resaltaba las cualidades de los introvertidos y cómo somos una pieza importante. Incluso podías detectar una cierta premisa que corría por debajo y que decía que nuestra manera no es la equivocada, sino la correcta. La superior, incluso.\nPara mí, la enseñanza más importante de esas páginas fue esta:\nQue muchos libros tienen como única función conceder bienestar psicológico y con eso pueden conseguir un enorme éxito, sin necesidad de que sus premisas sean ciertas.\nPorque yo quería creer que esas páginas tenían razón, el sueño de muchos escritores que nos decimos introvertidos. Quería otra vez eso de que ganen los míos, pero el libro era todo un ejemplo de cómo no plantear una tesi","date":"26-08-2020","permalink":"/posts/escritores-introvertidos/","title":"Los escritores introvertidos"},{"content":"La semana pasada, por una mezcla de motivos personales y tecnológicos (principalmente, que no tenía ordenador y me encontraba lejos) no publiqué el contenido habitual de todos los miércoles en esta web.\nEso sí, lo escribí en un cuaderno que caminó conmigo esos días, pero nada más.\nSi algo he aprendido de la semana pasada es que el mundo siguió su camino y que no publicar no importó demasiado. No cayeron imperios, no recibí mensajes, amaneció igual que siempre y anocheció de manera distinta, pero porque llovieron estrellas y bajo ellas yo era muy pequeño. Del mismo modo, me había propuesto escribir otras cosas la semana pasada, pero tampoco lo hice y también dio igual.\nLos escritores nos damos demasiada importancia.\nEn realidad, yo no me doy ninguna y aún así creo que es demasiada.\nMuchos suelen decir a los cuatro vientos que se tienen que poner con su novela de una vez, como si el mundo estuviera ansioso por ella, como si fuera necesaria para que siguiera girando en la dirección correcta. El miércoles pasado pude ver que lo hizo sin problema, que la noche lo celebró con luces en el cielo y yo había olvidado lo mucho que me gustaba mirarlo cuando era niño. Otros retransmiten en dire","date":"19-08-2020","permalink":"/posts/la-importancia-del-escritor/","title":"La importancia del escritor"},{"content":"Los antiguos ya sabían que el nombre importa. Los viejos magos podían controlar a los demonios si conocían cómo se llamaban realmente y, aunque la magia murió hace mucho, los nombres siguen conservando poder.\nEl nombre de las cosas nos inspira juicios por anticipado de las cualidades de esa cosa (y también de una persona). El lenguaje modela el mundo y podemos nombrar un mismo acontecimiento de diferentes maneras para provocar distintas emociones y asociaciones.\nTener un problema puede generar preocupación, pero tener un desafío puede motivarnos. La cuestión es que no es difícil que podamos usar esos dos nombres para definir un mismo hecho.\nTampoco es raro que el nombre que se le pone a los hijos pueda influenciar su futuro y, en muchos países, ciertos nombres aparecen más a menudo entre los ricos y otros nombres muy diferentes entre los pobres.\nEn cuanto a la escritura y la lectura, ¿qué puedo decir que no se sepa ya?\nDos manuscritos están sobre la mesa de un editor. El factor que más influencia va a tener en que uno de ellos acabe leído y publicado es el nombre estampado en la primera página.\nYa comenté hace mucho que Doris Lessing sospechaba que la publicaban sólo porque ya se h","date":"05-08-2020","permalink":"/posts/el-poder-de-un-nombre/","title":"El poder de un nombre"},{"content":"Si hay una idea que corre por debajo de todos los textos de esta web y de mi visión personal de la escritura es que esta es un arte muy difícil.\nNo se lo parece a muchos, pero eso es porque, quien no sabe de algo, también ignora la dificultad de ese algo y vive bajo el hechizo Dunning-Kruger.\nTodo lo importante es complejo y creo que la escritura es importante, que el arte lo es. Dediqué un buen montón de páginas a esas premisas tanto en Escribir bien como en Escribir mejor.\nY por suerte, no soy el único que lo cree.\nDavid McCullough dijo que escribir es difícil porque escribir es pensar y escribir bien es pensar claramente.\nNo en vano, la enorme mayoría de autores que me gustan, e incluso algunos que no tanto, pero en los que reconozco la buena escritura aunque no encaje con mi gusto personal, suelen ser muy interesantes en sus entrevistas, artículos y otros escritos más allá de la ficción.\nDel mismo modo, uno lee esas otras piezas de marketing entrevistas a los que siempre están por las mesas de novedades de El Corte Inglés y el juego de las siete diferencias con un futbolista se hace cada vez más difícil. No hay nada que salvar. Un puñado de obviedades, frases para quedar bien, ","date":"29-07-2020","permalink":"/posts/escribir-y-pensar/","title":"Escribir y pensar"},{"content":" A veces yo también quiero dejarlo.\nMiro hacia atrás y es toda una vida dedicada a escribir hacia ninguna parte, la mayoría de veces antes de que salga el sol. Millones de palabras y no mucho que mostrar a cambio de ellas. Es un pensamiento familiar mientras amanece que se resume en una pregunta sencilla: «¿Para qué?».\n¿Para qué seguir? Al fin y al cabo, no importamos, esas son las cosas que uno aprende de los poemas de Percy Shelley, marido de Mary. Y que a veces hay una paz en matar lo que amas, rendirse de una vez y dedicar todo ese tiempo (y cordura) a cuidar de las cosas que dejaste de lado por escribir.\nPara esos momentos de debilidad, unos proponen no rendirse nunca como si decir eso arreglara algo, o recordar por qué te enamoraste de esto. Proponen sonreír, motivarse, leer frases vacías y libros vanos. Proponen discursos infantiles, tener esperanza o yo qué sé.\nYo propongo no hacer nada.\nPorque la mejor solución, para muchas situaciones, es simplemente esa, no hacer absolutamente nada. Ni luchar ni rendirse, una nada que deje transcurrir el tiempo en una especie de taoismo entendido a medias. Dejar que el desánimo y las ganas de «a la mierda todo» pasen a través de nosotros","date":"22-07-2020","permalink":"/posts/ozymandias/","title":"Ozymandias"},{"content":"Comienza como lo suelen hacer las historias de escritores.\nUn puñado de autores canadienses en la barra un bar presumen de sus capacidades literarias y se acaban arrojando el desafío de escribir una novela en los 3 días de un fin de semana largo de septiembre. Termina el verano, corren los setenta del siglo pasado y ninguno de ellos conseguirá el objetivo.\nPero lo intentaron al año siguiente con más locos en sus filas, y luego al otro y, al final, surgió un ganador y lo que empezó como una apuesta de barra se convirtió en una tradición llamada 3 day novel que, cuarenta y tres años después, sigue viva y abierta a escritores de todo el mundo, demostrando que el famoso Nanowrimo es poco original y refugio de blanditos.\n¿Se puede escribir una novela en 3 días?\nLas reglas del concurso canadiense son claras. Puedes planificar lo que quieras, pero no escribes una letra hasta las doce y un minuto del primer día. Y las novelas tampoco son de quinientas páginas. La última ganadora, The second detective de Shannon Mullally, tiene 96.\nEste es el argumento según la contracubierta:\nEl Segundo Detective es una delirante y entretenida reimaginación de la novela detectivesca dura, que presenta a un","date":"15-07-2020","permalink":"/posts/escribir-novela-3-dias/","title":"Cómo escribir una novela en 3 días"},{"content":"Es inevitable. Todo va bien, las palabras son fáciles, la historia discurre por el cauce marcado. Puede que incluso la termines a tiempo. Hasta ahora nunca ha sucedido, pero siempre hay una primera vez, ¿verdad?\nY embobado con tópicos, descuidas el paso y tropiezas. De pronto, se acabó lo fácil y el cauce, el río se desborda un poco, hay que achicar agua, se viene abajo lo que construiste un poco más arriba y hay que apuntalarlo. Lo que ayer era bueno, hoy es malo.\nLa historia que escribes se vuelve un lío enmarañado y no sabes cómo ha ocurrido, la historia se vuelve exactamente como la vida.\nAl menos como la mía, que si tuviera que definir con una palabra sería «caos». No por mala, que me siento afortunado aquí y allá, sino por confusa, compleja, con la tristeza y la alegría, la derrota y alguna pequeña victoria entretejidas siempre. Nada puro, todo turbio.\n¿Principio, nudo y desenlace? ¿Viaje del héroe? ¿Aprendizaje y cambio en el personaje principal? Estructuras narrativas que no encajan en la vida, la cual se parece poco a lo que te dicen que has de escribir.\nSin embargo, muchos definen su vida como alguna clase de historia, según Tyler Cowen.\nCuando le preguntó a la gente en s","date":"08-07-2020","permalink":"/posts/desconfia-de-las-historias/","title":"Desconfiar de las historias simples"},{"content":"Yo sólo quería un sitio en el que escribir, otro folio y nada más. Por aquel entonces, Wordpress tenía menos de 1 año de vida y casi nadie tenía web propia. Pero de veras que quería otro folio y no complicarme. Sentarme y escribir. Creo que tampoco es un sueño tan disparatado.\nPero nunca es sencillo, ni escribir ni nada mínimamente importante.\nTras más de 16 años e innumerables capas de pintura, era necesario tirar de nuevo esta casa antes de que se derrumbara sola y levantarla de otra manera. El deseo es el mismo que el del primer día, poder escribir y leer más a gusto, sin distracciones. Mi visión de lo más parecido a un libro, lo más parecido a una hoja en blanco.\nAquí está para bien o para mal.\nY también he querido librarme, no lo niego, de problemas de alojamiento, bases de datos o hackeos, que de todo ha habido en este tiempo.\nSin embargo, el mito de la vida sencilla que siempre me ha capturado no es cierto.\nSobre todo, porque hoy es un infierno incómodo y complejo hacer una web con una mínima funcionalidad si quieres respetar la privacidad de quien viene a verte.\nSi quieres saber las visitas y pones Google Analytics, prepárate para poner también el famoso aviso de las cookie","date":"01-07-2020","permalink":"/posts/pintar-mi-casa/","title":"Pintar la Casa, derribar la casa"},{"content":"Cargo con una vieja maleta llena de cuentos e historias. Por suerte, la maleta no pesa. La escritura dejó de ser de papel hace mucho años y esas carpetas de ordenador están llenas de fantasmas y los fantasmas tampoco pesan en la mano, aunque lo hagan en la conciencia.\nHoy he vuelto a viajar al pasado para cambiarlo y todas las historias cuentan que tratar de hacer eso siempre acaba en desastre.\nTienen razón.\nHoy he viajado hasta el 7 de enero de 1999.\nEse día terminé un relato cuya premisa me sigue interesando incluso tanto tiempo después. Es un suceso extraño, porque lo que escribo me deja de atraer a los diez minutos de terminarlo y volver a viejos textos siempre resulta una visita fastidiosa. No entiendo a esos escritores cuando hablan de que la historia que acaban de publicar la empezaron hace diez años y la retomaron del cajón.\nLa premisa del relato es una tontería tremenda, trata de un hombre con ganas de ir al baño. Lo que quiero transmitir, que es otra tontería tremenda pero qué más da, me resulta muy difícil. Tanto, que habré escrito al menos cincuenta versiones de ese relato en estos más de veintiún años y todavía no he sido capaz de contar la historia que quiero.\nNo he r","date":"10-06-2020","permalink":"/posts/enero-de-1999/","title":"Enero de 1999"},{"content":"Hoy nada de arte, hoy dinero.\nEn muchas historias, el escritor y la pobreza caminan de la mano, haciendo buena la frase de hasta que la muerte nos separe. Es indudable que, antes y ahora, la profesión de escritor hace descender a prácticamente todos por la calle de la precaridad.\nNo hay otra manera de decirlo. El destino de la enorme mayoría de escritores es no vivir de su arte. De hecho, la historia del escritor maldito y pobre está tan arraigada que, como en el caso de otros muchos engaños, es vista por algunos como una especie de medalla de honor, algo a lo que aspirar, alcohol barato y grietas en la pared.\nDe nuevo, es el poder de las historias, que curan, confortan, destruyen o atrapan en relaciones disfuncionales, como la del escritor y el dinero.\nEl problema de esas historias es que se ponen delante de la realidad y no te dejan verla. Que lees París es una fiesta y ese: «Éramos muy pobres y muy felices» atrapa y conjuga las imágenes de otro tiempo que siempre parece mejor, uno en el que el arte salva.\nPero ni lo uno ni lo otro, porque todo es mentira.\nHemingway no era realmente «pobre» en el París de los 20. Para aquella época, viviendo del fideicomiso de su mujer y de los e","date":"03-06-2020","permalink":"/posts/el-escritor-rico/","title":"El escritor rico"},{"content":"William Zinsser dijo que escribir era un acto egoísta y más vale que lo admitiéramos.\nTiene razón.\nAlgunos hablan de escribir como un acto de coraje y otros tratan de unirlo con lo trascendente, haciendo real algo que viene desde el mundo de las ideas en las manos de una musa.\nCreo que estos días hemos visto que los valientes son otros. Nosotros hacemos tac tac y ya está, algunos bebemos café e imaginamos que, esta vez sí, triunfaremos con lo que tenemos delante.\nPero yo no he encontrado rastro de coraje o trascendencia en lo que hago. Si alguna vez volcar lo que tengo dentro sirvió para derrotar a algún miedo, aliviar un trauma o sacar lo que se quedó atrancado, no sé si hay heroicidad, pero sí egoísmo. Todo tiene que ver con nosotros y los que menos lo reconocen son los que más creen, en secreto o a voces, que son los mejores y su genio nunca será lo bastante reconocido.\nEscribir es un acto egoísta y más vale que lo reconozcamos porque, al menos, de esa manera es probable que escribamos mejor.\nDesprovistos de un sentimiento trascendente y una visión errónea de escribir como heroicidad, podremos empezar a ser sinceros también en la escritura tras serlo en los motivos.\nCuando Hemin","date":"27-05-2020","permalink":"/posts/larga-vida-al-egoismo/","title":"Larga vida al egoísmo"},{"content":"Probablemente me convierta en uno de los que odiáis y no lo reprocho. La vida normal (nueva o vieja da igual, las dos parecen igual de horribles) se acerca reptando de nuevo.\nEscucho el ruido de la terraza recién abierta y de las pequeñas cosas que se ponen en marcha otra vez, como las peticiones innecesarias de volver a la oficina, los tiques de aparcamiento, los pesados trayectos en metro o los compromisos de siempre.\nEl mundo se despereza y tomará la forma de no haber aprendido nada, a pesar de que la cuarentena demostrara que, efectivamente, todas esas reuniones se saldaban con un email o que a lo mejor no es necesario comprar cosas todo el rato.\nPersonalmente, la pausa del confinamiento me ha sentado bien.\nY sí, soy uno de esos a los que odiar, porque incluso en los primeros días en los que la irrealidad lo impregnaba todo, he escrito cada mañana, he leído cada día, he aprendido un montón de cosas nuevas, me he dado cuenta de que necesito menos de otras, menos personas incluso.\nAprendí enseguida a apagar la televisión y desconectar las tendencias de Twitter, enmudeciendo o dejando de seguir a todos los que se hacían eco de los miserables que se toman al pie de la letra el adag","date":"20-05-2020","permalink":"/posts/uno-de-los-que-odiais/","title":"Uno de los que odiáis"},{"content":"Todo escritor está condenado al fracaso, es la naturaleza del juego. En realidad, no todos, pero casi. Escribir es una lotería, la gran mayoría está abocada a que no le toque. Las razones hoy no importan, ya señalé a la suerte, la jugadora más importante, pero este no es su momento.\nLa cuestión es: ¿qué hacemos para soportar eso? Lo mismo de siempre, contamos historias, es lo más humano.\nLa primera suele ser la de que nosotros triunfaremos donde los demás fallan. La historia del elegido, el especial, el eterno cliché. Pero está tan gastado que ya no funciona, en este cuento ni en ninguno.\nCon el tiempo, cuando la realidad se va asentando, la estrategia para soportar es la misma, pero la historia que nos contamos es otra y le ponemos un halo romántico a la noción de la derrota.\nFracasamos, sí, pero porque eso es lo que hacen los buenos escritores.\nPor supuesto, de nuevo buscamos más historias que refuercen nuestra posición y obviamos las que nos contradicen por ciertas que sean. Es lo que mejor sabemos hacer para todo, así que hablamos del verdadero arte inseparable de la ruina, de Kafka y Van Gogh, de Hemingway y: «Éramos muy pobres y muy felices».\nLo malo es que esta historia suel","date":"13-05-2020","permalink":"/posts/el-escritor-fracasado/","title":"El escritor fracasado"},{"content":"Hace poco, estaba leyendo una entrevista al autor canadiense Cory Doctorow. En ella, decía:\nMi epifanía con la escritura, que llegó décadas después de iniciar mi carrera de escritor, fue que, aunque hubo días en los que la escritura resultó insoportablemente horrible, y en otros parecía que exudaba alguna clase de genio a través de la punta de mis dedos, no había relación entre los sentimientos que me producía escribir y la calidad objetiva de las palabras, analizada a la fría luz del día y a una distancia prudencial desde el momento en que las escribí.\nEl mayor predictor de los sentimientos que tenía hacia mi escritura era cómo me sentía yo mismo.\nSi estaba estresado, con falta de sueño, inseguro, triste, hambriento o resacoso, a mi escritura la sentía terrible.\nSi resplandecía de gozo, la escritura me parecía brillante.\nEste fue el descubrimiento que me permitió escribir de la manera en que lo hago: No importa si siento que las palabras sean adecuadas o no, simplemente las escribo. Sabré si son buenas más tarde.\nEsto es muy importante porque, en la escritura, la emoción que experimentemos durante la misma no importa.\nEso es un alivio, porque no estaremos a merced del capricho y d","date":"06-05-2020","permalink":"/posts/tres-palabras-agazapadas/","title":"Tres palabras agazapadas"},{"content":"Voy a decir una vez más, aunque no sirva de nada repetirlo, que lo siento, pero no tengo respuestas ni opinión. No me es posible echar un vistazo a los textos que me mandan y lo que piense de ellos es inservible y probablemente perjudicial, porque mis gustos son minoritarios.\nDel mismo modo, no tengo consejos que dar sobre cómo conseguirlo en esto de escribir porque, de tenerlos, ya me los habría aplicado y no tendría tiempo de escribir entradas como esta.\nAún así, decir esto no detiene los mensajes que me llegan al respecto y que trato de contestar en la medida en que mis proyectos y lo cotidiano me dejan hueco, aunque decidí no hacerlo más, por lo aburrida que es la sinceridad y esa pelea del escritor por no ser aburrido.\nSon correos y mensajes privados difíciles de responder porque ya sé de antemano que la respuesta correcta siempre es decepcionante y es: «No lo sé». De hecho, la mayoría de las preguntas importantes suelen tener esa respuesta y quien contesta con seguridad y fórmulas mágicas es un irresponsable que no tiene ni idea de lo que habla.\nPero como estamos hechos para ser atraídos por la seguridad (no importa lo falsa que sea) los sensatos y los que cambian de opinión,","date":"29-04-2020","permalink":"/posts/la-suerte-del-escritor/","title":"La suerte del escritor"},{"content":"Vivo con esa sensación de que mi muerte será por aplastamiento, que un día no leeré tan rápido como para que la pila de lecturas pendientes no caiga sobre mí de una vez por todas, con la venganza que concede haber visto pasar a tantas otras por mi cama antes que a ellas. No saben que no se pierden, sólo que no han sido elegidas, pero de verdad que hay una cierta angustia en mí, la del conejo de Alicia que siempre llega tarde y la de perderte algo bueno. La de perderte todo eso que se escribirá cuando tú tampoco estés ya, sea por aplastamiento o cualquier otra cosa. Y ahora, por culpa de los tiempos modernos, a la de libros también he de añadir la pila de artículos pendientes. Por fortuna, esos no son tangibles. Es el caso con un artículo de Megan McArdle en The Atlantic, que tengo guardado desde hace más de 5 años. Lo acabo de leer al fin y me ha parecido interesante, que supongo que es lo que dices de aquello que coincide con lo que ya pensabas de antemano. Trata de por qué los escritores son los peores procrastinadores. El motivo según el artículo es que, cuando eran pequeños, se les daba bien la clase de lengua. Tiene razón y más sentido del que parece a primera vista. McArdle a","date":"22-04-2020","permalink":"/posts/por-que-los-escritores-son-los-peores-procrastinadores/","title":"Por qué los escritores son los peores procrastinadores"},{"content":"No hace mucho escuché sobre la necesidad de que los escritores y otros contadores de historias deban implicarse en ciertos temas, especialmente sociales, con sus creaciones. No ya proyectando un reflejo de lo que ocurre alrededor, sino también emitiendo un juicio y, en cierto modo, transmitiendo una enseñanza moral «correcta».\nHe ahí el camino más rápido para escribir mal y, de paso, conseguir el efecto contrario del que pretendes.\nEs inevitable que las obras de un artista reflejen lo que le rodea, que se impregnen y queden influenciadas de lo que ve y piensa. Otra cosa muy distinta es que eso sea una obligación y otra mucho más distinta aún es que esa obligación se extienda a producir un juicio de valor dentro de ciertos parámetros que, para el momento actual, se consideren como los más «justos».\nQuien quiera hacerlo, debe sentirse libre de hacerlo y me parece genial. El problema es cuando se convierte en una especie de obligación implícita que algunos tratan de imponer.\nRecuerdo que una chica me dijo hace mucho que la carrera de juez es la más difícil, pero si uno mira alrededor, hay un montón por todas partes, siempre dispuestos a emitir sentencias y darte con su ideología en la","date":"15-04-2020","permalink":"/posts/escribir-y-predicar/","title":"Escribir y predicar"},{"content":"Poco se habla de que escribir es, sobre todo, un juego mental más que una partida de habilidad, trabajo, conocimiento o talento. Porque si no ganamos ese juego mental, es imposible ponerse a trabajar y sin el trabajo no vienen la habilidad ni, desde luego, el talento o los resultados. En realidad, he usado mal los términos, el juego mental no se gana, consiste en permanecer en él a pesar de todo y no descarrilar en esta montaña rusa. ¿Y de qué va el juego? De resistencia psicológica. Sin ella, nada más importa y esa resistencia psicológica tiene varias vertientes.\nLa resistencia para ponernos a escribir cada día Sin importar las circunstancias externas y hasta formar un hábito que nos ayude, de manera que la inercia sea un movimiento a favor, en vez de en contra.\nLa resistencia de ser capaces de ponernos a escribir en total ausencia de resultados o recompensa externa ¿Qué voy a decir sobre esto si, básicamente, la gran mayoría de lo que escribo aquí tiene que ver con ese tema?\nLa resistencia de ser capaces de escribir a pesar de las críticas Porque en cuanto te expones, surgen dichas críticas y es más probable que te las encuentres malas que buenas. ¿Por qué? Porque hay un sesgo ne","date":"08-04-2020","permalink":"/posts/escribir-es-un-juego-mental/","title":"Escribir es un juego mental"},{"content":"La escritura es una fortaleza y, cuando es bastante buena, nada puede asaltar sus muros, porque si los miras son tan altos que no puedes ver dónde terminan y se pierden entre las nubes. Escribes y, si le dedicas suficiente tiempo y atención, te sumerges sin remedio entre las palabras. Cuando sales de ellas, todo sigue igual ahí fuera porque la magia no es tan poderosa, pero durante ese momento en el que el agua te rodea, el ruido se amortigua y viajas a un mundo distinto. Eres libre sin importar confinamientos de ninguna clase. En la escritura y lo que construye, las reglas son otras y dentro no hay límites. Pero sobre todo, ha habido algo de calma, una piedra preciosa que mirar al trasluz. Hay un libro famoso de la literatura catalana que es de obligada lectura en muchos colegios e institutos de por aquí, especialmente en la asignatura de valenciano. Se trata de El mecanoscrit del segón origen de Manuel de Pedrolo. En esa historia, unos extraterrestres acaban con casi toda la vida sobre el planeta. La protagonista se salva porque, en el momento en el que se despliega la oleada de muerte, ella está buceando bajo el agua para rescatar a un niño al que otros han tirado. Y el agua la ","date":"01-04-2020","permalink":"/posts/la-fortaleza-al-lado-del-agua/","title":"La fortaleza al lado del agua"},{"content":"Sobre todo, es esa sensación de irrealidad que lo impregna todo como una leve capa de polvo. Hace unos días, la vida normal, hoy todo lo contrario. Extras de una historia de ciencia ficción que tacharías de mediocre.\nPero si está llena de lugares comunes, te quejas, de decisiones tontas y personajes planos\u0026hellip;\nClichés a tu izquierda y clichés a tu derecha. No critiques más a todas esas historias, todo era real, a nadie le importa un buen relato. Luego viene el mito de cuánto tiempo para leer por fin, para escribir de una vez por todas y ponerte con todo eso que siempre estaba con el botón de pausa. Pero efectivamente es un mito.\nLa cabeza está siempre ocupada en lo mismo, siempre busca lo mismo. Te conectas una y otra vez para ver si hay algo nuevo, porque no quieres perderte nada. Lees y lees sobre el mismo tema, abres mil veces las redes sociales y WhatsApp, vuelves a la rueda de la que es imposible escapar, así que ocupa todo el ancho de banda mental y sigue sin haber sitio para todas esas cosas que siempre quisiste.\nCuando estás en ellas, sólo acude la mitad de ti, así que es moverse en el lodo porque la cabeza sigue al lado de una pantalla que no deja de hablar de lo mismo","date":"25-03-2020","permalink":"/posts/el-encierro/","title":"El encierro"},{"content":"En días como estos, no tiene mucho sentido escribir sobre lo de siempre, pero creo que sigue teniendo sentido escribir. Todos estamos en esto y tenemos una labor fundamental, quedarnos en casa. Para esos momentos están surgiendo muchas iniciativas que traten de hacer más llevadera esta cuarentena. En una de ellas participo con un humilde relato inédito, que aparece entre las páginas virtuales de la nueva revista Claustrofobia que publica Ediciones de Humo. El cuento se titula Lo que me dijo el amanecer y si puede desconectar de esta mierda al menos unos minutos, bien estará. La descarga de la revista, en formato PDF, es totalmente gratuita y viene cargada de talento joven y descarado. También se puede donar algo en la página. Muchas editoriales y librerías lo van a pasar mal, me temo, pero confío en que esa resistencia natural que siempre han tenido ayude una vez más. Nos seguiremos leyendo.","date":"18-03-2020","permalink":"/posts/un-relato-inedito-para-estos-dias-de-claustrofobia/","title":"Un relato inédito para estos días de claustrofobia"},{"content":"Hace ya mucho tiempo que realicé mi elogio de la rutina, así que no voy a volver a incidir. Quien no entienda todavía su verdadero significado y su papel en la escritura, no lo va a hacer porque lo explique una vez más. Hace poco, un usuario de Internet (me resulta imposible enlazar el comentario) se dedicó a recoger esa parte de rutina cuando se nombraba en distintas entrevistas a escritores de talla. Su principal fuente de información fue la veterana The Paris Review, por cuyas páginas han desfilado los mejores de los viejos tiempos y los nuevos. Tras recoger los datos, buscó patrones. Estos son los denominadores comunes que encontró:\nLa mayoría de escritores tienen su momento más productivo por la mañana, justo después de despertarse. El café o el desayuno son opcionales. El tiempo dedicado a la escribir abarcaba entre 4 y 6 horas continuas y se acabó el día de trabajo, al menos en cuanto a proceso productivo se refiere. Sin distracciones a la hora de escribir. No es raro encontrar autores que, incluso hoy, lo sigan haciendo a mano, con máquina de escribir o usando cualquier recurso para aislarse de todo lo que no sea su historia. La misma hora de comienzo y final cada día. Much","date":"11-03-2020","permalink":"/posts/las-rutinas-de-los-buenos-escritores/","title":"Las rutinas de los buenos escritores"},{"content":"Una de las cosas que un escritor aprende pronto en su andadura es que la gente no lee. Incluso cuando lee, no lee.\nSiempre he dicho que no se puede enseñar cómo escribir bien, pero con un poco de suerte y mucho trabajo en la dirección correcta, puedes aprenderlo. He dedicado dos libros completos a escribir bien y escribir mejor a pesar de que no se pueda enseñar.\nTodavía hoy, me siguen preguntando cosas sobre el tema y lo cierto es que yo sigo buscando eso mismo, los dos libros son, simplemente, mi narración del camino. Pero he aquí algo que no he dicho en ninguno de ellos y es importante.\nSi quieres escribir bien, has de ir tras lo aburrido.\nQue es muy diferente a ser aburrido.\nPerseguir lo aburrido es exactamente lo contrario de lo que desea todo escritor que empieza. Estamos dominados por esa atracción hacia la novedad y lo complejo, nos vemos fascinados por los supuestos secretos y las técnicas avanzadas. Pero lo cierto es que escribir bien es imposible sin perseguir justo lo contrario. Lo aburrido es la fundación que te hará bueno, la que permitirá, de vez en cuando, intentar algo nuevo o avanzado y que no sea un completo desastre.\n¿Y qué es lo aburrido?\nEn general, todo aquel","date":"04-03-2020","permalink":"/posts/como-escribir-bien-persiguiendo-lo-que-menos-esperas/","title":"Cómo escribir bien persiguiendo lo que menos esperas"},{"content":"He aquí algunas cosas que he aprendido tras un buen puñado de años dedicados a escribir.\nLo más importante es el hecho de que la escritura enseña a convivir con la incertidumbre. Si escribes con regularidad o tratando de ser un profesional, no tienes más remedio que acabar compartiendo piso con esa incómoda compañera.\nTodas las cosas que rodean a la escritura, como la opinión de los demás o el destino último de tus obras, está dominado por factores fuera de tu control. Al final, o aprendes a soportar ese hecho y escribir a pesar de él, o va a ser demasiado frustrante y acabarás abandonando. O peor aún, no siendo el mejor escritor que puedas ser.\nEsto ocurrirá porque estarás más pendiente de todo eso que no depende de ti que de lo único que puedes controlar: sentarte y tratar de escribir lo mejor que puedas.\nLo de antes se puede enfocar de otra manera. Al igual que en el resto de cosas en la vida, la suerte es siempre lo más poderoso. Todo lo demás son historias que nos contamos para soportar ese hecho.\nDe nuevo, esto te obliga a algo muy difícil, hacer las paces con esa noción.\nEs complicado cuando somos una especie guerrera (para qué engañarnos con lo de exploradora) que siempre c","date":"26-02-2020","permalink":"/posts/cosas-que-aprendi-escribiendo/","title":"Cosas que aprendí escribiendo"},{"content":"¿Qué hace a alguien aburrido? Puede parecer una pregunta trivial, pero es mucho más importante de lo que parece. Y no sólo en lo personal. Escribo por amor y dinero y en ambas facetas es crucial no ser aburrido. Además, todos conocemos a esos que son capaces de absorber el aire, las almas y la diversión de una habitación con su mera presencia. Creo que es una obligación moral no ser uno de ellos. Soy consciente de que este puede no ser un concepto universal y que yo soy aburrido para muchos. La mayor parte de mi tiempo lo paso leyendo un montón de cosas que sólo me interesan a mí y luego escribiendo un montón cosas que sólo me interesan a mí. Así que es probable que sea un aburrido. Al fin y al cabo, Bukowski decía que todos los escritores lo éramos y no le falta razón. Más metidos en nuestra cabeza que en el mundo, formo parte de la respuesta a la pregunta. Especialmente, puedo ser aburrido para ese tipo de personas que creen que es obligación de los demás divertirles o entretenerles, porque solos no pueden, de manera que, si no lo haces, o si no haces lo que ellos quieren, entonces eres aburrido. Pero los aburridos son ellos, pues no son capaces de entrenerse ni a sí mismos. Cuan","date":"19-02-2020","permalink":"/posts/los-aburridos/","title":"Los aburridos"},{"content":"No creo que nadie quiera ser un buen escritor. Lo que creo es que todo el mundo quiere ser un gran escritor. O algunos quieren ser un escritor superventas, pero ese es otro tema, que nada tiene que ver con lo importante ni con la escritura. Pienso que todo escritor quiere estar en compañía de los que admira, quedarse a vivir con ellos cuando muera y que, compartiendo la estantería, no le miren mal, sino como a uno más.\nSupongo que, al final, buscamos una vez más pertenecer y que nos acepten. Los que escribimos lo hacemos de la única forma que conocemos y querer ser un gran escritor quizá se reduzca a eso. Pero esta noción dice poco sobre qué hace grande a un escritor y cómo definirlo. ¿El Nobel y los premios prestigiosos convierten a un escritor en grande? Nunca lo creí demasiado y cada vez menos.\n¿El reconocimiento de los que consideramos grandes a su vez? Meh.\n¿Las ventas de nuevo? No voy a volver a sacar eso aquí. Supongo que Stephanie Smith lo define mucho mejor que yo cuando escribe que ser grande, probablemente, signifique ser bueno repetidamente.\nNo creo que sea la única característica de la grandeza, pero sí una de las más importantes, porque todos tenemos suerte alguna vez","date":"12-02-2020","permalink":"/posts/como-ser-un-gran-escritor/","title":"Cómo ser un gran escritor"},{"content":"Es cierto que, en los últimos años, todo ha cambiado para el que escribe. Cuando publiqué por primera vez, Amazon Kindle no existía ni lo imaginábamos, la autopublicación era una quimera minoritaria, algo extraño y muy caro. Además, pocas editoriales estaban abiertas a recibir algo que no fuera impreso en papel y dentro de un sobre.\nAsí que es cierto que las cosas han cambiado mucho, pero en realidad no, y en realidad no sé si ha sido positivo para el escritor. Supongo que no hay una respuesta única, porque cada uno cuenta la feria como le ha ido. Los que propugnan que es el mejor momento, alegan que los intermediarios y los guardianes de la puerta han sido derrotados y se han marchado, de manera que ya no se interponen entre los lectores y tú, entre tus sueños y la realidad. Ahora puedes escribir y publicar apenas con un clic y exponer tu obra al mundo con libertad.\nPero lo cierto es que no es así, aunque lo parezca.\nDesde la finalización de una obra y hasta su publicación y venta hay muchos pasos necesarios, si no quieres que los años de trabajo hayan sido para nada. Hay que corregir, hay que corregir de nuevo (de nuevo y de nuevo) hay que maquetar, hay que diseñar portadas, impr","date":"05-02-2020","permalink":"/posts/el-escritor-orquesta/","title":"El escritor orquesta"},{"content":"De todos los mitos sobre la escritura y los que la hacen, surge el del autor alcohólico y bohemio por encima de las demás. El genio a rachas que, con la bebida por combustible, compone odas traídas directamente del lugar en el que residen las mejores historias. Un sitio al que sólo puedes llegar con las alas de una conciencia alterada por la embriaguez como modo de vida. Esas puertas no se abren al que ha hecho las paces con la normalidad y es capaz de vivir con ella.\nEs una imagen forjada a fuego, una historia que no morirá, remachada a mediados del siglo XX, cuando Estados Unidos estaba intratable y arrasó con 7 Nobeles de literatura.\n5 de ellos eran alcohólicos:\nSinclair Lewis, Eugene O\u0026rsquo;Neill, William Faulkner, Ernest Hemingway, John Steinbeck.\nY qué decir de otros tantos: Capote y esa interpretación del malogrado Phillip Seymour Hoffman, con el whisky siempre en la mano, Fitzgerald y su ginebra, Pessoa y su imagen bebiendo vino. La relación del alcohol con la escritura es innegable y no sólo un rasgo masculino: Jean Rhys, Patricia Highsmith o Dorothy Parker eran tan devotas de la bebida como ellos, o más.\nPuede que haya un nexo de unión, pero he aquí que vengo a decir que","date":"29-01-2020","permalink":"/posts/el-escritor-borraco/","title":"El escritor borracho"},{"content":"La vida es un fenómeno complejo, pero también paradójico. Por eso, a veces responde a reglas sencillas.\nCuando te enseñan a boxear, uno de los principios básicos es dominar el centro del ring, permanecer ahí y, bajo ninguna circunstancia, quedarse acorralado en un rincón. Darte cuenta de que no puedes salir es angustioso, notar una reja helada en la espalda y sentirte encerrado bajo la furia de otro es\u0026hellip; No es agradable.\nLa escritura y la pelea se parecen mucho, como sabe quien se dedica a las dos, pero a veces, escribir hasta quedar acorralado sí puede ser positivo.\nLa clave es el «a veces», la expresión más repetida hoy.\nEn la enorme mayoría de ocasiones no sale bien y hay que asumir eso como parte natural del oficio.\nLa serie de televisión Perdidos es un ejemplo de escribir hasta quedarte acorralado que salió mal. En aquella época, la mortalidad de las series era muy elevada, así que, para salvar el pellejo, los escritores empezaron a introducir elementos inquietantes en el argumento que no tenían ningún sentido a largo plazo, pero provocaban curiosidad a corto. ¿Qué es ese humo? ¿Y ese oso? ¿Qué está pasando aquí?\nLos escritores no lo sabían y no les importaba demasiado. ","date":"22-01-2020","permalink":"/posts/escribir-hasta-quedarse-acorralado/","title":"Escribir hasta quedarse acorralado"},{"content":"En segundo de carrera viví en un piso de estudiantes situado en la undécima planta. El ascensor no funcionaba la mayoría de las veces, me quedé encerrado dos, el vecino alcohólico lo pateó una, reventando el cristal por la frustración de no poder bajar por su propio pie al bar a medianoche, a seguir bebiendo. Al día siguiente, me fui a clase y lo vi limpiando la sangre y recogiendo los cristales.\nAl final, opté por coger siempre las escaleras. ¿Llegaba de la universidad? Las escaleras. ¿Venía de la compra? Las escaleras. ¿Venía con alguien? Las escaleras tras enseñarles el botón de alarma.\nEsa manía se me ha quedado hasta hoy, de hecho, vivo en un cuarto sin ascensor. Coger las escaleras es un hábito que ha permeado casi todo lo que hago, porque en las escaleras está lo interesante, las historias y, sobre todo, el aprendizaje.\nYa sé que Internet está llena de supuestos trucos y atajos para ser mejor escritor.\nNo les hagas caso, escoge las escaleras, escoge lo difícil si quieres escribir bien, si quieres ser bueno en cualquier cosa que hagas. Ninguna buena historia ha tratado nunca del camino fácil.\nRedacto (nótese el verbo) para otros por dinero y ahí, confieso, cojo el ascensor, p","date":"15-01-2020","permalink":"/posts/coge-las-escaleras/","title":"Coge las escaleras"},{"content":"Procastinar, palabras nuevas para problemas viejos:\nPosponer las cosas es el mayor desperdicio en esta vida: atrapa cada día conforme viene y nos niega el presente, prometiendo el futuro. El mayor obstáculo para la vida es la expectativa, que cuelga del mañana y nos hace perder el hoy. Estás disponiendo lo que está bajo control de la suerte y abandonando lo que está bajo tu control. ¿Qué estás mirando? ¿Para qué meta te estás esforzando? El futuro descansa sobre la incertidumbre, así que vive ya.\nSéneca, en Sobre la brevedad de la vida, ya hablaba de dejar para mañana y advertía sobre aprovechar el hoy en lo importante.\nTantos años advirtiendo de lo mismo y no sirve de nada.\nAveriguar por qué posponemos las cosas importantes ha sido una de mis obsesiones, como si conocer el porqué solucionara algo. La procrastinación es como fumar o beber, sabes que no tienes que hacerlo, sabes por qué no tienes que hacerlo o por qué acabas haciéndolo, y saberlo apenas marca una diferencia, igual que advertirlo.\nLo siento, Séneca, porque esto no tiene que ver con lo racional, sino con lo emocional.\nPor eso, aprender sobre técnicas o tácticas contra la procrastinación es como aprender que tienes que","date":"08-01-2020","permalink":"/posts/por-que-procrastinamos/","title":"Por qué procrastinamos"},{"content":"En un día como hoy, lleno de propósitos con la esperanza de vida corta, la tumba de Charles Bukowski sigue diciendo lo mismo: Don\u0026rsquo;t try, no lo intentes.\nEn eso se resume la filosofía primordial de Hank, unas palabras sencillas, demoledoras y muy mal entendidas.\nUno podría pensar que Bukowski se contradice cuando lees su historia personal, en la que dedicaba cada mañana sin premio, antes de ir a trabajar, a la escritura. Después pasó diez años sin hacerlo y estuvo a punto de desangrarse hasta morir. Como ocurre en los roces con la muerte, se dio cuenta de que mejor desangrarse de la manera correcta, así que dejó su trabajo y se dedicó solamente a escribir.\nNo está mal para quien te dice que no lo intentes, incluso después de muerto.\nBukowski no era un hipócrita y conviene abrir un poco el encuadre de la imagen para comprender mejor esa frase.\nEn una carta de 1990 a su amigo y poeta William Packard, podemos leer:\nTrabajamos demasiado duro, lo intentamos demasiado. No lo intentes, no trabajes. Está ahi. Mirándonos fijamente, deseando salir a patadas del útero cerrado.\nEn su comprensión del arte, Bukowski reiteraba la creencia de que las palabras y las ideas de un escritor deberí","date":"01-01-2020","permalink":"/posts/no-lo-intentes/","title":"No lo intentes"},{"content":"Scrooge volvió a abrir la ventana ayer y preguntar qué día era. Nochebuena, Ebenezer, Nochebuena otra vez. Recuerdo el año pasado leyendo Cuento de Navidad en el bar de siempre, cómo una buena historia puede hacer irrelevante el murmullo que te rodea.\nEsta época llega cada vez más rápido y supongo que el frío y la nieve ya no le pueden seguir el ritmo. También llegan los inevitables repasos a lo hecho en el año.\nNo voy a ser la excepción y no voy a echar de menos 2019, pero haré las paces con él a las doce y recibiré 2020 de la misma manera que siempre. Este año, el tiempo hizo lo suyo y yo lo que pude con él.\n2019 comenzó con un viejo apego, el del relato corto.\nMe propuse ir escribiendo y enviando a concursos. No por esperanza de victoria, sino por imponerme estructura y disciplina. Cada semana iba enviando dos o tres relatos a certámenes. Cada mañana escribía, pulía y recordaba que un primer amor puede seguir teniendo brasa bajo las cenizas.\nLo hice durante tres meses completos y apenas gané dos certámenes con cuentos breves. Supongo que soy mejor en pequeñas dosis.\nComo aviso a navegantes, incluso siendo premios de muy baja cuantía (ninguno superó los 200 euros), uno lo cobré m","date":"25-12-2019","permalink":"/posts/el-inevitable-repaso/","title":"El inevitable repaso"},{"content":"Más de una vez me han preguntado por las herramientas de software que utilizo para escribir. Creo que a algunos les sonará la historia de que, allá por 2008, me compré un Macbook sólo porque el Scrivener estaba disponible únicamente para Mac, así que no había otra manera de usarlo.\nCompré una licencia del programa que, literalmente, me acabó costando 1.049 euros.\nDurante mucho tiempo, Scrivener y ese Mac fueron mis fieles aliados cada mañana. Por eso, sigo recomendándolo como software de escritura, sigo pensando que es la mejor herramienta que hay para eso y un ejemplo excelente de cómo programar algo.\nPero ya no lo uso.\nEl principal motivo es que mi Macbook murió y hace ya demasiado que Apple no crea un ordenador decente, especialmente para escribir. Pero sobre todo, cuando me vi en la tesitura de trasladar lo que tenía en el Scrivener a otro ordenador para seguir trabajando, su formato propietario hacía que, o usaras el Scrivener o nada.\nBuena parte de mi escritura quedó «atrapada». Y sí, sé que se puede exportar e incluso acceder a los archivos .rtf manualmente dentro de las carpetas del programa, lo que es un horrible engorro. Prueba a gestionar o sacar a mano de las tripas del","date":"18-12-2019","permalink":"/posts/que-software-de-escritura-utilizo/","title":"Qué software de escritura utilizo"},{"content":"Una de las nociones principales de Escribir mejor es el hecho de que el tiempo es el rey en más aspectos de los que creemos. Y la suerte es la reina, pero ese es tema para otro día.\nEn muchas ocasiones, ese éxito que vemos en los demás e incluso ese buen trabajo que hemos hecho, está muy determinado por el tiempo. En concreto, por el tiempo en el que hacemos las cosas.\nUn ejemplo son ciertos escritores que, en los inicios de Amazon Kindle, se convirtieron en superventas sin ayuda de ninguna editorial. Un grupo despuntó e incluso alguno de ellos vio el filón y quiso vender su «sistema infalible» de éxito. Muchos lo compraron, pero resulta que, por ignorancia o por no querer reconocerlo, esos autores no explicaban el motivo real de sus jugosas ventas.\nEste se podía resumir en: coge una máquina del tiempo y vuelve al momento en el que Amazon Kindle empezaba y no tenía casi nada en español.\nPublica lo que sea y, como no hay mucho más, el algoritmo te elevará a lo alto, porque básicamente no tiene otra cosa. La gente lo comprará y, cuando saques algo nuevo, el algoritmo volverá a ponerte ante los ojos de esos lectores que te compraron la primera vez. Un círculo virtuoso casi automático.","date":"11-12-2019","permalink":"/posts/el-tiempo-es-el-rey/","title":"El tiempo es el rey"},{"content":"Uno de mis mejores amigos es ejecutivo de una gran compañía compañía eléctrica. Ahora que lo pienso, otro lo es de una multinacional, no deja de viajar por toda Europa y, al parecer, yo siempre he sido el peor partido. Pero me desvío. El primer amigo, hace ya, me dijo que admiraba el coraje que había tenido para dedicarme sólo a escribir, algo que fue probar un año y se extendió a más de tres. Hasta me ponía de ejemplo ante sus compañeros de trabajo y todos asentían.\nNo sé muy bien por qué.\nPara empezar, el coraje y la inconsciencia me resultan indistinguibles, o será que soy daltónico. Para seguir, no creo que haga falta valentía para dejar algo que odias, al contrario. En realidad era un cobarde huyendo de lo que me aterraba.\nPero es cierto que la escritura requiere un coraje, aunque no el de seguirla como a un amor perdido, sino otro más difícil: el de no gustar.\nHay que tenerlo si uno quiere escribir bien. Y esa es una gesta casi imposible, porque igual que no estamos hechos para escribir, tampoco estamos hechos para no gustar.\nHace bastantes años, alguien de Twitter, devorador de libros con el que hablaba de vez en cuando, dijo que por fin iba a leerme. Tuve esa sensación tan ","date":"04-12-2019","permalink":"/posts/la-valentia-de-no-gustar/","title":"La valentía de no gustar"},{"content":"Suelo hacer leña del cliché caído, suelo meterme con los géneros y tratar de borrarles los trazos cuando no están mirando. Sin éxito, a tenor de que mi propia biblioteca está empezando a poner iconos en los lomos de los libros para, de un solo vistazo, encerrar todo lo que contienen en la cárcel de un glifo simple. Y suelo abominar de todo eso porque siempre he considerado a la escritura una forma de entender las cosas.\nCuando necesito comprender algo, comprenderme yo, lo escribo.\nCuando creo que sé de antemano de qué va algo que voy a plasmar sobre el papel, me equivoco.\nPorque la verdadera esencia de una historia se va revelando conforme avanzan las frases, los personajes toman vida y las circunstancias discurren por el mismo sitio que la vida, por donde les da la gana sin que yo tenga mucho que decir. Escribir, para los que ya no somos de aventuras intrépidas en el mundo de ahí fuera, es nuestra forma de exploración por una selva que a veces encierra maravillas y otras te atrapa en esa causante de pesadillas infantiles que eran las arenas movedizas de las películas. Por algún motivo, mi generación creció temiendo aquello como algo que se encontraría a menudo durante la edad adul","date":"27-11-2019","permalink":"/posts/el-explorador-y-la-sorpresa/","title":"El explorador y la sorpresa"},{"content":"Siempre me ha fascinado, y no para bien, el hecho de que, cuando escribo algo, lo que más me gusta de ese algo nunca es lo que le gusta a los demás. De hecho, suele suceder al contrario. Y esas partes de las que te avergüenzas un poco, que no reconocerías haber escrito en muchas ocasiones, resulta que son las que más agradan a muchos.\nEs un hecho habitual al que no logro acostumbrarme, pero al menos, de vez en cuando, encuentro el consuelo de no estar solo.\nHace poco leía sobre Agnes de Mille, coreógrafa y bailarina norteamericana. Tras años de dura dedicación apenas reconocida, con enormes dificultades para encontrar trabajo, Mille había obtenido un éxito inesperado con su coreografía para la obra de Broadway Oklahoma!. Mientras tomaba algo con Martha Graham (legendaria colega de profesión), Mille comentó que consideraba a su gran éxito solamente como un trabajo «relativamente bueno». Sin embargo, alcanzaría más de 2.200 funciones y no se clausuró hasta 5 años después de su debut. Mille siempre recordaba tener ahí un deseo de grandeza, pero pensaba que su falta de fe la mantuvo siempre en la oscuridad, al menos hasta ese éxito con Oklahoma!.\nEntonces, Graham le dijo algo que convi","date":"20-11-2019","permalink":"/posts/lo-que-es-bueno-y-lo-que-no/","title":"Lo que es bueno y lo que no"},{"content":"La semana pasada hablaba de que el mundo del libro, un objeto para la calma y el tiempo en todos sus aspectos, estaba dominado por la prisa y el destello fugaz. En esa aparente contradicción, el arte y la originalidad se cuelan por las rendijas y nunca más se supo.\nTodo ese esfuerzo de meses o años en crear una obra de arte, para nada.\n¿Cuál es la solución? No lo sé, yo no la tengo. Yo tengo este rincón y poco más, es obvio que no la poseo y tampoco creo que la haya. Muchas veces la vida es así. No la hay, desde luego, en el sentido de que las cosas vayan a cambiar y el libro recupere un poco ese ir más despacio que, de paso, a lo mejor nos haría recobrar cierta cordura también.\nAsí que no hay solución para el contexto que nos rodea, pero sí habría una para la escritura y es la misma de siempre: haz arte y deja que los demás corran como pollos sin cabeza tras lo nuevo que brilla.\nQue brille no significa que sea verdadero.\nHazlo lo mejor que puedas al margen de la tormenta ahí fuera, de lo que todos te dicen, de las expectativas que te pusiste y esa ilusión de escritor que, lejos de ayudar, es nuestro peor enemigo desde que nació y nos imaginamos firmando a multitudes.\nEscribe tranq","date":"13-11-2019","permalink":"/posts/la-solucion-al-destello/","title":"La solución al destello"},{"content":"Es imposible abstraerse del contexto, de lo que nos rodea y los demás. Nos moldea y nos influye (casi siempre sin darnos cuenta) mucho más de lo que creemos. De hecho, esa es una de las tesis principales de Escribir mejor.\nUna de las formas más sibilinas y dañinas en las que nos manipula ese contexto, a la hora de escribir, es inculcando la mentalidad de best seller, de la prisa y el destello como única forma de hacer las cosas.\nHoy día, el mundo editorial se mueve por la novedad, así que el libro, un objeto de artesanía que tarda fácilmente años en construirse y tallarse hasta alcanzar su forma final, se quema en apenas quince días. Es la naturaleza de las cosas, dicen. Sale el libro, se intenta endosar rápidamente y, a los pocos días, hay otras novedades empujándote hacia el borde del barranco, desplazando el foco porque ellas también quieren tener sus cinco minutos de fama (o casi siempre, ni eso).\nTras esos quince días, a menos que haya un campanazo en ventas, con lo cual se alarga su momento de brillar (pero tampoco mucho más) el libro pasa a las estanterías del fondo. A fundirse en las sombras, a acabar devuelto juntos a tantos otros que han sufrido el mismo destino.\nEn gener","date":"06-11-2019","permalink":"/posts/la-prisa-y-el-destello/","title":"La prisa y el destello"},{"content":"Hemingway hablaba de que la buena escritura debía tener un componente clave: la veracidad. Este es uno de los elementos peor entendidos y, por eso, no termina nunca el debate sin sentido sobre si se debería escribir solamente sobre lo que uno conoce o no.\nLa lectura debe ser un viaje, pero ese movimiento en el lector solo se puede provocar encendiendo en él la emoción adecuada que lo impulse hasta el lugar en el que queremos que esté. Para ello, hace falta esa veracidad a la hora de contar algo. Una veracidad que poco tiene que ver con escribir historias de la vida real, sino con dotar a cualquier narración, trate de lo que trate, de la emoción precisa. Ese es uno de los signos principales de escribir bien.\nPara que alguien sienta la experiencia al leer, esta tiene que ser orgánica, que la note como real y no como la enésima ficción con decorados y personajes de cartón, leídos mil veces ya. Para que esto ocurra, esa experiencia (las emociones tras ella) tienen que haberse vivido y digerido por el escritor. De ese modo será capaz de expresarlas mucho mejor de lo que la mayoría puede hacerlo.\nEso significa que, para escribir bien, hace falta un elemento clave que no aparece nunca en ","date":"30-10-2019","permalink":"/posts/vivir-para-escribir-bien/","title":"Vivir para escribir (bien)"},{"content":"A menudo, la autoayuda se alimenta de perogrulladas, frases obvias o, peor que eso, frases que suenan obvias y no son ciertas. Una de ellas es un axioma repetido a menudo: «Tienes el mismo tiempo que Bill Gates o Beyoncé», como muestra de que a todos, ricos y pobres, se nos dan 24 horas cada día que amanece y que de nosotros depende darles un uso adecuado o no.\nEn el fondo, esta frase encierra una crítica sibilina, pero devastadora. Que si no eres Bill Gates o Beyoncé es porque no te esfuerzas suficiente. En nuestro caso, respecto al éxito en la escritura, etc, porque al fin y al cabo tenemos las mismas horas que la pareja que ha ganado los Nobeles de Literatura hace unos días.\nSin embargo, no hay nada más falso que esta frase.\nSi de verdad crees que tienes las mismas horas que Gates, Beyoncé, la Reina de Inglaterra o Elon Musk, no hace falta que escribas cuentos, porque ya te han convencido de vivir en uno.\nRecuerdo un día de estómago revuelto en el que pensar en comida me daba nauseas y, por tanto, ayuné durante todo ese día. De hecho, no hice mucho más, excepto languidecer en el sofá con el portátil cerca. Como era fin de semana, no trabajé, no comí, no bajé a comprar, no limpié","date":"23-10-2019","permalink":"/posts/la-falacia-del-tiempo-y-la-escritura/","title":"La falacia del tiempo y la escritura"},{"content":"Predico que lo mejor es escribir cada día e, idealmente, lo primero en la mañana, como si fuera un Bálsamo de fierabrás para calmar no sabes muy bien qué. Y que si hay que dejar las distracciones al otro lado de la puerta o mejor dormidas, también crear un contexto adecuado en el que sabes de antemano sobre qué vas a escribir y, por si fuera poco, repetir y repetir el proceso si quieres llamarte escritor y que una parte, al fondo de ti, no se ría de ese atrevimiento.\nY ahora llega la sorpresa para nadie (espero): Yo no hago todo lo que digo. Yo disto un mundo de ser perfecto o infalible en la escritura o cualquier otra cosa. Tampoco creo que haya habido nunca un predicador siempre piadoso o que eso sea posible en realidad.\nMuchos días sí es así: las mañanas, el silencio y el tac tac. Los días de suerte, incluso sentirme afortunado de tener algo como esto, sin importar que lo que haya escrito sea, en realidad, una mierda. Pero si crees de verdad que estoy cada día sin fallar, y que soy una máquina como Graham Greene, que no permitía siquiera que el romance se interpusiera entre él y la escritura (¡ja!), andas muy equivocado.\nY no estoy hablando solamente de esos días en los que caes","date":"16-10-2019","permalink":"/posts/la-vida-siempre-tiene-otros-planes/","title":"La vida siempre tiene otros planes"},{"content":"Que vivimos cada vez más distraídos, y que la lectura y la escritura son las primeras víctimas en la actual guerra por la atención, son dos temas cada vez más recurrentes. De hecho, hablo de ello a fondo en Escribir mejor y no voy a repetir lo que pone allí. Hoy me gustaría centrarme en la dimensión del enemigo, cada vez mayor, gracias a ese aparato llamado móvil.\nEl teléfono tiene una característica que lo hace enormemente atractivo y que también trato a fondo en Escribir mejor, la todopoderosa y muy subestimada conveniencia. Al ser tan elevada, su poder de distracción es el de una estrella gigante y no paras de orbitar alrededor de él.\nUna y otra vez, sin querer, ya está en la mano. Estás viendo una película y lo estás toqueteando, y no sabes cómo ha llegado ahí. Miras un mensaje un segundo (porque ya no puedes ignorar el pitido y la luz) y de pronto se han hecho las seis y no recuerdas qué ibas a hacer con todo ese tiempo que tenías por delante.\nLa cuestión hoy es que siempre he pensado que yo uso el teléfono muchísimo menos que la gente de mi alrededor. Por ejemplo, una regla inviolable para mí siempre ha sido que, si estoy con alguien, el teléfono no entra en la escena hasta q","date":"09-10-2019","permalink":"/posts/las-distracciones/","title":"Las distracciones"},{"content":"A través de un tuit de María Popova, entré en la madriguera del conejo de Alicia que me llevó hasta un artículo en el que 12 artistas contemporáneos daban su opinión sobre qué hace falta para crear una obra de arte.\nRecomiendo encarecidamente la lectura del artículo original (en inglés, eso sí), aunque aquí me gustaría compartir las impresiones que más me llamaron la atención. Creo que, cuando un buen artista habla, uno tiene una cierta obligación de escuchar, aunque sea para no estar de acuerdo.\nAdemás, la pregunta no puede ser más difícil, compleja y tramposa. Si me haces esa pregunta a mí, de hecho, no sabría por dónde empezar a contestar, la verdad.\nAsí que mejor dejo que hablen hoy algunos de esos artistas, empezando por la poetisa Elizabeth Alexander, cuya frase en el tuit que comento encendió la mecha:\n«Eres castigado por tratar de anticipar lo que quiere tu audiencia. Eso provoca que hagas mal arte. Haz para dar […] Si no te quema hacerlo, no hay razón para hacerlo. Sé útil de otra manera».\nAlgo que, básicamente, bebe de la famosa frase de Bukowski y también resume mucho mejor que yo mi propia visión del tema.\nRebecca Louise Law es la artista que da la clave menos glamouros","date":"02-10-2019","permalink":"/posts/que-hace-falta-para-crear-una-obra-de-arte/","title":"¿Qué hace falta para crear una obra de arte?"},{"content":"A raíz de la publicación del libro de relatos El sol en la cabeza, encontré un artículo sobre el joven escritor brasileño Geovani Martins. Una de las cosas más interesantes es su método de escritura.\nRealiza un primer esbozo de la historia a mano y después afila sus cuentos con una máquina de escribir, una antigua Remington 22 que su madre le procuró, después de que se le rompiera el ordenador. Martins tiene 28 años y también escribe para el diario O Glovo, pero sus columnas sí las escribe con un procesador de textos. Al fin y al cabo, la popularidad que ha alcanzado como escritor le permite salir de la favela en la que se crió para acudir a ferias e invitaciones, pero sigue volviendo allí para vivir y relatarlo a la manera original, con el inconfundible tac tac de la Remington sobre el papel. Quizá una cosa ya está demasiado interrelacionada con la otra y cambiar de método haría huir a la esencia.\nEl motivo de que emplee una tecnología ya muy obsoleta cuando Martins escribió por primera vez es que eso, según él, le obliga a repensar cada palabra.\nProbablemente, no anda desencaminado a la hora de escribir mejor. A veces comento que, hace ya cinco años (¿nadie va a parar el reloj?) ","date":"25-09-2019","permalink":"/posts/los-viejos-modos/","title":"Los viejos modos"},{"content":"Estos son los días mediocres sin nada que relatar, los que echaré de menos cuando algo duela y entonces quiera volver a este momento como sea. Son los días en que no has escrito nada especial y tampoco sucederá eso que esperas que te cambie la vida (nunca lo hace). Son mañanas difíciles de recordar, excepto quizá para los que llevan un diario.\nE incluso en ese caso, he ahí la entrada de Kafka:\n«2 de agosto de 1914: Alemania le ha declarado la guerra a Rusia. Fui a nadar por la tarde».\nPero las grandes cosas están hechas, sobre todo, de días mediocres. Ni grandes victorias, ni derrotas que llorar, sólo la normalidad por todas partes. Días que se confunden con otros al pensarlos, pero con un papel imprescindible.\nSin los días mediocres, no hay nada. Al contrario de la imagen romántica habitual, el arte, especialmente la escritura, está hecho de esos días sin nada que señalar, excepto quizá una guerra mundial y un baño al mediodía.\nCuando uno escribe, la historia también está sostenida por lo normal. En contra de muchos consejos desnortados de escritura, como la idiotez de que todo lo que escribas debe avanzar la trama, la historia no puede estar compuesta de cosas que «atrapen al lec","date":"18-09-2019","permalink":"/posts/los-dias-mediocres/","title":"Los días mediocres"},{"content":"He dedicado gran parte de las casi 200 páginas de Escribir mejor a detallar lo que funciona para escribir más. Pero lo cierto es que, al final, todo depende de una sola cosa.\nComo bien expongo allí, al final resulta que sí hay un gran secreto para escribir más. Enterrado en medio de la nada que no esperas surge y depende de la respuesta a esta pregunta:\n¿Dónde está realmente la escritura dentro de nuestra escala de valores?\nSiempre hay alguien que, a pesar de estar cansado, no poder más y que mil tentaciones le rodeen, decide terminar lo que se proponía. Todos hemos estado ahí en algún momento cuando hicimos lo imposible por un amigo, o trabajamos hasta la extenuación para sacar adelante a una familia.\n¿Cómo es posible que alguien en esos momentos pueda continuar? ¿Cómo incluso cuando no queda energía, el contexto está en contra y cada una de las piezas del puzzle salen rotas de la caja?\n¿Cómo fuimos capaces nosotros cuando estuvimos en una situación así?\nPor los valores que conforman nuestra verdadera identidad.\nPorque nosotros no somos de los que dejan tirados a un amigo, porque amamos a la familia por encima de todo, porque en aquel momento, lo que hicimos contra viento y marea ","date":"11-09-2019","permalink":"/posts/el-unico-secreto-para-escribir-mas/","title":"El único secreto para escribir más"},{"content":"Para aquellos que no me siguen en Twitter, comentar que, desde el día 2, ya está disponible el libro Escribir mejor, «segunda parte espiritual» de aquel Escribir bien.\nAquí está en formato digital para Kindle y aquí en formato papel.\nEn el libro se recogen algunos contenidos de esta web y, sobre todo, una gran parte de nuevos contenidos centrados, principalmente, en cómo escribir más cada día.\nComo ya comenté en su día, escribir más es la clave imprescindible para escribir mejor. No hay otra manera ni hay atajos. Además, como escribo para comer, estos años he intentado conocer y aplicar aquello que me permite escribir todo lo que pueda.\nAl fin y al cabo, el tiempo es limitado, pero las palabras no tienen por qué serlo.\nY uno de los principios fundamentales que se explican en Escribir mejor, es el que trato aquí hoy. Como veremos, es muy sencillo y no puede ser de otra manera, porque cualquier estrategia o táctica compleja nunca funciona y nunca se aplica.\nAdemás, no nos vendrá mal porque también enseña la clave para salir de la cárcel, sin duda algo mucho más útil que escribir más.\nLa carta para salir de la cárcel (extracto del libro Escribir mejor) Voy a mostrar de nuevo el poco c","date":"04-09-2019","permalink":"/posts/la-carta-para-salir-de-la-carcel/","title":"La carta para salir de la cárcel"},{"content":"Paradójico como siempre, he aquí que hoy hablo de cosas en las que gastarse el dinero en vez de escribir, cuando el próximo lunes, 2 de septiembre, sale mi libro Escribir Mejor en papel y digital.\nAsí que, en una petición que no he hecho en la vida, no os gastéis el dinero en estas cosas si podéis resistir la tentación. O no lo hagáis aún al menos. El 3 de septiembre ya habrá tiempo de arruinarse con las curiosidades de hoy.\nDurante las pasadas Navidades publiqué un celebrado artículo sobre regalos para escritores pobres, pero con ínfulas. Allí hablaba de los cacharros más diversos y caí en mi propia trampa. Me persuadí para adquirir una de aquellas cosas y debo reconocer que está resultando una de las mejores compras que he hecho.\nAsí que ahora vuelvo a la carga con otra selección de las cosas más curiosas que se fabrican para escritores.\nMuchas de ellas, en realidad todas, son caprichos innecesarios (qué no lo es, al fin y al cabo). Caprichos que, en realidad, apuntan a la fantasía de escribir que tenemos en la cabeza, más que a la realidad de hacerlo.\nO lo que viene a ser lo mismo, que tratan de vendernos y encajar en un proceso de escritura que, en nuestra imaginación, parece m","date":"28-08-2019","permalink":"/posts/5-nuevos-regalos-para-escritores/","title":"5 nuevos regalos para escritores"},{"content":"Supongo que, lo más cerca que voy a estar del Nobel de literatura es preguntándome las mismas cosas que, al parecer, se cuestionan sus ganadores. Orhan Pamuk (El castillo blanco, Nieve\u0026hellip;) trató de responder a esa pregunta en su discurso del Nobel, en el año 2006.\nY creo que su respuesta merece ser leída por todo el que escribe, que a lo mejor conecta con eso que llevamos dentro y es tan difícil de comunicar cuando nos hacen la pregunta.\nDesde luego, a mí me lo han preguntado poco en realidad, pero todas las veces me he quedado con la respuesta luchando por salir y sin conseguirlo.\nUna vez traté de expresarla lo mejor que pude, porque escribir siempre se me ha dado mejor que cualquier otra forma de comunicarme, pero hoy yo no importo. Importa Pamuk y esta fue su respuesta aquella noche de gala en 2006.\n¿Por qué escribes? Esta es la pregunta que me han hecho más a menudo en mi carrera de escritor.\nLa mayoría de las veces lo dicen en serio: ¿Cuál es el sentido? ¿Por qué entregas tu tiempo a esta actividad extraña e imposible? Por qué escribes…\nTienes que tener una excusa, una disculpa por escribir… Así es como me he sentido cada vez que he escuchado esta pregunta. Pero cada vez ","date":"21-08-2019","permalink":"/posts/por-que-escribir-segun-orhan-pamuk/","title":"Por qué escribir, según Orhan Pamuk"},{"content":"Hoy día parece imposible concentrarse en nada. Cientos de distracciones tiran de ti, cientos de estímulos te atrapan, cientos de idiotas tratan de manipular a qué debes hacer caso, o por qué motivo debes estar enfadado.\nParece imposible concentrarse de nuevo, pero Chris Bailey, autor del libro Hyperfocus tiene al menos unas cuantas piezas del puzzle.\nUna de ellas, la trato más a fondo en el cada vez más cercano Escribir mejor y es, básicamente, aburrirse. Algo a lo que tememos más de lo que deberíamos. De hecho, parece el gran enemigo y por eso hacemos lo que sea con tal de no estar a solas con nuestros pensamientos.\nEn palabras de Bailey:\n«Pensamos que nuestros cerebros están distraídos, pero en realidad están sobreestimulados».\nAsí que, aunque parezca paradójico y uno de esos «problemas del primer mundo, Bailey puso en práctica un plan para aburrirse adrede.\nLas vueltas que tenemos que dar\u0026hellip;\nA fin de reducir su nivel de estimulación, se empeñó deliberadamente en actividades con tal bajo nivel de atractivo que rayan la tortura. Por ejemplo, se leyó los términos y condiciones de iTunes al completo, contó los ceros en los decimales del número pi o, simplemente, se puso a mirar","date":"14-08-2019","permalink":"/posts/como-concentrarse-de-nuevo-y-ser-mas-creativo/","title":"Cómo concentrarse de nuevo y ser más creativo"},{"content":"Hoy algo directo y pragmático, nada relacionado con el arte, porque el arte quiere comer, pero es incapaz de cazar nada.\nNo hace mucho hablaba de escritura y dinero, más bien del poco que da, al menos la ficción en la mayoría de los casos. Ya se sabe, casi nadie vive de esto, etc.\nYo «vivo» de escribir para otros, como mercenario, escritor freelance, creador de contenidos o como se le llame ahora.\nEso ha hecho que otros escritores, interesados en que su escoliosis ante la pantalla sirva de algo, me hayan preguntado algunas cosas al respecto a lo largo del tiempo.\nVivir de escribir\u0026hellip; la eterna quimera.\nPor eso, he aquí unos «consejos» directos, breves y al grano sobre cómo navegar en ese mundo y no ahogarte (demasiado). Así, de paso, respondo a algunas de esas dudas y a otras preguntas que no me han hecho, pero considero interesantes.\nPor supuesto, esta es mi experiencia y nada más. Diferirá de la de muchos otros y no será recomendable en muchos casos. Seguramente muchos de esos otros lo están haciendo mejor, cosa que no me extrañaría, pues mi desastre me acompaña siempre.\nAsí que, sin orden ni concierto, he aquí algunos consejos o recomendaciones para quien quiera ganarse la ","date":"07-08-2019","permalink":"/posts/consejos-para-escritores-freelance/","title":"Consejos para escritores freelance"},{"content":"Es el último día de julio y, aunque el verano es para los jóvenes, es inevitable sentir el mundo más lento, la gente sin ganas de nada, pensando en escapar unos días de la jaula hacia otra que al menos sea un poco más bonita.\nEn ese mismo ritmo de pereza me muevo también y aprovecho para coser unos retales y hablar de ellos. Muchos son preguntas breves y variadas que me llegan como un goteo al email y aprovecho para responder aquí.\n¿Cuándo vas a sacar algo nuevo? Lo próximo «nuevo» va a ser el libro Escribir mejor. De momento, no tengo otro plan porque sigo sin mover nada ni enviar a editoriales.\n¿Escribir? Siempre. ¿Publicar? Ya veremos. Estoy en esa fase de no comprar boletos, así que es imposible que me toque la lotería.\nUna de las cosas que han traído tantos años en esto es darme cuenta de que las alegrías, de tenerlas, se han producido escribiendo, no publicando. Siempre me ha resultado curiosa la ausencia total de sensación al escuchar que he ganado un premio o me publicaban.\n¿Cómo escribes? / ¿Qué herramientas usas? / ¿Cómo te organizas? Etc En este tiempo, he recibido varias preguntas al respecto. No creo que nadie deba seguir mis pasos porque soy un desastre, pero ahí va.","date":"31-07-2019","permalink":"/posts/cajon-de-sastre-volumen-ii/","title":"Cajón de sastre (volumen II)"},{"content":"Hace poco estaba echando un vistazo a todo lo que he publicado. Lo que está y lo que ya no, lo que fue al principio y el camino en general desde aquel febrero de 2007, cuando sentí por primera vez el tacto en papel de Esperar es lo que más odio. Y hay varias verdades incómodas tras tanto trecho y maleza, algunas que ignoraba y otras que imaginaba, aunque no quería hacerlo mucho. La primera verdad incómoda es bien conocida, escribir es una ruina. Aunque curiosamente muchos empiezan en esto para ver si se hacen ricos y famosos. Uno puede decir que, si contamos euros que entraron por los que se marcharon, la cifra no es negativa, pero eso es porque los escritores somos de letras y no sabemos contar, especialmente las horas de trabajo ingrato en la madrugada, a destiempo, en los huecos, toda esa increíble cantidad de tiempo que empleamos y no valoramos monetariamente. Si ese tiempo lo hubiéramos dedicado a trabajar y cobrar la hora, aunque fuera al precio más bajo posible, seguramente tendríamos alrededor más cosas que brillan. Que no sirven para nada, pero brillan. La segunda verdad incómoda es que, dentro de la ruina, publicar con editorial es, para quien no llegó a la fama y el laur","date":"24-07-2019","permalink":"/posts/las-verdades-incomodas-del-dinero/","title":"Las verdades incómodas del dinero"},{"content":"Hace poco pasó por delante el tuit fugaz de una autora que, simplemente, no iba escribir más por la sencilla razón de que quería ser feliz. Y la escritura no le encajaba ya dentro de esa ecuación. De pasada también aprecié los comentarios sobre que era una pena y que seguro que volvería con fuerza. Pero la realidad es que no es necesario que sea así. Si escribir no hace feliz, uno no debería hacerlo. De hecho, dejar de escribir por cualquier motivo o ninguno es lo más legítimo que uno pueda hacer. Estamos capturados por las historias, son lo más poderoso y, especialmente y como pasa también con las personas, las más bonitas en apariencia son a las que más caso hacemos, aunque muchas veces nos mientan. La primera de esas historias que tejen su tela de araña es que la escritura es algo loable o «superior». No creo que sea así. Es una forma de arte como otra, pero eso tampoco significa que todo el mundo deba dedicarse a ella o que quien lo hace sea especial. De hecho, la escritura está cada vez más embarrada, a tenor de youtubers, influencers, personajes televisivos y más fauna que han entrado motivados por las editoriales que quieren vender, no importa si la prosa o la poesía se van ","date":"17-07-2019","permalink":"/posts/los-escritores-felices/","title":"Los escritores felices"},{"content":"Antes de nada, un breve anuncio. Mi previsión es que Escribir mejor estará finalmente disponible el próximo 2 de septiembre, lunes. He firmado la tregua (que no las paces) con el manuscrito, así que ya no hay vuelta atrás.\nSi para entonces quieres conseguir la «primera parte» espiritual, hoy es el último día para hacerlo al precio que quieras junto a un pack de libros sobre escritura y publicación.\nMás barato y con mejor compañía ya es imposible.\nDicho esto, vamos con el episodio de hoy, porque en el anterior comenté de pasada a Flannery O\u0026rsquo;Connor y merece mucho más que una breve nota. O\u0026rsquo;Connor tenía un sentido del humor agudo y un amor por la escritura que la hacía reflexionar sobre ella a menudo. Por eso, aunque nos dejó con apenas 39 años, también dejó una serie de pensamientos y reflexiones sobre el arte, siempre ácidos, siempre acertados.\nEn Estados Unidos existe el MFA, Master of fine Arts, donde se enseña escritura creativa. O\u0026rsquo;Connor lo hizo y lo enseñó y sus apreciaciones sobre él dan una idea clara de su interesante visión de la escritura, así como la de la naturaleza del arte.\nSe supone que en ese MFA te enseñan a escribir y las universidades americanas r","date":"10-07-2019","permalink":"/posts/flannery-oconnor-y-la-ensenanza-de-la-escritura/","title":"Flannery O'Connor y la enseñanza de la escritura"},{"content":"Hace unos cinco años, la escritora Meghan Tifft se preguntaba cómo una actividad tan íntima y solitaria por naturaleza, como es escribir, se había convertido en algo «insoportablemente social».\nYo también me lo pregunto. Guste o no, el escritor debe ejercer de feriante. Debe aparecer en las firmas, a pesar de que las presentaciones de libros son una horrible táctica de marketing.\nDebe estar en las redes sociales, debe conectar y contestar con una sonrisa parecida a los fans y a los que le dicen que es un mierda. Debe formar comunidad y debe incluso impulsarla. Debe exponerse con el vano (muy vano y poco eficaz) objetivo de obtener esa «visibilidad» tan repetida y tan mal entendida por todas partes.\nTodo, menos escribir, algo que sólo se puede hacer a solas y en silencio, si es que quieres hacerlo bien.\nHay autores que florecen y brillan en eventos. Encantados con este nuevo paradigma de herramientas que permiten hablar a miles, desean ese contacto y el foco. Y eso es genial, probablemente hagan mejor la literatura y esas experiencias alimenten a la escritura en su caso. Pero, ¿cuál es el destino de los que no?\n¿Qué pasa con aquellos que sólo quieren contar una historia? Se pregunta","date":"03-07-2019","permalink":"/posts/el-lamento-y-la-buena-escritura/","title":"El lamento y la buena escritura"},{"content":"Todos tenemos ese sueño, yo también, el de escritor libre que se levanta cada mañana a hacer lo que ama, que vive y lo hace bien de sus historias. Que se detiene sólo para leer los mensajes de adoración o porque tiene que ir a firmar las colas que otra vez dan la vuelta a la librería. Y será recordado para siempre y a lo mejor es verdad eso de que vives hasta que alguien dice tu nombre por última vez. Pero lo cierto es que ese terrible momento en el que ocupas un último pensamiento está demasiado cercano para una inmensa mayoría, pues nunca será tema para una clase de literatura o acariciado en un puesto de libros. El sueño de escritor nos está matando porque no lo tenemos y, cuando no tenemos algo, sólo sabemos centrarnos en eso. Es pura naturaleza humana una vez más. Cuando no tenemos dinero no podemos más que pensar en él, cuando estamos a dieta sólo imaginamos chocolate. Así que el sueño de escritor, que se suponía que debía ser nuestra brújula, se convierte en otro enemigo más por las terribles consecuencias que tiene una mentalidad que se centra en lo que le falta. Como si no tuviéramos bastantes adversarios en la procrastinación, la vida cotidiana y su falta de tiempo, el sí","date":"26-06-2019","permalink":"/posts/los-suenos-de-escritor-matan-la-escritura/","title":"Los sueños de escritor matan la escritura"},{"content":"Durante el mes pasado varios medios celebraron la vida de la famosa autora de romántica, Danielle Steel. Una entrevista prendió especialmente la mecha cuando la escritora explicó su modo de trabajo. Steel escribe, según ella, entre 20 y 22 horas diarias. Eso es lo que le ha permitido publicar 179 libros, a razón de 7 anuales. Y a sus 71 años, no tiene intención de levantar el pie del acelerador. «Empiezo el libro y no dejo mi escritorio hasta que el primer borrador está terminado» (por cierto, escritorio que es el de la imagen superior). Va de la cama a la mesa, de ahí al baño cuando lo necesita y corta todo contacto con el mundo exterior excepto para llamar a sus 9 hijos. «No me peino en semanas» y la comida se le lleva a su mesa, en la que teclea en una máquina de escribir «hasta que los dedos se hinchan, las uñas sangran y cada músculo grita». Algunos sitios, especialmente relacionados con los negocios como Business Insider o Quartz, vieron en la mentalidad de Steel la razón de su éxito, queriendo incluso trasladarla a otros ámbitos y dejando caer que, si no tenemos el mismo éxito que ella en los diversos ámbitos de nuestra vida es, básicamente, porque no aplicamos su filosofía.","date":"19-06-2019","permalink":"/posts/las-20-horas-de-danielle-steel/","title":"Las 20 horas de Danielle Steel"},{"content":"A este paso, voy a ganar el Planeta antes que sacar el libro de Escribir mejor. De hecho, es posible que aparezcan todos los pedazos desmembrados por aquí, y es que hoy traigo otro extracto de ese libro, que trata un tema habitual: el escritor y la fuerza de voluntad. Pueden imaginarse el final\u0026hellip; Por cierto y antes de mentar a la bicha de hoy, quien quiera el volumen de Escribir bien está de promoción junto a un pack de libros sobre escritura que puedes conseguir pagando lo que quieras. Más fácil, con otros buenos libros y más barato ya es imposible. Y ahora, el extracto de Escribir mejor.\nSi estás leyendo este libro y te preguntas dónde está la fuerza de voluntad tras tantas páginas, la respuesta es: donde le corresponde por su importancia, en ningún lado. La fuerza de voluntad es irrelevante para escribir, la fuerza de voluntad, como tal, seguramente ni existe. Ese cuento tiene sus raíces en el mismo sitio que muchos otros, la religión. De ahí se hizo fuerte por el poder que tiene una historia que, aunque sea falsa, parece encajar con las nociones aparentes de las cosas. Al fin y al cabo, un concepto como la fuerza de voluntad resulta intuitivo y explicaría de manera lógica","date":"12-06-2019","permalink":"/posts/la-fuerza-de-voluntad-y-la-escritura/","title":"La fuerza de voluntad y la escritura"},{"content":"No recuerdo bien cómo tropecé hace tiempo con este vídeo de escritores consagrados, un montaje con sus respuestas a la típica pregunta de: «¿Qué le dirías a un joven escritor que empieza?».\nLa mayoría coge el cliché y lo echa a rodar empujándolo con más clichés hasta formar una tediosa fila de tópicos que ya has oído mil veces: Que si debes divertirte con lo que haces, que si has de tener pasión, luego alguien saca a pasear la bicha del talento, mientras otra dice que debes tener fe en ti mismo y no abandonar nunca\u0026hellip;\nEn general, el horror. Pero he aquí que llega Richard Ford a los dos minutos con sus consejos a un joven autor que todavía conserva algo de brillo ahí al fondo de la mirada:\nIntentaría convencerle de que no lo intentara si pudiera. Porque probablemente no vas a ser muy bueno. Tu pareja probablemente no va apoyarte, probablemente vas a tener un problema con la bebida y probablemente vas a estar frustrado si llegas a tener hijos y probablemente no vas a ganar un céntimo.\nTras eso, otros escritores siguen la retahíla: «Le diría que fuera muy paciente», etcétera. A los 3:45 minutos, Ford desciende de nuevo en el montaje con más sabiduría para repartir sin guantes.\nEs","date":"05-06-2019","permalink":"/posts/el-consejo-de-richard-ford-a-los-escritores-que-estan-empezando/","title":"El consejo de Richard Ford a los escritores que están empezando"},{"content":"Hace unas semanas hablé de la suerte una vez más. En aquel artículo nombré un libro, se titula The luck factor, es del psicólogo social Richard Wiseman y en él trató de estudiar cómo tener suerte.\nO mejor dicho, qué diferencia a la gente que tiene buena suerte de la que se considera desafortunada. No está en español que yo sepa y alguien me ha preguntado si puedo seguir hablando un poco más de esa suerte, ya que al fin y al cabo va a ser lo que tenga el mayor papel en la carrera de un escritor y en la vida de cualquier persona en general.\nCómo tener suerte según Richard Wiseman Las tesis del libro se resumen en 4 cosas que diferencian a los afortunados del resto. La mayoría ya las he nombrado alguna vez, de una forma u otra. Pero por aquello de reunir todo el tema bajo una misma bandera, son estas 4 cosas.\n1. Maximizar la probabilidad de las oportunidades Wiseman habla, ya lo vimos, de la mentalidad de estar abierto a oportunidades. Aquellos que lo están, detectan más y son por tanto más afortunados. En realidad, las oportunidades están ahí para todos, pero los que más suerte tienen las «ven» y actúan.\nEn ese mismo sentido también habla de otro factor que ya comenté en su día y exp","date":"29-05-2019","permalink":"/posts/como-tener-suerte/","title":"Cómo tener suerte"},{"content":"Hoy hablo de Juego de Tronos, pero tranquilos que no destripo nada, como mucho comento dos hechos que suceden en la serie y los libros, pero ocurren en la primera y tercera temporada. Así que, si sigues la serie, hace entre ocho y cinco años de aquello, mientras que de los libros hace más de veinte. Así que creo que se ha tenido suficiente tiempo.\nLa serie Juego de Tronos ha terminado y hay por ahí una iniciativa en change.org para rehacer la última temporada porque a algunos fans no les ha gustado.\nY al parecer pasan del millón los que han firmado.\nAunque me explota la cabeza el tema de esas peticiones en change, que sólo sirven para que la empresa gane dinero vendiendo tus datos (enhorabuena a los premiados), el tema hoy es el hecho de que, si hay algo aún más tonto que Change.org es el de ceñir una historia al gusto de sus lectores o consumidores.\nHe aquí un vídeo del propio George R.R. Martin hablando sobre el tema de cambiar la escritura según los gustos del que te lee.\nPara los que no sean muy duchos con el inglés, comento lo más importante de esos 3 minutos.\nLa esencia se resume en una frase que deberíamos tatuarnos: El arte no es una democracia.\nEn el caso del propio Martin","date":"22-05-2019","permalink":"/posts/la-escritura-y-la-democracia/","title":"La escritura y la democracia"},{"content":"A menudo hablo de que el elemento más importante para triunfar como escritor no es tu habilidad, ni el trabajo duro, el cuento del talento o la promoción que hagas. La clave principal es la suerte. Al menos, si entendemos éxito como ventas. Entiendo que este mensaje es descorazonador para la mayoría. Estamos en manos de una fuerza ciega, algo que va en contra de todas esas historias que nos contaron sobre el esfuerzo y poder hacer todo lo que nos propongamos. La realidad es que la suerte lo domina todo desde el primer segundo en el que tiró nuestros dados y, yendo en contra de las probabilidades, no nacimos en Delhi o Beijing, igual que tampoco nacimos en otro momento si no en este. De hecho, si uno está leyendo esto es probable que la suerte le mirara con cariño ese primer minuto, pues al fin y al cabo está en un sitio que tiene un techo y una conexión a Internet, mucho más de lo que tienen muchos. A otros les parece que mi actitud es la de bajar los brazos. Si la suerte es lo más poderoso, ¿para qué molestarse? Quien piensa así es que realmente no me ha leído, como suele pasar con los correos que recibo cada dos por tres diciendo si puedo echar un vistazo a lo que han escrito, a ","date":"15-05-2019","permalink":"/posts/la-suerte-esquiva/","title":"La suerte esquiva"},{"content":"Una de las conclusiones que se han reafirmado estas semanas es la de que los humanos somos incapaces de predecir el futuro. En serio, realmente malos (a menos que nos apellidemos Tezanos) y esa es una máxima que trato de recordarme a menudo cuando ese futuro sobrevuela y sobre todo está nublado. Si uno lee los trabajos del psicólogo Daniel Gilbert, esta es una premisa que se repite. Somos terribles prediciendo lo que nos hace felices y los cambios que esperamos que se produzcan (en este sentido, por ejemplo, siempre subestimamos dichos cambios). En definitiva, somos una máquina de hacer predicciones constantes, pero está rota sin remedio. Esa incapacidad se traslada a todos los ámbitos. En mi periplo de trabajo por el lado oscuro no paro de ver, una y otra vez, que los planes nunca se parecen a la realidad. No importa la experiencia del que los hace, su carácter o lo sesudos que sean los modelos matemáticos cuando se utilizan para tratar de dar seriedad al tema. Como decía Tyson: Todo el mundo tiene un plan hasta que recibe un puñetazo en la boca, y la verdad es que la vida es la campeona de los pesos pesados. Por eso, cuando veo cómo uno se plantea la escritura como si fuera un pl","date":"08-05-2019","permalink":"/posts/la-imposibilidad-de-predecir-el-futuro/","title":"La imposibilidad de predecir el futuro"},{"content":"En el goteo de correos que me llegan, a menudo hay un tema recurrente: publicar. Saber cómo funcionan esas cosas, qué puede hacer uno, si ha de promocionarse o no\u0026hellip;\nEn realidad, no va de publicar, sino de esa irreductible fantasía de éxito y fama que sale a pasear de vez en cuando. Yo no tengo ni idea porque, obviamente, de haberme hecho rico y célebre estaría sin Internet en una isla remota, encendiendo puros con billetes aunque no fume. Pero como estoy aquí, respondo de la manera en que aprendí muchas cosas: con cuentos. Si uno quiere saber cómo funciona el éxito editorial y los entresijos de la industria y qué es necesario para «conseguirlo», el cuento de J.K. Rowling de hace seis años lo ilustra a la perfección.\nNo hablo de uno que escribió ella (pues confesaré que no he leído nada suyo) sino del que fue la protagonista. Rowling escribió un thriller de acción, o como quiera denominarse, bajo el seudónimo de Robert Galbraith, un nuevo autor, con un pasado en los cuerpos especiales y que, por tanto, sabía de lo que hablaba a la hora de contar historias de espías, complots y similares. La novela obtuvo buenas críticas y vendió unos 1.500 ejemplares. Poco tiempo después, se d","date":"01-05-2019","permalink":"/posts/el-cuento-de-j-k-rowling/","title":"El cuento de J.K. Rowling"},{"content":"Buena semana entre hackeos varios y el tremendo atasco de páginas del proyecto Escribir mejor, cuya fecha de salida es la zanahoria atada al palo. A propósito de ese proyecto, aunque el título sea Escribir mejor está enfocado, principalmente, a «escribir más». Se tratan temas de todo tipo en sus páginas, como ya hice el año pasado, pero hay un hilo que une buena parte del libro y se enfoca en cómo tener más palabras al final del día. No me gusta hablar de cosas no terminadas, principalmente porque todo el mundo (yo el que más) tiene la opinión en la recámara, presta a salir, aunque no exista siquiera aquello sobre lo que opinan y por tanto sea imposible hacerlo pero, ¿qué importan esos detalles? Cuando he cometido el error de no callarme, algo habitual en mí, he recibido de refilón el comentario sobre la supuesta paradoja que componen escribir mejor y escribir más. Pero es que no hay paradoja alguna, es falsa, no es incompatible una cosa con la otra, sino todo lo contrario. Son elementos necesarios el uno para el otro. De hecho, no me resulta raro que quienes me lo han hecho no se dediquen a la escritura. Como mucho, alguno la tiene como un hobby que se desarrolla más en su cabeza ","date":"24-04-2019","permalink":"/posts/la-falsa-paradoja-entre-cantidad-y-calidad/","title":"La falsa paradoja entre cantidad y calidad"},{"content":"Hace un tiempo, leí el comentario de un «escritor» en el blog de otro. En él decía que no quería escribir cuando no estuviera «bien» y no le apeteciera, porque no quería asociar la escritura a un estado negativo. Quería mantenerla limpia de esas cosas, porque así siempre sería una especie de santuario purificado e ideal.\nVamos, que no quería escribir, pero he aquí que me invento unas pamplinas y de las malas.\nSi alguien no quiere escribir cuando «está mal» o «no le apetece», para que no sea una actividad dolorosa o que pese, lo siento pero entonces nunca se va a hacer nada que merezca la pena. De hecho, nunca va a hacer nada y punto. Porque todas las actividades importantes van a tener ese asco eventual y, de hecho, ya lo dije hace algo más de un par de años, lo que no da asco no merece la pena.\nPienso que es fundamental conocer a fondo el proceso de escritura y no quedarse en la fachada para que nuestro amor por la palabra no sea igualmente superficial. Creo que es importante conocer los bloqueos de nuestros ídolos, los lloros y cómo muchos campeones odian entrenar, pero aman su deporte. Porque no es algo incompatible y la vida es día y noche, algo que cualquiera con más de tres a","date":"17-04-2019","permalink":"/posts/la-escritura-y-el-humor-y-el-amor/","title":"La escritura y el humor (y el amor)"},{"content":"Hace no mucho tuve una conversación con dos músicos sobre el estado del arte y la música, de la industria discográfica en realidad, que es idéntica a la editorial. Por eso, creo que uno puede traducir todo lo musical de lo que voy a hablar a lo literario y, pintándolo así, no se saldrá de las líneas.\nUno de los músicos es guitarra en un grupo que ha cosechado un cierto éxito, uno de esos que, curiosamente, llena más pequeñas salas en Tokio o Los Ángeles que en su propia tierra al lado del Mediterráneo. Además, los he visto en festivales y, en general, están contentos con lo logrado, sobre todo, el año pasado. El otro es un músico emergente, siempre con grupo nuevo cada dos por tres y talento.\nFinalista en algún concurso, tiene el desparpajo y la libreta de contactos necesaria en todo artista que quiere ser escuchado, cantando o escribiendo. Y estas son algunas de las conclusiones de aquella conversación, sin orden ni concierto, sobre el estado del arte, aunque en realidad el arte no tiene nada que ver aquí hoy y es el estado de la industria.\nLas agencias de publicidad juegan un papel cada vez más importante Con suficiente dinero, vendes suficientes entradas de conciertos (el princi","date":"10-04-2019","permalink":"/posts/el-estado-del-arte/","title":"El estado del arte"},{"content":"No he hablado prácticamente nada de los concursos literarios en estos años. Supongo que el motivo principal es que es un terreno que siempre me ha resultado algo ajeno.\nHe participado a veces e incluso he rozado algo, pero la realidad es que, como suele ser otra una relación fracasada, nunca me he implicado. Y es que es todo un mundo de aguas más hondas de lo que parecen que, al menos para mí, poseía unas cuestiones totalmente desconocidas, que apenas llegué a rascar allá por 2017, sobre todo.\nEse fue el año de los 113 rechazos, entre los que incluyo la presentación a certámenes de todo tipo.\nY es que durante 2017 me propuse organizarlo todo un poco mejor, ser un poco más serio con el tema, más que nada porque los concursos también me proporcionaban estructura, y disciplina, para escribir y fingir que hacía algo por una carrera literaria siempre cerca de la línea plana y el pitido final.\nFue entonces cuando, viendo que lanzar piedras a tejados aquí y allá cuando se me figuraba no daba frutos, procuré conocer más a fondo el «juego» interno de los concursos, sus reglas no escritas y qué hacían los ganadores habituales de esos certámenes.\nPorque ese fue uno de mis descubrimientos, hay","date":"03-04-2019","permalink":"/posts/el-curioso-mundo-de-los-concursos-literarios/","title":"El curioso mundo de los concursos literarios"},{"content":"El influjo de las «cartas» es poderoso estos días. La semana pasada recibí el correo de un escritor argentino que leyó el contenido sobre Stanley Rogouski y ser un escritor fracasado. Movido por el artículo, me escribió para compartir lo que todos llevamos dentro y es muy difícil hablar. Esa sensación de que hemos hecho todo lo que hemos podido y, aún así, la vida no da premios al esfuerzo y una losa de fracaso y malestar sobre el pecho nos impide respirar de la manera correcta. No buscaba nada, excepto desfogarse. Y yo no sabía qué decir, pero le respondí a pesar de todo. Esto, concretamente.\nEstimado [\u0026hellip;]: Me temo que los escritores siempre hemos de enfrentarnos a la crítica y que la más feroz viene de nosotros mismos. Al menos en el caso de escritores que aman lo que hacen y a su arte. No sé si es igual en los que se creen siempre los mejores o confunden llegar a lo más alto en las ventas con llegar a lo más hondo en quien lee. Supongo también que todos nos vemos identificados en Rogouski, es normal e inevitable. Estamos metidos en un juego con las probabilidades demasiado en contra y es imposible no creerse un fracaso ni un fraude. Pero aunque sea fácil sentirse despojado","date":"27-03-2019","permalink":"/posts/la-losa-del-escritor-fracasado/","title":"La losa del escritor fracasado"},{"content":"Confieso que me estresa no tener tiempo para leer todo lo que quiero. Libros y artículos interesantes se acumulan por todas partes. Tengo carpetas llenas de papeles a los que prometí que volvería y de eso hace demasiados años, como hace demasiados años de todo. Tengo una torre de libros pendientes que me sepultará, tengo el teléfono y el ordenador a reventar de artículos y contenidos que me parecieron interesantes, pero ya se sabe, la vida y lo demás pasaron por delante, así que allí se quedaron, marcados con la letra escarlata para leerlos «después», ese que nunca llega. ¿Hasta dónde llega la cola? No lo sé, he cogido uno de esos artículos al azar sin leer aún y estaba fechado en 2009. Y no era de los más antiguos y me da rabia marcharme de aquí con tantas cosas que ignoro, así que supongo que volveré como uno de esos fantasmas atrapados por sus cuentas (lecturas) pendientes. He aquí la paradoja del azar, que ese artículo rescatado habla de formas de reducir el estrés, basadas en un curioso experimento de la Universidad de Sussex. A los voluntarios se les había aumentado dicho estrés mediante ejercicios y pruebas, para después proponer varias formas de reducirlo. La efectividad de","date":"20-03-2019","permalink":"/posts/6-minutos-contra-el-mundo/","title":"6 minutos contra el mundo"},{"content":"Valencia, 13 de marzo de 2019\nHoy toca hablar de escritores y manías, la de ellos en cuanto a escribir cartas y la mía en cuanto a la fascinación que me producen. Y es que hoy amanece con la pregunta de una lectora y escritora, que me ha hecho por carta, sobre por qué tengo ese fetiche epistolar. Me resulta imposible describir lo genial que me parece esa situación. Supongo que, en realidad, todo se resume en que tengo una faceta voyeur, pero ya que las personas racionalizamos para quedar mejor ante el resto, no voy a ser la excepción. Mi fascinación por las cartas, especialmente las de escritores, viene porque muestran la parte que no se ve, o no estaba hecha para eso y por tanto es la parte en la que eres más libre. Más incluso que en los libros, ya que no pasan por editores y el lector solo va a ser uno. Casi siempre conoces únicamente lo que el escritor puso en la estantería, el resultado de un montón de iteraciones y cambios y noches de trabajo ingrato. Es el resultado perfecto y pulido, pero también la punta de un iceberg. Una carta era un lugar a salvo en un mundo en el que lo privado ya no lo es, yo mismo he revelado el contenido principal de esa misiva que he recibido, aunq","date":"13-03-2019","permalink":"/posts/la-carta-el-escritor-y-el-fetiche/","title":"La carta, el escritor y el fetiche"},{"content":"Hoy vengo a hablar de póquer, de una jugadora en concreto, Annie Duke: filóloga, psicóloga y una de las 5 mujeres que más dinero ha ganado jugando, unos 4 millones de dólares. Alguien que por una vez escribió un libro sobre un tema sabiendo de lo que habla. En él enseña cómo piensan los jugadores profesionales y, en realidad, va mucho más allá del póquer por la sencilla razón de que póquer, vida e incluso escritura se parecen mucho más de lo que estamos dispuestos a admitir. Tienes unas cartas que apenas puedes cambiar y con las que tendrás que hacer lo que puedas. Tienes un montón de incertidumbre sobre si arriesgar o no, la suerte se sienta a la mesa como la jugadora más poderosa y un puñado de gente, con sus propias cartas, faroles y estrategias, juega también y quiere lo mismo que tú. Dentro de la enseñanza de Duke destaca un concepto interesante: el resulting. Los jugadores novatos (muchos de nosotros) se dejan llevar por el resulting, de manera que no son capaces de distinguir un buen resultado de una buena jugada. Conciben que una cosa implica a la otra, pero no es así en muchas ocasiones. Sucede mucho en el deporte. Un entrenador toma una decisión en el último minuto, o un ","date":"06-03-2019","permalink":"/posts/la-partida-de-poquer/","title":"La partida de póquer"},{"content":"Escribir y publicar inspiran un miedo de la peor clase, uno que no se pasa con los años ni la costumbre. Escribir y publicar inspiran el miedo a exponerse y es un miedo legítimo, no sólo por la posibilidad de éxito o fracaso (que tanto terror nos da una cosa como la otra, se quiera admitir o no) sino por otro hecho inevitable.\nSiempre habrá un idiota.\nUna verdad universal donde las haya porque la vida, igual que tiene un suministro ilimitado de pequeñas decepciones, también parece tener un saco sin fondo lleno de idiotas que se cruzarán en tu camino. El hábitat natural de esos seres suele ser el sofá, el móvil y la incapacidad de hacer algo por sí mismos.\nY no estoy hablando del hecho de que puedes hacer algo, abrirte en canal, dar lo mejor que tengas y que salga mal. Eso, simplemente, se llama vivir. Estoy hablando del proverbial idiota al que atraerás independientemente de cómo lo hagas, porque eso es lo que hace la luz con las polillas.\nAl viejo dicho de que no es posible librarse de la muerte o los impuestos le falta el idiota como vértice de la trinidad.\nSiempre habrá uno (varios, probablemente) que te señale el detalle, que se fije en el árbol y no en el bosque, que no tenga ","date":"27-02-2019","permalink":"/posts/la-inevitabilidad-de-los-idiotas/","title":"La inevitabilidad de los idiotas"},{"content":"Con la escritura de la continuación de Escribir bien que, probablemente, llevará el absolutamente nada original título de Escribir mejor, he tratado de analizar e incluir todo lo que, en mi experiencia, me ha permitido escribir más (la verdad es que no sé si mejor) cada día. Pienso que muchas cosas importantes son obviadas una y otra vez, y por eso el proyecto.\nYa he destruido el manuscrito una vez para reconstruirlo desde cero, y estoy a punto de hacerlo una segunda, pero la inducción al suicidio que produce la escritura no es el tema ahora.\nEl tema es que, aunque sea un poco, soy de los que cree que todo suma. Siendo la vida un juego de probabilidades, cogeré todo aquello que incline mi plato de la balanza, por poco que lo haga.\nCuriosamente, una de las manías que me acompañan al escribir es la de algunos programas que imitan ese sonido familiar de la máquina de escribir que mis padres me obligaban a teclear de pequeño. En un futuro más incierto que nunca, sin duda la mecanografía iba a ser una habilidad indispensable, así que insistían en que me pusiera cada día con la Olivetti que había por casa.\nOdiaba la dureza de aquella Lettera, pero amaba el sonido de sus teclas al estrell","date":"20-02-2019","permalink":"/posts/el-sonido-de-la-maquina-de-escribir/","title":"El sonido de la máquina de escribir"},{"content":"Tranquilidad si alguien piensa que por fin un tema interesante, este título no va de lo que parece, porque no sé si tengo mano para el terror y no voy a empezar con las peripecias de un escritor en colchones propios y ajenos.\nEs sólo que, por alguna razón, estos últimos días no he parado de ver referencias a escritores que practicaban el arte de contar historias en horizontal.\nPara alguien como yo, con la costumbre de escribir de pie al menos la mitad del tiempo, el bando tumbado me parece una excentricidad curiosa. Esto comienza en 1957, con una entrevista de Truman Capote en The Paris Review, donde se autodenomina un autor completamente horizontal, que no puede pensar a menos que esté en esa posición.\nA partir de ahí, sigue el dominó con Joyce, que se tumbaba boca abajo con su lápiz azul y sus letras enormes, porque su vista fallaba demasiado pronto. Nabokov, Mark Twain (en la foto), Proust\u0026hellip; todos pertenecen al bando de los que pensaban que las mejores obras de arte se hacen en la cama y, probablemente, tengan mucho de razón.\nCuriosamente, tiras del hilo y parece que tiene un sentido, que, tumbado y libre de gastar energía en otras cosas, el cerebro se puede concentrar mej","date":"13-02-2019","permalink":"/posts/escritores-en-la-cama/","title":"Escritores en la cama"},{"content":"Sí, yo también despierto a esos días, tan lejanos de los amaneceres invencibles, en los que quieres dejarlo todo de una vez, en los que quieres perseguir tu sueño una vez más, pero sólo para matarlo cuando lo alcances y descansar por fin.\nSi dejara la escritura\u0026hellip; Todos esos momentos dedicados, demasiados para cualquier persona cuerda, los podría emplear en otras cosas como, no sé, quizá tener una vida, ver más sitios, a más personas. Por un segundo suena bien dejar de caminar con un cierto peso.\nEsos días imaginas que, en el enorme hueco que dejará la escritura, quizá pueda crecer algo más agradecido o, al menos, que no exija semejante tributo. Algo fácil, algo quizá que dé dinero, algo que te saque de tu cabeza, en vez de condenarte a perpetua en ella.\nEres una persona esos días, no un escritor, y te preguntas: ¿Para qué todo esto?\nAyer mismo escuchaba una charla de George R.R. Martin y Stephen King. En ella descubrí que puedo no ser bueno, pero al menos no estoy solo en esos días en que boqueas apenas por encima del agua brava y no encuentras tu tabla, ni la que monta las olas ni la de salvación.\nEsos días pueden venir como este, con un amanecer rojo y hermoso por el Medite","date":"06-02-2019","permalink":"/posts/esos-dias/","title":"Esos días"},{"content":"Escribe como si nadie te fuera a leer, porque esa es la única manera de ser libre y sacar lo mejor que tengas dentro, al menos, lo auténtico.\nEscribe sin pensar en lectores o ventas, en que dirá tu madre o el público.\nEscribe para meter en un cajón el manuscrito, escribe sin ningún fin en mente que no sea aprovechar el tiempo que se te ha dado en hacer, por una vez, algo que amas, aunque no te guste en ese momento. Lo uno y lo otro no son lo mismo.\nEscribe para no gustar, porque en el momento en que eso cruce por la mente, ya te has vuelto a desviar de la línea recta. Que no puede salir recta, pero está bien intentarlo.\nTodas esas preocupaciones que no son escribir y nada más resquebrajan el frágil estado de flujo, ese que hace que las horas a las que los demás duermen merezcan la pena por sí mismas. Cuidado en esa cuerda floja, deja que pasen todos esos pensamientos que nada tienen que ver con la escritura y pon otra palabra más.\nEscribe sin querer agradar, escribe para terminar, que ya habrá tiempo de enderezar lo torcido y borrar lo humillante.\nCon el punto final, vete lejos.\nLee algo distinto a lo que has hecho y olvida porque, al fin y al cabo, ese es un ingrediente de la feli","date":"30-01-2019","permalink":"/posts/escribe/","title":"Escribe"},{"content":"Hace un tiempo escuché el comentario de un autodenominado escritor que le comentaba a otro en su web que él no quería escribir cuando no le apeteciera o cuando no tuviera ganas, porque no quería manchar la escritura y que se convirtiera en algo que hacía por obligación. Un acto al que se le quedaran pegadas asociaciones negativas.\nPrefería hacerlo cuando las circunstancias fueran buenas, cuando saliera de él un deseo perfecto.\nEs decir, nunca.\nDe hecho, este escritor sólo tenía un buen puñado de obras geniales en su cabeza por lo que pude deducir. También otro puñado de proyectos empezados, a continuar cuando el tiempo fuera propicio. Es decir, nunca.\nEl problema de todo esto es que los escritores somos seres enamoradizos. No de otras personas, a las que raras veces entendemos, sino de las ideas. De las nuestras propias que siempre consideramos superiores y de todas las demás, especialmente la idea de escribir.\nPero no vivimos en el mundo de las ideas, o algo así me quedó de aquellas tardes en una clase de paredes descascarilladas y estufa de leña, en las que «Juan, el filósofo», intentaba meter a Platón en cabezas de quince años, donde claramente no cabe.\nMuchas veces, lo que se i","date":"23-01-2019","permalink":"/posts/el-terrible-mundo-de-las-ideas/","title":"El terrible mundo de las ideas"},{"content":"Crecí sin leer un solo libro de Los Cinco de Enid Blyton. Pero algo debieron de tener, porque me he encontrado a gente que sí los leyó y han estado entre las personas más soportables que he conocido.\nEso, y que a muchos parece que les inspiró un cierto amor por la palabra escrita, así que supongo que Blyton plantó una buena semilla que hizo mejores a muchos o, como mínimo (que ya es bastante) hizo mejores muchos momentos e infancias.\nLa cuestión es esta, Blyton odiaba a los niños con pasión.\nSin medias tintas. Sus hijas sufrían en sus carnes la crueldad de la autora y la mayor, Imogen, en su autobiografía, la califica de: «arrogante, insegura y sin una traza de instinto maternal».\nImogen y su hermana recordaban también como Blyton hacía fiestas del té en casa, a las que acudían niños que eran fans, mientras ellas eran obligadas a permanecer en la habitación contigua, con la puerta lo bastante abierta para que presenciaran el acto y la expresa prohibición de unirse.\nAdemás de eso, gritaba a los niños del vecindario por jugar y, quitando el teatro de las fiestas del té, respondía a todos los que le escribían con la misma carta (esto me parece más que sensato y nada cruel).\nPero todos","date":"16-01-2019","permalink":"/posts/los-ninos-de-enid-blyton/","title":"Los niños de Enid Blyton"},{"content":"Como ya comenté, estos días estoy dando forma a la segunda parte «espiritual» de Escribir bien. En ella se recogen, corregidos y aumentados, algunos de los contenidos más populares de esta web. En más de año y medio desde el primer volumen, y tras la carrera hasta el año nuevo, hay material de sobra.\nY al igual que con Escribir bien, se incluyen capítulos inéditos.\nGran parte de ellos se dedican, en este caso, a algo que se quedó en el tintero del primer volumen y con lo que me peleo a menudo: cómo escribir más palabras cada día.\nPor razones razones mercenarias o amor sin rastro de pragmatismo, escribo varios miles de palabras al día. Es normal que, siendo a lo que más dedico mi tiempo desde hace mucho, me haya preocupado de saber qué funciona mejor para conseguir multiplicar esas palabras, ya que (casi) he desistido de multiplicar mis días.\nHe visto varios intentos de hacer lo mismo, algunos más acertados que otros, pero en casi todos se me ha quedado idéntica sensación, la de que faltan piezas importantes y la de que otros métodos no son muy aplicables para el común de los mortales, entre los que me incluyo hasta que vuelva a mi tarea de la multiplicación de los días.\nPor eso est","date":"09-01-2019","permalink":"/posts/ese-pequeno-momento-de-decision/","title":"Ese pequeño momento de decisión"},{"content":"A veces miro a mi alrededor y me quedo asombrado de cómo es posible que las cosas funcionen, de que el agua salga por mi grifo y este ordenador se encienda, de que la comida llegue hasta mi supermercado o no nos matemos todos en una rotonda. Millones de piezas y personas a la vez haciendo su parte, ciegos a la parte de los demás y rezando sin saber que lo hacen para que todo encaje. Es imposible ya, en un modo de vida tan complejo, abarcar todo, saber suficiente, tener una perspectiva global. Ahora que es tiempo de propósitos y objetivos, no viene mal recordar esa complejidad de los sistemas y de las cosas importantes, porque de veras que se nos olvida. Es esa complejidad la que impide que las fórmulas del éxito funcionen, que podamos adivinar el futuro o que, lo que resultó una bendición para uno, sirva para alguien más, aunque lo repitamos al pie de la letra. En nuestra partida personal influyen un montón de piezas, muchas desconocidas e invisibles, casi todas imposibles de manejar. Y nosotros apenas asimos un pedazo de volante en nuestro viaje. Pero esto no es un lamento del viejo a las nubes, no al menos hoy, la complejidad es real y es bueno verla y tenerla en cuenta. Nos perm","date":"02-01-2019","permalink":"/posts/la-complejidad-de-los-sistemas/","title":"La complejidad de los sistemas"},{"content":"Aquí estaba el relato que siempre escribo en Nochevieja, pero ya no. Tenía fecha de caducidad, aunque siempre tienes 15 más en Todas ellas.\nFeliz año nuevo.","date":"31-12-2018","permalink":"/posts/relato-el-hijo-de-mi-padre/","title":"Relato: El hijo de mi padre"},{"content":"Mañana termina el año y termina también la escritura diaria en este lugar. Que no haya sombra de duda, ni pista encubierta hoy o los días anteriores: el 1 de enero, como corresponde a la mañana de ese día, sólo habrá un silencio total de radio.\nEl primer día del año me levantaré, más sobrio que de costumbre —probablemente— y escribiré, pero sólo para mí, para las historias del cajón.\nLa cuestión es que cuando estás frente a la puerta, es inevitable hacer balance.\nSiempre he sido, pero sólo cuando escribo y nada más, de los de saltar y aprender a volar durante la caída. La realidad es que, como pasa con las frases que suenan bien, me he estrellado casi siempre de las maneras más estrepitosas. Si hay algo que conozco es el tacto de una página y el del fracaso.\nEn este caso, el aterrizaje ha sido suave y las alas que salieron están hechas de un plumón extraño que mañana me quitaré para guardar en la caja de las cosas bonitas e inútiles.\nEchando la vista atrás, han sido (serán, con el relato de mañana) 55 días consecutivos escribiendo aquí, el equivalente, en mes y algo, a más de un año habitual de contenido. En total, unas 40.000 palabras, un pequeño libro de unas 160 páginas.\nMe qued","date":"30-12-2018","permalink":"/posts/la-puerta-de-fin-de-ano/","title":"La puerta de fin de año"},{"content":"Ya conté que fui criado por aforismos y he aquí lo que ocurre con esa clase de educación, que a veces tiene las mejores intenciones, pero eso no significa los mejores resultados.\nEl poder de la escritura es tal, que una frase lo bastante buena puede parecer lo bastante cierta. Pero ambas cosas no son lo mismo, de hecho, suelen estar en diferentes márgenes del río.\nCuando era más joven me gustaban toda clase de frases que sonaran suficientemente bien. Para mí, no necesitaban otra característica, me fijaba en el físico, en esa sensación a primera vista, a la que no le hacía falta profundidad o veracidad para que me la llevara a casa y la hiciera mía.\nUna de esas frases era: «Trabaja cada día en lo que te gusta y no trabajarás nunca más».\nOh, si caí en sus redes. Con la sabiduría que me da el fracaso, que dijo el poeta, ahora me pregunto cómo pude ser tan preso de ese maquillaje sin nada detrás.\nPero bueno, ¿quién no ha hecho idioteces en su juventud y creía tener todas las respuestas? ¿Quién no se perdió en el bosque una y otra vez tras prometerse que sería la última? El orden natural de las cosas.\nEsa clase de frases tienen otra característica habitual, tienen muchos padres y ningun","date":"29-12-2018","permalink":"/posts/trabaja-en-lo-que-te-gusta-y-no-trabajaras-nunca-mas/","title":"Trabaja en lo que te gusta y no trabajarás nunca más"},{"content":"Supongo que es inevitable la atracción irresistible de las listas. Que la que hice aquí de 10 alternativas gratis al Scrivener, por ejemplo, se leyó mucho más que historia del corazón (puede que el hígado) de Mary Shelley.\nTampoco es algo nuevo, es curioso ver toda clase de listas que hicieron toda clase de escritores, desde las de posibles títulos de sus libros (algunas de esas hojas manuscritas son fascinantes) hasta esta que viene hoy y que a lo mejor debería haber titulado «los 10 mandamientos de Raymond Chandler para una novela de detectives».\n¿Ya practicaba Chandler el arte del clickbait? Nah, la gran diferencia entre esta lista y cualquier otra es que no es mía ni de cualquiera, es de Raymond «mira al gordo bastardo de Hitchcock intentando salir de un coche» Chandler.\nY si alguien como él habla, en forma de lista o como sea, uno calla, escucha y anota como puede. Así que, según el rey coronado de lo policíaco, una novela de detectives\u0026hellip;\n1.- Debe tener una motivación creíble, tanto en lo que se refiere a la situación original como al desenlace.\n2.- Debe ser técnicamente sólida en cuanto a los métodos de asesinato e investigación.\n3.- Debe ser realista en su carácter, en","date":"28-12-2018","permalink":"/posts/como-debe-ser-una-novela-de-detectives-segun-raymond-chandler/","title":"Cómo debe ser una novela de detectives, según Raymond Chandler"},{"content":"En este año que muere, el tema de los blogs y las webs de escritores ha sido recurrente.\nMuchos se lanzaron a tener uno a instancias del marketing y resulta que la piscina de la ilusión estaba vacía. Mantener una web les trajo una enorme cantidad de trabajo, pero no les dio ventas, ni fama, ni seguidores, a pesar de que había una especie de promesa implícita entre las líneas, que se tuvo que matizar cuando la realidad llamó a la puerta de lo que sonaba bien.\nSobre si un contador de historias debería tener una web o no, y de qué hablar en ella (y cómo hacer que sea el altar sobre el que invocar la fama) se ha debatido largo y tendido.\nEn este periplo personal al que le quedan cuatro día literales, y quizá a raíz del comentario de soslayo que hice sobre este experimento y el tráfico de la web, me han preguntado sobre el tema en algún que otro mensaje.\nPor qué dirigirse a mí, que no tengo ni idea, y reconozco que este no es el camino a la fama que tanto desean los que preguntan, se me escapa. Pero he aquí mi opinión sobre la frustración de muchos escritores con eso de tener una web y cero firmas en El Corte Inglés.\nEn mi opinión, el problema principal, y no la solución, es el marketin","date":"27-12-2018","permalink":"/posts/el-problema-de-los-blogs-de-escritores/","title":"El problema de los blogs de escritores"},{"content":"Que no se diga que no vengo con regalo estas fiestas.\nEsta no es una de esas promesas en las que te dicen que hay alternativas gratis al Scrivener y, a continuación, enumeran al LibreOffice o alguna mierda similar y tú quieres tirarle algo a alguien a la cabeza.\nYa sabrás lo que es Scrivener: el mejor software para escritores que jamás se ha creado (y probablemente, se creará). De hecho, es una de las piezas de software mejor programadas que he visto en mi vida.\nYa he contado mil veces cómo la licencia de Scrivener, hace más de 10 años, me costó más de mil euros, porque como sólo estaba para Mac OS, me compré un Macbook únicamente para poder usar Scrivener.\nPero estos no son aquellos tiempos y lo único que no cambia en literatura es que los escritores seguimos siendo pobres como ratas.\nCon estas alternativas hablo de herramientas que sirven para escribir libros, novelas o creaciones que requieran secciones, capítulos, personajes y gestionar toda clase de información relacionada, como hace Scrivener.\nNada de programas que sean simples procesadores de texto, sino software hecho específicamente para crear un libro más fácilmente.\nY es que escribir no es una tarea lineal, por eso es ta","date":"26-12-2018","permalink":"/posts/10-alternativas-gratis-al-scrivener/","title":"10 alternativas gratis al Scrivener"},{"content":"¿Cómo distinguir un acto de amor de un acto de locura?\nNo se puede.\nMary Shelley soñó monstruos en Villa Diodati durante un verano sin sol y nos entregó la obra maestra que es Frankenstein o el moderno Prometeo. Mary estuvo casada con Percy Shelley, famoso por uno de mis poemas favoritos, Ozymandias.\nPercy, con apenas 29 años, navegaba en su bote, el Don Juan, cuando se desató una tormenta por el Golfo de Spezia que lo hundió, ahogando al escritor y sus acompañantes cerca de costas italianas.\nLas leyes del lugar obligaban a disponer cuanto antes de los cadáveres que llegaron a la playa, irreconocibles excepto por las ropas. Así que se dispuso la cremación de Shelley, que sería inmortalizada por Louis Edouard Fournier en el cuadro que ilustra este artículo. Aunque Mary aparece en el mismo, no estaba en el funeral. Respecto a Lord Byron, también presente en el cuadro, no se sabe. Se dice que estaba, se dice que huyó al ver el cuerpo de su amigo, deformado y sin apenas carne sobre el hueso.\nQuien sí estaba era Edward John Trelawny, novelista y aventurero, amigo de Percy Shelley. Y durante esa cremación, Percy no ardió.\nO al menos una parte de él no lo hizo, su corazón, que resplandecí","date":"25-12-2018","permalink":"/posts/el-corazon-de-mary-shelley/","title":"El corazón de Mary Shelley"},{"content":"Una de los temas principales (léase: obsesiones) de estos días de escritura constante es el bloqueo de escritor, el nombre de esta web. A lo largo de varias piezas, durante estas semanas, lo he tratado de entender y transmitir.\nComo siempre, otro tiene una frase mejor que yo para definirlo de una vez por todas y poner el último clavo en su ataúd. Como siempre, pienso que daría el brazo con el que no escribo porque esa frase fuera mía.\nAlexai Galaviz-Budziszewski (autor de Painted cities), es el dueño de esa sentencia, que resume perfectamente a qué se reduce todo.\n«No hay un bloqueo de escritor si tienes el coraje de empezar a escribir sin saber adónde vas».\nA Galaviz-Budziszewski se lo enseñó el autor favorito del hombre más inteligente que conozco, John Steinbeck, que en un pasaje de A un Dios desconocido hablaba de que podías descubrir cosas ocultas y muy poderosas si te permitías perderte en el bosque.\nY es que no nos queremos perder, tenemos miedo y una imagen que alcanzar, un destino que nos vendieron, pero que probablemente no existe.\nEl problema del bloqueo, como quizá el de casi todo en la vida, está en las expectativas.\nCuando te pones, en realidad no quieres escribir, qu","date":"24-12-2018","permalink":"/posts/el-coraje-de-escribir-sin-saber-adonde-vas/","title":"El coraje de escribir sin saber adónde vas"},{"content":"Fui criado por unos padres que hicieron todo lo que pudieron y por un puñado de aforismos al final de unos libros que había siempre cerca de mi cama. Se trataba de las Selecciones del Reader\u0026rsquo;s Digest, en realidad unas revistas que recopilaban artículos y lecturas de todo tipo_._\nEstirando el brazo, tocaba los lomos desgastados y sacaba uno de ellos, para leer a la luz de la lámpara.\nEstos días, he vuelto a mi pueblo para pasar la Navidad, y aún están al lado de mi cama, viejos y desgastados de tanto que los sobé.\nEn esos libros-revista, cuando el final de alguno de los artículos no encajaba perfectamente con la página, se rellenaba el hueco restante con esos aforismos, con algunos chistes que nunca me hicieron reír o con alguna cita o hecho curioso.\nAhora que los hojeo de nuevo tantos años después, no encuentro dos que siempre recordaré: «Cuando conoces un secreto lo dominas, cuando alguien más lo conoce te domina a ti». A ese le hice caso pero: «Pensar en el pasado es como correr tras el viento» es una semilla que cayo en piedra y por eso paso de nuevo esas páginas un poco acartonadas.\nCuando era pequeño, me encantaban los magos. Quedaba mesmerizado los domingos por la tarde","date":"23-12-2018","permalink":"/posts/criado-por-aforismos/","title":"Criado por aforismos"},{"content":"Pocas veces pasa ya algo interesante por una red social cuando las abro, cada día pienso si las cierro de una vez o no. Pero hoy cruza por delante Milton Glaser y permanecen abiertas al menos una vez más, como si hiciera caso a las señales, como si esto fuera un libro de Coelho.\nA sus 89 años, este neoyorquino es uno de los diseñadores gráficos más importantes. Su imaginación moldeó gran parte del siglo XX y el XXI.\nUna de sus obras más conocidas es el legendario logo de I love NY.\nMilton Glaser pasa por delante de nosotros recordando esas verdades como las del esclavo del memento mori a los generales victoriosos que volvían a Roma.\n«No existe tal cosa como una personalidad creativa. Como si la gente creativa pudiera simplemente llegar y hacer cosas. Como si fuera fácil. Creo que la gente necesita que se le recuerde que la creatividad es un verbo. Un verbo que consume mucho tiempo. Va de coger una idea en tu cabeza y transformar esa idea en algo real. Y ese siempre va a ser un proceso largo y difícil. Si lo estás haciendo de la manera correcta, vas a sentirlo como un trabajo».\nAl final, siempre es así. Habrá mañanas invencibles en las que el estado de flujo se haya dignado mirarte,","date":"22-12-2018","permalink":"/posts/milton-glaser-y-sentirlo-como-un-trabajo/","title":"Milton Glaser y sentirlo como un trabajo"},{"content":"A raíz de escribir cada día aquí, recibo correos y comentarios de todo tipo. No muchos, no se vaya a pensar nadie que soy alguien, pero alguno.\nCuriosamente, más de uno se ha quedado entre sorprendido y horrorizado de que saque una y otra vez algún tema cada día a las ocho de la mañana.\nY me han preguntado cómo se hace, cómo se puede escribir «algo bueno». Pero que responda con cosas prácticas, no filosóficas.\n«Algo bueno», como si ese término pudiera tener un significado que no costara un mundo de matizar.\nY cosas prácticas\u0026hellip; Está bien, voy a ir a lo práctico hoy y, lo que iba a contestar a ese mensaje, lo voy a clavar en esta puerta para que todos lo vean y por si acaso alguien se está haciendo esa pregunta.\nPor supuesto, es mi respuesta, lo que no significa que sea LA respuesta, una imposibilidad más que perseguimos en casi todo.\nEscribir «algo bueno», que voy a traducir por «algo que despierte interés y haga saltar alguna chispa», no tiene que ver con trucos ni técnicas para generar suspense, atención, intriga, etc. Puedes saberlas todas, «aplicarlas» y que salga algo más muerto por dentro que yo leyendo las redes sociales.\nAsí que, si quieres escribir «algo bueno», empie","date":"21-12-2018","permalink":"/posts/como-escribir-algo-bueno/","title":"Cómo escribir «algo bueno»"},{"content":"En el artículo de The Paris Review sobre Hemingway de que hablé hace poco, hay otro pasaje revelador, que explica esa conexión con el arte que es difícil de transmitir, aunque no tanto cuando eres un maestro: Hemingway la expresa así:\nHas empezado a las seis de la mañana, y puedes seguir hasta el mediodía o haber terminado antes. Cuando te detienes estás como vacío, y al mismo tiempo nunca vacío sino lleno, como cuando has hecho el amor a alguien a quien amas. Nada puede dañarte, nada puede pasar, nada significa nada hasta el día siguiente en el que vuelves a hacerlo. Es la espera hasta ese día siguiente la que es dura de soportar.\nY efectivamente es así y cada uno lo escribe como puede, pero cuidado. Hasta el mejor de los amores no puede (no debe) ser bueno cada minuto que dura, o perdería todo el sentido. De hecho, no es necesario amar algo siempre para amarlo de verdad. Muchos escritores odiaban lo que hacían y lo gritaban al viento para que quedara constancia de que el sol sale cada día, pero no siempre brilla. La escritora Flannery O\u0026rsquo;Connor, cuentista sin igual, decía que escribir una novela era una experiencia traumática que a menudo llevaba a que se cayeran el pelo y l","date":"20-12-2018","permalink":"/posts/los-escritores-que-odiaban-escribir/","title":"Los escritores que odiaban escribir"},{"content":"Hace ya tiempo (de todo lo hace cada vez que miro cuánto ha pasado desde que me topé con algo o lo guardé como interesante) leí un artículo sobre la muerte lenta de la «novela literaria».\nEn dicho artículo se expone cómo la cantidad de autores dedicados a ella malvive cada vez más (como si alguna vez hubieran nadado en alguna abundancia) y se recogen diversas opiniones sobre los posibles motivos de por qué los autores que no siguen un patrón o fórmulas claras de novela erótica, negra, fantástica o cualquier otro género definido, sufren más que el resto.\nLa cuestión con el artículo es que no me pareció gran cosa. Recoge primero el hecho y luego expone opiniones que, a mi parecer, no saben ni en qué dirección está la diana.\nSin embargo, lo interesante para mí es que dio lugar al comentario de un internauta en un foro que guardé. No sé quién será, pero me pareció que explicaba perfectamente ese mayor declive de los escritores que podrían englobarse dentro de la «novela literaria».\nLa tesis principal es que, en un contexto cada vez más online, esos libros no encajan dentro de un puñado de etiquetas y palabras clave.\nHe aquí una cita traducida de ese comentario:\nLa ficción de género es,","date":"19-12-2018","permalink":"/posts/la-muerte-lenta-de-la-novela-literaria/","title":"La muerte lenta de la novela literaria"},{"content":"El número de primavera de 1958 de la revista The Paris Review dedicó un extenso artículo a Ernest Hemingway. George Plimpton, el periodista enviado, pasó un día de trabajo con él y muestra el hogar y el día a día de un escritor que había ganado el Nobel cuatro años antes.\nObservando en silencio y anotando los detalles, supone una curiosa mirada, rara e inédita, al ritual cotidiano de un escritor. Una de esas cosas que me interesan sólo a mí.\nDe ahí surge el famoso consejo (famoso en mi universo particular al menos) de detener la escritura cuando va bien y sabes lo que quieres escribir a continuación, de manera que, al día siguiente, siempre sabes por donde seguir y eliminas la posibilidad de cualquier bloqueo.\nPero el artículo va más allá y en él se revelaban manías y curiosos detalles de un modo de trabajo perdido ya, gracias a los ordenadores y las pantallas.\nHe aquí una traducción casera del extracto que describe a Hemingway escribiendo.\nEs en la parte superior de una de estas estanterías abarrotadas —la que está contra la pared junto a la ventana este y a un metro de su cama más o menos— donde Hemingway tiene su «escritorio de trabajo». Un metro cuadrado de área estrecha rodead","date":"18-12-2018","permalink":"/posts/hemingway-contaba-palabras-en-un-carton/","title":"Hemingway contaba palabras en un cartón"},{"content":"Hace más de cuatro años hablaba de cómo escribir un best-seller. En mi experiencia, la manera más probable de conseguirlo era la de escribir un libro sobre cómo crear un best-seller, para que un buen puñado de escritores, que siempre estamos dispuestos a tragar sin masticar una historia que nos atraiga, lo compren.\nAl fin y al cabo, la mejor manera de hacerse millonario es escribir un libro sobre cómo hacerse millonario.\nHace no mucho, sin embargo, eché un vistazo a un libro llamado The best-seller code. Este trataba de identificar, usando el poderoso algoritmo (otro de esos conceptos de moda que se usan sin comprender), para identificar los elementos de un libro superventas y tratar de dilucidar si los libros que pasaban a través de dicho algoritmo había sido éxitos o no.\nEn eso último, el programa era capaz de acertar, un 80% de las veces, si el libro que analizaba había conseguido meterse en la lista de los más vendidos del New York Times.\nAl fin y al cabo, en el campo de la música, esa clase de análisis han resultado exitosos. Descompuesta en esencia, la música es bastante matemática y hay incluso empresas y programas que te venden canciones con progresiones y acordes que garan","date":"17-12-2018","permalink":"/posts/el-codigo-best-seller/","title":"El código best-seller"},{"content":"¿Cuándo fue la última vez que te escribieron una carta de amor?\nLos más jóvenes del lugar ni siquiera comprenderán qué es eso o por qué se hacía. Supongo que es para bien, la mayoría de esas cartas rebosaban inocencia y vergüenza ajena en proporciones demasiado desequilibradas hacia el segundo plato de la balanza.\nTodos esos grandes escritores de la estantería también eran duchos en las cartas de amor. Ya muertos, salen a la luz y es curioso presenciar la intimidad de un escritor enamorado. Desde las lascivas cartas de Joyce a su mujer, hasta las de Virginia Woolf a Vita Sackville. Esta era una relación muy curiosa. Vita era una aristócrata que tenía un matrimonio abierto. Virginia y Vita estaban profundamente enamoradas y a Leonard, esposo de Woolf, le parecía bien, ya que al menos fue una las breves épocas felices de Virginia.\nDe entre todos escritores tan enamorados y muertos he estado leyendo últimamente al poeta Dylan Thomas, cuyos versos le deben sonar a más de uno aunque no sea por las razones correctas: «No me marcharé en silencio hacia la noche\u0026hellip;».\nDylan y su mujer Caitlin tuvieron una relación tempestuosa, como no podía ser de otra forma, marcada por un profundo des","date":"16-12-2018","permalink":"/posts/el-tormentoso-amor-de-dylan-thomas/","title":"El tormentoso amor de Dylan Thomas"},{"content":"Hoy iba a poner el relato de ayer, pero se va a quedar para, probablemente, mañana. ¿Por qué? Muy sencillo. Independientemente de la calidad de nuestro arte, todo escritor es maestro en una cosa, procrastinar y dejar para luego lo importante. En mi caso, el resumen perfecto lo hizo el humorista Robert Benchley cuando dijo: «Cualquiera puede hacer cualquier cantidad de trabajo, siempre que no sea el trabajo que se supone que debe estar haciendo en ese momento». Si tengo que terminar una novela, surgen destellos de relatos por todas partes, que empiezas con furia y, a la hora de terminarlos, vuelves a esa novela porque por fin se te ha ocurrido cómo atravesar el pantano en mitad de las cosas. Y luego, con el barro hasta las rodillas y cuando has avanzado unos pasos, por fin tienes el final adecuado para el otro cuento, pero de repente aparece como un río poderoso otra historia más, que acabas persiguiendo con el brío de los primeros amores. O he aquí otro ejemplo, ¿es todo esto de escribir cada día una forma más de procrastinación traidora? Conociéndome, es muy posible. Porque la procrastinación más peligrosa no se envuelve en el manto de la pereza y el no hacer nada, sino que toma l","date":"15-12-2018","permalink":"/posts/la-procrastinacion-encubierta-y-traidora/","title":"La procrastinación encubierta y traidora"},{"content":"Hoy iba a poner un relato, pero quizá mañana, porque hoy estaba pensando en algo que me dijo alguien.\nMe comentó que le resultaba descorazonador empezar a exponer su escritura, que le avergonzaba incluso denominarse escritor, porque todo el mundo lo era ahora y, lo que es peor, lo gritaba ahora y el aura de otros tiempos murió.\nQue había tanta gente que le parecía agotador lanzarse a esa piscina abarrotada en la que no se ve el agua, sólo un marasmo de gente, flotadores y gorros de goma que no se callan.\nPero lo cierto es que no hay que desesperar si crees que compites contra una inmensidad de escritores porque, en realidad, sólo lo haces contra unos pocos. Eso si es que quieres usar el verbo competir, que no creo que sea el correcto, pero tendrá que servir.\nSólo compites contra unos pocos porque no importa si hay mil escritores bajo cada piedra o si algunos venden mucho o si otros aprovechan sus 30.000 seguidores y si las editoriales no quieren ni oírte con menos de 10.000.\nLa mayoría de esos no persevera. Así que en realidad, como esto es una maratón, sólo cuentan unos pocos, quizá los buenos valientes de siempre.\nY aunque haya un suministro inagotable de nueva carne de cañón que","date":"14-12-2018","permalink":"/posts/no-compites-contra-todos/","title":"No compites contra todos"},{"content":"Acabo de terminar la inclasificable Amberes de Roberto Bolaño. Hay quien dice que es una novela, pero no, son cincuenta y seis fogonazos de prosa poética, un ejercicio de escritura libre de un Bolaño de veintisiete años con una especie de hilo (o no) por debajo.\nSin duda, la prosa salvaje corre desbocada por la obra, a veces hipnótica, casi siempre incomprensible. Pero algunas de las cosas que me han parecido más interesantes de la obra se encuentran al principio y al final del libro.\nEn la introducción, Bolaño dice (las negritas son mías):\nEscribí este libro para mí mismo y ni de eso estoy muy seguro. [\u0026hellip;] Escribí este libro para los fantasmas, que son los únicos que tienen tiempo porque están fuera del tiempo.\n[\u0026hellip;]\nPor supuesto, nunca llevé esta novela a una editorial. Me hubieran cerrado la puerta en las narices y hubiera perdido una copia.\n[\u0026hellip;]\nMi enfermedad, entonces, era el orgullo, la rabia y la violencia. [\u0026hellip;] Por las noches trabajaba. Durante el día escribía y leía. No dormía nunca. Me mantenía despierto tomando café y fumando. Conocí, naturalmente, gente interesante, alguna producto de mis propias alucinaciones. Creo que fue mi último año en Barcel","date":"13-12-2018","permalink":"/posts/el-amberes-de-bolano/","title":"El Amberes de Bolaño"},{"content":"En unos días, hará ya cuatro años que hablé por primera vez del síndrome del impostor. Desde entonces, un buen puñado de artículos han vuelto sobre el tema, especialmente en lo relacionado con la escritura.\nSin embargo, creo que el mensaje esencial que se suele difundir no me parece demasiado adecuado.\nLejos de suponer un permiso y una consolación para sentirse bien (ignorando el síndrome) o dibujarlo como un obstáculo negativo a superar, la existencia de este fenómeno es positiva y necesaria.\nFrancamente, me parece un problema mucho más grave la no existencia en alguien del síndrome del impostor que su prevalencia.\nY es que ese síndrome del impostor no está para ser erradicado, sino escuchado. Al fin y al cabo, es parte de nosotros.\nEl problema, como siempre, es que el síndrome del impostor no es agradable cuando lo miras (lo que no significa que sea malo) igual que no te miente con palabras bonitas. También posee una cierta parte de sombra y nos plantea una disyuntiva difícil: huir de él (de nosotros) es imposible y poco recomendable, ignorarlo es un desastre y querer exterminarlo sólo va a hacer que vuelva con furia y nos empuje con más fuerza.\nEl síndrome del impostor nos puede","date":"12-12-2018","permalink":"/posts/el-buen-sindrome-del-impostor/","title":"El «buen» síndrome del impostor"},{"content":"No hace falta ser viejo por estos lares para conocer mi opinión sobre juntarse con escritores.\nRespuesta corta: «No», respuesta larga: «No se te ocurra».\nNo, al menos, para temas de escritura ya que, para mí, los grupos de escritores tienen muchos más inconvenientes que ventajas.\nPara otras cosas no relacionadas, como socializar o beber para mantener el cliché literario, lo que cada uno prefiera. Pero hay quien reivindica que sirven para aprender un montón y que tener un grupo de referencia ayuda a mejorar.\nEstoy de acuerdo en una cosa, rodearte de los mejores ayuda.\nSi yo quisiera aprender a patinar y en la puerta de enfrente viviera el campeón del mundo, tocaría a su timbre. Pero si no es así, y si el grupo no es excelente, puede suponer un lastre del que a lo mejor no te recuperas.\nEspecialmente si estás empezando, serás una peonza en manos no muy buenas. Y ahora la cuestión es esta, yo tengo un grupo. En serio. Con los mejores escritores y autoras que podría desear. Uno del que aprendo infinidad de cosas sin parar, uno que no deja de sorprenderme y moldearme, uno que tampoco para de crecer.\nSus miembros están en las baldas de mis estanterías.\nEstán en mi salón, están en mi dorm","date":"11-12-2018","permalink":"/posts/aprender-de-los-mejores/","title":"Aprender de los mejores"},{"content":"Hace un tiempo leí un análisis que trataba de averiguar cómo comenzaban los artículos que más se leían, compartían y comentaban.\nEra curioso, una gesta particular para descubrir qué conseguía capturar la atención y la imaginación de los lectores, secuestradas hoy en un sótano por un montón de tonterías. Su pregunta era, exactamente: «¿Cómo empieza la gran escritura?». Al menos la que no es de ficción.\nPara ello, analizó 95 artículos de publicaciones como el New York Times o The Atlantic, entre otras. En ellos, identificó 13 maneras distintas de empezar.\n¿Cuál resultaba la más efectiva para que no te marcharas con otro? Supongo que, a quien lleve un tiempo por aquí, no le va a extrañar la mejor respuesta que obtuvo a su pregunta: Comenzar con una historia.\nDe veras que no imaginamos el poder que tenemos entre manos si nos molestamos en cultivarlo. Pero claro, de nada sirve la respuesta de las historias si no dominamos el arte de contarlas.\nEn muchas películas hemos visto el cliché del personaje que tiene que hablar en público y le dicen que lo mejor es que empiece con un chiste. El resultado siempre es nefasto, porque no tiene ni idea de cómo hacerlo. Con las historias pasa lo mismo","date":"10-12-2018","permalink":"/posts/como-comienza-la-buena-escritura-de-no-ficcion/","title":"Cómo comienza la buena escritura... de no ficción"},{"content":"Este fin de semana he leído, al fin y tras permanecer una eternidad en la torre de pendientes, La tierra baldía de T.S. Eliot, así que lo vamos a contar entre los que han sido buenos.\nEn la introducción al libro me ha resultado curioso un párrafo del propio Eliot. Dice así:\nHay sólo dos maneras en las que un escritor puede volverse importante: escribir mucho y publicar en todas partes o escribir muy poco. Yo escribo muy poco y no me haría más poderoso por incrementar mi producción. Mi reputación en Londres se basa en un pequeño volumen de poesía y se mantiene dando a la imprenta dos o tres poemas más al año. Lo único que importa es que sean perfectos en su especie, de tal manera que cada uno sea un acontecimiento.\nEstamos hablando de 1919. Eliot ya había publicado algún que otro ensayo y su primer poemario. Auspiciado por un peso pesado de la escena como Ezra Pound, se había hecho un hueco inicial y el talento de T.S. se tenía en alta estima.\nMe sorprendió un poco, aunque no debería, el hecho de que Eliot tenía muy claro su plan para excavar su trinchera en la inmortalidad. Supongo que la fama y la posteridad nunca han sido ajenas a los sueños de cualquier escritor.\nEliot decidió c","date":"09-12-2018","permalink":"/posts/las-dos-maneras-de-volverse-importante-segun-t-s-elliot/","title":"Las dos maneras de volverse importante, según T.S. Eliot"},{"content":"¿Hola? ¿Queda alguien?\nSupongo que no, espero que no. Además, es sábado, el día en que la gente tiene cosas que vivir y otros a los que ver. Yo vuelvo temprano a la fiesta de los treinta días y sólo quedan las sobras, la mitad de ellas esparcidas por un suelo que se pega al zapato. Se ha caído el cartel y las botellas están vacías, muchas volcadas. Pongo una de pie y es que el último que se marchó no cerró la puerta.\nEso es un problema, porque no podemos evitar volver a las ruinas de lo que tuvimos (de los que tuvimos).\nSomos humanos. La morriña nos puede y sólo recordamos lo positivo. Esa es una gran fuente de inconveniencia, pero ¿qué vamos a hacer? Aquí estoy.\n¿A alguien le sorprende de verdad que el adiós resultara de mentira? ¿Que lo dijera para conservar la libertad de irme, volver aquí o dedicarme a cualquier otra cosa?\nEstos días he justificado el arte de no decir la verdad un par de veces al menos, también dejé caer que soy malo con los finales, incluso cuando sé bien que son necesarios para que a las cosas las podamos llamar buenas.\n(De veras que soy malo con los finales, que me cuesta dejar ir y soy lento aprendiendo).\nAsí que aquí estoy, a solas en medio del silencio qu","date":"08-12-2018","permalink":"/posts/hay-alguien-ahi/","title":"¿Hay alguien ahí?"},{"content":"This is the end, cantaba El Rey Lagarto. Un final que coincide, curiosamente, con el del último libro en mis manos, dedicado a escritores que dejaron de hacerlo por los más diversos motivos.\nSe me ha quedado dando vueltas Juan Rulfo, a quien se le murió el tio Celerino, que es quien le contaba las historias. Así que, cuando le preguntaban que por qué no escribía más, él se encogía de hombros y alegaba eso.\nA mí, en cambio, se me han quedado cosas en el tintero. Por un segundo, de hecho, han alimentado la insensatez de seguir con esto hasta final de año porque querían salir. O, ¿por qué no? Ya puestos, susurraba, podríamos seguir hasta el final de todos los años y confiar en que la obsesión le pudiera a todo. Al fin y al cabo, otras veces menos inofensivas, lo ha hecho.\nNo sé si ella o yo seríamos capaces de caminar tanto tiempo juntos, de no ponernos enfermos ningún día o de llegar, de la mano y al fin, hasta el lugar en el que siempre atardece, tras la cabaña en el bosque al borde del lago. Allí no habría Internet ni nadie que espere nada.\nEn vez de seguir, y a raíz del comentario de una visitante, desempolvé viejos borradores de lo que iba a ser una segunda parte espiritual de aq","date":"07-12-2018","permalink":"/posts/este-es-el-final/","title":"Este es el final"},{"content":"He aprendido, antes que nada, a no decir la verdad, porque son veintinueve días los que van, no treinta.\nPero está bien, se supone que ser escritor es ser tan buen mentiroso que a quien te lea no le importe lo más mínimo si lo que dices es real o no.\nTambién he aprendido algo de lo que no estaba seguro al principio, aunque lo intuía. El hecho de que, en realidad, con el tiempo, se ha ido haciendo más fácil y no más difícil.\nTampoco voy a negar que una voz dentro de mí, la misma que repite que me busque una vida normal, presagiaba el fracaso y el abandono. Un escritor tiene un suministro inagotable de esos susurros.\nPero resulta que, como buen hijo de la derrota, a mí sólo me importan las causas perdidas sin ningún sentido práctico. En esas florezco. En las que me pueden proporcionar algo, todo lo contrario.\nCreo que la creatividad y la inspiración se parecen más a un músculo que a un capricho. Que al principio son perezosos como yo y les cuesta un mundo, pero con el hacer cada día, no tienen más remedio que volverse fuertes para escapar del sufrimiento.\nPocos motivadores hay mejores que ese.\nAsí, enfocado en el objetivo de tener que escribir cada día algo de lo que no sentir demasi","date":"06-12-2018","permalink":"/posts/lo-que-he-aprendido-tras-30-dias-seguidos-escribiendo-en-este-blog/","title":"Lo que he aprendido tras 30 días seguidos escribiendo en este blog"},{"content":"Uno puede decir todas las cosas del mundo (yo llevo casi treinta días sin callarme), pero al final importa una sola:\nContar buenas historias, en eso se resume todo.\nComo me comentaban ayer mismo en esta web, efectivamente hay historias en todas partes pero, además de saber mirar con curiosidad, hay que cultivar el arte de contarlas.\nEsa es la segunda parte de la «gran ecuación», lo que al final del día importa de veras.\nAunque las ventajas de escribir hoy son muchas, la de poder hacerlo aislado y sin estar escuchando otras voces, de manera que puedas oír la tuya propia en cuanto susurra, no es una de ellas.\nTodo el mundo tiene una opinión y una fórmula. Todo el mundo tiene algo que decir sobre qué o cómo debes escribir (una prueba, estas líneas). Y si no, cuando buscas en el marasmo de información que hay (casi toda inútil), pronto te saturas. Especialmente cuando, tras leer cuatro cosas, dos ya contradicen a las otras dos y también entre ellas.\nEs imposible que no haya una parálisis por análisis y exceso de estímulos, una duda constante sobre si lo estarás haciendo bien, sobre si te habrás vendido y, sobre todo, si venderás algo.\nPorque eso es lo que bulle en el fondo de todos, pi","date":"05-12-2018","permalink":"/posts/lo-unico-importante/","title":"Lo único importante"},{"content":"Varias cosas que no conocía hace 48 horas.\nLa primera es la existencia del síndrome K. Una temible enfermedad muy contagiosa, que produce horribles deformaciones y un sufrimiento imposible de soportar.\nUna enfermedad ficticia, inventada por doctores italianos durante la Segunda Guerra Mundial, para salvar a judíos que llegaban la hospital buscando refugio de la persecución de los nazis.\nSe les aislaba por la «enfermedad» y se engañaba a los nazis con ella, de manera que no querían saber nada y se iban a otra parte. Se estima que al menos 20 personas se salvaron así. No parecen muchas para los que no saben ver, pero todo lo que rodea a ese tema me resulta fascinante.\nLos que sí existen son los «pueblos afortunados».\nHay 53 en total en Gran Bretaña, denominados así porque, durante la Primera Guerra Mundial, todos los que partieron de allí, volvieron a casa.\nDe esos 53, 13 son «doblemente afortunados», porque la suerte les volvió a mirar con cariño también durante la Segunda Guerra Mundial. Uno de esos 13 se llama Upper Slaughter (Matanza de arriba, en una mala traducción). Por el contrario, Lower Slaughter (Matanza de abajo), no tuvo tan buena fortuna.\nY una cosa más, para no alargar","date":"04-12-2018","permalink":"/posts/hay-historias-en-todas-partes/","title":"Hay historias en todas partes"},{"content":"Comienza la semana en que esto termina. El día 7, viernes, llegará la última de las historias diarias. La semana pasada (o quizá fue la anterior), alguien me preguntó qué tal llevaba este sinsentido.\nMi respuesta puede resumirse así:\nSuperfácil, apenas una inconveniencia.\nY por una vez, sin que sirva de precedente, no hay una pizca de arrogancia en lo que digo.\nA veces es cierto que puedo ir con más o menos tiempo, pero la realidad es que esta experiencia me ha permitido ver que, cuando tienes algo que hacer, el tiempo está ahí.\nPara bien o sin duda mal, funciono con obligaciones y compromisos. Mientras no tenga ninguno, no haré nada, pero si lo adquiero, cada mañana a las ocho de la mañana hay algo escrito aquí, o podéis llamar al hospital. La pistola en la cabeza no es manera de vivir, pero es la única que tengo.\nEl tiempo para dedicarme a esto se lo he restado, sin darme cuenta ni hacerlo adrede, a todo ese tiempo difuso gastado en chorradas, en móvil, en navegar por Internet sin rumbo.\nSucede que siempre estamos quejándonos de que el día sólo tenga 24 horas, pero lo cierto es que, si tuviera 48, las perderíamos igual.\nEste experimento no me ha impedido hacer otra cosa que tuvie","date":"03-12-2018","permalink":"/posts/apenas-una-inconveniencia/","title":"Apenas una inconveniencia"},{"content":"Tarde o temprano, otra carta tenía que salir por aquí, un mausoleo para que en el futuro se recuerde qué eran esos extraños papeles escritos.\nTambién me fascinan porque son la verdadera expresión de lo que ocurre, por dentro y por fuera, en el caso de escritores y artistas. Barnizados siempre por un aura irreal, tendemos a pensar que son una especie de seres mitológicos de prosa perfecta, inspiración enamorada y ausencia de defectos.\nEso, y que es mirar por el ojo de la cerradura, un placer difícil de resistir.\nEn 1950, Alfred Hitchcock contrató a Raymond Chandler, escritor de novela negra sin igual y guionista de cine nominado al Oscar, para que escribiera el guión de Extraños en un tren, basado a su vez en una novela de Patricia Highsmith.\nComo suele pasar con los genios, enseguida chocaron como locomotoras. De hecho, un día, Chandler comentó en voz alta, para que Hitchcock lo escuchara: «Mira al gordo bastardo intentando salir de su coche».\nPoco después, Chandler fue despedido y, cuando el guión final de la película cayó en sus manos, no pudo evitar enviarle una carta a Hitchcock.\n6 de diciembre de 1950\nQuerido Hitch,\nA pesar de tu amplio y generoso desprecio de mis comunicacion","date":"02-12-2018","permalink":"/posts/la-carta-a-hitchcock/","title":"La carta a Hitchcock"},{"content":"La escritora ghanesa-estadounidense Yaa Gyasi describió, hace tiempo y como nadie, el proceso de ritualización y constante regateo con uno mismo que implica la escritura.\nLa narración de Yaa sobre lo que sucede durante una sesión es tan buena, que es difícil realizar una crónica mejor de lo que pasa por dentro de la mayoría de escritores cuando se sientan a la mesa.\nDice Gyasi:\nNormalmente, mi negociación irracional es algo así: Empiezo a trabajar alrededor de las 10 si me siento motivada, las 11 si no lo estoy. Releo el trabajo del día anterior y/o pasajes en los que creo que he acertado para intentar marcar la pauta. Escribo una frase. La leo en voz alta. Borro la frase. Miro el reloj y me pregunto si es demasiado pronto para pensar en el almuerzo. Me digo a mí misma que, si puedo llegar a las 300 palabras, puedo hacer una pausa para almorzar. Escribo otra frase. Esta podría gustarme. Si tengo suerte, me lleva a una segunda frase. Pienso: «¿Cuál es el sentido de todo esto? ¿Hay alguien realmente feliz?». Suprimo la segunda frase. Reviso mi correo electrónico. Tengo 15 nuevos. Los respondo en mi cabeza, pero en realidad no respondo. Escribo unas cuantas frases más. Recibo siete co","date":"01-12-2018","permalink":"/posts/la-ritualizacion-y-el-regateo/","title":"La ritualización y el regateo"},{"content":"Hace tiempo surgió un concepto que nos atrapa, el de la conciliación. La utopía de equilibrar familia, trabajo y pasiones en días de sonrisa, descanso y logro en todos los campos a la vez.\nEs un concepto relativamente novedoso, no conocido en la historia. Antes, si eras pobre, te matabas a trabajar hasta que caía el sol y la noche era tu conciliador, porque ya no podías hacer nada. Si eras rico, el concepto no tenía sentido, claro.\nPero inventamos la luz eléctrica, las máquinas y el consumismo desbordado. Y los ricos se dieron cuenta de que nos podían robar organizadamente y llamarlo crisis y mercado. Así que ahora trabajamos muchas más horas, igual o más duro, y no llegamos a nada.\nEs imposible tener una familia, una casa o una pasión. No hay tiempo y no hay dinero, hay que elegir y encima sin garantías. Pero de alguna manera, queremos conciliar y buscamos ese equilibrio. Es humano y es normal, porque el modo de vida actual es francamente inhumano.\nPero eso no exime del hecho de que la conciliación no existe. No va a llegar un punto en el que vas a tener un trabajo que te permita comer y suficiente tiempo para dedicarte, en este caso a la escritura, y ser todo lo mejor que puedas ","date":"30-11-2018","permalink":"/posts/el-mito-de-la-conciliacion/","title":"El mito de la conciliación"},{"content":"Ahora que vienen las Navidades, y ya que todo el mundo pide que compres sus libros, voy a tratar de no ser uno más y pedir que me compres otras cosas.\nPorque hay regalos hechos para escritores, extravagantes como ellos, poco útiles como ellos, de dudoso gusto como ellos\u0026hellip; Nótese que he usado la tercera persona del plural, pero de veras que puedo usar la primera cuando se trata de regalarme alguna de estas cosas.\nNo hay nada como abrir un paquete y sentir un gozo que se apagará en dos minutos, pero es que la vida es juntar esos minutos.\nAsí que, si alguien tiene varios cientos o miles de euros sueltos por ahí, he aquí mi particular carta a los Reyes Magos.\nUn teclado Qwerkywriter Cómo no voy a empezar con un teclado tras el despliegue de obscenidades que se acumulan por casa. Un escritor nunca tiene suficientes teclados y el Qwerkywriter es uno mecánico, Blutetooth, y vintage, ideal para llevarte al Starbucks y poner de los nervios a todos esos que, no sé cómo, pero aún son más pretenciosos que yo.\nPor 250 dólares, más IVA e importación, claro, lo que saltará de los 300 euros, mi harén puede tener una adición más para las noches de tormenta y tac tac.\nUna cabaña en el bosque N","date":"29-11-2018","permalink":"/posts/regalos-para-un-escritor-pobre-pero-con-infulas/","title":"Regalos para un escritor pobre, pero con ínfulas"},{"content":"Este año no sé si lo voy a calificar como bueno durante la tarde del 7 de diciembre (toda una tradición y, curiosamente, la fecha que pone fin a este experimento de escritura diaria). Lo que sí es cierto es que puedo decir, literariamente hablando, que ha sido tranquilo.\nExcepto por un par de charlas con dos editoriales para dos pudo ser y no fue (Todas ellas fue de todos modos), no he movido nada, lo que ha tenido otro efecto secundario.\nNo ha habido apenas rechazos.\nY digo apenas porque, dados los tiempos editoriales, algún mensaje diciendo nein todavía ha llegado hasta mí, la onda expansiva de años anteriores.\nComo comenté el pasado enero, en 2017 conté 113 noes en fila india. Y no fue un año excesivamente movido, la verdad.\nMi intención revelando aquello era, simplemente, dar cuenta de la dimensión de los rechazos hoy día, y del contexto actual al que te enfrentas en cuanto a editoriales y concursos si es que quieres que se publique lo que escribes. Aunque, claro, probablemente esa cifra se debe a que soy un patán, pues conozco a gente con mucha más fortuna y menos rechazos.\nNo obstante, lo que no quería hacer bajo ningún concepto era darle una noción romántica o positiva al re","date":"28-11-2018","permalink":"/posts/el-rechazo-y-el-romanticismo/","title":"El rechazo y el romanticismo"},{"content":"En un mundo hecho de incertidumbre, la necesidad de agarrarse a cualquier cosa que parezca segura (o que al menos no se mueva mucho) es demasiada.\nPor eso triunfan tanto los consejos y los trucos. Ellos prometen aportar esa certeza en medio de la oscuridad.\nSin embargo, cualquier recomendación sobre lenguaje y escritura, como no usar adverbios (sobre todo los terminados en mente) o usar un verbo en vez de otro para narrar diálogos, no sirve de nada. Puede que satisfagan la necesidad psicológica de aclarar al menos una cosa, pero la mayoría de esos consejos son repetición sin entender.\nComo en una especie de Asperger literario, se despega el lenguaje del contexto, perdiendo así todo el sentido. Y lo malo de las reglas, como de las personas, es que son magnéticas, atraídas por los extremos. Así que, si no lo son de partida, esos consejos pronto derivan en un absoluto que, no sólo no sirve para nada, sino que acaba con un tiro por la culata.\nCualquier regla del lenguaje o la escritura que diga haz esto o no hagas lo otro es una tontería. Mostrar en vez de decir, que has de escribir pensando en tu público\u0026hellip; Prédicas sobre falsos dioses, porque todo tiene que ver con las necesidad","date":"27-11-2018","permalink":"/posts/las-recomendaciones-absolutas/","title":"Las recomendaciones absolutas"},{"content":"Es lunes, supongo que el día adecuado para enseñar cómo destruir todo a tu alrededor con el lenguaje.\n«No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mí y a través de mí. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo».\nEsa es la letanía contra el miedo de la Bene Gesserit. Los que hayan leído Dune, de Frank Herbert, la conocerán bien.\nDune es una obra maestra de la ciencia ficción, que continúa a lo largo de varios volúmenes. Curiosamente, los números impares me encantaron, pero los números pares, no.\nEl miedo mata a la mente y Herbert tiene razón, pero no es el único asesino.\nRecientemente estaba leyendo sobre otros «asesinos de la mente» que podemos usar para dinamitar cualquier situación. Se trata de temas de conversación tan cargados emocionalmente que, cuando surgen, apagan completamente el raciocinio de quien interviene, encendiendo las luces de la emoción desatada y lo irracional.\nUn ejemplo de que la palabra puede, realmente, ser más poderosa que la espada.\nBásicamente son te","date":"26-11-2018","permalink":"/posts/los-asesinos-de-la-mente/","title":"Los asesinos de la mente"},{"content":"Todo lo que no sea escribir no es escribir. Leer estas líneas no es escribir, fantasear sobre tu novela no es escribir, ver vídeos de escritores o motivacionales no es escribir\u0026hellip;\nEs más, seguramente es todo lo contrario: impedirán que escribas. Puede que creas que todas esas cosas que se parecen a escribir cuentan como trabajo pero, en realidad, no lo es y probablemente están saboteando la única tarea importante, sentarte y terminar de una vez la maldita historia que se te lleva atragantando 3 años\u0026hellip;\nLa culpa es del «Efecto de licencia moral».\nEste efecto psicológico fue acuñado a raíz de los estudios que demostraban que hacer cosas parecidas a algo, pero que no son ese algo, no sólo no ayudaban en la tarea, sino que podían ser contraproducentes. Me explico. En el momento en el que uno ha de ponerse a escribir, o a realizar cualquier otra tarea importante, vienen todas y cada una de las tentaciones llamando a la puerta. No importa si son estúpidas o incluso desagradables.\nPuede que, frente a la hoja en blanco, por fin sientas la irremediable necesidad de limpiar el baño que lleva una semana en espera. O puede que notes la necesidad de aprender más sobre escritura, leer ","date":"25-11-2018","permalink":"/posts/el-efecto-de-licencia-moral/","title":"El efecto de licencia moral"},{"content":"Son pocos, la verdad, supongo que por este carácter tan afable y poco arisco que muestro, o quizá por ese constante decorado de rechazo a la relación con los demás. También recibo menos últimamente, pues andan algo lejos las fechas de publicación con una editorial. Esos eran los momentos en los que más se acumulaban las misivas en el buzón.\nPero lo cierto es que, ya que las cartas murieron en un portal con la jeringuilla clavada, los correos electrónicos no me disgustan y, siempre que puedo, me tomo el tiempo de responder.\nDesde la chica chilena que me pidió permiso para adaptar en un corto Perdimos la luz de los viejos días para un trabajo en su carrera de cine, hasta los muchos que alguna vez me han dicho que no doy demasiado asco escribiendo, pasando los que han querido adaptar relatos para la radio.\nA todos y cada uno de esos mensajes les he agradecido que se acordaran de mí.\nAunque también es cierto que, en estos años, han llegado un puñado de epístolas confundidas hasta esta playa, preguntándose dónde estaban, quién era yo o cosas aún más extrañas.\nUno de esos primeros mensajes, hace ya tantos años, llegó pidiendo que le arreglara la nevera.\nAsí como suena.\nQue qué tenía que ","date":"24-11-2018","permalink":"/posts/los-correos-que-recibo/","title":"Los correos que recibo"},{"content":"Aunque creo en la veracidad sobre todas las cosas a la hora de escribir, eso no significa que literatura y realidad tengan que ser siamesas. De hecho, tiene que haber diferencias entre ambas, o de lo contrario, la literatura se convertiría en insufrible, con su capacidad de emocionar disminuida. Para empezar, buenas historias y realidad no se parecen porque en la última las conversaciones no son tan perfectas, la gente no es tan guapa y el amor no es tan rápido ni poderoso. Y cuando esto último lo es, resulta horrible e inquietante. Todos esos gestos grandilocuentes que consiguen derretir el corazón del otro supondrían una llamada a la policía en el mundo real. Así que la veracidad total no se cumple en muchas ocasiones, ni debe hacerlo, porque no es esa la que importa. Es más, esperamos que sea así y dejamos pasar esas pequeñas ficciones imposibles, porque una conversación real, con sus ajem, ah, mmmhhh y sus interrupciones incómodas sería insufrible sobre el papel. De ese modo, los personajes raras veces fallan al expresarse y son más articulados de lo normal. Un buen escritor debe reflejar la personalidad interior de quien habla a través del diálogo. De hecho, un error muy común","date":"23-11-2018","permalink":"/posts/las-diferencias-entre-realidad-y-literatura/","title":"Las diferencias entre realidad y literatura"},{"content":"La semana pasada hablaba de las herramientas de escritura que utilizo. Un desfile de teclados, aparatos extraños y obsesión.\nY como alguna vez me han preguntado también qué programas utilizo para escritura, he aquí una segunda parte espiritual de ese contenido, con las herramientas de software que utilizo para escribir.\nCreo en el Scrivener sobre todas las cosas Ya lo comenté en su día, en 2008 empecé a usar el Scrivener. De hecho, me compré un ordenador Apple sólo para poder usarlo y, francamente, no hay nada mejor cuando tienes que escribir algo extenso, como una novela o cualquier clase de libro.\nEn serio, si estás buscando, deja de hacerlo, Scrivener es lo que siempre has querido, aunque no sepas ni qué es.\nSe me escapa cómo puede alguien escribir un libro en un archivo de Word. Un procesador de textos es meramente lineal, algo que no conecta con la naturaleza de una novela, que es de todo menos eso.\nScrivener no es sólo un procesador de textos, es lo que los dioses enviaron a los escritores que rezaron de la manera adecuada. En él puedes almacenar la información necesaria, quitar, insertar o mover las distintas partes de la historia, anotarlas, trazar su estado, etc.\nEn serio,","date":"22-11-2018","permalink":"/posts/las-herramientas-de-escritura-ii/","title":"Las herramientas de escritura II"},{"content":"Hace tiempo asistí a un hecho curioso. No sigo a los grandes premios literarios, pero vi durante unos minutos cómo se desarrollaba la entrega del Planeta. Allí, mientras los invitados de honor cenaban con vestido de gala y trataban de hacerse los interesante en vano, reinaba una gran pantalla que, eventualmente, conectaba con una sala donde estaba reunido el jurado que deliberaba sobre los finalistas.\nAislados de todo, descartaban a los últimos candidatos hasta llegar, oh, tensión, hasta el ganador. Una reportera conectaba con la sala e informaba puntualmente de los acontecimientos y el avance de las deliberaciones.\nSeamos claros, para esta narración tendría que haber usado ya todas las comillas que corresponden a una vida, así que he decidido no usar ninguna para los términos como deliberaciones, jurado, reportera, etc.\nEn el salón de la cena todos esperaban con anticipación la revelación del ganador y, en general, supongo que hacían apuestas sobre esta o aquel.\nEl ganador ya había sido filtrado unas horas antes. Aquel año, fue un autor mexicano dado que, con la eterna crisis editorial, el mercado de ese país suponía la gran esperanza blanca de las ventas y por eso el galardón.\nEn","date":"21-11-2018","permalink":"/posts/las-pequenas-farsas/","title":"Las pequeñas farsas"},{"content":"Tras hablar la semana pasada del poder del lenguaje, incluso sin componer una historia, me han preguntado si hay algún ejemplo más. No hay alguno, hay docenas y de todo tipo, la mayoría fascinantes. Pero dejo sólo un breve apunte adicional para acentuar el tema, porque si no, me extendería hasta los confines de un libro. Uno de los mayores poderes del lenguaje es hacer que una misma cosa sea distinta. Me explico. Tversky y Kahneman (Nobel de Economía en 2002) ya estudiaron en esos mal añorados años 80 cómo, dependiendo del lenguaje utilizado, se puede influir en las decisiones de la gente. Un ejemplo es elegir entre una medicina A que tiene el 33% de posibilidades de salvar a 600 personas y un 66% de no salvar a ninguna, o elegir una cura B que tiene una probabilidad del 33% de que nadie muera y, por extensión, un 66% de probabilidad de que mueran 600 personas. En realidad, es exactamente la misma decisión, simplemente se ha usado un lenguaje diferente para expresar el problema. En el primer caso, se resaltan las cualidades positivas con un lenguaje centrado en «salvar». En el segundo, se enmarca la situación de manera más sombría, con verbos que hacen referencia a la muerte. A pes","date":"20-11-2018","permalink":"/posts/otro-breve-apunte-sobre-el-poder-del-lenguaje/","title":"Otro breve apunte sobre el poder del lenguaje"},{"content":"Aunque la ignorancia general es la norma, el poder está en la ignorancia selectiva.\nMe parece una habilidad imprescindible para navegar estos días extraños.\nCada minuto despiertos (y hasta que se encuentre la forma de vender nuestros sueños todavía más) somos bombardeados por estímulos e «información». La gran mayoría nos convertimos en seres pasivos consumiendo, lo que a lo mejor no estaría tan mal, sino fuera porque Sturgeon tiene razón:\n«El 90% es mierda».\nHoy día, cualquier echacantos puede decir en Twitter que la tierra es plana, que no llegamos a la luna, no sé qué de la leche cruda y las vacunas\u0026hellip; Y no empecemos con las ideologías de todo pelaje, el favorito de quien no tiene nada dentro.\nUn montón de gente que no aporta nada, o sólo basura, tiene un altavoz. Quiero pensar que el porcentaje de bocachanclas no ha aumentado realmente (creo) pero ahora lo percibes más.\nLo mismo ocurre con la escritura.\nEste hace esto, aquel hace aquello, yo estoy con mis obsesiones, el otro aconseja lo de más allá.\nComo pollos sin cabeza consumimos mucho y hacemos poco.\nPracticar el arte de la ignorancia selectiva te permite hacer más y contaminarte menos. Hay que cuidar el tiempo y la at","date":"19-11-2018","permalink":"/posts/el-poder-de-la-ignorancia/","title":"El poder de la ignorancia"},{"content":"William Faulkner, la némesis de Ernest Hemingway, el polo opuesto, el archienemigo literario. Faulkner el alcohólico como Hemingway, el Nobel como Hemingway, el autor que ¿qué importa el estilo? hablaba de las mismas cosas que todo escritor que se precie.\nDe Faulkner he leído menos de lo que debería. Apenas Mientras agonizo, un ejercicio de escritura y estilo en el que todo escritor debería sumergirse.\nTe supera, así es la prosa de Faulkner. Poderosa, intraducible, frondosa hasta el exceso como sus queridas glicinias.\nYa traje en su día el discurso de aceptación del Nobel de Hemingway, no podía faltar su reverso tenebroso y barroco.\nPero es que no importa el estilo, al final es el mismo tema, el único que importa, de lo que aspiran a hablar los mejores.\nHe aquí su discurso de aceptación del premio Nobel. He intentado traducir lo mejor posible, por supuesto sin poder honrar su manera de escribir, enrevesada y exigente, siempre con una recompensa al final de un camino de curvas y belleza.\nDamas y caballeros,\nSiento que este premio no se me otorgó a mí como hombre, sino a mi trabajo, el trabajo de toda una vida en la agonía y el sudor del espíritu humano, no para la gloria y menos aún","date":"18-11-2018","permalink":"/posts/el-discurso-de-faulkner/","title":"El discurso de Faulkner"},{"content":"Cuando escribí mi primera novela, pensé que no escribiría algo mejor nunca más. Había gastado prácticamente cada idea buena que tenía apuntada, cada cosa original que se me ocurrió.\nMadre mía, la vergüenza y la ceguera de pensar eso.\nLo mismo me ocurrió cuando terminé la segunda. «No voy a escribir nunca nada mejor que esto», pensé para mí.\nPor fortuna, el tiempo te cura de esas cosas, aunque por desgracia, lo hace de la peor manera. Porque cuando miras atrás, no sólo no piensas que es lo mejor que has hecho, sino lo peor.\nDe hecho, alguna vez he pensado que tenía una buena idea, pero no quería escribirla porque no tenía aún el nivel como para expresarla como se merece. Así que esa excelente ocurrencia se quedaba en un cajón hasta que llegaran esos mejores tiempos que, en realidad, no existen.\nCometía el error de ver a la inspiración como algo finito, que se gastaba de usarlo. Sin embargo, la inspiración no se parece al amor y, por fortuna, es de naturaleza completamente distinta.\nCorolario: Guardarse las balas en la recámara no sirve de nada.\nPara empezar, las ideas no son tan buenas nunca, para seguir, la inspiración no es un pozo. Si tuviera que parecerse a algo, sería a un músc","date":"17-11-2018","permalink":"/posts/las-ideas-guardadas/","title":"Las ideas guardadas"},{"content":"No entro demasiado a Twitter, y menos aún a Instagram. Cuando lo hago, es apenas unos minutos, en los que echo un vistazo y me voy, casi siempre sin haber obtenido algo a cambio del tiempo.\nSigo a cuentas, sobre todo, que tienen un carácter literario o bibliófilo y, hace unos días, pasaron casi a la vez dos comentarios al respecto de las: «Novelas aburridas y pretenciosas en las que no pasa nada».\nCon ese ataque trataban de defender literatura de género, porque consideraban que era ninguneada por esa «literatura seria», mirada por encima del hombro como algo menor.\nY ese era el construido argumento, que no ocurría nada en esos libros con pretensiones y, por tanto, eran aburridos.\nPero que no veas que pase algo, no significa que no pase. Al contrario.\nAl hilo del último libro en mi mesilla, Los restos del día, uno puede calificar a esa novela como la diana perfecta para ese dardo infantil. La historia de un mayordomo, la campiña inglesa, su viaje, recuerdos del padre y momentos de tensión tan críticos como un tenedor que no está impecable.\nMe fascina cuando alguien dice que en esas obras no pasa nada.\nClaro que pasa, por debajo, por donde corre lo importante. Y es que eso importante","date":"16-11-2018","permalink":"/posts/en-defensa-de-que-no-pase-nada/","title":"En defensa de que no pase nada"},{"content":"Hace poco más de 10 años me compré un portátil Macbook sólo para poder usar el software Scrivener.\nEn serio, ese fue el motivo.\nPor aquel entonces, este software aún desconocido estaba únicamente para Mac, así que podemos concluir que mi licencia de Scrivener me costó más de 1.000 euros.\nEl dinero mejor invertido de mi vida.\nY el Macbook me sirvió bien, por aquel entonces, estaba a años luz del resto de portátiles. Eran los primeros fabricados en aluminio y tenían una buena pantalla, aunque demasiado reflectante y un teclado excelente para ser de portátil.\nUna pena que Apple no haya hecho otro ordenador medianamente decente desde hace 7 años que murió Steve Jobs.\nLos Macbooks son una aberración de teclados horribles, procesadores decepcionantes e impuesto revolucionario en vez de precio.\nMi fiel y viejo Macbook murió, pero mis obsesiones siguen más vivas que nunca. La salud que resta la vejez se va sumando a mis manías a la hora de escribir.\nAsí que he aquí una galería de esas obsesiones, con los múltiples cacharros que uso para escribir.\nPor amor o dinero, me paso la mayor parte del día haciéndolo, así que, para mí, hay dos cosas fundamentales:\nUn teclado excelente. Una maldita pa","date":"15-11-2018","permalink":"/posts/mis-herramientas-de-escritura/","title":"Mis herramientas de escritura"},{"content":"Igual que hablo sobre el poder de uno, suelo hablar del poder del lenguaje, pero siempre en el contexto de una historia, una narrativa, el lenguaje como ladrillo de una construcción tan poderosa que puede cambiar la vida y la historia.\nSin embargo, el lenguaje por sí mismo, sin necesidad de crear una historia, puede ser un arma de curación, persuasión o destrucción masiva.\nUna pequeña muestra inocente.\nJeff Haden, en su libro The motivation myth, habla de un curioso estudio.\nEn él, dividieron a los participantes en grupos y se les proporcionaron mecanismos relacionados con el lenguaje para afrontar tentaciones y distracciones.\nEn un grupo, cuando se vieran ante una tentación en la que no deberían caer, como comer algo insano, saltarse el gimnasio o (ejem) ponerse con el móvil en vez de escribir (esto es cosecha propia), debían decir: «No puedo».\nA otro grupo se les asignó la estrategia lingüística de decir: «Yo no hago X». Yo no me salto el gimnasio, yo no me como eso, yo no dejo de lado escribir o lo que sea.\nSólo eso.\nParece una tontería, porque infravaloramos el lenguaje y, de hecho, lo arrastramos por el fango. Pero los participantes del primer grupo cayeron en tentaciones más ","date":"14-11-2018","permalink":"/posts/el-poder-del-lenguaje-2/","title":"El poder del lenguaje"},{"content":"Dos cervezas después, vuelvo a casa y busco algo a lo que pueda llamar cena. En ese momento, me entero de que Stan Lee ha muerto y recuerdo Barcelona.\nTardé demasiado en ir y me impresionó cómo la imaginación de un solo hombre, Antonio Gaudí, había modelado toda una ciudad y a sus habitantes. Había dejado una huella que perduraría para siempre, que influenciaría a incontables personas de maneras inesperadas y durante generaciones.\nHe ahí el poder de uno, que cualquier dios envidiaría.\nComo crecí en un pueblo pequeño, los cómics que llegaban hasta allí eran escasos y con el paso perdido. Los llamábamos tebeos y recuerdo Black Spiderman y recuerdo Daredevil. Recuerdo también a Los Nuevos Vengadores de mi primo José Joaquín y que, muchos de ellos, se los quedó Perales.\nAl ser tan pocos los ejemplares, los releía mucho y, la influencia que una sola persona, con apenas un lápiz y un papel a miles de kilómetros, puede ejercer en los demás es infinita.\nEso es el arte y, si no es algo a ser respetado y tomarse en serio, no sé qué puede serlo entonces.\nRecuerdo también que el verano pasado fue Joan B. Lee, su mujer, la que falleció. Setenta años juntos.\nSi eso no es algo a ser respetado tam","date":"13-11-2018","permalink":"/posts/el-poder-de-uno-ii/","title":"El poder de uno (II)"},{"content":"Olvida todo lo que enseñan en cualquier otra parte que no sea esta. Un buen escritor solamente necesita ser experto en dos cosas:\nContar una buena historia. El autosabotaje. Y me voy a dar coba por una vez, pero creo que a una de esas dos le paso el paño cada día y brilla hasta arrancarle destellos al sol.\nPor eso, echemos un vistazo a algunos consejos (pues ahora soy de esos) para ser un escritor «como Dios manda».\nCuando un editor proponga que los escritores que miran al Mediterráneo os juntéis, os conozcáis y os ayudéis, primero quédate parado (porque los editores se guían por el movimiento) y luego di que no, pero sólo con las excusas más estúpidas y peregrinas.\nCreatividad para tramas no, pero para eso, la imaginación desbordante de los seis años.\nA continuación comprueba cómo, algo más de una década después, uno de ellos está en Planeta y otro en Destino.\nCuando una editora te llame para hablar de tu libro y quedar, porque viene a la ciudad que la cultura no pisó en 25 años, di que estás muy ocupado ese día («imposible, el trabajo»). Después procede a pasarte la tarde en el bar preguntando al aire: «¿Qué es más infinito, el universo o la estupidez?».\nCuando otro editor te lla","date":"12-11-2018","permalink":"/posts/consejos-para-ser-un-buen-y-famoso-escritor/","title":"Consejos para ser un buen (y famoso) escritor"},{"content":"Hace unos días, interior, noche:\nLeo que alguien de los que se supone que sabe lo que hace dice que al sistema de pensiones le quedan diez años. No le cambia el tono, los periodistas lo anotan y lo repiten y llega hasta mí y hasta todos.\nMe asomo a la ventana, la noche está calmada y al edificio de enfrente le quedan pocos ojos por cerrar. Un chaval estudia a la luz de un flexo, un par de habitaciones se iluminan con el parpadeo de la televisión. Nadie en las calles, no hay incendios, las cabezas siguen sobre los hombros y los ladrones en el mismo sitio.\nMe acuerdo de Huxley, de cómo yo mismo he cumplido su predicción. Estas cosas me pasan por mirar por la ventana, literal y figurado.\nDesconecto y me voy a la cama.\nHace otros días, interior, noche:\nLeo ahora que un tipo ha fingido sonarse la nariz con una bandera, creo que aún es la nuestra pero no lo sé, porque lo de asomarme por la ventana, literal y figurado, es algo cada vez más escaso.\nAl parecer sí hay fuego ahora, al menos resplandece por un lado de la ciudad.\nMe acuerdo de Huxley, en este caso de su muerte, de la carta de su mujer Laura a su hermano Julian, narrándole los últimos momentos.\nAldous Huxley atravesó la cortina ","date":"11-11-2018","permalink":"/posts/la-muerte-de-huxley/","title":"La muerte de Huxley"},{"content":"¿Qué puedo decir? Siempre que me ha gustado algo, he intentado ver que había detrás, debajo, mejor. «¿Qué tienes dentro? Prometo con dos dedos cruzados no romperte al tocar». Seguro que hay una historia tras la historia, pienso cuando es lo bastante buena. Seguro que hay muchas. Todo viene, como siempre, de lejos. ¿Cuál era el truco de aquellos magos del sábado por la tarde hace tanto ya? Sigfried \u0026amp; Roy, David Copperfield\u0026hellip; Internet era un sueño, las respuestas quedaban en el aire y yo imaginaba posibilidades, en compañía de la despreocupación por el día siguiente. Eso sí era magia. Ahora atravieso el ecuador de Los restos del día de Ishiguro y compruebo que esa manía vive más joven y fuerte que yo. No tengo que imaginar nada ya, la red ya es más pesadilla que sueño, pero te da lo que sepas buscar bien. Leo que el grueso de Los restos del día se gestó en apenas cuatro semanas. Ishiguro limpió su agenda sin misericordia, para adentrarse en lo que llamó un Crash. En él no hizo nada, excepto escribir de 9 de la mañana a 10:30 de la noche, de lunes a sábado. Una hora para comer, dos para cenar, esas eran las concesiones de la tregua a la vida real. El teléfono bien lejos, las","date":"10-11-2018","permalink":"/posts/la-historia-bajo-la-falda-de-la-historia/","title":"La historia bajo la falda de la historia"},{"content":"Supongo que a la mayoría no le pasa, pero hay una dicotomía irreconciliable en mí, la de escribir y mostrarlo, para luego esconderme yo detrás.\nYo no importo, por una vez no lo digo segándome la hierba bajo los pies.\nCanales de Youtube, promoción constante, el nombre más grande que el título y las ansias de la fama. El escritor como feriante es la manera de entenderlo que veo por todos lados.\nHoy día te repiten que no hay otra manera, que las cosas son así y no tienes más remedio. Exposición, exposición y exposición, aprendió el loro. Aprende tú a hacer malabares antes que a escribir. Una consigna más sin datos que la respalden, pero así son siempre.\nHay algo para lo que creo que sirve esa obsesión por la exposición, para menoscabar el tiempo que tendrías que dedicar a no torcer los renglones.\nEso es algo que la autora Elena Ferrante ha verbalizado mucho mejor que yo, así que para qué ir a buscar palabras cuando no van a ser mejores.\nEstoy todavía muy interesada en testificar contra la auto-promoción impuesta obsesivamente por los medios. Esta demanda de auto-promoción empequeñece a la obra de arte, cualquiera que sea, y se ha convertido en universal\u0026hellip; La persona individual e","date":"09-11-2018","permalink":"/posts/creo-en-elena-ferrante/","title":"Creo en Elena Ferrante"},{"content":"Ayer me recordaron que esto lleva abierto desde 2004, así que supongo que es testimonio de mi obsesión por el lenguaje y, sobre todo, las historias, la forma más poderosa que puede adquirir algo que, por sí solo, ya es bastante potente.\nNací en un pequeño pueblo del interior. De vez en cuando vuelvo por allí, pues cosas como la familia y los amigos de siempre tiran para que salga de la cueva.\nEn mi pueblo existía un antro que merece el nombre, al contrario que las moderneces que sólo pretenden. Cerró hace poco, pero llevaba desde los 80 siendo el santuario de los perdidos. Por fortuna, llegué muy tarde a las noches de esa década. Poco tenían que ver con la mierda de nostalgia con la que series y películas tapan su mediocridad y, de paso, quieren que seas el tonto que cree que puede recomprar su infancia.\nEs imposible y los 80, cuando se ponía el sol, eran muy duros.\nAquellas noches te mataban en un rellano o te convertían en inmortal, pero marcado para siempre.\nEn aquel antro se juntaron esa década y la siguiente. Reconocías a los de los 80 por las cicatrices, el rostro más ajado que de costumbre, los ojos con un poco menos de brillo. Quedaban los que caminaron por una fina línea d","date":"08-11-2018","permalink":"/posts/una-historia-lo-cambia-todo-2/","title":"Una historia lo cambia todo"},{"content":"Tengo una cierta idea de cómo voy a morir, probablemente por alguno de mis estúpidos experimentos vitales. Los más inofensivos, los relacionados con la escritura.\nEsos no creo que me maten, excepto lentamente y de hambre, y pasan por ponerme a escribir un mes a mano hace ya cuatro años, haber participado en Nanowrimos más radicales que el propio Nanowrimo y otras ocurrencias que es mejor dejar en un cajón bajo llave.\nLa semana pasada rondó por mi cabeza escribir una entrada en esta web cada día, en lugar de cada miércoles, y hacerlo durante un mes entero.\nLa idea llegó en el momento más inoportuno, se quedó bailando un rato en medio de las cosas importantes y se marchó. Sucede con la mayoría de ocurrencias, pero en este caso, volvió al día siguiente.\nY al otro.\nAsí que ya tengo una cita (por fin), al menos hasta el día 7 de diciembre, cuando mi pueblo huele a leña y mi ciudad cuelga las luces de Navidad.\n¿Por qué hacer esto?\nNo tengo la más mínima idea, como en la mayoría de ocasiones. No responde a una intención concreta y, obviamente, no tiene un objetivo, ni sensato ni de los otros.\n¿De qué voy a hablar durante treinta días seguidos?\nTampoco tengo la más mínima idea y odio repet","date":"07-11-2018","permalink":"/posts/mi-proximo-experimento-escribir-cada-dia-en-esta-web/","title":"Mi próximo experimento: escribir cada día en esta web"},{"content":"Veo por todas partes una búsqueda incesante de cómo crear una buena historia, de qué hace que una perdure y atraviese la horrible nube de ruido que nos rodea.\nSupongo que se ha vuelto crucial en un contexto donde hay más contenidos que nunca, por culpa del marketing, y son más olvidables y faltos de valor que nunca, por culpa del marketing.\nYo mismo me pregunto a menudo qué hace buena una historia y lo cierto es que ya tuvo, probablemente, su mejor respuesta.\nDe aquello hace apenas 2.346 años.\nPor aquel entonces, Aristóteles ya daba vueltas al tema porque, a pesar de lo que dicen las canciones, no hemos cambiado nada.\nEn su caso, quería saber cómo persuadir mejor, qué hacía de la oratoria algo para recordar y que conquistara corazones y mentes. Es decir, lo mismo que responder a cómo crear una buena historia.\nY tres ingredientes tiene su «fórmula mágica»: Ethos, Pathos y Logos.\nEthos Ethos, referido a la ética, a los principios y la identidad. Porque sin una honestidad, sin una autenticidad y una capacidad de entender de verdad a aquellos a los que te diriges y lo que les mueve, es imposible conectar. Y esto no tiene nada que ver con «analizar a tu público objetivo» y otras cosas s","date":"31-10-2018","permalink":"/posts/aristoteles-tenia-razon/","title":"Aristóteles tenía razón"},{"content":"Si estás a salvo y seguro con los libros que lees a menudo, probablemente deberías frecuentar otros. Al menos un poco, como quien sale de los límites de La Comarca a vivir una aventura. Luego, si quieres, vuelve. Quizá hasta los cojas con esa sensación de volver a casa.\nY ya puestos, no soy amigo de grupos de escritores (algo que he dejado patente más de una vez), pero, si también estás salvo en un grupo y te sientes bien, si nada te incomoda, deberías frecuentar otros (o ninguno).\nHace poco, estaba escuchando un podcast en el que entrevistaban a Chuck Palahniuk, autor de El club de la lucha entre otros.\nEn él contaba que, en cierto grupo de escritores en el que estuvo, una autora expuso un relato. Estaba basado en una experiencia propia de su infancia, que había comprendido en gran parte gracias a contarlo, gracias a esa manera casi mágica en la que la escritura va revelando la historia que al principio es nebulosa, o no puedes expresar.\nCuando Palahniuk contó el relato, me pareció una de las narraciones más poderosas que había escuchado jamás. Poseía el poder de la veracidad y de abrirse en canal, culminando además en una metáfora excelente. Te daba la vuelta del revés, te enfren","date":"24-10-2018","permalink":"/posts/estar-a-salvo-con-un-libro/","title":"Estar a salvo con un libro"},{"content":"Este lugar es el refugio de mis divagaciones. Quizá, por eso, algunos piensan que la diatriba semanal me lleva apenas 15, puede que 20, minutos de escritura. Vomito bilis, la extiendo por todas partes y digo que se parece a un cuadro de Pollock, fácil.\nLa realidad es que el tiempo que empleo suele ser muy variable, pero siempre está más cercano a las varias horas que a ninguna.\nEn serio.\nEl primer borrador, a veces y en los días buenos, puede emplear poco tiempo, el «ligero» inconveniente es que no se entiende. Y no es una forma de hablar, la mayoría de las veces es literalmente incomprensible.\nAsí que comienza el proceso de reescritura.\nEn una mezcla de poda, caza de erratas y cambios monumentales, el contenido pasa por innumerables diversas iteraciones. Ni qué decir tiene que ese procedimiento se multiplica demasiado cuando se trata de escribir ficción.\nUna y otra vez, una y otra vez, intento encajar las piezas y no sale. Entonces llega el momento en el que decido que no puedo más y, o lo borro o lo publico, pero como lo toque de nuevo, las venas de la muñeca se ponen a temblar.\nUna gran obra (que no estos escritos) es un conjunto de muchas ideas, surgidas en un tiempo distinto y","date":"17-10-2018","permalink":"/posts/el-arte-de-la-iteracion/","title":"El arte de la iteración"},{"content":"El Scrivener y el ratón se han puesto a jugar el uno con el otro esta mañana hasta sacarme de quicio. He ¿avanzado? por una historia con barro hasta las rodillas, con la sensación de que desharé lo cosido como si esperara a Odiseo.\nHace un par de semanas fue todo lo contrario y lo último que quiero es transmitir la sensación de que la buena escritura está hecha de mañanas perfectas.\nLos momentos en los que la luz del amanecer no parece sucia y gris son especiales, por tanto raros como todo lo que es así, porque la luz de la mañana no atiende a razones y no reconoce rey.\nHoy día, la ilusión dañina de los días perfectos es más poderosa que nunca. Las fotografías de Instagram están trucadas, escenas impecables al vigésimo intento. Hay noches de fiesta y viajes en Facebook, hay frases motivadoras en Twitter, hay una persecución obsesiva de la felicidad tremendamente dañina, donde hay que aspirar a que cada momento sea perfecto.\nNo voy a ser parte de ese fraude.\nHay mañanas como aquella y hay mañanas como esta, donde plagio a Vonnegut:\n«Cuando escribo me siento como un hombre sin brazos ni piernas que tiene un lápiz en la boca». De un tiempo a esta parte, todo el mundo es coach de segun","date":"10-10-2018","permalink":"/posts/los-dias-de-barro/","title":"Los días de barro"},{"content":"Escribir tiene no pocos enemigos. Bajo el flexo todo va bien, en las sombras más allá de ese círculo de luz, se arrastran cosas.\nJim Jefferies es uno de mis cómicos favoritos. Una tarde de domingo escupe uno de sus viejos números en mi televisión. Habla de cómo él, lo único que quería, era actuar ante un público, lo maravilloso que sería conseguirlo.\nY actuó ante un público y pensó que, lo maravilloso en realidad: «Sería que me pagaran».\nY le comenzaron a pagar.\nEntonces pensó que lo genial sería figurar como cabeza del cartel de un festival en el que participaba, pues era mejor que los demás idiotas, y luego mudarse a América y grabar un DVD y tener un especial y rodar una serie\u0026hellip;\n«Y ahora soy una estrella de televisión y quiero matarme. En este puto momento estoy en un teatro con las entradas agotadas en el puto West London, este era mi sueño de niño y, ¿sabéis lo que voy a hacer esta noche? Llorar hasta dormirme».\n¿Es hilarante o no?\nLa siguiente frase llega sin aspavientos, un tono más suave y un poco cansado, el crac que abre una grieta de arriba abajo:\n«Y eso me pasa porque me enseñaron a soñar».\nY tiene toda la razón, pero la culpa no es de los sueños. Como casi siempr","date":"03-10-2018","permalink":"/posts/nunca-vas-a-creer-que-lo-has-conseguido/","title":"Nunca vas a creer que lo has conseguido"},{"content":"Antes de que amanezca, la ciudad está tranquila, vivo a la luz de un flexo y escribo sin que las obligaciones puedan tocarme.\nCreo que esto es ser libre.\nEs un momento sin móvil, con los madrugadores de fondo por la ventana abierta, también algún rezagado que vuelve a casa como lo hacía yo, antes de que el sol viera lo que ha hecho.\nY es un momento que, no importa lo que ocurra durante el resto del día, ya no me podrá ser arrebatado. Por un momento, lo que escribo es lo único que hay y luego\u0026hellip; en realidad no importa, porque ni siquiera existe.\nEscribir es mi meditación.\nCuando alguien me pregunta por qué lo hago, por qué tantas horas durante tantos años, por qué hacerlo sin recompensa, dinero o faja roja en la portada, esta es mi respuesta. Pero si no has estado en esta silla, en las horas que rozan el alba antes de romperla, yo no lo puedo explicar y tú no lo puedes entender.\nSupongo que hace tiempo quería lo que cualquier artista humilde, adoración sin medida y el mundo a mis pies. En realidad, lo que ansiaba era esto.\nY eso, en un día como hoy, en el que la escritura ni siquiera ha sido «buena». Intentas arreglar cosas —historias—, que a lo mejor están muertas, pero no lo ","date":"26-09-2018","permalink":"/posts/antes-de-que-amanezca/","title":"Antes de que amanezca"},{"content":"Nunca sabes qué hay al final de lo que escribes. Supongo que, cuando estás empezando, piensas en una olla de monedas de oro, como la del final del arco iris.\nYo me he encontrado de todo y nunca lo he podido anticipar de antemano, pero sí sé qué hay exactamente en la mitad de cada cosa que haces y quieres que merezca la pena.\nUn pantano.\nUn embarrado y traicionero pantano que huele exactamente a lo que esperas. Un pantano de Tolkien, un pantano de Moore, un pantano en el que te pierdes y te hundes y vuelta a empezar.\nCuando era crío escuché la analogía de que crear algo que merezca la pena es como limpiar un pozo (esas cosas leía, no había mucho por mi casa y mi padre estaba suscrito al Reader\u0026rsquo;s Digest). La cuestión es que remueves el fondo para limpiarlo y el agua, aparentemente clara, se enturbia y no hay manera y así permanece hasta que terminas mucho después. Como cuando limpias esa habitación que has dejado demasiado tiempo o te pones a hacer reformas. Hay un momento en el que te preguntas que para qué empezaste nada, porque nada encaja y no tiene pinta de merecer la pena.\nUnir los puntos es muy fácil mirando atrás, pero cuando estás en medio de la maraña\u0026hellip;\n¿Cómo at","date":"19-09-2018","permalink":"/posts/el-pantano-en-la-mitad-de-las-cosas/","title":"El pantano en la mitad de las cosas"},{"content":"Hace cinco años (cinco ya) hablaba del mito del talento. Hace tres (¡tres ya!), volví sobre ello.\nEl talento, como el amor por lo que haces, surge de la práctica deliberada como si esto fuera Un mundo feliz. También de alcanzar, gracias a ella, un cierto nivel de habilidad.\nTodo lo demás, cuentos de buenas noches.\nCuando hablo de práctica, cuido de añadir «deliberada» (y se me olvida la mitad de las veces). Cuando hablo de escribir todos los días, no hablo de escribir cualquier cosa todos los días.\nPor amor o trabajo me paso escribiendo gran parte de mis horas. ¿Cuento todas como escritura? Ni de broma. De hecho, es posible que muchas de ellas empeoren mi habilidad.\nEricsson, las 10.000 horas y los automatismos Anders Ericsson es el psicólogo del que partió la noción de la práctica deliberada, esa que Malcolm Gladwell popularizó con su «regla de las 10.000 horas». Respecto a esto, Anders habla de la necesidad de llegar al esfuerzo máximo en la práctica, o al menos acercarse a él.\nEscribir lo de siempre, leer lo de siempre y a los mismos de siempre, nos deja en el sitio de siempre. No importan mil horas de práctica así, porque son cero horas de práctica deliberada.\nEl automatismo no","date":"12-09-2018","permalink":"/posts/la-practica-deliberada-en-la-escritura/","title":"La práctica deliberada en la escritura"},{"content":"Todo el mundo intentando vender la fórmula mágica para obtener lectores, y yo pensando que, lo mejor que te puede pasar, es que los pierdas.\nMe resulta fascinante que ciertas personas me lean, de veras. No podrían ser más opuestas en cuanto a formas de pensar y, lo que es más importante, no tocaríamos ni con un palo nuestras respectivas listas de lectura.\nPero, por algún motivo, me leen (de momento) y luego esto o aquello no les encaja y te lo dicen subrepticiamente. A mí, lo que me fascina, es que les haya encajado algo.\nTambién suele ocurrir, al menos si amas un poco las largas horas escribiendo, es que cambias si tienes la suerte y la habilidad. Los temas del principio no son los de ahora, así que, algunos de los que te leían, especialmente por la superficie (o por esa tontería llamada «género» en el que alguien te encerró una vez) fruncen el ceño.\nPerder esos lectores es lo mejor que te puede pasar, en un proceso de criba hasta quedarte con los que conectan con lo importante. Que no es lo que se ve o lee o el género o la trama, sino lo que corre por debajo de la dermis, con esa pequeña descarga que viene todavía desde más hondo.\nConectan hasta que un día se marchen ellos tambié","date":"05-09-2018","permalink":"/posts/perder-lectores-es-lo-mejor-que-te-puede-pasar/","title":"Perder lectores es lo mejor que te puede pasar"},{"content":"Hace un tiempo, alguien retuiteó algo de un chico que parecía bastante joven. Se lamentaba de que hacía año y medio que había enviado su novela a varias editoriales, y todavía no había contestado ninguna.\nEn realidad, no se quejaba de que no hubieran respondido, sino de que no lo hubieran hecho «aún». Es decir, seguía esperando que lo hicieran e incluso había un cierto tono de demanda.\nMe fascinó que creyera que, tras más de 547 días, aún lo fueran a hacer, que desconociera que el 99% de editoriales, incluyendo las que dicen que siempre dan respuesta, no la dan. Y que esa es la manera habitual de operar.\nMe sorprendió la inocencia del escritor, aunque imagino que a su edad yo habría dicho lo mismo de existir las redes sociales (menos mal que no).\nMe sorprendió también el desconocimiento de haberse metido en una jungla sin haber mirado el mapa o las reglas básicas del territorio, pero supongo que no quiero recordar que yo era igual.\nMe sorprendió esa ilusión, arrastrada desde un tiempo sin duda mejor, de creer que las cosas iban a funcionar como se supone que deben hacerlo en teoría.\nMe sorprendió la falta de callo. He ahí un soldado con el uniforme impecable y recién llegado al fre","date":"29-08-2018","permalink":"/posts/la-inocencia-del-escritor/","title":"La inocencia del escritor"},{"content":"Vayamos al meollo. Una de las mejores cosas que uno puede hacer es cultivar el arte perdido de dejar que ocurran cosas malas. Ya comenté este concepto de pasada cuando hablé de la necesidad de cerrar la puerta para escribir bien.\nCuando echas el cerrojo, hay consecuencias. Te pierdes cosas y enfadarás a alguien que, en realidad, no importa. Pero también permite terminar las cosas buenas, algo imposible de otra manera. Tengo una especie de relación bipolar con Tim Ferriss, pero hace muchos (muchos) años, cuando Twitter permitía contactar con gente interesante (antes de ser altavoz de bulos, filonazis e idiotas empoderados) Ferriss me dio permiso para traducir y usar un texto suyo, siempre que lo divulgara sin pedir nada a cambio.\nY lo cierto es que, hace ya todos esos años, él definió «el arte de dejar que ocurran las cosas malas» mucho mejor que yo, así que recupero unos pedazos de aquel texto. A partir de ahora, es Ferriss quien habla:\nAcabo de aterrizar de vuelta en California después de un mini-retiro largamente esperado a través de Londres, Escocia, Cerdeña, Eslovaquia, Austria, Amsterdam y Japón.\nMe esperaban algunas sorpresas desagradables al mirar el malvado buzón de correo ","date":"22-08-2018","permalink":"/posts/el-arte-de-dejar-que-sucedan-las-cosas-malas/","title":"El arte de dejar que sucedan las cosas malas"},{"content":"Hoy, un tema que asola a artistas, sobre todo escritores, dado lo introvertidos que son (somos) buena parte de ellos: la confianza. Porque el asunto tiene cola puntiaguda y a veces te la clavas. Antes de eso, dos cosas rápidas, a instancias del libro Todas Ellas: Un par de personas (tres si ampliamos bastante el concepto) me han preguntado si esta vez va a haber ejemplares firmados que se pueden adquirir directamente.\nMe temo que no.\nEn libros anteriores, o bien la editorial envió ejemplares que dediqué y luego recogió, o yo disponía de ejemplares de cortesía, que fui mandando sin que encareciera apenas el precio. Especialmente en Perdimos la luz de los viejos días, fueron los suficientes para que la estanquera me preguntara al tercer día qué estaba haciendo, y cuánta fariña iba en los paquetes. Porque libros, nadie se cree que los estés enviando, los lectores se extinguieron un miércoles de otoño en 1997, eso lo sabe todo el mundo. Hacerlo ahora implicaría subir demasiado el precio de Todas Ellas gracias a Correos (el libro está apenas a 8 euros y pico en Amazon, en formato papel) y lo cierto es que tampoco tengo demasiado tiempo. Los de las dedicatorias fueron años de vivir en la","date":"15-08-2018","permalink":"/posts/la-confianza-y-la-escritura/","title":"La confianza y la escritura"},{"content":"Puedo contar casi cualquier historia, pero siempre me quedaré embarrado cuando trata de algo que tiene que ver conmigo. Así que, como no puedo ser bueno, al menos seré rápido.\nHay un nuevo libro publicado, se llama Todas ellas y contiene 15 relatos y una «pieza disonante», el capítulo de una novela, convertida en cuento.\nLa contraportada ya lo dice, mi primer editor me respondió diciendo que cómo se me ocurría enviarle esas cosas, si es que acaso no sabía que «el relato no vende».\nLuego procedió a publicarme tres, junto a nombres mucho más grandes que yo. Hace más de 11 años de aquello y, en honor a actuar sin sentido común, he aquí 15 historias cortas.\nLa tía Maya, un cuento de familia y voces\nEstas 120 páginas estaban destinadas a publicarse con editorial. Sin embargo, por esas cosas aburridas del mundo real, con sus trámites y contratos (nada de dragones y peleas), al final decidí que no fuera así.\nPero como no quería que esos cuentos me miraran de la misma manera de siempre, he decidido que el libro vea la luz de todas formas. Así que aquí está.\nEl volumen se puede encontrar en Amazon, tanto en papel como para Kindle. De hecho, allí también puedes empezar a leerlo, si tienes cu","date":"08-08-2018","permalink":"/posts/todas-ellas-nuevo-libro-de-relatos/","title":"Todas ellas: nuevo libro de relatos"},{"content":"Nadie ha hecho nada relevante, o ha dejado huella, haciendo caso a los estudios de mercado o a la mayoría. Por definición, no es ahí donde está lo genial, lo nuevo o lo que rompe. Henry Ford lo dijo bien claro (que en realidad no, porque la cita es apócrifa, pero eso no importa): «Si hubiera escuchado a la gente, habría intentado hacer caballos más rápidos». Steve Jobs también lo dejó en negro sobre blanco y se guió por el principio de que la gente no sabe lo que quiere, en la mayoría de ocasiones, hasta que lo ve. A ver quién le quita la razón viendo a Apple. ¿A qué viene esto? Hace tiempo, supongo que con buena intención, me recomendaron un libro titulado: Write to market, de Chris Fox. Por el título, el contenido es imaginable, pero como era barato y una multitud juraba por él, le eché un vistazo. Así que cometí tremendo error, yendo en contra de mi afirmación inicial. La tesis principal de Fox es que escribir primero un libro y mostrarlo al mercado después es una equivocación. Primero has de ver qué quiere el mercado y luego hay que escribir el libro para él. Se trata de plantear la escritura como un plan de marketing. Primero, un análisis del público objetivo, sus deseos y tod","date":"01-08-2018","permalink":"/posts/escribir-para-un-mercado/","title":"Escribir para un mercado"},{"content":"Hace algo más de dos años, hablé de Cal Newport, de seguir tu pasión y otras tonterías por el estilo que encuentras escritas en tazas. Vuelvo sobre él tanto tiempo después (yo creía que habían pasado unos pocos meses, pero esa es la naturaleza de la bestia).\nEn un escrito de su blog, poco antes del verano, hablaba de una entrevista al cómico Jerry Seinfeld, cuya serie, escrita a cuatro manos con Larry David, ha pasado a la historia de le televisión y la comedia.\nEn esa entrevista, Alec Baldwin le pregunta a Jerry que a qué cree que se debió el hecho de que dicha serie acabara siendo leyenda. La respuesta fue esta:\nDéjame decirte por qué mis series de televisión en los 90 eran tan buenas, además de por una excesiva cantidad de pura y simple buena suerte. En muchas series de televisión, el 50% del tiempo se emplea trabajando en el show, el otro 50% se gasta en lidiar con los temas de ego, políticos y jerárquicos que hay alrededor de crear algo. Nosotros empleábamos el 99% del tiempo escribiendo. Larry y yo. Los dos solos. La puerta estaba cerrada. Estaba cerrada.\nAlguien llama, no cogemos la llamada. Vamos a hacer esto gracioso. Por eso el _show _era tan bueno.\nDos cosas destacan sob","date":"25-07-2018","permalink":"/posts/cierra-la-puerta/","title":"Cierra la puerta"},{"content":"Hoy venía a hablar de algo completamente distinto, pero el perro se comió los deberes, que es lo mismo que decir que me he dejado lo de hoy en otro ordenador, y ahora no voy a recorrer los kilómetros que me separan de él.\nY sí, sé lo que es la nube. Así que hoy toca batiburrillo de un par de cosas sueltas y breves que me han llamado la atención estos días. Una ha sido José Carlos Ryoki de Alpoim Inoue, más conocido como Ryoki Inoue, el escritor vivo más prolífico del mundo.\nNo va ni a rozar a Corín Tellado, pero buen intento.\nCuando el Guinness de los récords lo certificó por primera vez en 1991, él ya había escrito 16 libros más entre lo que tardaron en contar y en hacer oficial las cifras. En total, casi 1.100 libros y unos 39 seudónimos a petición de sus editores, incapaces de seguir el ritmo. Casi toda la producción de Inoue son novelas del oeste, historias de espías, aventura y papel pulp.\nUn periodista del Wall Street Journal, incrédulo, se desplazó en 1996 hasta la residencia de Inoue para comprobar si, como él decía, podía escribir una novela en un solo día. Inoue comenzó a escribir a las 22:00 horas, recuerda el periodista, con un puñado de facturas apiladas al lado como m","date":"18-07-2018","permalink":"/posts/dos-cabos-sueltos-y-una-posdata/","title":"Dos cabos sueltos y una posdata"},{"content":"Hay algo común en todos los rechazos literarios que he tenido. Han sido varios cientos a lo largo de los años y, ni uno solo de ellos, ha dicho que era porque lo que había mandado resultaba infumable.\nDe hecho, todos tenían fotocopiadas las mismas dos mentiras ¿piadosas? Una era que el rechazo nunca se debía a la calidad del escrito, la cual no entraban a valorar en la carta.\nLa segunda refería a que el motivo tenía que ver con algo difuso sobre no encajar en la línea editorial. En realidad, eso enmascara que la mayoría de las veces, efectivamente, mandé algo infumable que merecía el fuego.\nLo que sí he experimentado en alguna ocasión es una especie de «rechazo dulce», una respuesta en la que se alaba de alguna manera al escrito, y luego se procede al rechazo igualmente. De hecho, hace no mucho, recibí uno de esos.\nYa ni me acordaba de haber enviado a esa editorial, pero es lo que tienen esas respuestas, que a veces llegan casi un año (o más) después de la pregunta. Empezaba así:\nTu manuscrito (nombre que omito a saber por qué motivo tonto) me ha gustado muchísimo, sobre todo esa manera tan propia de indagar: sencilla, directa, casi inmediata. El formato de primera persona, como si","date":"11-07-2018","permalink":"/posts/el-rechazo-dulce/","title":"El rechazo dulce"},{"content":"Pensaba que ya había tratado aquí el discurso de aceptación del Nobel de Hemingway, pero al parecer, no. Enmiendo el error y preparo el sacrificio para perdón de los dioses. Es breve y engarzado de gemas azules, también había añadido unos párrafos finales de comentario, pero sobran y los he borrado. Ernest Hemingway ganó el Nobel de literatura en 1954 por: «Su maestría en el arte de la narrativa, demostrada recientemente en El viejo y el mar, y por la influencia que ha ejercido en el estilo contemporáneo.» Aquel diciembre no se encontraba demasiado bien y no pudo viajar a Suecia, así que el discurso lo leyó el embajador norteamericano. Y dice así:\nNo teniendo facilidad para hacer discursos, ni dominio de la oratoria o la retórica, quiero dar las gracias a los administradores de la generosidad de Alfred Nobel por este Premio. Ningún escritor que conozca a los grandes autores que no han recibido este premio puede aceptarlo sino con humildad. No hay necesidad de enumerar a estos escritores. Cada uno puede hacer su propia lista según sus conocimientos y su conciencia. Me sería imposible pedir al embajador de mi país que leyera un discurso en el que un escritor dijera todas las cosas qu","date":"04-07-2018","permalink":"/posts/un-escritor-debe-escribir-lo-que-tiene-que-decir-y-no-hablarlo/","title":"Un escritor debe escribir lo que tiene que decir y no hablarlo"},{"content":"Como todo el mundo, me he hecho esa pregunta miles de veces y no voy a encontrar la respuesta, porque es fácil señalar cosas que convierten a un libro en malo, pero apuntar con el dedo lo que hace genial una obra maestra\u0026hellip; Bienvenidos al barro y la niebla. Además, quitar eso malo reconocible de un libro no lo convierte necesariamente en bueno. Puedes estar exento de clichés y lugares comunes, puede que tus personajes tengan más profundidad que un charco y que no hayas repetido la misma historia de siempre de la misma manera de siempre, pero eso no es garantía de nada. La obra maestra provoca un efecto intangible que te cambia un poco para siempre, que te despierta esa envidia feroz y un gozo secreto. Algunos párrafos te dan una pequeña corriente inexplicable. Pero no a todos y no siempre. No importa si eres Márquez o Pizarnik, siempre habrá alguien que se quede completamente indiferente y el que dirá que es una mierda. De hecho, muchas obras imprescindibles hoy fueron consideradas un asco en su tiempo, muchas recibieron el reconocimiento años después, de una forma sutilmente cruel, pues ni su autor ni sus contemporáneos pudieron siquiera imaginarlo. Conectar una máquina al al","date":"27-06-2018","permalink":"/posts/que-hace-bueno-a-un-libro/","title":"¿Qué hace bueno a un libro?"},{"content":"Cuando comento que los clanes de escritores, los lectores cero (o me da igual el nombre de turno) y cualquier actividad grupal de mejora de la escritura no me parecen útiles, recibo no pocos comentarios sobre que no tengo ni idea y soy un ogro amargado bajo el puente.\nLo soy y la mayoría de veces no profundizo en el tema y es por pereza, no negaré ambas cosas. Entre lo poco que he aprendido está que realmente no se puede convencer a nadie de nada y, cuando alguien intenta hacerlo conmigo, casi siempre termino con los ojos vueltos del revés y los brazos cruzados.\nEn su día, ya hablé de los lectores cero y supongo que no tuve bastante. El resumen de aquello es que uno debería construir una capacidad propia (a través de la práctica y la buena lectura) para escribir por sí mismo algo que él considere bueno. Porque un escritor debería, por sí solo, reconocer eso cuando lo hace.\nY después, para juicios cuando su obra quiera ver la luz, ya están correctores, editores y lectores finales.\n¿Es eso perfecto? Pues claro que no, no podría estar más lejos de la perfección, como todo.\nLo que pasa es que considero que la escritura es una labor que se hace solo.\nSi uno quiere quedar con otros para ","date":"20-06-2018","permalink":"/posts/la-ignorancia-de-las-multitudes/","title":"La ignorancia de las multitudes"},{"content":"Cualquiera que lleve un poco de tiempo perdido por aquí sabe varias cosas de mí: mi devoción (queda mejor que fetiche) por las cartas, mi lectura en paralelo de varios libros, mi opinión sobre dar opiniones a otros escritores sobre sus obras, y por qué nunca hago esas cosas\u0026hellip; De una manera curiosa, el tema de las cartas ha aparecido mezclado con mi lectura en paralelo del libro Nobody wants to read your s**t de Steven Pressfield. Ya comenté un poco sobre él la semana pasada. Hay un momento en el libro en el que Pressfield habla de la frustración por encontrar una voz propia. De cómo uno lee a los mejores, intenta hacer lo mismo y sale tosco. El monstruo de Frankenstein gimiendo, en contraposición al (aparente) arroyo cuesta abajo que es la manera de expresarse de los mejores. Paradójicamente, este fenómeno que comenta Pressfield se agrava en los buenos lectores que quieren dar el salto a la escritura. ¿Por qué? Leer es imprescindible para reconocer el escribir bien cuando lo ves, pero, como Ira Glass dijo mejor que nadie, hay un gap, un hueco, en el que se encuentran esos grandes lectores. Es el hueco que hay entre la capacidad de reconocer una buena escritura, ya que han leí","date":"13-06-2018","permalink":"/posts/la-inesperada-cualidad-de-las-cartas/","title":"La inesperada cualidad de las cartas"},{"content":"Tiro del cajón de sastre de nuevo, para sacar unas cosillas del fondo. La primera es que la nueva edición de Tres reinas crueles ya se puede encontrar en Amazon. Como comenté hace un tiempo, recuperé los derechos de la editorial y he aquí la nueva edición. Está tanto para Kindle como en papel. Para los que me han preguntado, la respuesta es no, no hay cambios sustanciales más allá de la portada. La historia es la misma, así que, si quieres echar un vistazo a esa nueva edición de Tres Reinas crueles, pincha aquí.\nNadie quiere leer tu m****a Cambiando de tercio, ya he dicho alguna vez que leo en paralelo. Normalmente una novela de ficción y, a la vez, libros de no ficción. En ese segundo carril de la izquierda está ahora Steven Pressfield y su: _Nobody wants to read your s**_t, muy fácil de traducir y de rellenar los asteriscos. Pressfield habla de sus tiempos trabajando en el campo de la publicidad, y de cómo el título del libro es la premisa principal a partir de la cual trabajar. Creo que esa premisa también es válida para la ficción. Hoy, más que nunca, leer es un acto a la contra. A la contra de la corriente y, en general, de la naturaleza humana. Leer es un acto que exige, leer","date":"06-06-2018","permalink":"/posts/tres-reinas-crueles-nadie-quiere-leerte-y-creerse-escritor/","title":"Tres reinas crueles, nadie quiere leerte y creerse escritor"},{"content":"Me obsesiona el lenguaje, la palabra perfecta, y esta es la casa de mis obsesiones.\nSiempre me ha fascinado el enorme poder que tiene el lenguaje. ¿Poder para qué? Pues para todo.\nEl lenguaje y su uso pueden provocar la emoción adecuada y con la emoción adecuada puedes conseguir cualquier cosa.\nEl lenguaje es una de las herramientas más poderosas, y siempre he pensado que todo escritor debería estudiar cada faceta, al fin y al cabo es su instrumento y tendría que conocerlo por dentro y por fuera. Eso incluye su poder para evocar y, por extensión, persuadir. Y no me estoy refiriendo aquí al aprendizaje de la escritura comercial, o copywriting, como se suele llamar ahora, usando el término en inglés. Eso es como el parvulario del tema.\nEl lenguaje adquiere el mayor poder en todas sus vertientes cuando se envuelve en forma de historia, cuando se construye una narrativa.\nDesde los tiempos en los que nos sentábamos alrededor de la hoguera para espantar los miedos de la noche, estamos programados, en lo más hondo, para responder ante las historias.\nPero no ante todas. Melanie C. Green es una de las estudiosas más activas del poder de la narrativa. Sus papeles académicos no son demasiado ","date":"30-05-2018","permalink":"/posts/el-poder-del-lenguaje/","title":"El poder del lenguaje"},{"content":"Probablemente, una de las preguntas más extrañas que me han llegado durante los más de 14 años de esta web es la de: «¿Cómo puedo escribir algo interesante?»\nAsí, tal cual. La pregunta venía a colación de tener una página propia y escribir a menudo en ella.\nEn menor medida, supongo (espero) que también se refiriera a la ficción.\nCreo que si uno se plantea esta clase de preguntas, hay un defecto de fondo complicado de solventar, un revoltijo de ideas equivocadas y mezcladas en la cabeza difícil de desentrañar. Es decir, que la pregunta está mal planteada y, así, imposible encontrar una respuesta.\nPara empezar, porque estás teniendo la peor mentalidad posible a la hora de escribir: hacerlo para un público, buscar que te hagan caso, gustarles y agradar, a cuantos más, mejor.\nEn mi opinión, ese no es un objetivo, es algo de lo que huir y la manera más rápida de arruinar lo que escribes.\nHacerlo para un mercado te encorseta y atonta y, probablemente, si miras la lista de ventas y la lista de idioteces de las que la gente habla a menudo, tu escritura va a ser bastante miserable si quieres encajarla en ese molde. El proceso de escribir ya es bastante complejo como para, además, hacerlo as","date":"23-05-2018","permalink":"/posts/como-escribir-algo-interesante/","title":"Cómo escribir algo interesante"},{"content":"El camino más difícil de recorrer para el escritor suele tener menos de un metro de distancia, pero es el más temido, está lleno de obstáculos y desmoraliza. Tanto que la mayoría de ocasiones no lo emprendemos. Es el camino que va desde la cabeza hasta la mano.\nEn él, todas las ilusiones de esa cabeza se quedan atrapadas en las zarzas del brazo, se hunden en el barro o se pierden por las bifurcaciones, de modo que no llegan hasta la mano.\nEn ese camino, cuando lo recorres, muere toda esa fantasía de escribir de la que estamos enamorados, porque lo que parece tan sencillo y perfecto en la mente no se traduce sobre el papel. La mano se niega a moverse y, cuando lo hace, no se parece en nada a lo que pensábamos. ¿Quién ha escrito esto y por qué es tan distinto de los buenos libros?\nEl camino que va de la cabeza a la mano es tortuoso, pero has de recorrerlo, y no sólo una vez, sino miles.\nY no, si quieres seguir escribiendo cada vez mejor, no se vuelve más fácil, aunque sí más familiar. Sigue siendo escarpado, pero al menos te has acostumbrado.\nLa cuestión es que no puedes evitar pasar por ese camino, no hay atajos y no hay alternativas. En ese camino, la fantasía de escribir de la que","date":"16-05-2018","permalink":"/posts/el-camino-de-la-cabeza-a-la-mano/","title":"El camino de la cabeza a la mano"},{"content":"Hace poco, el escritor Juan Jacinto Muñoz Rengel publicó en Twitter una viñeta de Tom Gauld. Para quien no lo conozca, Tom Gauld es un genio y la viñeta es esta: Gauld dedica gran parte de sus creaciones a describir, con su particular humor y talento, lo literario, lo que rodea al proceso y lo que se encuentra en el interior del mismo. Pequeñas joyas de lo importante, entre las que se encuentra esa. A destacar de la imagen, las cajas amarillas y lo poco que ocupan en el total del equipaje del gran escritor. A remarcar también el enorme espacio de porquería, garabatos y divagaciones. La cuestión con Gauld, como con todos los genios, es que bajo su aparente sencillez se encuentran las verdades que merece la pena escuchar. Esa viñeta es la mejor representación de la realidad del buen escritor y debería ser la aspiración de todo el que, realmente, ama la escritura y la respeta como arte. Esto tiene varias implicaciones prácticas que se suelen pasar por alto. Una de ellas es la necesidad del mucho para hacerte bueno. Las cajas amarillas son raras y surgen entre un montón de cajas de otros colores. Ya lo dice la ley de Sturgeon: El 90% de todo es mierda. El 90% de la viñeta no es amarill","date":"09-05-2018","permalink":"/posts/tom-gauld-y-los-papeles-del-escritor/","title":"Tom Gauld y los papeles del escritor"},{"content":"Tres cosas breves que han salido metiendo la mano en el cajón de sastre. He decidido recuperar de la editorial los derechos de mi última novela publicada, Tres reinas crueles. Afán de experimentación, supongo. Así que en las próximas semanas sacaré una nueva edición. Próximas semanas, el comodín para que sean dos o dieciséis, y no mentir. Así que, si alguien la está buscando ahora mismo, no está disponible y siento la inconveniencia. Gracias a la editorial por confiar en mí, arriesgarse y hacer un excelente trabajo de corrección y primera edición. Comentaré cuando esté lista, que no se diga.\nUn apunte adicional sobre motivación Respecto al tema de la motivación de la semana pasada. Profundizar hubiera implicado varios miles de palabras más. Al fin y al cabo es algo complejo y multifactorial, sin respuesta única/mágica/fácil, como todo lo importante. Sin embargo, sí hay cosas que pesan más que otras. La esencial, como decía allí: hacer. Ese es el fundamento. ¿Y cómo realizar esa primera acción que ponga en marcha todo, incluyendo la motivación? Al final es un acto de voluntad, vencer la inercia y sentarse a trabajar. Al final es una cuestión de dejar de hablar de una vez, y ponerse.","date":"02-05-2018","permalink":"/posts/tres-cosas-sacadas-de-un-cajon/","title":"Tres cosas sacadas de un cajón"},{"content":"Suelo meterme a menudo con el talento y tampoco es algo que vaya a causar un daño tangible, pues al fin y al cabo es un mito. Sin embargo, otro unicornio, el de la motivación, está ahí al lado, callado, esperando que nadie se dé cuenta de que está puesto boca abajo. En realidad, al contrario que el talento, no es que la motivación no exista. Al fin y al cabo es algo tangible en cierta manera. Lo que ocurre es que la solemos entender al revés. ¿Por qué?\nPor lo mismo de siempre, porque muchos lo necesitan para vendernos algo inútil. Qué le vamos a hacer si el humo es lo más fácil, y lo más rentable, de comercializar.\nEl mito fundamental que rodea a la motivación se basa en que si uno quiere hacer algo, primero debe estar motivado para ello. ¿Lógico? Lo parece. ¿Cierto? No.\nNada podría ser más falso.\nDe hecho, cada vez que se ha estudiado, es justo al revés. La motivación real, la que dura, la que te lleva un poco más cerca de lo que quieres, funciona a la inversa.\nCuando haces algo, y lo completas con éxito, entonces surge la motivación.\n¿Por qué?\nPorque el logro, el éxito, es lo único que nos motiva realmente, desde la raíz.\n«El éxito engendra éxito», he ahí un proverbio que, para v","date":"25-04-2018","permalink":"/posts/el-unicornio-de-la-motivacion/","title":"El unicornio de la motivación"},{"content":"Aunque los viejos tiempos no se parezcan a los de ahora, los escritores siempre se han enfrentado a los mismos gigantes que son molinos de viento. Uno de ellos es tu madre preguntando si vas a encontrar un empleo decente de una vez. La hoja en blanco, el síndrome del impostor, la imposibilidad de publicar\u0026hellip; Ese titán emerge como una sombra y oscurece a todas estas minucias. A la tierna edad de 28 años, Gustave Flaubert ya tenía algunos libros bajo el brazo, pero carecía del reconocimiento que alcanzaría más tarde. Flaubert gustaba de viajar y, a pesar de vagar por Oriente Medio y que tuviera la enorme suerte de vivir sin WhatsApp ni Twitter, las cartas de su madre, preguntando si no se iba a convertir de una vez en un hombre de provecho, seguían encontrándole. «Un pequeño empleo», decía ella, uno que le diera más respetabilidad social y una situación económica estable. Este es un extracto de la respuesta de Flaubert:\nTe respondo ahora acerca de algo con lo que pareces disfrutar volviendo una y otra vez sobre ello, y que no puedo entender. Nunca te faltan cosas con las que atormentarte. ¿Cuál es el sentido de que debo tener un empleo? «Uno pequeño,» dices. Primero de todo: ¿qu","date":"18-04-2018","permalink":"/posts/no-tengas-un-empleo-si-quieres-escribir-bien/","title":"No tengas un empleo si quieres escribir bien"},{"content":"Ya que al parecer todo el mundo busca el secreto para escribir bien, no hace falta seguir buscando. La escritora Muriel Spark ya lo reveló hace mucho. Es este:\nTen un gato. Si quieres concentrarte profundamente en algún problema, y especialmente en algún escrito o trabajo sobre el papel, deberías adquirir adoptar un gato. A solas con el gato en la habitación en la que trabajes, el gato, invariablemente, se subirá a tu mesa y se colocará bajo la lámpara. La luz de la lámpara le proporciona al gato una gran satisfacción.\nEl gato se acomodará y permanecerá sereno, con una calma que trasciende cualquier entendimiento. Y la tranquilidad del gato te irá afectando gradualmente, sentada en tu escritorio, de manera que todas las cualidades excitables que impedían tu concentración se recompondrán y le devolverán a tu mente el autocontrol que había perdido.\nNo necesitas mirar al gato todo el tiempo. Su presencia es suficiente. El efecto del gato en tu concentración es remarcable, y muy misterioso.\nFrancamente, las palabras de la autora inglesa son mejores, y mucho más efectivas para escribir bien, que el 99% de los consejos que veas por ahí.\nPor supuesto, eso incluye cualquier cosa que leas e","date":"11-04-2018","permalink":"/posts/el-secreto-para-escribir-bien/","title":"El secreto para escribir bien"},{"content":"A pesar de que siempre digo que no me junto con escritores, que de hecho es algo que evito activamente, sí me gusta mirar por el ojo de la cerradura de algunos. Y en este caso he de confesar que la sección de Preguntas Frecuentes del novelista Dean Koontz es una puerta entreabierta más que una cerradura. Ahí se puede comprobar cómo es un escritor que ama realmente lo que hace, cómo trabaja de ese modo tan particular (e intransferible, como todos) y, sobre todo y lo que resulta más interesante, cómo piensa alguien con una larga carrera que lo ha visto todo. Para quien no lo conozca (raro es que no hayas visto libros suyos) Koontz es uno de los escritores más prolíficos, que empezó publicando en los sesenta y se ha centrado principalmente en el terror y el suspense. Y como también soy dado a que otros me hagan el trabajo, he aquí algunas gemas traducidas de esa sección de Preguntas Frecuentes, porque de veras que todo el mundo debería leerlas. A partir de ahora, es Koontz quien habla, no yo.\nSobre la duda y la crítica Dudo más de mí mismo que cualquier otro escritor que haya conocido. Esa es una de las razones por las que reviso cada página hasta el límite del absurdo. Si puedes cana","date":"04-04-2018","permalink":"/posts/la-escritura-segun-dean-koontz/","title":"La escritura según Dean Koontz"},{"content":"Hemingway definió perfectamente a los buenos libros y los buenos escritores con una sola cita. «Todos los libros buenos se parecen en que son más ciertos que si hubieran ocurrido en realidad y después de que hayas leído uno sentirás en ti lo que ha sucedido y todo te pertenecerá: lo bueno y lo malo, el éxtasis, el remordimiento y la pena, las personas y los lugares y cómo fue el tiempo. Si puedes conseguir eso y dárselo a la gente, entonces eres un escritor.» Nada que añadir, es imposible. Hemingway era un gran creyente en la veracidad. De hecho, su remedio para el bloqueo del escritor era escribir una sola frase que fuera cierta, la más verdadera que pudieras. A partir de ahí, levantar el resto de la casa sobre esa fundación sólida. La veracidad de la que habla tiene muchas dimensiones, pero hoy me voy a centrar en una sola de ellas, para no hacer aquí un ensayo interminable sobre el tema. Esa veracidad fundamental, que debe estar presente en todas las historias para que sean buenas, se ha confundido a menudo. Sobre todo con el hecho de que él abogaba por escribir sólo cosas que te hubieran sucedido, acontecimientos reales, sin imaginación o magia. Nada más lejos de la realidad. L","date":"28-03-2018","permalink":"/posts/la-perdida-de-la-veracidad/","title":"La pérdida de la veracidad"},{"content":"He cometido un error estas semanas. He cometido muchos en realidad y me preparo para que mañana sean más, pero este tiene que ver con el tecleo que no cesa. Durante años, las primeras horas del día han sido siempre para la escritura. Que lo mejor, o al menos lo que estaba limpio de los dedos de los demás, fuera para ella. Últimamente, por culpa del mismo puñado de cosas de siempre, la he puesto al final de todo. Las primeras horas han sido para otros compromisos, casi siempre relacionados con aspiraciones tan prosaicas como comer, ya ves tú. Y he caído en una trampa vergonzosa, de lo tópica que es. Me he olvidado de que yo mismo creo que escribir es una cuestión de energía y procedí a darle las sobras en las últimas semanas, lo que me quedaba tras hacer todo lo demás, incluido un montón de irrelevancia. No es de extrañar que la escritura me haya escupido lo mismo de vuelta. He cometido el error más básico de pagar lo importante en último lugar, con la calderilla restante tras las obligaciones y caprichos. No voy a entrar en los motivos de por qué esto es un enorme fallo en cualquier cosa que uno se proponga. Para seguir, he caído también en depender de las emociones para lo que dur","date":"21-03-2018","permalink":"/posts/la-primera-hora-del-dia/","title":"La primera hora del día"},{"content":"Viet Thanh Nguyen es un escritor norteamericano de origen vietnamita. Hasta 2015, nadie lo conocía. En abril de ese año, en la portada del The New York Times Book Review, apareció una reseña apasionada de su libro El simpatizante.\nA partir de ahí, la bola de nieve.\nEl simpatizante ganó el Pulitzer en 2016. Nguyen recibió a finales de 2017 la prestigiosa beca MacArthur. En apenas 18 meses, de la nada al Olimpo. Sólo que, como siempre, no es una historia de fama súbita.\nA pesar de que es la narrativa que vende y se vende —escritor que aparece en el panorama como el meteoro en la noche—, él mismo insiste, a todo el que le quiere escuchar, que la suya no es la historia de esos 18 meses.\nEs la historia de los 20 años de oscuridad que los precedieron.\n20 años que se pasó intentando aprender el arte, sin tener claro si alguna vez conseguiría eso tan nebuloso que es Escribir bien. La historia de su éxito no es la del Pulitzer, la MacArthur o la portada del New York Times Book Review. Es la de las dos décadas anteriores de trabajo ingrato.\nY algunas de las experiencias de ese tiempo son francamente ilustrativas de la realidad del escritor. Una de ellas era la de desear poder escribir a tiem","date":"14-03-2018","permalink":"/posts/20-anos-no-es-nada/","title":"20 años no es nada"},{"content":"Hoy había pensado en hacer una recopilación de preguntas frecuentes que me llegan al correo. Me escriben poco y no me extraña pero, con el tiempo, se ha ido formando una curiosa retahíla de mensajes. Desde quien me contactó porque su nevera no funcionaba y, por alguna razón, yo tenía algo que ver y exigía su arreglo, hasta los que, eventualmente, me piden opinión sobre lo que escriben. Siempre digo que no puedo dedicarme a eso y que, mi opinión, de todos modos, haría más daño que otra cosa. No tengo ni idea de nada y, sobre todo, lo que me parece bueno, raramente se hace popular.\nLa última vez que repetí eso, me llegó un email esa misma tarde:\n«He leído que te gusta recibir cosas, echa un vistazo a esto y me das tu opinión». Pero ese no es el tema. Las personas somos seres muy predecibles, sobre todo los que se creen especiales. Nos preocupan y mueven las cuatro mismas cosas y, aparentemente, en el tema de escribir, hay un mal común entre copos de nieve: «No tengo tiempo para escribir, ¿cómo lo haces tú?». Siempre intento responder a los correos sensatos aunque sea tarde (tengo pendiente el de quien buscaba a alguien para filosofar sobre la vida y el amor, pues no encontraba mentes","date":"07-03-2018","permalink":"/posts/tiempo-para-escribir/","title":"Tiempo para escribir"},{"content":"Muchas veces he hablado aquí de Hemingway. Me parece un genio, pero no por esa admiración típica de chaval que empieza e idolatra a quien sacó de su bar favorito a un león por el penacho. Y es que no dejaba de cagarse. Porque, no sólo Hemingway no era modelo de nada, sino todo lo contrario. Mucho más imperfecto de lo que podría imaginarse, vivió siempre con una tremenda inseguridad que compensaba constantemente. Emocionalmente inmaduro e incapaz de estar solo, afrontar una crítica, o soportar el éxito de los que le rodeaban, vivió a la sombra de la envidia de Scott Fitzgerald. También mintió acerca de sus ventas, su propio éxito y medró todo lo posible por hacerse un hueco, a codazos o como fuera, en el panorama literario. Si tenía que hablar mal de alguien para eso, no lo dudaba. Y le llegó el éxito y, como siempre pasa con esas cosas, no solucionó nada, sino que exacerbó más todavía esos defectos. Ni qué decir tiene que su talante depresivo, la tendencia suicida presente en su familia y el alcoholismo lo abocaron a ese final tan conocido. Hemingway, como yo, como tú, tenía muchos más defectos de los que pueden contarse. Miserias íntimas que salen a la luz con pelos y señales, por","date":"28-02-2018","permalink":"/posts/la-admiracion-de-lo-imperfecto-y-torcido/","title":"La admiración por lo imperfecto y torcido"},{"content":"Y que desde luego no fue escribir buenos títulos\u0026hellip;\nNo suelo leer demasiados libros sobre escritura y, mucho menos que eso, artículos sobre el tema. Salvo honrosas excepciones, la mayoría de estos últimos no sirven para nada, ni dejan huella alguna que vayas a aplicar.\nPero por culpa de 5 minutos ociosos y el maldito clickbait he pinchado en uno y se ponía a dar consejos a George R. R. Martin sobre cómo debería hacer las cosas.\nAhí es nada como ambición, para alguien en sus veinte que no conocía de nada. Pero no se lo puedo reprochar, pues yo a los veinte también creía que lo sabía todo.\nPor fortuna, no había redes sociales entonces, y los blogs eran algo esotérico, con lo que nadie tenía que escuchar mis idioteces resabiadas y tampoco me tuve que pasar los siguientes 20 años borrando por vergüenza lo que dije en los primeros 20. La cuestión es que, al igual que con los artículos, también hay honrosas excepciones en los libros sobre escritura y, una de ellas es el clásico de Anne Lamott Bird by Bird.\nPersonalmente, valoro un libro de no ficción si me deja solamente una idea plantada en la cabeza para que germine. Si son dos, bailo un zapateado y lo considero una más que excele","date":"21-02-2018","permalink":"/posts/dos-cosas-que-aprendi-de-un-libro/","title":"Dos cosas que aprendí de un libro"},{"content":"Alguna vez, pocas porque no soy nadie, alguien me escribe y me pregunta que cómo hice para que me publicaran, que como hago para escribir cada día, que como esto o aquello relacionado con el arte de pasar hambre y ponerlo sobre un papel.\nY aunque escribí sobre algo de eso en: «Cómo publicar cuando parece casi imposible publicar», en realidad no es una fórmula para nada, sólo mi elucubración de escaso valor porque si me preguntas cómo lo conseguí yo exactamente, resulta que no sé bien qué decir.\nDesde luego, si soy honesto y trato de no cegarme creyendo que las pocas cosas que he conseguido han sido por mi gran pericia, la historia con la que puedo responder no es gran cosa.\nLa primera vez que me publicaron fue por algo tan prosaico como que enviaba relatos a todas partes (todos malos, la verdad) y, en un momento en que esto no estaba tan saturado, ni las editoriales eran solo dos gigantes y luego un montón de pequeñas que nacen y mueren cada poco tiempo, un editor de Madrid leyó (seguramente, por casualidad) un par de relatos míos. Me respondió y dijo que tenía sitio para ellos en un libro al lado de otros nombres mucho mejores que yo.\nEn definitiva, suerte y la seguridad de que en","date":"14-02-2018","permalink":"/posts/el-rail-del-tren/","title":"El raíl del tren"},{"content":"Hoy, un entrante ligero y serio solo a ratos. Hace poco estaba leyendo un artículo de Kate McKean, agente literaria (qué sonoridad y envidia), sobre los 10 libros que ya no quiere ver ni en pintura sobre su mesa, principalmente, porque los has visto repetidos tanto que ya sólo quieres arrancarte los ojos. Y, también, añado, porque el 99,99% de los libros que van sobre eso no lo hacen mejor que los miles de libros iguales que ya han pasado por una mesa de editor, o han acabado abarrotando las estanterías. Tras 11 años trabajando como agente, y unos 500 libros potenciales a los que tiene que echar un vistazo cada mes, McKean sabe de lo que habla. Y como me pareció entretenido, y a la vez casi de servicio público, he aquí cuáles son algunos de esos libros que no se deberían escribir más, porque no es que no digan nada ya y no presenten nada nuevo, es que a día de hoy es perpetrar un crimen literario. No están aquí todas las tipologías que dice McKean (quien quiera, tiene el artículo en inglés enlazado arriba) pero sí las más flagrantes en mi opinión.\nLa novela vengativa La que muestra al idiota de tu ex, de tu jefe o de quien sea, y lo muy imbécil que fue por dejarte, despedirte o lo ","date":"07-02-2018","permalink":"/posts/los-libros-que-no-se-deberian-escribir-mas/","title":"Los libros que no se deberían escribir más"},{"content":"Utilizo a menudo la expresión «juego de números», un préstamo anglosajón que se refiere a la estadística que hay tras las cosas. Es decir, a los números que viven debajo de los hechos y que, en muchas ocasiones, revelan cosas contrarias a lo que venden las palabras que «explican» los hechos. Son aspectos importantes que muchas veces quedan ocultos y pocos ven o, mejor dicho, muchos prefieren no ver.\nLos números son sencillos, no los puedes retorcer en sí mismos ni darles dobles sentidos, aunque sí puedes retorcer el significado que les asignas con más palabras. Al fin y al cabo todo el mundo usa las estadísticas que quiere para su provecho. Eso significa que los números no mienten, pero nosotros sí, algo favorecido porque casi nadie se molesta en indagar más allá de la primera interpretación que nos dan.\nSuperar esa pereza (los números no son amables) e intentar descubrir el juego que hay debajo de las cosas nos da una imagen más completa, nos descubre la realidad. ¿Y a qué viene todo esto? A que hablo de cosas cada vez más peregrinas, porque al fin y al cabo esta es mi pequeña casa, y también a un comentario recibido en aquella diatriba sobre el número de rechazos literarios.\n1800","date":"31-01-2018","permalink":"/posts/el-juego-de-numeros/","title":"El juego de números"},{"content":"Ya he hablado alguna vez de que la escritura está unida, por un hilo extraño e indisoluble, con la soledad. También lo está con otras cosas y no sé si alguna buena, pero desde luego, una de las que ostenta un lazo más íntimo es, sin duda, el rechazo. El rechazo, en general y en particular en la escritura, nunca me ha sido extraño, siempre he podido recitar sin equivocarme esa parte de la canción: «Con la sabiduría que me da el fracaso».\nEso está bien, aunque por un pequeño lado sólo, ya que, como decía hace poco, la exposición a algo genera resistencia.\nPara el que nunca es rechazado, o no ha estado acostumbrado en la vida a que le digan que no, tropezarse con uno o comprobar que pierde su posición de privilegio (al desvanecerse su poder o su atractivo) es devastador.\nEl que ha convivido a menudo con las negativas, flota en las aguas turbulentas del no y aprende a vivir en ellas, aunque sólo sea por necesidad. Por esa lógica, el escritor navega en el «no» con un galeón de cien mástiles o se hunde al poco tiempo cerca del puerto, porque el rechazo forma parte indisoluble de la vida del que escribe.\nSe ha dicho de todo para pintar el tema con una capa más positiva: que si has de esta","date":"24-01-2018","permalink":"/posts/el-numero-de-rechazos/","title":"El número de rechazos"},{"content":"Puede parecer que, con mi alegato sobre escribir en la incomodidad, el de que hemos perdido la capacidad de ser miserables y otros gritos a las nubes sobre personas y escritura, soy de los que piensa que nos hemos vuelto unos seres blandos.\nBlandos por este modo de vida que no agradecemos bastante y porque lloramos con drama por cualquier inconveniente (que eso no es lo malo, lo malo ahora es que lo pregonamos por las redes).\nY esa es exactamente mi tesis.\nSomos peor que el tardío Imperio Romano, fofo y aburguesado, al que los bárbaros apisonaron, solo que nosotros ni siquiera construimos un imperio de mil años en primer lugar.\nTeniendo en cuenta que soy consciente de la ironía de quejarme por quejarnos demasiado (soy un hipócrita, qué remedio), creo que lo peor en sí no es eso, sino que nos educa en la incapacidad de perseverar ante los obstáculos.\nHoy lo que no es inmediato no vale, porque lo inmediato vende: todas tus series ya, toda tu música ya y, si algo no contiene gratificación instantánea: «Buf, menuda basura», no vale y nadie lo quiere.\nPor esta reducción de la capacidad de atención, el arte se ha contagiado con películas y libros que no tienen coherencia básica alguna, s","date":"17-01-2018","permalink":"/posts/bibliotecarios-alcoholicos/","title":"Bibliotecarios alcohólicos"},{"content":"Hace tiempo leí que la incapacidad actual de soportar a otros, ya sea viviendo con nosotros o compartiendo espacio, venía de haber perdido el antiguo modo de vida, donde varias generaciones de una misma familia vivían bajo el mismo techo. Si los padres querían tener sexo por aquel entonces, corrían una cortina que obviamente no amortiguaba el ruido, y los niños correteaban mientras los abuelos hacían la cena y el primo y su mujer volvían con la leña, todos en una gran estancia común, a lo mejor los días de frío metiendo a la vaca para que no muriera congelada. El concepto de intimidad actual no existía. No había una habitación para cada uno o cada dos, aunque a lo mejor con suerte no compartías el jergón. Pero claro, los tiempos han cambiado. Hemos perdido la costumbre y ya no podemos soportarnos como antes, debido a que cada día no estamos inmersos en ese contexto. No sé si es realmente cierto, ni puedo volver a encontrar ese artículo, pero en su día me pareció lógico. Eso no significa que sea cierto, pero me pareció lógico. Ahora hago un non sequitur aparente a Instagram, ya ves tú. Es una red que consulto más bien poco y utilizo aún menos, pero en la que empecé a seguir (y luego","date":"10-01-2018","permalink":"/posts/escribir-en-la-incomodidad/","title":"Escribir en la incomodidad"},{"content":"Me gustaría empezar el año con una lista de mis 1.200 cosas preferidas de 2017… Que no, que ya lo han hecho otros, no sé qué epidemia ha habido con eso, pero yo recomiendo la de Gabriella Campbell si te gustan esas cosas. No sólo porque salgo ahí, sino porque siempre recomiendo a Gabriella, que me hizo hasta un capítulo de Escribir bien, y yo no dejo que nadie toque donde escribo.\nIba a empezar este 2018 hablando sobre algo muy distinto, pero creo que pocas veces me he dedicado a agradecer algo y nunca viene mal comprar cuarto y mitad de karma positivo antes de desatar fuego y azufre como siempre.\nY como esta es mi casa y en mi casa hago lo que quiero, voy a hacer esto tan poco interesante para cualquiera que no sea yo. Voy a empezar a darle las gracias a Gabriella, ya que estoy, que tiene una paciencia infinita, un puñado gigantesco de talento y, a pesar de que no estemos de acuerdo en alguna cosa, aún no me ha clavado nada y, a veces, hasta me nombra. (No me ha clavado nada que yo sepa, si hay un muñeco vudú mío por ahí, por favor que alguien le rasque la espalda porque la verdad es que yo ya no me llego). Hay otros (muy pocos) escritores y correctores que aguantan también mi pac","date":"03-01-2018","permalink":"/posts/gracias/","title":"Gracias"},{"content":"2017 se está muriendo y no sé si cogerle la mano. Imagino que, como en años anteriores, lo terminaré escribiendo. También que, seguramente, suba el relato que escriba en Nochevieja como llevo haciendo en los últimos tiempos. Al día siguiente, cuando la mayoría duerma, me arrastraré de la cama, comprobaré otra vez que la caja de ibuprofenos está vacía desde septiembre y me sentaré de nuevo ante la pantalla. Sucede también que estos días, algo más ociosos, los he dedicado más de lo que querría a navegar por Internet y redes sociales. Por ende, a perder el tiempo. (Todo el crédito para la genial Mo Welch)\nLa cuestión es que he podido ver que no soy el único cliché, que por todas partes hay reflexiones de fin de año, propósitos que abandonaremos en la gasolinera del 23 de enero\u0026hellip; y un montón de consejos de autoayuda. Yo no sé qué ha pasado, pero últimamente todo es una de esas estúpidas tazas de Mr. Wonderful. Supongo que no debería sorprenderme si hasta las servilletas de mi bar preferido empezaron a mostrar tonterías este verano. Una de las que veo repetida cada dos por tres es la de «no abandones nunca», o cualquier mutación similar. Soy el primero que reconoce que la cualidad","date":"27-12-2017","permalink":"/posts/no-abandones-nunca/","title":"No abandones nunca (y otras tonterías que oyes por ahí)"},{"content":"Con el objetivo cada vez más firme de convertirme en un cliché a pasos agigantados, cuando llega mi cumpleaños o el final de año, no puedo evitar hacer un cierto balance.\nDeprimente costumbre aunque sólo sea por lo tópico que resulta (hasta lo insultante, diría) pero es lo que hay.\nEste 2017, como siempre desde ni recuerdo cuándo, ha sido un año de escritura, pero no de publicación, cada día me he levantado y he seguido escribiendo hacia ninguna parte.\nSupongo que con los años y la experiencia de hacerlo, el ansia de publicar se atempera (al fin y al cabo, la realidad nunca encaja con la fantasía) pero el amor por escribir, afortunadamente, no.\nLo cierto es que recuerdo perfectamente el momento, hace casi once años ya, en el que llegó a mi puerta el primer libro en el que había publicado. Tres cuentos que prefiero que no lea nadie nunca más. Recuerdo las sensaciones al abrir la caja y sacar el libro\u0026hellip;\nPrácticamente ninguna. Creo que musité un «así que esto es», no sé si en voz alta como en las malas películas a los que imitan muchos libros ahora, pero lo cierto es que no me embargó ninguna sensación eufórica, ni se abrió el cielo al son de las trompetas.\nComo era febrero, sup","date":"20-12-2017","permalink":"/posts/2017-2/","title":"2017"},{"content":"De vez en cuando recibo algún que otro correo preguntando por los aspectos más diversos de la escritura. Especialmente cuando me preguntan sobre por qué escribo, por qué dedicarme a un arte aparentemente ingrato cuya única promesa cierta (como la de todas las artes) es comer de lata y no alcanzar eso tan elusivo de «escribir bien», no sé qué decir. Más que nada es que no sé cómo expresar eso que llevo dentro. Así de claro y no es falsa modestia ni nada que se le parezca, lo intento y no sale. Eso, unido a que en realidad no tengo ni idea y soy un impostor, no es de extrañar que, para esas cosas, recurra a que contesten otros. Ellos son mucho más capaces para poner en palabras toda esa nebulosa de sensaciones encontradas que viven dentro del que escribe. Jennifer Egan, premio Pulitzer, está incluida dentro del libro Why we write, que recoge la experiencia y la sabiduría de 20 escritores contemporáneos. Hace tiempo leí, en la excelente página Brain Pickings de María Popova, unos extractos de lo que Egan tenía que decir sobre la escritura y lo que le rodea. Y me fascinaron y voy a ser un poco cliché, pero (una vez más, y van\u0026hellip;) me parecieron algo que todo escritor debería conoce","date":"13-12-2017","permalink":"/posts/jennifer-egan-y-el-arte-de-la-escritura/","title":"Jennifer Egan y el arte de la escritura"},{"content":"La semana pasada hablaba de historias que no iban sobre nada, exentas quizá de grandes giros y dramas de culebrón, pero llenas de lo que importa: de emoción, conexión, estilo, también de eso que llevamos dentro las personas, difícil de definir, pero que reconocemos cuando lo tenemos delante. Al menos cuando alguien lo escribe bien. De esa manera, una historia, que aparentemente «no va de nada», llega más honda que todas esas llenas de guerras por tonterías y explosiones tan vacías como olvidables. Pero si uno se dedica a escribir, enseguida recibe un montón de mensajes contradictorios sobre el arte y un montón de cosas que rodean al arte, pero no son él. Sin embargo, a veces parecen incluso más importantes. Marketing, vender, fama\u0026hellip; Entre esos mensajes está que el paradigma ha cambiado en la actualidad y hay que competir con otros medios de entretenimiento más visuales y dinámicos, que le quitan parcela a la lectura y se la invaden con armas pesadas hechas de imágenes, sonidos y mucha acción. Videojuegos con el presupuesto de películas, películas que parecen cada vez más un videojuego, el móvil y su permanente secuestro del circuito de recompensa de nuestro cerebro\u0026hellip; Es","date":"29-11-2017","permalink":"/posts/las-explosiones-vacias/","title":"Las explosiones vacías"},{"content":"Flaubert aspiraba a la creación de una gran novela que no tratara absolutamente de nada, que se sostuviera por la mera fuerza del estilo. De hecho, la «queja» de algunos lectores hoy hacia lo que a veces se denomina como «novela literaria» (no entiendo muy bien el concepto, pero lo voy a usar por la pereza de escribir en las horas de otoño antes de que amanezca) «no va de nada» y, por tanto, a algunos se les hace pesada y/o aburrida. Que para eso ya está la vida y uno se quiere evadir donde los héroes y los dioses. Curiosamente, algunos géneros, como la comedia televisiva han recurrido a series que van sobre nada en particular. Seinfeld fue probablemente la pionera y Friends la revisitación de historias que iban sobre pequeñas cosas y ninguna en general. La vida y lo que contiene, sin grandes aspavientos, sucesos o conspiraciones. Eso también lo comparten algunas de las obras literarias más grandes. En realidad, no tratan sobre mucho, no hay grandes catástrofes, guerras, espías, amores que hagan estallar guerras o dramas más allá del que nosostros, personajes cualquiera, vayamos a experimentar. Ejemplos que me vienen así de pronto: El extranjero de Camus, o Lolita, en las que sus a","date":"22-11-2017","permalink":"/posts/escribir-sobre-nada/","title":"Escribir sobre nada"},{"content":"El texto de la semana pasada, firmado por Stanley Rogouski, ha sido uno de los más vistos y, por los comentarios y mensajes, ha tocado ahí donde muchos escritores sienten.\nPero no sólo eso, es un relato, por sí solo, capaz de tocar a cualquiera, escritor o no.\nEs, en definitiva, escribir bien, esa tarea sobre la que intento hablar a menudo, pero lo cierto es que no me sale nunca como quiero exactamente, porque es algo tan etéreo que, en cuanto intentas abarcarlo y encerrarlo en palabras, algo importante se queda siempre fuera. Ese texto también es, probablemente (y creo que él lo sabe bien) una de las mejores cosas que escriba Stanley, si no la mejor.\nY lo es, precisamente, porque ha cumplido con esa regla principal, la magistralmente expresada en esa carta de Scott Fitzgerald sobre la que insisto como un pesado sin remedio. Rogouski se hizo el seppuku y lo que llevaba en las tripas quedó desparramado formando cosas grotescas y geniales.\nNo lo hizo por una cuestión de pose o queja, sino de necesidad primaria más allá del desahogo, de modo que puedes ver que no salió impostado como en algunos, ni tampoco es el diario de queja de un adolescente como en otros. Eso es lo que ocurre cua","date":"15-11-2017","permalink":"/posts/el-seppuku-literario-para-escribir-bien/","title":"El seppuku literario para escribir bien"},{"content":"En agosto de 2015, Stanley Rogouski escribió un artículo en su web hablando de su experiencia como escritor fracasado. Paradojas del destino, ese artículo fue visto por miles y tiene más de 400 comentarios. Cuando yo lo leí, pensé que más gente debería hacerlo. Así que le propuse hace tiempo traducirlo al español. Stanley me dio permiso y aquí está hoy. Son sus palabras, no las mías, es una lectura larga y no apta ni del agrado de todos (siempre una buena señal), pero quiero que se consuma sin adulterar. Si acaso, la semana que viene diré algo al respecto, depende de cómo amanezca ese miércoles. Ahora entra Stanley.\nSobre ser un escritor fracasado A la edad de 50 años soy un escritor fracasado. Excepto por algunos artículos en CounterPunch, todo lo que he publicado ha sido auto-publicado. He trabajado decenas de miles de horas, he escrito cientos de miles de palabras y nunca he hecho un centavo. Si hubiera pasado la misma cantidad de tiempo en un trabajo de salario mínimo, sería rico, o al menos un supervisor de turno en Starbucks. No he podido encontrar una audiencia. Probablemente ni siquiera leas esto. Entonces, ¿por qué no renuncio? Lo intenté. Desde los 25 a los 50 años, tenía","date":"08-11-2017","permalink":"/posts/sobre-ser-un-escritor-fracasado/","title":"Sobre ser un escritor fracasado"},{"content":"Siempre he pensado que, en la escritura de muchas historias, «documentarse», o como se le quiera llamar al proceso, se convierte pronto en otra manera más de esquivar el trabajo y dejarlo para luego. Te estás informando de algo sobre lo que has de escribir, así que te engañas diciendo que, como la frase anterior contiene el verbo escribir, ya vale como tal. No es así y, a pesar de las muchas ventajas que tenemos actualmente, la capacidad de «documentarse» sobre algo gracias a tres clics y la Wikipedia creo que ha empeorado la capacidad de escribir bien sobre eso acerca de lo que te documentas. Hace mucho tiempo hablaba de que no es estrictamente necesario haber vivido algo para escribirlo bien, que si uno había experimentado lo importante que subyace a toda historia (como la emoción que corre por debajo, por ejemplo) puede construir sobre ella una cáscara externa que fuera lo bastante buena, lo bastante veraz. Pero la realidad es que nada puede superar a haber vivido en primera persona la situación concreta, a haberse «documentado» sobre ella llorándola o riéndola, si es que ese es el caso. Y eso se consigue apagando el ordenador y manchándose las manos, habiendo viajado hasta los ","date":"02-11-2017","permalink":"/posts/vivir-para-escribirlo-bien/","title":"Vivir para escribirlo bien"},{"content":"Hace algún tiempo hablaba sobre la carta de Scott Fitzgerald que todo escritor debería leer, pues contiene la lección más importante que se puede aprender. Hoy, la segunda parte espiritual de aquello, con otra carta del mismo Fitzgerald, curiosamente escrita 15 años antes y a su hija, durante el comienzo del instituto. La carta parece motivada por la decepción de la hija con una historia que ha escrito y que, al parecer, no había llegado al estándar que esperaba de sí misma. De nuevo y sin que suene a hipérbole (un poco sí lo es, pero que no suene) contiene tanta sabiduría sobre escribir en apenas unos párrafos, que me da vergüenza hablar del tema después de leer estas cosas. Al fin y al cabo no tengo ni idea, hoy ha roto el alba con un relato realmente malo que propiciaría otra carta de Fitzgerald, pero seguramente bomba. Quizá por eso tapo esa ignorancia con estos fetiches epistolares, que dan fe de lo que realmente hace falta para una buena escritura de verdad, a la vez que muestran otras facetas tan humanas y complejas como las relaciones, las expectativas y tantas otras cosas que rodean al arte y a la vida. Me lío, como siempre. He aquí Fitzgerald.\nGrove Park Inn Asheville, N.","date":"25-10-2017","permalink":"/posts/la-carta-de-scott-fitzgerald-que-todo-escritor-deberia-leer-parte-2/","title":"La carta de Scott Fitzgerald que todo escritor debería leer (parte 2)"},{"content":"Es muy difícil transitar por un camino en el que no haya una posición clara y simplista. Es muy difícil matizar hoy que vivimos de 140 caracteres, o 280, da igual, porque nadie pasa de los 140 a la hora de entender.\nNadie pasa del primero a la hora de entender, de hecho, porque ya tenemos la respuesta antes de que nos hayan hecho la pregunta.\nY es difícil matizar en 140 caracteres o en 140.000 porque todas las cosas importantes son complejas, multifactoriales, con más elementos ocultos e incontrolables de los que queremos aceptar.\nPero la atención ya la he perdido escalando la eme de multifactorial y se ha ido con otra cosa. Las consignas y eslóganes, sin embargo, son sencillos. Tienen su musicalidad y viralidad, falso conocimiento para tontos que se reproduce fácilmente: cabe en un whastapp, está hecho para ser recordado y te evita pensar. Lo cual está muy bien porque pensar cortocircuita y mejor: «que piensen ellos», igual que aquello de: «que inventen ellos».\nEs por eso que a veces se toman mis posiciones sobre la escritura de una manera simplista. Lo que digo tiene que ser obviamente blanco o negro, así que muchos parecen pensar: ¿en qué extremo pongo esto aunque no esté en el ","date":"18-10-2017","permalink":"/posts/3-aclaraciones-sobre-la-escritura-y-lo-que-la-rodea/","title":"3 aclaraciones sobre la escritura y lo que la rodea"},{"content":"Carta de Austin Madison, animador de Pixar.\n17 de mayo de 2011\nA quien pueda inspirar, Yo, como muchos artistas que hay por ahí, fluctúo constantemente entre dos estados. El primero (y mucho más preferible de los dos) es ese modo creativo, al rojo vivo, «en la zona», al borde del asiento con cada cilindro a toda máquina. ¡Ese en el que coges la pluma y las ideas se vierten como el vino de un cáliz real! Esto sucede alrededor del 3% del tiempo. El otro 97% del tiempo estoy en modo frustrado, luchando en mi oficina-esquinera-llena-de-papel-arrugado. Lo importante es atravesar con diligencia este lodazal de desaliento y desesperación. Pon alguna película con comentarios y escucha las historias de los profesionales que han estado filmando durante décadas y pasando por los mismas piedras y flechas de los problemas de producción. En una palabra: PERSISTE. PERSISTE en contar tu historia. PERSISTE en llegar a tu audiencia. PERSISTE en permanecer fiel a su visión. Recuerda lo que dijo Peter Jackson: «El dolor es temporal, la película es para siempre». Y él más que nadie lo sabe bien. Así que la próxima vez que golpee el bloqueo de escritor, o pierdas una noche de trabajo porque tu equipo se","date":"04-10-2017","permalink":"/posts/persiste/","title":"Persiste"},{"content":"La semana pasada hablaba sin duda del tema más importante de todos, el que está en boca de cada persona en cada bar del país: los gatos de Hemingway. Y también de la emoción, cómo eso es lo más importante, un superpoder de la escritura y también de la manipulación, porque el raciocinio se apaga en cualquiera (no importa su inteligencia) cuando la emoción está a flor de piel. No hay más que ver de nuevo a todo el mundo hablando de los gatos de Hemingway en esos bares con esa pasión. Pero la cuestión aquí es que, aunque la buena escritura y la emoción van unidas de la mano, no es lo único que compone escribir bien. Una vez uno ha adquirido las bases fundamentales y es capaz de usar un sujeto y un predicado, los complementos o incluso un principio-nudo-desenlace (que no lo considero un elemento imprescindible de escribir bien, pero sí necesario de dominar como fundamento antes de romper con todo), se va dando cuenta de una cosa. No importan los talleres, libros o webs sobre escritura, ninguno (ni nadie) te puede enseñar las cualidades que separan escribir correctamente de «escribir bien». Esas cualidades que llevan tu escritura al «siguiente nivel». Ya lo dijo Isabel Allende: «No pued","date":"27-09-2017","permalink":"/posts/la-imposibilidad-de-ensenar-lo-que-hace-buena-la-escritura/","title":"La imposibilidad de enseñar lo que hace buena a la escritura"},{"content":"Viendo las noticias de estos días, sin duda lo más importante, a años luz del resto de cosas, es que los 54 gatos que viven en la casa museo de Hemingway de Cayo Hueso (antiguo hogar de Papa) han sobrevivido al paso del huracán Irma. Esos 54 gatos, de seis dedos porque un capitán de barco le regaló a Hemingway un gato así, y será verdad lo de que los animales se parecen al dueño de manera que empezó a dejar descendientes por todas partes, no tienen absolutamente nada que ver con lo que vengo a contar hoy, ni falta que hace. Pero es una introducción como otra cualquiera al tema sobre el que me gustaría dar una breve pincelada, antes de marcharme a otras labores de escritura que tengo pendientes. Hablo de la emoción, por si no quedó bastante claro en Escribir bien que era lo más importante. Las personas creemos que somos racionales, pero nada más lejos. Bueno, las personas creemos que casi nadie es racional, pero nosotros sí. Nada más lejos. No vas a convencer, enamorar o destruir a nadie con argumentos racionales. La emoción lo es todo y somos unos peleles cuando nos mete la mano por debajo como a muñecos de ventrílocuo. Pero, lo que es más importante, los que escribimos deberíamos ","date":"20-09-2017","permalink":"/posts/los-gatos-de-hemingway/","title":"Los gatos de Hemingway"},{"content":"Seamos sinceros, porque estamos aquí para escribir, sí, pero en realidad cada día suspiramos por publicar (aunque sólo sea una fantasía al fondo de la cabeza), para luego darnos cuenta de que eso tampoco es suficiente. De que no es nada en realidad y no se calla la voz que llevamos dentro. Lo que siempre hemos querido, en realidad, ha sido la adoración, que nos lean miles y lluevan pétalos, mientras un esclavo mantiene una corona de laurel sobre nuestra cabeza y susurra: «Memento mori». ¿Y qué es lo que nos va a llevar hasta ese Olimpo? ¿Qué tiene más influencia a la hora de conseguir eso? ¿Es el genio y el talento? El genio no existe, ni el de la lámpara ni el del talento, por razones que ya he explicado de sobra aquí, así que no empezaré otra vez la tonadilla. ¿Es el trabajo duro? Ese es un requisito (casi) indispensable, no hay duda. Si no escribes cada día, si no trabajas y no perseveras, si abandonas y no estás cuando el dedo divino te elige para subir al monte de la adoración, obviamente no llegarás. Sin embargo, es obvio que esta condición puede ser (casi) necesaria, pero nunca es suficiente. Nada hay más común que escritores que se sentaron cada día y terminaron sin que nad","date":"13-09-2017","permalink":"/posts/la-suerte-y-la-escritura/","title":"La suerte y la escritura"},{"content":"Hace no mucho alguien dejó un comentario en esta web sobre la mistificación del oficio de escritor, las ínfulas literarias que nos damos, etc. Y no le faltaba razón en que algunos se lo toman demasiado en serio, como si en realidad estuvieran curando el cáncer en vez de manchando una hoja de papel. Mi contestación fue que creo que pocos intentan derribar como yo cada piedra del mito de la escritura como algo trascendente, o que incluso importe. Derribar esa torre de superioridad de algunos escritores, que no cuela a la hora de disimular carencias básicas. Los grandes (dejemos a Nabokov de lado, claro) no se solían asignar ese gravitas por su oficio, ni creer que estaban haciendo nada excepto juntar palabras, engañar a todos y, seguramente, perder en la vida. Hace poco leía una entrevista a Paul Auster y el último párrafo me gustó, aunque Auster en sí nunca me haya dicho gran cosa: «A veces me pregunto por qué me he pasado la vida encerrado en un cuarto escribiendo cuando afuera está el mundo lleno de vida y de posibilidades. La escritura exige entregarse a ella sin fisuras, abrirse a toda forma posible de dolor, de gozo, a todas las emociones que es posible sentir. Hacerlo bien req","date":"06-09-2017","permalink":"/posts/la-debilidad-del-buen-escritor/","title":"La debilidad del buen escritor"},{"content":"Quien viene por aquí ya sabe que va a tropezar con mi voyeurismo literario y que la cerradura a través de la que miro la vida de los escritores son sus cartas. Así que hoy, una del viejo borracho en persona, Charles Bukowski, que escribía a su editor, John Martin. ¿El tema? Uno con el que cada escritor se encuentra a menudo, que es imposible escribir y aceptar que el resto de la vida que no pasas entre líneas has de entregarlo a lo cotidiano, al trabajo, a lo que te han dicho que es normal y ves que hacen todos los demás. Pero no me extiendo más, porque la misantropía de Bukowski lo dice mucho mejor que yo y es más que suficiente.\n8-12-86\nHola John: Gracias por tu buena carta. No creo que duela, a veces, recordar de dónde ha venido uno. Ya sabes los lugares de los que vengo yo. Incluso las personas que tratan de escribir sobre ello, o hacer películas, no lo captan bien. Lo llaman «de 9 a 5». Nunca es de 9 a 5, no hay almuerzo gratis en esos sitios, de hecho, en muchos de ellos no almuerzas a fin de conservar tu trabajo. Luego están las horas extras y los libros nunca parecen reflejar bien esas horas extras tampoco y que, si te quejas, hay otro idiota esperando para ocupar tu lugar.","date":"30-08-2017","permalink":"/posts/la-carta-de-bukowski-y-su-logro-digno/","title":"La carta de Bukowski y su logro digno"},{"content":"Hace un tiempo puse el pie encima de los gustos con el hecho de que sí, de que claro que hay libros malos, como hay canciones de reggaeton y esculturas horrendas. Crepúsculos, Greys, copias de Tolkien y Vaticanos varios\u0026hellip; Argumentos copiados de series, imaginería calcada del cine, todo salteado con la moda pasajera del momento sobre tipos de personajes, orientaciones o prácticas sexuales\u0026hellip; En definitiva, tópicos por doquier y un estilo (o ausencia de él) de adolescente poseído por el espíritu de la fan-fiction. ¿Por qué se hacen esta clase de obras? Para empezar, porque cada uno tiene dentro lo que le da la gana y todo el derecho a escribirlo y leerlo, lo cual está muy bien. Pero hoy esto va de la inseguridad del escritor y cómo, a veces, es la semilla de una parte de esa mala literatura. ¿A qué me estoy refiriendo? A que hay una inseguridad en el escritor que cree que, si saca lo que tiene dentro de la forma más pura posible (no se puede, pero vale la pena intentarlo) lo que tiene que contar y su estilo no serán suficientes para mantener la atención del lector. Así pues, con la inseguridad de pensar que lo que llevas dentro no es bastante bueno, empiezas a pensar en qu","date":"23-08-2017","permalink":"/posts/la-mala-literatura-es-una-cuestion-de-inseguridad/","title":"La mala literatura es una cuestión de inseguridad"},{"content":"No sigo mucho otros blogs de escritores o sobre escritura, igual que apenas sigo ya Twitter, en un viraje a convertirme en (más) ermitaño (todavía). Pero por las pocas últimas vueltas que me he dado, parece que la mayoría de los que mantienen webs, cuentas y demás se han tomado vacaciones en esto de escribir y hacen bien. Unos aducen (como si tuvieran que dar razones de por qué deciden algo) que en agosto la gente sale al mundo exterior y sus playas (sean esas dos cosas las que sean, yo ya me he olvidado), así que nadie está atento a los blogs. En otras ocasiones ocurre porque vienen esos momentos de bloqueo, de no saber sobre qué escribir en tu web o incluso en tus páginas. Yo, obviamente, no tomo vacaciones. Ni siquiera en Nochevieja, donde desde hace unos años publico un relato como tradición tonta. Esas cosas sí que no las lee nadie y no es culpa de agosto\u0026hellip; Cada miércoles también cuelgo algo aquí. Por supuesto no me he planteado una obligación suiza de hacerlo y es posible que, por los achaques de la edad o porque algún día se me ocurra asomar la nariz más allá de mi ventana, alguna semana esto se quede huérfano o a la siguiente haya dos textos. Independientemente de eso","date":"16-08-2017","permalink":"/posts/quemarte-por-culpa-de-escribir/","title":"Quemarte por culpa de escribir"},{"content":"Dentro de la fantasía irreal que es la fama a través de la escritura, hay un capítulo especialmente perverso porque, aunque parezca imposible, es aún más improbable que la fama en sí. Se trata de la fama súbita. Ese escritor que nadie conocía y ha sido besado por Calíope enamorada de su genio, de modo que ahí está, en todas las listas de ventas, una isla de esperanza entre Youtubers y presentadores de televisión. Ni qué decir tiene que ese mito, como la mayoría, suele ser falso o al menos maquillado para que quede una historia que puedas vender. Para la venta no hace falta la realidad y, de hecho, suele ser un impedimento porque se parece poco a la épica. La gran mayoría de «éxitos súbitos» son irreales. Tras esa inmediatez que te venden, en realidad, hay muchos años oscuros de trabajo detrás, cuando nadie hacía caso, cuando todo el mundo que vitorea ahora, te ignoraba o rechazaba. Y esos años oscuros son los importantes, los que separan a los adultos de los niños, a diletantes de profesionales, a los que están para perdurar. Son los años que demuestran si de verdad estás en esto porque lo amas, sin importar si alguna vez alguien te ama a ti. Son esos años donde la semilla está baj","date":"09-08-2017","permalink":"/posts/los-anos-oscuros/","title":"Los años oscuros"},{"content":"Prácticamente todo escritor se enfrenta desde muy temprano a una cierta disyuntiva: Quiere que muchos le lean, pero también quiere hacerlo lo mejor posible en su arte, quiere escribir bien. ¿Y por qué eso es una disyuntiva cuando debería ser exactamente lo contrario y que una cosa contribuyera a la otra? Porque parece que hoy, «lo literario» no sirve para «triunfar». Es más, en ciertas ocasiones, es casi un impedimento. Si entendemos «triunfar», así con esas comillas, como que te lean muchos. Un escritor mira a las listas de ventas, a esos libros de los que todos hablan, y la mayoría de veces se encuentra con mensajes que le dicen que los best-sellers poco tienen que ver con la calidad. Es cierto que también ve nombres consagrados, con sus títulos más o menos anuales, en nómina desde hace mucho con una editorial y con un público fiel desde hace 30 años, pero ese parece un cielo complicado de asaltar. Y luego, por supuesto, está la anomalía que surge de vez en cuando. El libro que de pronto reúne calidad y lectores. Pero en la tendencia general, es eso, la anomalía. Por otro lado, hoy se espera del escritor que lo haga todo, especialmente vender, crear una audiencia, ser la cabeza v","date":"02-08-2017","permalink":"/posts/la-eterna-disyuntiva-entre-escribir-y-vender/","title":"La eterna disyuntiva entre escribir y vender"},{"content":"Lo sé, la mayoría de lo que escribo aquí puede resumirse, como todo en la vida, con algo que apareció en los Simpsons. Con esto, en particular.\nPero bueno, este es mi rincón y grito a las nubes lo que quiero sin que eso vaya a cambiar nada ni lo pretenda. Que no se diga que no aviso de que a continuación desbarro sin sentido y nada más. Además, miro el calendario y está todo el mundo en la playa y hace muy bien, nadie va a leer esto un 26 de julio. Recientemente, y sin que tuviera nada que ver con la escritura, estaba leyendo algo escrito por un usuario anónimo de Internet que decía que ya resultaba imposible aprender algo en profundidad, aprenderlo bien, cuando te pones a buscar en Internet. Y no le falta razón. Siendo las personas como somos, la realidad es que ahora ya no vamos a la biblioteca ni, sobre todo, nos dejamos aconsejar por el bibliotecario cuando buscamos información de calidad, profunda sobre un tema que nos interesa. Recurrimos a Google, lo cual está muy bien, pero apenas pasamos de la primera página (de los primeros resultados, de hecho) y, lo que nos encontremos ahí, es lo que hay. Así que, por ejemplo, uno busca «cómo escribir bien» y se encuentra con que estos ","date":"26-07-2017","permalink":"/posts/la-imposibilidad-de-aprender-algo-bien/","title":"La imposibilidad de aprender algo bien"},{"content":"Anthony Trollope era un escritor que trabajaba en la Oficina de Correos, igual que Bukowski, antes de que el borracho favorito de los poetuiteros lo dejara todo para escribir solamente, con los 100 dólares mensuales que le asignó su editor para eso.\nAnécdota que no viene al caso: Trollope, al parecer, era uno de los escritores que más gustaban al ex primer ministro británico John Major. Pero eso no es lo importante hoy, lo es esta frase suya:\n«Tres horas al día producirán tanto como un hombre haya de escribir».\nTrollope se levantaba muy temprano cada mañana y empleaba esas tres horas en su arte antes de irse a Correos.\nUna de las cosas más curiosas sobre esta manera de trabajar de Trollope, cuenta Oliver Burkeman, es el hecho de que, si en ese intervalo de tres horas finalizaba una novela, simplemente empezaba otra, en un proceso que no se detenía por nada.\nTrollope no ha pasado a los anales de la literatura como un maestro, la verdad, pero sí como muy prolífico y, en palabras suyas de nuevo:\n«Haberme tomado un descanso de tres meses entre cada novela no las habría hecho mejores», porque, según él también: «Mis novelas, buenas o malas, han sido tan buenas como pude hacerlas».\nTroll","date":"19-07-2017","permalink":"/posts/buenas-lecciones-de-un-escritor-malo/","title":"Buenas lecciones ¿de un escritor malo?"},{"content":"Escribir es una cuestión de equilibrio, como todo lo importante. Es caminar por una fina línea que a veces es demasiado borrosa.\nEs por eso que los consejos de haz esto y no lo otro no sirven. Que no hay tablas de la ley porque, la verdad, suelen crear más problemas de los que resuelven y, en definitiva, no sirven de mucho. Los que saben que no tienen que matar o robar no necesitan que se lo pongan en piedra, y a los que los van a hacer de todos modos, no les importa dicha piedra.\nLa cuestión con esto es que no hace mucho leía un artículo sobre cómo lo perfecto es enemigo de lo bueno, es algo que yo mismo he dicho más de una vez, pienso eso y es verdad, pero como casi todas las verdades, no es absoluta y sí muy matizable.\nComo todo en la escritura, ese es un trazo muy fino y caminar por él es difícil, así que en muchas ocasiones lo cogemos y lo ponemos como ley, o lo ponemos como excusa para hacer un trabajo mediocre y decir: «No pasa nada, lo perfecto es el enemigo de lo bueno». Porque muchas veces ocurre eso, me pongo en el otro extremo de las cosas.\nNo digo aquí nada que no crea, pero es cierto que a veces lo digo un poco más fuerte de lo normal, porque alguien tendrá que equili","date":"12-07-2017","permalink":"/posts/la-necesidad-de-obsesionarse-por-la-perfeccion-si-quieres-escribir-bien/","title":"La necesidad de obsesionarse por la perfección si quieres escribir bien"},{"content":"Con la salida de Escribir bien me han llegado unas cuantas preguntas, algunas francamente curiosas. A saber por qué, a pesar del libro y el reconocimiento explícito que hago allí de que, en realidad no sé qué estoy haciendo (en lo de escribir y en general con esto llamado vida) hay quien cree que quizá yo pueda tener una solución para su escritura. Una pista al menos. Pero no la tengo, porque escribir bien no se basa en ningún secreto que sólo conozcan unos pocos elegidos, se basa en practicar de manera inteligente, deliberada y hacerlo por la frontera de las cosas. Y no hay sustituto para eso. Supongo que, por suerte y al respecto de la escritura, yo sólo digo cosas poco útiles en la práctica, que al parecer se confunden con pesimistas porque no trato de vender un humo que huele bien, pero no deja de ser humo. Ya parafraseo en el libro a Derek Sivers, pero no está de más hacerlo una vez más, con sentimiento como las canciones:\n«Si todo fuera una cuestión de más información, hoy día todos seríamos ricos y tendríamos abdominales de acero».\nLo mismo se aplica a la escritura, puedo apostar a que si estás leyendo esto, 9 de cada 10 apuestas las ganaría cuando digo que lo que te hace fa","date":"05-07-2017","permalink":"/posts/lo-que-ensenan-los-libros-buenos/","title":"Lo que enseñan los libros buenos"},{"content":"Todos tenemos nuestros fetiches, si te dejas caer por aquí a menudo, sabrás que uno de los más o menos confesables en mi caso son las cartas. Especialmente las cartas de escritores, porque cuando uno internaliza la escritura como arte y la practica hasta ciertos niveles, casi cualquier cosa que pone sobre el papel merece la pena. Las cartas las que más, por esa sensación de que nadie excepto el receptor las leería y serían un lugar íntimo y seguro. JA, no. Menos mal que ya no escribo cartas. Hoy, una que ya llevaba tiempo queriendo mostrar por aquí, pues es de un Hunter S. Thompson que, con 22 años, escribe a un amigo que se encuentra en una encrucijada, y le pide consejo vital. A thompson. Ya sabes, al tipo que estuvo a punto de volar por los aires a Johnny Depp, robó borracho perdido en la casa de Hemingway cuando fue a hacer un reportaje y, en general, fumó, tomó y esnifó todo lo fumable, tomable y esnifable. Por supuesto murió pegándose un tiro y sus restos mortales fueron disparados en un cañón desde lo alto de una torre. Si hay alguien mejor para dar consejos vitales, yo no sé quién puede ser, la verdad. Así que he aquí Hunter\u0026hellip;\n22 de abril de 1958 57 Perry Street Nueva","date":"28-06-2017","permalink":"/posts/lecciones-de-vida-con-el-escritor-hunter-s-thompson/","title":"Lecciones de vida con el escritor Hunter S. Thompson"},{"content":"Como siempre, en Escribir bien se quedaron pedazos por el camino, como se han quedado de todo lo que he escrito, como creo que debe ser para que esas partes hagan mejor el libro con su ausencia. La gran mayoría de esas páginas no va a ver la luz, pues hay que mantener la vana ilusión de no contradecir (demasiado) al título del libro. Pero he aquí uno de esos pedazos, que tiene que ver con la inutilidad de la mayoría de consejos literarios que te dicen haz tal cosa o no hagas la otra. Para ejemplificar esto era demasiado fácil meterme con los que se meten con los adverbios (ya que a lo mejor un día le pusieron un altar a Stephen King o un adverbio les puso la zancadilla en el patio, no lo sé) así que voy con uno de los consejos más «sagrados», manidos, repetidos y sobados de cada libro o taller literario, especialmente para los escritores que empiezan. Es el consejo de: «Muestra, no digas» y que puede ser uno de los más dañinos cuando no tienes demasiada práctica en lo de escribir. Como te lo encuentres al principio del camino y te lo creas mucho, va a ser un lastre enorme que costará quitarse. Lo de mostrar en vez de decir parte, como todos los consejos, con buenas intenciones, el ","date":"21-06-2017","permalink":"/posts/por-que-el-consejo-mas-sagrado-a-la-hora-de-escribir-esta-totalmente-equivocado/","title":"Por qué el consejo más «sagrado» a la hora de escribir está totalmente equivocado"},{"content":"Ya lo he dicho esta mañana, tres cosas hay en la vida de las que no te libras: la muerte, los impuestos y la maldita errata. En este caso dicha errata en el libro Escribir bien que me ha señalado un «amable» lector (ya te pillaré, ya\u0026hellip;) era visual. Faltaba una imagen en el capítulo de la maestría para ilustrar el concepto de la llanura. Ponía [Imagen] y debía aparecer esto: [caption id=\u0026ldquo;attachment_5358\u0026rdquo; align=\u0026ldquo;alignnone\u0026rdquo; width=\u0026ldquo;620\u0026rdquo;] El camino a la maestria[/caption] Hablo en pasado porque se supone que está corregido en el nuevo manuscrito subido. También creo que Amazon avisa o algo de que hay una nueva versión si entras al Kindle. Pero a saber, soy poco experto y no tengo tendencia a comprar y leer mis libros, bastante vistos los tengo ya. Pues eso, que si lo bajas hoy o actualizas lo que tienes, ya aparecerá bien y sólo quedarán, seguramente, otras 350 erratas o así en Escribir bien.","date":"15-06-2017","permalink":"/posts/fe-de-errata-en-escribir-bien/","title":"Fe de errata en Escribir bien"},{"content":"Siempre he creído en el poder que tiene escribir bien, no sólo escribir. Para empezar tiene el poder de entretener, pero en realidad va mucho más allá y tiene el poder de emocionar de verdad. No se me ocurre otro mejor, o quizá sí, porque puede, de hecho, ejercer el poder de curar. Y además de eso, al parecer, también posee el poder de hacer pensar más hondo, de que nuestro cerebro se esfuerce y cree conexiones, se ejercite y crezca. Eso es algo que siempre he considerado necesario, pero hoy quizá más que nunca, pues estos son los tiempos en los que Facebook nos hace, literalmente, más tontos cuando lo usamos (además de deprimirnos). Mejor que no hagan con Twitter los mismos estudios, porque el cerebro parecerá un páramo lleno de cráteres y fundamentalismo por cualquier causa. De un tiempo a esta parte leo y visito mucho menos las redes, me refugio en el mundo analógico y sólo visito los barrios de Internet por los que nadie va (sí, los oscuros también). En algunos de ellos hay cosas muy interesantes que casi nadie visita, como por ejemplo el contrapunto a los párrafos anteriores. A alguien se le ocurrió investigar qué sucedía dentro de una cabeza mientras se leía a Jane Austen, y ","date":"07-06-2017","permalink":"/posts/la-diferencia-entre-leer-y-leer-conscientemente/","title":"La diferencia entre leer y leer conscientemente"},{"content":"Ya se sabe lo que se dice sobre que el hombre hace planes y Dios juega a los dados o algo así. Tirándolos sobre tus planes, o dándoles un manotazo para hacerse sitio y jugar a esos dados\u0026hellip; No lo sé, no atiendo demasiado a refranes y cosas de dioses. La cuestión es que, lo que empezó con un: «Podría recopilar algunos artículos de la _web _y hacer un _ebook _cuando tenga un ratito», se transformó en 13 capítulos nuevos y los artículos reescritos, corregidos y aumentados. No tengo otra manera de hacer las cosas más que la obsesiva. Pero bueno, allá está la luz al final del túnel y, como siempre ocurre, creo que es la de un tren. El libro estará en breve, dos palabras que no comprometen a nada, porque una vida entera es de hecho breve. Aún tengo que remachar cosas, entre ellas elegir una de las dos portadas que hay más abajo. El libro saldrá en formato digital en Amazon. Creo que deja ponerlo un par de días gratis o algo así, de modo que, si a alguien le interesa, ya sabe. Cuando salga lo diré aquí, de momento, la posible portada y el índice. Que nadie dude que, llegado el día, habrá cambiado todo.\nPosibles portadas de Escribir bien Índice de contenido Introducción Sección 1: Lo ","date":"31-05-2017","permalink":"/posts/la-portada-y-el-contenido-que-tendra-escribir-bien/","title":"La portada y el contenido que tendrá «Escribir bien»"},{"content":"Hoy, una carta de amor que no es tal.\nNo le ocurre nada a su televisor, esta es la sintonía de siempre y esto es, simplemente, sobre lo que he querido escribir hoy, cosas que creo que han de leerse: una buena y vieja carta del escritor Raymond Chandler (El largo adiós, La dama del lago, el guión de Extraños en un tren de Hitchcock, basada a su vez en una novela de Highsmith y que da para historia propia\u0026hellip;).\nChandler perdió a su mujer, Cissy, tras treinta años de matrimonio. Fue un duro golpe y Raymond no supo muy bien vivir sin ella a partir de entonces. Volvió al alcohol, escribió como pudo y murió apenas cinco años después de que ella se marchara, sin poder acabar su novela Poodle Springs.\nDurante la larga enfermedad de Cissy, Chandler escribió ese largo adiós, probablemente la mejor historia de su legendario detective Phillip Marlowe, imposible de imaginar ya sin el rostro de Humphrey Bogart. Pero no voy a tratar el tema de si el dolor permite crear lo bueno en el arte, simplemente es la carta de un escritor a un amigo (Leonard Russell), porque a veces (pocas) hasta resulta que quien escribe tiene sentimientos.\nNo hay nada especial que aprender aquí sobre escritura, y a la","date":"24-05-2017","permalink":"/posts/carta-de-amor-de-raymond-chandler/","title":"Carta de amor de Raymond Chandler"},{"content":"Hace un tiempo comenté la idea de recopilar una serie de artículos en forma de libro digital, siempre retocados, corregidos y aumentados, junto con otro numeroso material inédito que trata el arte de la escritura, su proceso y lo que le rodea. Y claro, todo ello con una cierta lógica, pues me parece perezoso pegar de aquí y de allá sin ton ni son. Todas las ideas, geniales o nefastas, pasan por esa fase de «para qué se me ocurriría», pero lo cierto es que, aunque ahora está ahí, el proyecto sigue adelante, con el título de «Escribir bien» y unos cuarenta y tres capítulos en total (de momento, aunque creo que así se quedará). Así que hoy, tres extractos de tres de esos capítulos inéditos. Uno sobre «Cómo escribir bien en fáciles pasos», que ya que todo el mundo se pone a ello, no voy a ser yo menos. Aparte de eso, una pincelada sobre las reglas del arte, porque todo el que se precie las tiene y, por último, otra sobre la necesidad de apasionar, porque si no vas a intentarlo cuando escribes, ¿para qué molestarse en hacerlo? Pues eso, tres pedazos sueltos de pastel, esa es la comida de hoy.\nCómo escribir bien en 5 sencillos pasos (no, no es lo que imaginas) En el fondo, si estás leyen","date":"17-05-2017","permalink":"/posts/tres-pinceladas-sobre-escribir-bien/","title":"Tres pinceladas sobre escribir bien"},{"content":"Hace poco Gabriella Campbell publicó un artículo con 34 formas de eliminar la falta de inspiración, el famoso «bloqueo del escritor».\nSi quieres cosas prácticas, ve para allá, si quieres una diatriba sin sentido, esta es tu casa. Quítate los zapatos y la regla número uno es que sólo puedo maldecir yo.\nHoy vengo a remachar un par de cosas adicionales sobre ese tema, aunque no tan prácticas como propone Gabriella, aviso.\nPara empezar, hoy es miércoles, siete y cuarenta y ocho de la mañana. Los miércoles me propuse escribir en esta web sí o sí.\nPrincipalmente sobre las cosas de la escritura como arte, normalmente sobre lo que me da la gana, ventajas de ser mi casa. A veces sale fácil y desde el lunes sé sobre qué voy a escribir.\nOtros días como ahora, me siento y no sé bien de qué voy a hablar. Así que uso el viejo truco de fijarme en el trabajo de otros, Gabriella en este caso, y me subo a su estela, que viajar así es cómodo.\n¿Estoy copiando? Es posible.\nDesde luego, estoy tomando prestada su inspiración, que ir de polizón en el barco de otro siempre es más cómodo. Pero voy a intentar añadir un par de cosas.\nLa inspiración tal y como se suele entender no existe.\nYo como escritor creí","date":"10-05-2017","permalink":"/posts/en-escritura-la-inspiracion-no-existe/","title":"En escritura, la inspiración no existe"},{"content":"Hoy, un apunte breve (según mis cánones) sobre escritura, creatividad y arte. Y, para que no se diga, es un apunte positivo. No, no te has equivocado de web. Suele flotar por ahí la interpretación de que mis escritos son pesimistas, pero nada más lejos de la realidad.\nLo que escribo aquí viene a poner el dedo en que escribir es un arte, así que, como tal, es complejo y va más allá de dedicarse cuando a uno le apetece, si se tiene intención de ser el mejor que pueda ser. Por eso creo que merece la pena que uno sepa las verdades del barquero si pretende cruzar el río.\nPor qué eso se interpreta como pesimista, no lo sé, al contrario, pienso que es incidir en que, cualquier cosa que merece la pena, cuesta, y por eso tiene valor precisamente. Pero que bueno, que un apunte positivo.\nEscribe lo que te salga de\u0026hellip; para hacer la mejor obra de arte que puedas O, de nuevo pero con otra vuelta de tuerca, cómo ignorar a todo el mundo es lo mejor que puedes hacer para escribir bien.\nEste ya es un tema del que he hablado, pero quiero insistir por otro lado muy diferente al de aquel artículo, porque creo que merece la pena.\nEsta web trata de escribir, no de vender, trata de intentar hacerlo l","date":"03-05-2017","permalink":"/posts/el-curioso-estudio-sobre-como-mejorar-tu-arte-diciendo-a-todo-el-mundo-que-le-den/","title":"El curioso estudio sobre cómo mejorar tu arte diciendo a todo el mundo que le den"},{"content":"Otro día más de escritura. Hunter S, Thompson dijo que la escritura era la otra cara del sexo, sólo bueno cuando había terminado. Supongo que eso encaja con otras frases de muchos otros escritores, la más famosa y que a menudo cito, esa de odiar escribir y amar haber escrito (Dorothy Parker merece el mérito, no yo). Hoy, como cada día, he escrito algo que no se leerá y supongo que de un tiempo a esta parte ya no creo mucho en las musas y, existan o no, me dan igual. Ya no dependo de ellas, supongo que forma parte de crecer o de volverse un cínico, que no creo que haya una cosa sin la otra. La cuestión es que empecé llamando a esta web Hoja en blanco y que, como en el caso de las musas, cada vez creo menos en ella. Si la hoja está en blanco, la llenas con lo que sea. ¿No hay inspiración? No sé qué tiene que ver eso con escribir, hacerlo bien no tiene nada que ver con arrebatos de inspiración o coger y dejarlo según convenga. Unos días te levantas sabiendo exactamente lo que quieres contar, las ideas bullendo en la cabeza, cambiando mientras escribes, un caos creativo que apenas da tiempo a plasmar porque la mente corre más que los dedos sobre las teclas. Otras veces cuesta arrancarl","date":"26-04-2017","permalink":"/posts/otras-cuantas-palabras/","title":"Otras cuantas palabras"},{"content":"Días perezosos, eso es lo que son. La primavera en Valencia no es como en ningún otro lado, así que hoy voy a encarnar la esencia de la estación, y que trabajen otros (otra vez, y ya van\u0026hellip;). ¿No dijo Picasso eso tan sobado de que los buenos artistas copian y los grandes roban? Pues hoy voy a ser un gran artista, señoras y señores. Le voy a robar a Sondra Rhimes como la semana pasada le robé a Heinlein. Sondra Rhimes es guionista, productora, ganadora del Globo de Oro y, en general, contadora de historias que sabe muy bien lo que hace y lo que dice para conectar con su tipo de público. Por eso, cuando en 2014 la invitaron a dar el discurso de apertura del Darmouth College (en el que ella estudió) dijo algo memorable que cualquier escritor debería imprimir y tener frente a sus narices todo el tiempo. Fue esto, que traduzco con mi inglés de andar por casa con trapos de mendigo:\nCuando la gente da esta clase de discursos, normalmente te dicen toda clase de cosas sabias y de corazón. Tienen sabiduría que impartir, tienen historias que compartir. Te dicen: Sigue tus sueños. Escucha a tu espíritu. Cambia el mundo. Deja tu marca. Encuentra tu voz interior y hazla cantar. Abraza el fr","date":"19-04-2017","permalink":"/posts/los-grandes-artistas-roban-y-sobre-todo-trabajan/","title":"Los grandes artistas roban, y sobre todo trabajan"},{"content":"Antes, cuando se escribían, supongo que podías distinguir a los genios (o a los que merecían un poco la pena) por sus cartas. Hoy tienes suerte si hay alguna hache en todos esos whatsapps. Y como por sus cartas los conoceréis, pues hoy toca eso, un clásico de este sitio. De hecho, hoy tocan todas las cartas que escribió Robert Heinlein (Forastero en tierra extraña, Tropas del espacio\u0026hellip;) a sus fans y a todos aquellos que por una razón u otra encontraban su escondrijo. Y digo todas porque respondía con la misma a todo el mundo. La carta estaba llena de opciones y, según lo que el otro le hubiera escrito, él marcaba las adecuadas con una X. Ahora, este es un caso de por su carta reconoceréis al genio, pero también da buena cuenta del tipo de cartas que un escritor de cierto éxito como Heinlein recibía. Con una respuesta, como con un solo anillo, bastaba para dominarlos a todos. Como se podrá apreciar, sí, hay una respuesta a marcar que tiene que ver con todos aquellos que le pedían consejo para escribir. Es breve, es directa, qué más vas a decir si en realidad no hay mucho más que decir y sí mucho que hacer si quieres escribir bien. También está la respuesta para los tontos que ","date":"12-04-2017","permalink":"/posts/la-carta-que-robert-heinlein-escribia-a-todo-el-mundo/","title":"La carta que Robert Heinlein escribía a todo el mundo"},{"content":"No pocas veces me han dicho que soy un pesimista y no entiendo por qué. Si yo creyera que la escritura no mereciera la pena, no hablaría de ella cada semana aquí ni me dedicaría a ella cada día.\nA veces me han dicho que la escritura es alegre, algo que celebrar con gozo siempre, y que hay que amarla, cuando parece que yo tengo alguna especie de relación complicada en que, más días de los que no, parece que la escritura es la batalla cuesta arriba y no ese paseo por el campo: a mi izquierda las rosas, a mi derecha los lirios.\nEsas cosas siempre me llevan a la misma conclusión, que efectivamente yo no sé nada de amor (qué sorpresa) pero al parecer los demás saben aún menos. De hecho, en mi opinión, sólo amas la escritura de verdad cuando te dedicas a ella como un profesional, que diría Steven Pressfield.\nEs decir, cuando dedicas cada día a escribir, cuando sudas, cuando gozas, cuando maldices, cuando terminas aunque sea un solo manuscrito en vez de empezar mil\u0026hellip; Empezar, por ejemplo, es un mero acto de pasión volátil, nadie es especial por eso, porque todo el mundo lo hace.\nEmpezar es el signo del aficionado, terminar es el verdadero acto de amor, algo reservado sólo para unos ","date":"05-04-2017","permalink":"/posts/el-verdadero-amor-por-la-escritura/","title":"El verdadero amor por la escritura"},{"content":"Normalmente no vuelvo mucho sobre temas de los que ya he hablado, por puro aburrimiento conmigo mismo más que nada, pero voy a entonar otra vez, sólo un momento, el soniquete de la semana pasada sobre los libros malos, etcétera. Se ve que es cierto eso de que acabas atrayendo a gente parecida (lo siento por ustedes) porque mi sección de comentarios, en su mayoría, no me lanza demasiados puñales, cosa que a veces aún me sorprende. Pero de vez en cuando los artículos dan una pequeña vuelta por Twitter y, como era de esperar con lo de los libros buenos y malos, algún comentario del tipo: «En el arte no se puede hablar de bueno y malo, sólo de gustos», salió por ahí. Y salió con una demostración clara de que, para empezar, los que lo hicieron no leyeron más que el tuit. ¿No se puede hablar de bueno y malo? Porque escribí más de mil palabras y he aquí otras tantas, además de entrar esta vez más en el tema de los gustos personales, para pisarle los dedos al último que quede agarrado al tópico de que sobre ellos no hay nada escrito. Acabo de salir de mi cocina, una cocina de escritor y por tanto diminuta y exenta de alimentos, pero he ahí que en el frutero había una manzana solitaria y un","date":"29-03-2017","permalink":"/posts/la-diferencia-entre-que-un-libro-sea-malo-y-que-no-te-guste/","title":"La diferencia entre que un libro sea malo y que no te guste"},{"content":"No hace mucho tenía un debate de bar (berridos, alcohol diurno, vidrios rotos y ninguna coherencia) sobre el arte en general, y la escritura en particular por la parte que me toca. Y ese debate iba sobre una especie de cuestión que parece que no es resoluble pero lo cierto es que tiene respuesta desde el principio mismo de los tiempos: Si hay arte bueno y malo o si el arte, como algunos dicen, es sólo puro gusto personal y por tanto puedes decir que te gusta o no, pero no que es bueno o no. Pero es que no hay debate en realidad, porque sí, hay arte malo y por extensión libros malos, como hay música mala y casas mal hechas y coches y ordenadores que dan pena. Y no, no puedes recurrir a proverbios falsos, como eso de que sobre gustos no hay nada escrito. Hay un millón de cosas escritas sobre gustos, esta por ejemplo es una de ellas. Por qué alguien sigue diciendo eso escapa a mi comprensión. Especialmente en el caso de los libros hay una especie de temor reverencial a criticarlos, pues siempre han sido objeto de culto y aprendizaje (aunque obviamente perdieron ese aura hace tiempo) de modo que hablar mal de los libros cuesta más que, por ejemplo, meterse con reggaeton en la música, l","date":"22-03-2017","permalink":"/posts/se-puede-decir-que-un-libro-es-malo-por-supuesto-que-si/","title":"¿Se puede decir que un libro es malo? Por supuesto que sí"},{"content":"A raíz de ciertas cosas que leí por Twitter las pocas veces que entro ya, hoy me iba a sentar a hablar de corrección política y arte, incluyendo escritura. De cómo la una no debería ni acercarse a cien kilómetros del otro, pero me ha entrado la pereza vital de los debates a ninguna parte (todos los debates llevan ahí, ríete tú de Roma). Luego, a raíz de la reciente experiencia de una amiga en un cónclave de escritores, iba a hablar del lazo indisoluble (hasta que la muerte nos separe) entre el ego y el escritor. De cómo no se puede respirar entre juntaletras porque tenemos todos un orgullo extraño que la Torre de Babel se nos queda pequeña. Lo peor de todo, ese ego es por lo bajo, que la escritura parece una corte bizantina donde todos sonríen y todos se acuchillan al pasar por una sombra. Pero también me ha entrado la pereza, cosas de darte el sol en el rostro y pensar en que para qué gastar días buenos en temas malos. Lo dejaré para cuando esté nublado. Así que hoy, carta, que para eso siempre tengo una en la manga con todo. Carta de un premio Nobel de literatura, Vidiadhar Naipaul, a su editor. Carta que es una pulla a los correctores (ciertos correctores) al propio proceso de p","date":"15-03-2017","permalink":"/posts/la-voz-propia-del-escritor/","title":"La voz propia del escritor"},{"content":"Escribir es la nueva lotería. Estadísticamente es casi imposible convertirse en un Márquez, una Rowling, un (cómo no) Hemingway. Esos sueños de Nobel que viven al fondo de todo el que escribe son prácticamente imposibles. Y más ahora, que el número de escritores, profesionales y amateurs, se ha multiplicado hasta el infinito. El número de libros destruidos cada mes porque se publican y no se venden, el número de manuscritos que saturan a las editoriales y hacen que casi todas tengan el cartel de «No admitimos más», el número de tuits y el ruido insportable de «compra mi libro» atestiguan eso. Si ser escritor y tener un cierto éxito de crítica y público era difícil antes, es casi imposible ahora por un agravamiento de la cuestión estadística. Simplemente hay mucha más gente compitiendo. Pero es un juego de lotería y nosotros somos humanos, así que no importa. Se siguen comprando boletos, escribiendo frases, sacrificando tiempo. Y ahí, al fondo de todo, no lo neguemos, sigue brillando la pequeña llama en la que nos imaginamos ante una cola interminable en El Corte Inglés, con varios bolígrafos al lado preparados para estampar nuestra firma. La cuestión es, si nadie te leyera y esa co","date":"08-03-2017","permalink":"/posts/escribir-por-las-razones-correctas/","title":"Escribir por las razones correctas"},{"content":"Hoy iba a hablar de otra cosa, pero se cruzó algo que me parece importante tener en cuenta. Gabriella Campbell ha escrito un (otro) artículo imprescindible sobre escribir todos los días y da en el clavo con algo que no comenté cuando lo hice yo, pero en mi caso personal la experiencia es exactamente igual a la suya. Cito a Gabriella, a la que quiero un montón a pesar de ser incapaz de eso, porque la mitad del contenido de esta web, entre comentarios y citas como esta, me lo hace ella. En concreto habla de una época en la que, en vez de escribir ficción todos los días, se dedicaba a otras tareas de escritura, como blogs y demás cosas relacionadas, pero que no suponían una escritura de ficción. Entra Gabriella y las negritas son mías:\nHasta ahí, todo bien. Hasta el día en que, después de un par de semanas de solo corregir, planificar y hacer otras cosas, me di cuenta de que había perdido soltura. Que mi escritura estaba en retroceso. Todos los días escribía algo en algún sitio, pero no es lo mismo escribir en un blog que escribir ficción, si bien estas dos prácticas se complementan y ayudan. Pensé en algo que ya había leído por ahí, pero que no terminaba de creerme: la escritura es u","date":"01-03-2017","permalink":"/posts/un-apunte-mas-sobre-escribir-todos-los-dias/","title":"Un apunte más sobre escribir cada día"},{"content":"Ah, la imagen de abandonar las cadenas del mundo real, del trabajo diario que te faculta para criticar a los lunes en Twitter\u0026hellip; Te levantas de la silla, barres con una mano lo que hay en la mesa y te subes para proclamar tu libertad.\nTus compañeros te miran como a un loco, pero los locos son ellos.\nTu jefe viene a aplastar tus sueños (para eso le pagan, ¿qué va a hacer?) pero ya no tiene poder. Porque te vas de allí, porque perseguirás tus sueños, porque te vas a dedicar solamente a escribir, ya que has creído a todas esas nociones de que, si sigues lo que amas, lo demás (el maldito dinero) viene por añadidura. Esas tonterías han excavado su túnel hasta el centro de tu cerebro, como los parásitos destructores que son. No seas yo, he probado el caramelo y es amargo.\nNo lo dejes todo por escribir cada día y ya está.\nSuena bien, suena como lo mejor del mundo: mañanas al sol, páginas llenas y cadenas rotas. Esa sensación, en realidad, es la de que te vas a morir de hambre tú y vas a matar a tus ahorros de paso y, además de dejar todo ese reguero de muertes, no serás mucho mejor escritor que si siguieras en tu trabajo y practicaras cuando pudieras y cuanto pudieras.\nEn serio que n","date":"22-02-2017","permalink":"/posts/dejarlo-todo-para-dedicarse-a-escribir/","title":"Dejarlo todo para dedicarse a escribir"},{"content":"Vuelve un clásico hasta que me cure del fetiche de las cartas. Jack London escribió Colmillo blanco y La llamada de la selva entre otros (22 novelas, más de 200 cuentos, incontables artículos\u0026hellip;). Entre finales del siglo XIX y principios del XX, fue un escritor famoso al que pedían opinión. Y como siempre en aquellos tiempos pre-Twitter y Facebook, un ávido escritor de cartas. A London le llegaban misivas de multitud de escritores noveles pidiendo opinión sobre sus manuscritos. Curiosamente, London respondía con una carta tipo idéntica a todos ellos, hasta que en cierto momento tomó una curiosa decisión que contradecía todo lo que había hecho hasta entonces. Iba a responder personalmente a cada escritor que le enviara un manuscrito, en un esfuerzo por conocer mejor, según él, a sus congéneres humanos. Pero hasta entonces, he aquí esa carta tipo que London enviaba a esos escritores que empezaban. Es curioso observar cómo, ya en 1905, ciertas cosas sobre la escritura eran tan actuales entonces como hoy, y cómo London no se corta diciendo unas cuantas verdades de esas que no se suelen decir en voz alta (o escribir en negro sobre blanco) aunque se piensen. He aquí esa respuesta qu","date":"15-02-2017","permalink":"/posts/la-carta-que-jack-london-enviaba-a-los-escritores-noveles-que-le-contactaban/","title":"La carta que Jack London enviaba a los escritores noveles que le contactaban"},{"content":"Cada dos por tres hablo de mitos y escritura, pero es que hay demasiados, son como malas hierbas, no dejan de crecer y no dejan de meterse en el inconsciente colectivo y crean expectativas irreales, hacen que tomemos caminos que no son. Algunos los perpetúan porque es su manera de ganar dinero. Está el mito del talento, está el del primer manuscrito genial, el del best-seller, y está el de que la escritura funciona a base de epifanías, de grandes instantes que lo cambian todo. Un día te levantas y ya eres «bueno», un día tienes la idea genial que te corona, un día eres nada y al siguiente famoso, un día tomas por fin esa gran decisión de seguir tu sueño y te inunda la felicidad. Vives esperando ese momento de gloria que, esta vez sí, va a convertir todas las noches en mañanas. La vida no funciona por epifanías, pero muchas historias atractivas que nos contaron sí. Y se nos quedaron dentro porque lo hemos visto en películas, lo hemos leído en libros. Y las historias tienen poder. Todo está atascado para el héroe y de pronto surge la idea genial que lo salva todo. Un día nos aflojamos la corbata y lo dejamos todo por un sueño (vamos a decir la escritura), y ya sólo caminamos hacia el","date":"08-02-2017","permalink":"/posts/una-epifania-no-va-a-cambiarte-la-vida-ni-la-escritura/","title":"Una epifanía no va a cambiarte la vida ni la escritura"},{"content":"Puede que esta entrada sea sólo una excusa para presumir de cuaderno nuevo, una obra de arte hecha ex-profeso, completamente a mano, en la librería Libros 10, el sitio en el que dejaría de por vida al hijo que no voy a tener. Pero no es sólo eso. Ese cuaderno me da un poco de pena, pues va a acabar escrito por mí y aunque ahora es bonito lo voy a volver feo, porque supongo que es lo que hago y no se va a parecer nada a todos esos que aparecen en posados de Instagram, marcados con hashtags cada vez más ridículos. Curiosos esos cuadernos que parecen obras de arte, esas páginas con caligrafía perfecta, dibujos en el borde, cada página un lienzo. Están sobre una mesa de madera vieja, a su alrededor hay una pluma cara, pétalos de rosa y un filtro para las imperfecciones. Y te das cuenta de que, si son así, no están sirviendo para un verdadero trabajo, son sólo pose y foto y no se tocan hasta que tienes que aparentar algo más. Uno mira y ve que, si hay una frase en la página, es una de inspiración de baratillo, una tontería mentirosa con buena letra que merece un sobre de azúcar y no un papel de verdad. En otra página de esas fotos perfectas ves que alguien ha puesto sus tareas para el d","date":"01-02-2017","permalink":"/posts/la-escritura-es-tambien-caos-y-confusion/","title":"La escritura es (también) caos y confusión"},{"content":"Me encantó Dune de Frank Herbert. Leí la saga entera y, curiosamente, los libros impares me gustaron y los pares poco o nada. Cosas que pasan. También he leído un artículo sobre Herbert recientemente que me gustó, porque creo que conecta bien con el hecho de que hemos perdido el rumbo con la escritura. Hoy todo el mundo escribe y eso no basta, parece haber un imperativo de que escribir no es suficiente, que lo que hay que hacer es vender, tener «éxito», crear best-sellers. Escribir por escribir, por el arte o lo que sea, parece ser de tontos. De hecho, y dada la inundación de información (que no sirve de nada, pero bueno) sobre cómo «tener éxito» en la escritura, parece que es más importante lo segundo que lo primero y que el foco está en vender y poner tu nombre ahí. Lo de crear algo bueno\u0026hellip; qué más da. La buena escritura no parece ser suficiente motivo para ponerse, qué más da escribir bien si no vas a vender nada ni que te lean. Y si has de elegir, elige lo segundo a tenor de los miles de artículos que te recomiendan clichés sobados y técnicas marcianas que te aseguran gancho y ventas. Somos los Stark, hemos perdido el puto norte. Herbert se pasó infinidad de años con Dune","date":"25-01-2017","permalink":"/posts/hemos-perdido-el-norte-con-la-escritura/","title":"Hemos perdido el norte con la escritura"},{"content":"Si a tu libro lo llamas Ignora a todo el mundo, ya tienes unos cuantos puntos de inicio para que lo lea. Después puede que no me guste, pero me vas a hacer abrirlo.\nHugh McLeod es un tipo inteligente, un artista que empezó a dibujar sus viñetas en el reverso de tarjetas de presentación y que, por uno de esos azares de Internet, consiguió que su trabajo se hiciera famoso.\nEn su blog, Gaping void, publica a menudo y en su libro Ignora a todo el mundo presenta 40 maneras en las que un artista, según su visión, puede desarrollar eso que lleva dentro, sacarlo a la luz y calmar un poco ese hambre que en realidad no se calma con nada.\nHay de todo en el libro, lo mejor es su título y algunas ideas que flotan por ahí, especialmente esta:\nNadie te puede decir si lo que estás haciendo es bueno, con significado o merece la pena. Cuanto más cautivador el camino, más solitario resulta.\nMcLeod expone la premisa general de que, si estás haciendo verdadero arte, tienes que ignorar a todo el mundo, especialmente a tus amigos.\n¿Por qué?\nEsto conecta con lo que ya expuse sobre por qué no creo en tener lectores cero y que cada uno interpretó a su manera, que me parece muy bien porque cada uno se defien","date":"18-01-2017","permalink":"/posts/si-quieres-escribir-bien-ignora-a-todo-el-mundo/","title":"Si quieres escribir bien, ignora a todo el mundo"},{"content":"Soy de esos que piensa que sí, que hay que escribir todos los días si quieres llegar a no dar demasiada pena en eso de contar historias. Sin embargo, aunque soy un fundamentalista de esto, no soy un fundamentalista en tomarlo al pie de la letra, como algunos la Biblia o el libro que toque. Escribir todos los días no significa crear necesariamente palabras nuevas todos los días, historias nuevas, un relato inédito o tres páginas adicionales de una novela. Aún me sorprende la gente que piensa que escribir se ciñe a crear borradores nuevos y si no, no cuenta. Escribir es más que eso, de hecho, principalmente, escribir es reescribir. Por eso algunos días escribir es poner mil palabras, o las que sean, una detrás de otra, y otros días es aquello que se ha adscrito a Joyce, a Wilde, Flaubert y a saber cuántos más: «Me he pasado toda la mañana para quitar una coma, por la tarde la puse de nuevo». Si escribir cada día se basara en crear algo nuevo, la literatura estaría compuesta de un montón de borradores de mierda y no habría ninguna obra maestra. Algunos días escribir es esa caza de comas que luego liberas de nuevo. Las buenas historias se crean en el proceso de poda, de pulido, de repa","date":"11-01-2017","permalink":"/posts/escribir-todos-los-dias/","title":"Escribir todos los días"},{"content":"Hoy breve, que tengo cosas importantes que hacer, como ir a autoregalarme libros. Hace poco estaba leyendo un artículo y su autor cita una serie de blogs de escritura interesantes. De pronto, aparece el mío. Y he aquí que el párrafo que lo describe habla de que cada artículo es como un puñetazo en el pecho. Guau, cómo somos, un puñetazo en el pecho. Si tuviera sentimientos me los habrían herido. Sin embargo obviamente es un cumplido, ahí estoy en esa lista de mejores blogs para su autor. Eso me hizo pensar un par de cosas, primero que todos somos un poco masoquistas, segundo: ¿Soy así de veras? ¿Soy como un puñetazo? Qué decepción, porque como sabrá el que haya recibido alguno, un puñetazo no es nada. Y que yo no soy así, como demuestra una de mis citas favoritas:\nA las personas que me importan les deseo sufrimiento, desolación, enfermedad, injusticia e indignidades. Les deseo que no sean extraños a un profundo auto-desprecio, la tortura de no confiar en sus habilidades, la miseria de los derrotados: No tengo pena por ellos, porque les deseo la única cosa que puede probar que uno es merecedor o no de algo: que sea capaz de resistir.\nNietzsche dijo eso, y tenía toda la razón. Como l","date":"04-01-2017","permalink":"/posts/la-escritura-no-es-algo-a-corto-plazo/","title":"La escritura no es algo a corto plazo"},{"content":"Tras los últimos desvíos hacia las cosas que no importan, es hora de volver a lo fundamental, la escritura. Poco antes de la primavera de 1962 John Steinbeck escribió la siguiente carta a Edith Mirrielees. Edith había sido una enorme influencia para Steinbeck, pues no en vano, 40 años antes, ella había sido su profesora de escritura creativa en la Universidad de Stanford. Steinbeck llegaría a decir que ella fue una de las pocas cosas que respetó de la Universidad. La carta hace referencia a un libro publicado por Mirrielees, Story Writing, y, francamente, el contenido de esta carta enseña más sobre escritura que el 99% de las cosas que has leído sobre el tema en este año que termina.\n8 de marzo de 1962 Querida Edith Mirrielees: Estoy encantado de que su obra Story Writing se publique en rústica. Alcanzará a una audiencia mayor, y eso es bueno. Puede que no enseñe al lector a escribir una buena historia, pero sin duda le ayudará a reconocer una cuando la lea. Aunque debe hacer mil años desde que me sentaba en su clase en Stanford, recuerdo la experiencia muy claramente. Tenía un brillo en los ojos y una mente frondosa y estaba preparado para absorber de usted la fórmula secreta para","date":"28-12-2016","permalink":"/posts/la-carta-de-john-steinbeck-que-ensena-mas-sobre-escritura-que-la-mayoria-de-libros/","title":"La carta de John Steinbeck que enseña más sobre escritura que la mayoría de libros"},{"content":"2016, qué año, aunque entre toda la mierda algunos siguen queriendo hacer y saber más allá del montón de idiotas que parece haber conquistado estos meses. Uno de esos que aún quiere saber cosas es Albert Laszlo que, el mes pasado y junto a varios de sus colegas, se puso a desentrañar algo muy curioso, cogiendo un montón de números y averiguando qué le estaban queriendo decir. Estos números. Laszlo publicó en la revista Science un trabajo llamado Quantifying the evolution of individual scientific impact, donde analizó una enorme cantidad de datos (eso del big data tan de moda ahora) para diseccionar la carrera de publicación de 2.800 científicos. Quería determinar qué factores predecían mejor la probabilidad de que dichos científicos consiguieran publicar investigaciones que causaran un impacto, que supusieran un verdadero avance en sus campos. En las conclusiones del estudio, dos hallazgos principales destacan sobre el resto.\nCuantos más resultados producía un científico en un determinado periodo de tiempo, más probable era que produjera algo muy bueno de alto impacto. La habilidad cuenta. Este concepto de habilidad es un factor Q en el estudio que se refiere a algo tan esquivo com","date":"21-12-2016","permalink":"/posts/que-influye-realmente-y-que-no-para-tener-ese-impacto-en-la-escritura-que-todo-el-mundo-desea-parte-2/","title":"Qué influye realmente (y qué no) para tener ese impacto en la escritura que todo el mundo desea (parte 2)"},{"content":"Sí, tú también lo deseas. Sé que no se escribe sólo para publicar y para que te lean, para ser Zafón y que tus marcapáginas estén en mi biblioteca pública, y que yo parezca un vampiro ante la cruz cuando me los ofrecen, como pasó el otro día. Pero aunque no se escriba sólo para eso, es cierto que todos anhelamos en mayor o menor medida ese impacto, tener nuestro libro en todas partes, que venga alguien a que lo firmemos, que se acerque otro alguien a decir: «Me gustas más que el resto» Podemos quererlo mucho o poco, pero lo queremos, (casi) nadie que lee esto diría que no en caso de que se lo ofrecieran. ¿Y cómo tener ese impacto? En general parece haber casi una sola escuela de pensamiento para conseguirlo en el caso de la escritura: Promoción y marketing, auto, para más señas. Esta es una opción que, aunque puede proporcionar resultados (limitados en algunos casos y casi nulos en la mayoría) no van a ser nunca los mismos que si te publica una editorial. Es así y me da igual cómo se pinte el nuevo fenómeno de la democratización de la publicación con Internet, etcétera. Los escaparates, el presupuesto y la distribución son de las editoriales (de unas pocas) y esa es la verdadera cl","date":"14-12-2016","permalink":"/posts/que-influye-realmente-y-que-no-para-tener-ese-impacto-en-la-escritura-que-todo-el-mundo-desea-parte-1/","title":"Qué influye realmente (y qué no) para tener ese impacto en la escritura que todo el mundo desea (parte 1)"},{"content":"Casi siempre hablo de que escribir bien es un camino muy difícil, que te cuesta varias vidas y ni siquiera sabes qué es exactamente eso de «escribir bien», que te sientes un impostor y que el auto-odio es parte natural del proceso creativo.\nY si siempre estoy con que es tan duro, ¿por qué hacerlo? Alguno me lo ha preguntado.\n¿No están todos esos que dicen (venden) que si algo no te resulta maravilloso no lo hagas? Todos esos no tienen ni puta idea ni han hecho nunca nada reseñable, y yo no suelo hablar de estas cosas, ya que para cada uno ese porqué de escribir es algo personal y diferente, así que mi experiencia no es la de los demás.\nQuizá yo sólo quise escribir bien porque siempre quise superpoderes.\nDe pequeño ya me ponía un pedazo de tela al cuello como capa de héroe y mi madre, como todas las madres de su generación, decía que me quitara eso y me contaba la historia de advertencia del niño que se tiró por la ventana pensando que la capa le haría volar.\nTambién estaba el niño que se electrocutó al abrir la nevera mojado, el que se murió de empacho de habas y el que se alejó demasiado cuando sus padres le dijeron que no lo hiciera, sólo para caer en las garras del Sacamantecas.","date":"07-12-2016","permalink":"/posts/el-superpoder-que-otorga-escribir-bien/","title":"El superpoder que otorga escribir bien"},{"content":"Por alguna extraña razón, una chica de 15 años fue tan atrevida como para preguntarme algo sobre escritura, y eso después de leer las cosas que digo aquí. Pero lo que más me fascinó de ese hecho fue que, no mucho después y a raíz de aquello, otra chica, esta vez de 16 años, me escribió también y terminó su mensaje así:\nAhora, te hago una pregunta, no con la intención de pedir consejos, sino por pura curiosidad: ¿Qué haces cuando la inspiracion se te pierde?\nPor fin se me empieza a cumplir el sueño de ser un escritor serio y mi correo el consultorio de la Super Pop (que acabo de ver que todavía existe, arrancando la última fibra de esperanza por la humanidad que me quedaba). La cuestión es que cuando oigo el tema de la inspiración se me suele abrir un poco la misma úlcera que cuando escucho lo de la pasión. Por eso esta fue mi respuesta.\nLa inspiración es un mito caprichoso, ningún escritor de verdad confió en ella nunca ni le dio las riendas de lo que escribía. Se sentaba cada día y unas veces la inspiración va a venir y otras (muchas) no. Es así. Cuando esto ocurre muchas veces reescribo cosas antiguas, puliéndolas (escribir es reescribir) obviamente siempre surgen cosas nuevas y ","date":"30-11-2016","permalink":"/posts/la-inspiracion-no-existe/","title":"La inspiración no existe"},{"content":"En el episodio anterior de este viaje a ninguna parte hablaba de cómo publicar tu libro cuando publicar es casi imposible. Allí comentaba que el camino más probable es que, si tienes una audiencia con varios ceros, porque eres tuitstar o influencer (o el término mongol que toque hoy), las editoriales van a estar encantadas de abrirte la puerta y que tú les abras esos seguidores. Es más difícil vender un libro que imprimirlo, y es mejor quedarse un mayor porcentaje de las ventas que uno menor, así que si eres un Rubius o presentas algún programa epiléptico del corazón, la editorial está encantada de decirte: «Por favor, el autógrafo en la línea de puntos». He aquí que, en referencia a ello, Gabriella Campbell, a la que deberíais leer religiosamente si es que queréis llegar a algún lado mejor que la cueva en la que habito yo, comentó en ese artículo:\nAy, es la pescadilla que se muerde la cola. Porque si tienes 20000 seguidores, ¿para qué publicar con una editorial? Esto es lo que me sigue sorprendiendo: ese falso prestigio asociado a publicar con una casa grande. Y sigo viendo grandes editoriales que compran a autores que hacían buenas ventas en autoedición para luego condenarlos al ","date":"23-11-2016","permalink":"/posts/por-que-todo-escritor-desea-publicar-con-editorial-aunque-diga-que-no-o-no-le-convenga/","title":"Por qué todo escritor desea publicar con editorial, aunque diga que no o no le convenga"},{"content":"Hace un tiempo conocí a una chica con la que tenía un bar en común. Ella me conoció a mí, más bien, porque alguien le dijo que escribía, que había publicado, etcétera.\nAsí que un día, en ese bar, entre conocidos de barra, empezamos a hablar.\nPorque había otra cosa en común, la chica escribía y sí, ante la pregunta que todos tienen en mente, lo hace bien. No soy su público ni falta que le hace, pero escribe bien y cuando eso pasa, lo reconozco. La cuestión es que el tema de publicar salió porque parece indisoluble del de escribir. Supongo que todos queremos que nos lean y ya dejo en los comentarios el espacio para que venga el de turno a decir que él no, que no lo hace por eso y le diría a Planeta que fuera de aquí cuando venga con el cheque, lo cual me parece genial. La chica estaba a punto de terminar su libro y había pensado en la opción de autopublicación.\nYo no la conocía, pero tenía un blog al parecer de gran audiencia. Yo le dije que publicar ella misma o con editorial dependía de lo que realmente quisiera, pero la cuestión de que tuviera ya una audiencia iba a ser una gran ventaja para lo segundo, pues más de dos editoriales estarían encantadas de aprovechar ese trabajo y la","date":"16-11-2016","permalink":"/posts/como-publicar-cuando-parece-casi-imposible-publicar/","title":"Cómo publicar cuando parece casi imposible publicar"},{"content":"Antes de que lleguen las estelas en el cielo y los hongos en el horizonte, o como quiera que vaya a acabar esto (no creo que acabe, tampoco creo que vaya a ser maravilloso y soy un niño de la Guerra Fría, siempre que amanecería con luces hermosas y terribles), tengo muchas cosas que hacer y sitios a los que ir, así que esto va a ser breve y al grano. Hace ya mucho hablaba de que si uno empieza escribiendo personajes, la cosa iba mal, su historia estaría llena de esos clichés que se repiten una y otra vez en la televisión y en las películas que te cuentan siempre lo mismo. Ahora también los ves en muchas de las miles de novelas que nos inundan cada mes. Uno ha de escribir sobre personas y las personas encierran un lado menos amable que nos negamos a creer, especialmente aquellos que hemos leído más de cuatro libros. Pero la mayoría de las veces sólo nos repetimos la dulce mentira de que somos más avanzados, justos e inteligentes de lo que somos. La realidad es que somos menos violentos y más avanzados que nunca, pero es frágil, nos separan 48 horas sin luz ni agua de volver a ser los de la cueva, el palo en la mano, las pinturas de guerra. Somos capaces de lo mejor, y tanto que sí, ","date":"09-11-2016","permalink":"/posts/las-estelas-en-el-cielo-y-las-mentiras-que-nos-contamos/","title":"Las estelas en el cielo y las mentiras que nos contamos"},{"content":"Parece que Internet está dispuesta a ayudarme en todo y no hay manera de evitarlo. Es terriblemente molesto, pero es así. Parece que por todas partes han surgido expertos cuyo nombre no me suena de nada, pero tienen la clave para todo. Creé como experimento una pequeña revista en Medium sobre el tema de escribir, en ella estoy reeditando, reescribiendo y dando nueva vida a artículos viejos. Tengo planes de futuro para esa pequeña iniciativa y, la verdad es que cada vez que entro, Medium me aconseja artículos, los más leídos, compartidos y favoriteados. 31 maneras de ser más creativos, la fórmula ganadora para no sé qué, Sal de tu zona de confort, Eres más fuerte de lo que crees… Menos mal que entre todo eso hoy em ha recomendado un relato del genial Santiago Eximeno. De un tiempo a esta parte Internet parece haberse convertido en un gran libro de autoayuda que no termina. Pero es que al parecer es lo que se demanda, pues al fin y al cabo, esos artículos tienen un buen puñado de corazones y comentarios. Lo mismo me parece que ocurre con la escritura de un tiempo a esta parte. Veo pasar a la semana tantos artículos sobre cómo convertirte en un escritor genial, convenientemente enlata","date":"02-11-2016","permalink":"/posts/si-quieres-escribir-mejor-quitate-las-notificaciones-del-telefono/","title":"Si quieres escribir mejor, quítate las notificaciones del teléfono"},{"content":"Voy a empezar con esa frase del título, con la que respondí a un comentario hace tiempo, una frase que no es mía y no estoy seguro de quién la dijo por primera vez. Seguramente nadie famoso, seguramente alguien hace mucho, un griego o quizá un campesino en el Delta del Mekong. «Si algo no da asco, no merece la pena». Muchas veces, muchos de los que comentan algo que escribo, aquí o en las redes sociales, creen que tengo una visión pesimista del mundo de escribir, o negativa en cuanto a sus posibilidades y las de lo que orbita a su alrededor como un satélite del que no te libras, ese otro mundo de la edición. No estoy muy seguro de por qué una visión realista, de probabilidades y no cantinelas, es pesimista o negativa. Supongo que porque hoy día confundimos más que nunca lo que duele con lo negativo y lo que da placer con lo positivo. Y la última vez que lo comprobé, ni eran sinónimos ni tenían que ver unas cosas con las otras. Sin embargo, como los análisis simples triunfan y nadie quiere calentarse la cabeza, asumimos que si algo duele es malo, de modo que, en el caso concreto de la escritura, esta debe ser positiva, maravillosa, carne de foto de Instagram con el teclado, la tacit","date":"26-10-2016","permalink":"/posts/si-no-da-asco-no-merece-la-pena/","title":"Si no da asco, no merece la pena"},{"content":"Como más de una vez me han dicho que cuando escribo mato sueños y esperanzas (mi manía de no subirte a alguna fantasía agradable para venderte algo y luego te despeñes al caerte desde allí) pues por una vez voy a hacer que me lo digan con razón. No hace mucho publiqué una «carta» a una niña de 15 años que me contactó (pobreta meua) preguntando sobre esto de escribir. Una de las partes más importantes de la respuesta quizá pasó algo desapercibida y era esta:\nDe unos años para acá me los tomé «sabáticos» y me dije: «Voy a dedicar mis días a escribir solamente». NI SE LE OCURRA HACER ALGO PARECIDO. Excepto si gusta de morirse de hambre y penuria, entonces sí, entonces adelante, ¿quién no aspira a que lo encuentren varios meses después de muerto es un piso infecto?\nLa cuestión es, si estás pensando en vivir de escribir, prepárate, pero prepárate para ser astronauta, que puede que sea más fácil. Y no por la dificultad en sí de escribir lo bastante bien como para que uno merezca ser compensado (como pasa con informáticos o médicos por su habilidad), sino porque en esta vida la percepción es la realidad. Y la realidad es que la escritura es percibida por la mayoría como algo que no merece","date":"19-10-2016","permalink":"/posts/por-que-es-casi-imposible-vivir-de-escribir/","title":"Por qué es casi imposible vivir de escribir"},{"content":"Con el título me refiero al hecho de hablar de lo que estás creando en el campo de la ficción mientras estás en ello.\nYo, vaya secreto, nunca digo nada y nadie sabe con qué estoy o con qué no, pero otros optan por el camino contrario y dicen todo el rato con qué andan. A veces con un detalle exhaustivo. De hecho, uno mira las redes sociales y mucha gente parece más ocupada en hablar de su escritura que en ponerse a escribir.\nSobre hablarse o callar, la realidad es que da un poco igual el camino que tomemos, porque al 99,99% de la gente no le importa.\nSi hacemos un parte radiofónico de nuestro trabajo, lo único que va a pensar la mayoría de nuestros amigos y familiares de Facebook es que somos unos pesados con nuestro libro de pacotilla.\nEn mi caso no, pero porque no tengo, ni amigos ni Facebook, me refiero.\nLa cuestión es que hoy iba a hablar de otra cosa, pero he aquí las maravillas de tener casa propia, que en ella haces lo que quieres y todo esto me vino inspirado a última hora por un comentario a mi anterior artículo.\nSe trataba de una cuestión práctica sobre si, a la hora de hacer algo (en este caso escribir) influye hablar de ello o callarse a la hora de terminarlo.\nTodo esto","date":"05-10-2016","permalink":"/posts/callarse-o-hablar-de-tu-escritura/","title":"Callarse o hablar de tu escritura"},{"content":"Con el tiempo ya sólo espero que un libro me deje un par de ideas que se queden a vivir en mi cabeza. Si eso ocurre, lo doy por más que bueno, pues muchos pasan sin pena ni gloria y a veces pienso: ¿Qué decía este o aquel? Y no soy capaz de recordar mucho, sea por culpa del libro o porque la demencia cabalga de nuevo. La cuestión es que uno de esos libros que me dejó el par de huellas y unas cuantas más fue uno escrito en los setenta por William Zinsser y que se titula: On writing well (Sobre escribir bien) Zinsser, que murió el año pasado tras una vida larga llena de escritura, fue crítico literario, periodista, escritor, editor y mucho más. Gran parte de su carrera la dedicó al periodismo en el New York Herald y este libro en concreto se centra en la escritura de no ficción. No obstante, la escritura es buena o no independientemente del género o de lo que trate y, sobre todo, Zinsser tenía en su meñique más sabiduría sobre el arte que muchos «escritores de fama» que no paro de ver por ahí. En realidad se me quedaron resonando más que un par de ideas cuando me encontré con ese libro, pero no voy a machacar más con que él mismo, como todo escritor que sea sincero, repetía esto:\n«La","date":"28-09-2016","permalink":"/posts/la-prueba-del-tonto-en-la-escritura/","title":"La prueba del tonto en la escritura"},{"content":"Me sigue sorprendiendo cuando alguien me escribe y, sobre todo, me sigue sorprendiendo cuando alguien me pide opinión sobre algo, especialmente la escritura.\nLa mayoría de días yo no sé qué estoy haciendo y, sobre todo, no tengo ni idea de adónde voy.\nY como ya hay muchos ciegos guiando a ciegos en este mundillo, pues paso de ser mayoría y no suelo contestar grandes cosas a aquellos que me preguntan por métodos, técnicas y cómo lo hago en esto de escribir.\nHace poco, una chica de 15 años me escribió (o eso decía, tengo la secreta noción de que en Internet todos somos camioneros de 50 años con la camiseta llena de churretones).\nEl caso es que lo que le contesté a sus preguntas (sobre métodos y falsas esperanzas del escritor, cosa esta que me causó curiosidad) fue lo que se podrá leer a continuación.\nLo pongo aquí por si a alguien le sirve o por si alguien tiene la tentación de escribirme también al respecto, así ya sabrá la respuesta de antemano.\nContesto tarde, pero cuando lo haga sobre estos temas básicamente diré lo mismo o algo muy parecido a lo siguiente, pues insisto en que yo poco puedo enseñar sobre el arte de la escritura.\nMi respuesta a esa chica (algo modificada para que ","date":"21-09-2016","permalink":"/posts/carta-una-chica-de-15-anos-que-quiere-ser-escritora/","title":"Carta una chica de 15 años que quiere ser escritora"},{"content":"Antes uno escribía y ya está, pero esos tiempos pasaron. Puede que no tengas editorial o que sí (tanto da el 90% de las veces), la cuestión es que, ahora, si quieres que te lean has de promocionarte. Hace poco me etiquetaron en Twitter con bastante coña, dedicándome un artículo sobre promoción literaria ya que yo no creía en esas cosas o en que funcionaran. Adoro esa clase de intercambios de pullas sin un fondo agrio (creo que no lo tiene, pero puedo equivocarme) me gusta lanzarlas y recibirlas. Antes era casi una tradición literaria, que por supuesto escalaba al fondo agrio la mayoría de las veces, pero esa no es la cuestión. La cuestión es que yo no he dicho que no crea. Necesitaría un libro entero que no voy a escribir, o unos cuantos artículos demasiado largos que tampoco voy a escribir (creo) para aclarar mi posición sobre el tema. Personalmente no me gusta la promoción, qué le vamos a hacer, soy un tipo en una cueva. Y eso impregna mi opinión sobre su eficacia a la hora de ver los números, pero es cierto que una realidad de hoy es que, excepto en casos contados, o te promocionas tú o nadie va a hacerlo, incluyendo quien te publicó. Es el signo de los tiempos que un escritor, ","date":"14-09-2016","permalink":"/posts/escribe-para-que-te-lean-o-eres-tonto/","title":"Escribe para que te lean o eres tonto"},{"content":"No soy muy amigo de reglas ni consejos para escribir, porque la mayoría de los que leo por la red, y salvo muy honrosas excepciones, dan pena, la verdad.\nAdemás de eso, muchos son un poco tramposos, que si «trucos» para enganchar al lector, consejos para hacer un personaje inolvidable o una trama espectacular. Como si hubiera un método para eso, como fuera matemáticas o programación, que siempre consigue hacer saltar una emoción determinada tocando los mismos botones en secuencia.\nUnir unos puntos no es escribir, era un pasatiempo que a mí me encantaba de niño, pero últimamente parece que de eso se trata. Me vienen a la mente todas las series de televisión que se clonan unas a otras siguiendo la misma fórmula porque a una le funcionó. La mayoría de películas que aspiran a recuperar su inversión también lo hacen. Hay una serie de hitos a cumplir y clichés a incluir y eso hace que todo vaya por el mismo camino, que todo empiece a parecerse demasiado.\nSi no ves muchas películas (o no lees demasiados libros) pues vale, pero si eres de cine semanal como yo, pronto te das cuenta del engaño y la pereza del que ha hecho eso. Y me temo que esa manera de pensar se traslada demasiado a la lit","date":"07-09-2016","permalink":"/posts/las-6-reglas-de-orwell-para-una-prosa-clara-y-ajustada/","title":"Las 6 reglas de Orwell para una prosa clara y ajustada"},{"content":"Para escribir buenos personajes, uno tiene que saber cómo es realmente una persona, qué le mueve, partes oscuras e inconscientes incluidas.\nLa cuestión es, no sólo ese pararse a mirar más detenidamente las cosas es necesario, es que es un rasgo de los mejores escritores, de la gente creativa en general.\nAllá vamos con otra historia que sólo me interesa a mí Frank Barron se propuso en los años 60 saber cómo funcionaban las mentes de esas personas más creativas. Para ello diseñó una serie de experimentos y, al parecer, tenía también una jugosa agenda, pues reunió a autores como Truman Capote, William Carlos Williams o Frank O’Connor, así como a reputados arquitectos, científicos, matemáticos, etcétera.\nRecluidos en un edificio del Campus de Berkeley, fueron observados en su convivencia, también analizados mediante experimentos y evaluaciones destinadas a buscar signos de enfermedad mental y pensamiento creativo.\nLa primera conclusión fue algo que, quizá, hoy día ya no sorprenda tanto: la creatividad no estaba explicada solamente por el cociente intelectual.\nDe hecho, estaba propiciada más por un totum revolutum de características emocionales, motivacionales y morales, según Barron. L","date":"31-08-2016","permalink":"/posts/como-son-los-escritores-realmente-creativos/","title":"Cómo son los escritores realmente creativos"},{"content":"Carolina Marín, campeona del mundo de Bádminton, ahora también campeona olímpica. Marín estaba perdiendo el partido final por el oro cuando su entrenador, en el descanso, intenta una especie de terrible discurso motivador: que recordara a la niña de 14 años que llegó al centro de alto rendimiento y lo que le dijo. Que no podía decepcionar a esa niña, o algo así.\nLa reacción de Carolina fue épica.\nMiró de forma asesina a su entrenador y espetó de mala manera que le dejara espacio.\nEl entrenador dio un par de pasos atrás y siguió tropezando con el discurso.\nDespués, Marín salió a la pista y procedió a aplastar a su rival. Y lo hizo por motivos que nada tienen que ver con esa arenga supuestamente motivadora, que sólo consiguió robarle el aire y darle demasiado calor.\nMe fascinan los mejores del mundo en algo, esas personas que, de entre más de siete mil millones de habitantes, son las 10 o 12 mejores sin discusión. Aquellos que, de esos 10 o 12 mejores, son los que quedan primeros. Obviamente no son personas normales y dejan lecciones muy interesantes sobre cómo son siempre aquellos que llegan a la cúspide de su deporte, de su «arte».\nTambién porque son lecciones sobre escritura y sob","date":"24-08-2016","permalink":"/posts/el-precio-a-pagar-para-ser-el-mejor-escribiendo-y-en-lo-que-sea/","title":"El precio a pagar para ser el mejor escribiendo (y en lo que sea)"},{"content":"Esto tiene que ver con escribir y con libros, en serio, aunque voy a pedir algo imposible como verás. Voy a pedir que continúes leyendo un ratito, aunque no vaya a aparecer nada sobre el tema durante unos cuantos párrafos. En caso de que no lo supieras, lo que hoy se compra y se vende eres tú. Concretamente tu atención y es que así se llama esta nueva era. Vivimos en lo que se denomina la «Economía de la Atención». Básicamente la moneda de cambio ahora es dicha atención (la tuya) y todos pelean por ella y por atraerla con notificaciones brillantes, muros y timelines que no dejan de moverse y mostrar algo nuevo. Algo que ojalá haga que te quedes, aunque sea un segundo más solamente. Ese algo nuevo te engancha, esa anticipación de la notificación te engancha, escuchas el sonido y eres igual que aquellos perros de Pavlov. En serio, igualito, ya hay escáneres cerebrales que lo revelan. Todas esas notificaciones y redes sociales, y productos y canciones y vídeos de Youtube, están diseñados adrede para secuestrar tu circuito de la dopamina y darte constantes pequeños subidones que hagan que no te vayas demasiado lejos. Se enciende esa luz en el móvil y has de ir a ver qué es, o la necesi","date":"17-08-2016","permalink":"/posts/por-que-la-buena-escritura-esta-en-peligro-de-extincion/","title":"Por qué la buena escritura está en peligro de extinción"},{"content":"Creo firmemente en que todos tenemos que hacer de vez en cuando algo que odiamos, así que yo voy a empezar este artículo con un cliché y además, perezoso.\nVoy a empezar con la cita de otro escritor que, al fin y al cabo, va a decir lo que quiero decir mejor que yo y con muchas menos palabras malsonantes.\nObtienes ideas de las fantasías en las que te embelesas. Obtienes ideas cuando te aburres. Obtienes ideas todo el tiempo. La única diferencia entre los escritores y el resto de la gente es que nos damos cuenta cuando lo estamos haciendo.\nNeil Gaiman\nHoy el aburrimiento parece el peor enemigo, ya no podemos estar ni un segundo quietos, a solas con nuestros pensamientos. No voy a volver con eso de que nos pasamos la vida huyendo de nosotros mismos. Hoy, gracias a que en el bolsillo llevamos ese aparato del demonio, ya no necesitamos mucho más si ocurre una situación en la que, el dios de cada uno no lo quiera, nos quedamos a solas o surge un momento de calma.\nCon él arreglamos tal atrocidad y el estímulo que sea nos vale, un tuit estúpido, una foto de Instagram, un pokemon dentro de esa furgoneta vieja sin ventanas que pone «Abrazos gratis». A por él, que seguro que es mullidito y no","date":"10-08-2016","permalink":"/posts/el-aburrimiento-es-la-fuente-de-creatividad-que-buscas-para-tu-escritura/","title":"El aburrimiento es la fuente de creatividad que buscas para tu escritura"},{"content":"Supongo que algo he hecho bien cuando escribo sobre escritura (me encantan las redundancias) y la gente lo comenta en Twitter con frases como: «Este artículo os va a partir el corazón», «lo que ha escrito Isaac os va a quitar las ganas de vivir» y cumplidos similares. Todo ello viene porque cuando hablo de escribir no me creo nada. Y, no sólo eso, sino que pienso —sé— que hay un montón de mitos dañinos, muy bonitos de decir y muy felices de creer, pero que sólo generan un montón de mala escritura. Señoras y señores, ni musas, ni talento, ni métodos, ni nada externo que te salve. Si quieres escribir bien vas a tener que sacrificar incontables horas: en leer mucho —y a los «buenos», por favor—, en escribir aún más, idealmente en forjar una rutina que se acabe convirtiendo en un hábito. Rutina es una palabra que amo porque todo el mundo la odia y mejor que sea así, de ese modo el gran secreto es todo mío, pues la gente sólo quiere los trucos bonitos que no existen, pero nada de trabajo. Nadie quiere ver que prácticamente todos los genios creadores seguían rutinas estrictas en su quehacer. «Eran genios», dicen, y lo eran, pero nada más común que un genio que no llega a nada, porque tod","date":"03-08-2016","permalink":"/posts/por-que-escribir-bien-es-muy-dificil-y-eso-es-algo-que-celebrar/","title":"Por qué escribir bien es muy difícil y eso es algo que celebrar"},{"content":"Siempre llego tarde al cumpleaños de Hemingway (21 de julio), pero al menos llego. Es la misma débil excusa que pongo cuando contesto tan tarde a los que me escriben a veces.\nHace poco leía un artículo sobre Ernest y la cuestión es que, cómo no, Hemingway encierra el secreto para ser ese escritor famoso y adorado que todos ansiamos.\nPorque no lo neguemos, sólo hay dos clases de escritores, los que dicen abiertamente que les gustaría que todo el mundo les leyera (y adorara) y los que mienten.\nTú también quieres eso en el fondo porque no quieres ser Van Gogh, el pintor más caro de la historia y uno de los más adorados, pero hoy, no en su tiempo. En ese murió pobre, loco y abandonado, habiendo vendido sólo un cuadro en vida y por pena.\nAhora, el secreto del éxito no es especialmente difícil de conocer, pero como pasa siempre con estas cosas, es extremadamente difícil de aplicar y que dé resultado.\nDe hecho, para alguien como yo, resulta casi imposible, pero esa es otra historia.\nEstás en manos del azar y la suerte La cuestión es la siguiente, contrariamente a lo que muchos proclaman, la realidad es que el éxito, en su mayor parte, es una mera cuestión de suerte.\nY como la suerte no se","date":"27-07-2016","permalink":"/posts/por-que-hemingway-esconde-el-secreto-para-ser-un-escritor-de-exito/","title":"Por qué Hemingway esconde el secreto para ser un escritor de éxito"},{"content":"No es la primera vez que digo que, en la escritura, el talento es un mito y que lo que importa para que surja ese talento, realmente, es la práctica. Y si esa práctica se convierte en rutina, mucho mejor. Nos dejamos llevar por el mito del genio, pero la realidad es que todos y cada uno de los «grandes», y es casi imposible encontrar excepción para esta regla, trabaja(ba)n cada día. Tampoco es la primera vez que digo que, en general, nos dejamos engañar por demasiados mitos e historias, y que nos cuesta despegarnos de ellas. No sé si es porque queremos creer que a la vida le queda algo de magia (como si alguna vez la hubiera tenido) o porque necesitamos sentir que hay algo de especial en nosotros y nuestro arte. Esa necesidad de no reconocer la insignificancia es tan antigua como el ser humano. Hacemos cualquier cosa para defendernos de que todo sea un instante aleatorio que no viene ni va a ninguna parte. Por eso creemos en cosas como que seguir nuestra pasión nos dará la felicidad. Cosas como que si haces lo que amas no trabajarás ni un día, etcétera. Siempre hay gente (no me ves pero tengo una mano levantada y me señalo con un dedo) que viene a arruinar esas cosas en nombre de l","date":"20-07-2016","permalink":"/posts/por-que-sigue-tu-pasion-es-el-peor-consejo-a-la-hora-de-escribir-y-de-todo/","title":"Por qué «sigue tu pasión» es el peor consejo a la hora de escribir (y de todo)"},{"content":"Hoy voy a revelar qué tipos de historias son las que hacen que un libro tenga más o menos éxito. Así como suena y en serio, voy a ser como esos que te prometen el secreto de los best-sellers y también te prometen, ya puestos, que tú serás el siguiente Dan Brown o E.L. James, como si eso fuera algo bueno en vez de terrible. ¿Me he unido al lado oscuro para engañar a incautos que creen en fórmulas de éxito? La verdad, decir que los que hacen eso están en el lado oscuro es demasiado cumplido para ellos. No me he unido a nada porque eso supondría ser sociable, pero voy a revelar exactamente lo que he dicho. Y, oh, sorpresa, lo voy a hacer con algo de sustancia para respaldar lo que digo, en vez de mentir con historias bonitas esperando que, sólo porque suenen bien, la gente las crea. No es que respaldar con datos importe hoy día, no lo parece al menos cuando miras alrededor, pero a mí sólo me gusta una dirección y es la contraria.\nA qué dedico mis ratos de asueto Mi tiempo libre lo empleo en multitud de cosas y ninguna de ellas tiene la más mínima utilidad o me acerca al matrimonio. El otro día, por ejemplo, leía con detenimiento un oscuro estudio publicado este mismo 8 de julio. Se tr","date":"13-07-2016","permalink":"/posts/que-clase-de-historias-triunfan-mas-cuando-se-trata-de-libros/","title":"Qué clase de historias triunfan más cuando se trata de libros"},{"content":"Francis Scott Fitzgerald, autor de El Gran Gatsby, Suave es la noche y creador de algunos de los mejores cuentos que he leído nunca: Babylon revisited, Winter dreams…\nEso sí, sucede que Fitzgerald fue otro rufián de la generación perdida en el París de los 20 y, oh sorpresa, uno de los amigos íntimos de Hemingway.\nSí, tuvo que salir aunque sea tangencial.\nY hoy voy a hablar de cartas, que le encantan a mi parte voyeur, y también de escritura, cómo no.\nAunque realmente de escritura va a hablar Fitzgerald, que siempre tuvo en el meñique mucha más de la que yo tendré.\nEn el otoño de 1938, Frances Turnbull, estudiante de segundo año en el Radcliffe College, le envió su último relato corto a Fitzgerald, amigo de la familia. Él, que sí respondía a esas cosas, contestó lo siguiente en su misiva y quizá sea el mejor consejo posible para un escritor que empieza y para el que ya lleva mucho en esto.\n9 de noviembre de 1938\nQuerido Frances: He leído la historia cuidadosamente y, Frances, me temo que el precio de hacer un trabajo profesional es bastante más alto del que estás preparado para pagar en el presente.\nTienes que vender tu corazón, tus reacciones más poderosas, no las pequeñas cosas i","date":"28-06-2016","permalink":"/posts/carta-de-f-scott-fitzgerald-a-un-joven-escritor-que-deberian-leer-todos/","title":"Carta de F. Scott Fitzgerald a un joven escritor (que deberían leer todos)"},{"content":"En serio. Si crees que la escritura se te está haciendo fácil, tienes un problema. Hace poco estaba leyendo de nuevo On writing. Yo qué sé cuántas veces cojo ese libro y me voy al rincón de pensar, a hojearlo de nuevo hasta que recuerdo que tengo algo en llamas que se parece a una vida y tiro de la cadena. Esta es una de las muchas verdades escritas en esas páginas:\n«I love to write. But it has never gotten any easier to do and you can’t expect it to if you keep trying for something better that you can do».\nErnest Hemingway en una carta a L.H. Brague en 1959\nO lo que es lo mismo y con traducción mediocre:\n«Amo escribir. Pero nunca se ha vuelto más fácil y no puedes esperar que lo haga si sigues intentando hacer algo mejor que lo que ya puedes hacer».\nPorque en esencia y en mi opinión, ¿para qué molestarse en escribir si no estás procurando hacer algo mejor de lo que ya puedes hacer? Si no intentas eso, no al menos de manera habitual y como camino, mejor dejar el lápiz ahí y usar los folios para otras cosas, cada uno en su rincón de pensar. Que el dios que sea me libre de hacer de esto un alegato sobre salir de la «zona de confort», o como quiera que la autoayuda de turno llame ahor","date":"23-06-2016","permalink":"/posts/si-escribir-te-sale-facil-estas-en-grave-peligro/","title":"Si escribir te sale fácil, estás en grave peligro"},{"content":"Por un momento pensé en volver a hablar de lectores cero y desarrollar más el tema… Tiempo perdido.\nLos debates sólo sirven para acabar más convencido de lo que uno pensaba al principio.\nAsí que mejor contar una historia sin sentido, el objetivo principal de esta web, la breve historia de una chica.\nHace mucho tiempo conocí a esa chica y escribía bien, por casualidad leí uno de sus textos y le dije que me había gustado. Y ya está, no leo textos que me mandan y no doy más opinión que si me gusta cuando leo algo de alguien por iniciativa propia.\nLo que yo pregunté a la chica es si tenía algo más y me dijo que no tenía publicado nada y no quería mostrar nada, ni en su web, ni en redes sociales. Quizá intentaría que le publicara alguna editorial, pero mientras tanto, nada.\nEl motivo no era la timidez, ni que odiara lo que hacía aunque escribiera bien, eso es comprensible, el motivo era que temía que le robaran las ideas.\nMe pareció fascinante.\nSupongo que todos hemos pasado por ese miedo al principio, es un miedo habitual de novato, no en el sentido peyorativo de la palabra, sino en el de no saber cómo funciona el mundo.\nEl verdadero valor de las ideas Nadie te va a robar las ideas. La","date":"14-06-2016","permalink":"/posts/a-la-hora-de-escribir-las-ideas-no-valen-nada/","title":"A la hora de escribir, las ideas no valen nada"},{"content":"Hoy vengo a ejercer de abogado del diablo, de «anarquista literario» quizá, como me llamaron en un comentario. Un cumplido exagerado sin duda pero, al fin y al cabo, un escritor es un exagerado profesional.\nHoy vengo a que me caigan tomates.\nYa he hecho esto anteriormente con otros temas sagrados, como las presentaciones de libros, y hoy le toca a algo que (he de asumir mi ignorancia ante las modernidades de la literatura) no conocía hasta hace poco: Los «lectores cero», que al parecer son lectores no profesionales que echan un vistazo a tu manuscrito antes de enviarlo a algún editor, autopublicarlo, etcétera.\nPor lo que he podido ver, es una camarilla, casi siempre compuesta por fieles, que supuestamente dan una perspectiva externa.\nUn escritor siempre ha tenido a algún sufrido amigo o pareja (yo no) al que ha enseñado un borrador y ha pedido opinión del mismo. Es una tortura para el otro y en muchos casos un error en general, pero es algo que ha sucedido y sucederá.\nAsí que, niños y niñas, mejor no acercarse mucho a los escritores si no quieres que te pase eso.\nPor lo que he podido ver también, parece que los lectores cero son la expansión de ese concepto a fin de «ayudar a mejor","date":"02-06-2016","permalink":"/posts/por-que-no-tengo-lectores-cero-y-no-creo-que-sirvan-demasiado/","title":"Por qué no tengo «lectores cero» y no creo que sirvan demasiado"},{"content":"«Lo prometido es deuda». Comienzo con un tópico insufrible, así que debo estar perdiendo cualesquiera poderes de escritura que me fueran concedidos. El caso es que dije en su día que publicaría un pequeño libro electrónico con curiosidades, explicaciones, capítulos y retales inéditos de mi última novela _Tres reinas crueles. _Y aquí está por fin, para descargar en formatos Epub, Mobi e incluso PDF. Lo ideal es haber leído el libro antes de leer esto, aunque he hecho lo posible por no desvelar nada de la trama principal y que sólo sean detalles. Así que, si te anticipas, tranquilidad, no se reventará (casi) nada, demasiado, todo. Si quieres saber qué homenaje (no muy) oculto se hace, qué es real o qué no, dos capítulos inéditos, transcripciones de servilletas de bar con notas de la historia\u0026hellip; En definitiva, trozos que se quedaron por el camino y algunas cosas más, pues este es el lugar adecuado.\nDescargar en formato Epub. Descargar en formato Mobi para Kindle. Descargar en PDF Y si no tienes ni idea sobre todo esto, pues aquí puedes saber más sobre Tres reinas crueles. ","date":"26-05-2016","permalink":"/posts/tres-reinas-crueles-capitulos-y-papeles-perdidos/","title":"Tres reinas crueles. Capítulos y papeles perdidos"},{"content":"Una novela son los caminos que no toma. Igual que borrar es de lo más importante a la hora de escribir, matar líneas argumentales secundarias suele contribuir a que la principal, lo que de verdad quieres contar, sea poderoso y que el lector no se vaya por otras ramas. Que a lo mejor esas ramas son bonitas y con flores, pero no importantes como el tronco. Como ya venía diciendo al respecto de Tres reinas crueles, en breve voy a recoger algunas de esas ramas podadas en un pequeño libro electrónico, junto con lo que he comentado ya aquí sobre el proceso de creación del libro y algunas curiosidades adicionales. He aquí uno de esos trozos que se quedó por el camino. En este caso, uno que discurría por sucesos que no fueron los definitivos. A veces los personajes caminan por futuros y decisiones que no son las que toman finalmente, a veces puedes verlos con detalle, vivir ahí un rato, dar marcha atrás. Es la ventaja de escribir, que no responde a las leyes de la vida. Estoy seguro de que no hay nadie que no se pregunte qué habría pasado si hubiera dicho o hecho otra cosa en ciertas situaciones. En esta ocasión los protagonistas comparten una noche, igual que en el libro comparten varias,","date":"17-05-2016","permalink":"/posts/extracto-inedito-de-tres-reinas-crueles-al-borde-de-la-cama/","title":"Extracto inédito de Tres reinas crueles. Al borde de la cama."},{"content":"Uno nunca se acostumbra a las reseñas de lo que escribe y, en general, a exponerse a los demás. Con la costumbre y el condicionamiento se puede reducir la aprensión, pero no sé si uno llega a ser indiferente a todo. Yo, desde luego, no creo que lo consiga y sospecho que todos esos que dicen que no le importan los demás (se) mienten. También he tenido la fortuna de que, en general, las críticas de la gente que sabe (es decir, la gente que lee) han sido en su mayoría buenas o muy buenas. No obstante y por supuesto, siempre ha venido alguien a decirme que no entiende nada, que escribo como un crío de cinco años, que estoy sobrevalorado y cosas peores. Supongo que tenía razón quien me dijo que, si nadie decía nada malo de ti, sólo significaba que no habías legado a bastante gente. Que había que encontrar a esos que te tirarían piedras, porque es un signo de que vas bien. Tenía toda la razón del mundo y como siempre eso no es ningún consuelo cuando alguien viene a decirte que no vales para nada. Yo ya no aspiro a tomarme bien las malas críticas, si Hemingway las resolvía a insultos y puñetazos, ¿quién soy yo? Yo sólo aspiro a ignorarlas lo justo y que no me detengan. Pero bueno, este no","date":"12-05-2016","permalink":"/posts/las-primeras-resenas-de-tres-reinas-crueles/","title":"Las primeras reseñas de Tres reinas crueles"},{"content":"11.978 palabras, casi cincuenta páginas aproximadamente, divididas en unos 11 capítulos más o menos. Eso es lo que se quedó apartado en los márgenes de Tres reinas crueles y no se incluyó en el manuscrito final. Capítulos enteros, alguna trama secundaria, más lugares en el viaje… Y eso que estuviera más o menos desarrollado y pulido. No se cuentan, claro está: ese montón de ideas que al final «no», pedazos importantes que se quedaron en el primer o segundo borrador, personajes que no llegaron a asomarse, descripciones y retazos varios sin principio ni fin. Por si alguien tenía curiosidad, sí, a veces se queda fuera de un libro casi tanto como lo que entra dentro. Borrar es la parte más difícil de escribir, porque cualquiera puede enrollarse, y de hecho, siempre he pensado que los escritores somos unos pedantes a los que nos encanta el sonido de nuestra voz (hablada o escrita), pero sólo los maestros dicen lo que quieren con la palabra justa y ni una más. Por eso creo que borrar es la parte más importante de escribir, al menos en la última fase, donde has de pulir como un artesano para que todo encaje como un reloj. A mí, que no soy maestro de nada, me cuesta un mundo recortar palab","date":"10-05-2016","permalink":"/posts/la-parte-mas-importante-de-escribir-es-borrar/","title":"La parte más importante de escribir es borrar"},{"content":"Como ya comenté, mis próximos escritos aquí van a tener que ver con el proceso de creación de mi última novela Tres reinas crueles. Los temas de siempre al fin y al cabo, pero ceñidos al contexto de Tres reinas.\nHoy es el «cómo se hizo», y si alguien piensa que escribir un libro es algo metódico, planificado y profesional, que piense de nuevo, porque, al menos en mi caso, hay mucho de caos y casualidad.\nLa chispa adecuada Muchas cosas empiezan de la manera más insospechada y aleatoria. Pequeños actos que parecen sin importancia desencadenan lo importante años después. Una frase hace meses, un sí en vez de un no… Tres reinas crueles fue así. En la corriente imparable que es Twitter, hace bastante más de un año, leí algo del escritor Santiago Eximeno, hablaba de que se había presentado a un concurso francamente curioso de novela negra.\nEn él no se competía con el libro completo, sino solamente con el comienzo del mismo. hice clic, eché un vistazo y (re)descubrí la editorial Libros.com. Me sonaba de hacía tiempo, cuando empezaron a publicar con un libro de Lorenzo Silva y en la modalidad de crowdfunding.\nPor aquel entonces acababa de salir Perdimos la luz de los viejos días y también ","date":"03-05-2016","permalink":"/posts/como-se-hace-una-novela-tres-reinas-crueles/","title":"Cómo se hace una novela: Tres reinas crueles"},{"content":"Ya está disponible mi última novela, Tres reinas crueles, publicada por la editorial Libros.com. Se puede pedir en cualquier librería, a la editorial, comprar en Amazon o Apple para quien sea más de lectura digital… Para los que aún no conozcan Tres reinas crueles, pues es mi última creación literaria y se puede leer el comienzo aquí, e incluso el segundo capítulo aquí. Y poco más. Como siempre no soy muy pródigo en publicitar sobre lo que escribo, así que hoy voy a ser breve. Tampoco creo que sea necesario machacar demasiado. Los que tengan curiosidad por lo que escribo, irán a saciarla o saber más, para los que no, cuatrocientos tuits automáticos mareando sobre la novela no van a cambiar eso (aunque me «fascinan» los que creen que sí). Lo que sí haré durante estos próximos días es hablar sobre el proceso creativo de la novela, en la línea que siempre ha seguido el contenido de este blog. Es decir, que hablaré de lo habitual, pero aplicado concretamente a la novela. Ya lo hice con Perdimos la luz de los viejos días, donde dediqué algunos artículos a «cómo se hizo» (aquí la parte uno y aquí las partes dos, tres y cuatro. Cuando termine, recopilaré esos artículos, además de algunos ","date":"27-04-2016","permalink":"/posts/ya-disponible-la-novela-tres-reinas-crueles/","title":"Ya disponible la novela Tres reinas crueles"},{"content":"Soy humano, sé que algunos lo disputan, pero lo soy. Por eso, cuando alguien cuya escritura respeto titula uno de sus artículos: ¿Cuál es el secreto de la buena escritura? Sé que:\nEse «secreto» lleva más comillas de las que yo le acabo de poner y me va a decepcionar. Sabiendo lo de arriba, me va a dar igual y lo voy a leer de todas formas para pensar: «Lo que me esperaba, decepcionante». En el fondo, una parte diminuta de mí, esa que aún es la humana, va a querer que sea verdad y, sobre todo, no va a querer perdérselo, no sea que por una vez un escritor diga la verdad. Ya he hablado alguna vez de Oliver Burkeman, que me parece un tipo muy inteligente, que escribe de vez en cuando en The Guardian y pone títulos como esos siendo el primero que sabe que son «mentira».\nPero bien, la buena literatura es mentira también y eso no la hace de menos, al contrario. Así que cuando uno de sus artículos se titulaba What’s the secret of good writing? sabía que iba a dedicar unos minutos a leerlo en vez de seguir escribiendo y que, al final, iba a sentir una leve decepción.\nNo pasa nada, casi todas las cosas tienen peores decepciones en el fondo.\nEl acto antinatural de escribir Escribir no es un a","date":"07-04-2016","permalink":"/posts/el-secreto-para-escribir-de-modo-productivo-y-sin-dificultad/","title":"El secreto para escribir de modo productivo y sin dificultad"},{"content":"«El amigo de un amigo…», muchas historias falsas empiezan así, pero esta es cierta.\nEl amigo de un amigo comentó que iba a publicar un libro, que siempre había querido hacerlo. A él siempre le había gustado escribir, lo había hecho desde muy chiquito y todos esos tópicos. Así que quería imprimir unos ejemplares en alguna imprenta y repartirlos entre conocidos.\nY en la conversación que mantenían, este amigo le habló a su amigo de mí, de algunas charlas que habíamos tenido sobre el proceso creativo y esas cosas. Las pocas veces (ya ninguna) que hablo de escritura con alguien, comento lo de hacerlo cada día, retocar mil veces, que la buena escritura es cuestión de millones de iteraciones a partir de una mierda inicial.\nTodos hemos visto esos misiles guiados por láser, con qué precisión se ensartan en el corazón de su objetivo. La cuestión no es que una supercomputadora haga un cálculo perfecto, sino una ilusión de.\nLa cuestión es que el proyectil va recogiendo datos durante todo el camino y va corrigiendo su trayectoria constantemente. Es decir, se equivoca mil veces y corrige mil y una, dando en el blanco.\nEscribir es eso, y perdón por otro tópico, porque odio los tópicos con toda el","date":"23-03-2016","permalink":"/posts/el-amigo-de-un-amigo/","title":"El amigo de un amigo"},{"content":"No soy muy de compartir las interioridades de mi escritura o del proceso creativo que sigo, pero a veces hago excepciones. En general creo que esas cosas son íntimas de cada uno y poco aplicables a otros, que tampoco interesan demasiado, pues en eso cada uno es sus manías.\nSin embargo, el otro día estaba inmerso en una cierta desesperación habitual entre los que escriben, entre los que lo hacen sobre todo cada día, porque muchos de esos días tienes compañía y no es bonita.\nEl bloqueo creativo está en la silla de al lado y te mira y se ríe porque no sabes sobre qué escribir, porque en muchas ocasiones la voluntad para hacerlo no basta. En todos y cada uno de esos momentos recuerdo una frase de París era una fiesta, capítulo 2, cuando Hemingway, como el resto de los pobres escribidores, ha de enfrentarse a esta batalla.\nDe pie, observando los tejados de París por la mañana, Ernest se dice a sí mismo:\n«No te preocupes, siempre has escrito y volverás a hacerlo ahora».\nEs como un mantra que se me quedó y no pocas veces me lo repito, porque escribir cada día no es fácil, sobre todo en esas épocas en las que no estás inmerso en algo concreto que te obsesiona, sino que ahora es un relato, ","date":"14-03-2016","permalink":"/posts/como-superar-el-bloqueo-creativo-al-estilo-hemingway/","title":"Cómo superar el bloqueo creativo al estilo Hemingway"},{"content":"Desde crío siempre he mirado más a una cierta clase de personas que presentaban un rasgo que al principio no sabía definir. Pero un día vino a mí como un relámpago, bastante antes de darme cuenta de que ya no era joven, de que ya no tenía todo el tiempo por delante. Prisa por vivir. Ese era el denominador común de todos esos que más me atraían de una u otra manera, llámalos Ernest, Alejandro, llámalos como quieras. Sucede que la prisa por vivir parece incompatible con la escritura, especialmente con aquella que busca ser publicada. Los tiempos de la edición son otros, marcha a su propio tambor y siempre se retrasa. De hecho, la escritura, publicar y la guerra se parecen un poco en que son grandes periodos de espera con unos ciertos destellos de caos (y sangre en las tres situaciones). Y el mérito está en los momentos de espera, en esa calma chicha tan horrible para los barcos de vela. Parecen varados en esos mares iguales que atraviesan y no parecen acabar. En esos momentos, a pesar de que ningún enemigo ni obligación te echa el aliento, a pesar de que no estás motivado con gritos de guerra, pues escribes. ¿Qué vas a hacer si no? Todos somos más o menos productivos con una fecha lí","date":"03-03-2016","permalink":"/posts/la-prisa-por-escribir/","title":"La prisa por escribir"},{"content":"Hace poco hablaba de cómo los consejos para «escribir bien» tienen filos, y que como te abraces fuerte a ellos te vas a cortar.\nTambién que hay que mirar bien todas las motivaciones en el fondo de esos libros y seminarios que prometen hacerte el último gran escritor de bestsellers. Son mentira, pero son como la lotería, mentiras que ansiamos creer. Muchas de mis diatribas sobre estos temas vienen dadas por el hecho de que hay tanto libro prometiendo secretos, que digo yo que alguien tendrá que gritar lo contrario para restaurar el equilibrio en la Fuerza, un poco al menos.\nTambién porque de vez en cuando me gusta fastidiar y me voy al extremo para martillear bien el argumento principal que quiero transmitir. Y hoy me voy al otro lado como un péndulo. Algunos toman mi postura ante los consejos de mercadillo como una justificación del todo vale, como una excusa para decir:\n«¿Ves? No hay nada que aprender, sólo tengo que dejarme llevar por mi genio. A la palabra no se la puede encerrar y muerte a cualquier norma».\nEl problema con esto es que la escritura se ha vuelto un arte denostado porque existe la percepción extendida de que, como en el colegio nos enseñaron a transcribir dictados","date":"25-01-2016","permalink":"/posts/el-otro-lado-del-pendulo/","title":"El otro lado del péndulo"},{"content":"El tercero de los tres llega hasta el Hogar de las Cosas que Odiamos. Es un edificio viejo en una calle por la que no hace falta pasar para llegar a ningún sitio que importe. El Primero de los Tres se quedó en casa con su libro, con su gato y con lo que pierde cada año. ¿Para qué salir si hace frío afuera y sólo te pierdes gente? El Segundo de los Tres se equivocó de dirección y fue al norte, vio sus luces en el cielo y encontró Esa Cabaña en Medio de la Nada. Pero lo que buscaba no vivía allí ni en los otros sitios épicos que le dijeron. Lo que buscaba ansiaba la compañía como todos y por eso se marchó al bloque de las cosas odiadas. Así que ahí reside el tiempo y también está el agobio, esa casualidad que nunca cae del lado bueno, los viejos amores y los amaneceres fríos. En el ático del edificio viven las despedidas, en el primer piso el que nos mientan —pero no mentir—. Hoy le toca a la resaca dormir en el sótano, porque es Nochevieja y mañana la odiarán más que nunca, así que mejor que se esconda, en Año Nuevo intentarán matarla por todos los medios. La finca agoniza, la piel muerta de las paredes se desconcha y hay una portería con un encargado viejo. Su barba rebosa sobre el","date":"31-12-2015","permalink":"/posts/relato-el-tercero-de-los-tres/","title":"Relato: El Tercero de los Tres"},{"content":"Los adverbios tienen mala fama, hoy se les busca para ajusticiarlos. Gente que no tiene claro sujeto y predicado te va a decir que como pongas algo acabado en «mente» no tienes ni idea de escribir. Hasta Stephen King les declaró una guerra santa a la que muchos se han alistado. No uses adverbios es uno de los consejos para «escribir bien» que veo por todas partes. Error, error grave decir haz esto o no hagas lo otro. La época modernista, posiblemente aquella en la que mejor se escribió, estaba plagada de adverbios. Hoy se repudian porque cada forma de escribir es hija de su tiempo y **lo que hoy es maravilloso, será visto con ceño fruncido en el futuro. ** Es la paradoja de la moda, cuando miramos atrás, aquello que nos parecía tan genial nos resulta horrible hoy. Qué ropas, qué pintas. Siempre va a suceder porque juzgamos el pasado con el presente y ese es otro grave error. Y sobre todo está el error de creer que lo nuestro es mejor. Es muy posible que en el futuro miremos a los consejos sobre escribir bien de hoy y será mirar a la moda de cuando éramos jóvenes. «Qué barbaridad, ¿en qué estábamos pensando?» Hay que tener cuidado con los consejos, muchos son erróneos y todos son pe","date":"22-12-2015","permalink":"/posts/escribir-bien-es-no-creer-en-nada/","title":"Escribir bien es no creer en nada"},{"content":"No parece diciembre ahí fuera, pero me es imposible no hacer balance de 2015. En general, agridulce en lo literario.\nEsperaba que la novela Tres reinas crueles se publicara antes de Navidad, pero me temo que no va a poder ser. El mundo de la edición tiene estas cosas y uno ha de aprender a vivir con retrasos.\nAdemás de eso, este año también vio la luz un relato incluido en la antología Generación Subway II de la editorial Playa de Ákaba, publicada en octubre.\nHe querido que esa historia no se quedara sólo en esas páginas, así que, como conservo los derechos, especialmente los digitales, he decidido publicarlo aquí para quien lo quiera leer. Julia, a la que sólo conocí una noche Vivo en una constante resaca de ella, doliendo ahí al fondo y sin pastilla que la calme. A veces el alcohol consigue echarla, porque esas dos resacas comparten el mismo sitio, pero el tributo por beber es muy alto ya, estoy en esa edad en la que cuentas los años como meses y los días como suspiros. Pensaba que siendo viejo te curabas de todo eso que antes te parecía tan importante, pero del capricho de Julia, al parecer no.\nA mí es que ella me pilló muy joven, todavía con cosas en las que creer, como que el ","date":"15-12-2015","permalink":"/posts/relato-completo-julia-a-la-que-solo-conoci-una-noche/","title":"Relato completo: Julia, a la que sólo conocí una noche"},{"content":"Estaba releyendo esta entrevista que me hicieron en Lecurafilia, para recordar las insensateces que le contesté a Tensy, y veo que volvería atrás en el tiempo a darme de collejas y decirme: «Escribe, escribe, pero ¿qué haces? Deja eso o a esa y ponte a escribir».\nSupongo que en el fondo me angustia haber «desperdiciado» buena parte de la vida, hacerlo hoy y hacerlo mañana. Pero supongo también que, al final, esa es una noción que tiene bastante de falsa.\nVolvería a darme ese par de guantazos, pero la realidad es que es imposible vivir la vida sin «desperdiciar» parte de ella, es necesario y es saludable.\nHemos perdido la noción de bajar los brazos y tumbarte a descansar un poco, sin nada que hacer y sin que nadie nos espere. Qué ganas de esa sensación. No puedes concentrarte siempre en lo importante, estar siempre con lo trascendente, veinticuatro horas con las pasiones que cada uno tenga. Es cansino, ausente de inspiración, la pasión se marcha de puro agobio y al final sólo sale basura.\nNecesitas desperdiciar.\nAl fin y al cabo, hacer algo importante, lo que sea, no es un tema de gestión ni falta de tiempo, sino una cuestión de energía, es algo de lo que ya hablaba en ese enlace, a","date":"24-11-2015","permalink":"/posts/desperdiciar-la-vida-a-manos-llenas/","title":"Desperdiciar la vida a manos llenas"},{"content":"Sesgo del superviviente, conceptos extraños en sitios extraños, me gusta insertarlos. Creo que todo escritor debería estar familiarizado con este fenómeno comprobado, que para eso debe ser un observador avezado de las cosas de la vida.\nEn realidad, todo el mundo debería conocerlo, pero para lo que nos interesa, si un escritor sabe lo que es, evitará que le vendan milagros.\nEl sesgo del superviviente consiste en que, cuando tenemos éxito en algo y analizamos por qué ha sido así, tendemos a exagerar el papel que han tenido nuestras habilidades, como la tenacidad, el talento, el arrojo o lo que sea. Además de eso, también procedemos por supuesto, a desdeñar el enorme papel que han tenido circunstancias externas que no controlábamos como: la pura suerte de que el editor leyera tu correo en vez de tirarlo a la basura, la coincidencia de que alguien conociera a otro alguien que te abrió las puertas, o que cierta persona encontrara tu obra y comente a sus seguidores que le gustó porque ese día estaba de buen humor.\nCuriosamente, el sesgo funciona al revés en las desgracias. Cuando nos ocurre algo malo exageramos la culpa de las circunstancias externas y minimizamos nuestra propia responsa","date":"27-10-2015","permalink":"/posts/el-sesgo-del-superviviente-o-como-no-vender-un-millon-de-libros/","title":"El sesgo del superviviente o cómo NO vender un millón de libros"},{"content":"Hacía tiempo que no veía un relato mío impreso en papel o pantalla, como decía en Twitter, es un amor que tengo un poco desatendido, al menos en cuanto a publicación. Todo esto para decir que mi relato «Julia, a la que sólo conocí una noche», aparecerá incluido en la Antología Generación Subway (volumen II) de la editorial Playa de Ákaba. Más de seiscientas páginas para recuperar un poco este género que, ya se sabe: no vende, no cuaja, no etcétera, pero a mí siempre me gustó, lo practico y lo leo, un buen cuento es una delicia difícil de superar. Tengo claras pocas cosas y cada día menos, pero una cosa sí sé, que mi objetivo es escribir lo que me dé la gana, no hay otra manera de hacer esto. Y si lo que escribo va viendo la luz a través de editorial o mediante publicación propia, pues genial. Y mientras, eso, escribir lo que quiera. No aspiro necesariamente a llegar a muchos, pero sí a llegar hondo a unos pocos. La antología se va a presentar oficialmente en unos días dentro del festival literario Getafe Negro, que ahora mismo se está perpetrando por tierras madrileñas (más detalles del acto, aquí). Yo no iré, pero me han chivado que está bien y cerca tiene que haber cerveza. Como ","date":"16-10-2015","permalink":"/posts/nuevo-relato-publicado-julia-a-la-que-solo-conoci-una-noche/","title":"Nuevo relato publicado: Julia, a la que sólo conocí una noche"},{"content":"No es un alegato anticapitalista, yo soy un pragmático y eso me volvió algo cínico, pero visto cómo está el patio, no es lo peor en lo que uno se puede convertir. Esto va sobre escribir, sobre hacer algo relevante según cada uno interprete eso. La solución para eso es muy posiblemente dejar de consumir, sobre todo dejar de consumir cómo tienes que hacer lo que quieres hacer. Internet nos ha llenado de sabios con la profundidad de un charco y que no se callan. Todo el mundo comparte frases con las que te intenta meter felicidad por la garganta y sus reflexiones al respecto de todo. Siete consejos para adelgazar, cinco para engordar, nueve para escribir bien y uno para dominarlos a todos. Aprender demasiado cómo hacerlo bien es enemigo de hacerlo, que es lo que importa. Hoy día hay tanta información sobre las cosas, que es imposible asimilarla toda, incluso suponiendo que fuera buena, que la gran mayoría es pura basura sobre cualquier tema. Ya lo decía Pareto, el 80% o más es irrelevante o directamente malo, cada vez que cometo el error de ojear algún artículo con consejos para que tu novela sea adictiva o tu estilo impecable, encojo el ceño de las burradas que leo. Seguir demasiados","date":"13-10-2015","permalink":"/posts/la-solucion-es-dejar-de-consumir/","title":"La solución es dejar de consumir"},{"content":"Un años después, mi novela Perdimos la luz de los viejos días me sigue dando satisfacciones. Ayer mismo apareció una nueva reseña en el blog literario Leyendo en el bus. Lo cierto es que le tengo cariño a la historia que cuenta ese libro, a pesar de que en días como hoy, me recuerde el paso del tiempo. Total, casi todo tiene ese efecto. Además, Amazon ha puesto la versión digital a 0,99 euros estos días. No me entero del cincuenta por ciento o así de lo que ocurre en mi vida, el porqué de que Amazon haya hecho entra dentro de ese cincuenta, pero supongo que es el mejor momento para leer esa historia si uno tiene un Kindle y no lo ha hecho todavía. He aquí un extracto de dicha reseña:\nHay autores que con pocas palabras transmiten mucho. Isaac Belmar es una de ellos. Enseguida nos sumerge en ese mundo y en la vida del protagonista. Sientes su dolor, su rabia, su mediocridad, sus ansias de venganza. Es un hombre que no tiene nada, ni esperanzas de tener algo alguna vez. Y quien no tiene nada que perder y sólo un objetivo en mente (la venganza), puede volverse muy peligroso. Se va metiendo en una espiral en la que cada vez va desciendo un peldaño más, hacia la oscuridad. Se podría cons","date":"07-10-2015","permalink":"/posts/resen%cc%83a-de-perdimos-la-luz-de-los-viejos-dias-en-el-blog-literario-leyendo-en-el-bus/","title":"Reseña de Perdimos la luz de los viejos días en el blog literario Leyendo en el Bus"},{"content":"Vivimos tan sobreestimulados y distraídos, que hacer algo se ha convertido en un acto heroico. Hacer algo que se salga fuera de la rutina, me refiero, que sea capaz de competir con el móvil y la tele y todas esas luces y estímulos, que pelean por deslumbrar a nuestro poderoso y pequeño cerebro de reptil. Siempre recuerdo una historia sobre la venta de treinta mermeladas y la venta de siete mermeladas. C\nuando se ofrecían las siete variedades mucha más gente compraba que cuando se ofrecían las treinta clases diferentes.\nVa contra lo que intuimos, porque creemos que queremos libertad, pero cuando tenemos toda la capacidad de decisión, la «paradoja de la elección» nos atiza con el bolso en la cabeza y nos deja inactivos.\n«Parálisis por análisis, se llama eso», que decía un viejo profesor (no era viejo, pero debe serlo ya, a tenor de cuánto hace que terminé la carrera).\nCada día vivimos rodeados de mil mermeladas, que tiran de nosotros para todos lados y eso hace que no avancemos hacia ninguno. Es lo que hay, que muchas veces no es que estemos tan cansados que no podemos hacer nada, el motivo es que estamos tan distraídos y estimulados, que estamos paralizados por eso y no por el agota","date":"05-10-2015","permalink":"/posts/el-problema-de-las-mermeladas/","title":"El problema de las mermeladas"},{"content":"A veces estoy escribiendo y no puedo evitar pensar, «esto va a gustar», aunque la mayoría de ocasiones suele ser más bien lo contrario, junto a la promesa de no más mescalina en el desayuno o me traerán la camisa que se cierra por la espalda. Supongo que es inevitable que, por mucho que haya que escribir para uno mismo (o eso dicen algunos sesudos consejos por ahí, yo no lo sé) se piense un poco, aunque sea de reojo, en aquellos que quizá lean lo que escribes. Se piense si gustará o no. Y he aquí la cuestión, que la mayoría de las veces nunca acierto en mi predicción de lo que va a gustar o no. Lo que a mí me parece interesante, al resto le parece extraño, otras raras veces mis rayadas coinciden con las que los demás tienen dentro y supongo que eso es bonito. Cada uno de nosotros vivimos en una burbuja y mirar a través de la pared hace que lo veamos todo distorsionado. Eso y que cargamos a la espalda con un poderoso «sesgo de proyección». Nos juntamos con gente afín, con opiniones parecidas, y proyectamos eso más allá de nuestra burbuja de influencia, con lo que creemos que el mundo fuera de ella es también como el de dentro, pero no. Por eso nos sorprende que la película tonta de ","date":"30-09-2015","permalink":"/posts/la-burbuja-de-leer-y-escribir/","title":"La burbuja de leer y escribir"},{"content":"Este fin de semana apareció, en el muy recomendable blog de Lecturafilia, una entrevista que su dueña, Tensy, me hizo hace unos días. A día de hoy no tengo nada que promocionar, y Tensy es una chica muy inteligente que sabe hacer preguntas, así que es posible que la entrevista te resulte interesante. He aquí el comienzo de la misma y un enlace directo al final para saber cómo acaba.\n“A lo mejor hasta me pongo unos pantalones”, así me contestaba con humor Isaac Belmar cuando le comentaba lo de hacerle una entrevista para el blog.\nÉl, con la modestia que lo caracteriza, se define como un ermitaño, una persona un tanto solitaria, aunque lo justifica debido a su función como escritor.\nAlcanzó un gran éxito con su pequeña novela Perdimos la luz de los viejos días, en la cual juega con una experiencia generada por el dolor y como este nos empuja a actuar de determinadas formas. Con ella se hizo merecedor del Accésit del Premio Óscar Wilde de Novela Breve en 2014. Aunque siempre ha escrito relatos, muchos de los cuales reconoce que no saldrán a la luz “gracias a Dios”.\nCon todo, publicó sus primeros relatos en 2007 en la Antología 13 para el 21 de nuevos escritores. Desde entonces ha publ","date":"28-09-2015","permalink":"/posts/entrevista-en-lecturafilia/","title":"Entrevista en Lecturafilia"},{"content":"Hay ciertas cosas que nos cuesta aceptar, que tapamos con frases que suenan bien y deseamos que sean verdad, aunque sea obvio que no. Una de esas cosas es que la vida, igual muchos buenos libros, es esencialmente conflicto. Lo es desde el ámbito más diminuto hasta el más grande. Nuestro cuerpo vive en un constante estado de guerra contra todo. Cuerpos extraños y sucios, virus, bacterias, estrés… La mayoría del tiempo no lo notamos, pero ahí dentro estamos bombeando lo necesario para una pelea constante. Y ahí arriba las galaxias se devoran, estrellas mueren, titanes chocan y unos perviven y otros desaparecen. En este mundo, si quieres algo, casi siempre alguien va a tener que quedarse sin ese algo. El puesto de trabajo, la pareja que conseguiste, incluso la comida que te has llevado a la boca. No lo ves, porque no ves directamente a todos esos que se quedaron a las puertas de tu trabajo, o con el corazón roto por que tú conseguiste a quien ellos no. Pero que no los veas no significa que no existan. Queramos reconocerlo o no, para toda cosa buena que hemos conseguido ha habido un conflicto previo. En este ¿primer? mundo tenemos las cosas baratas porque alguien lo paga en el resto de","date":"24-09-2015","permalink":"/posts/una-verdad-incomoda/","title":"Una verdad incómoda"},{"content":"Todos necesitamos que nos recuerden algo de vez en cuando: las cosas importantes, lo tontos que somos o que nos hemos vuelto a equivocar de camino. J.A. Konrath es un escritor con un enorme éxito en el campo de la autopublicación. Aunque sus novelas no me llaman demasiado la atención, es un hombre muy inteligente, y yo me he propuesto intentar escuchar más a menudo a personas así, porque bastante dosis de tontos traen la televisión y las redes sociales. Konrath sabe lo que hace y sabe de escribir. Hace poco, en su web, escribió lo que él llamó «Un educado recordatorio», con diez cosas a no perder de vista. Como me pareció interesante, he aquí mi traducción sui generis de ese breve artículo, porque creo en serio que necesitamos que nos recuerden de vez en cuando algunas cosas importantes. Por el motivo que sea, lo importante tiene la cualidad de diluirse allá en el fondo de nuestras cabezas. Así que aquí paro yo, ahora empieza Konrath.\n* * * Este artículo no va dirigido a nadie en particular ni tiene una razón concreta. Quizá haga que algunos piensen un poco. Quizá te irrite. Pero son consejos buenos y probados, que merece la pena repetir.\n1. Nadie te debe nada Soy de la vieja escue","date":"19-09-2015","permalink":"/posts/7-cosas-que-conviene-recordar-segun-j-a-konrath/","title":"7 cosas que conviene recordar, según J.A. Konrath"},{"content":"He contado mil veces (aunque me es igual, porque no me escucho cuando hablo) que hace muchos años leí el libro The war of art de Steven Pressfield. Por desgracia hay una edición en español que ojeé de un amigo, cuya traducción es infumable y se ha intentado una reconversión en una especie de libro de autoayuda. Pero esa no es la cuestión, la cuestión es que en The war of art, Pressfield habla de lo que él llama convertirse en un «Profesional», aquel que aunque llueva o truene, e incluso cuando le alcance el relámpago en esa tormenta, se sentará ante el folio y hará el trabajo que tiene que hacer. En este caso, escribirá lo que tiene que escribir, pero es aplicable a cualquier arte o a cualquier cosa que implique emprender un proyecto desde cero. Mientras, los muchos demás, los amateurs que juegan al arte, dicen todo el rato que se pondrán con lo que siempre quisieron hacer y a la vez buscan la manera de evitar o retrasar eso como sea. De hecho, una de las maneras favoritas de esquivarlo es hablando de ello en vez de trabajando en ello (y sí, sé que esta frase desborda ironía por babor y estribor). El Profesional, por el contrario, hace sin excusas, sin importar si se levantó alegre","date":"15-09-2015","permalink":"/posts/la-capacidad-de-ser-miserables/","title":"La capacidad de ser miserables"},{"content":"El otro día me preguntaron que qué había leído últimamente. Lo dije, me retrotraje a unos cuantos títulos y ninguno le sonaba a nadie. Quedé como un esnob porque ni Patrick Routhfuss, ni el puto Grey, ni Murakami siquiera. Quizá, si estás leyendo esto y te identificas, también te consideren un poco esnob en esto de la lectura. Quizá lo seas y quizá por eso hagas bien, pues una cosa y la otra no son incompatibles. Cuando uno lee, si lo hace bastante a menudo, tiende a tener una progresión habitual hacia este fenómeno, algo que mi profesor de literatura, Tomás, no entendió muy bien. A los dieciséis años que me pilló, quería que dejara de leer a Dan Simmons o Ray Bradbury y me espetaba con su voz de radio que a ver cuándo me ponía con el Ulises de Joyce. Aún no me he puesto con el Ulises, Tomás, no he madurado ni siquiera lo suficiente para meterme con Rayuela y no creo que lo haga porque me huele a chamusquina, aunque los cuentos de Cortázar me gustaron. El caso es que es un hecho no demasiado extraño. El lector que ejerce a menudo, con el tiempo, va buscando libros «serios», «diferentes», a los «grandes», a los «maestros», desechando lo que se vende, lo que leía antes, pensando a ve","date":"03-09-2015","permalink":"/posts/la-metafora-moribunda-o-por-que-es-muy-posible-que-te-conviertas-en-un-esnob-de-los-libros/","title":"La metáfora moribunda, o por qué es muy posible que te conviertas en un esnob de los libros"},{"content":"Todo es miedo. Si uno es lo bastante sincero, la mayoría de lo que nos atormenta mejoraría con una sola cosa: suficiente coraje. Para decir lo que siempre quisiste, para hacer lo que no te atreves (y disfrazas con excusas de todo pelaje). Para lo que sea. Y que sí, que hay mil cosas ahí bailando y fastidiando, pero si no tienes a la enfermedad o al accidente grave sobre ti, lo cierto es que casi toda solución se resume en ese: «suficiente coraje». Y como todo es miedo, escribir también, está lleno de él como todo camino importante en la vida. Los temores te miran, acechando desde la espesura a ambos lados del sendero. El miedo es enemigo poderoso, tanto, que no le hace falta ni ser real para vencer, para dejarte ahí parado o haciendo cosas que te dices que son importantes, mientras evitas esa que debes. Así que muchos miedos, incluyendo los que rodean a la escritura son falsos, sí, pero eso da igual. El meollo de todo esto, porque en esta casa me propuse ceñirme a lo de escribir, es que he aquí, sin orden ni concierto, algunos miedos comunes cuando uno escribe y que tarde o temprano vienen a ponerte otro palo en la rueda.\nEl miedo a poner todas las ideas sobre la mesa y que se «gas","date":"21-08-2015","permalink":"/posts/miedos-que-trae-escribir/","title":"Miedos que trae escribir"},{"content":"Nuestra capacidad de centrarnos en algo con cierta profundidad (leer, hablar, escribir, quizá pensar) está en peligro de extinción. Vivimos distraídos. Whatsapps, Internet e infinidad de redes sociales rodean a la atención, como los Apaches a esos carromatos en las películas que veía de crío. Tranquilidad, que éste no va a ser otro artículo de lo terribles que son las distracciones para la escritura y para todo, ni sobre cómo puedes vencerlas en mil doscientos sencillos pasos. Ya se ha escrito mucho y mejor sobre eso. Esto va de reflexionar y de porqués y si tiene algún valor, no será práctico, lo cual es un problema, porque lo de que las cosas no tengan un valor pragmático o monetario suena a caduco. De hecho, la conclusión de hoy será inquietante, así que procederemos a olvidarla con presteza. No hace demasiado hablé sobre Oliver Burkeman y lo inteligente que me parece. Su cultura es vasta y sus análisis siempre hilan fino, con enfoques poco comunes, así que fue una grata sorpresa ver su firma en un artículo que me gustó y se preguntaba algo importante:\n«¿Por qué vivimos siempre tan distraídos?» La respuesta simple (y por tanto equivocada) pasa por echar las culpas al empedrado a","date":"10-08-2015","permalink":"/posts/la-eterna-distraccion/","title":"La eterna distracción"},{"content":"Ayer fue el día más importante del año, el cumpleaños de Ernest Hemingway. Yo escribo esto un día después, dada mi fascinación por los no cumpleaños, que para eso el sombrerero loco es mi avatar.\nCualquiera que haya pasado alguna vez por aquí sabe de mi admiración por la escritura de Papa y por él. Hemingway acabó con su vida disparándose, antes de eso sobrevivió a anthrax, malaria, neumonía, disentería, cáncer de piel, hepatitis, anemia, diabetes, hipertensión, DOS accidentes de avión, heridas de guerra, un riñón roto, el bazo roto, el hígado roto y el cráneo fracturado. Supongo que la primera cosa que aprendí de él fue que sólo Hemingway pudo ser capaz de acabar con Hemingway.\nAparte de eso, a escribir se aprende leyendo y escribiendo, y yo he leído mi buena parte de biografía, cartas y obras de Ernest. Y me hizo echar de menos, aunque ya sé que ningún pasado fue mejor, ese París de los años 20, esa época que fue en la que mejor se escribió.\nY he aquí cinco cosas que él dijo mejor que yo y que me enseñaron acerca de escribir. Sólo cinco, donde podrían ser cincuenta, y que no son las mismas citas de siempre.\nEl escritor hace su trabajo solo y, si es lo bastante bueno, debe afronta","date":"22-07-2015","permalink":"/posts/5-cosas-que-hemingway-me-enseno-sobre-escribir/","title":"5 cosas que Hemingway me enseñó sobre escribir"},{"content":"Cada cierto tiempo tengo que hablar del tiempo. No ese que es patrimonio de las conversaciones de ascensor, sino del cronológico, otra más de las obsesiones que se alinea en mi cabeza, que cada dos por tres me toca en el hombro preguntando si me acuerdo de ella. En su día ya comentaba sobre la urgencia de la pistola en la cabeza y también de por qué el tiempo parece pasar cada vez más rápido con la edad.\nDe las posibles teorías para eso, elegí la más determinista y menos esperanzadora, faltaría más, que si la batalla no está perdida, no la peleo.\nHoy, me planteaba si tanta murga con el tiempo me había servido para aprender algo, que ya decía Sun Tzu que lo primero es conocer al enemigo. Y algo he aprendido, sí, aparte de que la escritura no es un problema que tenga que ver con el tiempo, sino con la energía.\nLo que cuestan las cosas Lo primero es que todo lo importante, como escribir bien, suele costar mucho tiempo y, además, está el principio de menospreciar el tiempo que cuesta cualquier cosa.\nPiensas que tener algo nuevo, aunque sea un borrador infumable que ya domarás luego, puede salirte en unas seis semanas. Y ya llevas doce y la historia te ha atado al suelo como los liliput","date":"07-07-2015","permalink":"/posts/el-tiempo-que-hace-falta-para-todo/","title":"El tiempo que hace falta para todo"},{"content":"Uno no debería mostrar pedazos de un libro que está en proceso de corrección y edición. Pero bueno, es falta leve, así que al final me he decidido a poner aquí el comienzo del capítulo 2 de Tres reinas crueles, mi próxima novela que, con esa pizca de suerte que precisa todo, sale este otoño.\nEstá bien, otoño siempre me gustó, otoño es la mejor estación que decía Nick Adams en los cuentos de Hemingway.\nLo que hay aquí es sólo el inicio del capítulo, las primeras ochocientas palabras o así.\nLo que un puñado de hombres sabría Vivía sin relojes desde que se había peleado con el tiempo, pero eso no le impedía tener sitios a los que ir, personas a las que ver, cosas que hacer. Imaginaba que esas cosas causaban consecuencias inesperadas y terribles en la otra parte del mundo. Con el tiempo se enfadó hace ya mucho y no era el verdadero enemigo, pero como pasaba en muchas riñas que vienen de lejos, ya era tarde para arreglarlo. El tiempo era un imbécil y un ladrón y, si no se hablaban, mejor. Gabriel estaba tumbado en la cama y en la oscuridad, tapado hasta el cuello, mirando al techo, pensando en esas cosas.\n—Estoy como un cencerro.\nRompió el silencio con eso, pero poco, porque al otro lad","date":"03-07-2015","permalink":"/posts/asi-empieza-el-segundo-capitulo-de-tres-reinas-crueles/","title":"Así empieza el segundo capítulo de Tres Reinas crueles"},{"content":"Este es un anuncio de servicio público: lo de hoy tiene más de larga divagación que de otra cosa, pero bueno, supongo que si no es tu primera vez aquí, eso ya lo sabes.\nCreo que es indispensable que, para escribir bien, uno sea capaz de pensar hondo.\nCreo que es indispensable para cualquier arte, de hecho —al menos si quieres hacer arte y no mero entretenimiento—. El buen arte y escritura tienen muchas capas y las más hondas conectan con esos temas que nos plantearemos hasta que nos extingamos.\nQuiero un tambor y que sea mío Uno de mis entretenimientos es el de leer cartas, entrevistas o diatribas de los escritores que más me gustan, y no falla: todos tienen esa capacidad de pensar hondo, ver más allá y cortar la bruma alrededor de la vida con un pensamiento afilado.\nSi uno lee una carta de Pizarnik o Hemingway, o una entrevista a Bukowski o Vonnegut, se asombra de lo lúcida que es la mirada y cómo interpretan la vida más allá de lo que nos dicen y venden. Mientras los demás gritan repitiendo lo que les dicen, ellos caminan al ritmo de su propio tambor. Y yo siempre quise un tambor.\nEl mito de creer que pensamos Iba a decir una frase de viejo cascarrabias, la de que se ha perdido p","date":"29-06-2015","permalink":"/posts/el-tercer-consejo-para-escribir-mejor/","title":"El tercer consejo para escribir mejor"},{"content":"Un chaval, digamos que se llamaba John, vestía, digamos que por una apuesta, una ridícula camiseta del cantante Barry Manilow cuando entró a esa habitación llena de extraños.\nEn serio, absurda y diseñada por su peor enemigo. Al abrir la puerta del aula, todos los asientos encaraban hacia él y tuvo que caminar bajo un montón de miradas hasta ocupar el suyo. «Menudo ridículo», pensó, «todo el mundo, incluyendo esas chicas guapas de la primera fila, me han visto con la maldita camiseta».\nTodo ese fastidio mental, todo ese rumiar en su cabeza fue tan humano\u0026hellip;\nLa cuestión es que no era una apuesta, era un estudio, en el que participaban John y muchos más.\nA John le preguntaron después que cuántas personas creía que se habían fijado en él al entrar. Teniendo en cuenta que semejante vestimenta podía verse desde el espacio, dijo que al menos la mitad. Fue una cifra similar a la que comentaron los otros que participaron también en el estudio.\nCuando se recogieron los datos reales, la cifra estaba más bien cercana al 20% de personas que se habían fijado en la camiseta con la jeta de Manilow.\nCuando se volvió a preguntar poco después, esos que se habían fijado ya ni se acordaban. No le ","date":"23-06-2015","permalink":"/posts/el-caso-de-la-horrible-camiseta-y-de-que-no-importas-realmente/","title":"El caso de la horrible camiseta y de que no importas realmente"},{"content":"No recuerdo mucho de él, en serio, sólo que parecía un motero de rutas desiertas, ojos duros y barba de guerrero. Sabía su nombre, pero hace ya tantos años, que no me acuerdo, aunque de su apodo sí, era el modo en que nos tratábamos y es curioso que recuerde el suyo y no el mío.\nY cuando me dijeron que él me enseñaría cosas que no vienen a cuento ahora, no supe qué decir.\nAquel tipo no encajaba para nada con lo que esperaba, pero así es casi siempre la vida, que no quiere parecerse a las expectativas. No nos parecíamos mucho, él era mayor que yo, un creyente en cosas excéntricas, amor libre y cultos paganos.\nFue una especie de mentor y, de todas las cosas que me enseñó, me acuerdo de una que se me quedó grabada para siempre. Me dijo que todo lo que no terminaba se convertía en un fantasma, y que todo ese ejército de espectros de las cosas inacabadas te seguían y los llevabas ahí siempre, como un peso que no sabes muy bien qué es, entonando un cierto lamento.\nSólo terminar las cosas las liberaba, como en esas películas sobadas sobre espíritus y más allá, de modo que por fin dejaban de pesar de esa manera que casi no se nota y saltaban de tu chepa al lugar al que tuvieran que ir.\nNo ","date":"16-06-2015","permalink":"/posts/el-fantasma-de-las-cosas-inacabadas/","title":"El fantasma de las cosas inacabadas"},{"content":"El otro día, me sacudía la camiseta llena de migas porque soy un patoso comiendo y su dibujo me recordó la historia de Anthony Burgess, autor de La naranja mecánica.\nFue al médico un día cualquiera y se volvió con un diagnóstico: tumor cerebral, un año de vida, gracias por su visita.\nLo primero que le preocupó a Burgess fue su mujer, dejarle algo de dinero para ayudarla a vivir cuando él ya no estuviera.\nY decidió que el mejor método para ello era ponerse a escribir.\nSin duda Burgess vivió otro tiempo que no es éste.\nAsí que durante su último año de vida, Anthony escribió cinco libros y al final de ese año se encontró con que no tenía tumor alguno y con que se había convertido en algo quizá peor que lo que era un año antes: un escritor profesional.\nEl primero, de hecho, que creó un lenguaje ficticio para ser usado en una película. La cuestión es, sin ese diagnóstico equivocado, no se le hubiera encendido un fuego en el asiento y la historia de Burgess sería muy diferente y seguramente anónima. No es la primera vez que hablo de que, a menos que tengamos una pistola apuntándonos a la cabeza, no hacemos lo que tenemos que hacer. Somos humanos, somos así y nos podemos contar todas las ","date":"08-06-2015","permalink":"/posts/el-tumor-cerebral-y-los-cinco-libros/","title":"El tumor cerebral y los cinco libros"},{"content":"Hace poco leía un artículo sobre Chuck Palahniuk, autor de El club de la lucha entre otros libros. Hablaba de la «vergüenza» de ser escritor. Escribir no es un trabajo, no uno decente de acuerdo a la mayoría, más o menos todo el mundo tiene claro que es un arte, quizá una pasión, a lo mejor encaja en la mentalidad general como un pasatiempo del que hoy todo el mundo es un diletante. Hace mucho ya dijo Arturo Pérez Reverte que en este país todos tienen una novela en el cajón y con el auge de la autopublicación, todo el mundo la sacó y es «escritor». Pero bueno, es que no nos ponemos de acuerdo ni entre nosotros sobre qué narices es un escritor. Intentamos hilar fino diferenciando con términos como escritor o autor y, sacamos el dinero a colación y, en general, todo acaba como acaba siempre, en esa mentalidad guerracivilista en la que no nos enrocamos con todo. La cuestión es que he de reconocer algo que se comentaba en el artículo, esa vergüenza subyacente (y mira que yo reconozco pocas cosas de mí, pero la tengo) sobre lo de llamarte escritor. Este verano hará dos años, yo no me dedico más que a eso. Esa es la realidad. Me levanto, escribo, miro por la ventana, sopeso la futilidad ","date":"02-06-2015","permalink":"/posts/la-verguenza-de-ser-escritor/","title":"La vergüenza de ser escritor"},{"content":"Tengo la costumbre de ponerle un título a cada capítulo de lo que escribo. Debería poner un número y ya está, como hacen casi todos, pero en Tres reinas crueles ha vuelto a ser así, de modo que la obra no sólo tiene un título, sino cincuenta y dos. Es posible que tras las correcciones ese número cambie, que también cambie algún título, pero no lo creo, no quiero ya tocar nada (mucho/algo) más. Los títulos suelen surgir de lo escrito en cada capítulo y los pongo al final. Manía. Muchas veces se trata de una frase exacta de lo que hay, otras hace referencia a algo que ocurre y otras más me sirve como herramienta para la historia. Lo paradójico es que casi siempre hago esto y no me gusta titular cosas, igual que no me gusta redactar sinopsis. Me parecen dos hermanos malvados. Hoy, como curiosidad, he aquí esos cincuenta y dos títulos de los capítulos que componen Tres reinas crueles, más alguno que cayó de la cuerda floja.\nSe cerraban las ventanas a su paso Lo que un puñado de hombres sabría Al final de todos los giros a la izquierda Tres reinas crueles El justo y bondadoso Despertarás a mamá El amor por los mapas Es una foto muy bonita El cuento que nos volvió a todos crueles Hacia t","date":"26-05-2015","permalink":"/posts/los-52-titulos-de-tres-reinas-crueles/","title":"Los 52 títulos de Tres reinas crueles"},{"content":"Un día, hace unos años, vi que en Dublín homenajeaban a William Butler Yeats, poeta, Nobel de literatura en el 23. Vi que la exposición mostraba pertenencias suyas nunca antes vistas y que terminaba en unos días.\nMe fui hasta allí, saqué varias fotos, una de ellas era de un cuestionario sobre el arte y la manera en la que Yeats lo trabajaba.\nLas primeras preguntas se refieren a algo de lo que he hablado aquí mil veces y hablaré otras mil. La dedicación a su arte que presentan todos los que hicieron algo bueno, diaria y obsesiva.\n¿Trabaja sistemáticamente, independientemente de la inclinación a hacerlo?\nRespuesta: siempre.\n¿Considera su trabajo como perteneciente al orden más alto del valor creativo? (uno no puede sino echar de menos cómo se hablaba antes).\nRespuesta: siempre.\nPor desgracia, Yeats deja sin responder una de las preguntas más interesantes:\n¿Siente insatisfacción, a veces rayando el disgusto, con su trabajo después de que lo haya terminado?\nVoy a apostar unos peniques y pensar que no contestó, pero la pluma estuvo rozando el siempre y el normalmente.\nLa siguiente pregunta es muy peculiar, pero es algo muy de escritores y artistas.\n¿Siente que algún poder y no usted est","date":"22-05-2015","permalink":"/posts/el-cuestionario-de-yeats/","title":"El cuestionario de Yeats"},{"content":"Las cosas que se quedan fuera de una historia, lo hacen por una razón. Para mí, borrar es la parte más difícil de escribir, ya sean pedazos enteros que no encajan o la poda de frases para que queden mejor y menos bonitas. Como ya he comentado, multitud de cosas han quedado fuera de Tres reinas crueles. Capítulos enteros, personajes, direcciones en las que iba la historia principal y que se desviaron hacia donde no pensabas. Todo toma vida propia en cierto momento de la escritura y es que uno empieza con una idea y acaba haciendo cima en otra muy distinta. Quizá por eso no soy planificador hasta el detalle, he aprendido a abrazar ese caos (con aprensión, eso sí, que abrazar no me impide odiarlo de todos modos). Así que, como curiosidad, he aquí una pequeña cosa que nunca llegó a ocurrir en Tres reinas crueles. La mitad central del texto está arrancada porque revela algo que sí sucede. Al principio tenía la idea de ir poniendo en esta web, durante los próximos días, más pedazos sueltos que se quedaron fuera, pero conforme escribo esto, me va pareciendo peor idea. Una novela no es un relato, no tiene el mismo \u0026ldquo;tempo\u0026rdquo;, no se puede escribir igual, leer un pedazo de novela si","date":"15-05-2015","permalink":"/posts/retales-sueltos-de-tres-reinas-crueles/","title":"Retales sueltos de tres reinas crueles"},{"content":"Tenía curiosidad por el libro El vigilante de Peter Terrin. No ya por el tema premios que se ha llevado, sino por el cierto estatus de culto que ha cosechado. Me despertó interés lo que había oído de él y, todo lo que sea diferente o se arriesgue, para mí es un mérito a la hora de leer. Y es que entras a la librería y todo se parece, todo con esas cintas rojas en las portadas y los mismos temas con una prosa similar.\nEl libro está editado en español por Rayo Verde y ha sido traducido a dieciocho idiomas, todo un recorrido para una novela que nació escrita en la pequeña lengua flamenca.\nEl vigilante es una historia de suspense, por eso no voy a desvelar nada más allá de las sinopsis que se pueden encontrar por ahí. Dos vigilantes del garaje subterráneo de un edificio de lujo en la ciudad hacen sus rondas, no pueden abandonar su puesto, algo ha ocurrido en el exterior y no saben qué es. Los residentes empiezan a marcharse poco después el edificio, pero los vigilantes tienen la misión de custodiar, de no moverse, y la cumplirán.\nHay una grieta que da al exterior, por ella a veces miran a un mundo que parece no moverse ni respirar. Se preguntan qué pasa, pero no abandonarán su puesto. ","date":"12-05-2015","permalink":"/posts/el-vigilante-de-peter-terrin/","title":"El vigilante, de Peter Terrin"},{"content":"Hoy es el primer día, desde hace bastante tiempo, en que no me levanto y escribo Tres reinas crueles. Y no lo he hecho porque se acabó.\nYa está.\nEl primer manuscrito está terminado si es que esa palabra de verdad se puede atribuir a un manuscrito. Por supuesto, quieres seguir reescribiendo, pero si tienes que hacer caso a ese impulso, no dejas nunca de hacerlo. En parte quieres seguir porque sabes que todo puede estar (mucho) mejor, en parte también es por el miedo a terminar y que la historia siga su curso, que los demás la vean y, quizá, vengan con horcas y antorchas hasta la puerta del castillo.\nNunca sabes cuándo es el momento adecuado para dejar de reescribir, sólo sabes que tienes que dejar de hacerlo y un día cierras y dices: “ya está, se acabó”. Así que ahora Tres reinas crueles sigue su curso, pero ya no es mío. Llegará el momento de las correcciones y de las pruebas, así que tendré que vérmelas otra vez con el protagonista y su camino. Pero eso ya llegará, hoy será otra cosa.\nPor medio habrá también un verano en el que todo se detiene un poco y, si los dioses de lo editorial quieren, en otoño verá la luz el libro, aunque sea la luz de esas antorchas. Y al terminar te qued","date":"11-05-2015","permalink":"/posts/el-fin-de-tres-reinas-crueles/","title":"El fin de Tres reinas crueles"},{"content":"En los últimos días han cruzado por delante de mí una serie de artículos sobre \u0026ldquo;cómo escribir bien\u0026rdquo;. Uno venía a colación por un libro reciente, que trata de las normas, tanto gramaticales como ortográficas, a la hora de escribir. Otro hacía referencia a un servicio online de corrección de textos en inglés, que se supone que corrige fallos gramaticales y erratas. El último era otro libro, no tan reciente, del que me mandaron un extracto y que también tiene, como difuso objetivo, \u0026ldquo;enseñar a escribir\u0026rdquo;. Creo que hay que tener en cuenta que esos libros o servicios nunca van a enseñar a escribir \u0026ldquo;bien\u0026rdquo; a un futuro novelista, poeta o lo que sea. Si son buenos, le van a enseñar a escribir correctamente, que es muy importante, pero distinto. Escribir como los grandes o saber contar una historia es algo mucho más complejo, de la misma manera que saber cómo mover las piezas no significa saber jugar al ajedrez. Escribir correctamente es un requisito indispensable y es lo primero sobre lo que se ha de conseguir maestría. Al fin y al cabo, antes de romper las reglas, es imprescindible dominarlas. Cuando uno empieza, y si atendió en clases de lengua, escribe c","date":"08-05-2015","permalink":"/posts/la-ortografia-la-gramatica-y-el-arte-de-la-escritura/","title":"La ortografía, la gramática y el arte de la escritura"},{"content":"Oh sí, cómo adoro los artículos que prometen la fórmula del éxito en lo que sea, especialmente en lo literario. Cómo escribir un best-seller, cómo escribir una buena novela de (rellene aquí su género favorito).\nEste ofrece algo más humilde, la inmortalidad y ya está, en este caso literaria. Conseguir que dentro de siglos, cuando ya nadie lea, a ti aún te lean. No hace mucho estaba leyendo un artículo sobre el libro Those who write for immortality, de la autora H.J. Jackson. Es profesora de universidad y estudiosa profunda de autores antiguos.\nEs uno de esos libros algo oscuros, bastante caros, publicados por una editorial universitaria. En él, Jackson intenta responder a la pregunta de por qué ciertos escritores siguen siendo leídos y otros, incluso más famosos que los primeros en sus tiempos, cayeron en la oscuridad.\nEn definitiva, qué hace que alguien como Jane Austen viva, siendo leída el sinónimo de viva, que es la metáfora que todo escritor ansía construir.\nMientras, su contemporánea Mary Brunton, más popular en su tiempo, parecida hasta el punto de que algunos no distinguían a la una de la otra, se ha ido deshaciendo en el olvido. Pone más ejemplos en esa dualidad, a Keats aú","date":"27-04-2015","permalink":"/posts/como-conseguir-la-inmortalidad-literaria/","title":"Cómo conseguir la inmortalidad literaria"},{"content":"Es posible que ésta sea una buena recomendación en general, no lo sé, pero creo que sí lo es para la escritura. El auto-odio es una de las fases inevitables de la creación, si no lo sufres, sospecha. A veces te vas al lado contrario de la ecuación, a veces nos enamoramos de nosotros mismos y escribimos para gustarnos y sólo para eso. Cada uno puede tener el motivo que desee para escribir, puede ser para que le adoren otros, para ganar dinero o por alguna de las razones verdaderas que la mayoría calla. La cuestión para mí es que escribir para gustarnos y vivir enamorados de lo que hacemos, lleva a una mala escritura. Los que escriben sufren una especie de bipolaridad donde manía y depresión se pueden dar a la vez, se montan, se mezclan y discuten. Sospecho que todos los que escriben piensan en secreto que lo hacen mejor que los demás y, los buenos, además, viven hundidos hasta las rodillas en un cierto auto odio. Y sí, son dos nociones diferentes, pero pueden convivir en el mismo sitio. Uno de los varios libros en mi mesilla de noche ahora (en realidad no tengo de eso) es Mujeres, de Bukowski. Tras bastante tiempo vuelvo a leer al viejo borracho. De toda su prosa (su poesía me gustó","date":"20-04-2015","permalink":"/posts/no-te-enamores/","title":"No te enamores"},{"content":"Nótese la coma en el título, porque ella marca el matiz. No me estoy refiriendo al precio al que vender tu libro, cada uno que lo haga al que quiera, caro, barato o gratis. Me refiero al ansia por endosar a los demás lo que has escrito y, si has de intentar meterlo por la garganta de otro como sea, pues como sea. El otro día surgió un trending topic en Twitter, una de esas tendencias de lo se que está hablando, que se llamaba #ytúquélees. La gente mostraba en una foto el libro que leía en ese momento y añadía la etiqueta en cuestión. Por una de esas carambolas que sólo ocurren con la frecuencia de los eclipses, había suficientes personas leyendo algo como para que eso se alzara en Twitter por encima del ruido general y de Sálvame o la tontería del momento. Así que no tardamos en coger esa ola buena e intentar fastidiarla, porque así parece ser la naturaleza humana. De repente, la gente se empezó a fotografiar por todas partes con el libro que había escrito, no con el que estaba leyendo. A lo mejor era una manera correcta de usar el hashtag, no lo sé, a lo mejor es que de verdad leen una y otra vez lo que han escrito ellos y se sienten ufanos, porque no necesitan los libros de otros","date":"13-04-2015","permalink":"/posts/vender-tu-libro-a-cualquier-precio/","title":"Vender tu libro, a cualquier precio"},{"content":"¿Quieres hacer abandonar a un enemigo? No le pongas dificultades porque corres el peligro de que se crezca.\nSi eres inteligente, abúrrelo hasta la muerte y se irá solo. No hará falta que lo derrotes tú, ya lo hace él. Ese era el rito de iniciación de las antiguas y verdaderas sociedades secretas. Ellas no ponían pruebas difíciles, ponían pruebas aburridas, exentas de un sentido aparente, que cribaban a los no merecedores de los secretos que ya se perdieron. Aburrir es el poder de la llanura, una llanura que se extiende hasta donde eres capaz de ver y que es igual mires hacia donde mires.\nEn ella caminas y no importa cuánto lo hagas porque no parece que el horizonte esté más cerca.\nCuando uno busca el camino de la maestría en algo que ama, y si amas algo no buscas otra cosa que la maestría, esa llanura es el paraje más habitual por el que vas a caminar. Uno espera derrotar dragones en su gesta, pero la maestría es demasiado lista y no se deja coger por cualquiera. Sabe que la montaña desafía al que la está escalando cuando mira hacia arriba, y eso puede dar fuerzas a muchos. Así que como la maestría es una de las cosas más difíciles de adquirir (en lo que sea, incluyendo escribir), ","date":"02-04-2015","permalink":"/posts/el-camino-a-la-maestria-tiene-este-aspecto/","title":"El camino a la maestría tiene este aspecto"},{"content":"Como sólo soy breve cuando hablo de mí, no voy a romper esa tradición. Tres reinas crueles va a ser publicada por la editorial Libros.com. Aunque no se vaya a alcanzar el objetivo de mecenazgo, me llamaron y quieren hacerla realidad igualmente. Así que he aquí algunas cosas importantes a tener en cuenta.\nLa novela estaría, dentro del calendario de publicación de la editorial, inserta en la planificación de otoño de 2015, con un poco de suerte, como todo en esta vida. Los procesos editoriales requieren tiempo (finalización del manuscrito, correcciones, duelo a muerte con el corrector asignado, duelo a muerte con su sustituto/a, pruebas, galeradas, portada definitiva, impresión…). De hecho, tras haber catado ya alguna vez el proceso editorial, me parece hasta rápido lo de otoño.\nEsto es elucubración personal, pero siempre pasa que surgirán cosas y algunas de ellas no serán bonitas. Ocurre en todo proyecto y no voy a pensar que soy tan especial como para que en este no pase. No obstante y aunque la edición se alargue, estaría para la campaña navideña como muy tarde. Así que un poquito de paciencia sí me atreveré a pedir. Tres reinas crueles llegará y antes que ellas lo hará el verano,","date":"25-03-2015","permalink":"/posts/tres-reinas-crueles-este-otono-con-un-poco-de-suerte/","title":"Tres reinas crueles este otoño, con un poco de suerte"},{"content":"No es que quiera, especialmente, matar al mito del talento, o encadenar a las musas y vengarme de ellas (bueno, a lo mejor eso sí). Personalmente, quiero saber la verdad de las cosas, si es que eso es posible de alguna manera, que pronto comprueba uno que no. Me interesa todo lo relacionado con la creatividad, al fin y al cabo hay que conocer al enemigo o a la presa, si es que quieres tener alguna posibilidad. Hace poco leía cierto artículo en favor, de nuevo, del talento innato, de que sí que había algo en el momento en que naces que te marca de un modo diferente al resto. Todo eso suena tan bonito, que hay seres especiales, elegidos y todo eso. Es algo que siempre hemos querido creer aunque la realidad sea otra y no sé por qué algunos se resisten a aceptar que especial no hay nada. A mí me parece una noción liberadora. También está saliendo una cierta hornada de artículos y discursos en contra del argumento de las 10.000 horas de práctica que hiciera famoso Malcolm Gladwell en su libro Outliers. Es un argumento que dice que hacen falta 10.000 horas de dedicación a algo y, a partir de ellas, ya empezamos a hablar de si eres bueno, el mejor o lo que sea. He aprendido a desconfiar d","date":"16-03-2015","permalink":"/posts/otro-clavo-en-el-ataud-del-talento/","title":"Otro clavo en el ataúd del talento"},{"content":"La cantidad de pedazos sueltos de escritura que acumulo por todas partes me supera. Siempre me digo que tengo que volver sobre ellos, al menos sobre algunos, pero también digo eso de toda mi colección de música y ahí está sin tocar. Cada día que pasa todo crece y hace más imposible la tarea. Es como un Diógenes de palabras tiradas por ahí y música que se me olvida. Escribo cada día y la mayoría de eso es malo, como debe ser. Escribo pedazos hacia ninguna parte, sin poseer el principio-nudo-desenlace que te enseñan pronto en la escuela. Nunca verán la luz y están desperdigados por libretas de papel, discos duros, llaves usb, viejos ordenadores al fondo del armario y diversas aplicaciones online. En muchas de ellas ya no entro y aunque recordara cuáles son, no recordaría la contraseña para acceder. La mayoría de lo escrito son destellos, pedazos de cosas sin terminar, que me miran desmembradas como las creaciones de un científico loco que no las quiso suficiente como para acabarlas. No es eso en realidad lo que sucede, pero lo parece. En honor de todos los que nunca verán la luz, he aquí uno de esos pedazos de nada que he encontrado y que a veces escribo porque, simplemente, es lo ún","date":"12-03-2015","permalink":"/posts/pedazos-a-ninguna-parte/","title":"Pedazos a ninguna parte"},{"content":"Hay algo en destruir, una atracción irresistible por reducir a escombro y, sobre eso, a lo mejor crear algo nuevo. La seducción del lienzo en blanco, los nuevos comienzos y tal.\nAl fin y al cabo, mi abuela decía que las cenizas eran buen abono y ciertamente es así, a lo mejor es que la vida sabe mucho mejor que nosotros lo que estamos haciendo y por eso funciona de esa manera, que para crear has de destruir primero.\nTodo esto para comentar que hoy he matado el principio de Tres Reinas Crueles, y no sólo el principio, sino también varias tramas y el posible final y en realidad casi todo. Ya que me ponía a disparar en la nuca, no he parado hasta vaciar el cargador.\nVamos, que he tirado todo menos pedazos sueltos y esto es una vuelta a empezar, porque aunque el argumento principal no ha cambiado, muchas otras cosas sí.\nSin la restricción de tener que entregar el manuscrito en un tiempo determinado, matar me ha resultado más fácil, aunque parte de la culpa de la decisión la tienen noches de esas en las que deberías haberte quedado en casa. No voy a ser tan poco humano como para no poner excusas y echar balones fuera.\nAhora, esa sensación de libertad y no tener fecha concreta es una tra","date":"10-03-2015","permalink":"/posts/el-extrano-alivio-de-matar-lo-que-escribes/","title":"El extraño alivio de matar lo que escribes"},{"content":"Oliver Burkeman es un hombre inteligente, cada semana o así escribe una columna en el diario The Guardian. \u0026ldquo;Esta columna cambiará su vida\u0026rdquo;, promete el título de la sección, aunque no es realmente cierto la mayoría de las veces, ni para la mayoría de personas.\nEl otro día estaba releyendo una entrada antigua, de hace unos dos años, en la que hablaba de Joshua Kendall, un libro suyo y los argumentos que contenía. Volveré a ellos, porque conectan con una pregunta que a veces pasa por delante de mí pavoneándose y, aunque no parezca importante para que el mundo siga girando, a mí me parece interesante.\nEl hecho de que me resulte así ya me hace sospechar que es algo que a la mayoría le importa un comino, y lo digo con esos términos por no ser grosero a estas horas. Es lo que hay y lo asumo, cancelan las series que me gustan, quitan de las estanterías los productos que compro, las cosas que me parecen una mierda son vistas por millones y las alaban como al puto traje nuevo del emperador (vaya, parece que sí es la hora de la grosería después de todo). Pero me acostumbro, cuando algo me toca en algún sitio más allá de la superficie, empiezo a sospechar que debe ser una de esas c","date":"05-03-2015","permalink":"/posts/es-necesario-el-dolor-para-crear-algo-bueno/","title":"¿Es  necesario el dolor para crear algo bueno?"},{"content":"Las mentes afiladas, tanto como para cortar la niebla que hay alrededor, me fascinan, me dejan atrapado, indefenso y, faltaría más, envidioso hasta el punto del puñetazo en la mesa. Eric Arthur Blair poseía una de esas mentes, A Eric se le conoce más por George Orwell y escribió 1984 o Rebelión en la granja. Una de las facetas que más me atraen sobre estos escritores en cuando se ponen a razonar y pensar sobre la vida y sus cosas, cosas como la escritura. Orwell se planteó, como muchos, por qué escribir, un acto que es casi antinatural desde un punto de vista neurológico y biológico. Probablemente lo resumió bien en esta frase: \u0026ldquo;Todos los escritores son vanidosos, egoístas y perezosos, y en el fondo de sus motivos se encierra un misterio\u0026rdquo;. Sin embargo, quiso ahondar en ese misterio y en 1946 se publicó su ensayo Por qué escribo. Un pedazo de él habla de los cuatro motivos principales por los cuales un escritor comete ese acto casi antinatural. Y me pareció tan bueno que dejé lo que estaba haciendo y no paré hasta que lo traduje como buenamente pude. Y aquí está, para todo el que pase.\nLos cuatro motivos por los que un escritor escribe Dejando de lado la necesidad de gan","date":"03-03-2015","permalink":"/posts/los-cuatro-motivos-por-los-que-un-escritor-escribe-segun-george-orwell/","title":"Los cuatro motivos por los que un escritor escribe, según George Orwell"},{"content":"Aviso de que éste es uno de esos escritos sobre particulares obsesiones, llenos de citas a sesudos científicos que se empeñan en coger los mitos y encadenarlos a máquinas. Con eso, muchos de ellos mueren, pero a cambio obtenemos un conocimiento práctico sobre qué eran y cómo funcionaban. Las autopsias siempre fueron una de las maneras en las que se averigua más. A mí me vale matar musas, como a la gallina de los huevos de oro, si con eso consigo los huevos siempre que quiero. Al fin y al cabo las musas son crueles, que las atrapemos a ellas y a su magia me parece un trato justo tras tanto tiempo jugando ellas con nosotros. Porque de eso hablo aquí, de la musa, la creatividad, los mitos alrededor de ellas y cómo apoderarse de su magia a voluntad. O dicho de otro modo sin poesía, de cómo se puede ser más creativo; palabra de la ciencia. Arthur Clarke dijo que cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia. Hoy día ésa es nuestra arma, la tecnología, con ella nos enfrentamos a los mitos que nos dominaron, con la esperanza de que cambiemos posiciones con ellos. Uno de esos mitos es el de la musa y la creatividad. Sucede que hoy día sabemos mucho acerca de e","date":"02-03-2015","permalink":"/posts/la-musa-atada-a-una-maquina/","title":"La musa atada a una máquina"},{"content":"De veras que no me gusta nada mostrar las cosas que están a medio. Los borradores son un asco, dan vergüenza, y supongo que así debe ser. De todas formas he aquí otro pedazo muy breve de Tres reinas crueles.\nA la curiosidad de que siguen apareciendo tres equis cada vez que va el nombre del protagonista (creo que ya sé cómo se llamará, pero como todo lo que sé, se me acaba cayendo por el camino y se me rompe) se une la curiosidad de que una de las protagonistas femeninas ya salía en otra historia que de momento duerme el sueño de los justos. Aquella historia orbitaba alrededor de ella, ésta no, pero da igual, porque cuando aparece, ella exige que sea así, pues es una verdadera reina cruel.\nY lo dicho, aquí dejo un pedazo más, antes de que me arrepienta.\nEra un bar que se había caído en la nada mesetaria que había a medio camino de Madrid, al borde de una carretera que ya nadie usaba. Era un sitio triste, un poco sucio y algo sórdido, porque lo habían dejado solo igual que a todos los viejos; casi nadie pasaba ya por allí y, como mucho, bajo su techo sólo acudían otros viejos como él, de algún pueblo cercano o a saber. A otra clase de visitantes no podía aspirar ya ese sitio, pero aq","date":"26-02-2015","permalink":"/posts/otro-pedazo-de-tres-reinas-crueles-y-una-curiosidad/","title":"Otro pedazo de Tres reinas crueles y una curiosidad"},{"content":"El mercado está saturado, se publican muchos más libros de lo que la demanda puede absorber, ya que los lectores somos minoría, como siempre fuimos y seremos. Aunque por la crisis o lo que sea, se esté frenando algo la locura de números, lo cierto es que no se invierte la tendencia. Ni creo que lo haga en un futuro cercano. A pesar de ser que los lectores somos esa minoría que no crece, se seguirá editando como si bajar la velocidad fuera a hacer estallar este autobús. ¿Por qué se produce eso? ¿Por qué las editoriales publican tanto y lo seguirán haciendo? (No voy a entrar en el tema autoedición, me ciño al comportamiento editorial tradicional). Aunque parezca algo irracional, si miramos con detenimiento, puede que quizá no haya otro remedio. Este hecho se debe a la interacción de un conjunto de factores, como siempre con todo lo importante. La respuesta tiene que ver con que los adivinos no existen, Gutenberg no es lo que era y hubo un economista italiano que hace muchos, muchos años, descubrió el secreto de la vida.\nLa imposibilidad humana de predecir el futuro Cada vez que sale un artículo sobre cómo escribir un best-seller o las claves del éxito de alguno, Dios mata un gatito (","date":"23-02-2015","permalink":"/posts/por-que-se-editan-tantos-libros-si-tan-poca-gente-lee/","title":"Por qué se editan tantos libros, si tan poca gente lee"},{"content":"Tres reinas crueles está hecha pedazos. Dividida en 47.424 palabras exactamente (unas 244 páginas según se suelen contar tradicionalmente). De todo eso sobra más de la mitad y aún queda otra por escribir, al menos. Hoy es una historia fragmentada, pero es que no sé hacerlo de otra forma. Siempre confío en que, de en medio del caos, surja algo con sentido. Es una apuesta que espero que salga mejor que las que va haciendo su protagonista. Y cómo la historia está hecha pedazos, eso es lo único que puedo mostrar, pero sólo un poco. Así que he aquí, para los que tengan más curiosidad, dos pedazos sueltos, cogidos de un aquí y un allá muy lejanos el uno del otro en la historia. Además, se puede apreciar una cierta curiosidad en uno de los textos. Los nombres me parecen algo importante, así que no los pongo así como así, como a día de hoy no sé cómo se llama el protagonista, cada vez que tengo que escribir dicho nombre, pongo XXX (y si hay más personajes en la misma situación, voy poniendo YYY, ZZZ, etc). Cuando al final tengo claro el nombre, hago que el software de escritura busque todos los XXX y los sustituya por dicho nombre. Así que por eso aparecen las tres equis en el primer texto","date":"20-02-2015","permalink":"/posts/pedazos/","title":"Pedazos"},{"content":"Hace no mucho leía un artículo en inglés titulado “Kindle Unlimited and the ongoing commoditization of books”. Casi nada. En él, básicamente, Amazon tenía la culpa de casi todos los males, concretamente en este caso de abaratar el libro con su “tarifa plana” de Kindle Unlimited. Tú pagas unos 10 euros, o el equivalente en tu país, y tienes libre acceso a los libros incluidos en ese catálogo. La cuestión es, está de moda echarle la culpa a Amazon por todo lo que pasa con los libros, pero Amazon sólo hace lo que hace cualquier empresa, busca formas de ganar más dinero y posicionarse en esta loca carrera por exprimir del libro el poco dinero que le quede dentro. Cuando Amazon se metió en el lío con la editorial Hachette, básicamente eran dos titanes intentando quedarse con el dinero, y azuzaban a sus peones a favor o en contra como en una partida de ajedrez. Algunos de ellos salieron a defender el derecho de que sus amos se quedaran con el pastel que a ellos ni siquiera les iban a dejar probar. Siempre ha sido así en la historia y en las guerras, que los de abajo se la hacen a los de arriba. Las editoriales se pelean contra Amazon, no porque sean guardianes de una cultura que Amazon i","date":"18-02-2015","permalink":"/posts/la-mercantilizacion-del-libro-o-por-que-cada-vez-se-valora-menos/","title":"La mercantilización del libro, o por qué cada vez se valora menos"},{"content":"Querría haber escrito esto ayer, pero ya se sabe cómo es la vida, que tira de ti para todos lados menos para el debe. Con el inicio de la campaña de Tres reinas crueles me han llegado preguntas y dudas y sé que esto es nuevo y quizá un poco extraño para algunos. Voy a resolver esas dudas aquí. Así, si alguien más las tiene pero no me las hizo llegar, también se aclaran. Igualmente aprovecho para comentar un par de cosas más respecto al proyecto, surgidas en conversaciones diversas. La más importante, por supuesto, tiene que ver con el dinero. Algunos han llegado a la pantalla de hacer efectivo el apoyo y se han quedado parados por dudas.\n¿Qué es lo que pasa cuando le das a apoyar? Pues que rellenas unos datos (necesarios para enviarte la recompensa elegida en caso de que el proyecto saliera adelante) y luego se ofrecen 3 formas de hacer efectivo el apoyo.\nTarjeta de crédito. Paypal. Hacer una transferencia. Puedes elegir el más conveniente, pero yo elegiría uno de los dos primeros, ¿por qué? Por la siguiente pregunta que era la realmente importante.\n¿Se me cobra algo cuando apoyo? NO. Lo repito, no, si eliges tarjeta o Paypal. En esos casos autorizas un cargo diferido que sólo se h","date":"13-02-2015","permalink":"/posts/preguntas-frecuentes-dudas-sobre-3-reinas-crueles-y-por-que-me-llamaron-apragmatico/","title":"Preguntas frecuentes, dudas sobre 3 reinas crueles y por qué me llamaron \"apragmático\""},{"content":"Esta semana, y si todo va como está previsto, comenzará el nuevo proyecto-experimento literario en el que estaré metido durante al menos los próximos treinta días y, si sale adelante, unos cuantos más. ¿El título? Pues nunca lo pongo hasta que lo termino, pero éste es un caso especial, se llamará Tres reinas crueles. El “si sale adelante”, viene dado porque se trata de un proyecto de novela que interesó a la editorial Libros.com. Ellos leyeron un principio que les envié, les gustó y me comentaron cómo trabajaban. Durante 30 días realizan una campaña de “crowdfunding” y, si en esos 30 días se consiguen suficientes apoyos, éstos sirven para realizar y distribuir una primera edición del libro, en formato papel y digital. Libros.com ha trabajado y trabaja con algunos escritores en los que me fijo, como Lorenzo Silva o Santiago Eximeno, por nombra alguno. Eso me decidió a enviar aquellos papeles surgidos de una tarde de escritura furiosa e infinidad de tardes de repaso.\n¿\u0026ldquo;Crowdqué\u0026rdquo;? Para los que no lo sepan, el “crowdfunding” es una forma de mecenazgo, o mejor dicho, micro-mecenazgo, donde uno puede echar un vistazo a un proyecto, en este caso literario, y, si le gusta lo qu","date":"09-02-2015","permalink":"/posts/este-sera-mi-proximo-libro-quiza/","title":"Este será mi próximo libro (quizá)"},{"content":"El plan era que, después de Perdimos la luz de los viejos días, lo siguiente lo publicaría por mi cuenta. ¿Por qué? Pues ¿por qué va a ser? Por lo que dice la canción: “Don’t let the days go by”. Los tiempos son extremadamente largos en el mundo editorial, comenzar a mover algo hoy significa que, al menos hasta dentro de un año, no sabría nada, y en el extraño caso positivo (que ya sería carambola), aún habría que esperar otro tanto para materializarlo. Desde pequeño y por culpa de un libro que hablaba de Alejandro Magno, ya me entró la prisa por vivir y ya llego tarde a demasiadas, demasiadas cosas. Así que el plan era, antes del verano de 2015, tener algo nuevo y extenso, publicado por mi cuenta. Pero ya se sabe cómo son los planes, como esos juegos de construcción con piezas de madera con los que intentabas hacer cosas muy altas de pequeño y siempre acababan caídos. Así que, de momento, y al menos durante un mes, ese plan queda aplazado, que no derribado. Se ha cruzado por delante una oportunidad curiosa, de escribir algo nuevo y, quizá, publicarlo. De momento no puedo dar muchas novedades al respecto, veremos cómo cristaliza todo y, para la semana que viene a estas mismas horas","date":"05-02-2015","permalink":"/posts/que-sera-lo-siguiente/","title":"Qué será lo siguiente"},{"content":"Digo mucho eso de que no tengo ni idea de lo que estoy haciendo, y es verdad.\nAntes me aterraba, ahora lo repito, me acostumbro, en alguna ocasión intento abrazarlo y a veces llevarlo como una bandera. A veces.\nSigo creyendo que no tengo ni idea: en lo que hago, en qué es todo esto, especialmente en lo que escribo y cómo. Un día creo que alguien va a entrar por la puerta y decirme que por fin me han pillado, que yo no escribía de verdad y es hora de dejárselo a los mejores, a esos que leo y me da rabia que sus páginas sean tan buenas y queden tan lejos de dónde estoy.\nPero he aquí que no estoy solo y que eso hasta tiene un nombre, el que da título a esto: ”el síndrome del impostor”.\nA principios de los 80 se analizó la prevalencia de este fenómeno y se descubrió algo francamente curioso.\nSe suele dar más entre los que están más preparados.\nHasta un 70% de licenciados de prestigiosas escuelas de negocios lo presentaban cuando se les preguntaba por formación y trabajo y, objetivamente, pocos había mejor preparados que ellos.\nIgualmente, se ha estudiado que prevalece más entre aquellos que han llegado más alto y más lejos en sus carreras. Supongo que todo viene cuando uno empieza por ","date":"29-01-2015","permalink":"/posts/el-sindrome-del-impostor/","title":"El síndrome del impostor"},{"content":"No soy muy mitómano, pero de vez en cuando, y por las cosas más inesperadas, alguien se convierte en un espejo en el que mirarse, sólo por algo concreto que hizo una vez y sin importar qué más haya hecho o hará.\nDavid Simon, escritor de series como The Wire, Generation Kill y Treme, dijo un día en una entrevista:\n«Mi estándar para la verosimilitud es simple y viene de cuando empecé a escribir prosa narrativa: Que le jodan al lector medio».\nSimon empezó a escribir en un periódico y la premisa que le enseñaron allí era justo la contraria: hay que escribir para el lector medio, con una capacidad de comprensión de séptimo grado.\nY lo odiaba y lo odió también cuando empezó a escribir ficción, porque eso no lleva a ningún sitio, excepto a lo mediocre.\nNo tiene que ser a lo mediocre en cuanto a malo, sino a su principal acepción, el terrible punto medio y no salirse de las líneas pintadas.\nY es que, si lo vas a hacer así, como todos los demás, ¿para qué molestarte?\nSimon aplicó esa filosofía a su manera de escribir televisión y volvió a repetir su mantra en otra entrevista en The Guardian: «Fuck the average viewer».\nÉl habla de narrativa para disfrutar de una manera en la que estés presen","date":"23-01-2015","permalink":"/posts/que-le-jodan-al-lector-medio/","title":"Que le jodan al lector medio"},{"content":"Ganó y ya lo hizo hace tiempo. Entras a Twitter (la única red social que utilizo y no me quedan ganas de usar otra) y pasa por delante un hashtag estúpido sobre que es el día más triste del año. Los que no ponen autoayuda de mercadillo inservible al lado, hacen referencia a una supuesta fórmula matemática que demuestra que el 19 de enero es el día más triste o no sé qué idiotez parecida a esa. Y es que parece estupidez, suena a estupidez y huele a estupidez, con lo que probablemente es estupidez, pero da igual. Se hace clic para extenderlo y es que pensar está sobrevalorado. De hecho, sí, es una estupidez, no existe tal cosa y todo fue un invento para vender a incautos. Si uno se molesta en gastar dos segundos y hacer clic, puede averiguarlo; pero es que no nos molestamos. Hoy día uno puede usar la red para algo tan maravilloso como intentar conocer lo que ignora, para acceder a una cantidad de conocimiento instantáneo que muchos ni soñaron, pero sobre todo se usa para extender irrelevancias. Que si el #bluemonday, que si la última idiotez de Gran Hermano. Si yo fuera Orwell me removería en la tumba dos veces. Una al ver lo que hicieron con el concepto que creó, otra porque su dist","date":"19-01-2015","permalink":"/posts/gano-la-irrelevancia/","title":"Ganó la irrelevancia"},{"content":"No hago reseñas literarias, no sé cómo se hacen, hay gente muy buena por ahí que se dedica a ello en sus webs y son muy recomendables. Sin embargo a veces hablo de libros, libros de otros.\nHoy es una de esas veces y el libro es Devuélveme mi noche rota de José Morand.\nEl título hace referencia a la letra de una canción de Leonard Cohen y es que este libro y la música son indivisibles.\nCompuesto de capítulos cortos, cada uno hace referencia a una canción y cuenta algo, lo que sea, que en la vida del autor se relaciona con la tonada que encabeza como título (tonada es una palabra que repite mucho para hablar de canciones, es curioso que a mí me resulte extraña).\nCada capítulo, cada canción, es un retazo de la vida del que escribe, con ritmo bueno y desordenado.\nAhora es un chaval que festea en \u0026ldquo;La aurora\u0026rdquo;, luego es el padre con mas de cuarenta y un capítulo después vuelve a tener veinte y estudiar bellas artes.\nPinceladas con buen pulso narrativo y es que si yo escribiera sobre mi vida (que no creo) también tendría que hacerlo así, destellos y recuerdos sin orden ni concierto, con las aristas borrosas porque apenas me acuerdo de la mayoría de mi pasado.\nEn el caso de José","date":"18-01-2015","permalink":"/posts/devuelveme-mi-noche-rota-de-jose-morand/","title":"Devuélveme mi noche rota, de José Morand"},{"content":"Quizá el mejor consejo que me han dado nunca ha sido éste: \u0026ldquo;has de tirar los dados\u0026rdquo;. ¿Cómo sabes que estás ante el mejor de los consejos? Porque es al que menos caso haces, por eso. Pero no seguirlo no lo hace menos cierto, has de tirar los dados porque no tienes ni idea del resultado que va a salir. Nunca. Esto es así porque en la mayoría de situaciones importantes juegan un papel inesperado tantas cosas —que no ves y no puedes calcular—, que el resultado siempre será incierto. Así que siempre hay que tirar los dados. Sin embargo, el pasatiempo frustrante al que nos dedicamos, en vez de hacer rodar los pequeños cubos y ver qué sale, es el de intentar adivinar el resultado de antemano, sacar conclusiones y muchas veces dejar los daditos quietos. Y he aquí la cuestión, los humanos somos incapaces de adivinar el futuro. Somos nefastos en ello y peor que nefastos, somos unos inútiles para predecir con un mínimo de precisión. Creemos que no es así, pero todas las veces que se ha estudiado se confirma. Y cuanto más expertos nos creemos en algo, peores suelen ser los resultados de intentar una predicción sobre ese algo. Cuando uno lee que gurús en bolsa aciertan sistemáticame","date":"13-01-2015","permalink":"/posts/has-de-tirar-los-dados/","title":"Has de tirar los dados"},{"content":"A pesar de que me meto mucho con él, que no le dedico una palabra amable y hasta lo veo como a un enemigo, la culpa no es del tiempo.\nDe hecho, si miras las cosas más de cerca, éste no es un problema de tiempo la mayoría de las veces, sino de energía.\n¿A qué me refiero? Pues a escribir, pero también a cualquier otra cosa que uno se proponga y se salga de la rueda de las obligaciones y lo cotidiano. Así que, a pesar de lo mucho que lo señalo con el dedo (que lo señalamos todos), el tiempo no es el problema para hacer las cosas en la mayoría de los casos.\nHace ya mucho que decidí que una vida cotidiana me parecía cerrar un trato bastante pobre, así que mañana o el lunes podría levantarme y dedicar, si quisiera, todas las horas de mi vigilia a escribir; pero daría igual.\nCon buena fuerza de voluntad, después de una hora la escritura se resentiría, a las dos horas ya saldrían todos los renglones torcidos, a las tres horas sólo generaría (más) basura. Aún me quedarían unas buenas nueve horas por delante, pero no sacaría nada, porque da igual que dedique un día entero, una semana entera o que me retire a una cueva durante un mes. Casi nunca es una cuestión de tiempo: hacer, escribir y cr","date":"09-01-2015","permalink":"/posts/una-cuestion-de-energia/","title":"Una cuestión de energía"},{"content":"Al mirar atrás, sólo ve sus huellas en la nieve. Y no importan, porque pronto desaparecerán por la ventisca y nadie sabrá que pisó allí. Caminar resulta agotador y lejos quedan los días en que parecía una aventura. Levanta un pie con esfuerzo, liberándolo de la nieve, y al pisar más adelante se hunde otra vez en ella y desaparece. Así son los pasos que quedan por delante, también con nieve en la barba, nieve en los hombros y nieve en el gorro. Nieve en el aire, cayendo inclinada hacia la derecha por el viento, que es poco, pero pasa cortando como un filo muy fino. Debe llegar como sea y duda de que pueda hacerlo o de que sirva para algo. No, no debe dudar, pero lo ha hecho todo el camino, vuelve a mirar a su espalda y sus huellas empiezan a no estar. Arrecia. ¿Y si muero? Piensa. Claro que vas a morir, sobre todo si no sigues caminando, porque regresar dejó de ser una opción hace mucho, todos los caminos de vuelta se han borrado en este infierno blanco. Además esta vez morirá de verdad, no como las dos anteriores, una por honor y otra por una mujer, dos maneras tontas de perder la vida. Ahora es el tiempo el que pide su turno para ser la causa y no perdona. Se acerca por detrás, es","date":"31-12-2014","permalink":"/posts/relato-bajo-las-luces-del-norte/","title":"Relato. Bajo las luces del norte"},{"content":"2014 se va. Un año raro y creo que mejor que 2013, aunque sólo sea por el dudoso mérito de que cualquier cosa me parece mejor que 2013.\nHabía pensado que éste fuera uno de esos escritos recopilando lo mejor del año, lo peor, lo que he aprendido, lo más puntiagudo o yo qué sé. Pero no quería ser ése (aunque a lo mejor mañana sí) y por pura casualidad me he topado con una imagen de una escena de la serie de comedia Parks and recreations.\nEn ella, Chris Pratt, famoso ahora por la película Guardianes de la Galaxia y la próxima de Parque Jurásico, interpreta a Andy Dwyer, el típico zoquete adorable que siempre forma parte de ese tipo de series. En la escena, cuando le preguntan si se encuentra bien (algo que siempre has de responder con un sí, aunque tengas un montón de flechas clavadas en la espalda), él dice esto.\n\u0026ldquo;Estoy bien, es sólo que la vida no tiene sentido y nada importa y yo siempre estoy cansado\u0026rdquo;.\nEn un personaje como el suyo, que nunca piensa y siempre está metiendo la pata, el humor se agranda con lo inesperado y lo que no encaja. Y me ha hecho gracia, que es lo que pretendía. No a carcajadas, pero sí con sonrisa suficiente.\nLa vida posee esa falta de sentido y ","date":"28-12-2014","permalink":"/posts/2014-se-marcha/","title":"2014 se marcha, quien quiera, que lo eche de menos"},{"content":"Carta del segundo teniente Alfred Dougan Chater, del 2º de Escoceses de Gordon. Día de Navidad en el frente occidental de la Primera Guerra Mundial.\nHace exactamente 100 años.\nQueridísima Madre, estoy escribiendo esto desde las trincheras, metido en mi agujero – con hoguera de leña y buena provisión de paja es bastante acogedor, aunque está helando mucho y hace verdadero tiempo de Navidad.\nCreo que he presenciado hoy una de las vistas más extraordinarias que nadie haya contemplado.\nHacia las 10 en punto de esta mañana, estaba observando por encima del parapeto cuando vi a un alemán, agitando sus brazos, y dos de ellos salieron de su trinchera y vinieron hacia nosotros.\nEstábamos a punto de abrir fuego cuando vimos que no tenían rifles, así que uno de nuestros hombres fue a su encuentro y en unos dos minutos, la tierra entre las dos líneas de trincheras se llenó de hombres y oficiales de ambas partes, estrechando manos y deseándose unos a otros una feliz Navidad.\nEsto continuó alrededor de media hora, cuando se le ordenó a la mayoría de los hombres volver a sus trincheras. Durante el resto del día nadie realizó ningún disparo y los hombres deambularon a voluntad por la parte superio","date":"25-12-2014","permalink":"/posts/carta-de-navidad/","title":"Carta de Navidad"},{"content":"Hace no mucho dije en Twitter que no creía en las presentaciones de libros. Maticemos eso. Por no creer quiero decir que no creo en ellas como elemento de Marketing literario que merezca la pena en la mayoría de casos. Tienen sentido en muchos otros sentidos, pero en ése, como puro Marketing, no. Como en todo, hay excepciones. Si el autor es ya famoso, la presentación supone un evento al que su público querrá ir. Eso, además, genera noticia para los medios y conexión con los fans, que hacen colas y firman el libro. Si son fans verdaderos, el libro ya lo traerán de casa, es decir, tarde o temprano se hubieran vendido igual la gran mayoría de ejemplares que se firman, presentación mediante o no. Pero bueno, como elemento de Marketing puede ser útil por el hecho de crear noticia que a lo mejor recoge algún medio y puede llamar la atención de otros posibles lectores. También pueden arrastrar ventas en el local, aunque seguramente los devotos acabarían comprando igualmente, pero para el local, que no para el escritor famoso, hacer la presentación allí puede ser interesante. Si la editorial es medianamente grande y ha apostado por el libro haciendo una poderosa campaña de promoción y dis","date":"23-12-2014","permalink":"/posts/por-que-no-creo-en-las-presentaciones-de-libros/","title":"Por qué no creo en las presentaciones de libros"},{"content":"Aquí iba un pedazo de la locura nueva con la que estoy y que, imagino, me quitará unos años de vida en los próximos meses, pero ya habrá tiempo mañana o pasado para ello. Le debo algo de cariño a la novela Perdimos la luz de los viejos días y las deudas hay que pagarlas. En los últimos días han aparecido más reseñas del libro. Siguen siendo buenas, muy buenas, así que voy a ser padre orgulloso, como dijo un buen amigo, y referenciarlas.\nReseña en “Nördlich” Nördlich, el Norte, así con mayúsculas. Le debo cosas al Norte igual que le debía cariño a la novela. Cuando era pequeño era el sitio al que más me gustaba dirigirme. También que descubrí que poca gente lo apreciaba porque el Norte es frío y húmedo, porque los viejos de mi pueblo enseñan a localizar el Norte mirando por dónde crece el musgo en los árboles. Pero el Norte lee, me lee, y eso lo agradezco mucho más de lo que lo digo. Es curiosa la enorme proporción de lectores que tengo y que viven allí. Una de esas lectoras lo achacaba al clima y seguro que algo influye, pero hay algo más. El caso es que en ese blog cultural que se llama como el Norte apareció esta reseña. He aquí algún pedazo de la misma y en enlace. “Juro que lo ","date":"20-12-2014","permalink":"/posts/mas-resenas-para-perdimos-la-luz-de-los-viejos-dias/","title":"Más reseñas para \"Perdimos la luz de los viejos días\""},{"content":"Esto iba a ser la diatriba incendiaria de las 2:28 de la madrugada, pero, ¿para qué? Si algo sobra en el mundo son quejas y en su día yo ya invertí en un saco de boxeo, en vez de en familia, responsabilidad y trabajo de oficina. Así que, borrada. Hoy voy a hablar de Bruno y esta historia es real, aunque el nombre no lo sea. Conocía a Bruno de manera casual a través de otras personas; hola y adiós, ¿qué tal? Bien. Bruno es un tipo afable, con unas rastas que caen sobre los hombros como hojas de palmera y a veces camina un labrador hembra a su lado, tranquila como él y que se acerca para que la acaricien incluso los ariscos como yo. Bruno se dedica a errar (de errante) con bandas de música, él las ilumina y hace que se oigan. Cuando no, cuando aquí es invierno y se hielan las carreteras, la música no suena y Bruno se va. Lo hace lejos porque lo necesita, dice. Es lo que le da la vida, aquí se agota y se vacía. Ha amanecido en Laos, Bolivia, Thailandia e incontables sitios más, entre ellos Nepal, que recuerdo bien porque siempre me gustó señalarlo en la bola del mundo que me regalaron de pequeño. Yo ponía el dedo sobre el plástico y él se puso todo entero, enseñando percusión a los ni","date":"16-12-2014","permalink":"/posts/la-antigua-y-honorable-tradicion/","title":"La antigua y honorable tradición"},{"content":"Creo que de pequeño leí los libros de caballería equivocados que me alteraron el seso como al Quijote, o escuché a quien no debía y me inculcó que lo que se dice se hace.\nLa última vez que escribí aquí dije que quería hacerlo más, como mínimo una vez por semana de manera religiosa, pensé entonces, pero mejor un par.\nSerían esencialmente cosas casuales y breves, hasta que llegara el momento de los escritos habituales y más extensos.\nDespués de aquello procedí a hacer lo que se hace con lo que dice: ignorarlo y darte igual si algo de lo que hablas se parece a algo de lo que haces.\nPero heme aquí, escribiendo un viernes por la noche porque ya he dicho que o leí o escuché cosas que no debía de pequeño y a estas alturas del camino eso ya es difícil de cambiar.\nSoy de los que no dicen mucho, pero si lo digo y no lo cumplo, lo estoy rumiando en el fondo de ese sitio en el que se supone que tengo el cerebro. Y menos mal que no hice una promesa.\nLa cuestión es que hasta el final de este 2014 quiero escribir, como mínimo, dos veces por semana en esta web.\nDe lo que sea, eso sí, con lo que es posible que la mayoría de esas veces esto parezca un cajón de sastre, como en este caso.\nEsta semana ","date":"12-12-2014","permalink":"/posts/cajon-de-sastre/","title":"Cajón de sastre"},{"content":"El año termina y la fea cara de 2015 asoma tan esperada como el amanecer de un día de ejecución. No sé si se ha notado, por la sutileza de la metáfora, que el paso del tiempo es mi amigo favorito. Le comentaba a otro amigo de hecho, allá por el amanecer de este año, que sentía que no se me estaba pasando tan rápido y, como siempre cuando se habla de algo, se gafa. 2014 ha volado y hoy es su día 343, lo sé porque desde que empecé a contar los días en los que sí escribía durante este año, hay 342 muescas (aún no lo he hecho hoy). Cuando hablo de escribir todos los días, me refiero a ficción, aparte de eso siempre tecleo otras cosas (artículos y composiciones mercenarias diversas). Hoy traigo esta especie de «querido diario» con cosas varias y de hecho, a partir de ahora, quiero usar más la web para pequeños temas o novedades aunque no requieran un escrito extenso.\nUna reseña más Tengo la fortuna de que la crítica ha tratado mucho más que bien a Perdimos la luz de los viejos días. Un año de estos, porque ya cuento días por años, actualizaré la web de la novela, incluyendo una sección de reseñas recopiladas. Hace algunos días apareció la del blog Lecturafilia. La chica que lo lleva me ","date":"09-12-2014","permalink":"/posts/querido-diario/","title":"Querido diario"},{"content":"Yo, que nunca releo, tengo mi excepción en El guardián entre el centeno. Es una regla que es muy probable que rompa pronto, pero él siempre será el primero. Durante al menos tres veranos de crío me recuerdo con el libro en la mano, una vieja edición de bolsillo de Alianza Editorial con portada blanca y título en gris, imitando lápiz.\nEstoy tirado en el suelo que es más fresco que el sofá, sobre una manta que servía para cubrir el asiento del pasajero en un 127 rojo. El guardián entre el centeno era una lectura obligada en el instituto de mi hermano mayor y yo lo cogí porque, en aquellas tardes largas hasta que bajaba el sol, te entretenías con cualquier cosa y aquel libro ejerció una enorme fascinación en mí. Recuerdo, sobre todo, que no eran páginas en las que ocurrieran grandes aventuras como en mis otras lecturas de entonces.\nSin embargo, por alguna razón, por la prosa y lo que (apenas) ocurría, me costaba dejarlo. Eso y el nombre del protagonista, que siempre he tenido algo de fetiche con los nombres. Holden Caulfield pasó a ser mi nombre favorito.\nA palos lo recibieron La historia que narra El guardián entre el centeno suele ser bastante conocida, así que no me entretendré con","date":"04-12-2014","permalink":"/posts/el-unico-libro-que-he-releido/","title":"El único libro que he releído"},{"content":"El año pasado, por estas fechas terminaba uno de esos experimentos vitales de escaso sentido que cada dos por tres emprendo. Se trataba de escribir a mano siempre que lo hiciera, en vez de escribir con un ordenador. En este caso concreto sobra decir que escribía todos los días porque escribir siempre escribo todos los días, y si llueve o truena me da igual. La cuestión es que reencontrar los viejos cuadernos que llené entonces me ha recordado que nunca dije nada más de aquello. Ha pasado un año justo, uno de esos que ha vuelto a parecer un mes, y aunque no es cierta esa chorrada de que nunca es tarde, para este caso concreto, en el que no hubo prisa y nadie lo esperó, no lo es. He aquí algunas cosas que saqué en claro de un mes escribiendo a mano. El principal motivo por el que lo hice (y que explicaba hace un año en esta misma casa) fue leer sobre ciertos estudios de cómo el cerebro piensa diferente cuando escribe a mano que cuando teclea. Sí, yo soy ese, lee algo, le pica la curiosidad, de ahí a la obsesión, de ahí a ponerme y ya no me quito hasta que acabo. El caso es que más partes se iluminan en las maquinitas de los científicos cuando alguien escribe a mano que cuando lo hace","date":"02-12-2014","permalink":"/posts/un-mes-escribiendo-a-mano/","title":"Un mes escribiendo a mano"},{"content":"A veces las palabras bastan y muchas otras veces no. Cuando uno escribe y ve que lo que escribe deja una huella, empieza a creer que tienen poder.\nY a lo mejor lo tienen, pero no siempre el suficiente y en muchas situaciones importantes, si lo único que tienes en ese momento son palabras, no sirven para cambiar nada.\nEl poeta Ted Hugues escribió en 1986 un carta a su hijo Nicholas, de 24 años. Hacía 23 que su madre, la legendaria poetisa Silvia Plath, se había quitado la vida.\nOtros 23 años después, a los 47, Nicholas también se la quitaría en medio de una depresión.\nEra un texto poderoso y me pregunto si no lo fue suficiente, o si lo fue como para mantener vivo a su hijo más tiempo del que hubiera estado si aquello no se hubiera escrito.\nNo lo sé, sólo sé que terminaba con un proverbio de los antiguos griegos:\nVive como si tus ancestros vivieran de nuevo a través de ti.\nSin embargo hay veces en que las palabras escritas sí marcan una diferencia. Una joven fan de Iggy Pop escribió al cantante una carta de veinte páginas, típica diatriba de fan hablando de todo y nada, incluyendo su vestido de Adidas y su dura situación personal.\nNueves meses después, ella y su familia estaban siend","date":"29-11-2014","permalink":"/posts/cuando-las-palabras-si-marcan-una-diferencia/","title":"Cuando las palabras sí marcan una diferencia"},{"content":"Ah, los gozos de tener más de dos mil palabras escritas sobre esto y perderlas todas. Sobrevivió lo que decía sobre géneros literarios y el resto, el resto se perdió, en el mismo limbo de los héroes que no lo consiguieron o los calcetines que entran en la lavadora y ya no salen.\nA mí eso nunca me ha pasado porque soy raro y mi lavadora también, pero me lo han contado mucho.\nEn fin, que perder un buen rato de escritura es una experiencia muy recomendable. El caso es que mi magnífica memoria hace que no recuerde nada de lo que escribí entonces y tampoco qué he comido hoy. Así que he aquí una cuarta parte de este cómo se hizo y, probablemente, última. Escribir también tiene que ver con ese extraño momento de después de hacerlo.\nCuando pones las tres letras de FIN y yo las pongo, sientes un extraño alivio y luego la sensación de que, en realidad, queda todo por hacer y ya volcaste todo lo que tenías.\nLas maravillas de la corrección En esto voy a ser breve, porque ya traté el tema aquí. Básicamente corregirse los errores uno mismo es tarea casi imposible por los motivos que ya dije. Sin embargo, lo haces, lo haces y fracasas, claro.\nEso es un problema cuando piensas, como yo, que mejor ","date":"19-11-2014","permalink":"/posts/como-se-hizo-perdimos-la-luz-de-los-viejos-dias-iv-al-terminar-de-escribir/","title":"Cómo se hizo “Perdimos la luz de los viejos días” (IV). Al terminar de escribir."},{"content":"Nunca he negado que con las palabras soy un mercenario, escribo para mí y para otros. He escrito ciertas cosas que no puedo revelar y serían difíciles de imaginar, de hecho. Pero entre lo que sí puedo, he querido recopilar algunos escritos que han aparecido en otros sitios que no son éste. Uno de mis lugares favoritos para garabatear es el fenomenal blog “La piedra de Sísifo”. La dedicación incansable de su creador, Alejandro Gamero, me llena de envidia y no de la sana, esa no existe. Si no visitas ese sitio a menudo, no sé qué estás haciendo por Internet, la verdad (y no quiero saberlo, pero me lo imagino, así que ve antes de que te quedes ciego). Allí hablo sobre todo de libros y de quienes los escriben, buscando la parte que suele haber entre las líneas. En esta página están todos los artículos que he escrito. Si tuviera que seleccionar alguno, no voy a empezar con eso de que uno no puede elegir entre sus hijos, etc. Es cierto que recomiendo todos, porque si no, no sé qué clase de padre soy, pero si sólo tienes tiempo para un par, estos pueden estar bien.\nLeer nos salvará (literalmente) Bésame el culo, o como los escritores se toman la crítica. Hace tiempo también escribí un art","date":"14-11-2014","permalink":"/posts/escritor-y-mercenario/","title":"Escritor y mercenario"},{"content":"No voy a decir que me encante que reseñen lo que escribo. Sea bueno o malo lo que digan siempre lo leo un poco en diagonal y por encima. Una vez he hecho algo y hecho está, no me gusta remirarlo, así que, como curiosidad, tampoco releo nada mío que ya no pueda cambiar. ¿Ese libro impreso que me envió la editorial no hace mucho? No sé, no lo he abierto, igual son fotos de gatos. Pero el tiempo de reseñas llega y las primeras para Perdimos la luz de los viejos días ya están aquí. De momento soy afortunado pues lo han tratado bastante más que bien. Supongo que de todo habrá en el futuro, pero por el momento es muy bueno así que, como dijo una antigua profesora de literatura, es de bien nacido ser agradecido. He aquí los enlaces a las reseñas y algunos extractos de las mismas. Cuando tenga tiempo (que en realidad siempre significó “cuando venza a la pereza”), pondré esta información también en la web de la novela.\nReseña en “Abrir un libro\u0026quot; ”Fascinante novela que transita entre el mundo del sueño y de la realidad […] Novela corta pero intensa, algo más de 120 páginas, dispone de otros personajes sorprendentes y cuenta con una ambientación muy bien lograda. El toque de fantasía que","date":"13-11-2014","permalink":"/posts/tiempo-de-resenas-para-perdimos-la-luz-de-los-viejos-dias/","title":"Tiempo de reseñas para Perdimos la luz de los viejos días"},{"content":"Hoy iba a escribir la cuarta parte de ”Cómo se hizo Perdimos la luz de los viejos días”, una parte que ya se sale de la mera creación de la novela y empieza a meter el pie en otras aguas. Las que hay tras el fin de una historia. Pero como ya iba por mil seiscientas palabras y subiendo, he decidido parar, cortar y cambiar de tercio. Así que hoy hablo por separado de uno de los temas que iban incluidos en ese otro escrito. El tema de los géneros literarios, un tema que me “““encanta”””, y por si no hay comillas suficientes, sí, es ironía.\nLa maravillosa idea de discriminar por género Cada vez que aflora el tema de los géneros, a mí lo que me aflora es urticaria. Cuando terminas de escribir algo y si quieres mostrarlo a otros, parece necesario encuadrarlo en un género y definir con eso lo que has escrito. Voy a ser tópico y lo odio, pero yo no creo en los géneros, creo en las buenas historias. Los géneros sirven para lo mismo que los guetos o aquellos asientos para gente de color en los autobuses. Para etiquetar y, paso siguiente e ineludible, discriminar. Poco tiempo después surgen la tiranía y el esnobismo. Lo que es peor, cuando se construyen y delimitan géneros de manera estricta ","date":"11-11-2014","permalink":"/posts/muerte-al-genero-literario/","title":"Muerte al género literario"},{"content":"No voy a ser yo el que niegue que a veces mi tendencia a la obsesión con cosas que cruzan por delante me puede y me atrapa. Hace un par de días alguien me preguntó lo siguiente en un comentario de la web:\nYo también escribo, o eso intento. Mezclando situaciones reales con mis pensamientos más profundos.\nMi pregunta para ti es\u0026hellip; ¿Cuándo te diste cuenta que tus relatos eran publicables?\nY no me digas que cuando tu gente cercana te lo comenta.\nGracias y enhorabuena.\nNo soy quién para responder a esa pregunta, pero quizá por la dicha obsesión, porque me hace pensar o porque la chica se llamaba como mi sobrina, ahí estuve dos días escribiendo y borrando, escribiendo y borrando.\nAl final hice lo que hago, hablar sin decir demasiado y al final decidir detenerme en un punto, el que fuera, porque si no todo es una rueda de hámster.\nY me quedó esta respuesta que expongo aquí, más larga de lo que pensaba y a la que hice marchar con su hatillo hacia ninguna parte, muy a tono con lo que escribo últimamente.\n* * * * *\nHola, Carla:\nMe has hecho una pregunta extremadamente difícil y he borrado un montón de respuestas porque ninguna me convencía. Esta tampoco lo hace y no te aclarará nada, pe","date":"29-10-2014","permalink":"/posts/cuando-se-da-uno-cuenta-de-que-lo-que-escribe-es-publicable/","title":"Cuándo se da uno cuenta de que lo que escribe es \"publicable\""},{"content":"Creo que fue Vargas Llosa en su Cartas a un joven novelista el que dijo que la realidad puede ser un buen principio para una historia, pero nunca puede ser su final. Hemingway también era partidario, como táctica para vencer a la hoja en blanco, de empezar con una frase cierta, con una cosa que fuera real.\nA partir de ahí, ya se podía construir algo, porque era una base sólida y tangible sobre la que edificar una historia, por fantástica que acabe siendo. De un modo inevitable, cierta gente que me lee y también me conoce, examina los párrafos intentando ver qué hay de real en lo que escribo, quién es el héroe y el malvado, quién la chica y quién el asesino.\nYo, como creo que hacen todos los que escriben, uso pequeñas cuñas de realidad que inserto en la fantasía de una historia que escribo. Esas cuñas, hechas del mismo material que la verdad, dan solidez, dan consistencia a una historia, le otorgan esa cualidad tangible que ha de tener. Pero también es cierto que construir toda la torre con realidades la dejaría sin alma y sin fantasía.\nAdemás, creo que el buen contador de historias no plasma la realidad como es. Siempre la moldea, sube o baja el volumen de situaciones o aspectos re","date":"22-10-2014","permalink":"/posts/como-se-hizo-la-novela-perdimos-la-luz-3-que-es-real-y-que-no/","title":"Cómo se hizo la novela \"Perdimos la luz...\" (3). Qué es real y qué no"},{"content":"Sigo esta serie de artículos, que son una especie de remedo de ”Cómo se hizo” la novela Perdimos la luz de los viejos días. Había un montón de cosas que quería tocar hoy: desde la inspiración, hasta los géneros, pasando por herramientas de escritura y lo que ocurre después de terminar la historia. Pero al final todo eso son anotaciones a pie de página de lo importante, que es escribir.\nEs cierto que al final esa parte de la creación de la novela se podía resumir en lo que dije: te sientas y escribes.\nPero supongo que eso no es hacer toda la justicia al proceso en sí y por eso voy a hablar más (léase divagar) sobre ello. Esto no va de teorías sobre el héroe, el conflicto, el nudo, el estilo o el desenlace, es sobre lo que supone escribir. Perdimos la luz de los viejos días no fue demasiado diferente del resto de mis historias.\nSi acaso, al ser más breve y quererla sencilla, me causó menos problemas, pero me los causó, porque si no, no hubiera merecido la pena.\nEl proceso de escribir Quizá alguno esté familiarizado con las fases del duelo en la psicología: negación, negociación, depresión, ira y aceptación.\nPues más o menos eso parece el proceso de escribir, pero con ratos de más ira","date":"20-10-2014","permalink":"/posts/como-se-hizo-la-novela-perdimos-la-luz-de-los-viejos-dias-2-el-proceso-de-escribir/","title":"Cómo se hizo la novela “Perdimos la luz de los viejos días” (2). El proceso de escribir"},{"content":"Soy un voyeur. Me gusta indagar en otros escritores y en cómo lo hacen o lo hacían. Leo sobre sus vidas, leo en las entrelíneas de esas vidas cómo trabajaban y, a cambio, soy muy celoso con la intimidad de lo que escribo. A veces patológico. Muchos que me conocen no saben que escribo y como es un acto solitario e íntimo, prácticamente nunca hablo de ello.\nNo le digo a nadie si estoy escribiendo algo o el qué y, si alguien me sorprende haciéndolo y me pregunta qué escribo, la respuesta suele ser: \u0026ldquo;nada\u0026rdquo; o \u0026ldquo;una carta de amor\u0026rdquo;. Pero por una vez y sin que sirva de precedente, decidí que levantaría un poco la cortina sobre la novela Perdimos la luz de los viejos días, que acaba de editarse.\nAsí que en varios artículos (no sé si dos, tres o veinte, porque como se verá apenas planifico al escribir), hablaré de la creación de la novela entre bambalinas.\nPor comparar con algo, sería una especie de caótico \u0026ldquo;Cómo se hizo\u0026hellip;\u0026rdquo;.\nHablaré brevemente de cómo escribo, dónde, con qué herramientas, cuánto tiempo duró todo\u0026hellip; También de qué cosas son reales y figuradas en la historia (algunos me preguntan por esto y otros hacen asunciones, siempre erróneas,","date":"15-10-2014","permalink":"/posts/como-se-hizo-la-novela-perdimos-la-luz-de-los-viejos-dias-1-comienzos-y-caos/","title":"Cómo se hizo la novela \"Perdimos la luz de los viejos días\" (1). Comienzos y caos"},{"content":"Quien escriba con asiduidad algo con más que un par de párrafos ya sabe cómo va esto y ya sabe cómo lo odia. Las malditas erratas, que se esconden tras las palabras y tú que miras cien veces y crees que está bien, pero no. Llega el momento, alguien lee lo que has escrito y esa emoción que querías rozarle como no lo habían hecho nunca otros se resume en un: \u0026ldquo;aquí hay una errata\u0026rdquo;. Y por un segundo nada más importa y te preguntas si estás ciego o eres tonto y además es que no puede ser, que lo leíste cien veces y, como eres un obsesivo, lo leíste cien más y todo estaba bien, todo era perfecto, las palabras que moverían un mundo. \u0026ldquo;También has escrito esto otro mal\u0026rdquo;. Y así siempre. Nadie se libra, ni el más obsesivo, ni el más listo, ni el que mejor escribe. Tú no ves que haya erratas y entonces viene otro, que ni siquiera es muy ducho en lo de las letras y le sobresale ese error como una sirena que parpadea, lo ve y es como una arruga en la sábana y no gusta. El que lee se tropieza en la falta de ortografía o el error gramatical y todo lo que construías se viene abajo, aunque sea un poco. ¿Cómo es posible la imposibilidad de ver tus propias faltas? ¿Es porque so","date":"10-10-2014","permalink":"/posts/por-que-somos-incapaces-de-ver-nuestras-erratas-al-escribir/","title":"Por qué somos incapaces de ver nuestras erratas al escribir"},{"content":"Este relato inédito forma parte de La pregunta que importa y otros relatos, que se puede descargar gratis desde la salida de la novela Perdimos la luz de los viejos días. Pongo el relato aquí porque es el más breve de todos los que contiene el volumen y, además y curiosamente, es posible que quienes lean la novela hagan una sutil conexión y les suene algo. Siempre he tenido la costumbre de escribir, prácticamente todo, en un mismo mundo entrelazado, con referencias y bromas internas que sólo entiendo yo. Pero es que a veces me atrae ese arquetipo de payaso malvado, que busca hacerse gracia antes de hacer gracia a los demás. Ese que siempre tiene ese gesto de pillar una broma que nadie más entiende. Nunca he conocido nada más enervante (o inquietante) que esa clase de payaso. Y aquí está \u0026ldquo;Toda la verdad\u0026rdquo;, es muy breve, no llega a dos minutos de lectura.\nToda la verdad Recuerdo cuando mi padre contrató un investigador privado y descubrió que mi madre quedaba con desconocidos, con los que contactaba a través un tablón de anuncios cutre de Internet, casi siempre en el mismo aparcamiento o sitios peores. Y allí, bueno, allí se ponía de rodillas y a lo mejor lo que hacía era ","date":"07-10-2014","permalink":"/posts/relato-breve-toda-la-verdad/","title":"Relato breve. \"Toda la verdad\""},{"content":"Cada vez que veo un artículo sobre \u0026ldquo;cómo escribir mejor\u0026rdquo;, con consejos y técnicas, encojo el ceño y niego con la cabeza. Muchos de los consejos, en éste y en cualquier ámbito, sufren de lo que se llama el \u0026ldquo;sesgo del superviviente\u0026rdquo;.\nEl concepto es pesado de explicar a fondo, pero básicamente viene a significar que cualquier consejo bienintencionado que le funcionó a alguien, lo hizo porque era lo adecuado para ese momento y lugar exactos, para su carácter y para su situación concreta, compuesta de miles de matices que cambian cuando se refieren a otra persona.\nPor eso, cuando se trasladan muchos esos consejos a otras personas y situaciones, simplemente no funcionan, causan confusión y, muchas veces, hacen más mal que bien. Por eso hay libros sobre cómo hacerse millonario que muchos siguen y, aunque supongamos que el que escribió el libro hable honestamente (que ya es demasiado suponer) nunca funcionarán. Las personas que lo leen no son el que escribió el libro, no están en su misma situación, ni sujetas a las miles de coincidencias que sucedieron, ayudaron al autor y nunca se comentan.\nY además estamos hablando de un arte, así que, en realidad, uno podría ale","date":"06-10-2014","permalink":"/posts/5-consejos-de-autores-legendarios-para-escribir-mejor-que-si-funcionan/","title":"5 consejos de autores legendarios para escribir mejor (que sí funcionan)"},{"content":"El tiempo y yo no nos llevamos bien, quizá porque él tiene las de ganar y juega sucio. Utiliza esa combinación de días que a veces se arrastran lentos y de meses que siempre pasan rápido. Todo esto viene a que se me ocurrió mirar la fecha de este libro de la fotografía, que yo databa en, como mucho, dos años. Pues bien, dentro de unos meses hará cuatro que se publicó. Dentro de él hay un relato escrito por un servidor y que en su día se tituló \u0026ldquo;Asesino\u0026rdquo; (reboso originalidad en los títulos). En aquella Antología, cuando me ofrecieron participar, me comentaron el hecho de que, el tema que unía las historias era dar una vuelta de tuerca diferente al género negro. Que sí, que tratara de asesinos, de gentuza y de esos rincones oscuros, donde están lo peor de las personas y a veces las mejores historias, pero con un algo diferente. Pues bien, como tras el tiempo recuperé los derechos del relato y era uno al que tengo cariño, dicha historia adquiere una segunda vida y la titulé: \u0026ldquo;Debería retirarme\u0026rdquo;. Una de las cosas positivas de la edición digital es poder recuperar esas historias y que se lean de nuevo cuando ya no se pueden encontrar. Eso he querido hacer con est","date":"03-10-2014","permalink":"/posts/relato-deberia-retirarme/","title":"Relato. \"Debería retirarme\""},{"content":"Cada dos por tres alguien dice que es el final del libro y que estamos condenados. Pero lo cierto es que leer nunca fue algo mayoritario, como lo son la televisión o Internet, así que tampoco lo veo diferente ni los tiempos pasados fueron mejores. Gritamos muchas opiniones disfrazadas de conclusiones y no miramos a nuestro alrededor queriendo entender lo que pasa. La cuestión es que dentro de ese arte minoritario que es leer, hacerlo en dispositivos electrónicos es un pedazo aún más pequeño. Por eso, hablar de edición digital hoy en España, al menos desde el punto de vista personal de éste que escribe, se puede reducir a una palabra: Amazon. Apple o Google, que suenan muy grandes en nombre, apenas juegan un papel muy marginal, a gran distancia todavía. Y sí, sé que hay plataformas de aquí y que las grandes editoriales a lo mejor tienen otro juego que desconozco pero más bien parece que siguen sin enterarse de nada. Excepto la honrosa excepción que ahora comentaré. Así que, cuando saqué el tema de gestión derechos digitales de la novela ”Perdimos la luz…” sin querer disparé 30 minutos de diatriba inesperada sobre la situación de la edición electrónica, vista por una editorial pequeñ","date":"02-10-2014","permalink":"/posts/la-edicion-digital-en-espana/","title":"La edición digital en España"},{"content":"Me temo que voy a ser breve, como casi siempre con estas cosas. Dije septiembre y lo es, aunque sea el último día. La cuestión es que ya está disponible la novela Perdimos la luz de los viejos días, que allá por abril de este año recibió el Accésit del Premio Oscar Wilde de novela breve. También es cierto que, a la hora de escribir estas líneas, la distribución no es completa y a menos que estés por Madrid, aún quedará una semana aproximadamente (o eso me dicen) para poder encargarla en papel cualquier librería. Las versiones digitales ya están en las tres grandes tiendas (Amazon, Apple y Google) y pronto estarán en más plataformas. De hecho ya estaban desde hace unos días (e incluso alguien las compró y no sé ni quién ni cómo se enteró), pero prefería esperar al papel. De todas formas, más que extenderme en estas líneas, prefiero comentar que hay toda una web dedicada a la novela y está aquí. Si la visitas podrás, entre otras cosas:\nDescargar el libro inédito de relatos _La pregunta que importa _para tu lector electrónico, el que sea, no discrimino. (échale un vistazo al apartado de \u0026ldquo;Extras“, está allí). Saber donde encontrar la novela y cómo conseguir ya un ejemplar dedicad","date":"30-09-2014","permalink":"/posts/ya-esta-disponible-la-novela-perdimos-la-luz-de-los-viejos-dias/","title":"Ya está disponible la novela Perdimos la luz de los viejos días"},{"content":"«Hacía tiempo que no veía una escritura tan brillante», «esto parece escrito por un crío de cinco años», «me enamoro al leer«, «menudo bodrio«, «escribes genial» y «no entiendo nada».\nTodo esto y muchas más lindezas me han dicho cuando me han leído y se refieren al mismo texto.\nAlguien más sabio que yo me dijo que no me creyera ni lo uno ni lo otro y yo procedí a hacer con los consejos lo que hago, que es escuchar sólo la parte que me interesa y la otra la tergiverso.\nPerdimos la luz de los viejos días está ahí en el umbral de la puerta y, tarde o temprano, alguien me dirá que le gustó y el siguiente que es mejor que no hubiera nacido (a eso sí puedo apostar el par de euros que reciba de royalties).\nYa se sabe lo que se dice de las críticas, que es imposible apasionar sin que otros te odien. Y es verdad. También que es imposible gustar a todo el mundo. Y también es verdad. Las críticas, añaden otros, es lo único que nos hace mejorar.\nCierto, cierto, los humanos somos así y aprendemos a golpes. Es verdad todo eso y mucho más, pero que sea verdad no significa ni soluciona nada cuando llegan.\nLas críticas son inevitables, esa es una realidad como que hoy ha amanecido, es algo que form","date":"26-09-2014","permalink":"/posts/criticas-y-elogios/","title":"Críticas y elogios"},{"content":"Siempre me recuerdo atrapado por el mito de la caverna. No la de Platón, yo tengo una propia porque mi arrogancia así lo exige.\nEn ese mito puedo encontrar una cueva lo bastante escondida y alta en la que refugiarme. Una alejada de todo, con riscos que la protejan y hagan que todo lo que se acerque resbale en la subida y se parta en pedazos contra ellos.\nEl mito es que si soy ermitaño de esa cueva, mi vida será por fin tranquila. No negaré que muchas veces el cielo es que me dejen paz. Por eso creo que si me aíslo en esa caverna, remota y tras los riscos, nada ni nadie llegará hasta ahí y eso no suena mal.\nApago el teléfono, a la vida y a las cosas cotidianas, corto lazos y necesidades y sólo tengo que sentarme y admirar, quizá con las manos tras la cabeza y todo.\nComo todos los mitos, me suena bien y no funciona, porque la vida es esencialmente conflicto aunque pocas veces queremos verlo. Al final, muchas cosas no invitadas encuentran la entrada de la cueva, exigen su tributo y es que la paz es otro mito. De hecho cuando vives en esas cuevas, al final sólo vienen a verte las cosas mediocres o insignificantes.\nPequeñas miserias tontas que rompen el paisaje. La cueva no te libra de ","date":"22-09-2014","permalink":"/posts/el-mito-de-la-caverna/","title":"El mito de la caverna"},{"content":"Siempre me ha fascinado que muchas cosas importantes parecen estar unidas a otras muy distintas, con una relación sutil e inesperada en los matices.\nNo me voy a poner filosófico con ejemplos, me voy a remitir sólo a una cosa, la relación indisoluble entre escritura y soledad.\nEscribir se hace solo y, de hecho, los demás son un obstáculo para conseguirlo.\nNo soy el primero ni el mejor que habla de esto. Muchos que escribían bien ya notaron que una cosa y la otra estaban entrelazadas de una forma inevitable, con una relación de amor-odio entretejida ahí.\nLa soledad hace nacer a lo original en nosotros, a una belleza no familiar y peligrosa - a la poesía. Pero también nace lo opuesto: lo perverso, lo ilícito, lo absurdo.\nEso decía Mann. Otros, como Faulkner, eran pragmáticos:\nEl único entorno que un artista necesita es cualquier paz, cualquier soledad y cualquier placer que pueda obtener a un coste no demasiado alto.\nPero quizá Patricia Highsmith fue la más directa y sencilla:\nMi imaginación funciona mucho mejor cuando no tengo que hablar con gente.\nAsí podría pasarme estas líneas, copiando las de otros mejores y lo cierto es que no es mala forma. La cuestión con la escritura y la sol","date":"20-09-2014","permalink":"/posts/la-inevitable-relacion-entre-escritura-y-soledad/","title":"La inevitable relación entre escritura y soledad"},{"content":"No hace mucho me llegó un correo en el que me retaban a responder a un test literario. Le eché un vistazo sin esperar mucho y al final me pareció curioso. 20 preguntas sobre libros, lecturas y similares. Me decidí a hacerlo finalmente y este es el resultado de mi test literario. BLOG QUE ME RETÓ A RESPONDER EL TEST La puerta en el muro. https://lapuertaenelmuro.com/ TRES BLOGS QUE QUISIERA QUE HICIERAN ESTO: No voy a nominar a nadie, que esto de los retos se nos está yendo de las manos aunque se trate de libros. Pero si alguien quiere hacer esto en su web y decir que el guante que recogió lo encontró aquí, me parece genial y no pareceré tan antisocial (no digo que no lo sea, digo que no lo pareceré). Aclarado esto, he aquí las 20 preguntas.\nTEST LITERARIO 1.- Los últimos libros leídos Fiesta de Hemingway, Meridiano de sangre de Cormac McCarthy, Por amor a Imabelle de Chester Himes. No por ese orden y seguro que me faltan varios, pero esos son los que recuerdo ahora.\n2.- Libros que cambiaran mi forma de pensar El mito de Sísifo de Camus y El gen egoísta de Dawkins son los que más me vienen a la cabeza ahora mismo, así que supongo que esos. Te vuelven un optimista empedernido y los r","date":"14-09-2014","permalink":"/posts/20-preguntas-sobre-libros/","title":"20 preguntas sobre libros"},{"content":"Muchas películas o series reflejan mal al escritor y su trabajo, pero reflejan muy bien los mitos que nos atraen, porque también son los que venden.\nNo hace demasiado veía una serie en la que el protagonista, escritor maldito basado sin ningún rubor en Bukowski, se sacaba de la manga una obra maestra tras unas cuantas noches sin dormir. Por supuesto tecleaba en máquina de escribir y una botella de Jack Daniels era compañera fiel.\nAunque eso era ficción, de vez en cuando algunos gustan de perpetuar el mito y viene Jack Kerouac a decirte que él escribió En el camino en tres miserables semanas. Que no comprende por qué te cuesta tanto. Y luego te dice que se convirtió, así como sin querer, en el icono de una época que parecía mejor, como siempre parecen las pasadas.\nCuando echas a Kerouac, viene Conan Doyle, que hizo lo mismo. Tres semanas tardó para Un estudio en escarlata. Se la rechazaron unas cuantas veces, pero al final consiguió vender el manuscrito por 25 libras de su majestad.\nY he aquí que hay alguien y su musa que reventaron todas las marcas. Robert Louis Stevenson (La isla del tesoro, Flecha negra), escribió Doctor Jekyll y Mr. Hyde en seis días.\nSeis, con los pulmones llen","date":"03-09-2014","permalink":"/posts/los-seis-dias-de-furia-de-robert-l-stevenson/","title":"Los seis días de furia de Robert L. Stevenson"},{"content":"Iba a escribir sobre algo completamente distinto, pero hoy en Twitter pasó por delante un artículo que explicaba (más o menos) lo mismo que iba a decir; así que lo dejé correr con esa sensación de que, en Internet, todo parece que ya lo ha dicho alguien antes. Y seguramente mejor. Al final escribir siempre encuentra la manera de salir, a veces a través de las palabras de otros. Hace algunas entradas comentaba en esta misma web sobre las cartas, ese pedazo del pasado que, para variar, sí me gusta. Hace tiempo también, leí una carta de Albert Camus y me dije que un día tendría que ponerla en español, para que el que pasara por aquí pudiera leerla. _El extranjero _de Camus me parece una obra excelente, un ejemplo de maestría del estilo sencillo y mínimo de escribir, que considero el más difícil con diferencia. Todo el mundo puede extenderse y dar vueltas sobre sí mismo, sólo los maestros saben usar las palabras justas y ni una más para transmitir a la perfección todo lo que quieren decir. Aparte de eso no negaré que Camus me parece una mente brillante y he ahí mi punto débil. Su filosofía del absurdo, su _Mito de Sísifo, _también dejó en su día una huella honda. Camus nació en la Arge","date":"29-08-2014","permalink":"/posts/la-carta-de-camus-a-su-maestro/","title":"La carta de Camus a su maestro"},{"content":"Pues no me hagas caso a mí, que yo no tengo ni idea de nada, sólo disimulo y silbo mirando al cielo, que nadie me pregunte. Mejor hacer caso a quién sí sabe decirlo, porque habrán de pasar muchos años y no se encontraron palabras mejores.\nAsí que quieres ser escritor Charles Bukowski\nSi no sale como una llamarada de dentro de ti,\na pesar de todo,\nno lo hagas.\nSi no llega desde tu corazón, tu mente y tu boca\ny tus tripas\nsin hacer preguntas\nno lo hagas.\nSi tienes que sentarte durante horas\ncon la mirada fija en la pantalla\no encorvado sobre tu máquina de escribir\nbuscando las palabras,\nno lo hagas.\nSi lo haces por dinero o fama,\nno lo hagas.\nSi lo haces porque quieres\nmujeres en tu cama,\nno lo hagas.\nSi tienes que sentarte\ny reescribirlo una y otra vez,\nno lo hagas.\nSi pensar en ello es ya un trabajo duro,\nno lo hagas.\nSi estás intentando escribir como\ncualquier otro,\nolvídate.\nSi tienes que esperar a que salga rugiendo de ti,\nespera pacientemente.\nSi nunca sale rugiendo de ti,\nhaz otra cosa.\nSi primero tienes que leérselo a tu esposa\no a tu novia o a tu novio\no a tus padres o a cualquiera,\nno estás preparado.\nNo seas como tantos escritores,\nno seas como tantos miles de\npersonas que","date":"25-08-2014","permalink":"/posts/asi-que-quieres-ser-escritor/","title":"Así que quieres ser escritor"},{"content":"Antes yo era el tipo que siempre llegaba a tiempo, lo que en realidad significa el tipo que siempre tenía que esperar. Alguien me corrompió y ya no suele ser así. Ahora, en ocasiones, no llego a tiempo, pero todas las veces sigo siendo el tipo que siempre tiene que esperar. Todo a cuento de que tal día como hoy nació Ray Bradbury y quería hablar un poco sobre él e iba a llegar tarde al cumpleaños.\nPero no me caía mal ese tipo que era yo y siempre llegaba a tiempo, así que al final esto va a coincidir con el aniversario de Ray.\nYa he hablado más de una vez de que hay escritores que, aunque no te encajen, sabes que son tipos que piensan hondo, y es que creo que para escribir bien hay que pensar hondo. \u0026ldquo;Condición sine qua non\u0026rdquo;, que decía un profesor de filosofía de los de fumar en pipa. Juan, si estás leyendo esto, que supongo que no pero por si acaso: gracias.\nY también por dejarme 1984 y por el consejo de no yacer con psicólogas.\nMe encantó Farenheit 451 cuando lo leí siendo chaval y también me gustó La feria de las tinieblas, pero el libro de Ray que me interesa hoy es: El zen en el arte de escribir.\nNo es novela ni cuento, es una colección de once ensayos sobre el arte","date":"22-08-2014","permalink":"/posts/el-zen-en-el-arte-de-escribir-de-ray-bradbury/","title":"El zen en el arte de escribir, de Ray Bradbury"},{"content":"Anoche terminé el libro Matadero 5 de Kurt Vonnegut. Puedo decir que me gustó. Independientemente de la historia, hay una manera de escribir por parte de los grandes que los diferencia del 90% de libros que ves en El Corte Inglés. No puedes apuntar exactamente qué es y ese \u0026ldquo;algo\u0026rdquo; no se parece de uno a otro y ni siquiera gusta a todos (si lo hace, no es grande). De hecho, puede que ni siquiera te encaje a ti mismo, pero lo reconoces, está ahí. Sabes que, sea buena o mala la historia, hay una manera particular de contarla que atrae por sí misma. A lo mejor es que el estilo lo es todo, que dijo aquel. Ese algo es una cualidad que no se puede enseñar. También es pérdida de tiempo —en mi opinión—, diseccionar qué hacen los escritores en sus páginas, pues, como mucho, lo único que se puede obtener de eso es copiar de modo artificial. Por eso suelo tener la manía de ir a mirar tras el telón, aprender más sobre las vidas de los que me gusta cómo escriben. No me interesan los grandes hechos, me interesa el día a día, porque el secreto de la maestría está enterrado las jornadas cotidianas, en la repetición y la rutina. A lo mejor por eso la maestría (en cualquier campo) es tan es","date":"19-08-2014","permalink":"/posts/matadero-5-asi-fue/","title":"Matadero 5. Así fue."},{"content":"No me gusta el pasado. No voy a animar en su favor si alguna vez se mete en una pelea. Puedo reconocer su utilidad y todo eso, pero no significa que me guste. Está bien donde está, pero tiene la maldita manía de meter su zarpa en el presente, de dirigir el futuro como si siempre tuviera algo que decir cuando ni siquiera existe. No me gusta esa clase de gente. A veces me tropiezo con conocidos que vivían en dicho pasado y puede que fuera mejor o peor (hubo pasados que recuerdo buenos) pero no siento nostalgia ni ganas de repetir siquiera los mejores. Alguna vez me han dicho sobre cenas de compañeros de colegio y cosas así y a mí no me parece que exista infierno peor. He visto a alguna gente que se quedó atorada allí cuando te ven, que sólo te hablan (muy rápido durante el poco tiempo que les das) de cosas lejanas que no recuerdas. Y yo pienso que se han quedado atrapados en un sitio terrible. Del pasado encontré el otro día viejas cartas y me gustaron, eso sí. Encontré más de cien relatos de hace muchos años y me horrorizaron, eso también. Sé que fueron necesarios y bla, bla, bla, pero los releo y pienso quién era ese y cómo escribía tan mal, que no le entendía siquiera. Pero el cas","date":"13-08-2014","permalink":"/posts/la-carta-de-los-diecisiete-anos-despues/","title":"La carta de los diecisiete años después"},{"content":"Ese era el título de una película que quise que me gustara, pero me dejó un poco frío y es que estos siguen siendo días un poco raros y perezosos que van hacia ninguna parte.\nPara mí eso fueron siempre los veranos desde que ya no recuerdo ser un crío.\nPueden ser mejores o peores, se arrastran lentos e Internet se queda desierta.\nEn estos días escribo yo también hacia ninguna parte y de nada en concreto. Todo el que pasa por aquí sabe que más temprano que tarde se va a encontrar pelos de la barba de Hemingway. Una vez dijo algo que se perpetuó.\n\u0026ldquo;El mundo rompe a todos y después, algunos son más fuertes en esos sitios que se rompieron\u0026rdquo;.\nPor razones que no vienen al caso aprendí de un viejo instructor de boxeo que no creo que haya leído a \u0026ldquo;Papa\u0026rdquo;.\nÉl me enseñó que cuando un golpe deja herida, el tejido cicatrizal que la acaba cubriendo es menos resistente. Así que sangras más fácilmente si de nuevo te aciertan en ese sitio, ya sea el golpe de un enemigo, de las cosas que se acaban o de alguien que no pensabas que dejaste que se acercara tanto como para tocarte si quiere.\nY así vives, cada vez un poco más deformado con el nuevo golpe, más feo, más fácil que sangr","date":"10-08-2014","permalink":"/posts/dias-extranos/","title":"Días extraños"},{"content":"Cuando era pequeño me gustaba Joe Cocker, a saber cómo se llama esa tara en psicología. Y aunque no soportaba Unchain my heart, me encantaba Summer in the city. Luego te enteras de que la canción original no es suya, sino algo más antigua (si es que hay algo más antiguo que Cocker) y la crearon los Lovin\u0026rsquo; Spoonful. En fin, esas son las decepciones infantiles que me empujaron al barro y no las de los Reyes Magos. El caso es que éste es un verano en la ciudad igual que el que lo precedió. También iba a ser un verano de escritura igual que aquel, pero lo cierto es que aunque escribo cada día sin fallar, todo son lo que llamo relatos a ninguna parte. Historias cortas que a saber dónde terminarán y que no tengo intención de mover, publicar o dejar que alguien (aparte de la parte que me dice que nos hemos coronado con semejante basura) los lea. ¿Por qué los escribo entonces? Porque tengo que. Amigos comparten por móvil (y supongo que por un Facebook que por fortuna nunca tuve) sus fotos de playas que no distingo. Me parece curioso el hecho, uno abre la veda y pronto los demás se unen para no quedarse atrás. Envían fotos de donde están o estuvieron, como si esos fueran los goles del","date":"04-08-2014","permalink":"/posts/verano-en-la-ciudad/","title":"Verano en la ciudad"},{"content":"Cuando el diablo no tiene nada que hacer, lee. Y yo tengo una especial debilidad por las cartas. No conocía el libro Letters of note de E.B. White, famoso por algunos libros infantiles y por su Elements of style. Se dice de White que era un excelente escritor de cartas. El 30 de marzo de 1973 un hombre preocupado le escribió, pues había perdido la fe en la humanidad. White siempre creyó que el escritor tenía una responsabilidad de ser todo lo bueno en su arte que pudiera y no interpretar la vida solamente, sino darle forma. También creía en que debían dar esperanza a los demás. Por eso he tenido curiosidad por la respuesta de White a ese hombre, para ver si, a los 74 años y con mucha más vida a sus espaldas que ante él, cumplió el cometido que siempre enarboló. Que cada uno juzgue con esta traducción informal que he hecho como mejor he podido, porque quien escribe tiene el deber de hacerlo bien.\nEstimado Sr. Nadeau: Mientras haya un hombre de pie, mientras haya una mujer compasiva, el contagio se puede extender y la escena no está desolada. La esperanza es lo que nos queda, en un mal momento. Me levantaré el domingo por la mañana y daré cuerda al reloj, como una contribución al ord","date":"30-07-2014","permalink":"/posts/la-carta-al-hombre-que-perdio-la-fe-en-los-hombres/","title":"La carta al hombre que perdió la fe en los hombres"},{"content":"Silvio, que nunca lo buscó y no tuvo el más mínimo interés, conoció el sentido de la existencia cuando vio un billete de 5 euros en el suelo. Se agachó a por él, el pantalón cedió por el culo, se desgarró y a la vez también lo hizo la cortina de ilusión que cubre la realidad. Los dos rotos hicieron el mismo ruido. Silvio pudo ver por la abertura al otro lado de lo que existe y comprendió. Había un sentido y un propósito, piezas que encajaban en un engranaje imposible, de metal injertado en carne. Éste se elevaba y retorcía en mil direcciones, ocupando todo y moviendo la existencia tras el telón que se había rajado. Infinidad de destellos cegadores y pequeños se afanaban alrededor de la maquinaria, manejándola, manteniéndola, cumpliendo como luciérnagas el esquema de las cosas. Eso y cien imposibles más vio en un segundo por la rendija descosida. Silvio se alzó, se puso la mano en el trasero para taparse el roto y la cortina rasgada se cerró, cosida en un instante por esas luces. Miró su mano y era cinco euros más rico. Su cabeza recordó lo que había visto y se sentó en el suelo allí mismo, bajo muecas raras de los que pasaban y le esquivaban. Miraba a su billete, miraba a la nada. ","date":"28-07-2014","permalink":"/posts/relato-el-sentido-de-la-vida/","title":"Relato. El sentido de la vida"},{"content":"Hoy, Ernest Miller Hemingway cumple 115 años, celebrándolo donde las leyendas viven y espero que aún se puedan emborrachar. Siempre recuerdo el 21 de julio. \u0026ldquo;Papa\u0026rdquo; sobrevivió a metralla de mortero, un balazo en la pierna, anthrax, malaria, neumonía, disentería, cáncer de piel, hepatitis, diabetes, cuatro accidentes de coche y dos de avión. Supongo que al final sólo Hemingway podía acabar con el propio Hemingway, después de que la vida lo intentó cien veces y lo consiguió ninguna. Hoy calmamos la adicción a la adrenalina con deportes de riesgo que no lo tienen y vacaciones de aventura prefabricada. Ya no son los tiempos (y si lo fueran no lo haríamos) de echar a un león de un bar porque se cagaba o de arrancarse la insignia de no combatiente en una guerra y que ese corresponsal, de manera poco explicable, tuviera una unidad propia de combate, con el doble de alcohol y armas que el resto. Ese era Hemingway, ese y el que escribió: \u0026ldquo;Cuando llegaba la primavera, incluso si era una primavera falsa, la única cuestión era encontrar el lugar donde uno pudiera ser más feliz. Lo único que podía arruinarte el día era la gente, y si podías evitar los compromisos, el día no ten","date":"21-07-2014","permalink":"/posts/feliz-cumpleanos-hemingway/","title":"Feliz cumpleaños, Hemingway"},{"content":"No soy fan del pasado y la nostalgia me aburre enseguida, pero a veces visito a ambos. A veces veo textos viejos y en general me horrorizo. Luego veo otros y encuentro cualidades redentoras más allá de que fueran un mal necesario. A veces también los retoco como el artesano al cuco. Nunca me olvidé de este relato que hoy vuelve de nuevo, pero sí olvidé los muchos años que hace que lo escribí. Diría seis, pero apostaría a siete u ocho. No importa, cumple muchos años igual que su protagonista, pero ahora vive un poco otra vez.\nPágina 115 Hace semanas me alegraba de ser por fin mayor de edad, hace unos días ya tenía veinticinco, ayer cumplí treinta y hoy soplo cuarenta velas. A este paso a las cinco de la tarde me jubilo y mañana moriré.\nA mi tiempo le han cortado los frenos y nunca me había fijado; ahora en lo que me fijo es en el barranco, ahí delante. Siempre pensé que el día que cumpliera cuarenta iba a ser traumático, el día de mi ejecución. Sin pelo, sin erecciones, sin poder mantenerme sobrio en una boda. Ahora ya sé cómo es ese día y es peor que lo peor que temí, porque simplemente es igual que los demás. No recuerdo nada reseñable desde que dejé la niñez, excepto quizá a mis ","date":"15-07-2014","permalink":"/posts/relato-pagina-115/","title":"Relato. Página 115"},{"content":"Nunca he negado que soy un mercenario con mi escritura. Casi siempre escribo sobre lo que quiero, pero cuando hace unos años me ofrecieron participar con un relato para el aniversario de Radio Nacional, pues no dije que no. Lo que sí dijo el editor fue: \u0026ldquo;sabes que nunca digo sobre cómo tiene que escribir nadie pero, por favor, no te pases mucho, lo quieren leer los de RNE antes de publicar\u0026rdquo;. Yo no estoy muy seguro de a qué se refería o por qué la advertencia, a mí de ángel sólo me faltan el halo y las alas. El caso es que escribí y no me pasé mucho y el relato acabó publicado hace años. Ahora toma una nueva vida aquí, para que perdure un poco más.\nLa última línea de defensa Le gustaría tenerlas y recordarlas. A las noches canallas se refiere, a los callejones oscuros en su biografía y a las historias que contar. Le encantaría que alguien le preguntara por su vida y no poder responder en voz alta, sólo sonreír un poco y mirar hacia otro lado. Como si recordara algo no apto para charlas de café. Pero mira atrás y todas las cosas son del mismo gris. No persiguió faldas ni ellas a él, nunca tuvo que correr delante de nadie, levantar los puños para vengar agravios o aullar a","date":"15-07-2014","permalink":"/posts/relato-la-ultima-linea-de-defensa/","title":"Relato. La última línea de defensa"},{"content":"Me gusta Nassim Nicholas Taleb, me parece un pensador profundo al que leo para comprender cómo son las cosas de verdad y también para aprender a pensar mejor.\nY es que pensar es algo costoso, pero ese es otro tema.\nTambién me gusta porque no suele tener reparo en expresar sus opiniones de manera tajante. Casi todas, por no decir todas esas opiniones, son contrarias a lo que piensa la mayoría.\nSólo por ese hecho acierta mucho más de lo que falla y me gusta hasta cuando exagera, me pongo a su favor aunque sepa que lo que dice hace aguas. ¿Por qué? Porque siempre he sido así y porque oigo tantas veces las mismas cosas (tonterías), que sólo por escuchar algo distinto ya me parece valioso.\nNassim es famoso por su libro El cisne negro, donde desarrolla el concepto del mismo nombre que introdujo por primera vez en su obra Engañados por la aleatoriedad.\nUn cisne negro es un hecho imprevisto y súbito que produce grandes consecuencias que lo cambian todo. Una de las conclusiones del libro es la de que casi todos los grandes descubrimientos científicos, eventos históricos y logros artísticos se deben a cisnes negros, hechos que nadie previó, igual que nadie previó sus consecuencias.\ns decir, ","date":"08-07-2014","permalink":"/posts/cisnes-negros/","title":"Cisnes negros"},{"content":"Un 2 de julio Ernest Hemingway cogió su escopeta y se descerrajó un tiro para acabar con su vida. En las últimas horas de un 5 de julio yo me pongo a escribir sobre él, en vez de hacerlo en el aniversario como casi todos.\nSupongo que no uso el avatar del Sombrerero Loco porque sí, así que no me voy a poner a celebrar los aniversarios cuando toquen. ¿Y qué voy a decir sobre Hemingway que no se haya dicho ya?\nO mejor dicho, ¿qué voy a decir que no haya dicho él mismo mucho mejor que yo y que nadie? Pues nada, así que sólo se me ocurren tres cosas y que sea él quien las cuente.\nUna de ellas tiene que ver sobre el hecho de escribir. Hace no mucho leí un interesante artículo sobre cosas que muchos creen acerca del mundo editorial y no son ciertas.\nUna de ellas hablaba de matar de una vez por todas la noción romántica de escribir (y del arte en general), y es verdad, que se queden con esa noción las películas y los libros malos. Sobre eso, en una carta a Charles Scribner fechada en 1940, Hemingway decía.\n_«Charlie, no hay futuro en nada. Espero que estés de acuerdo. Por eso me gusta estar en la guerra. Cada día y cada noche hay una gran posibilidad de que te maten y no tengas que escribi","date":"05-07-2014","permalink":"/posts/el-canon-de-la-escopeta-de-hemingway/","title":"El cañón de la escopeta de Hemingway"},{"content":"Buscamos el poder en sitios equivocados. Creemos que se nos va a conceder con un resplandor de gloria, haciendo cosas espectaculares en sitios exóticos. Igual que en las películas, todo acabará en una epifanía con la que nos convertimos en un héroe nuevo, en una mejor versión de nosotros. Pero lo cierto es que el verdadero poder es lento y se adquiere a través de las cosas aburridas y feas. No hay grandes momentos en los que cambiamos de repente de gusano a mariposa. Si hemos puesto suficiente trabajo, un día, sin darnos cuenta y sin un aparente porqué, descubrimos que somos algo más pacientes, algo más valientes, extraemos mejores acordes o no da asco cómo escribimos o hablamos.\nY miramos hacia adelante y todavía queda mucho. Cualquiera que crea que va a cambiar de repente con grandes ritos de iniciación, tras leer el libro del que todos hablan o a través de una gran experiencia mágica y puntual, se está dejando llevar por el mito.\nY todo este rollo porque hoy estaba leyendo, se ha asomado entre las líneas el barbudo de Demóstenes y resulta que se parecía a Víctor Hugo.\nCosas extrañas de la vida y mis lecturas. Una de las cosas que ambos tenían en común, aparte de ser los mejores ","date":"03-07-2014","permalink":"/posts/el-poder-de-la-verguenza/","title":"El poder de la vergüenza"},{"content":"En 1825, un pintor de cierto renombre fue contratado por la ciudad de Nueva York. Su misión era realizar un retrato del Marqués de Lafayette, principal apoyo francés a los norteamericanos durante su guerra de independencia. Mientras estaba allí realizando su encargo, un mensajero a caballo trajo una carta de su padre en la que le comentaba que su mujer estaba convaleciente.\nAl día siguiente otro mensajero trajo otra carta, en ella se le informaba de que su mujer había muerto. En estado de shock, el pintor viajó hasta su casa y al llegar comprobó que ya habían enterrado a la mujer que amaba. Había llegado tarde para el consuelo y también para la despedida. Así que el pintor, destrozado, ya no se detuvo hasta crear su mejor obra.\nSe llamaba Samuel Morse y el dolor le espoleó hasta que consiguió crear una manera de comunicarse de modo instantáneo, sin importar la distancia. Supongo que ese dolor no cesó después, pero ahorró mucho a muchos. Pienso que a veces las musas mejores sólo vienen con el dolor hondo, que cuando alguien con una inclinación a crear está en esos momentos, tiene la necesidad de sublimar toda esa terrible emoción porque darle salida de otra manera supondría lo peor.","date":"30-06-2014","permalink":"/posts/el-retrato-del-marques/","title":"El retrato del marqués y el dolor"},{"content":"Siempre he querido simplificar, hacerlo todo más sencillo, con menos cosas. Me atrae el minimalismo, pero es una meta imposible, uno de esos ideales frustrantes. La imagen de arriba es de uno de los programas que uso para escribir, acapara toda la pantalla y sólo puedes hace eso, escribir. Sin distracciones, sin avisos o miles de botones para dar un formato irrelevante. También puede centrarse sólo en la frase con la que estás, difuminando el resto del texto. Lo compré buscando esa simplicidad y sí, hay mucha ironía en esa frase. En mi casa tampoco me gusta tener trastos, la vacié y aparte de mis libros, alguna estantería para que estén cómodos, una tele que nunca se enciende y un par de ordenadores, no hay mucho más (un saco de boxeo, una planta y un bastón, pero ese es otro tema). Hay tantas distracciones hoy, tantas opciones, tantas cosas que tiran de ti, que el anhelo de simplificar siempre está ahí. Lo mismo me pasa al escribir. Uno intenta al principio demostrar que sabe y lo hace utilizando cada recurso y cada epíteto a su alcance, en frases anidadas como ésta, que creen que decir mucho es lo mismo que expresar mucho. Pero la maestría está en expresar con las palabras justas","date":"26-06-2014","permalink":"/posts/otra-batalla-perdida/","title":"Otra batalla perdida"},{"content":"Cuando era crío, pensaba que la mayor mascarada de los adultos era la de los Reyes Magos. Cuando crecí, me di cuenta de que en realidad es la de que alguien tiene alguna idea de lo que está haciendo. Todos vamos por ahí disimulando como podemos, pero nadie sabe nada. Algunos creen que saben, pero es peor. Escuché la eterna promesa de \u0026ldquo;cuando seas mayor comprenderás las cosas\u0026rdquo; y me topé con el Mago de Oz sin necesidad de seguir las baldosas amarillas, humo y espejos. Todo esto a cuento de estar haciendo un artículo mercenario sobre escritura y escritores, sobre consejos y rituales de los grandes. Cuando aprendes sobre ellos pronto ves que uno recomienda una cosa y otros tres la contraria y así todos, hasta que no queda resquicio por contradecir. Unos escriben por la mañana, otros a la luz de las velas, otros desnudos, otros en hoteles. Nadie tiene la fórmula ni el secreto, nadie tiene ni idea, fueron lanzando flechas a la oscuridad a ver que se quedaba clavado y encontraron lo que pudieron. Y está bien que no haya respuesta, inquietante, pero bien. Cada uno lo hace de la mejor manera que cree e intenta no tropezar con los muebles. Y así, a veces, se llega a sitios. Supon","date":"20-06-2014","permalink":"/posts/nadie-tiene-ni-idea-y-yo-menos/","title":"Nadie tiene ni idea de lo que está haciendo y yo menos"},{"content":"Esta es sólo una breve historia, una nota al margen nacida porque me dedico a hacer casi todo excepto lo que debo. Estaba pensando cómo resolver algo importante y pasó por Twitter la imagen de un libro, que el escritor comenzaba con una cita y la cita era:\nRíe y el mundo ríe contigo; Llora, y llorarás solo.\nY como pie de cita le había atribuido la autoría a Old boy, la excelente película coreana. En la película se dicen las frases, pero ese no es el origen, es de la escritora Ella Wheeler Wilcox y no, no me las voy a dar de sabio diciendo que conocía el nombre de Ella, pero sí sabía que no era de la película y lo he buscado. Creo que merece dejar aquí esta nota, por si alguien, algún día, pasa por aquí y siente curiosidad.\n[ut_one_half] Laugh, and the world laughs with you; Weep, and you weep alone. For the sad old earth must borrow its mirth, But has trouble enough of its own[/ut_one_half] [ut_one_half_last] Ríe y el mundo ríe contigo; Llora, y llorarás solo. Pues la vieja triste tierra debe tomar prestada su alegría Pero bastante problema tiene ya por sí misma. [/ut_one_half_last]\nEl New York Sun publicó el poema completo por 5$ y se pudo leer por primera vez un 21 de febrero de ","date":"14-06-2014","permalink":"/posts/una-simple-nota-al-margen/","title":"Una simple nota al margen"},{"content":"Toda la (poca) paciencia que tengo es impuesta. Por los demás, por las circunstancias, por cómo funcionan las cosas… Si por mí fuera, lo querría todo y ya. No puedo hacer las paces con el tiempo, cometo el error de verlo como un enemigo y supongo que, paradójicamente, el propio tiempo curará eso, pero de momento no es así. Soy impaciente y eso me crea problemas, pero no serlo me crearía más, sería más indolente y haría menos, que me conozco. El día en que no me importe el paso del tiempo, sé que lo perderé a manos llenas. Todo esto como introducción (y excusa) para un pequeño extracto de un artículo escrito para cierta revista cultural con la que colaboro. No estoy muy seguro de cuando saldrá, les gusta trabajar con tiempo y con método y está bien, es parte de lo que les hace buenos. El artículo se titula \u0026ldquo;Por qué escribimos\u0026rdquo; y he aquí ese breve extracto.\nAnäis Nin respondió antes que yo a esta pregunta de por qué escribimos. Sin duda lo hizo mejor cuando dijo que lo hacíamos por una razón muy sencilla: para saborear la vida dos veces. En el momento y en retrospectiva. Al final, como cuando lees, al escribir lo que quieres es, simplemente, más vida. Y escribir debe ser ","date":"13-06-2014","permalink":"/posts/por-que-escribimos/","title":"Por qué escribimos"},{"content":"En 2005 un joven escritor que nadie conocía envió ilusionado los primeros capítulos de dos de sus manuscritos a nada menos que 41 editoriales y agentes.\nTras la proverbial espera, recibió 20 respuestas. Todas menos una eran rechazos.\nUna agente literaria había expresado interés, pero sólo en una de las obras. La otra, aunque la reconocía como original, no le pareció lo bastante interesante.\n¿Conclusión? Un 98% de rechazo, ya fuera en forma de silencio o, casi siempre, de una carta estándar con motivos educados y sospechosos.\nPero bueno, a pesar del casi unánime rechazo, una agente estaba dispuesta a pelear al menos por uno de sus libros. Cuando llegó la hora de dar el siguiente paso en el proceso, fue imposible.\n¿Por qué? Porque no existía tal joven escritor.\nTras los envíos estaba un periódico, el Sunday Times, que mandó los primeros capítulos de dos novelas que habían ganado el premio Booker, uno de los más prestigiosos del mundo.\nUna de las novelas era In a free state de V.S. Naipaul, que recibió el Nobel de Literatura cuatro años antes, la otra era Holiday de Stanley Middleton.\nLe cambiaron los nombres de los personajes, pusieron como autor a un desconocido y las editoriales no","date":"09-06-2014","permalink":"/posts/el-sorprendente-asunto-de-los-manuscritos-rechazados/","title":"El sorprendente asunto de los manuscritos rechazados"},{"content":"En el libro _Turning Point, _que describe la excepcional carrera del maestro de la animación Hayao Miyazaki, él mismo comenta algo que podría ser aplicable a cualquier creador de cualquier arte:\nHacer películas es estar -tan pronto como la terminas- continuamente arrepintiéndote de lo que has hecho. Cuando miramos lo que hemos hecho, todo lo que podemos ver son los fallos; no podemos ya ni verlas de una forma normal. Nunca veo mis películas de nuevo. Así que, a menos que empiece a trabajar en una nueva, nunca estaré libre de la maldición de la última. En serio. A menos que empiece a trabajar en la siguiente película, la última será un lastre en mí durante al menos dos o tres años.\nUna vez vi una película bastante mediocre, sobre un coleccionista de arte. Se salvaba una frase: _\u0026ldquo;todo artista odia lo que hace\u0026rdquo;. _Hace poco, apareció por mi _Time Line _de Twitter esta viñeta de Tom Fonder que representa, fielmente, cualquier proceso creativo. [caption id=\u0026ldquo;attachment_4838\u0026rdquo; align=\u0026ldquo;aligncenter\u0026rdquo; width=\u0026ldquo;598\u0026rdquo;] El proceso creativo[/caption] Si creyera que las cosas ocurren por una razón o me dejara llevar por la pareidolia, diría que esto tiene ","date":"05-06-2014","permalink":"/posts/miyazaki-y-la-necesidad-de-empezar-una-obra-para-olvidar-otra/","title":"Miyazaki y la necesidad de empezar una obra para olvidar otra"},{"content":"Hace algunos días leí una vez más que el cielo sobre los libros se cae. Esos artículos y opiniones suelen ir en manadas, pero es que las noticias y el tema de turno funcionan así. Es como fuegos artificiales, primero la gran explosión, luego nadie sabe que pasó con aquello. Pero me desvío, como siempre. El caso es que se hablaba esta vez de que la \u0026ldquo;novela literaria\u0026rdquo; había muerto. No sé muy bien qué es la \u0026ldquo;novela literaria\u0026rdquo;, pero parecía referirse a ese libro trabajado, que exige cierta concentración al leer y suele ser difícil de encuadrar en un género determinado. Estamos a las puertas del apocalipsis, porque hoy día un Auster ya no vende como antes, se ve superado por libros de encargo, libros con fórmula que son copia de la copia. Sombras de Grey, tochos de espías y vaticanos, vampiros con purpurina, la nueva moda de turno que surja… Ya se sabe. Además, ahora hay tanta competencia de televisión y videojuegos, que la lectura es la fea del baile. Ah, y otra cosa, hoy estamos más distraídos que nunca. El móvil vuelve a pitar, alguien ha puesto otra chorrada en Facebook… Tenemos la capacidad de atención de un parvulario y la cosa sólo va a peor. En definitiva","date":"03-06-2014","permalink":"/posts/se-cae-el-cielo-sobre-los-libros/","title":"Se cae el cielo sobre los libros"},{"content":"Es cíclico como las estaciones. Cada cierto tiempo te tropiezas con un artículo titulado igual que éste. Todos ellos tratan de cómo crear un libro \u0026ldquo;best-seller\u0026rdquo; o alguna variación del tema.\nEl contenido del artículo suele basarse en:\nEscritor que ha vendido mucho intenta dar la fórmula que le ha llevado hasta ahí.\nAnalista sesudo desmenuza el último éxito de ventas e intenta explicar, en 10 fáciles puntos, por qué un libro ha vendido tanto.\nA raíz del enorme éxito de la saga Juego de Tronos, le preguntaron a George R.R. Martin sobre qué hace que un libro se convierta en best-seller.\nEn un alarde de sinceridad dijo que no tenía ni la más remota idea.\nÉl mismo había intentado analizar sus éxitos, sacar los motivos e intentar aplicarlos a otras de sus historias. ¿El resultado? Desastroso, según él. Nunca lo conseguía, lo que creía que funcionaría fallaba, o lo hacía una vez y tres no. O de repente algo que no esperaba se convertía en éxito.\nHoy día requiere mucho coraje que alguien salga públicamente y diga que no tiene ni idea sobre un tema. Esa clase de valentía está siguiendo el camino del dodo. Cuando un autor (o empresario, o artista o lo que sea) intenta explicar su ","date":"29-05-2014","permalink":"/posts/como-crear-un-best-seller/","title":"Cómo crear un \"best-seller\""},{"content":"El 22 de marzo de 1997, la agencia Reuters informaba de una encuesta encargada por el U.S. News and World Report magazine. En ella se preguntaba a la gente si creía en el cielo y un 67% dijo que sí.\nA ese porcentaje se le preguntó entonces si creían que la Madre Teresa de Calcuta, recién fallecida, iría a ese cielo. Un rotundo 79% dijo que sí.\nMe resulta difícil pensar que, para un cristiano, haya una figura más respetada que la Madre Teresa. Sin embargo, otro personaje la superó, un personaje más pío, bondadoso y entregado que ella y que, en el 87% de los casos, los encuestados pensaban que iría al cielo.\n¿Quién era ese increíble dechado de virtudes?\nEllos mismos.\nLos encuestados pensaban que merecían mucho más ir al cielo que la Madre Teresa, Michael Jordan y otros que habían hecho grandes cosas.\nEsto, que puede parecer risible cuando lo ves desde fuera, es lo que hacemos todos sin excepción cada día de nuestras vidas. Estamos ciegos ante muchas cosas y gritamos todo el rato que vemos claramente.\nPor supuesto, la ceguera de los demás la vemos tan limpia como el cielo de verano, pero nos defendemos como gatos panza arriba si nos señalan la nuestra. La psicología, encantada de nomb","date":"27-05-2014","permalink":"/posts/estamos-ciegos-y-queremos-ir-al-cielo/","title":"Estamos ciegos y queremos ir al cielo"},{"content":"No voy a quedar como el alma de la fiesta diciendo esto, pero soy persona de rutinas y rituales. Al menos con lo que me importa. Y eso no queda bien porque hay un millón de películas, libros, artículos y anuncios que tratan de vendernos algo y exaltan lo contrario.\nViva el poder de la improvisación, del genio y de hacer locuras, cuantas más mejor. Cuando uno se imagina una vida ideal, se ve lanzándose en tirolinas, surfeando olas y visitando sitios exóticos, uno tras otro. La vuelta al mundo persiguiendo algo, aunque nadie sepa qué.\nNo me voy a molestar en hablar de lo bueno de eso. Como ya hay miles de palabras defendiéndolo, al menos que haya también unas pocas, éstas, en favor de lo contrario. Por una vez, que el crío feo con el que todos se meten en el patio no esté solo.\nA lo mejor lo hago porque soy egoísta, que lo soy, y es que ese crío no es popular, pero tiene la llave de todo apretada en el puño. Supongo que toda esa animadversión por la rutina empieza porque es fea y sigue porque se nos ha olvidado que en la rutina prosperamos.\nLa rutina supone el avance de nuestra especie. Hasta que no nos paramos en un sitio y la adquirimos, no dejamos de ser un grupo de nómadas que no","date":"26-05-2014","permalink":"/posts/en-defensa-de-la-rutina/","title":"En defensa de la rutina"},{"content":"Eran tiempos en los que yo era tonto y ella muy guapa y ambos demasiado jóvenes. Por más chicas que conociera, nunca, ninguna, tuvo ojos así. Tampoco esa sonrisa en la superficie de un mar que, por donde cubría al meterte, era triste. No importaba, pues casi nadie lo veía, ya que no solía dejar que llegaras muy hondo en ella. Prefería lo que oía de todos, \u0026ldquo;qué chica más risueña\u0026rdquo;. También era dulce y nunca aprendió a hablar alto. La conocí por el motivo que ocurren muchas cosas, la casualidad, su novio era un amigo que dejó de serlo. Y durante un tiempo coincidimos por el camino, la veía con su novio y después sin él. Ella bajaba de su pueblo al mío y coincidíamos por los escasos bares. Luego la olvidé y ella a mí. Años después yo no era tan crío y trabajaba de asesor mercenario para ricos. Era un mes de julio infernal, por el centro de la capital, después de comer. Recuerdo que nuestros jefes eran estrictos en lo impecable, así que caminaba con mi compañero, ambos de traje y bajo él, camisa de manga larga y corbata. El sol castigaba nuestra idiotez con casi cuarenta grados húmedos, yo hubiera hecho lo mismo. Volvíamos a la empresa del cliente y nadie había por las calle","date":"21-05-2014","permalink":"/posts/la-recorde-y-la-olvide-como-siempre/","title":"Recordé y olvidé, como siempre"},{"content":"El tiempo es un enemigo formidable, un cabrón rápido. Noquea a izquierda y derecha usando una combinación terrible. Por un lado todo lo importante precisa mucho tiempo, demasiado. Todo lo que merece la pena te pide que emplees años en ello, por supuesto con la incertidumbre de no saber qué pasará al final. Y será siempre así, porque lo que es importante nunca es sencillo. Por otro lado, un día miras el calendario y ese tiempo que parecía tan largo ya ha pasado. Esa película que te gustó en el cine la viste hace cuatro años, vuelves a pasear bajo luces de Navidad (otra vez) y alguien te pregunta (otra vez) que qué quieres para tu cumpleaños. Pues más tiempo quiero. O al menos que no golpee como lo hace, con esa combinación de que lo importante requiere demasiado tiempo y de repente ese tiempo ha pasado. Entonces piensas: \u0026ldquo;si me hubiera dedicado a lo importante hace un año, ahora tendría algo construido\u0026rdquo;. Pero el tiempo sabe que no empezarás, que mirarás, te parecerá un sendero largo y no lo tomarás. Además, el tiempo es un luchador incansable y tú cada vez más viejo, con lo que, año tras año, parece que el tiempo acelera y pasa más rápido. Y sí, sé que según la ciencia m","date":"20-05-2014","permalink":"/posts/por-que-el-tiempo-vuela/","title":"Por qué el tiempo vuela"},{"content":"No suelo leer o ver entrevistas con escritores. Muchas son notas de prensa prefabricadas y es una pena, porque algunos de los que escriben bien piensan hondo. Pero entre preguntas obvias y necesidades editoriales, muchas entrevistas empiezan a parecerse a las de futbolistas. Hoy he visto una a John Irving, autor entre otras de Las normas de la casa de la sidra y me ha gustado. No era época de promocionar nada, hablaba de muchas cosas y, cuando le han preguntado cuándo supo que iba a ser escritor y si fue una revelación temprana, no ha dado las respuestas de siempre. Él recordaba desde crío una necesidad de estar solo, de que la interacción con sus compañeros en la escuela ya era suficiente para él por ese día y precisaba momentos a solas. Los buscaba y los atesoraba. Los llamaba: momentos de \u0026ldquo;pre-escritura\u0026rdquo;, y en esa soledad empezó a contar historias. Cuando mira atrás, reconoce esa temprana necesidad vital de estar solo como el signo de que no iba a poder hacer otra cosa excepto escribir. Me ha parecido la respuesta de quien no se queda en la superficie de las cosas, del que no coge de la estantería el tópico más cercano para contestar con pereza. También comentaba en ","date":"18-05-2014","permalink":"/posts/john-irving-senoras-y-senores/","title":"John Irving, señoras y señores"},{"content":"Yo sé que estoy como un cencerro, pero, ¿es verdad que también lo están todos esos otros que escriben, pintan, cantan y crean? El otro día me lo preguntaba y, como suele ser habitual, me obsesiono y tengo que responderme a esas cosas o agotarme en el intento. Y la respuesta la escribí por las paredes, pero en esta ocasión de casa ajena, porque he empezado a colaborar en el fenomenal blog \u0026ldquo;La piedra de Sísifo\u0026rdquo;. Lo seguía desde hacía tiempo, Alejandro ha sido tan insensato como para que le gustara lo que le proponía y ahora, de vez en cuando, mis palabras marchan hacia allí como mercenarias. Por cierto que el escrito que da respuesta a la pregunta es éste: ¿Es verdad que todos los artistas están locos? Además de ese artículo, hace poco también escribí en la \u0026ldquo;Piedra de Sísifo\u0026rdquo; sobre algo que suena a frase hecha, pero no lo es, es mucho más. El hecho de que leer nos salvará (literalmente). Así que ahora escribo bajo este techo y también en otros. Permanezcan en sintonía, es posible que en breve haya más noticias\u0026hellip; Hasta entonces, corred, insensatos, y ayudad a Sísifo a subir esa piedra.","date":"08-05-2014","permalink":"/posts/palabras-mercenarias/","title":"Palabras mercenarias"},{"content":"Ayer fue el día del libro, bla, bla. bla. Personalmente los días dedicados a algo me parecen una tontería. En ellos decimos que ese algo es importante, pero la mayoría no lo pensamos, aunque creemos que lo pensamos, pero los 364 días restantes no nos acordamos y esa es la prueba real de la importancia. Una vez alguien me felicitó, pregunté por qué y me dijeron que era el día de los hombres o algo así. Me quedé con esta cara (no la puedes ver, pero es esta cara) y seguí a lo mío. El caso es que, al menos, ayer fue el día del libro, así que si te van a saturar con algo, que sea algo a lo que doy importancia los 364 días restantes. Así que bien y así que hoy, después del día del libro, a mí me gustaría hablar de tres. De los tres que más huella me han dejado en los últimos meses por una razón u otra, dejando al margen libros de no ficción. Lo hago porque sí y porque merecen que se les recuerde, que se hable de ellos, incluso cuando nadie monte a su alrededor grandes campañas de Marketing, con fiestas y firmas.\nEl extranjero de Albert Camus El Camus filósofo me impresionó en su día, al Camus novelista lo descubrí después. Es una pena que escribiera poca ficción y me da rabia que alguie","date":"24-04-2014","permalink":"/posts/tres-libros/","title":"Tres libros"},{"content":"Siempre he sido de historias raras, esas me atraen y esas me gusta contar. Le doy valor a las cosas por el mero hecho de ser diferentes, luego me pueden gustar o no, pero incluso en el caso más insufrible les doy valor, cada vez más, porque todo me parece más igual. Ayer creo que jugó el Barcelona contra el Madrid, el Valencia debió ganar a tenor de los berridos en la calle y se murió Adolfo Suárez. Pasaron muchas cosas, supongo, pero la que atrajo mi atención fue enterarme de que los Pilares de la Creación han sido destruidos, ya lo supimos hace unos años, pero yo me enteré ayer. Si no sabe lo que son los Pilares de la Creación, pues es esto de aquí abajo. Esa foto fue tomada por el telescopio Hubble y son unas masas de gas y polvo interestelar en la nebulosa del Águila. Siempre me fascinó esa foto y el nombre que le pusieron. Se llaman de la creación porque ese polvo y gas estaba en proceso de crear nuevas estrellas. Ya no, o mejor dicho, hace 6.000 años que no, una supernova estalló entonces y los ha destruido. Ya no veré lo que ha sido de ellos, pues no podremos hasta dentro de 1.000 años, cuando la luz termine un viaje que tarda 7.000 en llegarnos desde allí. Cuando era crío m","date":"24-03-2014","permalink":"/posts/los-pilares-de-la-creacion-ya-no-existen/","title":"Los Pilares de la Creación ya no existen"},{"content":"Chris Crawford diseña(¿ba?) vídeojuegos y tiene 29.216 bolitas de plástico.\nCada una de esas bolitas puede ser de uno de los ocho colores que posee y hay exactamente 3.652 bolitas de cada color, porque Chris Crawford es cuidadoso, quijotesco y trabaja mucho con números y máquinas.\nEsas bolitas están guardadas en dos jarrones de cristal distintos. Cada vez que se levanta de la cama, Chris coge una bolita del jarrón pequeño y la pone en el jarrón grande, porque cada bolita representa un día en la vida de Chris Crawford y cada grupo del mismo color representa diez años.\nLas bolitas amarillas, en la parte de abajo del jarro grande, son su niñez, las negras su adolescencia, las verdes los veinte, las naranjas los treinta, las azules sus cuarenta, las rojas los cincuenta\u0026hellip;\nCuando Chris coja la bolita 29.216 del jarrón pequeño y la ponga en el grande, significará que amaneció el día en que cumplirá 80 años.\nEl jarro grande es su pasado, el pequeño es su posible futuro, los dos son su \u0026ldquo;memento mori\u0026rdquo;. Cada vez que tiene una bolita en la mano, se recuerda a sí mismo que no debe desperdiciar el día.\nUno de esos en los que una bolita cambió de jarro aconteció en 1992, durante","date":"14-03-2014","permalink":"/posts/29-216/","title":"29.216"},{"content":"El mundo no lo heredarán los tímidos y es una putada, porque tengo una relación de amor-odio con la atención.\nYo sólo quiero sentarme y escribir y también que me lean, claro. Y ya.\nPor lo demás, muchos de los momentos en los que me dejan en paz se parecen bastante a las cosas buenas.\nPero la verdad es que la vida no es, literalmente, para los que no hacen ruido.\nPodía haber ido a preguntárselo a los pasajeros ingleses del Titanic, aunque no sé si hubiera podido, porque murieron en mayor número que los norteamericanos por una sencilla razón. Guardaron cola y la respetaron, mientras que los americanos se colaban agarrando cada espacio de bote que quedara.\nBe British, boys, be British, les dijo el capitán a sus hombres, viendo cómo se comportaban éstos. Y lo fueron, muriendo con dignidad y coraje. Pero murieron, que supongo que al final es lo que más cuenta, porque ser bueno nunca lo hizo suficiente.\nEn cualquier grupo de personas son los radicales, los que más ruido hacen, los que no tienen miedo de empujar y pisar son los que acaban dominando dicho grupo, ya sea en la luz o en la sombra.\nEn todo grupo los moderados suelen acabar ahogados por los que más gritan o dan un puñetazo en l","date":"10-02-2014","permalink":"/posts/no-es-vida-para-timidos/","title":"No es vida para tímidos"},{"content":"Hoy he ido a comprar vino para una cena y la botella elegida es bastante normal, ni siquiera es muy cara y podría pasar desapercibida entre las otras que haya. Pero la mayor diferencia en ella la marca una historia. La de que es exactamente el mismo vino que se sirvió en la cena de los Óscars de 2013. Una anécdota casual, una historia breve y algo tonta, contada en una frase. Pero puedo apostar y no perderé, a que el vino no será percibido igual que si no se contara. Es más, estoy seguro de que acabará siendo el más recordado. No digo el mejor, pero sí el recordado. Este es simplemente un detalle pequeño, pero es una muestra del enorme, enorme, poder de las historias. Una tan insignificante como esa puede hacer que se recuerde lo que estaba destinado a olvidarse. Descubrimos el fuego, creamos el lenguaje y desde entonces nos sentamos alrededor del primero para contar historias con el segundo. Las historias morirán sólo cuando lo hagamos nosotros, pero mientras perduremos, nos acompañarán, no importa el medio que usemos para contarlas. ¿Ha visto esas pequeñas libretas negras con goma tan monas que venden en algunas papelerías? Se llaman Moleskine, le encantan a los \u0026ldquo;hipsters\u0026r","date":"08-02-2014","permalink":"/posts/una-historia-lo-cambia-todo/","title":"Una historia lo cambia todo"},{"content":"Este es lugar de historias, a veces propias, a veces ajenas y poco conocidas. Siempre que he escuchado una que me ha fascinado, he corrido a contarla y estas páginas son, en parte, una extensión de eso. En un viejo episodio de la serie \u0026ldquo;El ala Oeste de la Casa Blanca\u0026rdquo; se comenta de pasada la historia de \u0026ldquo;Blind Willie Johnson\u0026rdquo;. Pero merece más que un apunte al margen y yo no me quité la manía de correr a contar. El \u0026ldquo;Ciego Willie Johnson\u0026rdquo; fue un músico negro de blues que, hace 7 días, hubiera cumplido 127 años. Huérfano de madre, con cinco se construyó su primera guitarra usando una caja de cigarros. Su padre se casó con otra mujer, a la que pegó una noche por ir con otro hombre. Como venganza, su madrastra derramó sosa cáustica sobre los ojos de Willie y nació su apodo. Tenía 7 años. Willie Johnson vivió tocando, siempre en la pobreza, hasta que murió entre las ruinas de su casa quemada en Texas, sobre un colchón mojado, tapado con periódicos y temblando por la fiebre. Lo enterraron en un lugar que nadie conoce exactamente y la vida hizo lo que la vida hace, seguir. El 28 de septiembre de 2012 sucedió algo tan ignorado como la muerte de Willie Joh","date":"29-01-2014","permalink":"/posts/la-noche-era-oscura-y-el-suelo-frio/","title":"La noche era oscura y el suelo frío"},{"content":"Nada importante es simple. Ni escribir, ni querer, ni olvidar, ni los demás. En el mar de las cosas, todo lo importante es un iceberg, al que nos acercamos por lo poco que vemos y a saber qué pasará con el fondo que esconde. Todo el mundo dice: \u0026ldquo;no hay problema, esto es fácil, lo terminamos en cinco minutos\u0026hellip;\u0026rdquo; y luego nunca es así a menos que se trate de una tontería. Siempre surgen peros, retrasos, complicaciones. Todo lo importante precisa más energía y tiempo del que creemos, nos dará disgustos (a veces más de los que podamos soportar) y durante el camino vamos a tener que maniobrar y chocar con lo que se esconde bajo la superficie de lo importante. Mi ordenador es un aparato traumatizado y a veces lo noto temblar cuando me acerco, ha escuchado todos los insultos del diccionario y algunos inventados, porque cuando me siento a escribir en él y es importante, más de dos y de cien días acabo invocando demonios, queriendo arrojar por la ventana al pobre cacharro. Y otros días fluyen, especialmente los comienzos, pero ya sé, con el tiempo, que los comienzos no importan, son una mercancía barata y común. Vienen impulsados por el atractivo de lo nuevo y esa es una cua","date":"28-01-2014","permalink":"/posts/nada-importante-es-simple/","title":"Nada importante es simple"},{"content":"John Keats dijo que la verdad era belleza y la belleza, verdad. Que esa era la única cosa que había que saber en la vida.\nY como buen poeta, mentía.\nEs obvio que estamos atraídos por la belleza, es inevitable mientras seamos humanos. Algunos, con mucho tiempo libre en sus laboratorios, han demostrado que a los guapos les concedemos el beneficio de la duda, mayores sueldos, más inteligencia de la que tienen y les perdonamos comportamientos que no permitimos en el resto\u0026hellip; Entre otras muchas cosas.\nCicerón se lamentó alguna vez de que los romanos echaban a las bestias a algún feo, sólo por diversión, pero es que incluso los recién nacidos se ven atraídos por rostros más bellos y se quedan mirándolos.\nLa belleza nos captura como lo hacen las sirenas, que con el canto idiotizan y con el acantilado destrozan. Por cierto, eso es algo que saben muchos sin escrúpulos.\nPero esto no va hoy sobre la belleza de las personas. Nos dejamos atraer también por las narrativas bellas, las palabras bonitas que dicen cosas que suenan bien, como que podemos si queremos, que somos los mejores, que basta con seguir un sueño, que el mundo es nuestro campo de juego y nosotros protagonistas especiales, ","date":"20-01-2014","permalink":"/posts/la-mentira-de-las-palabras-bonitas/","title":"La mentira de las palabras bonitas"},{"content":"\u0026ldquo;Me pasé la vida esperando\na quien nunca vino a este banco\nrecordando a quien nunca pensó en mí\nimaginando cómo sería querer\na la que nunca me quiso\u0026rdquo;\n* * * * *\nEsas fueron las palabras del poeta, las últimas. Temblorosas del frío, el hambre y la pena. Así que los habitantes del pueblo decidieron grabarlas en una placa, que atornillaron al respaldo del banco en el que murió esperando.\nAsí no temblarían más y todos las recordarían.\nEstuvo aguardándola hasta el final allí sentado. Le había dedicado un libro que le hizo llegar y era la única vez que hizo algo así. En la primera página garabateó que la esperaría en ese banco y ya nunca quiso moverse de él, pues temía que ella viniera en el justo momento en que se ausentara.\nSi era así, no le encontraría, pensaría que las palabras que le dedicó el poeta eran una farsa y se marcharía triste. El destino es cruel, hace esas cosas, decía él. Así que no se movía del banco.\nPero ella era la cruel, no el destino, le repetían los habitantes del pueblo. También le invitaban a levantarse, a un café, a sus casas incluso. Luego podría volver si quería, a esperarla un poco más.\nEl poeta siempre fue amable diciendo que no, porque seguro qu","date":"18-01-2014","permalink":"/posts/el-banco-de-las-flores-heladas/","title":"El banco de las flores heladas"},{"content":"Supongo que todo crío quiere ser un héroe. Y luego algunos queremos ser el villano, pero primero un héroe. Alrededor de él gira toda historia, el héroe es lo que la hace o la hunde. Mientras tengamos imaginación, la figura del héroe nos la capturará. Lo que pasa es que no hay manera de ser un héroe en esta vida, quien lo haya intentado (yo no) lo habrá comprobado. Te enseñan un molde en las películas y novelas, pero resulta que no hay modo de encajar dentro. Así que primero queremos ser héroes, luego algunos queremos ser villanos y luego viene la vida cotidiana, a decirte que todo es más mediocre y que ahí cabe lo que cabe. De modo que tiras la espada de madera, creces y te dedicas a ser persona \u0026ldquo;normal\u0026rdquo;. Pero siempre están los que se niegan y son héroes aunque no se pueda. Sólo que un héroe de verdad no se parece a los de las historias. A un héroe se le mide en vidas. Muchos de los antiguos por las vidas que quitaban en el campo de batalla, (curiosamente igual que se mide a un villano). Sin embargo, lo que creo innegable, es medir a un héroe por las vidas que salva. Si es así, en la cúspide de los héroes está Norman Borlaug. ¿Quién? Norman Borlaug. Es imposible calcula","date":"10-01-2014","permalink":"/posts/heroes/","title":"Héroes"},{"content":"Veo a tanta gente tan segura de lo que está haciendo\u0026hellip; Y yo me acuerdo de Evan Tanner. Esta es otra historia extraña más, que no va a ningún lado, pero así son las mías.\nTanner se encerraba en una jaula con otro hombre y peleaban hasta que uno de los dos acababa inconsciente, sometido o el tiempo se consumía. Entonces la mano enguantada de uno se alzaba al cielo, indicando que esa noche, ese uno, fue el mejor de los que se encerraron ahí.\nY Tanner era bueno, durante un tiempo el mejor, campeón del mundo. Evan Tanner creía, por encima de todo, en \u0026ldquo;el poder de uno\u0026rdquo;. Lo decía siempre la camiseta con la que hacía su último paseo hasta la reja en la que sangraba: \u0026ldquo;I believe in the power of one\u0026rdquo;. Lo decía él en las entrevistas, con su hablar difuso, en el que no se le entendían muchas cosas, un tímido y un raro.\nEso era Tanner, un extraño, esa era la palabra que más usaban para definirle y tenía razón cuando creía en \u0026ldquo;el poder de uno\u0026rdquo;, porque existe, pero no de la manera que nos dicen.\nApostaría a que nadie que lea esto salvará nunca al mundo como lo hacen los héroes de las historias. Yo tampoco. Sin embargo quizá lo hemos salvado o condenado de ","date":"09-01-2014","permalink":"/posts/el-poder-de-uno/","title":"El poder de uno"},{"content":"Oliver Stone escribió y dirigió una película bastante olvidable llamada \u0026ldquo;Un domingo cualquiera\u0026rdquo;. Va sobre fútbol americano y, en general, es un buen fondo de siesta.\nHasta que llegan cinco minutos en los que Al Pacino, el entrenador del equipo, da el discurso motivador para el gran partido. Es un cliché repetido hasta la nausea en cada película de ese estilo y muchos otros.\nPero he aquí la diferencia, esos cinco minutos hacen la película memorable, porque el discurso del entrenador D\u0026rsquo;Amato resume la vida a la perfección. Y la vida es, como el fútbol americano y como casi cualquier otra cosa que existe, un juego de pulgadas.\nÉl le pide a su equipo que luche por esas pulgadas que parecen insignificantes. Les pide que las arañen y avancen una a una para salir del infierno, porque en ellas está caer o ascender. En la elite de las cosas, unas pocas pulgadas o centésimas son lo que decide.\nY además, hay otra implicación. Que la diferencia, en la mayoría de ocasiones, no la marca nuestra inteligencia, ni nuestro valor, ni ninguno de los méritos que nos atribuimos. La marcan las pulgadas casuales, los segundos, los centímetros que a veces caen de nuestro lado, a veces del","date":"04-01-2014","permalink":"/posts/un-juego-de-pulgadas/","title":"Un juego de pulgadas"},{"content":"2013 no importa. Ni él, ni lo que nos queda, que es su recuerdo. Es imposible no mirar atrás y juzgar el año, pero al final sé que no podré hacerlo de manera justa. A día de hoy y por mí, podía haberse quedado en casa y que tanta gloria se lleve como paz deja, que decía mi abuela. Pero la realidad es que las personas somos los peores jueces que existen, principalmente porque somos incapaces de ver la realidad como es y, sobre todo, somos incapaces de recordar el pasado como fue.\nUn montón de mujeres menstruando me darían la razón, como se la dieron a McFarland, Ross y DeCourville.\nEstos tres señores demostraron que, a la hora de recordar el pasado por parte de las mujeres que conformaban su estudio, sus recuerdos de ciertos días no encajaban con lo que dijeron ese día, estaban distorsionados por sus creencias acerca de si consideraban que menstruar afectaba a su ánimo o no. Las que lo creían, recordaban esos días como mucho peores de lo que realmente dijeron cuando se les preguntó en el momento.\nLa cuestión es que aunque no todos menstruemos, sí hacemos exactamente lo mismo con nuestro pasado, es lo humano.\nEn realidad no acudimos a los recuerdos como a un montón de fotografías que","date":"01-01-2014","permalink":"/posts/2013-no-importa/","title":"2013 no importa"},{"content":"He aquí lo último que escriba en 2013, una historia simple, un relato inédito, palabras que cierran la fila de las cientos de miles que nacieron este año. Todas marchando tras una extraña bandera.\nEstandarte de guerra \u0026ldquo;El año nuevo vino y se fue sin mí\u0026rdquo;. Así empieza la historia que el viejo lee todos los años cada vez que empieza uno nuevo. Afuera la algarabía y fuegos artificiales, alegres porque pasa el tiempo, como si eso fuera motivo de celebración. El viejo ha visto las campanadas de Nochevieja en la tele y tras ellas ejecuta siempre el mismo ritual en el mismo orden, así es desde que cumplió veinte. Pide el deseo más tonto del mundo, abre la historia que siempre lee y las nueve primeras palabras las pronuncia en voz alta. \u0026ldquo;El año nuevo vino y se fue sin mí\u0026rdquo;. Al terminar deja ese y se acerca a otro libro enorme, de par en par sobre un atril. Desliza el dedo por la página de la izquierda, murmura unas palabras y mira a su espalda por encima de las gafas. Ahí están, los amigos muertos, puede verlos por la pequeña ventana que ha abierto. Los cuenta y hay uno más, luego cierra esa ventana acariciando la página al revés, porque por allí entra mucho frío. El ","date":"31-12-2013","permalink":"/posts/estandarte-de-guerra/","title":"Estandarte de guerra"},{"content":"Me estaba preguntando cuál sería la última cosa que escribiría en la web antes de terminar el año. Los símbolos importan. Los viejos magos creían que tenían poder, que eran puertas por las que asomarse a otros mundos e incluso traer cosas a este. Cuando era un nano los personajes de las historias que más me gustaban eran los magos. Siempre parecían viejos, frágiles y poco atractivos. Casi nunca eran protagonistas y la chica acababa con el héroe. El último plano era para esos amantes, jóvenes y bellos en el triunfo. Los magos se retiraban de nuevo a su cueva solitaria y poca gente recordaba su papel. Pero a mí me fascinaba que ellos sabían, veían y hacían cosas que los demás no. Así que como los símbolos importan y no podía ser de otra manera, la última cosa que escriba en 2013 en esta web será un relato. Calculo que cuando acabe este año seré casi 300.000 palabras más viejo que cuando lo empecé. Miles cayeron, pero importaron tanto como las que se quedaron. Así que lo último que puedo hacer este año es aumentar ese número, aunque sea poco. Será una pequeña historia inédita y no sé sobre qué, pero no habrá fuegos artificiales, esos ya los pondrán en la televisión. Será algo humilde,","date":"28-12-2013","permalink":"/posts/la-ultima-cosa-que-escriba/","title":"La última cosa que escriba"},{"content":"Víspera de Nochevieja y víspera de mi cumpleaños (justo cuando el verano asoma por el este), dos épocas en las que barrunto y soy poco soportable, dos veces al año en que me asalta el pensamiento de \u0026ldquo;otro año más\u0026rdquo;. Al menos con el tiempo he aprendido a hacerlo en silencio, que me aburro hasta yo de oírme. Pero pienso.\nVeo a mi alrededor que la gente aprovecha para hacer balance y comenta lo que ha aprendido. Por una vez me planteo hacer lo mismo que el resto, aunque la falta de costumbre me produce pereza. Yo no puedo resumir todo lo que he aprendido este año, cada día son un montón de cosas.\nEsta mañana por ejemplo que los hombres preferimos mujeres más grandes cuando tenemos hambre y que, en la segunda guerra mundial, los soldados americanos negros tenían que ponerse, en los conciertos, detrás de los prisioneros de guerra nazi. Bienvenidos a mi mundo, al fondo a la izquierda hay chocolate. Creo que a las personas nos definen más las cosas que aún no hemos aprendido y no soy quien para dar lecciones de vida, la verdad.\nConfieso que no tengo ni idea de lo que estoy haciendo. Soy un crío en el suelo con un Lego, mil piezas esparcidas y un constante gesto confuso, mientra","date":"26-12-2013","permalink":"/posts/el-tiempo-de-ser-insoportable/","title":"El tiempo de ser insoportable"},{"content":"Nunca juego a la lotería y nunca había ganado un premio, la verdad, así que hacerlo por un relato, que además iba sobre viajes, que es algo sobre lo que no escribo demasiado, me sorprendió aunque no voy a ser tan hipócrita de decir que no me gustó. En este libro se recogen los relatos premiados en el concurso organizado por el programa de radio sobre libros “Sexto Continente” y ahí está el mío, que se titula “He vuelto”, donde el protagonista en vez de emprender un viaje lo termina, y es que la mayoría de historias cuentan la emoción de la travesía y terminan cuando se arriba al puerto de destino. A mí me interesa más lo que ocurre cuando la mayoría deja de contar la historia y eso es lo que hice, qué pasa a la vuelta del viaje en vez de a la ida. Qué le vamos a hacer, no quería y todo eso, pero tuve que pintar también de negro ese escrito, al principio no mucho, pero conforme avanzaba en los pasos de su retorno no pude evitar hacer llover la oscuridad sobre el protagonista. ¿La cosa más rara? El final, y no porque sea de los que no te esperas, sino porque es ¿feliz? Bueno, no sé, cualquiera que lo lea vendría a preguntarme qué es lo que yo entiendo por “feliz”… Más sobre el libro ","date":"26-12-2013","permalink":"/posts/premio-sexto-continente-de-relato/","title":"Premio Sexto Continente de relato"},{"content":"Esta web es mi casa y hoy me apetece hablar de Bond, del verdadero. James Bond Stockdale fue el oficial norteamericano de mayor rango que acabó capturado durante la guerra de Vietnam. ¿Y? Que sobrevivió a ocho años de torturas y encierro. ¿Y? Pues aparte de que yo no duraría ocho minutos en ese trance, Stockdale fue entrevistado por el autor Jim Collins para su libro \u0026ldquo;Good to great\u0026rdquo;. He aquí algunos pedazos de conversación. \u0026ldquo;Nunca perdí la fe (dijo Bond), nunca dudé de que saldría y prevalecería al final […]\u0026rdquo; No dije nada (replica Collins) durante bastantes minutos […], al final, tras cien metros de silencio, pregunté. \u0026quot;¿Quién no lo superó?\u0026quot; \u0026ldquo;Oh, esa pregunta es fácil\u0026rdquo;, respondió, \u0026ldquo;los optimistas\u0026rdquo;. \u0026quot;¿Los optimistas? No entiendo\u0026quot;, repliqué, completamente confundido por lo que me había dicho cien metros antes. \u0026ldquo;Los optimistas. Oh, eran los que decían. \u0026lsquo;Estaremos en casa para Navidad\u0026rsquo; y la Navidad llegó y se fue. Entonces decían \u0026lsquo;Estaremos en casa para Pascua\u0026rsquo; y la Pascua llegó y la Pascua se fue. Y luego Acción de gracias y Navidad de nuevo. Y murieron de corazón roto\u0026rdquo;. Después de ","date":"20-12-2013","permalink":"/posts/james-bond-y-el-timo-del-optimismo/","title":"James Bond y el timo del optimismo"},{"content":"Yo era uno de esos críos insufribles que siempre preguntaba por qué, una y otra y otra vez. Esa mancha no se va con los años. Muchas veces hablo de que las cosas que importan nunca son fáciles.\nQue algo nos apasione o que lo queramos, no lo convierte mágicamente en una luna de miel. Quien te cuenta esos cuentos, berreando que seguir tus sueños o amar algo es todo lo que hace falta, no tiene medio cerebro o no tiene escrúpulos y quiere sacarte el dinero.\nYo soy ese al que le encanta citar a Hemingway con lo de que escribir es sangrar. Y lo es a veces y a veces es rutina y otras es todo lo contrario, puro gozo.\nTe sientas, empiezas a regañadientes y, de pronto, los dedos vuelan, te olvidas de comer, te olvidas de la hora, te olvidas del mundo ahí fuera, porque de todas formas no es mejor que el que estás creando. Soy un tipo pragmático, así que cuando me encuentro esas situaciones no digo \u0026ldquo;gracias\u0026rdquo;, digo \u0026ldquo;quiero más\u0026rdquo;.\nNo tardé en preguntarme por qué suceden esos momentos y sobre todo, ¿cómo puedo obtenerlos? Hora de hacer pasar a Mihály Csíkszentmihályi. Cuando quise conocer el porqué de este fenómeno del flujo, puse mucho los ojos en blanco, navegando por exp","date":"28-11-2013","permalink":"/posts/el-estado-de-flujo/","title":"El estado de flujo"},{"content":"No soy de leer poesía, pero este verano cayó en mis manos Love is a dog from hell, de Bukowski y me gustó. Es verso libre y en estilo no hay mucha diferencia entre poeta y novelista. Uno de los poemas que más me gustaron fue el de “Gloomy Lady”, busqué una traducción al español por Internet y no la encontré, así que tuve que tirar de un inglés oxidado para hacerla a mano y muy imperfecta, pero quería ponerlo aquí. A lo mejor así otro que lo busque lo encuentra y quizá lo mejore. Muchos fans del escritor se preguntaban quién era la dama triste, elucubrando sobre las distintas mujeres que le rodeaban en el tiempo del poema. Nunca se supo realmente, ni siquiera si esa mujer en las rocas era realmente una “metahistoria” real, metida en esa historia poética, para contar las cosas que no quieres contar, pero necesitas. Yo también me lo pregunté, es sabida mi fascinación por las historias contadas en las entrelíneas. Quizá la dama triste no sea nadie y no siempre haya otra historia en los espacios en blanco, me quedaré con la duda y preguntárselo a Bukowski quizá hubiera sido en vano, podría haber usado su prerrogativa de mentir. Quizá hubiera dicho que a veces, cuando dices que el cielo ","date":"19-11-2013","permalink":"/posts/la-dama-triste-de-bukowski-2/","title":"La dama triste, de Bukowski"},{"content":"No eres especial. Alguien tiene que decírtelo, compensar que muchas veces, de manera bienintencionada, nos han repetido lo contrario. Quizá los padres, quizá algún profesor, pero no es cierto. No naciste con ningún talento particular para nada.\n¿Eso tan bueno en lo que eres? No es porque la vida te dio algo que al resto no, ni genio, ni nada.\nSé que hago un montón de amigos cada vez que me pongo a escribir, lo sé. Pero no bajó una estrella al nacer para que fueras especial en algo que tienes que descubrir.\nEsa es una más de las mitologías ficticias que nos construimos, por la necesidad de entender como sea (y sobrellevar) este viaje. Una de nuestras tácticas favoritas para ello es asignarle sentido a lo que no lo tiene. Cuando es positivo, ese sentido está enlazado con ser especiales, con algún plan divino o providencial.\nCuando es negativo, entonces los caminos de Dios (o la vida) son inescrutables, pero son de alguna manera. Por favor, que alguien de los que tanto gusta usar las frases hechas de ese mito me explique por qué acaban de morir decenas de miles de personas en Filipinas en unas horas. Hombres, mujeres, niños, santos y cabrones, todos por igual.\nQue alguien me explique ","date":"14-11-2013","permalink":"/posts/el-mito-del-talento/","title":"El mito del talento"},{"content":"Hoy 7 de noviembre Albert Camus cumple cien años.\nEste autor me influye más de lo que voy a reconocer. Primero lo hizo con su forma de pensar.\nSu obra El mito de Sísifo, cumbre de la filosofía del absurdo, forma parte de la cura para tanta autoayuda y pseudopensamiento, cuyo único mérito es juntar frases de sobre de azúcar. Esas que suenan bien y sólo sirven para parecer tonto mientras te crees listo.\nDespués (no hace mucho) me leí su novela El extranjero, que tenía pendiente no sé ni desde cuando. Ya dije en Twitter que negaría en público haberlo dicho, pero lo repito aquí. Su maestría con un lenguaje frugal, desprovisto de florituras, superaba a la de Hemingway.\nMe gustaría algún día aprender de Camus que no necesito muchas palabras para decir muchas cosas.\nAún me queda un mundo para eso y no sé ni por qué me atrae tal objetivo. Quizá porque admire cómo pensaban los que usaban las palabras justas, sin ninguna más que diluyera el impacto de lo que querían transmitir.\nQuizá es sólo porque me gustó cómo pensaban y veían el mundo, no porque esa fuera una manera buena, sino porque era una manera inteligente. O puede que debiera abrazar de una vez por todas que esa no es mi forma, no l","date":"07-11-2013","permalink":"/posts/camus-centenario/","title":"Camus centenario"},{"content":"Este mes mi experimento vital (casi) sin sentido es el de escribir las partes importantes de una historia a la antigua usanza, con papel y bolígrafo. Queda más esnob decir pluma, pero no tengo tal cosa, uso un bolígrafo de plástico que cojea y mi cuaderno no es un Moleskine, es el más barato que encontré en un chino. No lo parece, pero tras muchos de mis experimentos extraños siempre hay un motivo, seguramente estúpido, pero eso no lo hace menos motivo. El rabino Loew daba vida al Golem escribiendo en su frente la palabra \u0026ldquo;Amet\u0026rdquo; (\u0026ldquo;Verdad\u0026rdquo; en hebreo), cuando quería detenerlo borraba la primera \u0026ldquo;Aleph\u0026rdquo;, dejando sólo \u0026ldquo;Met\u0026rdquo; (\u0026ldquo;Muerte\u0026rdquo;), eso hacía que el Golem volviera a ser una estatua. Leyendas como esa cuentan que la escritura tiene poder, lo que poca gente sabe es que la realidad cuenta la misma historia (este es un sitio que habla de lo que se cuenta poco). No creo que la ciencia sea infalible, pero es la herramienta menos mala que tenemos para iluminar la oscuridad. Ella ha demostrado que escribir tiene poder. Sirve a algunos para mitigar sus dolencias psicológicas e incluso acelerar la curación de heridas físicas (1), tam","date":"06-11-2013","permalink":"/posts/experimentos-a-mano/","title":"Experimentos a mano"},{"content":"En unos días nace noviembre y cuando muera mi intención es poseer 50.000 palabras nuevas, coincidiendo con el Nanowrimo. Acabo de (mal)terminar(?) la historia que más me costó escribir y mi voluntad es un pozo seco, porque este verano no he hecho más que calmar mi sed con su agua. Y en vez de dejar que se llene, volveré a echar el cubo y confiar en que, cuando tire de la cuerda, algo haya.\n¿Por qué no parar aunque sea un poco? ¿Por qué de nuevo a la cueva? ¿Por qué mi alrededor habrá de sufrirme otra vez escribiendo?\nEntre otras cosas porque el tiempo es mi obsesión. Si un conocido se sentara cerca a escuchar, interrumpiría matizando que es \u0026ldquo;una de mis obsesiones\u0026rdquo;. Es justo. He aquí algo que nadie sabe y no se nos cuenta sobre el tiempo.\nEn el momento en que cumples veinte años has vivido la mitad de tu vida.\nCuando llegas a los cuarenta, has consumido alrededor de un setenta por ciento de la misma.\nY eso suponiendo que vivas unos ochenta años. ¿Digo locuras?\nA menudo, pero no ahora.\nEsos son los cálculos que, en los años 70, realizó gente mucho más lista que yo (1), que se puso a cuantificar el fenómeno inevitable de que cuanto más mayor te haces, más rápido parece que","date":"28-10-2013","permalink":"/posts/el-pozo-y-el-tiempo/","title":"El pozo y el tiempo"},{"content":"Iba a romper mis reglas y poner aquí un pedazo de lo último que he escrito, aunque no esté terminado. Es un primer borrador que empezaré a corregir en unos días, cuando tome más distancia con unas páginas que no se me despegan. Pero al final pasan trenes y sin querer los coges y acabas hablando de otras cosas. Estaba leyendo sobre Chuck Palahniuk y encuentro una de esas frases que golpean como una bola de derribo.\n\u0026ldquo;Es tan duro olvidar el dolor, pero es más duro incluso recordar la dulzura. No tenemos cicatrices que mostrar de la felicidad. Aprendemos tan poco de la paz\u0026rdquo;.\nEsas seis últimas palabras… De él leí el Club de la lucha, su obra más celebrada. También leí Choke, que me dejó frío, pero Palahniuk es uno de esos que, guste o no cuando escribe, fascina cuando piensa. Admiro a la gente que es capaz de cortar entre la niebla de la vida con una mente afilada, que es capaz de verbalizar mejor que los demás qué está pasando alrededor, a nosotros, qué somos. Es tan poco común tropezarte con gente que lo hace sin recurrir a lo de siempre. O peor, recurrir a frases con optimismo de mercadillo que ni siquiera son verdad. Muchos escritores me atraen más por ellos mismos que p","date":"10-10-2013","permalink":"/posts/guerra-y-paz/","title":"Guerra y paz"},{"content":"Desde el inicio del verano no he hecho otra cosa que escribir. Miro hacia atrás y analizo a conciencia estos meses, también compruebo cómo fue el proceso creativo de grandes escritores (es decir, leo por encima las sartas de insultos y maldiciones en sus cartas o públicas). Y como conclusión personal está esta imagen, que resume la montaña rusa bipolar en la que te montas cuando se te ocurre crear algo, ya seas humilde o veterano. Ese \u0026ldquo;maravilloso\u0026rdquo; paisaje de picos y valles sigue hasta que el vagón descarrila y lo dejas o hasta que eres el cabezota suicida que alcanza un final, aunque sea un final de mierda. Entonces haces una tregua, dices que ya vale, que aquí se termina y sólo quedan las tres letras de FIN. A veces las pones con recelo, a veces más orgulloso, pero presionar la \u0026ldquo;N\u0026rdquo; trae algo de alivio breve. La cabeza te dice también que ya vale, que te busques otra manera de perder cordura. Y tú piensas que tiene razón mientras resoplas. Luego, como un crío, vuelves corriendo al principio de la atracción. Siempre parece ser así en cualquier proceso creativo y le ocurre a todos los que vuelcan un mínimo de pasión en la ecuación, así que, quieras que no, sa","date":"03-10-2013","permalink":"/posts/la-evolucion-de-un-proceso-creativo/","title":"La evolución de un proceso creativo"},{"content":"Si creas personajes empiezas mal, porque en realidad todo se basa en escribir sobre personas. Y esta es una de las tareas más complicadas que existen, porque las personas conocemos muy poco de nosotras mismas. ¿Cómo puede uno hablar de lo que no conoce realmente y decir algo que merezca la pena? Retratar a alguien de manera real es una tarea costosa, que requiere el esfuerzo previo de convertirse en un observador de personas que no da por buena la primera respuesta que surge. Y he aquí el problema, que el esfuerzo nunca se pondrá de moda. Además hay otro factor. Cuando miras el hondo de las cosas, no suele ser tan agradable como la superficie. El mar refleja el sol y le arranca destellos, pero cuando buceas en él, se vuelve oscuro y de fondo turbio, lo cual no es malo, es verdadero, es más pleno, pero da miedo. Somos como somos y, muchas veces, elegimos nadar en nosotros y los demás con la cabeza fuera del agua. El efecto secundario es que cuando uno no se preocupa mucho de bucear más profundamente en qué somos y por qué hacemos las cosas, los resultados suelen ser mediocres. En las historias a escribir se suele traducir en personajes de cartón piedra, clichés mil veces vistos en t","date":"25-09-2013","permalink":"/posts/personajes/","title":"Persona(je)s"},{"content":"Me sorprende cuando alguien me pide opinión sobre algo, porque yo no tengo ni idea de nada.\nPor eso, cuando alguien me pregunta que cómo hago para sentarme todos los días y juntar palabras, se me atranca el engranaje y no me sale otra respuesta que la que ya dije. No hay método, lo haces y ya está. Como mucho, a veces, me acuerdo de lo que aprendí de un tipo malcarado y hosco.\nUnos días me siento y escribo y otros cojo con las dos manos la pantalla, insultándola hasta que estalla la vena del cuello. Y cuando alguna vez me ha dicho alguien que él no podría hacer algo como escribir cada mañana, por el motivo que sea, siempre he respondido lo mismo: «Claro que eres capaz».\nPero no lo digo para animarle, ni porque piense que el otro tiene dentro toda la voluntad y sólo necesita inspiración, eso son tonterías. Sé que esa persona podría por lo que me enseñó el hombre hosco. Sé que podría porque si le pongo una pistola en la cabeza y le digo que si no junta dos mil palabras aprieto el gatillo, me las va a escribir. Y lo hará con mil más de regalo y corazones en las íes.\nEs la mentalidad de hacer las cosas con una pistola en la cabeza la que me clava en el asiento y más de un tiempo a esta","date":"19-09-2013","permalink":"/posts/la-pistola-en-la-cabeza/","title":"La pistola en la cabeza"},{"content":"Ahora sí, ahora termino, porque hablar sobre escribir es enemigo de escribir, así que ya basta de confraternizar. Ya has empezado, ya tienes las herramientas ante ti, ya ha surgido la idea de lo que quieres contar y resulta que esas tres cosas no importan. Porque mucha gente empieza, puedes escribir con lo que sea y las ideas nunca son geniales.\nAsí que, llegados a este punto no queda nada más que hacer, excepto sentarte y escribir. Y así es como se hace y así haces cada día, poniendo una palabra tras otra, persiguiendo la esperanza de terminar, que es algo que ni siquiera existe realmente. Ya está, se acabó lo que tenía que decir sobre este tema. ¿Cómo escribo?\nPues escribiendo.\nNo importa que cuando me atasco salto a un lado y a otro, no importan los trucos que uso para avanzar palabras ni las veces que reescribo (muchas, demasiadas). No importa mi método concreto de hacerlo, iba a explayarme sobre él en estas líneas, pero lo he borrado, he borrado mil cosas que iba a decir, porque no importan. Cada uno debe figurarse su manera de recorrer ese sendero solitario. Tengo unos zapatos y son de mi talla, si intento caminar con los de otro, me espera un mal viaje, si otro intenta camin","date":"09-09-2013","permalink":"/posts/como-escribo-4-y-final/","title":"Cómo escribo (4 y final)"},{"content":"Hoy es un día que se arrastra con pereza por el final del verano, así que mejor imitarlo y que hable otro. O que al menos las cosas importantes, las que recordar, las diga él. Leí la novela Mujeres de Bukowski y me dejó algo frío.\nLo sé, es pecado para lo moderno, pero lo mismo me pasó con Paul Auster y Martin Amis, así que confesado el sacrilegio ante esa Santísima Trinidad, creo que pocas afrentas más importará que cuente.\nPero volviendo a Bukowski y por casualidad, como siempre son las cosas importantes de la vida, hace unos días me topé con su poema «The Crunch»:\nHay una soledad en este mundo tan grande que puedes verla en el movimiento lento de las manecillas de un reloj. Gente tan cansada mutilada ya sea por el amor o por el no amor.\nY como el poema me dijo más que la novela, me hice con una copia de Love is a dog from Hell.\nLeo muy poca poesía, no me erijo en juez y no sé si es malo en eso, como decía una de sus mujeres que fue escritora o el mejor de los americanos, como pensaba Sartre.\nYo leo sin juzgar, ni repasar ni deconstruir de manera lógica, sigo el consejo del propio Bukowski de, simplemente, leer y olvidar, para que así yo pueda luego excavar dentro del pozo propio","date":"04-09-2013","permalink":"/posts/bukowski/","title":"Bukowski"},{"content":"Las palabras tienen la maldita manía de rebelarse ante la muerte buscándose vidas propias, muchas de ellas diferentes de las que pretendías otorgarles. Aquí quería yo terminar esta serie sobre cómo escribo, pero me temo que el delirio continuará, al menos una vez más.\nPara los que tengan curiosidad, he aquí la primera parte y aquí la segunda. Tras el comienzo impulsivo y una etapa de retazos y caos, hasta a mí me llega la hora de poner cordura, coger todas las piezas de mi juego, desperdigadas por ahí como el \u0026ldquo;Tente\u0026rdquo; de mi infancia, e intentar crear con ellas algo con un mínimo de coherencia.\nNunca he sabido, ni me interesa, el mejor método para escribir algo, así que, simplemente, lo que hago en esta fase es irme al principio y comenzar a escribir y reescribirlo, hasta rematarlo de manera más o menos decente. En ese momento olvido todas las otras cosas que he creado, los capítulos adelantados o las ideas geniales (que no lo son) y me centro en cómo quiero empezar a contar la historia cuando me siente alrededor de la hoguera.\nSoy un firme creyente en la \u0026ldquo;Primacía\u0026rdquo; (creyente y que es un fenómeno demostrado e inevitable), es el efecto de que los primeros insta","date":"24-08-2013","permalink":"/posts/como-escribo-3/","title":"Cómo escribo (3)"},{"content":"Como hoy ya he pastoreado mil palabras nuevas hasta su destino, descanso de escribir escribiendo sobre cómo escribo. Así que vuelvo por donde lo dejé al terminar la primera parte.\nCuando escribo, tras el surgimiento de la idea inicial viene el caos. Un caos hecho de retazos furiosos de historia, que tengo que sacar de mi cabeza como sea. Empezar es fácil, algo muy común en mucha gente y por tanto no muy valioso. Cuando surge la idea inicial (que te susurra mentirosa que es mucho mejor de lo que en realidad es) viene acompañada de algo de ilusión, que te empuja a querer volcar sobre el papel lo que hierve en la cabeza.\nY la ilusión a veces no está mal, porque estás deseando ponerte con ese proyecto nuevo, pero, igual que la idea es mentirosa, la ilusión es traicionera.\nDe hecho, muchas veces es la peor enemiga. Porque cuando una idea surge, te intenta seducir para que dejes ese trabajo que estás haciendo, esa historia que se atraganta y con la que llevas demasiado tiempo.\nCon palabras dulces la ilusión dice que te pongas con eso tan brillante, tan nuevo y tan atrayente que se le ha ocurrido. Si le haces caso, al final sólo tienes un montón de barcos contra el acantilado, que nunca l","date":"21-08-2013","permalink":"/posts/como-escribo-2/","title":"Cómo escribo (2)"},{"content":"Son las 12:25 del mediodía y llevo exactamente 856 nuevas palabras escritas del proyecto con el que estoy. A veces caen solas del árbol, a veces hay que excavar para sacarlas.\nHoy es de esos segundos días y parece que trabajas en un campo de malas hierbas.\nAdemás, algunas de esas palabras han salido con \u0026ldquo;trampa\u0026rdquo; y me parece bien, porque si no estás haciendo trampa, no lo estás intentando lo suficiente. Alguna vez me han preguntado que cómo escribo, cómo surgen las \u0026ldquo;ideas\u0026rdquo;, qué herramientas utilizo, qué proceso sigo, etc. así que hoy me ha dado por ahí. No por ganas, sino por el simple hecho de que, como siga delante de la pantalla sin exprimir algo decente a la musa atada en el sótano, le voy a pegar un puñetazo al portátil. Así que al menos haciendo esto, los dedos los tengo ocupados y no pensando en cerrarse formando un puño.\nY esta \u0026ldquo;explicación\u0026rdquo; va a ser fragmentada en partes, desordenada y caótica, porque no puede ser de otro modo, ya que escribo así. Hay un proverbio que dice que \u0026ldquo;siempre hay un método dentro de la locura\u0026rdquo;, para referirse a que en el mundo caótico de los que crean o piensan, hay una lógica oculta (y muy personal)","date":"13-08-2013","permalink":"/posts/como-escribo-1/","title":"Cómo escribo (1)"},{"content":"\u0026ldquo;Como muchos americanos, ella estaba intentando construirse una vida que tuviera sentido, con las cosas que encontraba en una tienda de regalos\u0026rdquo;.\nKurt Vonnegut. Matadero cinco.\nVonnegut fue un reverenciado contador de historias y no me extraña, pues es alguien que escribió cosas como la anterior y también dijo cosas como: \u0026ldquo;quien crea en la telequinesia, que levante mi mano\u0026rdquo;. Un tipo peculiar, con sentido del humor y que pocas veces podías clasificar poniendo una etiqueta. Y eso yo lo respeto. Igual que respeto que dejara sangre y sudor entre páginas. Normalmente todos esos \u0026ldquo;consejos para escribir\u0026rdquo; que uno se encuentra en libros y webs no valen mucho, la verdad. El 99% se resumen en el clásico \u0026ldquo;muestra en vez de decir\u0026rdquo; y el resto, como pasa con los consejos, muchas veces los predican quienes más los necesitan. Pero Kurt Vonnegut, en el prefacio su antología de relatos Bagombo Snuff Box, comentaba, con su personal estilo, cuáles eran para él los 8 puntos básicos de la escritura creativa. Y me parecen buenos, tanto para seguirlos como para pisotearlos, así que aquí les dejo un rincón. 1) Usa el tiempo de un completo desconocido de tal ma","date":"03-08-2013","permalink":"/posts/los-8-principios-basicos-de-la-escritura-segun-kurt-vonnegut/","title":"Los 8 principios básicos de la escritura según Kurt Vonnegut"},{"content":"Me ofrecieron hacer algo que no había hecho, un relato ambientado a principios del siglo XX en España y con temática de género negro. Arsenio Lupin, ecos victorianos, la \u0026ldquo;Belle Epoque\u0026rdquo; y todo eso. Reconozco que ya apenas escribo relato y estoy centrado en otras cosas, pero me pareció interesante, porque no había probado a hacer historias que no estuvieran ambientadas en un abstracto \u0026ldquo;ahora\u0026rdquo;. Eso me obligó a documentarme y, sobre todo, a adoptar un lenguaje distinto, pues la historia la cuenta uno de los implicados, así que debía ser narrada con un estilo diferente al habitual, como la contaría uno de esos caballeros de chistera bajo una luz de gas. El resultado es \u0026ldquo;De hombres y héroes\u0026rdquo;, que por supuesto: 1) He entregado tarde. 2) Me dieron 10.000 caracteres para llenar y he devuelto 9.999 ocupados. 3) Comienza con un homenaje al género y acaba por caminos completamente distintos. Sé que saldrá publicado antes de que acabe el año, aunque, como siempre en estas cosas, ni idea de la fecha exacta (claro, que no puedo ser yo quien pida nada a las fechas previstas). He aquí cómo empieza esa historia.\nDE HOMBRES Y HÉROES El mundo está cambiando, ¿ha leí","date":"01-08-2013","permalink":"/posts/nuevo-relato-de-heroes-y-hombres/","title":"Nuevo relato: de hombres y héroes"},{"content":"Sucede que no hay camino sin piedras y a veces te encuentras \u0026ldquo;la Roca\u0026rdquo;. Plantada delante, taponando todo el sendero, sin que parezca que se pueda mover, rodear ni saltar. Como soy el más testarudo que conozco, hasta ahora ninguna piedra ha sido más grande que mi cabeza y, aunque fuera a fuerza de sangrar, la roca sólo retrasaba el paso en vez de impedirlo. Estos días ha sido más grande que yo y no he encontrado manera de moverla. La nueva historia que he empezado no va para ningún lado y, lo que es peor, como si estuviera hecha con mi punto débil, cada vez que me acerco a ella pierdo los poderes. Intento escribir y sólo me sale mierda. Así, sin paliativos. Si me dedico a otra cosa, como estas líneas o el último relato que debo mandar (tarde) a la editorial, puedo sacar algo que no me den ganas de cortarme las manos con las que lo he escrito, puedo fluir a veces y otras me supone un mundo sacar unas palabras de los rincones, pero al menos salen y me odio sólo a medias cuando lo releo. Quien pisó estas trincheras, sabe que con odiarse a medias vale. Sin embargo es tocar esa historia y que cada palabra salga desprovista de mi estilo, haya que arrancarla y encima sea medioc","date":"28-07-2013","permalink":"/posts/la-roca-y-el-camino/","title":"La maldita roca en el maldito camino"},{"content":"Steven Pressfield es un veterano escritor de éxito. Hace ya mucho tiempo me leí su Puertas de fuego y me gustó tanto que cogí carrerilla leyendo un par más de sus novelas sobre Alejandro Magno y Alcibiades (que soy un yonki de la historia contribuyó). Pero uno de los libros que más me gustó de él fue The War of Art, donde narra su visión sobre crear y escribir. Pressfield tiene un estilo muy castrense de decir las cosas. Lenguaje duro como la piedra, sin florituras, a la cara y sin endulzar, algo que, personalmente, me suele llegar más que cuando me pintan el lienzo con más colores de los que tiene. Hace no demasiado leí su breve volumen Do the work, donde incide más en sus ideas sobre los temas de crear y escribir. Me gustó mucho y me fue muy útil. En una óptica muy de Hemingway, que dijo que escribir no tiene nada y que sólo hay que \u0026ldquo;ponerse delante de la máquina de escribir y sangrar\u0026rdquo;, Pressfield habla de la Resistencia, ese enemigo mortal que quiere impedir que crees algo y hagas lo que siempre quisiste. La Resistencia es un enemigo formidable y es obvio que, mirando alrededor, la gran mayoría de las batallas las gana. La solución de Pressfield es que uno debe dejar","date":"25-07-2013","permalink":"/posts/haz-el-trabajo/","title":"\"Haz el trabajo\""},{"content":"Hace más de dos mil años Cicerón dijo que un clavo sacaba a otro clavo y supongo que la frase nos enamoró tanto, que no nos molestamos en saber qué pasa en el mundo real cuando haces eso. Así que así caminamos, cambiando una obsesión por otra y esperando que esa nueva pieza encaje en la forma que la vieja nos excavó dentro.\nYo, de pequeño, siempre quise ser distinto y de viejo compruebo que lo consigo poco y mal, así que por ese orador me guío en más ocasiones de las que debiera.\nTanta palabra para decir que en este verano de escritura llegó el momento de cambio de tercio, dejando descansar de momento la novela «terminada» (no han hecho comillas suficientes para esa palabra), para empezar con otra nueva. Una historia simple que siempre quise contar.\nEmpiezo queriendo esas historias simples y acabo siempre contándolas complicadas, pues todo se convierte en una lucha contra la hidra, a la que no paran de crecer cabezas más rápido de lo que yo puedo decapitarlas.\nLas historias tras el telón de esta nueva obsesión son francamente peculiares.\nNo voy a comentar en qué situación surgieron las primeras palabras, pues todavía hay gente que cree que soy persona respetable. A eso se une el he","date":"24-07-2013","permalink":"/posts/cambiando-una-obsesion-por-otra/","title":"Cambiando una obsesión por otra"},{"content":"Hay gente que cuando habla o escribe tiene el superpoder de callarnos. Callar esa charla mental en la que estamos pensando lo siguiente a decir, en vez de centrarnos en lo que oímos. Eso, que a veces hasta cometemos la osadía de llamar \u0026ldquo;escuchar\u0026rdquo;.\nJohn Koenig te calla cuando escribe, te obliga a prestar atención y no te suelta hasta que termina. Me gusta ese tío, supongo que porque tiene algo que envidio. Me gusta su web \u0026ldquo;The dictionary of obscure sorrows\u0026rdquo; (\u0026ldquo;El diccionario de las Penas Oscuras\u0026rdquo;, está en inglés, sí), porque en ella escribe lo que se le ocurre. Y lo que se le ocurre es un Diccionario de palabras inventadas y el significado de las mismas. Una de las que más me ha gustado es \u0026ldquo;Sonder\u0026rdquo; y he querido traducir (muy libremente) lo que significa:\nSonder: n. Darse cuenta de que cada persona que te cruzas casualmente vive una vida tan vívida y compleja como la tuya, igual de poblada con ambiciones, amigos, rutinas, preocupaciones y locura heredada. Una historia épica que continúa invisiblemente alrededor, como un hormiguero extendiéndose profundamente hacia abajo, con elaborados pasajes hacia miles de otras vidas que nunca sabrás ","date":"22-07-2013","permalink":"/posts/sonder-de-john-koenig/","title":"\"Sonder\" de John Koenig"},{"content":"Soy un desastre y a esto tenía que haberle hecho justicia mucho antes, porque lo merece. Pero bueno, al menos llegó, que es algo difícil de decir sobre la justicia por estas tierras. Se trata de una versión narrada de mi relato \u0026ldquo;El Antídoto\u0026rdquo;, realizada por un puñado de alumnos de la Escuela de Imagen y Sonido, capitaneados por Manu Rivas, que un día me leyó y perdió la cordura suficiente como para embarcarse en este proyecto. Es bueno y a Manu y sus muchachos les digo: \u0026ldquo;gracias, de verdad\u0026rdquo;. Al profesor que sólo les puso un ocho y algo (me da igual lo muy buena nota que sea), prefiero no decirle nada. [audio mp3=\u0026ldquo;https://www.hojaenblanco.com/antidoto.mp3\u0026quot;][/audio]\nEl relato apareció publicado por primera vez en la \u0026ldquo;Microantología del Microrrelato III\u0026rdquo; de Ediciones Irreverentes. El texto original se puede encontrar en el siguiente enlace:\nhttps://www.hojaenblanco.com/el-antidoto/","date":"15-07-2013","permalink":"/posts/version-narrada-del-relato-el-antidoto/","title":"Versión narrada del relato el antídoto"},{"content":"Cuando rompes por primera vez una regla, la línea roja de advertencia trazada ante ella se diluye un poco. Así que la segunda transgresión siempre es más fácil. Tres transgresiones más y las pisadas borran para siempre la raya. Igual es que esas líneas las trazamos con tiza y no mucha. Quizá por eso he aquí otro trozo suelto de lo que llevo entre manos, otro de esos que nadie quiero que vea hasta que no esté vestido del todo. Pero hace calor, son demasiados días seguidos sin hacer otra cosa que escribir (y los que quedan), así que ya no hay noticias de ninguna línea roja y ningún rastro de sentido común.\n* * *\n—¿Está bien usted? Tres palabras fueron lo que dedicó con desgana la dueña del bar a Telesforo, que se levantaba con dificultad del empujón recibido. En su caída volcó con estruendo dos banquetas y aterrizó sobre la mezcla de basura difusa que se amontonaba al pie de la barra: peladuras de panchito, cabezas de gamba, pelos y suciedad. La dueña del bar no se preocupó mucho más que por preguntar y él se limpió una mano en el traje, manchándolo más. Ya verás su madre qué enfado. Siempre se estaba arruinando los trajes, siempre los estaba ensuciando por torpe o rompiendo porque e","date":"12-07-2013","permalink":"/posts/otro-pedazo-mas/","title":"Otro pedazo más de lo que llevo entre manos"},{"content":"El verano se arrastra pegajoso y yo he tomado la decisión de hibernar. Es lo que hay. En esa hibernación y durante los próximos cincuenta o sesenta días, sólo haré una cosa: escribir (y quizá otra, volverme más loco). Y he aquí que, como mi web llora desangelada y yo siempre he sido un blando ante las lágrimas, un pedazo de lo que tengo entre manos ahora mismo se viene a vivir aquí. Yo siempre tuve la regla de no mostrar nada que no estuviera terminado, por aquello de mostrarte en crudo, sin corrección y sin correcciones. Pero también tengo la regla de poder vivir con mi hipocresía. Igual este pedazo ve la luz o no en el manuscrito final. Ni lo sé ni me preocupa, hoy arranco esas páginas y las pego a continuación.\n* * *\nEn “Las Blancas” las familias de los de que trabajaban en el mantenimiento de la urbanización vivíamos en “Las Grises”, unas casitas más allá. Se hicieron pequeñas y arrejuntadas donde no se vieran mucho, no hubiera testigos, ni hiciéramos suficiente ruido que pudiera molestar a los señores de las grandes mansiones. De vez en cuando los de “Las Grises” imitábamos a los de “Las Blancas\u0026quot; y teníamos nuestras propias fiestas, con vino más barato, parrilladas en vez","date":"08-07-2013","permalink":"/posts/un-vistazo-breve/","title":"Un vistazo breve a lo próximo"},{"content":"Este es el primer relato que me publicaron, allá por el comienzo de 2007 dentro de la Antología de Nuevos Escritores “13 para el 21”. Este cuento dio la salida (inesperada y casi involuntaria) a la mitología de la Octava Familia. Releyendo puedo ver mi estilo de los primeros tiempos y lo que ha cambiado. También, como curiosidad, este mismo relato conecta con lo acontecido mi última novela, la segunda parte de la Octava Familia que, a la hora de escribir estas líneas, sólo está a un capítulo de ser terminada, así que voy a por él\u0026hellip; Les dejo con, \u0026ldquo;Esperar es lo que más odio\u0026rdquo;.\n* * * * *\n—¿Tú crees que mi perro tiene retraso mental? Tres segundos de silencio incómodo. —¿Por qué me preguntas eso? Y me miró como si mi tono le hubiera clavado un puñal en el pecho, pero me pareció que fui incluso educado para semejante idiotez. —Pues te lo pregunto porque tú has visto a mi perro y me gustaría saber tu opinión. Eso dijo, como si su conversación fuera lo más normal y mi reacción la incomprensible. Encima se cruzó de brazos como un novio indignado. Así que respiré hondo y opté por cerrar el tema con la menor resistencia posible. —Sólo he visto a tu perro una vez y fueron do","date":"10-12-2012","permalink":"/posts/relato-esperar-es-lo-que-mas-odio/","title":"Relato. Esperar es lo que más odio"},{"content":"Trescientas páginas y contando, la segunda parte de la Octava Familia avanza. Mi plan es que vea la luz antes de Navidad y que Nero, el Carroñero, Roger, César y Lara Santiago, el Condottiero y los demás se enfrenten a sus destinos entonces. Como anticipo he aquí el primer capítulo. Igual que en la anterior parte se trata de un prólogo que retrata un acontecimiento que ocurre más adelante dentro de la novela y es relatado por Nero, el personaje principal, en primera persona. Sin más, he aquí cómo empezará la segunda parte de la Octava Familia.\nPRÓLOGO: NIÑOS\nNiños. Eso había traído Roger a esta guerra. Un ejército de niños. Lo único que había podido reclutar para su cruzada, lo único que creyó en sus promesas de gloria como cantos de sirena. Porque siendo niños no tenían ni idea de que esto dolía. Se han dado cuenta por fin de la amarga lección, de que éste no era un juego de trajes caros y pistolas relucientes, que mostrar a las chicas para impresionarlas. Uno de los rebeldes de la Octava tenía la cabeza entre las rodillas, el traje sucio, la corbata floja y la camisa desabrochada. Apenas debía tener veinte, sujetaba su arma con una mano temblorosa y luchaba por ocultar su pánico.","date":"28-11-2012","permalink":"/posts/primer-capitulo-de-la-proxima-novela-la-segunda-parte-de-la-octava-familia/","title":"Primer capítulo de la próxima novela, la segunda parte de la Octava Familia"},{"content":"Una de las cosas que más sorpresa me ha causado en este tiempo ha sido comprobar que algunos lectores creen que, como ciertos personajes de mis novelas se dedican a beber, visitar rincones oscuros, meterse en líos y decir cosas inapropiadas a las damiselas, yo hago más o menos lo mismo. Hace tiempo escuché que alguien puede escribir sólo acerca de lo que ha vivido, que es inevitable dejar algo tuyo en cada personaje, especialmente los principales. Quizá sea cierto eso de que sólo puedes escribir (bien) acerca de lo que has vivido, pero, aunque esa es la situación ideal porque sin duda hablas desde lo auténtico, afortunadamente no hace falta pasar por la situación concreta que describes. Personalmente creo que esta vida se resume en placer, dolor, pérdida, logro, principios y fines. Y no mucho más. Son cosas básicas y compartidas todo aquel que se considere humano. Si lo comprendes y lo inyectas con suficiente emoción cuando escribes, puedes llegar a tocar ese botón en quien te lee y hacer que no sólo te lea y se entretenga, sino que sienta. De hecho, causar emociones me parece un increíble superpoder y lo que pretendo cuando escribo, porque yo de pequeño siempre quise superpoderes ","date":"31-10-2012","permalink":"/posts/se-puede-escribir-bien/","title":"¿Se puede escribir bien sobre algo que no has vivido?"},{"content":"Si se ha asomado por aquí o por Twitter es muy posible que me haya oído mencionar a Ernest Hemingway, me fascina ese escritor y su vida, así que merece un puesto de honor en mi particular salón de los héroes. Quien quiere escribir mejor observa a lo mejores, y Hemingway no sólo era uno de los mejores, sino uno de los más auténticos. Escritura y vida eran una sola cosa para él, con lo que uno puede aprender mucho tanto leyendo sus páginas como leyendo su biografía. Personalmente, estas son (sólo) algunas de las muchas lecciones que he aprendido de él.\nSobre escribir Lo más importante para mí sobre este tema va más allá de su estilo, porque realmente la única lección imprescindible la resumió en una sola frase, lacónica, directa, como él: \u0026ldquo;Todo lo que quiero es escribir bien\u0026rdquo;. Y es que en eso se basa la aspiración de cualquier verdadero contador de historias. Intenso como era, Hemingway comprendió realmente cuál es el objetivo de la escritura y cómo conecta y se fabrica directamente con el mismo material que las emociones. En una carta a su amigo el escritor Scott Fitzgerald, escribió: \u0026ldquo;Tiene que dolerte como el demonio antes de que puedas escribir seriamente. Pero ","date":"07-09-2012","permalink":"/posts/lecciones-de-escritura-y-vida-con-ernest-hemingway/","title":"Lecciones de escritura y vida con Ernest Hemingway"},{"content":"Los que me han leído sabrán que uno de mis pasatiempos favoritos es el de hacer referencias en mis historias, más o menos ocultas, a cosas que me interesan. Algunas son obvias (canciones, por ejemplo) y otras son bastante más oscuras, ligadas a mi mitología particular. Dentro de esos entretenimientos personales también está el de los \u0026ldquo;cameos\u0026rdquo; de unos personajes en las historias de otros. No lo suelo hacer tanto, pero es otra de esas \u0026ldquo;meta-diversiones\u0026rdquo; que me doy cuando cuento historias. A partir de uno de esos \u0026ldquo;cameos\u0026rdquo; nació la idea de mi próxima novela: \u0026ldquo;En la noche del Fin del Mundo\u0026rdquo;, donde sucede la historia no contada de Eric (protagonista de \u0026ldquo;Las risas tras los edificios bonitos\u0026rdquo;) y Cruz (protagonista de \u0026ldquo;7 días\u0026rdquo;). Originalmente, en las \u0026ldquo;Risas tras los Edificios Bonitos\u0026rdquo;, Eric y Cruz se encontraban. Sucedía en el capítulo titulado: \u0026ldquo;Otra ronda y vuelta a empezar\u0026rdquo;, donde Eric acude a \u0026ldquo;La Luna\u0026rdquo;, uno de sus locales favoritos, tras visitar la casa de Laura y enterarse de algo no demasiado agradable. Que levante la mano quien se haya sorprendido de que ambos personajes se tro","date":"02-09-2012","permalink":"/posts/la-historia-que-hay-tras-la-historia-de-mi-proxima-novela/","title":"La historia que hay tras la historia de mi próxima novela"},{"content":"Voy a empezar rompiendo las reglas, voy a empezar por el final, por la conclusión más importante. Y esta es que, en realidad, tras algo más de 7 meses de experiencia con la publicación digital, nada ha cambiado y lo más importante sólo sigue siendo escribir. Todo lo demás son tonterías. Si amanece de nuevo sólo significa una cosa, que tienes que escribir. No importa que llueva, nieve, truene o venga la vida cotidiana a meter el dedo en el ojo. Le apartas la mano y escribes. Eso no ha cambiado y no cambiará. Lo más importante es una palabra detrás de otra, hasta que la última de ellas sea \u0026ldquo;FIN\u0026rdquo; y todas juntas cuenten una historia. ¿Y luego? Luego vuelta a empezar. Si no estás haciendo eso, no estás haciendo lo importante. En palabras de Robert Pressfield: \u0026ldquo;eso es lo que diferencia al profesional del amateur\u0026rdquo;. Hace tiempo se me quedó grabado con fuego y estos meses en Amazon, tras ver mi experiencia y la de otros, no he visto nada que me haya hecho cambiar esa perspectiva lo más mínimo. Todo lo demás aparte de escribir: twitter, el marketing, los rankings… sólo son notas al pie, aderezos al plato principal y, en más ocasiones de las que voy a reconocer, distra","date":"20-08-2012","permalink":"/posts/lo-que-he-aprendido-publicando-en-amazon-parte-i/","title":"Lo que he aprendido publicando en Amazon (parte I)"},{"content":"En estos días en los que Neil Gaiman está haciendo furor por la red, debido a ese discurso de graduación que corre por ahí y que la gente compara con el de 2005 de Steve Jobs, no he podido evitar la tentación de traducir, con mi inglés de andar por casa, sus reglas para escribir. Aparecieron en \u0026ldquo;The Guardian\u0026rdquo; dentro de un artículo donde un grupo de escritores famosos, entre los que se contaba, comentaban cuáles eran las reglas que seguían, e importaban, a la hora de escribir. He aquí la palabra de Neil. 1 Escribe. 2 Pon una palabra detrás de otra. Encuentra la palabra adecuada, escríbela. 3 Termina lo que estás escribiendo. Lo que sea que tengas, termínalo, termínalo. 4 Déjalo a un lado. Léelo como si no lo hubieras hecho antes. Enséñalo a amigos cuya opinión respetes y a los que les guste la clase de cosa que es. 5 Recuerda: cuando la gente te dice que algo está mal o no les encaja, casi siempre tienen razón. Cuando te dicen exactamente qué piensan que está mal y cómo arreglarlo, casi siempre se equivocan. 6 Arréglalo. Recuerda que, tarde o temprano, antes de que alcance la perfección, deberás dejarlo ir, moverte y empezar a escribir lo siguiente. La perfección es como","date":"24-05-2012","permalink":"/posts/las-reglas-para-escribir-de-neil-gaiman/","title":"Las reglas para escribir de Neil Gaiman"},{"content":"Mi pasión por escribir se forjó en el fuego del relato corto, es lo que comencé publicando, lo que mantuvo vivo el escribir durante mucho tiempo y si para mí hay un maestro que domina el cuento es Fernando Sorrentino.\nEl día que leí (hace mucho ya) \u0026ldquo;Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza\u0026rdquo; supe que acababa de presenciar una obra maestra. Su dominio de lo breve, su capacidad para pintar de surrealismo lo cotidiano, siguiendo la tradición latinoamericana de excelentes cuentistas, hizo que sintiera (que sienta aún) las más enorme de las envidias.\nY él ni lo recordará porque fue anecdótico, pero hace muchos años, lo menos siete y lo más creo que diez, tuvimos algún breve contacto por e-mail, yo estaba creando una revista literaria en Internet (figúrense, soñador que es uno), revista que de hecho vio varios números y cierto éxito, por entonces Fernando Sorrentino no sólo me animó, sino que me dio algún consejo y me permitió incluir en ella algunos de sus, siempre excelentes, siempre perfectos, relatos.\nCada vez que releo algo suyo me recuerda lo mucho que aún me queda para domar la palabra y que haga lo que yo quiera, pero también me i","date":"11-01-2012","permalink":"/posts/el-salon-de-los-heroes-fernando-sorrentino/","title":"El salón de los héroes: Fernando Sorrentino"},{"content":"Este relato breve apareció publicado en la Microantología del Microrrelato III, donde tuve la fortuna y el honor de publicar al lado de escritores como Leguina, Fornés, Canabal y otros grandes y sospechosos habituales.\n* * * * *\nEL ANTÍDOTO\nTrabajo para mantener la mente ocupada, porque el sudor y la tarea son el antídoto de la peor enfermedad, pensar. Pensar sobre ello.\nDurante años quise paz y la busqué meditando, aquel tipo frágil de barba insistiendo en que me sentara, me estuviera quieto, respirara y detuviera mi mente. Qué idiota y qué desperdicio, la mente siempre busca estar ocupada, es su naturaleza, como respirar para los pulmones o latir para el corazón. Latido que a mí se me detuvo en la última discusión que tuvimos y tú dejaste caer por fin la amenaza que me cortó en dos.\n“Se acabó, necesito tiempo para mí, para recuperar mi espacio y mis sueños y mi camino”.\nMe duele al revivirlo y mi corazón amenaza, o paro de recordar o se para él, así que lo acelero con más trabajo sencillo que le canse y sobre todo mantenga la cabeza ocupada: coger ladrillo, mezclar cemento, limpiarme la frente, por unos segundos me he perdido en la tarea y se está bien porque no ha habido sitio p","date":"30-12-2011","permalink":"/posts/el-antidoto/","title":"El antídoto"},{"content":"Me encuentro con este estupendo artículo en Antinomias pero sobre todo me encuentro con mejores comentarios, una conversación que aporta, no grita y hace pensar, tan raro en Internet\u0026hellip; El artículo trata de las supuestas cifras de piratería de libros en España y de cómo son un instrumento de confusión más que de información, no tiene desperdicio y recomiendo leerlo. Me permito copiar algunas de dichas cifras (sin ánimo de piratear el artículo :-P).\n+ Según algunas fuentes hay 400.000 eReaders y 500.000 Tabletas en España. ¿Será verdad? + El 4,6% de los individuos mayores de 14 años dispone de una tabletas, es decir, 1,56 millones. + En 2011 se venderán 280.000 dispositivos de lectura. + El parque de eReaders actual en España es de 440.000 y 620.000 tabletas (en total más de 1 millón de aparatos). + En 2012 se venderán 365.000 dispositivos. + En diciembre se venderán 69.000 tabletas en España. + En 2011 se descargaran 220.000 libros electrónicos. + El porcentaje de ebooks piratas es un 77% superior a la oferta legal. + En España se venden 0,7 libros digitales por cada dispositivo.\nNo he podido evitar comentar mi experiencia, que viene a ser la siguiente y que amplío algo aquí. ","date":"26-12-2011","permalink":"/posts/sobre-cifras-de-pirateria-de-libros/","title":"Sobre cifras de piratería de libros"},{"content":"Hace poco me encontré con que la última actualización de la aplicación Kindle de mi Ipad permitía almacenar documentos en pdf y doc dentro de la aplicación para poder leerlos desde ella. Aunque es algo que se podía hacer con un lector Kindle de libros electrónicos (los pasabas de tu ordenador al dispositivo mediante cable) hasta ahora no era posible en la aplicación. El funcionamiento parecía sencillo, simplemente envías un documento adjunto por e-mail a la dirección de correo que Kindle te ha asignado (y que te aparece cuando entras a la nueva sección de \u0026ldquo;Documentos\u0026rdquo; de la aplicación Kindle. En mi inocencia de primerizo probé a enviarme uno desde la cuenta de correo que uso para todo lo relacionado con Amazon, pero a los pocos segundos recibo una respuesta de que no se ha subido el documento, porque la dirección de correo desde la que lo he mandado no estaba autorizada por mí para hacerlo, con lo cual primero hay que autorizar una cuenta de e-mail para que desde ella se puedan enviar documentos y que aparezcan en tu aplicación Kindle (algo lógico por otro lado, porque si no cualquiera puede enviarte cosas a tu aplicación Kindle, quieras tú o no). Los pasos para autoriz","date":"24-12-2011","permalink":"/posts/la-aplicacion-kindle-ya-permite-almacenar-y-leer-documentos-propios/","title":"La aplicación Kindle ya permite almacenar y leer documentos propios"},{"content":"Inaugura el salón de los héroes Steven Pressfield (1943, Puerto Trinidad), escritor, principalmente conocido por la novela Puertas de Fuego, que narra con épica y lenguaje de acero la batalla de las Termópilas donde Leonidas y sus 300 se inmortalizaron hombro con hombro resistiendo a los persas.\nEl éxito le llegó maduro, tras reveses importantes y críticas devastadoras a los primeros trabajos creativos que vieron la luz, como el guión de un infausto remake de King Kong.\nDivorcio, vida en caravana, soledad de escritor que no sabe si algún día sus páginas las verán otros ojos que no sean los suyos. Apretó los dientes, hizo su trabajo, se sentó cada día delante de la hoja en blanco y ahora multitud de novelas le contemplan y miles de lectores le admiran porque supo emocionarlos. De espíritu castrense y prosa militar, Pressfield encenderá la llama de los que gustan especialmente de la camaradería que se forja en las trincheras y las dificultades.\nSus novelas tienen trasfondo de guerra y honor. Curiosamente uno de los libros que más me impactó fue su primera incursión en la no ficción con The war of Art, narrado además (ya que era un audiolibro) por su voz de general cuyos discursos par","date":"08-12-2011","permalink":"/posts/el-salon-de-los-heroes-steven-pressfield/","title":"El salón de los héroes: Steven Pressfield"},{"content":"Mi estreno oficial dentro del género negro vino con este relato: \u0026ldquo;La Octava Familia\u0026rdquo; que apareció publicado en la Antología del relato negro I. En él junté una familia mafiosa muy particular con la historia del incapaz Tristán y la guapa Irlanda. Así que, señoras y señores, he aquí el cuento.\nLa Octava familia\nSomos la Octava Familia y somos diferentes. Las otras siete se dedican a los negocios habituales. Drogas, juego, prostitución, seguridad, construcción y contratas millonarias de todo tipo, en fin, todas esas cosas, y unas cuantas más, que resultan tan mediocres y deprimentes. Nosotros no, no hacemos nada, absolutamente nada excepto poner las mano cada mes y recibir el Diezmo. Ese dinero, que es una enorme cantidad, no va a obras de Dios, si no a las mejores de los hombres. Los mejores coches, las mejores casas, las mujeres más hermosas y casi todo cuanto da placer en este mundo. Durante muchos años las siete hermanas se han esforzado por aprender a exprimir un poco más sus tristes campos de acción, ver cómo sacar un céntimo adicional de la extorsión o de qué manera aumentar el margen en el blanqueo. Está bien querer superarse cada día, el problema es cuando esa de","date":"26-11-2011","permalink":"/posts/la-octava-familia/","title":"Relato: La Octava Familia"},{"content":"Este fue mi primer relato hiperbreve, publicado en la \u0026ldquo;Microantología del Microrrelato II\u0026rdquo;.\nAunque siempre se dice que es muy difícil elegir qué cosas tuyas son las que prefieres (\u0026ldquo;porque a todas las quieres como hijos\u0026rdquo; y chorradas similares que se dicen en esas situaciones), yo reconozco que este es uno de mis hijos predilectos.\nSin más he aquí el microrrelato.\n* * * * *\nLo encontré en el buzón, un diccionario de tapas negras, copiado a mano y dejado anónimamente.\n“Una vez me ocurrió lo mismo que a ti te está pasando ahora”.\nAsí comenzaba la nota que cayó de entre sus páginas cuando lo abrí para ver qué era. “Sé que ha caído en buenas manos, así que úsalo, rompe el hechizo”, así terminaba.\nHabía docenas de palabras en las páginas de aquel diccionario, todas explicadas en su verdadero significado en vez del habitual que usamos siempre al hablarlas.\nLeer cada una de ellas, y lo que realmente querían decir, era como un hipnotizador chasqueando los dedos ante mí, despertándome de un letargo que no sabía que me apresaba y sintiendo otra pieza encajar en su sitio.\nAhora comprendo, dije, hace mucho alguien cambió las palabras y lo que significaban realmente, pero ","date":"26-11-2011","permalink":"/posts/diccionario/","title":"Relato: Diccionario"},{"content":"Uno de los primeros relatos que conservo (y es que han sido tantos los desastres informáticos\u0026hellip;). Qué joven y cándido era\u0026hellip;\n-\u0026mdash;\u0026mdash;-\nEl interfono suena con un zumbido, luego es la voz monocorde del empleado del servicio de limpieza municipal, ya han llegado para el encargo a reciclar. La señora María les dice que suban. Se quita la bata mientras va hacia su habitación y le gruñe a su marido que los de limpieza están aquí, que se adecente un poco que suben. Su marido está leyendo el periódico deportivo en el sillón, mastica más que fuma un puro, con la ceniza que cae en su camiseta de tirantes blanca, y sudada, y que se ajusta sin abarcar del todo su barriga planetaria. No levanta la vista, pero replica que está en su casa y en su casa va como quiere y hace lo que le da la gana. La señora María vuelve de su habitación anudándose la bata de las visitas y retocándose la permanente. Espera al lado de la puerta y en cuanto suena el timbre abre como un relámpago y gesticula exagerada una amable bienvenida. El funcionario de limpieza con los guantes preceptivos, el uniforme verdoso aséptico y mascando chicle con ruido, pregunta que dónde está el encargo que se tiene qu","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/limpieza-y-reciclaje/","title":"Relato: Limpieza y reciclaje"},{"content":"He aquí el descubrimiento más grande de los últimos siglos (lo siento por Tesla, Timmy Berners y compañía\u0026hellip;) Si quieres ser escritor tienes que escribir. Una vez leí eso de cierta persona (era una de esas frases pasadas de padre a hijo para momentos trascendentes) y aunque la primera vez parece una soberana perogrullada, cuando uno se la repite varias veces, (o piensa en ella con suficiente sinceridad) es mucho más profunda de lo que parece. Cualquiera que haya intentado esto de escribir lo sabe, el primer día dijiste \u0026ldquo;qué tontería\u0026rdquo; y muchos después \u0026ldquo;cuánta razón tiene\u0026rdquo;. Que levante la mano quien no se vea asaltado por lo cotidiano y diga que eso de escribir, o de pintar, o de leer, o de aprender otro idioma o decirle algo a la chica que ve pasar cada día, ya lo hará \u0026ldquo;mañana\u0026rdquo;. La mayor de las mentiras que se han contado desde que el hombre es hombre tiene su esencia en esa palabra. Mañana. Matrix estaría orgullosa de haber inventado \u0026ldquo;mañana\u0026rdquo; (y supongo que ahora se muere de envidia porque ese monstruo lo supimos crear nosotros solitos, y no hay tarro de píldoras que pueda con ello). Si quieres ser escritor tienes que escribir. L","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/para-ser-escritor-hay-que-escribir/","title":"Para ser escritor hay que escribir"},{"content":"Dos genios y dos escritores convertidos en leyenda, no sólo sus letras han pasado a la posteridad, su carisma, su manera de ver el mundo y la capacidad con la que convertían la palabra en estoque afilado hacían que el norteamericano y el irlandés no dejaran indiferente a nadie. Si no es fan de ambos abandone esta página, enrolle un libro de Paul Auster (muchos son tan finos que se puede) y atícese con él en la cabeza, así de paso le habrá dado alguna utilidad.\nSobre América\n\u0026ldquo;Un inglés es una persona que hace cosas porque alguien las ha hecho antes. Un americano es una persona que hace cosas porque nadie las ha hecho antes.\u0026rdquo; Twain\n\u0026ldquo;America es el único páis que ha pasado de la barbarie a la decadencia sin una civilización por medio. Wilde.\nSobre la verdad\n\u0026ldquo;La honestidad es la mejor política, cuando hay dinero en ella.\u0026rdquo; Twain.\n\u0026ldquo;Si quieres decirle la verdad a la gente, hazles reír, de otra manera te matarán.\u0026rdquo; Wilde\nSobre el conocimiento\n\u0026ldquo;Nunca he dejado que mi escolarización interfiriera en mi educación\u0026rdquo;. Twain.\n\u0026ldquo;La sabiduría viene con los inviernos.\u0026rdquo; Wilde.\nSobre la discreción\n\u0026ldquo;Es mejor mantener la boca cerrada y ","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/oscar-wilde-vs-mark-twain/","title":"Oscar Wilde vs Mark Twain"},{"content":"Nada nos atrae más que lo prohibido. Nos despierta la curiosidad, nos produce morbo y nos recorre cierta excitación cuando estamos inmersos en algo que \u0026ldquo;no debemos\u0026rdquo;. Por eso precisamente no acabo de entender muy bien por qué si alguien quiere que un libro no se lea lo censura y lo prohibe. Le acaba de dar todas las papeletas para que la gente se interese por él. Incluso esa gente que muy probablemente jamás fuera a abrir las tapas del libro ya tiene un motivo. Aunque sólo sea por poder decir ante los demás: \u0026ldquo;Yo he hecho algo prohibido\u0026rdquo;. Desde un punto de vista estrictamente práctico censurar un libro es la maniobra menos inteligente para impedir que se lea o se interesen por él, pero bueno, no es de extrañar tampoco que ocurra, censura e inteligencia son dos términos contradictorios como diría Groucho Marx. Los libros y la escritura siempre han estado bajo el yugo de la censura y la prohibición, lo de que la pluma es más fuerte que la espada siempre lo han sabido esos que no quieren que las cosas cambien por la sencilla razón de que son ellos los que se sientan encima de la pirámide alimentaria. Y allí parece que se está muy bien. Ahora parecen cuentos de vi","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/libros-prohibidos/","title":"Libros prohibidos"},{"content":"Para quien sienta curiosidad sobre los 5 libros más vendidos de la historia, he aquí la lista de posiciones y las cifras de venta: 1.- La Sagrada Biblia. Entre 5.000 y 6.000 millones de ejemplares. En serio, ¿alguien esperaba otro ganador? Además no es lo mismo vendido que leído. 2.- Las citas de Mao. 900 millones de ejemplares. En serio, ¿alguien esperaba otra medalla de plata? 3.- El Corán. Entre 610 y 633 millones. 4.- El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. No hay una estimación clara pero es superior a los 400 millones de libros desde que se publicó hace 402 años ya. 5.- El diccionario Xinhua. China al poder de nuevo, 400 millones de ejemplares aproximados. A destacar en el puesto 10 Harry Potter y la piedra filosofal, 110 millones. Harry Potter ocupa de nuevo los puestos 15, 16, 17, 20, 21 y 50 con sus otras encarnaciones, sumando en total más de 456 millones de ejemplares y contando. Otros honrosos puestos: El Señor de los Anillos en el 12 con unos 100 millones ejemplares, El Guardían entre el centeno en el 19 con 65 millones, en dura pugna con El Código Da Vinci. Fuente: la loada Wikipedia (\u0026ldquo;in English\u0026rdquo;, eso sí).","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/los-libros-mas-vendidos-de-la-historia/","title":"Los libros más vendidos de la historia"},{"content":"El legendario escritor y periodista George Orwell (1984, Rebelión en la granja\u0026hellip;) participó en la Guerra Civil Española, acudiendo con las Brigadas Internacionales.\nEn George Orwell: una vida, él mismo cuenta la experiencia de ser alcanzado por la bala de un francotirador. Una experiencia que merece la pena narrar con sus palabras.\nHe aquí una traducción del pasaje en el que la relata, el cual resulta francamente interesante. Lo encontré no hace mucho aquí (enlace en inglés) pero no recuerdo muy bien a través de qué web (lo siento).\nNo soy traductor ni mucho menos, pero he procurado plasmar lo que se decía con los posibles errores de quien no es experto.\n\u0026ldquo;Había estado diez días en el frente cuando ocurrió. La experiencia de ser impactado por una bala es muy interesante y pienso que merece la pena describirla con detalle.\nFue en la esquina de un parapeto, a las cinco en punto de la mañana. Esta era siempre una hora peligrosa, porque teníamos el amanecer a nuestras espaldas, y si sacabas la cabeza por encima del parapeto su silueta se delineaba perfectamente contra el cielo. Estaba hablando con los centinelas que se preparaban para un cambio de guardia. De repente, a mita","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/era-bueno-estar-vivo-en-el-lugar-en-el-que-crecen-alamos/","title":"Era bueno estar vivo en el lugar en el que crecen álamos"},{"content":"Navegando por Internet me he encontrado con un extracto de Byrd by bird: Instructions on writing and life, de Anne Lamont. En concreto he tropezado con la parte que se refiere a los primeros borradores. Me he permitido la libertad de traducir de manera muy \u0026ldquo;sui generis\u0026rdquo; un extracto del extracto, ya que me ha parecido de esas cosas que uno tiene que saber si está en eso de escribir o simplemente le gusta. De hecho si uno abre un poco la perspectiva no sólo para eso vale. Dice así respecto a los primeros borradores de una escritura que siempre son una mierda (hey estoy citando textualmente, la que se tiene que lavar la boca con jabón es ella). Todos los buenos escritores los escriben\u0026quot;. Esa es la forma en que acaban con buenos segundos borradores y tremendos terceros borradores. La gente tiende a mirar a escritores de éxito, que tienen libros publicados e incluso les va bien financieramente, y piensan que se sientan en sus escritorios cada mañana sintiéndose que valen un millón de dólares, sintiéndose genial con quienes son, cuánto talento tienen y qué gran historia tienen para contar; que toman un par de respiraciones profundas, mueven el cuello para soltarlo y se la","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/la-mayor-verdad-sobre-el-tema-de-escribir/","title":"La mayor verdad sobre el tema de escribir"},{"content":"Escribir requiere motivación, las mejores líneas no salen sólo de la disciplina, más bien son hijas de esos momentos en los que uno disfruta de verdad, no puede dejar de teclear y el tiempo parece detenerse.\nAntes era más creyente en eso de crear sólo cuando estás en \u0026ldquo;estado de flujo\u0026rdquo;, pero hoy día creo que cualquier cosa vale y hay jornadas en las que sólo funciona apretar los dientes y seguir adelante, te guste o te duela. Sin embargo es cierto que uno puede poner su grano de arena para hacer de escribir una experiencia agradable. En mi caso estas 5 cosas suelen funcionar bastante bien.\n1.- Música.\nRelajante de fondo o a veces enérgica, según la situación o incluso según el ritmo de lo que se escribe.\nAl principio solía poner la radio por Internet, pero estaba más atento a si la música me gustaba (y si no dejaba de escribir y toqueteaba para cambiar) que a la escritura en sí. El objetivo es que ayude haciendo la experiencia más deseable, no que distraiga.\n2.- Desconectar Internet.\nSí es un invento genial y todo eso, pero si escribes en un ordenador conectado a Internet es una tentación constante a revisar el correo, echar un vistazo a la última web de turno, etc.\nUna ","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/como-mejorar-la-experiencia-de-escribir/","title":"Cómo mejorar la experiencia de escribir"},{"content":"Óscar se hizo famoso.\nYa saben, el gato de un geriátrico que predice la muerte de los que allí están internados. Es una de esas historias de cuento que aparentemente son reales (cuánto hay de cierto y cuánto de marketing no lo sé y no voy a dudarlo, un poco de magia no viene mal).\nSe me escapan las razones por las cuales más de un anciano no ha echado a patadas a esa \u0026ldquo;banshee\u0026rdquo; peluda, porque no sé cómo lo verán, pero si yo noto rondar a ese bicho por mi habitación, mi instinto de supervivencia me diría que es \u0026ldquo;él o yo\u0026rdquo;\u0026hellip;\nEl caso es que sea como sea, esta resulta una de esas historias propia de cuento y es que la vida imita al arte. Muchas veces la realidad es mucho más enrevesada y sorprendente que bastantes novelas que lo intentan.\nLa vida real como fuente de inspiración no precisa en ocasiones que se le añada sal y pimienta para convertirla en un buen relato, ya hay historias increíbles de por sí, sin necesidad de exagerar ni fabular. Y si no, pasen y lean.\nTim Burton ideó su película \u0026ldquo;La novia cadáver\u0026rdquo; basándose en un cuento clásico ruso, pero hay quien puede decir que es protagonista de historias similares. Tulsi Devupijak es una joven ","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/historias-increibles-pero-reales/","title":"Historias increíbles, pero reales"},{"content":"Ya no soy fiel a Dark Room. Durante bastante tiempo he sido todo un fan de este sencillo software gratuito hecho para escribir totalmente libre de distracciones, en una pantalla completamente negra donde no había iconos, colores, imágenes o sonidos que distrajeran de la experiencia inmersiva de escribir y sólo escribir. Me quito el sombrero ante ese programa y he de agradecerle enormemente los ratos y las líneas que he escrito con él\u0026hellip; pero es que hace poco encontré otro software, con el mismo concepto que Dark Room pero con unas pocas cosas más que han redondeado lo que ya de por sí era genial. Se trata de otro software gratuito llamado Q10 y que es muy parecido a Dark Room en el sentido de que cuando se ejecuta toma todo tu monitor, lo oscurece liberándolo de cualquier distracción, botón u opción que aparte la atención de escribir, escribir y escribir. A veces esa tarea es similar a un pequeño trance, Q10 o Dark Room ayudan a hacer más fácil ese trance donde el 100% de ti está inmerso y concentrado en escribir. ¿Qué tiene Q10 para que lo esté usando en vez de Dark Room? Unos pocos pequeños detalles que se han añadido y que sin duda han surgido de alguien que se pasa bastant","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/q10-otro-software-para-escribir-sin-distracciones/","title":"Q10, otro software para escribir sin distracciones"},{"content":"Es raro que hoy día alguien escriba sin un procesador de textos, las ventajas son obvias. También es obvio que para muchos bolsillos el software Microsoft Word (el procesador de textos más extendido sin duda) resulta poco asequible. Pero de un tiempo a esta parte han surgido muchas alternativas al procesador de textos habitual y entre ellas unas cuantas que no necesitan más que nuestro navegador de Internet de siempre y una conexión al red. Con ellos se puede escribir en cualquier ordenador conectado y guardar lo realizado aunque no estemos en nuestro lugar de trabajo habitual\u0026hellip; y además son gratis. Google Docs La alternativa de Google es un procesador de textos sencillo, con las funcionalidades habituales (en cuanto a párrafos, formato de texto, ect.) y que resulta bastante ligero incluso en mi viejo portátil. Se pueden guardar online los documentos realizados (con lo cual se puede acceder desde cualquier ordenador conectado a Internet). A su favor tiene que cumple a la perfección su labor y que es de Google. Eso no significa que sea el que más prestaciones tiene o el más completo, pero sí es cierto que ahora mismo Google es el lobo alfa de Internet y es más factible que sob","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/procesadores-de-texto-online-y-gratuitos/","title":"Procesadores de texto online y gratuitos"},{"content":"Hace poco descubrí Dark Room, el software para escribir menos impresionante y más útil que uno pueda utilizar a la hora de plasmar por escrito lo que lleva dentro.\nEs gratuito y de verdad que si uno escribe (y no sólo ficción) no debe dejar de probarlo. Se trata de un software que sirve única y exclusivamente para eso, escribir, y cuando lo manejas no tienes más opción que escribir: no hay corrector ortográfico, no hay fuentes para elegir, ni paginado, alineación de párrafos y todas esas miles de características que los procesadores de texto actuales ofrecen.\nEl programa, cuando se ejecuta, ocupa toda la pantalla del ordenador, cubriendo la barra de Windows, el reloj, lo pinta todo de negro y sólo puedes hacer una cosa, escribir. La imagen de la derecha es una muestra de lo que ves al ejecutar Dark Room.\n¿Y qué ventaja tiene algo así? Pues que precisamente crea un entorno total y completamente libre de distracciones para escribir, no puedes hacer otra cosa más que teclear y crear. Al principio pensé \u0026ldquo;pues no parece muy impresionante\u0026rdquo;, luego lo probé y bueno\u0026hellip; mi opinión cambió, es el pedazo de software más útil que he visto en bastante tiempo.\nQuien escriba habitu","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/dark-room-software-para-escribir-y-solo-escribir/","title":"Dark Room, software para escribir y sólo escribir"},{"content":"La pluma mojada en tinta, el tacto del papel y el crepitar de la chimenea componen una imagen romántica del escritor creando su obra, pero afrontémoslo, hoy día es más fácil, cómodo y práctico ayudarnos de un ordenador, un procesador de textos que corrija esa traidora metedura de pata ortográfica y otras herramientas informáticas menos aparentes que pueden ayudarnos. La clave es esa, ayudarnos y hacernos la vida más fácil. A la hora de escribir cada uno verá qué encaja más, pero para quién se apoya en la informática para crear he aquí una lista de software y programas que pueden echarnos una mano para componer esa obra maestra\u0026hellip; y gratis. Antes de nada poner las cosas en su sitio. La enorme mayoría del software aquí expuesto está en inglés. La cosa está así, encontrar programas en español es una quimera buscando agua en medio del desierto. Sin embargo algunos de estos imprescindibles programas sí pueden verse en nuestro idioma. Entremos en materia. Open Office en español. Como no, el primer puesto es para la suite informática gratuita más completa que nada tiene que envidiar a Microsoft Office. Como esto va de escritura lo que destaca es su procesador de textos Write. Nada qu","date":"22-10-2010","permalink":"/posts/software-gratis-para-escritores/","title":"Software gratis para escritores"}]