Este será mi próximo libro (quizá)

Esta semana, y si todo va como está previsto, comenzará el nuevo proyecto-experimento literario en el que estaré metido durante al menos los próximos treinta días y, si sale adelante, unos cuantos más. ¿El título? Pues nunca lo pongo hasta que lo termino, pero éste es un caso especial, se llamará Tres reinas crueles. El “si sale adelante”, viene dado porque se trata de un proyecto de novela que interesó a la editorial Libros.com. Ellos leyeron un principio que les envié, les gustó y me comentaron cómo trabajaban. Durante 30 días realizan una campaña de “crowdfunding” y, si en esos 30 días se consiguen suficientes apoyos, éstos sirven para realizar y distribuir una primera edición del libro, en formato papel y digital. Libros.com ha trabajado y trabaja con algunos escritores en los que me fijo, como Lorenzo Silva o Santiago Eximeno, por nombra alguno. Eso me decidió a enviar aquellos papeles surgidos de una tarde de escritura furiosa e infinidad de tardes de repaso.

¿“Crowdqué”?

Para los que no lo sepan, el “crowdfunding” es una forma de mecenazgo, o mejor dicho, micro-mecenazgo, donde uno puede echar un vistazo a un proyecto, en este caso literario, y, si le gusta lo que ve y lo que se propone, puede aportar para ayudar a hacerlo realidad. A cambio, por supuesto, se lleva recompensas. La recompensa principal es el libro en este caso, claro está, aunque es cierto que va a haber algunas recompensas poco habituales que la editorial ha aceptado. En este modo de micromecenazgo uno aporta si le gusta y, si se llega a un número de apoyos mínimo en esos treinta días, el proyecto se pone en marcha. Si no se llega a un número mínimo, el libro no sale y no pasa nada para los que sí decidieron apoyar, porque uno entrega el dinero que decidió aportar sólo si el proyecto finalmente sale adelante. Si no es así, no pierden nada porque no ponen nada de antemano. O sea que no, no hay riesgo previo para un mecenas. Estos son los tiempos, donde el mundo editorial está cambiando y al menos algunos buscan salidas para que los libros, aquellos que no están cortados por el patrón de la moda, sigan llegando a quienes no buscan lo de siempre.

En realidad es muy fácil

Las palabras crowdfunding, micromecenazgo, etc, no han de confundir la esencia. Si uno gira el juguete para observarlo desde otro lado, esto no es más que una forma curiosa de preventa de un libro. La diferencia está en que no sólo lo compras (en caso de que salga adelante), sino que formas parte de su creación y de hacerlo posible. Así que, en esta preventa particular, ves de qué va y si te gusta te apuntas y tendrás tu libro cuando se edite: en papel, en digital, en los dos formatos o, si quieres, con recompensas adicionales. Hay varios niveles de apoyo como se verá. Pero la cuestión es que no sólo lo compras de manera pasiva como en el resto de los libros de tu estantería, en este caso lo creas y algo que creaste perdurará.

Por qué este proyecto

Una vez escuché que la mejor respuesta a “¿Por qué?” es en realidad otra pregunta: “¿por qué no?” Como ya dije aquí, mi plan era, tras la publicación de Perdimos la luz de los viejos días, centrarme en sacar lo siguiente por mi cuenta. Pero recibí la contestación de Libros.com, me comentaron cómo funcionaba y hay veces en este mundo que uno debe hacer algo tan extraño como seguir el mejor consejo que le dieron: “hay que tirar los dados”. Y si sale o no sale, no lo sé hoy, pero lo averiguaré dentro de un mes más o menos. Y si no sale, el plan no cambia respecto al que tenía al principio. Seguiré con lo previsto y que, curiosamente, es una novela distinta a la del proyecto con Libros.com que verá la luz esta semana. En breve todos los detalles, junto a ese principio de novela que gustó, la posibilidad de apoyar sin compromiso y más cosas… Permanezcan en sintonía