Últimos escritos

Nadie tiene ni idea

Una de mis creencias fundamentales no tiene que ver con Dios, sino con las personas. Con el hecho de que, en general, creo que nadie tiene ni idea de nada y todos caminamos en la oscuridad, tratando de no chocar con los muebles.

Querido autosabotaje

Pensaba que lo de hoy sería una extraña defensa del autosabotaje, pero, en realidad, creo que quiero defender algo todavía más injustificable, que los escritores somos personas.

Las destrucción de las palabras

«Hay cosas para las que las palabras no bastan, escritor». Eso me lo dijeron hace mucho, mucho tiempo, y supongo que es algo que todos tenemos que aprender tarde o temprano.

Los días vacíos

Siempre he mantenido la posición maximalista de escribir todos los días, no porque considere realmente que es algo posible en el mundo material de los trabajos y las enfermedades, sino por el hecho de que soy un desastre y el viejo proverbio tiene razón:

Las buenas historias son las peores

Las buenas historias son las peores porque son las únicas que pueden convertirte en un puñado de escombros. Llegan hasta lo más hondo, nos ponen un espejo delante y hablan de todo aquello de lo que huimos.

Nunca volveremos a saber qué es la normalidad

El otro día volvió a cruzar un pensamiento que creo que compartimos muchos: Qué ganas de que el mundo sea normal de nuevo. Pero la realidad es que ya no tendremos una noción clara de qué es «normal» en el mundo y la culpa, como siempre, es de las historias.

La vida no vivida

Hace 20 años, Steven Pressfield publicó el libro The War of Art. 20 años. Recuerdo comprarlo en un Amazon de Estados Unidos que tardaba siglos en llegar.

Las generaciones perdidas

Todo el mundo necesita un refugio al que ir, yo tengo varios. Uno de ellos es ese París de los 20 (de los otros, no de estos), donde parecía que todo lo malo había quedado atrás y era hora de ser felices y bailar y beber, porque la guerra y la peste habían terminado.

El libro Cómo vivir de escribir ya está disponible

El libro Cómo vivir de escribir, donde explico mi experiencia como creador de contenidos al que pagan por eso, ya está disponible aquí, tanto en papel como en digital.

La libertad de dar asco

En breve, cuando los dioses de Amazon lo tengan a bien, estará disponible el libro sobre cómo vivir de escribir siendo redactor freelance. Mientras tanto, desentierro otras viejas páginas, en este caso de ese cierre de trilogía de ensayos que iba a ser Escribir mal y que, muy probablemente, nunca salga del cajón.

Los sentimientos compartidos

Antes de nada, un aviso para los interesados. El libro sobre cómo vivir de escribir redactando para otros ya está a punto, saldrá en breve (en papel y digital) y escribiré aquí algo al respecto y poco más.

La gesta imposible de concentrarse en algo

Cada vez es más difícil concentrarse. Hablo de escribir, pero, como siempre, hablo de mucho más, de todo y de nada en concreto. Así que es imposible concentrarse en general y por muchos motivos.

Los espectadores inocentes

Poco que decir estos días, que recuerdan a aquellos en los que era un crío de la Guerra Fría, los telediarios con los desfiles de los enormes misiles sobre camiones y hombres enfadados observando, medio muertos ya (por dentro, del todo), con los ojos duros y saludando el paso de la oca de un montón de soldados.

El verdadero enemigo del escritor

La semana pasada hablaba de que no sirve de nada leer analizando para aprender a escribir y, como suele pasar en ocasiones (tampoco muchas, pues no soy nadie) algunos expresan su opinión de una manera vehemente, haciendo ver que te equivocas, insistiendo en ello: te equivocas.

Leer analizando no sirve de nada

A menudo digo que leer un buen libro es mejor para la escritura que cualquier curso, seminario o similar. Leer es la materia prima de escribir y, dependiendo de la materia prima que entra en nosotros con la lectura, así será la escritura que volquemos sobre el papel.

La última carta de Tom Wolfe

Hacía ya tiempo que este no era un hogar para las cartas que merecen la pena leerse. Es hora de arreglar eso. En julio de 1938, el novelista Tom Wolfe enfermó de neumonía y fue diagnosticado con una tuberculosis cerebral de la que nunca se recuperaría.

El problema con los consejos de escritura

Entre esos correos que a veces me llegan y contesto cuando puedo, también suelen aparecer los que preguntan por consejos de escritura o si voy a dedicar algún artículo a ellos, como muchos otros blogs.

La actitud de Bell Hooks

Antes de empezar, como la semana pasada comenté lo del libro de cómo vivir de escribir, o de redactar para otros, mejor dicho, he recibido algunos mensajes de interés.

Cajón de sastre y vivir de escribir

Muy esporádicamente, echo mano a mi cajón de sastre y voy sacando cosas breves de todo tipo que no tienen sitio en otro lado. Para empezar, que no se diga que no digo.

La escritura y la felicidad

Cada dos por tres veo algún comentario que se resume en que alguien ama tanto escribir, que no quiere convertirlo en una obligación. Que sólo quiere ponerse a ello cuando le place, cuando entran esas ganas de contar una historia.

La decisión más difícil

Comienza 2022. Esta vez sí, tenemos los propósitos adecuados y los vamos a cumplir, pero, una vez más, seguramente acabarán olvidados en una gasolinera en febrero.

Las historias al final de las cosas

El último escrito del año, a falta del ritual efímero de un relato en Nochevieja, claro, que vendrá y se irá igual de rápido que siempre.

Dejar de escribir de una vez por todas

—¿Nunca has pensado en dejarlo? —Todo el tiempo. En serio, no me mires así, todo el tiempo. Así es mi relación con la escritura, especialmente de unos años para acá.

Mi objetivo al escribir

Mi ansia objetivo al escribir es que aquellos que me lean se vayan con algo, no con un pedazo de mí, sino de ellos. Que se reconozcan, se emocionen, no se queden indiferentes.

Por qué triunfan las teorías de la conspiración

La patata es una piedra angular de la cocina de Austria y Hungría, algo que forma parte casi de su cultura e identidad. Sin embargo, no siempre fue así.

La importancia que se otorga a la escritura

Soy el primer culpable de asignar demasiada importancia a la escritura. Que la tiene, es cierto. De hecho, no hay nada más poderoso que la narrativa y nadie más peligroso que alguien que domine esa narrativa y no tenga escrúpulos o ética, lo estamos viendo ahora más que nunca.

El riesgo infravalorado

Infravaloramos el riesgo, es lo que tiene ser humanos. Hay una tendencia a ignorar lo que no vemos ni oímos, o lo que vemos, pero termina mal.

El coraje y el bloqueo creativo

He hablado varias veces aquí mismo del bloqueo del escritor. El verano pasado, sin ir más lejos, comentaba cómo en parte es un problema de querer hacer dos cosas a la vez: escribir y editar (o escribir y censurar).

Las dos lecturas

Hoy no hablo de escritura, hablo de lectura, la materia prima de la que depende todo, porque mala harina hace mal pan, y la lectura es la harina del pan de la escritura.

El gozo de ser cualquiera

Hace muchos años, más de 8 cuando he ido a buscar el contenido, comencé un artículo en esta misma web con la frase: «No eres especial».

Relato: La herencia

No suelo publicar relatos en la web, ni en otro lado, la verdad. Si acaso, la tradición de cada fin de año que se cierra con un cuento efímero.

El éxito

Hoy no tengo historia, sólo pedazos de cosas que rondan mi cabeza y vuelco sin orden, así que sin novedad. Se dio el Nobel de Literatura hace un tiempo, fuimos corriendo a la Wikipedia como siempre, apareció este chiste en Twitter, retrato perfecto de las cosas.

Un megalómano con una autoestima extremadamente baja

En una entrevista de 2014 en el New York Times, el legendario Nick Cave (Nick Cave & the bad seeds), se define de la siguiente manera como artista:

El problema de las agujas

Estoy en uno de esos momentos de encrucijada en los que, simplemente, no puedes con todo lo que tienes encima de la mesa y, como eres una persona y no un dios, has de dejar que ciertas cosas mueran para que otras vivan.

Bebiendo vino bajo las hojas del verano

Hace poco estaba leyendo sobre la escritora alemana Sybille Bedford. Algunos pasajes de su autobiografía Arenas movedizas son particularmente inspiradores y reflejan la excelente escritura de esta autora.

El precio de lo importante

Hay que dejar de esperar que lo importante nos resulte fácil. Una vez más, hablo tanto de la vida como de la escritura, pero me voy a ceñir a la segunda.