Tengo la costumbre de ponerle un título a cada capítulo de lo que escribo. Debería poner un número y ya está, como hacen casi todos, pero en Tres reinas crueles ha vuelto a ser así, de modo que la obra no sólo tiene un título, sino cincuenta y dos. Es posible que tras las correcciones ese número cambie, que también cambie algún título, pero no lo creo, no quiero ya tocar nada (mucho/algo) más. Los títulos suelen surgir de lo escrito en cada capítulo y los pongo al final. Manía. Muchas veces se trata de una frase exacta de lo que hay, otras hace referencia a algo que ocurre y otras más me sirve como herramienta para la historia. Lo paradójico es que casi siempre hago esto y no me gusta titular cosas, igual que no me gusta redactar sinopsis. Me parecen dos hermanos malvados. Hoy, como curiosidad, he aquí esos cincuenta y dos títulos de los capítulos que componen Tres reinas crueles, más alguno que cayó de la cuerda floja.
- Se cerraban las ventanas a su paso
- Lo que un puñado de hombres sabría
- Al final de todos los giros a la izquierda
- Tres reinas crueles
- El justo y bondadoso
- Despertarás a mamá
- El amor por los mapas
- Es una foto muy bonita
- El cuento que nos volvió a todos crueles
- Hacia tierras de costas bárbaras
- Caminaré, me gusta caminar
- Las estrellas adecuadas
- El calor de los fuegos
- Hablo de la mala suerte
- Lo que la niebla nos devolvió
- Vivir, aunque sea roto
- El loto negro
- Los hijos de los Trausi
- La muerte del deseo
- Amelia, la de los ojos verdes
- Sara
- El polvo de los viejos caminos
- Porque es la única manera
- En realidad no es sangre
- Esperando a Godot
- Cuéntame una historia
- El bosque joven
- El asiento de los trescientos años
- Un algo triste por las mañanas
- El derecho a cansarse
- El ladrido de la madama
- Me quiero follar a esa melancolía
- Los Miserables
- Mientras estés vivo, no habrá paz
- Me has roto algo
- Rosa al mezclarse con el agua
- El hombre contrahecho
- El carrito con ruedas
- El mejor libro
- Treinta pasos después
- La casa del sol naciente
- El pobre idiota a los pies de ella
- La puerta de la segunda oportunidad
- La ciudad de los Cimerios
- Cronos
- El centro de la vida, donde las cosas son normales
- Sí, hombre alegre
- Into the sun
- La casa al resplandor del relámpago
- El hombre de los consejos
- Ese mismo cabello negro que resplandece
- Los últimos momentos como los demás
Pendiente de un hilo está el capítulo titulado “El suministro ilimitado de las pequeñas decepciones”, que seguramente, sea la corrección como sea, quitará. Que cayeran completamente de la obra hay unos cuantos más, aunque muchos de los escritos no los llegué a titular. “Hugo y la voz de las montañas” y “Los arañazos blancos”, sí fueron titulados, pero quedaron fuera.