Blog
2019
- La carta para salir de la cárcel
- 5 nuevos regalos para escritores
- Por qué escribir, según Orhan Pamuk
- Cómo concentrarse de nuevo y ser más creativo
- Consejos para escritores freelance
- Cajón de sastre (volumen II)
- Las verdades incómodas del dinero
- Los escritores felices
- Flannery O'Connor y la enseñanza de la escritura
- El lamento y la buena escritura
- Los sueños de escritor matan la escritura
- Las 20 horas de Danielle Steel
- La fuerza de voluntad y la escritura
- El consejo de Richard Ford a los escritores que están empezando
- Cómo tener suerte
- La escritura y la democracia
- La suerte esquiva
- La imposibilidad de predecir el futuro
- El cuento de J.K. Rowling
- La falsa paradoja entre cantidad y calidad
- La escritura y el humor (y el amor)
- El estado del arte
- El curioso mundo de los concursos literarios
- La losa del escritor fracasado
- 6 minutos contra el mundo
- La carta, el escritor y el fetiche
- La partida de póquer
- La inevitabilidad de los idiotas
- El sonido de la máquina de escribir
- Escritores en la cama
- Esos días
- Escribe
- El terrible mundo de las ideas
- Los niños de Enid Blyton
- Ese pequeño momento de decisión
- La complejidad de los sistemas
2018
- Relato: El hijo de mi padre
- La puerta de fin de año
- Trabaja en lo que te gusta y no trabajarás nunca más
- Cómo debe ser una novela de detectives, según Raymond Chandler
- El problema de los blogs de escritores
- 10 alternativas gratis al Scrivener
- El corazón de Mary Shelley
- El coraje de escribir sin saber adónde vas
- Criado por aforismos
- Milton Glaser y sentirlo como un trabajo
- Cómo escribir «algo bueno»
- Los escritores que odiaban escribir
- La muerte lenta de la novela literaria
- Hemingway contaba palabras en un cartón
- El código best-seller
- El tormentoso amor de Dylan Thomas
- La procrastinación encubierta y traidora
- No compites contra todos
- El Amberes de Bolaño
- El «buen» síndrome del impostor
- Aprender de los mejores
- Cómo comienza la buena escritura... de no ficción
- Las dos maneras de volverse importante, según T.S. Eliot
- ¿Hay alguien ahí?
- Este es el final
- Lo que he aprendido tras 30 días seguidos escribiendo en este blog
- Lo único importante
- Hay historias en todas partes
- Apenas una inconveniencia
- La carta a Hitchcock
- La ritualización y el regateo
- El mito de la conciliación
- Regalos para un escritor pobre, pero con ínfulas
- El rechazo y el romanticismo
- Las recomendaciones absolutas
- Los asesinos de la mente
- El efecto de licencia moral
- Los correos que recibo
- Las diferencias entre realidad y literatura
- Las herramientas de escritura II
- Las pequeñas farsas
- Otro breve apunte sobre el poder del lenguaje
- El poder de la ignorancia
- El discurso de Faulkner
- Las ideas guardadas
- En defensa de que no pase nada
- Mis herramientas de escritura
- El poder del lenguaje
- El poder de uno (II)
- Consejos para ser un buen (y famoso) escritor
- La muerte de Huxley
- La historia bajo la falda de la historia
- Creo en Elena Ferrante
- Una historia lo cambia todo
- Mi próximo experimento: escribir cada día en esta web
- Aristóteles tenía razón
- Estar a salvo con un libro
- El arte de la iteración
- Los días de barro
- Nunca vas a creer que lo has conseguido
- Antes de que amanezca
- El pantano en la mitad de las cosas
- La práctica deliberada en la escritura
- Perder lectores es lo mejor que te puede pasar