Haz

Haz

Esta casa siempre ha querido ser el refugio de las últimas cartas y hace bastante que ninguna tocaba a la puerta. Así que he aquí la que, probablemente, sea una de las más famosas y poderosas de la historia del arte. Y me acordé de ella a raíz de la conversación reciente con una excelente escritora. Reconozco que me resultó muy interesante y reveladora, tanto de su proceso creativo, como de todo lo que lo rodeaba.

La carta trata principalmente del consejo que le dio el artista Sol Lewitt a Eva Hesse, escultora americana de origen alemán, cuando esta le escribió llena de las dudas que acompañan a cualquier artista de la cuna a la tumba, especialmente las de que aquellos que morimos a menudo debido a la «parálisis por análisis».

Con una respuesta directa y, en cierto modo artística y rítmica como un poema beat, cada uno de los «HAZ» y «HACER» estaban escritos a tamaño enorme en el papel, dibujados más bien, radiando su enorme importancia con líneas que salían de ellos como cuando pintabas el sol de pequeño. Dan cuenta de que esas palabras lo resumen todo.

Aquí no está toda la carta, pero sí lo importante:

Querida Eva:

Ya va a hacer casi un mes desde que me escribiste y es posible que hayas olvidado tu estado de ánimo (aunque lo dudo). Pareces la misma de siempre y, siendo tú, odias cada minuto de ello. ¡No lo hagas! Aprende a decirle vete a la mierda al mundo de vez en cuando. Tienes todo el derecho. Deja ya de pensar, preocuparte, mirar sobre tu hombro, dudar, cuestionar, aprender, cazar, esperar alguna salida fácil, luchar, aferrarte, confundirte, picar, rascar, refunfuñar, balbucear, quejarte, rebajarte, tropezar, retumbar, deambular, timar, caerte, emborronar, trepar, engancharte, tramar, protestar, lamentarte, gemir, pulir, machacar, joder al personal, buscarle tres pies al gato, sacarte los ojos, hurgarte esos ojos, apuntar con el dedo, escabullirte por callejones, esperar una eternidad, dar pasitos cortos, mirar con malos ojos, rascarte la espalda, buscar, encaramarte, mancillar, machacarte, machacarte, machacarte a ti misma. Déjalo ya y, simplemente, HAZ.

Por tu descripción, y por lo que sé de tu trabajo anterior y de tu talento, lo que estás haciendo suena muy bien. «Dibujos: limpios y claros, pero locos como máquinas, más grandes, más audaces, auténtico sinsentido». Eso suena de maravilla, fantástico, un auténtico sinsentido. Haz más. Más insensato, más loco, más máquinas, más tetas, penes, coños, lo que sea. Haz que rebosen de sinsentido. Intenta hacerle cosquillas a algo dentro de ti, a tu «humor retorcido». Tú perteneces a la parte más secreta de ti misma. No te preocupes por lo que es cool, inventa tu propio uncool. Crea lo tuyo, tu propio mundo. Si tienes miedo, haz que juegue a tu favor: dibuja y pinta tu miedo y tu ansiedad. Y deja de preocuparte por cosas grandes y profundas como «decidir un propósito y una forma de vida, un enfoque coherente incluso para algún fin imposible o incluso un fin imaginado». Tienes que practicar el ser estúpida, boba, insensata, vacía. Solo entonces serás capaz de HACER.

Tengo mucha confianza en ti y, aunque te estés atormentando, el trabajo que haces es muy bueno. Intenta hacer algo de trabajo MALO, el peor que se te ocurra, y mira a ver qué pasa, pero sobre todo, relájate y manda todo al carajo. Tú no eres responsable del mundo, solo eres responsable de tu trabajo, así que HAZLO.

Y no pienses que tu trabajo tiene que ajustarse a ninguna forma, idea o estilo preconcebido. Puede ser cualquier cosa que quieras que sea. Pero si la vida te fuera más fácil si dejaras de trabajar… entonces para. No te castigues. Sin embargo, creo que esto está tan profundamente arraigado en ti que te sería más fácil HACER.