Últimos escritos

La vista desde los asientos de atrás

Le plagio a medias el título a Neil Gaiman, pero ya se sabe lo que se dice sobre el arte y el robo. Y lo de hoy es inevitable llegados a este punto, un tópico, pero en un 2020 que agoniza sin que casi nadie le tenga pena, todo vale.

La resistencia en la escritura

Para desmayo de los que somos ansiosos, la escritura es, efectivamente, una maratón y no un sprint. Si algo has de hacer con ella, seguramente será tras bastante tiempo.

Las cartas sin permiso

Hoy iba a darle un poco de rienda a mi fetiche de las cartas, precisamente con una de Hemingway. Y por una especie de casualidad, me encontré un breve debate en Twitter sobre la correspondencia de Galdós a Pardo Bazán.

La solución a la muerte

Jonathan Franzen es uno de esos escritores que te hacen sentir bien y horrible. Bien porque coges de la biblioteca un tocho como Las correcciones y sientes, tras las primeras páginas, que has encontrado ese libro en el que vas a vivir las próximas semanas.

Cómo editar un texto

Hoy una rareza, algo con posible valor práctico, aunque no lo sé. Y vaya por delante que me refiero a la edición personal de un texto, a su corrección y mejora hasta que dice lo que quieres decir, no a su publicación por una editorial o similares.

El problema de que te guste el silencio

Me gusta demasiado el silencio. Eso es un problema porque los callados son invisibles, el ruido ahí fuera es cada vez más fuerte y los tímidos mueren pronto en el Titanic.

¿Sirve de algo todo esto?

Aunque la escritura y la soledad están tan unidas que es imposible que exista la una sin la otra, quiero creer que no soy el único en los momentos de duda.

La maldita necesidad de control

Me sigue sorprendiendo, aunque ya no debería, cómo las cosas que me fascinan pasan desapercibidas para el resto, o simplemente las miran con extrañeza, sin la misma pasión que yo.

El tonto de Allen Ginsberg

No hay nada bueno en hacerse viejo, excepto un par de cosas. Una es que todo eso que te importaba tanto, por lo que sufrías no pocas veces, deja de hacerlo.

Días de ocio

Las puertas del Yann, ilustración de Patricio Bertacchini Recuerdo con cariño la vieja edición de Los mitos de Cthulhu de Alianza y la estufa de leña de mi abuela, con la panza al rojo vivo para que el invierno se quedara afuera.

Por qué no valoramos nuestro tiempo

Desde crío sentía una curiosidad afín por el estoicismo, aunque no lo entendía del todo bien. Uno de los grandes entre ellos, el cordobés Séneca, dijo:

El problema de los cursos de escritura

En alguna ocasión he comentado mi opinión sobre los cursos de escritura o la enseñanza de la misma. En general todo se resume en que la utilidad es muy limitada y que la buena escritura no se puede enseñar, algo en lo que coinciden incluso escritores que imparten dichos cursos.

Bajar la escritura al fango

Durante los últimos años, en los que las webs de consejos de escritura y los cursos sobre el tema han proliferado hasta la saturación, me he encontrado con una noción inquietante que ya mencioné por encima cuando hablaba de 50 cosas que aprendí escribiendo.

50 cosas que aprendí escribiendo

Los números de estas 50 cosas sólo sirven para llevar la cuenta, no son signo de prioridad, orden o importancia. Del mismo modo, me dirijo a mí y nadie más con lo que escribo, porque el ego del escritor no conoce límites y eso es un problema.

Las expectativas

El problema no es la hoja en blanco ni los bloqueos, la musa ni la inspiración, no es el mercado literario, ni sus bots ni sus influencers.

La escritura peligrosa

La escritura peligrosa es un paradigma dentro de las enseñanzas de Tom Spanbauer, perteneciente a lo que se suele denominar la corriente minimalista. Spanbauer surge dentro del grupo de autores muy influenciados por Gordon Lish, escritor y editor que en sus días de gloria tuvo bajo sus alas a nombres como Richard Ford o Raymond Carver:

Ensayo sobre la ceguera

Mi arrogancia es infinita al copiarle el título a Saramago, pero José no tiene el monopolio de la ceguera, ese nos corresponde a todos. Hace poco estaba leyendo el libro Originales de Adam Grant.

Cómo saber si has escrito algo bueno

Hace ya mucho tiempo me preguntaron cómo saber si algo que has escrito es publicable. Dediqué más de 1.500 palabras a contestarlo y, seis años después, es hora de matizar un poco aquello y, de paso, responder a una pregunta mucho más importante.

Los escritores introvertidos

Mi plan favorito es quedar con gente para hacer todas esas cosas que fotografías en Instagram y que todo se cancele poco tiempo antes. Esa sensación de alivio y la perspectiva de poder pasarme la tarde en casa, con mis cosas y sin culpa, es como ninguna otra.

La importancia del escritor

La semana pasada, por una mezcla de motivos personales y tecnológicos (principalmente, que no tenía ordenador y me encontraba lejos) no publiqué el contenido habitual de todos los miércoles en esta web.

El poder de un nombre

Los antiguos ya sabían que el nombre importa. Los viejos magos podían controlar a los demonios si conocían cómo se llamaban realmente y, aunque la magia murió hace mucho, los nombres siguen conservando poder.

Escribir y pensar

Si hay una idea que corre por debajo de todos los textos de esta web y de mi visión personal de la escritura es que esta es un arte muy difícil.

Ozymandias

A veces yo también quiero dejarlo. Miro hacia atrás y es toda una vida dedicada a escribir hacia ninguna parte, la mayoría de veces antes de que salga el sol.

Cómo escribir una novela en 3 días

Comienza como lo suelen hacer las historias de escritores. Un puñado de autores canadienses en la barra un bar presumen de sus capacidades literarias y se acaban arrojando el desafío de escribir una novela en los 3 días de un fin de semana largo de septiembre.

Desconfiar de las historias simples

Es inevitable. Todo va bien, las palabras son fáciles, la historia discurre por el cauce marcado. Puede que incluso la termines a tiempo. Hasta ahora nunca ha sucedido, pero siempre hay una primera vez, ¿verdad?

Pintar la Casa, derribar la casa

Yo sólo quería un sitio en el que escribir, otro folio y nada más. Por aquel entonces, Wordpress tenía menos de 1 año de vida y casi nadie tenía web propia.

Enero de 1999

Cargo con una vieja maleta llena de cuentos e historias. Por suerte, la maleta no pesa. La escritura dejó de ser de papel hace mucho años y esas carpetas de ordenador están llenas de fantasmas y los fantasmas tampoco pesan en la mano, aunque lo hagan en la conciencia.

El escritor rico

Hoy nada de arte, hoy dinero. En muchas historias, el escritor y la pobreza caminan de la mano, haciendo buena la frase de hasta que la muerte nos separe.

Larga vida al egoísmo

William Zinsser dijo que escribir era un acto egoísta y más vale que lo admitiéramos. Tiene razón. Algunos hablan de escribir como un acto de coraje y otros tratan de unirlo con lo trascendente, haciendo real algo que viene desde el mundo de las ideas en las manos de una musa.

Uno de los que odiáis

Probablemente me convierta en uno de los que odiáis y no lo reprocho. La vida normal (nueva o vieja da igual, las dos parecen igual de horribles) se acerca reptando de nuevo.

El escritor fracasado

Todo escritor está condenado al fracaso, es la naturaleza del juego. En realidad, no todos, pero casi. Escribir es una lotería, la gran mayoría está abocada a que no le toque.

Tres palabras agazapadas

Hace poco, estaba leyendo una entrevista al autor canadiense Cory Doctorow. En ella, decía: Mi epifanía con la escritura, que llegó décadas después de iniciar mi carrera de escritor, fue que, aunque hubo días en los que la escritura resultó insoportablemente horrible, y en otros parecía que exudaba alguna clase de genio a través de la punta de mis dedos, no había relación entre los sentimientos que me producía escribir y la calidad objetiva de las palabras, analizada a la fría luz del día y a una distancia prudencial desde el momento en que las escribí.

La suerte del escritor

Voy a decir una vez más, aunque no sirva de nada repetirlo, que lo siento, pero no tengo respuestas ni opinión. No me es posible echar un vistazo a los textos que me mandan y lo que piense de ellos es inservible y probablemente perjudicial, porque mis gustos son minoritarios.

Por qué los escritores son los peores procrastinadores

Vivo con esa sensación de que mi muerte será por aplastamiento, que un día no leeré tan rápido como para que la pila de lecturas pendientes no caiga sobre mí de una vez por todas, con la venganza que concede haber visto pasar a tantas otras por mi cama antes que a ellas.

Escribir y predicar

No hace mucho escuché sobre la necesidad de que los escritores y otros contadores de historias deban implicarse en ciertos temas, especialmente sociales, con sus creaciones.

Escribir es un juego mental

Poco se habla de que escribir es, sobre todo, un juego mental más que una partida de habilidad, trabajo, conocimiento o talento. Porque si no ganamos ese juego mental, es imposible ponerse a trabajar y sin el trabajo no vienen la habilidad ni, desde luego, el talento o los resultados.